{"id":9464,"date":"2016-02-05T06:58:31","date_gmt":"2016-02-05T11:58:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/peregrinacion-por-el-desierto\/"},"modified":"2016-02-05T06:58:31","modified_gmt":"2016-02-05T11:58:31","slug":"peregrinacion-por-el-desierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/peregrinacion-por-el-desierto\/","title":{"rendered":"PEREGRINACION POR EL DESIERTO"},"content":{"rendered":"<p>ver, RAMESES, HICSOS, EGIPTO, EXODO<\/p>\n<p>vet, Las experiencias de los israelitas en su estancia en el desierto, desde su salida de Egipto hasta su entrada en Cana\u00e1n, durante cuarenta a\u00f1os. Los israelitas fueron siempre dirigidos por Dios en cuanto a sus viajes y cu\u00e1ndo y d\u00f3nde plantar y levantar el campamento, haci\u00e9ndolos andar errantes debido a su pecado (cfr. Nm. 32:13). (a) L\u00ed\u00admites y extensi\u00f3n del desierto. Este gran pa\u00ed\u00ads des\u00e9rtico presenta la forma de un tri\u00e1ngulo, cuya base est\u00e1 constituida por la costa sureste del Mediterr\u00e1neo y por la frontera meridional con Palestina. Su l\u00ed\u00admite occidental est\u00e1 formado por las depresiones en las que se hallan el golfo de Suez y los lagos Amargos. El lado oriental corre a lo largo del golfo de \u00ed\u0081kaba y de la depresi\u00f3n del Arab\u00e1. La base del tri\u00e1ngulo mide alrededor de 322 Km., y su superficie es de alrededor de los 57.000 km2. Este territorio podr\u00ed\u00ada llamarse \u00abdesierto de las peregrinaciones\u00bb, en \u00e1rabe B\u00e3diyat et-T\u00eeh, t\u00e9rmino \u00e9ste que tan s\u00f3lo se aplica a la altiplanicie situada al norte del Sina\u00ed\u00ad. Los pueblos de la antig\u00fcedad evitaban estas regiones est\u00e9riles. Los israelitas fijaron los limites meridionales de la Tierra Prometida en la vecindad inmediata de este territorio. Los egipcios manten\u00ed\u00adan fortificaciones hasta all\u00ed\u00ad donde comenzaba esta zona de desierto. (b) Las cuatro regiones caracter\u00ed\u00adsticas de este territorio triangular. (A) La parte arenosa, que se extiende como una franja a lo largo del Mediterr\u00e1neo, desde Filistea hasta la frontera con Egipto y m\u00e1s all\u00e1. Esta franja gira hacia el sur, rebasa Suez a unos 16 Km. y se corresponde con el desierto de Shur (Gn. 16:7). (B) Al norte y al centro, el tri\u00e1ngulo est\u00e1 constituido por una altiplanicie calc\u00e1rea, \u00e1rida, con una altura entre los 600 y 762 m.; desciende hacia la zona arenosa de la costa mediterr\u00e1nea, y est\u00e1 cubierta de colinas al noreste. Una cadena de montes de 1.220 metros y m\u00e1s de altura encierra el resto del per\u00ed\u00admetro. Esta cadena recibe en la actualidad el nombre de Jebel et-T\u00eeh. En medio de este vasto territorio des\u00e9rtico hay lechos de torrentes que s\u00f3lo llevan agua cuando se dan lluvias. La altiplanicie calc\u00e1rea, con sus ramificaciones monta\u00f1osas al noreste, se llamaba desierto de Par\u00e1n (Nm. 10:11, 12; 13:26; 1 S. 25:1). Los israelitas vagaron por esta regi\u00f3n durante treinta y ocho a\u00f1os. A esta regi\u00f3n, situada entre Horeb y Cades, se la llama \u00abaquel grande y terrible desierto\u00bb (Dt. 1:19). Sin embargo, los wadis tienen algo de