{"id":9410,"date":"2016-02-05T06:56:54","date_gmt":"2016-02-05T11:56:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/moises-vida\/"},"modified":"2016-02-05T06:56:54","modified_gmt":"2016-02-05T11:56:54","slug":"moises-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/moises-vida\/","title":{"rendered":"MOISES (VIDA)"},"content":{"rendered":"<p>tip, BIOG ARQU PROF HOMB HOAT<\/p>\n<p>fot, dib00282, dib00283, dib00241, dib00184, dib00107, dib00065, fot00082, fot00083, fot00134<\/p>\n<p>ver, MOISES (Escritos), EGIPTO, EXODO, MARDIKH, TEOCRACIA, TABERN\u00ed\u0081CULO, LEV\u00ed\u008dTICO, N\u00daMEROS, CORE, DEUTERONOMIO, PENTATEUCO, HAMMURABI, LEVITAS, HEBREOS, LEV\u00ed\u008dTICO, ALTAR, MIGUEL, GENESIS, CREACI\u00ed\u201cN, DILUVIO<\/p>\n<p>vet, (Heb. \u00abM\u00f5sheh\u00bb, \u00absacado de\u00bb, pero la ra\u00ed\u00adz egipcia es \u00abms'\u00bb: \u00abhijo, ni\u00f1o\u00bb). La hija de Fara\u00f3n dio el nombre de \u00abhijo\u00bb a aquel que hab\u00ed\u00ada sacado de las aguas (el mismo nombre se llama en Tutmose, Ahmose: hijo de Tut, de Ah, etc.). El gran caudillo y legislador de las hebreos; levita, de la familia de Coat, de la casa de Amram (Ex. 6:18, 20). Su madre se llamaba Jocabed (Ex. 6:20). El edicto que ordenaba arrojar a los ni\u00f1os varones hebreos reci\u00e9n nacidos a las aguas del Nilo puso en peligro la vida de Mois\u00e9s. Su madre lo escondi\u00f3 durante tres meses en su casa; era de hermosa apariencia (Hch. 7:20). No pudi\u00e9ndolo esconder ya m\u00e1s, lo puso en una arca hecha de juncos, hermetiz\u00e1ndola con asfalto y brea, y la puso entre los juncos en el r\u00ed\u00ado. La madre orden\u00f3 a su hija Mar\u00ed\u00ada, entonces adolescente, que vigilara la arquilla. La hija de Fara\u00f3n descendi\u00f3, junto con su s\u00e9quito, para ba\u00f1arse. Seg\u00fan Josefo se llamaba Thermutis (Ant. 2:9, 5). Courville indica una identificaci\u00f3n ya se\u00f1alada hace tiempo. Se da la existencia de una leyenda afirmando que el padre adoptivo de Mois\u00e9s se llamaba Chenefres. El profesor Wiedemann se\u00f1al\u00f3 la similitud del nombre de Sebek-hotep III, Kha-nefer-re con Chenefres, rey cuya esposa Merrhis, seg\u00fan una leyenda, cri\u00f3 a Mois\u00e9s. Otro nombre de la esposa de Chenefres era Sebeknefrure. Esta posible identificaci\u00f3n fue descartada, sin embargo, porque seg\u00fan la cronolog\u00ed\u00ada convencional de Egipto quedaba fuera del posible marco hist\u00f3rico de Mois\u00e9s. Sin embargo, en la cronolog\u00ed\u00ada revisada s\u00ed\u00ad que se halla en el mismo marco hist\u00f3rico. Courville da asimismo buenas razones para la posible identificaci\u00f3n de Mois\u00e9s, en el marco de la cronolog\u00ed\u00ada revisada, con Amenemhet IV, que fue corregente durante nueve a\u00f1os, como pr\u00ed\u00adncipe de la dinast\u00ed\u00ada XII. Courville se\u00f1ala asimismo el hecho curioso de que se han descubierto todas las tumbas de todos los reyes de esta dinast\u00ed\u00ada, a excepci\u00f3n de la de Amenemhet IV. Esto pone bajo una luz nueva las palabras de Pablo en Hebreos: \u00abPor la fe Mois\u00e9s, hecho ya