{"id":9522,"date":"2016-02-05T07:00:20","date_gmt":"2016-02-05T12:00:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/salmos-libro\/"},"modified":"2016-02-05T07:00:20","modified_gmt":"2016-02-05T12:00:20","slug":"salmos-libro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/salmos-libro\/","title":{"rendered":"SALMOS (LIBRO)"},"content":{"rendered":"<p>tip, LIBR CRIT LIAT<\/p>\n<p>fot, dib00064, dib00071<\/p>\n<p>ver, SALTERIO, DAVID, MARDIKH, UGARIT, PASCUA, ASAF, MONOTE\u00ed\u008dSMO, RESTO (de Israel), CANON, GRACIA, LEY, ESCATOLOG\u00ed\u008dA, ISRAEL, MILENIO, TRIBULACI\u00ed\u201cN<\/p>\n<p>vet, Colecci\u00f3n de poemas religiosos, de los que una gran cantidad se cantaba en el Templo. Los israelitas los llamaban \u00abHimnos de Alabanza\u00bb. La expresi\u00f3n \u00ablibro de los Salmos\u00bb (cfr. Lc. 20:42) proviene de la traducci\u00f3n griega. Hay setenta y tres salmos cuyos t\u00ed\u00adtulos heb. los atribuyen formalmente a David. De ah\u00ed\u00ad proviene la designaci\u00f3n general de \u00abSalmos de David\u00bb (cfr. He. 4:7). Hay 150 salmos repartidos en cinco libros, siguiendo, seg\u00fan se cree, el modelo del Pentateuco. El texto heb. marca con r\u00fabricas esta antiqu\u00ed\u00adsima divisi\u00f3n, se\u00f1alada en la LXX. La comparaci\u00f3n de 1 Cr. 16:34-36 con Sal. 106:47, 48 no permite llegar a la conclusi\u00f3n de Delitzsch de que la divisi\u00f3n en cinco libros exist\u00ed\u00ada ya durante la redacci\u00f3n de Cr\u00f3nicas, porque este pasaje de Sal. 106 podr\u00ed\u00ada proceder de 1 Cr. 16:34-36. Las cinco divisiones comienzan en los Sal. 1, 42, 73, 90 y 107. Cada divisi\u00f3n finaliza con una doxolog\u00ed\u00ada. (a) Primer Libro. Con excepci\u00f3n de los Sal. 1, 2, 10 y 33, llamados an\u00f3nimos, los salmos de este libro pueden ser atribuidos a David. En la LXX se considera que el Sal. 1 es una contribuci\u00f3n an\u00f3nima, y no se atribuye el Sal. 2 a David, a quien se considera como autor del resto. En la LXX se unen los Salmos 9 y 10 en uno solo, y el Sal. 33 recibe la r\u00fabrica de \u00abpara David\u00bb. Este libro emplea por lo general el nombre divino de Yahweh para Dios. (b) Segundo Libro. Los ocho primeros de los treinta y un salmos son una serie de c\u00e1nticos de los hijos de Cor\u00e9; siete de los ocho primeros son expresamente atribuidos a estos autores. Con respecto al Sal. 43, que posiblemente sea de ellos, constituye la conclusi\u00f3n del Sal. 42, con el que primitivamente formaba un todo. El Sal. 50, de Asaf, forma una transici\u00f3n con un grupo de veinte salmos atribuidos a David, excepto los Sal. 66 y 67. Sin embargo, en la LXX el Sal. 77 s\u00ed\u00ad es atribuido a David. El Segundo Libro finaliza con un salmo an\u00f3nimo y un c\u00e1ntico de Salom\u00f3n (Sal. 71 y 72). En esta colecci\u00f3n, Dios recibe frecuentemente el nombre de Elohim. El Sal. 53 es una reproducci\u00f3n casi id\u00e9ntica del Sal. 14 del Libro Primero, y el Sal. 70 es una repetici\u00f3n del Sal. 40:14-18. Pero estas repeticiones presentan unas diferencias significativas, que alteran su car\u00e1cter y oportunidad, as\u00ed\u00ad como la relaci\u00f3n que se tiene con Dios, expresada en el uso de los nombres. (c) Tercer Libro. Este contiene diecisiete salmos. Los once primeros son atribuidos a Asaf; cuatro a los hijos de Cor\u00e9, uno a David y uno a Et\u00e1n. Estos