vegetaci\u00f3n, especialmente despu\u00e9s de las lluvias. En los alrededores de Cades, y a lo largo del Arab\u00e1, hay numerosas fuentes cuya agua puede ser aprovechada cavando pozos. (C) Unos estratos de arenisca cruzan la pen\u00ed\u00adnsula, al sur de la cadena de Jebel et-T\u00eeh. Esta zona, tambi\u00e9n arenosa, tiene una altura de alrededor de 457 m. Es muy rica en yacimientos minerales. (D) La cuarta regi\u00f3n del tri\u00e1ngulo consiste en macizos calc\u00e1reos cerca del monte Sina\u00ed\u00ad. (c) La peregrinaci\u00f3n de cuarenta a\u00f1os en el desierto. El registro b\u00ed\u00adblico afirma en varias ocasiones que hab\u00ed\u00ada entonces seiscientos mil israelitas por encima de los veinte a\u00f1os de edad, lo que implicar\u00ed\u00ada una poblaci\u00f3n de unos dos millones de personas. Esta multitud subsisti\u00f3 en el desierto gracias a la ayuda y milagros de Dios. Cuando el pueblo estaba a punto de entrar en Cana\u00e1n, Mois\u00e9s les record\u00f3 que durante todas sus peregrinaciones Dios los hab\u00ed\u00ada tra\u00ed\u00addo \u00abcomo trae al hombre a su hijo\u00bb (Dt. 1:31). El milagro del man\u00e1 se produjo por vez primera en el desierto de Sin, renov\u00e1ndose cotidianamente durante cuarenta a\u00f1os, hasta llegar a la frontera de Cana\u00e1n (Ex. 16:1, 4, 14, 15, 35). El milagro de las codornices, dado como se\u00f1al, fue limitado en el tiempo (Ex. 16:12, 13). En Refidim hallaron agua (Ex. 17:3-4). En el segundo a\u00f1o se les volvi\u00f3 a dar codornices durante un mes (Nm. 10:11; 11:4-6, 31). Al final de los cuarenta a\u00f1os, en Cades, Dios hizo salir agua de la roca (Nm. 20:2-11). Sin embargo, el pueblo sufri\u00f3 mucho en el desierto, especialmente debido a sus murmuraciones y a su resistencia a Dios (Dt. 1:19; 8:15; Ex. 17:1, 2, 3; Nm. 20:2; 10:33 y 11:1, 34, 35; 21:4, 5, 6; Dt. 8:12-18). Ello no obstante, en \u00faltimo t\u00e9rmino el Se\u00f1or pudo decir a Israel: \u00abnada te ha faltado\u00bb (Dt. 2:7). El relato b\u00ed\u00adblico muestra que el man\u00e1 que los israelitas desde\u00f1aron era un alimento suficiente, y que el agua les fue siempre facilitada, aunque alguna vez fue probada su fe acerca de ella. Notas importantes acerca del agua: (A) los camelleros egipcios, en caso necesario, se abstienen de agua de la ma\u00f1ana hasta la tarde, cuando acompa\u00f1an a viajeros a las regiones arenosas. El doctor Robinson informa que su gu\u00ed\u00ada \u00e1rabe beb\u00ed\u00ada la leche de las camellas, y que sus animales, tanto las ovejas como las cabras, pueden pasarse sin agua hasta tres y cuatro meses si pueden disponer de pasto (Researches 1.150). Es indudable que los israelitas transportaban odres llenos de agua, que llenaban en cada ocasi\u00f3n. En Exodo (Ex. 15:22) se se\u00f1ala que al comenzar el viaje ten\u00ed\u00adan agua para tres d\u00ed\u00adas de marcha. Los wadis secos o la llanura \u00e1rida ocultan frecuentemente fuentes o corrientes de agua subterr\u00e1neas que los israelitas hubieran podido aprovechar. Seg\u00fan el ge\u00f3logo Fraas, los llamados pozos de Mois\u00e9s, que se hallan en el desierto a poca distancia de Suez, son alimentados por una corriente de aguas subterr\u00e1neas que provienen de los