grande, rehus\u00f3 llamarse hijo de la hija de Fara\u00f3n, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado\u00bb (He. 11:24, 25). (V\u00e9anse tambi\u00e9n EGIPTO, EXODO; cfr. D. E. Courville en Bibliograf\u00ed\u00ada). Al ver la princesa egipcia la arquilla, la hizo abrir, y, reconociendo que el ni\u00f1o que lloraba era hebreo, tuvo l\u00e1stima de \u00e9l. Entonces Mar\u00ed\u00ada, con una admirable presencia de \u00e1nimo, pregunt\u00f3 a la princesa si le daba permiso para conseguir una nodriza para el ni\u00f1o, a lo que la princesa accedi\u00f3. De esta manera, Mois\u00e9s recibi\u00f3 su primera formaci\u00f3n de manos de su propia madre bajo la protecci\u00f3n de la hija de Fara\u00f3n. Cuando fue destetado (a la edad que se puede suponer de tres a\u00f1os, cfr. 1 S. 1:24), lo llev\u00f3 a la princesa, que lo adopt\u00f3, y le puso por nombre Mois\u00e9s, nombre que a la vez recordar\u00ed\u00ada que lo hab\u00ed\u00ada sacado de las aguas y que lo hab\u00ed\u00ada adoptado como hijo (Ex. 2:1-10). Mois\u00e9s recibi\u00f3 una educaci\u00f3n aristocr\u00e1tica, y fue instruido en toda la sabidur\u00ed\u00ada de los egipcios (Hch. 7:22), la naci\u00f3n m\u00e1s civilizada de aquella \u00e9poca. Aquel ni\u00f1o estaba destinado a elevadas funciones en Egipto, y estaba en la l\u00ed\u00adnea del trono, por cuanto la hija de Fara\u00f3n deb\u00ed\u00ada casarse con su hermano var\u00f3n heredero del trono, con lo que el hijo de ella era a su vez heredero del trono. Pero Dios lo estaba preparando para caudillo del pueblo hebreo. Mois\u00e9s, extremadamente dotado, recibi\u00f3 la instrucci\u00f3n necesaria para la gran tarea que le esperaba. Los descubrimientos de las pir\u00e1mides y otros diversos monumentos han evidenciado lo extendida que estaba la escritura en aquella \u00e9poca, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n las tabletas cuneiformes de Egla muestran el antiguo uso de la escritura sil\u00e1bica por gran parte del Oriente Medio (v\u00e9ase MARDIKH [TELL]). Es indudable que el joven pr\u00ed\u00adncipe aprendi\u00f3 a escribir los jerogl\u00ed\u00adficos egipcios, el acadio cuneiforme, y una escritura ya alfab\u00e9tica como la de Ugarit, que era casi id\u00e9ntica con la del hebreo. Mois\u00e9s se familiariz\u00f3 con la corte egipcia, con sus grandes personajes, con la pompa de las celebraciones religiosas, con la suntuosa exhibici\u00f3n de los ritos y de los s\u00ed\u00admbolos, con la corriente literaria y art\u00ed\u00adstica de su \u00e9poca, y con la administraci\u00f3n de la justicia. Sin embargo, Mois\u00e9s no olvid\u00f3 nunca su origen, y cre\u00ed\u00ada en las promesas hechas a su pueblo. Hacia el final de su estancia en Egipto, hab\u00ed\u00ada ya comprendido que Dios lo llamaba a ser el juez y liberador de los israelitas. Viendo que un egipcio golpeaba a un hebreo, dio muerte al egipcio, y escondi\u00f3 su cuerpo en la arena. Al d\u00ed\u00ada siguiente, viendo a dos israelitas que se peleaban, los quiso reconciliar. Uno de ellos le dirigi\u00f3 estas palabras: \u00ab\u00bfQui\u00e9n te ha puesto a ti por pr\u00ed\u00adncipe y juez sobre nosotros? \u00bfPiensas matarme como mataste al egipcio?