{"id":9448,"date":"2016-02-05T06:58:02","date_gmt":"2016-02-05T11:58:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oseas-libro\/"},"modified":"2016-02-05T06:58:02","modified_gmt":"2016-02-05T11:58:02","slug":"oseas-libro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oseas-libro\/","title":{"rendered":"OSEAS (LIBRO)"},"content":{"rendered":"<p>tip, LIBR LIAT<\/p>\n<p>vet, Es el primero de los \u00abProfetas Menores\u00bb, y se divide en dos secciones: (Os. 1-3, y Os. 4-14): (a) La primera secci\u00f3n se relaciona con el inicio del ministerio del profeta. (A) El cap\u00ed\u00adtulo 1 data al menos del reinado de Jeroboam II, y abarca quiz\u00e1 seis meses m\u00e1s hasta el final de este reinado; se trata as\u00ed\u00ad del per\u00ed\u00adodo inmediatamente anterior a la aniquilaci\u00f3n de la casa de Jeh\u00fa (Os. 1:2-4). Estos tres primeros cap\u00ed\u00adtulos dan la clave del libro entero, que, dirigido a la conciencia, se refuerza en buscar el arrepentimiento de Israel, infiel a Jehov\u00e1 a todo lo largo de su historia (Os. 4:1-5:7; 6:4-7:16; 8-11). Oseas muestra la necesidad del castigo y el inmutable amor de Dios por su extraviado pueblo (Os. 6:1-3; Os. 12-14). Los cap\u00ed\u00adtulos 1 a 3 ponen en evidencia, con su s\u00ed\u00admil de la mujer ad\u00faltera, la infidelidad de Israel y la dilatada paciencia del Se\u00f1or. El extra\u00f1o matrimonio del profeta ha suscitado a lo largo de la historia diversas interpretaciones: (I) Se argumenta, por un lado, que se trata de un mensaje recibido en visi\u00f3n, pero no de un hecho real. (II) Otra postura muy parecida a la precedente es que se le da a esta uni\u00f3n el sentido de una par\u00e1bola, por las siguientes razones: (1) Es imposible que Dios haya ordenado al profeta que se casara con una prostituta, un matrimonio odioso que hubiera debilitado su autoridad sobre los mejores elementos de la poblaci\u00f3n. (2) La Ley de Mois\u00e9s prohib\u00ed\u00ada que un sacerdote se casara con una mujer deshonrada; aunque los profetas no eran sacerdotes, Dios no incitar\u00ed\u00ada a un profeta a que se casara con una mujer deshonesta. (3) Los acontecimientos del cap\u00ed\u00adtulo 1, si eran reales, abarcar\u00ed\u00adan a\u00f1os, teniendo en cuenta el nacimiento de varios hijos; en este caso, la ense\u00f1anza de la acci\u00f3n aleg\u00f3rica desaparecer\u00ed\u00ada. Esta tercera objeci\u00f3n, sin embargo, no es v\u00e1lida: Una vocaci\u00f3n prof\u00e9tica se presenta en ocasiones por etapas; la experiencia adquirida en el curso de los a\u00f1os puede afirmar a\u00fan m\u00e1s las convicciones. El largo sufrimiento de Oseas le habr\u00ed\u00ada permitido comparar mejor la infidelidad de Gomer hacia \u00e9l y la de Israel hacia Dios. Se pueden as\u00ed\u00ad refutar las opiniones anteriores (I y II): (1) Lo que sea reprensible en el mundo real desde el punto de vista moral y religioso no lo ser\u00e1 menos cuando se presente bajo forma de visi\u00f3n o de par\u00e1bola. (2) Este episodio ficticio, esta par\u00e1bola de Oseas, hubiera arrojado una mancha sobre la reputaci\u00f3n de sus hijos, constituido una calumnia contra Gomer, que no hubiera sido culpable de adulterio, ridiculizado en vano al profeta, y provocado tensiones sin causa en la familia. (3) Oseas no da