{"id":9510,"date":"2016-02-05T06:59:58","date_gmt":"2016-02-05T11:59:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/romanos-epistola\/"},"modified":"2016-02-05T06:59:58","modified_gmt":"2016-02-05T11:59:58","slug":"romanos-epistola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/romanos-epistola\/","title":{"rendered":"ROMANOS (EPISTOLA)"},"content":{"rendered":"<p>tip, LIBR DOCT LINT<\/p>\n<p>ver, LEY, ELECCI\u00ed\u201cN sit,<\/p>\n<p>vet, La primera de las ep\u00ed\u00adstolas de Pablo en el NT, es cronol\u00f3gicamente la sexta, habiendo sido redactada en Corinto. Ello se desprende de los saludos (Ro. 16:23, cfr. 1 Co. 1:14; 2 Ti. 4:20) y de que la ep\u00ed\u00adstola fue muy probablemente llevada a Roma por Febe, diaconisa de la iglesia en Cencrea (Ro. 16:1), uno de los puertos de Corinto (Hch. 18:18). Si es as\u00ed\u00ad, el ap\u00f3stol redact\u00f3 esta ep\u00ed\u00adstola en la \u00e9poca de su paso por Grecia (Hch. 20:2, 3) en el invierno del a\u00f1o 57-58 d.C. Pablo hac\u00ed\u00ada tiempo que anhelaba ir a Roma (Ro. 1:10-12; 15:23). Habiendo acabado su misi\u00f3n en Oriente (v. 23), deseaba detenerse en Roma en su proyectado viaje a Espa\u00f1a (Ro. 15:28). Pero el ap\u00f3stol deseaba ir antes a Jerusal\u00e9n para llevar los dones de las iglesias de los gentiles (Ro. 15:25, 26). No sabiendo lo que ser\u00ed\u00ada de \u00e9l en el curso de este peligroso viaje (Ro. 15:30-32; Hch. 20:22), Pablo enviaba esta carta a Roma, donde ten\u00ed\u00ada muchos amigos (cfr. Ro. 16). Ap\u00f3stol a los gentiles, se consider\u00f3 responsable de la iglesia en Roma (Ro. 15:15, 16), aun cuando todav\u00ed\u00ada no la hab\u00ed\u00ada podido visitar. El tema de esta ep\u00ed\u00adstola, una de las m\u00e1s sistem\u00e1ticas de las escritas por Pablo, le fue inspirado por las controversias que hab\u00ed\u00ada tenido que sustentar, y por la necesidad de definir el Evangelio que predicaba entre los gentiles. Esta carta, de una gran importancia, trata de una manera detallada la cuesti\u00f3n de la salvaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 esta exposici\u00f3n tan detallada se dirige precisamente a los cristianos de Roma? Indudablemente debido a que el ap\u00f3stol, consciente de la importancia del testimonio dado en la capital del Imperio, quiere fortalecer la fe de los cristianos, y prevenirlos contra el error. En tanto que la Ep\u00ed\u00adstola a los G\u00e1latas constituye la carta magna de la libertad cristiana, la Ep\u00ed\u00adstola a los Romanos expone los principios fundamentales de la fe. A. An\u00e1lisis: Despu\u00e9s de la menci\u00f3n de los destinatarios y de los saludos (Ro. 1:1-7), y de la expresi\u00f3n de su gran inter\u00e9s por los cristianos en Roma (Ro. 1:8-15), el ap\u00f3stol indica cu\u00e1l es la esencia de su Evangelio y el tema de la ep\u00ed\u00adstola: \u00abEl evangelio&#8230; es poder de Dios para salvaci\u00f3n a todo aquel que cree&#8230; en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe\u00bb (Ro. 1:16, 17). Pablo expone acto seguido la universalidad del pecado y la necesidad de la gracia para la justificaci\u00f3n (Ro. 1:18- 3:20). Declara, de entrada, que los gentiles se hallan bajo el imperio del pecado, y bajo condenaci\u00f3n (Ro. 1:18- 32). Los jud\u00ed\u00ados son igualmente culpables ante Dios (Ro. 2). Despu\u00e9s