\u00bb (Ex. 2:14). Sabiendo entonces que su acci\u00f3n hab\u00ed\u00ada sido observada y que el hecho era sabido, y que Fara\u00f3n buscaba darle muerte, Mois\u00e9s huy\u00f3 al pa\u00ed\u00ads de Madi\u00e1n. As\u00ed\u00ad renunci\u00f3 al t\u00ed\u00adtulo de hijo de la hija de Fara\u00f3n, y se asoci\u00f3 de manera clara con el pueblo de Dios. Ten\u00ed\u00ada entonces 40 a\u00f1os (Ex. 2:11-15; Hch. 7:23-28; He. 11:24, 25). Llegado a Madi\u00e1n, Mois\u00e9s ayud\u00f3 a las hijas del sacerdote Jetro a abrevar sus reba\u00f1os. Jetro le ofreci\u00f3 hospitalidad, le dio trabajo y le dio S\u00e9fora, una de sus hijas, como esposa, con la que Mois\u00e9s tuvo 2 hijos: Gers\u00f3n y Eliezer (Ex. 2:22; 18:3, 4). Mor\u00f3 40 a\u00f1os en Madi\u00e1n (Hch. 7:30), participando de la vida de un pueblo que descend\u00ed\u00ada de Abraham y que posiblemente adoraba al mismo Dios que \u00e9l (cfr. Ex. 18:10-12). Este nuevo per\u00ed\u00adodo de preparaci\u00f3n puso a Mois\u00e9s en estrecho contacto con Jetro, cabeza de una tribu de madianitas, sacerdote dotado de mucho discernimiento (Ex. 18). Durante este per\u00ed\u00adodo, el pensamiento religioso de Mois\u00e9s madur\u00f3. Por otra parte, se familiariz\u00f3 con los caminos del desierto, con sus recursos, con su clima y con la vida de sus moradores. La solemne grandeza de los espacios des\u00e9rticos y su soledad profunda favorec\u00ed\u00adan la meditaci\u00f3n. Hacia el final de este per\u00ed\u00adodo, el futuro caudillo de Israel vio un fen\u00f3meno asombroso: una zarza ardiendo, pero no se consum\u00ed\u00ada. En el momento en que se apart\u00f3 del camino para observar aquello, oy\u00f3 la llamada divina. El Se\u00f1or rechaz\u00f3 las objeciones de Mois\u00e9s tocantes: (a) a su propia persona (Ex. 3:11); (b) a su incapacidad de revelar al pueblo el nombre y el car\u00e1cter del Dios que quer\u00ed\u00ada liberarlos (Ex. 3:13); (c) su carencia de autoridad ante el pueblo (Ex. 4:1); (d) su pobre elocuencia (Ex. 4:10); (e) finalmente, su rechazo expreso a partir (Ex. 4:13). Ante la ira de Jehov\u00e1, Mois\u00e9s tuvo finalmente que obedecer, y el Se\u00f1or le asign\u00f3 Aar\u00f3n como portavoz (Ex. 4:14- 17). Mois\u00e9s sali\u00f3 hacia Egipto con su esposa S\u00e9fora y sus dos hijos (Ex. 4:18-20), uno de los cuales, indudablemente el menor, no hab\u00ed\u00ada recibido a\u00fan la circuncisi\u00f3n a causa de la oposici\u00f3n de la madre. Al ceder a ella, Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada desobedecido la instrucci\u00f3n divina, y se hab\u00ed\u00ada demostrado incompetente para llevar a cabo la magna misi\u00f3n que ten\u00ed\u00ada encomendada. Culpable de haber descuidado la se\u00f1al del pacto, Mois\u00e9s fue confrontado en una posada, una noche, por el mismo Se\u00f1or, de una manera que no se especifica, pero poniendo en grave peligro su vida. S\u00e9fora, deseosa de salvar a su marido, ejecut\u00f3 ella misma la operaci\u00f3n, exclamando: \u00abA la verdad t\u00fa me eres un esposo de sangre\u00bb (Ex. 4:24-26). Mois\u00e9s y