ni la m\u00e1s m\u00ed\u00adnima indicaci\u00f3n de que todo ello sea una mera alegor\u00ed\u00ada o par\u00e1bola. (4) El nombre de Gomer, hija de Diblaim, no indica ning\u00fan simbolismo. (5) El hecho de que el segundo hijo fuera ni\u00f1a no constituye ning\u00fan simbolismo. (6) Otros profetas anteriores, como Ah\u00ed\u00adas (1 R. 11:29-31) y Sedequ\u00ed\u00adas (1 R. 22:11), hab\u00ed\u00adan usado gestos realistas. (7) Los profetas ten\u00ed\u00adan la costumbre de dar a sus hijos nombres simb\u00f3licos (cfr. los nombres de los hijos de Isa\u00ed\u00adas [ Is. 7:3; 8:3 ]). (8) En Os. 1:2-4, 6 el profeta figura en tercera persona, y en primera en 3:1-3. Se puede hacer este cambio en el curso de un relato real, pero una alegor\u00ed\u00ada o una par\u00e1bola no lo tolerar\u00ed\u00adan. (9) La experiencia de Oseas da la mejor explicaci\u00f3n de este mensaje, que brota del sufrimiento del profeta. (III) La posici\u00f3n coherente es aceptar que hubo matrimonio; pero es plausible admitir que o bien Gomer era una mujer ligera arrepentida, o bien que sus tendencias a la infidelidad no se manifestaron m\u00e1s que despu\u00e9s de su matrimonio. Las palabras de Os. 1:2 pueden ser comprendidas como una anticipaci\u00f3n, un presagio. En todo caso, al casarse con Gomer, de quien estaba enamorado, el profeta vivi\u00f3 una amarga experiencia; pero comprendi\u00f3 que, en el plan de Dios, su mismo sufrimiento lo preparar\u00ed\u00ada para proclamar su mensaje. Los comentaristas piensan que en los dos relatos de Os. 1:2-3 y de 3:1-3 se trata de la misma mujer, Gomer. La narraci\u00f3n se da en el primer caso en tercera persona, y en el segundo en primera persona. Los nombres de los hijos est\u00e1n cargados de significado: Jezreel significa \u00abEl (Dios) siembra\u00bb. En Os. 1:4, 5 el nombre de Jezreel, que implica \u00absembrar destrucci\u00f3n\u00bb, recuerda hechos hist\u00f3ricos. S\u00ed\u00adsara fue derrotado en la llanura de este nombre (Jue. 4:13 ss.); Gede\u00f3n combati\u00f3 contra los madianitas y los amalecitas (Jue. 6:33; 7:1), y se dieron batallas entre filisteos e israelitas (1 S. 29:1). El recuerdo m\u00e1s siniestro que evocaba este lugar era el de la matanza de la casa de Acab llevada a cabo por Jeh\u00fa. Fue tambi\u00e9n en Jezreel que los hombres de Jeh\u00fa hirieron de muerte a Ocoz\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1 (2 R. 9:10). En Os. 1:4, 5 se anuncia el castigo de la casa de Jeh\u00fa. Lo-ruhama (Os. 1:6) significa literalmente \u00abno compadecida\u00bb. Lo-ammi (Os. 1:9) significa \u00abno mi pueblo\u00bb (lo que ya no es m\u00e1s mi pueblo). Como Gomer, infiel a Oseas, Israel tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada perdido todo derecho al pacto de Dios con la naci\u00f3n. Se podr\u00ed\u00ada decir desde el punto de vista espiritual que Israel era culpable de adulterio. El amor de Oseas por Gomer simboliza el inmutable amor de Dios hacia Su pueblo. De la misma manera que Gomer estuvo bajo disciplina cuando Oseas la volvi\u00f3 a tomar, de la misma manera el infiel Israel deber\u00e1 someterse al castigo (Os. 3:3-5). Pero este per\u00ed\u00adodo de prueba es un medio para el cambio (Os. 2:14-23). Israel volver\u00e1 a saber qui\u00e9n es su Dios y se volver\u00e1 a El. El