Pablo refuta la objeci\u00f3n de que ello equivale a la p\u00e9rdida de los privilegios de Israel. A ello responde que el privilegio de los jud\u00ed\u00ados consiste en ser depositarios de la revelaci\u00f3n, pero que sus propias Escrituras los declaran pecadores (Ro. 3:1-19). Lo que hace la Ley es dar pie a la transgresi\u00f3n, por cuanto el hombre es pecador, y no se sujeta a la Ley de Dios (v\u00e9ase LEY); la culpa de pecado es universal (Ro. 3:20). Sin embargo, Dios justifica a todo creyente, a causa de la obra redentora llevada a cabo por Cristo (Ro. 3:21-30). El ap\u00f3stol demuestra este extremo apoy\u00e1ndose en el AT (Ro. 3:31-4:25) y demuestra que la salvaci\u00f3n por medio de la fe es la base de la experiencia cristiana (Ro. 5:1-11). Haciendo un paralelo entre Ad\u00e1n y Cristo, establece que Dios ha actuado en base a los mismos principios, tanto en lo que respecta a la vieja como a la nueva humanidad (Ro. 5:12-21). Pablo refuta acto seguido tres objeciones relativas a la doctrina de la salvaci\u00f3n recibida exclusivamente por la fe, en virtud del sacrificio de Cristo por nosotros. (a) La doctrina de la salvaci\u00f3n por la fe no incita a los creyentes a pecar, por cuanto la fe en Cristo implica la uni\u00f3n con el Salvador, lo que eleva al creyente a una nueva vida con una nueva naturaleza moral (Ro. 6:1-14). (b) La doctrina de la liberaci\u00f3n del yugo de la Ley no dispensa al creyente de una actuaci\u00f3n moral; lo que sucede es que la Ley ya no es m\u00e1s el principio de su actuaci\u00f3n. Sus motivos derivan del hecho de que se ha consagrado totalmente a Dios para hacer Su voluntad en el contexto de una vida nueva (Ro. 6:15-7:6). (c) Se pretend\u00ed\u00ada tambi\u00e9n que Pablo implicaba que la Ley era algo malo. A esto el ap\u00f3stol replica que de lo que se trata es que la Ley no puede salvar, no que sea mala. El hombre es pecador e incapaz de observarla; de ah\u00ed\u00ad precisamente su necesidad de salvaci\u00f3n, por cuanto la Ley, ejerciendo su ministerio, lo condena y mata (Ro. 7:7- 25). Habiendo refutado estas objeciones, Pablo demuestra (Ro. 8) que la obra redentora de Cristo provee a la renovaci\u00f3n espiritual, a la santificaci\u00f3n completa, y al definitivo triunfo de aquellos que est\u00e1n en Cristo y que, escogidos y llamados por Dios, tienen parte en la manifestaci\u00f3n total de Su amor. Habiendo definido la doctrina evang\u00e9lica de la salvaci\u00f3n, el ap\u00f3stol la aplica al caso de Israel, el pueblo elegido, que en tanto que naci\u00f3n no la ha aceptado. El ap\u00f3stol explica que la promesa de salvaci\u00f3n nunca hab\u00ed\u00ada sido dada de una manera global a todo el pueblo jud\u00ed\u00ado, sino solamente a los \u00abescogidos\u00bb, la verdadera descendencia de Abraham, escogida por Dios (Ro. 9:1-13). Pablo cita el AT para apoyar la doctrina de la elecci\u00f3n soberana del Se\u00f1or (Ro. 9:14-29; v\u00e9ase ELECCI\u00ed\u201cN). A\u00f1ade que el rechazamiento de parte de los jud\u00ed\u00ados proviene de que rechazan sus propias Escrituras con respecto a la salvaci\u00f3n (Ro. 9:30-10:21). Sin embargo, Israel no est\u00e1 totalmente rechazado, porque el \u00abresto\u00bb prometido, los jud\u00ed\u00ados elegidos, s\u00ed\u00ad han cre\u00ed\u00addo (Ro. 11:1-10). Llegar\u00e1 finalmente el momento en que