Aar\u00f3n se presentaron en numerosas ocasiones a Fara\u00f3n para comunicarle que Dios exig\u00ed\u00ada la partida de los israelitas. El rechazo del rey a obedecer atrajo sobre \u00e9l mismo y sobre su pueblo las diez plagas (Ex. 5-13:16). Cuando lleg\u00f3 el momento del \u00e9xodo, Mois\u00e9s, bajo orden de Jehov\u00e1, acaudill\u00f3 a los hebreos. En el monte Sina\u00ed\u00ad Dios se manifest\u00f3 a Mois\u00e9s de una manera muy personal; el pueblo oy\u00f3 la voz de Dios, pero s\u00f3lo el profeta fue admitido a hablar con Jehov\u00e1 como un amigo (Ex. 24:9-11; 33:11, 17-23; 34:5-29). El Dios de Israel fue revelando gradualmente a su servidor lo que deb\u00ed\u00ada ense\u00f1ar al pueblo. As\u00ed\u00ad es como Mois\u00e9s recibi\u00f3 en el monte los Diez Mandamiento y las leyes que los acompa\u00f1aban (v\u00e9ase TEOCRACIA). Inmediatamente despu\u00e9s, el profeta pas\u00f3 sobre el monte cuarenta d\u00ed\u00adas de ayuno, en el curso de los cuales Dios le revel\u00f3 la forma, las dimensiones, los materiales y los utensilios del Tabern\u00e1culo que deber\u00ed\u00ada erigir en el desierto (v\u00e9ase TABERN\u00ed\u0081CULO). Asimismo, Mois\u00e9s recibi\u00f3 las dos tablas de piedra en las que estaba grabado el Dec\u00e1logo. Descubriendo a su descenso del monte que el pueblo se hab\u00ed\u00ada entregado al culto del becerro de oro, Mois\u00e9s, indignado, quebr\u00f3 las tablas de piedra. Este gesto hizo comprender al pueblo que el Pacto con Jehov\u00e1 estaba asimismo roto. Los levitas ejecutaron a continuaci\u00f3n a todos los israelitas que se obstinaban en adorar al becerro de oro. Despu\u00e9s de haber actuado como juez, Mois\u00e9s intercedi\u00f3 ante Dios en favor de los israelitas, ofreciendo incluso su propia salvaci\u00f3n por la de ellos (Ex. 32:32; cfr. Ro. 9:3). Jehov\u00e1 se aplac\u00f3, y prometi\u00f3 quitar su ira de sobre Israel. As\u00ed\u00ad, Dios orden\u00f3 a Mois\u00e9s que subiera de nuevo al monte. El pueblo hab\u00ed\u00ada violado las ordenanzas fundamentales del culto; la Ley fue dada otra vez sobre dos tablas nuevas semejantes a las primeras (Ex. 19; 20; 32-34). En las dos ocasiones en que pas\u00f3 cuarenta d\u00ed\u00adas en el monte, Mois\u00e9s no comi\u00f3 ni bebi\u00f3 (Ex. 24:18; 34:28; Dt. 9:9, 18). M\u00e1s adelante, El\u00ed\u00adas observar\u00ed\u00ada un ayuno id\u00e9ntico (1 R. 19:8). Los ayunos de estos dos profetas prefigurar\u00ed\u00adan el de Jes\u00fas (Mt. 2:4). El nombre de Mois\u00e9s quedar\u00e1 asociado para siempre a las leyes promulgadas en el Sina\u00ed\u00ad y en el desierto (v\u00e9anse LEV\u00ed\u008dTICO, N\u00daMEROS). Cuando Mois\u00e9s descendi\u00f3 del Sina\u00ed\u00ad despu\u00e9s del segundo ayuno de cuarenta d\u00ed\u00adas, surg\u00ed\u00adan rayos luminosos (heb. \u00abcuernos\u00bb) de su faz, de manera que el pueblo tuvo temor de aproximarse a \u00e9l (Ex. 34:29). Mois\u00e9s, sin embargo, los reuni\u00f3 y les comunic\u00f3 las \u00f3rdenes de Jehov\u00e1. En Nm. 12:1 se habla de una mujer et\u00ed\u00adope que Mois\u00e9s ten\u00ed\u00ada, acerca de la cual Aar\u00f3n y Mar\u00ed\u00ada