t\u00e9rmino de Jezreel tendr\u00e1 entonces el sentido favorable de \u00absembrar el pueblo en la tierra\u00bb (Os. 2:24). Los otros dos nombres pierden entonces su prefijo negativo (Os. 2:1, 25), viniendo as\u00ed\u00ad a significar \u00abcompadecida\u00bb y \u00abpueblo m\u00ed\u00ado\u00bb. A partir de este momento quedar\u00e1 restablecida la armon\u00ed\u00ada entre Dios e Israel, y reinar\u00e1 incluso en la naturaleza (Os. 2:21-23). (b) Segunda parte. Los cap\u00ed\u00adtulos 4 a 14 no son una sucesi\u00f3n de discursos ni una larga predicaci\u00f3n, sino un resumen de la ense\u00f1anza prof\u00e9tica de Oseas, elaborado por \u00e9l mismo hacia el final de su ministerio, o quiz\u00e1 por alguno de sus disc\u00ed\u00adpulos despu\u00e9s de la muerte del profeta. Este resumen contiene lo esencial de sus mensajes p\u00fablicos. La mayor parte de las profec\u00ed\u00adas fueron dadas en un tiempo en que Asiria llenaba a Israel de terror. En ocasiones dan indicaciones cronol\u00f3gicas: es posible, p. ej., que Os. 10:14 tenga que ver con Salmansar V, rey de Asiria (728-722 a.C.). El profeta habla con frecuencia de los contactos que el gobierno israelita hac\u00ed\u00ada en ocasiones con Asiria y en ocasiones con Egipto, siguiendo la pol\u00ed\u00adtica de los dos \u00faltimos reyes de Israel (Os. 5:13; 7:11; 8:9; 14:3; cfr. Os. 12:1; 2 R. 17:3, 4). As\u00ed\u00ad, parece que los reproches lanzados a Israel por esta pol\u00ed\u00adtica hayan sido emitidos bajo los reinos de Peka y de Oseas. En todo caso, no se puede pasar por alto la indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica de Os. 1:1. Las secciones de los cap\u00ed\u00adtulos 4 a 14 forman entre si un conjunto l\u00f3gico: (A) Cap\u00ed\u00adtulos 4:1 a 6:3: denuncia del pecado y llamamiento al arrepentimiento. El pueblo es acusado de pecados manifiestos y grandes (Os. 4). Los sacerdotes y los pr\u00ed\u00adncipes son los primeros en cometerlos (Os. 5). Esta denuncia va seguida de una magn\u00ed\u00adfica exhortaci\u00f3n al arrepentimiento y de la promesa de que Dios volver\u00e1 a darles su favor (Os. 6:1-3). (B) Cap\u00ed\u00adtulos 6:4 a 10:15: La persistencia en el pecado entra\u00f1a un duro castigo. Dios rechaza el arrepentimiento superficial (Os. 6:4-11). La inmoralidad, los excesos procaces de los grandes, no escapan de la mirada de Dios (Os. 7:1-7), que castigar\u00e1 la insensatez de Israel y su absurda pol\u00ed\u00adtica exterior, siempre en b\u00fasqueda de alianzas con los poderosos del momento (Os. 7:8-16). A causa de su idolatr\u00ed\u00ada y de su separaci\u00f3n de Jud\u00e1, Israel ser\u00e1 invadida (Os. 8:1-7). Los compromisos con Asiria, el envilecimiento espiritual, la confianza en los m\u00e9todos humanos, todo ello atrae el juicio sobre Israel (Os. 8:8-14). El pasaje de Os. 9:1-9 habla de infidelidad de Israel y del castigo que resultar\u00e1 de ella (Os. 9:10-17). Israel, floreciente como una vi\u00f1a frondosa, se entrega totalmente a la idolatr\u00ed\u00ada; el juicio decretado sobrevendr\u00e1 sobre ellos, tan abrumador y destructor como hierbas venenosas (Os. 10:1-8). El pecado de Israel se compara con el de Gabaa (Os. 10:9-11). Se cosecha lo que se ha sembrado (Os. 10:12-15). (C) Cap\u00ed\u00adtulos 11 a 13: Compasi\u00f3n y