la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada como tal se convertir\u00e1 y aceptar\u00e1 al Redentor, su Mes\u00ed\u00adas, como lo hacen los creyentes surgidos de la gentilidad (Ro. 11:11-36). El final de la ep\u00ed\u00adstola contiene exhortaciones a poner en pr\u00e1ctica los principios cristianos (Ro. 12), a cumplir los deberes c\u00ed\u00advicos y sociales (Ro. 13), a vivir en el amor y la unidad (Ro. 13:1-15:13). La ep\u00ed\u00adstola concluye con mensajes personales y saludos (Ro. 15:14-16:27). B. Estructura de la ep\u00ed\u00adstola a los romanos. Hay dos hip\u00f3tesis principales acerca de su composici\u00f3n original, pero que tienen un mero inter\u00e9s literario, careciendo de toda importancia doctrinal. (a) Siendo que la ep\u00ed\u00adstola ten\u00ed\u00ada que circular, habr\u00ed\u00ada sido abreviada con la omisi\u00f3n de referencias locales (p. ej., los t\u00e9rminos \u00aben Roma\u00bb, Ro. 1:7), y suprimiendo los cap\u00ed\u00adtulos. 15 y 16, pero sin tocar las secciones doctrinales y exhortatorias pr\u00e1cticas. En apoyo de esta hip\u00f3tesis se aduce que la doxolog\u00ed\u00ada de Ro. 16:25-27 figura en algunos mss. al final del cap. 14, o simult\u00e1neamente al final del cap. 14 y del 16. Se argumenta tambi\u00e9n que Tertuliano, Ireneo y Cipriano no citan ning\u00fan pasaje de los caps. 15 y 16, de los que Marci\u00f3n tampoco hace menci\u00f3n alguna. Sin embargo, el car\u00e1cter circunstancial de estos cap\u00ed\u00adtulos explica de sobra estas omisiones. La teor\u00ed\u00ada de la abreviaci\u00f3n solamente se basa, entonces, en la presencia de la doxolog\u00ed\u00ada al final del cap. 14 en algunos mss. Este es un argumento muy d\u00e9bil, y tanto m\u00e1s cuanto que ninguno de los mss. que existen en la actualidad presenta la ep\u00ed\u00adstola abreviada en modo alguno. (b) La segunda hip\u00f3tesis supone que el cap. 16 no formaba parte de la ep\u00ed\u00adstola en un principio, sino que se trataba de una carta separada para recomendar a Febe a la iglesia en Efeso. Se aduce, y con raz\u00f3n, que el cap. 15 forma una unidad con el 14, siendo su secuela acerca del esp\u00ed\u00adritu de sacrificio de que tienen que hacer gala los fuertes en bien de los d\u00e9biles. Por otra parte, el cap. 15 acaba en su v. 33 con alguna bendici\u00f3n an\u00e1loga a la que presentan algunas de las otras ep\u00ed\u00adstolas de Pablo (2 Co. 13:11; 1 Ts; 5:23; 2 Ts. 3:16; Fil. 4:9), formando una conclusi\u00f3n natural. Entonces, el cap. 16 ser\u00ed\u00ada un suplemento. A ello se puede responder que: (A) Hay ocasiones en que los saludos siguen a una doxolog\u00ed\u00ada, o una bendici\u00f3n, e incluso un am\u00e9n (Fil. 4:20; 2 Ts. 3:16; cfr. 2 Ti. 4:18). (B) El cap. 16 forma parte de la ep\u00ed\u00adstola en todos los mss. conocidos. (C) La presencia de Priscila y Aquila en Roma se explica f\u00e1cilmente. Viajaban mucho; se hallaban en Roma cuando los jud\u00ed\u00ados fueron echados de la ciudad por un decreto imperial. La pareja estuvo alrededor de un a\u00f1o y medio en Corinto, y acompa\u00f1\u00f3 a Pablo a Efeso. Este matrimonio se dedic\u00f3 a expandir el cristianismo en esta ciudad, en la que estuvieron, al menos, hasta que Pablo volvi\u00f3 de Jerusal\u00e9n. Es posible que fueran a Roma para preparar la llegada de Pablo (Hch. 19:21). (D) Es posible que