le recriminaron. Esta es la \u00fanica alusi\u00f3n b\u00ed\u00adblica a esta persona. Los comentaristas jud\u00ed\u00ados creen por lo general que se trata de S\u00e9fora, hija del sacerdote de Madi\u00e1n, cuya muerte no est\u00e1 registrada (Ex. 2:21; 4:25; 18:2-6). Los jud\u00ed\u00ados de \u00e9poca m\u00e1s tard\u00ed\u00ada afirman que la et\u00ed\u00adope en cuesti\u00f3n era una princesa llamada Tharbis, convertida en mujer de Mois\u00e9s cuando \u00e9ste condujo una expedici\u00f3n militar en Etiop\u00ed\u00ada en la \u00e9poca en que formaba a\u00fan parte de la corte de Fara\u00f3n (Ant. 2:10, 2). Aunque muchos lo han descartado por completo, este relato puede sin embargo tener elementos verdaderamente hist\u00f3ricos. Poco despu\u00e9s de pasar a Cades, Cor\u00e9 y otros pr\u00ed\u00adncipes se rebelaron contra Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, pero Dios los destruy\u00f3 (Nm. 16; v\u00e9ase CORE). La segunda vez que plantaron sus reales en Cades, los mismos Mois\u00e9s y Aar\u00f3n desobedecieron a Dios (Nm. 20). Dios les hab\u00ed\u00ada ordenado que hablaran a la roca para hacer salir agua de ella. Pero Mois\u00e9s dijo al pueblo reunido all\u00ed\u00ad; \u00ab\u00c2\u00a1O\u00ed\u00add ahora, rebeldes! \u00bfOs hemos de hacer salir aguas de esta pe\u00f1a?\u00bb Los dos hermanos se apartaban con esta actitud de su posici\u00f3n de dependencia con respecto a Dios. Se pon\u00ed\u00adan en lugar de Jehov\u00e1, en tanto que hab\u00ed\u00ada sido El quien hab\u00ed\u00ada conducido a los israelitas fuera del pa\u00ed\u00ads de servidumbre, y que los hab\u00ed\u00ada alimentado durante cuarenta a\u00f1os en el desierto. En lugar de actuar en nombre de Jehov\u00e1, intervinieron en su propio nombre. Se glorificaron del poder que Dios les hab\u00ed\u00ada otorgado. A continuaci\u00f3n, Mois\u00e9s \u00abgolpe\u00f3\u00bb dos veces sobre la pe\u00f1a, en lugar de simplemente \u00abhablarle\u00bb (cfr. Nm. 20:8). Esta desobediencia fue de extrema gravedad. Aparte del hecho mismo de la desobediencia, la acci\u00f3n de golpear traicion\u00f3 el significado t\u00ed\u00adpico de la roca, que era Cristo (cfr. 1 Co. 10:4). Cristo muri\u00f3 una sola vez por nosotros, y su sacrificio no se repite ya jam\u00e1s. Los beneficios de su obra fluyen siempre en base a la obra efectuada una vez por siempre (cfr. He. 7:26-28; 9:23-28; 10:1-18; etc.). Y fue esta desobediencia capital lo que les priv\u00f3 de entrar en la Tierra Prometida. Pero este castigo tan severo no alter\u00f3 en nada la fidelidad de Mois\u00e9s hacia su Se\u00f1or; reasumi\u00f3 su actitud de humildad y sigui\u00f3 conduciendo al pueblo en direcci\u00f3n a Cana\u00e1n. Dios le mand\u00f3 que llevara a Aar\u00f3n sobre el monte Hor y que transmitiera el sacerdocio a Eleazar, hijo de Aar\u00f3n. En aquel monte muri\u00f3 Aar\u00f3n (Nm. 20:22-29) Cuando los israelitas fueron atacados por la plaga de serpientes ardientes, Mois\u00e9s intercedi\u00f3 ante Dios, que le orden\u00f3 que levantara una serpiente de bronce sobre una asta. Todo aquel que contemplara la serpiente era sanado El profeta introdujo al