salmos fueron recogidos despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y del incendio del Templo en el a\u00f1o 587 a.C. (Sal. 74:3-8; 79:1). (d) Cuarto Libro. Tambi\u00e9n tiene diecisiete salmos. El primero de ellos es atribuido a Mois\u00e9s, los 101 a 103 a David; los catorce restantes son an\u00f3nimos. En la LXX se atribuyen a David once de estos salmos, y se dan s\u00f3lo cinco como an\u00f3nimos: los Sal. 92; 100; 102; 105; 106. (e) Quinto Libro. Contiene veintiocho salmos an\u00f3nimos, quince de David y uno de Salom\u00f3n. Esta quinta colecci\u00f3n fue reunida tard\u00ed\u00adamente, ya que algunos de estos salmos se refieren al cautiverio: Sal. 126; 137. Los salmos m\u00e1s antiguos son muy anteriores a David (p. ej., la oraci\u00f3n de Mois\u00e9s, Sal. 90), en tanto que otros son posteriores al exilio. As\u00ed\u00ad, la composici\u00f3n de este libro abarca un prolongado per\u00ed\u00adodo. (f) Parte de David en la redacci\u00f3n del libro de los Salmos. Son numerosos los testimonios, directos e indirectos, acerca de que David redact\u00f3 salmos (v\u00e9ase DAVID). Los mismos t\u00ed\u00adtulos de los salmos, que son de gran antig\u00fcedad; los traductores de la LXX los tomaron del original heb., junto con expresiones musicales y otros t\u00e9rminos que no siempre pudieron comprender. En ocasiones, los t\u00ed\u00adtulos son ambiguos: el Sal. 88 tiene dos; en total, se atribuyen setenta y tres salmos a David. Los cr\u00ed\u00adticos extremistas (p. ej., Duhm) pretenden que David no escribi\u00f3 nada, y que toda la colecci\u00f3n de salmos procede del per\u00ed\u00adodo post-ex\u00ed\u00adlico. Sin embargo, hay multitud de argumentos en favor de la antig\u00fcedad de la mayor\u00ed\u00ada de los salmos: (A) La poes\u00ed\u00ada religiosa exist\u00ed\u00ada ya mucho tiempo antes de David. En Ebla (v\u00e9ase MARDIKH [TELL]) se han descubierto tabletas con composiciones h\u00ed\u00admnicas, entre otros escritos de estilos diversos, anteriores a la \u00e9poca de los patriarcas. Hay, adem\u00e1s, himnos en la literatura de civilizaciones circundantes, aproximadamente contempor\u00e1neas a la israelita, habi\u00e9ndose descubierto semejanzas en la forma de expresi\u00f3n entre ciertos salmos y la poes\u00ed\u00ada \u00e9pica de Ras-Samra (v\u00e9ase UGARIT). Adem\u00e1s, la Biblia misma contiene c\u00e1nticos de gran antig\u00fcedad, como: \u00abel c\u00e1ntico del pozo\u00bb (Nm. 21:17-18), el c\u00e1ntico de Mois\u00e9s (Ex. 15), el de D\u00e9bora (Jue. 5), los or\u00e1culos de Balaam (Nm. 24), aparte del notable \u00abc\u00e1ntico de la espada\u00bb de Gn. 4:23-24. No hay ninguna base racional, hist\u00f3rica ni arqueol\u00f3gica para mantener, como lo mantienen algunos cr\u00ed\u00adticos, que \u00abla mayor parte de los salmos habr\u00ed\u00ada sido compuesta sobre el A\u00ed\u2018O 400 y 100 a.C.\u00bb. (B) David estaba excepcionalmente dotado para la poes\u00ed\u00ada y la m\u00fasica, y su nombre va unido a todo lo que se hizo en su \u00e9poca en este campo (cfr. 1 S. 16:15-23; 2 S. 1:17-27; 3:33, 34; 6:5-15; 22:1-23:7; 1 Cr. 16:4-37; 2 Cr. 7:6; 29:30; cfr. Am. 6:5; Mr. 12:36; Hch. 2:25-31; 4:25-26). David fue llamado muy justamente \u00abel dulce cantor de Israel\u00bb (2 S. 23:1). (C) El establecimiento de la monarqu\u00ed\u00ada tuvo lugar en una \u00e9poca de renovaci\u00f3n nacional