montes de er-Rahah, a una distancia de 16 a 22 Km. El wadi Gharandel, generalmente identificado con Elim, tiene una de estas corrientes subterr\u00e1neas, a la que recurren los \u00e1rabes cuando se seca la corriente a cielo abierto. Aunque se haya dado una sequ\u00ed\u00ada de dos o tres a\u00f1os, se encuentra agua al cavar (Robinson, Researches, 1:69, 167; Ritter, Erdkunde, 14:161, 185). Los israelitas conoc\u00ed\u00adan esta particularidad del desierto (Nm. 21:17, 18). Su emigraci\u00f3n en masa no exclu\u00ed\u00ada la dispersi\u00f3n de algunos grupos, para aprovechar todos los recursos del desierto. Por otra parte, los israelitas pod\u00ed\u00adan actuar de diversas maneras para retener el agua. En la estaci\u00f3n de las lluvias se dan verdaderas trombas de agua que desbordan los wadis. Al inicio de la era cristiana, los monjes del Sina\u00ed\u00ad y los nativos de los parajes de Cades elevaron diques a trav\u00e9s de las barrancas, y cavaron cisternas en las que conservar el agua. Durante los treinta y ocho a\u00f1os de estancia en el desierto, los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob pudieron hacer perfectamente lo que ya hab\u00ed\u00adan hecho sus antepasados: cavar trincheras y hacer dep\u00f3sitos para el agua de la lluvia. Hay que se\u00f1alar que un examen del itinerario de los israelitas en el desierto revela que durante los 38 a\u00f1os de estancia estuvieron siempre en las lindes de tierra habitada, entre Cades y Ezi\u00f3n-geber (v\u00e9anse los mapas correspondientes). (B) En la antig\u00fcedad, la pen\u00ed\u00adnsula no estaba totalmente desprovista de \u00e1rboles. Durante siglos suministr\u00f3 carb\u00f3n vegetal procedente de las acacias, y que los \u00e1rabes no se han molestado en repoblar. Son numerosos los exploradores del Sina\u00ed\u00ad que han observado sirvi\u00e9ndose de carb\u00f3n vegetal: Bartlett en 1.874 (\u00abFrom Egypt to Palestine\u00bb); Burkhardt en 1812 (Erdkunde 14:274, 342). En una \u00e9poca muy anterior, los egipcios explotaban las minas de cobre en los montes del Oeste y segu\u00ed\u00adan haci\u00e9ndolo hasta bien despu\u00e9s del \u00e9xodo de los israelitas. Se serv\u00ed\u00adan en ocasiones de vigas de madera de acacia para sostener los techos de las galer\u00ed\u00adas. La fundici\u00f3n del mineral, practicada en gran escala, exig\u00ed\u00ada grandes cantidades de le\u00f1a (cfr. Palmer: \u00abDesert of the Exodus\u00bb 1:205 y 26, 43, 231-235; Erkunde 14:786-787). A este respecto se debe recordar la desaparici\u00f3n de los grandes bosques de cedros del L\u00ed\u00adbano y de su consiguiente desertizaci\u00f3n. No se puede contemplar el \u00e9xodo de Israel y su peregrinaci\u00f3n por el desierto desde la perspectiva de las actuales condiciones de extrema aridez. El desarbolamiento del Sina\u00ed\u00ad, que ya hab\u00ed\u00ada empezado antes del \u00e9xodo, y que ha seguido hasta nuestros d\u00ed\u00adas, ha sido causa de una variaci\u00f3n en la climatolog\u00ed\u00ada, con la consiguiente disminuci\u00f3n en la precipitaci\u00f3n pluvial y el progresivo secamiento de la pen\u00ed\u00adnsula. Cuando hab\u00ed\u00ada m\u00e1s vegetaci\u00f3n, las lluvias se daban en intervalos m\u00e1s regulares y menos