pueblo en el pa\u00ed\u00ads de Seh\u00f3n y de Og, y conquist\u00f3 aquellas tierras para Israel. Con el campamento establecido en un valle de los montes de Abarim, pudo ver desde all\u00ed\u00ad el pa\u00ed\u00ads prometido a Abraham, a Isaac y a Jacob. La emoci\u00f3n de Abraham se expres\u00f3 en una oraci\u00f3n: \u00abSe\u00f1or t\u00fa has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza y tu mano poderosa&#8230; Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del Jord\u00e1n, aquel buen monte, y el L\u00ed\u00adbano.\u00bb Pero el Se\u00f1or respondi\u00f3: \u00abBasta, no me hables m\u00e1s de este asunto&#8230; no pasar\u00e1s el Jord\u00e1n\u00bb (Dt. 3:24-27). Se levant\u00f3 el campamento y despu\u00e9s fue vuelto a ser plantado en el valle de Sitim. Sabiendo que su muerte estaba ya cercana Mois\u00e9s tom\u00f3 las \u00faltimas disposiciones y dio su discurso de despedida al pueblo (v\u00e9ase DEUTERONOMIO). Dios hab\u00ed\u00ada designado a Josu\u00e9 como sucesor de Mois\u00e9s. El anciano profeta puso al hijo de Num en presencia de Eleazar, el sumo sacerdote, y le impuso las manos a la vista de todo el pueblo que ten\u00ed\u00ada que acaudillar (Nm. 27:18-23, Dt. 34.9). Mois\u00e9s llev\u00f3, a continuaci\u00f3n, a Josu\u00e9 a la entrada del tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n a fin de que Jehov\u00e1 diera las instrucciones al nuevo jefe de Israel (Dt. 31:14, 23). Despu\u00e9s Mois\u00e9s ense\u00f1\u00f3 al pueblo un c\u00e1ntico lleno de sabidur\u00ed\u00ada divina (Dt. 32), dio su bendici\u00f3n a las distintas tribus (Dt. 33), ascendi\u00f3 al monte Nebo, desde donde contempl\u00f3 la Tierra Prometida, y muri\u00f3 a la edad de 120 a\u00f1os sobre la cumbre del Pisga. \u00abSus ojos nunca se oscurecieron, ni perdi\u00f3 su vigor\u00bb (Dt. 34:7). El mismo Dios lo sepult\u00f3 en el valle (Dt. 34:6). Bibliograf\u00ed\u00ada: V\u00e9anse las bibliograf\u00ed\u00adas correspondientes a GENESIS, EXODO, LEV\u00ed\u008dTICO, N\u00daMEROS, DEUTERONOMIO, CREACI\u00ed\u201cN, DILUVIO, EGIPTO, EXODO (art\u00ed\u00adculo espec\u00ed\u00adfico no sobre el libro, sino sobre la marcha de Egipto), PENTATEUCO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>tip, BIOG ARQU PROF HOMB HOAT fot, dib00282, dib00283, dib00241, dib00184, dib00107, dib00065, fot00082, fot00083, fot00134 ver, MOISES (Escritos), EGIPTO, EXODO, MARDIKH, TEOCRACIA, TABERN\u00ed\u0081CULO, LEV\u00ed\u008dTICO, N\u00daMEROS, CORE, DEUTERONOMIO, PENTATEUCO, HAMMURABI, LEVITAS, HEBREOS, LEV\u00ed\u008dTICO, ALTAR, MIGUEL, GENESIS, CREACI\u00ed\u201cN, DILUVIO vet, (Heb. \u00abM\u00f5sheh\u00bb, \u00absacado de\u00bb, pero la ra\u00ed\u00adz egipcia es \u00abms&#8217;\u00bb: \u00abhijo, ni\u00f1o\u00bb). La hija de Fara\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/moises-vida\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMOISES (VIDA)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-9410","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9410"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9410\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}