Epeneto, \u00ablas primicias de Asia\u00bb (Ro. 16:5), convertidas en la provincia de Asia, hubiera ido a Roma. En efecto, cristianos, jud\u00ed\u00ados y gentiles acud\u00ed\u00adan desde todos los lugares a la ciudad imperial. Epafras de Colosa, Aquila del Ponto, y Herodes el tetrarca, todos ellos acudieron a la capital. (E) Est\u00e1 demostrado que los cristianos saludados en el cap. 16 ten\u00ed\u00adan nombres que eran corrientes en Roma. (F) El hecho de que los saludos son dirigidos a numerosas personas no implica que todas ellas, sin excepci\u00f3n, fueran conocidas personalmente del ap\u00f3stol. Es indudable que Aquila, Priscila y otros corresponsales le hab\u00ed\u00adan mencionado en sus cartas a estos cristianos firmes y celosos. C. AUTENTICIDAD. La autenticidad de esta ep\u00ed\u00adstola jam\u00e1s ha sido seriamente cuestionada. Se reconoce en ella el car\u00e1cter y genio de Pablo, que le calificaban para redactar la exposici\u00f3n m\u00e1s completa y sistem\u00e1tica de las verdades de la salvaci\u00f3n. Se encuentran alusiones o citas de esta carta en los escritos de Clemente de Roma, Ignacio, Justino M\u00e1rtir, Policarpo, Hip\u00f3lito, Marci\u00f3n, en el Canon de Muratori, las versiones Vetus Latina y Sir\u00ed\u00adaca. Desde la \u00e9poca de Ireneo, la ep\u00ed\u00adstola est\u00e1 reconocida universalmente como paulina y can\u00f3nica. Las pruebas internas son igualmente poderosas. El autor afirma ser Pablo (Ro. 1:1); lo que afirma de s\u00ed\u00ad mismo s\u00f3lo se puede aplicar al gran ap\u00f3stol de los gentiles (Ro. 11:13; 15:15-20). El estilo, la argumentaci\u00f3n y la doctrina son patentemente de Pablo. No es sorprendente que la Ep\u00ed\u00adstola a los Romanos haya jugado un papel tan importante en la historia de la Iglesia. Su influencia fue inmensa en Agust\u00ed\u00adn de Hipona, en los Reformadores, y cada vez que ha habido un despertamiento genuinamente b\u00ed\u00adblico esta ep\u00ed\u00adstola ha sido un centro pivotal. Bibliograf\u00ed\u00ada: Brockhaus, R.: \u00abRomanos\u00bb (Ed. \u00abLas Buenas Nuevas\u00bb, Montebello, Calif., 1970); Juan Calvino: \u00abEp\u00ed\u00adstola a los Romanos\u00bb (S. L. C., Grand Rapids, 1977); Ironside, H. A.: \u00abExposici\u00f3n de Romanos\u00bb (Ed. Buenas Nuevas, St. Louis, 1979); Kelly, W.: \u00abRomans\u00bb, en Lectures Introductory to the Epistles of Paul the Apostle (Bible Truth Publishers, Oak Park, Illinois, 1970; reimpr. ed. 1869); Mart\u00ed\u00adn Lutero: \u00abCommentary on Romans\u00bb (Kregel Pub., Grand Rapids, 1982); Moule, H. C. G.: \u00abStudies in Romans\u00bb (Kregel Pub., Grand Rapids, 1977, reimpr. ed. 1892); Pettingill, W. L.: \u00abEstudios sencillos sobre Romanos\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1984); Stanley, C.: \u00abVida a trav\u00e9s de la muerte\u00bb Un estudio sobre la Ep\u00ed\u00adstola a los Romanos (Alturas, Barcelona, 1974); Trenchard, E.: \u00abUna exposici\u00f3n de la Ep\u00ed\u00adstola a los Romanos\u00bb (Literatura B\u00ed\u00adblica, Madrid, 1976).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>tip, LIBR DOCT LINT ver, LEY, ELECCI\u00ed\u201cN sit, vet, La primera de las ep\u00ed\u00adstolas de Pablo en el NT, es cronol\u00f3gicamente la sexta, habiendo sido redactada en Corinto. 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