reprensiones. El amor de Jehov\u00e1 hacia Israel es semejante al inextinguible amor de un padre hacia su hijo, incluso cuando \u00e9ste se extrav\u00ed\u00ada (Os. 11:1-11). El profeta lleva a la mente el recuerdo de Jacob, que confi\u00f3 al principio en sus propias fuerzas y su sagacidad; pero luch\u00f3 con Dios y prevaleci\u00f3. Por ello, Oseas exhorta a Israel a que se aparte de las alianzas terrenas y que se vuelva a su Dios (Os. 12:1-7). Efra\u00ed\u00adn es un comerciante deshonesto; sus riquezas le sirven de excusa, y peca. Jehov\u00e1, que hab\u00ed\u00ada liberado a Israel del yugo de Egipto, va ahora a echar a Efra\u00ed\u00adn de su hogar y a ejecutar sus juicios (Os. 12:8-15). El capitulo de Os. 13:1-8 revela cu\u00e1l ser\u00e1 el castigo de la idolatr\u00ed\u00ada de Efra\u00ed\u00adn; las consecuencias de tal pecado quedan expuestas en los vers\u00ed\u00adculos de Os. 13:9-16. (D) Cap\u00ed\u00adtulo 14: Llamamiento al arrepentimiento, a la confesi\u00f3n de los pecados y a la oraci\u00f3n en humildad; promesa de que Jehov\u00e1 acceder\u00e1 a perdonar a los que se arrepientan, y que conceder\u00e1 a Israel las m\u00e1s grandes bendiciones materiales. (c) Autenticidad. Se ha preguntado por qu\u00e9 Jud\u00e1 es mencionada en una profec\u00ed\u00ada dirigida a Israel (en particular de Os. 5:8 a 6:11). Est\u00e1 claro en primer lugar que el Se\u00f1or jam\u00e1s admiti\u00f3 el cisma nacional como principio; fue una consecuencia del pecado. Por otra parte, Oseas pod\u00ed\u00ada muy f\u00e1cilmente hablar a Jud\u00e1, que estaba estrechamente relacionada con Israel, y que se le iba asemejando m\u00e1s y m\u00e1s en el plano moral y espiritual. La supresi\u00f3n de las alusiones a Jud\u00e1 har\u00ed\u00ada ininteligible este pasaje. Tampoco es de sorprender que el profeta anuncie la restauraci\u00f3n de Israel despu\u00e9s del juicio, y su retomo a Palestina (Os. 2:1-2, 16-25; 3:5; 14:4-9). Las profec\u00ed\u00adas no se limitan nunca a proclamar solamente el castigo, desalentando al pueblo, sino que concluyen siempre con una nota de gracia y de victoria; la luz de la esperanza atraviesa los sombr\u00ed\u00ados nubarrones e ilumina la inmensidad del porvenir. Hay cr\u00ed\u00adticos que quisieran asignar esta nota a una \u00e9poca muy tard\u00ed\u00ada, pero los textos no les favorecen. Finalmente, se ha planteado la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo Oseas, hablando desde Israel, pod\u00ed\u00ada anunciar con tanta claridad la uni\u00f3n final de todo el pueblo con la leg\u00ed\u00adtima dinast\u00ed\u00ada surgida de David (Os. 3:5). (A) El rechazo de la autenticidad de esta alusi\u00f3n implicar\u00ed\u00ada arrojar dudas sobre el valor de la profec\u00ed\u00ada referente al reinado universal de un rey de la estirpe de David. Adem\u00e1s, esta misma predicaci\u00f3n fue proclamada en el reino de Jud\u00e1 (Am. 9:11). (B) Las decadencias y eliminaciones de sucesivas dinast\u00ed\u00adas en el reino del norte durante los dos siglos anteriores eran, para los israelitas piadosos, prueba evidente de que Dios rechazaba aquellos reyes. La persistencia del linaje dav\u00ed\u00addico confirmaba las profec\u00ed\u00adas proclamadas en el reino del sur con respecto a esta dinast\u00ed\u00ada, y constitu\u00ed\u00ada una prueba intr\u00ed\u00adnseca de que Dios hab\u00ed\u00ada elegido la casa de David. (d) La queja de Oseas acerca de la ignorancia de su pueblo suena a moderna en nuestros o\u00ed\u00addos: \u00abMi pueblo fue destruido, porque le falt\u00f3 conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echar\u00e9&#8230; .