apartados, como sucede con los lugares arbolados. Al llegar el agua con m\u00e1s regularidad y menos violencia, llenaba los wadis sin arrastrar la tierra ni la vegetaci\u00f3n. Las fuentes eran m\u00e1s numerosas. Los cursos de agua no se desvanec\u00ed\u00adan tan r\u00e1pidamente, o quiz\u00e1s hab\u00ed\u00ada algunos que fueran perennes. Bajo una direcci\u00f3n sabia y previsora por parte de un caudillo conocedor del desierto y de sus recursos, todo un pueblo pod\u00ed\u00ada vivir en esta zona si se llevaba a cabo una prudente administraci\u00f3n del agua. (d) El itinerario de los israelitas. Lugares identificados: Sucot, en Egipto, al inicio del viaje. El Arn\u00f3n, r\u00ed\u00ado al que el pueblo lleg\u00f3 al final de los cuarenta a\u00f1os, despu\u00e9s de cruzar el desierto. Cades: Ain Kadis. All\u00ed\u00ad se estableci\u00f3 el campamento dos veces. Era el lugar desde donde los israelitas deb\u00ed\u00adan pasar directamente a la Tierra Prometida. Ezi\u00f3n-geber, donde el campamento se hallaba justo antes de la segunda marcha hacia Cades, y cerca de donde pasaron m\u00e1s tarde al dirigirse hacia el Arn\u00f3n. El monte Sina\u00ed\u00ad es situado, un\u00e1nimemente, en la pen\u00ed\u00adnsula que lleva su nombre. El campamento de Mosera se hallaba adyacente al monte Hor, en los l\u00ed\u00admites de Edom. Los pozos de Bene-jaac\u00e1n y del monte Gidgad se hallaban asimismo cercanos a los l\u00ed\u00admites de Edom. Pun\u00f3n se hallaba al este de Edom y al noreste de Petra. La identificaci\u00f3n de estos lugares permite seguir el itinerario sin dudas de ning\u00fan g\u00e9nero. La enumeraci\u00f3n que hace Mois\u00e9s de las etapas del viaje, a partir de Rames\u00e9s y de Sucot, se halla en Nm. 33, en el que los campamentos mencionados despu\u00e9s de Sina\u00ed\u00ad son los lugares en los que estuvo el Tabern\u00e1culo. Los israelitas se podr\u00ed\u00adan dispersar, en parte, por el desierto, para hallar pastos para el ganado. Cuando el pueblo se reun\u00ed\u00ada, constitu\u00ed\u00ada un gran campamento, extendi\u00e9ndose por diversas poblaciones cuando llegaba a lugares ya colonizados. Esta ser\u00ed\u00ada la raz\u00f3n de que en ocasiones se den nombres diferentes para el mismo campamento (cfr. Nm. 25:1; 33:49). Los textos de Ex. 12 a Nm. 25 informan de las marchas y de los incidentes de la peregrinaci\u00f3n. En su discurso de Deuteronomio, Mois\u00e9s hace frecuentes alusiones a los acontecimientos que tuvieron lugar durante las marchas, sirvi\u00e9ndose de estos hechos para apoyar su argumentaci\u00f3n pero no d\u00e1ndolos por orden cronol\u00f3gico. | Etapas de la peregrinaci\u00f3n. La primera parte de su peregrinaci\u00f3n desde Egipto fue de Rames\u00e9s al mar Rojo. Rames\u00e9s estaba al este del Nilo (v\u00e9ase RAMESES). El ramal occidental del mar Rojo se extend\u00ed\u00ada indudablemente m\u00e1s al norte entonces, y no se puede determinar con exactitud en qu\u00e9 punto fue cruzado. El \u00faltimo campamento en que estuvieron los israelitas antes de pasar al mar Rojo fue Pi-hahirot. (V\u00e9ase PI-HAHIROT). Las etapas de la peregrinaci\u00f3n que se mencionan son: Exodo N\u00fameros Rames\u00e9s, 12:37 Rames\u00e9s, 33:3 Sucot, 12:37 Sucot, 33:5 