caracterizada por la victoria sobre los enemigos exteriores, la paz y la estabilidad pol\u00ed\u00adtica, la prosperidad, y los preparativos para la construcci\u00f3n del Templo. \u00bfPor qu\u00e9 razones se puede pretender que la actividad literaria fuera a ser descuidada? (D) Muchas pruebas internas se\u00f1alan a David como el autor de numerosos salmos. La mayor parte de los que le son atribuidos reflejan uno u otro de los per\u00ed\u00adodos de su vida (cfr. Sal. 13:18; 23; 32; 34; 51; 52; 57, etc.). (E) La expresi\u00f3n \u00abde David\u00bb puede significar, en heb., no s\u00f3lo que \u00e9l fuera el autor de aquel salmo (lo que sin embargo es su sentido m\u00e1s natural), sino tambi\u00e9n \u00abtratando de\u00bb o \u00abdedicado a\u00bb David. (F) Cristo y los ap\u00f3stoles atribuyen a David diversos salmos (Hch. 4:25-26; Sal. 2; Hch. 2:25-28; Sal. 16; Ro. 4:6- 8; Sal. 32; Hch. 1:16-20; Ro. 11:8-10; Sal. 69; Hch. 1:20; Sal. 109; Mt. 24:44; Mr. 12:36-37; Lc. 20:42-44; Hch. 2:34; Sal. 110). (g) El salterio. El Salterio. bajo su forma actual, era la colecci\u00f3n de himnos para el culto del Templo restaurado despu\u00e9s del cautiverio. Su riqueza espiritual lo hac\u00ed\u00ada adecuado asimismo para las celebraciones religiosas particulares (Mt. 26:30; v\u00e9ase PASCUA). La colecci\u00f3n se compone, como sucede con nuestros modernos himnarios, de obras datando de diversas \u00e9pocas. El t\u00ed\u00adtulo de los salmos indica con frecuencia su origen. De ello se desprende que hubo Salterios anteriores a los del Templo de Zorobabel. Se pueden distinguir: (A) La colecci\u00f3n de David. En base a los t\u00ed\u00adtulos del texto heb., son setenta y tres los salmos que pertenec\u00ed\u00adan primitivamente a esta primera colecci\u00f3n de alabanzas: 3 a 9; 11 a 32; 34 a 41; 51a 65; 68 a 70; 86; 101; 103, 108 a 110; 122, 124; 131; 133; 138 a 145. En la versi\u00f3n griega no hay encabezamiento para los Sal. 122 y 124; en cambio, los Sal. 33; 43; 67; 71; 91; 93 a 99; 104 y 137 s\u00ed\u00ad llevan encabezamiento, adem\u00e1s de los salmos que lo llevan en el texto heb., siendo atribuidos a David. Adem\u00e1s, en esta \u00abcolecci\u00f3n de David\u00bb, trece salmos tienen una introducci\u00f3n en prosa: Sal. 3; 7; 18; 34; 51; 52; 54; 56; 57; 59; 60; 63; 142 (solamente los salmos titulados \u00abde David\u00bb presentan esta introducci\u00f3n). Por otra parte, no se puede descartar que algunos salmos \u00aban\u00f3nimos\u00bb sean de David. Concretamente, el Sal. 2, formalmente an\u00f3nimo en el actual texto heb., es atribuido de manera clara a David en el NT (Hch. 4:25-26). M\u00e1s tarde, se ir\u00ed\u00adan a\u00f1adiendo himnos al Salterio, y ser\u00ed\u00adan empleados por numerosas generaciones en los servicios, tanto p\u00fablicos como privados. No hay nada implausible en este desarrollo. Sin embargo, el Salterio mantuvo su titulo primitivo: \u00abLas oraciones de David, hijo de Isa\u00ed\u00ad\u00bb (Sal. 72:20), aunque contuviera incluso poemas compuestos despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por los babilonios. Cuando la colecci\u00f3n de David se uni\u00f3 a las otras colecciones, cada uno de los salmos recibi\u00f3 una anotaci\u00f3n que indicara su origen. Hubo escritos de profetas, sacerdotes y poetas anteriores al exilio que sobrevivieron a la cat\u00e1strofe nacional; no es sorprendente que