\u00bb (Os. 4:6; cfr. 4:1; 5:4; 6:3, 6; 11:3). Por \u00abconocimiento de Dios\u00bb Oseas significa un contacto personal que produce profundas consecuencias, y que implica una transformaci\u00f3n del car\u00e1cter y de la conducta. El arrepentimiento significa, para Oseas, dar la vuelta, retornar a Dios. Este retomo se produce por el conocimiento que se tiene de Dios, que no consiste en asirse a hechos nuevos, sino a hechos que han sido evidentes por mucho tiempo, y de los que se hubiera debido ser ya conscientes mucho antes. La doctrina de Oseas acerca del arrepentimiento, tan completa y excelente, deriva de su conocimiento del tierno, profundo y magn\u00ed\u00adfico amor de Dios. El pecado se evidencia tanto m\u00e1s odioso cuanto que Oseas lo presenta como un crimen contra el amor de Dios. Oseas destaca la santidad de Dios y Su horror hacia el pecado (Os. 2:4-5; 6:5; 9:9; 12:15, etc.), as\u00ed\u00ad como Su amor hacia Israel (Os. 2:16-18, 22-25; 3:1; 11:1-4, 8-9; 14:4, 8, etc.). \u00abEl pecado, en \u00faltimo an\u00e1lisis, es, en su forma m\u00e1s terrible, una infidelidad al amor. Ataca directamente al coraz\u00f3n de Dios. Destruye al pecador. Dios no puede jam\u00e1s consentir el pecado, pero puede rescatar al pecador, y esto es lo que hace\u00bb (Campbell Morgan, \u00abVoices of Twelve Hebrew Prophets\u00bb). Am\u00f3s proclama la justicia de Dios, y reivindica la justicia social; proclama asimismo el amor de Dios. Los dos mensajes no son incompatibles, sino que se complementan y, en el plano de la revelaci\u00f3n, nos son necesarios. Pero el maravilloso cantor del amor de Dios (Os. 14:4-8) describe igualmente Su ira y profiere terribles amenazas (cfr. Os. 5:10, 14; 7:12-16; 8:5, 13; 9:7-17; 11:5, 6; 13:7, 8). En el pasaje de Os. 11:8, 9 se presenta la infinita misericordia de Dios, que ning\u00fan pecado humano puede apagar ni debilitar. El pensamiento esencial del mensaje de Oseas es como sigue: el poderoso e inalterable amor de Dios hacia Israel no quedar\u00e1 satisfecho hasta que haya restablecido una armon\u00ed\u00ada perfecta entre este pueblo y El mismo. Bibliograf\u00ed\u00ada: Hindley, J. B.: \u00abOseas\u00bb, en Nuevo Comentario B\u00ed\u00adblico (Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, 1977); Kelly, W.: \u00abThe Minor Prophets\u00bb (C. A. Hammond, Londres, s\/f); Pffeifer, C. F.: \u00abOseas\u00bb, en Comentario Moody del Antiguo Testamento (Ed. Portavoz, Gran Rapids, 1993); Rossier, H.: \u00abEl profeta Oseas\u00bb (Ed. \u00abLas Buenas Nuevas\u00bb, Montebello, Calif., 1971); Young, E. J.: \u00abUna introducci\u00f3n al Antiguo Testamento\u00bb (T.E.L.L., Grand Rapids, 1977).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>tip, LIBR LIAT vet, Es el primero de los \u00abProfetas Menores\u00bb, y se divide en dos secciones: (Os. 1-3, y Os. 4-14): (a) La primera secci\u00f3n se relaciona con el inicio del ministerio del profeta. 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