Etam, 13:20 Etam, 33:6 Pi-hahirot, 14:2 Pi-hahirot, 33:7 Paso del mar Rojo, Paso del mar Rojo y tres d\u00ed\u00adas de y tres d\u00ed\u00adas de marcha por el marcha por el desierto de Shur, 15:22 desierto de Etam, 33:8 Se observar\u00e1 que, en N\u00fameros, Etam es mencionado a ambos lados del mar Rojo. Este t\u00e9rmino ha sido interpretado como \u00abl\u00ed\u00admite del mar\u00bb (significado que F\u00fcrst cree dudoso, pero no da ning\u00fan otro); si es as\u00ed\u00ad, pudiera aplicarse a ambos lados. El desierto de Etam puede haber estado en ambos lados del golfo de Suez, como aparece en algunos mapas. La segunda parte de la peregrinaci\u00f3n fue desde el mar Rojo al monte Sina\u00ed\u00ad, al este del golfo de Suez, como se puede ver en los mapas. El desierto de Sin, el monte Sina\u00ed\u00ad y el Horeb han sido mayormente identificados. Las etapas de esta segunda parte son: Exodo N\u00fameros Mara, 15:23 Mara, 33:8 Elim, 15:27 Elim, 33:9 Campamento del mar Rojo, 33:10 Desierto de Sin, 16:1 Desierto de Sin, 33:11 Dofca, 33:12 Al\u00fas, 33:13 Refidim, 17:1 Refidim, 33:14 Desierto de Sina\u00ed\u00ad, Desierto de Sina\u00ed\u00ad, en el tercer mes del 33:15 primer a\u00f1o. 19:1 Los israelitas permanecieron en el Sina\u00ed\u00ad hasta el segundo mes del segundo a\u00f1o, per\u00ed\u00adodo en el cual fue promulgada la Ley (Nm. 10:11; 33:16). La tercera parte de su peregrinaci\u00f3n fue desde Sina\u00ed\u00ad hasta Cades-barnea, unos ciento treinta kil\u00f3metros m\u00e1s al norte. De este viaje s\u00f3lo se mencionan tres campamentos intermedios: Tabera, Nm. 11:3; Dt. 9:22 Kibrot-hataava, Nm. 11:34 Kibrot-hataava, Nm. 33:16 Hazerot, Nm. 11:35 Hazerot, 33:17 Cades en el desierto Ritma, 33:18 de Par\u00e1n, Nm. 12:16; 13:1-26 En Tabera ardi\u00f3 el fuego del Se\u00f1or entre ellos. En Kibrot-hataava el pueblo codici\u00f3 carne: el Se\u00f1or les dio codornices, pero los castig\u00f3 despu\u00e9s con mortandad (Nm. 11:4, 31-34). En Hazerot, Miriam y Aar\u00f3n hablaron contra Mois\u00e9s, y Mar\u00ed\u00ada qued\u00f3 leprosa (Nm. 12:10). Lo anterior demuestra que Cades est\u00e1 en la misma zona que Ritma, de donde los esp\u00ed\u00adas fueron enviados. Los esp\u00ed\u00adas no son mencionados en Nm. 33. Hubo una estancia prolongada en Cades o Ritma, en el desierto de Par\u00e1n. Se esper\u00f3 la vuelta de los esp\u00ed\u00adas. Se desat\u00f3 la rebeli\u00f3n en base al informe de los esp\u00ed\u00adas incr\u00e9dulos, y Dios jur\u00f3 que no entrar\u00ed\u00adan en la tierra, sino que andar\u00ed\u00adan errantes por el desierto hasta que murieran todos los hombres que hab\u00ed\u00adan salido de Egipto, a excepci\u00f3n de Caleb y Josu\u00e9. Desafiando la palabra de Dios, invadieron la tierra, y fueron atacados por los amalecitas (Nm. 14:33-45). A continuaci\u00f3n sigui\u00f3 la rebeli\u00f3n de Cor\u00e9 (Nm. 16). Aparentemente, los israelitas se pasaron treinta y siete a\u00f1os viajando tres veces entre Cades y Ezi\u00f3n-geber, sobre el golfo de \u00ed\u0081kaba, aunque muchos de los campamentos no pueden ser identificados; algunos de ellos pueden haber estado situados m\u00e1s hacia el oeste. No se registra, sin embargo, cu\u00e1nto tiempo estuvieron en cada lugar, y es posible tambi\u00e9n que algunos de \u00e9stos no hayan sido incluidos en las listas. Comparando Nm. 20:22-29 con Dt. 10:6 se ver\u00e1 que Mosera y el monte Hor son considerados como el mismo lugar, estando Mosera, o Moserot, al pie del monte Hor. As\u00ed\u00ad, se considera Mosera como un lugar reconocido cuando empez\u00f3 la verdadera \u00abperegrinaci\u00f3n\u00bb. Salieron de Cades, o Ritma, a Rim\u00f3n-peres, y despu\u00e9s a otros campamentos, hasta que llegaron a Mosera, o monte Hor, por primera vez, aunque parece que se trata de una corta distancia (Nm. 33:19-30). De Mosera viajaron hacia el sur a Ezi\u00f3n-geber, con cuatro campamentos intermedios (Nm. 33:31-35). Desde Ezi\u00f3n-geber se volvieron y viajaron de nuevo hacia el norte, llegando por segunda vez a Cades o Cadesbarnea, sin mencionarse campamento alguno entre estos distantes lugares. Mar\u00ed\u00ada muri\u00f3 en Cades. El pueblo murmur\u00f3, y la roca recibi\u00f3 un golpe, ocasi\u00f3n en la cual pecaron Aar\u00f3n y Mois\u00e9s (Nm. 20:1-13). De Cades viajaron al monte Hor, sin que se mencione ning\u00fan campamento entre ellas, a no ser que el Beerot de Dt. 10:6 entre aqu\u00ed\u00ad. En el monte Hor muri\u00f3 y fue sepultado Aar\u00f3n (Nm. 33:37, 38). Fueron atacados por el rey Arad de Cana\u00e1n, que fue derrotado, y sus ciudades destruidas (Nm. 21:1-3). Habiendo rehusado permiso el rey de Edom a los israelitas para que pasasen por su tierra, se hizo necesario que viajaran de nuevo al mar Rojo a fin de rodear la tierra de Edom (quiz\u00e1 pasando por Gudgoda y Jotbata, Dt. 10:7, por este camino) (Nm. 20:14-21; 21:4). Desde el mar Rojo su ruta va claramente al este de Edom y del mar Salado hasta que llegaron frente a Jeric\u00f3, donde acab\u00f3 su peregrinaci\u00f3n. Desde el monte Hor por Por Elat y Ezi\u00f3n-geber, el camino del mar Rojo, Dt. 2:8 Nm. 21:4 Zalmona, Nm. 33:41 Pun\u00f3n, Nm. 33:42 Obot, Nm. 21:10 Obot, Nm. 33:43 Ije-abarim, Nm. 21:11 Ije-abarim, 33:44, 45 Arroyo de Zered, Nm. 21:12; Dt. 2:13, 14 El arroyo de Arn\u00f3n, Nm. 21:13; Dt. 2:24 Dib\u00f3n-gad, Nm. 31:45, 46 Alm\u00f3n-diblataim, Nm. 33:46 Beer, en el desierto, Nm. 21:16, 18 Matana, Nm. 21:19 Nahaliel, Nm. 21:19 Bamot, Nm. 21:19 Pisga, Nm. 21:29 (en Abarim) Montes de Abarim, Nm. 33:48 Campos de Moab, junto al Campos de Moab, junto al Jord\u00e1n, frente a Jeric\u00f3, Jord\u00e1n, frente a Jeric\u00f3, Nm. 22:1 Nm. 33:48 Los m\u00faltiples fracasos y murmuraciones de los israelitas est\u00e1n registrados en las Escrituras, y nos han sido dados como una solemne advertencia para los cristianos (cfr. 1 Co. 10:1-14). Para el significado tipol\u00f3gico de los viajes de los israelitas, v\u00e9ase DESIERTO. Para unas tablas completas de los campamentos que se mencionan de los israelitas en el desierto, v\u00e9anse en el art\u00ed\u00adculo EXODO. Bibliograf\u00ed\u00ada: V\u00e9ase bajo los art\u00ed\u00adculos EGIPTO y EXODO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ver, RAMESES, HICSOS, EGIPTO, EXODO vet, Las experiencias de los israelitas en su estancia en el desierto, desde su salida de Egipto hasta su entrada en Cana\u00e1n, durante cuarenta a\u00f1os. 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