una importante serie de himnos tambi\u00e9n fuera preservada, y que fuera incorporada a la nueva colecci\u00f3n. (B) La colecci\u00f3n empleada por los hijos de Cor\u00e9, familia de la que algunos miembros ten\u00ed\u00adan el puesto oficial de cantores. Son once los salmos que llevan un encabezamiento indicando este origen: 42; 44 a 49; 84; 85; 87; 88. (C) La colecci\u00f3n de Asaf o de miembros de su familia, que eran m\u00fasicos y cantores del Templo (v\u00e9ase ASAF). Doce salmos, 50 y 73 a 83, constitu\u00ed\u00adan esta colecci\u00f3n. Adem\u00e1s de estas tres colecciones, numerosos poemas, sencillos y breves, fueron tambi\u00e9n admitidos para el culto p\u00fablico. Pero las tres colecciones primitivas constituyen las dos terceras partes de todo el Salterio. Posteriormente, despu\u00e9s de unir estas tres colecciones, aparecieron grupos secundarios. (A) Se reuni\u00f3 una serie de salmos elegidos de entre las tres colecciones primitivas. La idea esencial en estos himnos es Dios en la plenitud de Sus atributos, Sal. 42 a 83. Este grupo inclu\u00ed\u00ada: la colecci\u00f3n de Asaf, posiblemente el conjunto de los doce salmos; siete salmos de los core\u00ed\u00adtas; unos veinte himnos adicionales del Salterio de David; un salmo sacado de los libros de Salom\u00f3n. Esta colecci\u00f3n, que ten\u00ed\u00ada por objeto suplir las necesidades del culto, comprend\u00ed\u00ada salmos que expresaban adoraci\u00f3n y contemplaci\u00f3n. (B) Un grupo de quince salmos que proven\u00ed\u00adan de diversas fuentes, especialmente poemas cortos y sencillos. T\u00ed\u00adtulo: \u00abC\u00e1nticos graduales\u00bb (Sal. 120-134). Este grupo figura \u00ed\u00adntegramente en el Salterio definitivo. (C) Elecci\u00f3n de los salmos, extra\u00ed\u00addos especialmente de las tres colecciones primitivas por parte del m\u00fasico principal. Este grupo contiene cincuenta y cinco salmos que figuran en el Salterio definitivo: 39 de la colecci\u00f3n de David, 9 de la de los hijos de Cor\u00e9, 5 de la de Asaf, y una o dos composiciones que no llevan nombre: 66 y 67 (a menos que este \u00faltimo sea de David, conforme lo indica la LXX). La LXX a\u00f1ade a estos 55 otro de la colecci\u00f3n de David: el Sal. 30. Incorporan tambi\u00e9n la Oraci\u00f3n de Habacuc (Hab. 3:1-19). En nuestro Salterio actual, todos los salmos que llevan indicaciones musicales son los que hab\u00ed\u00adan figurado en este grupo; insertado en el Salterio definitivo no se compone, sin embargo, s\u00f3lo de salmos con anotaciones musicales. Esta \u00faltima constataci\u00f3n confirma asimismo que se trata de una colecci\u00f3n. Las anotaciones podr\u00ed\u00adan referirse s\u00f3lo al m\u00fasico principal, lo que explicar\u00ed\u00ada que se le mencione. Los salmos que formaban parte de la colecci\u00f3n del m\u00fasico principal quedan indicados como tales en el Salterio definitivo. (h) Fecha de redacci\u00f3n de un salmo en base a las diversas pruebas internas. (A) Estilo y sintaxis. El empleo de estos criterios exige una gran prudencia, por las siguientes razones: la poca cantidad y brevedad de las obras literarias para permitir su comparaci\u00f3n; el hecho de que el compositor se viera obligado a recurrir a vocablos de otros dialectos sem\u00ed\u00adticos, por cuanto el paralelismo de la poes\u00ed\u00ada heb. demanda el uso de sin\u00f3nimos (cfr. Sal. 19:3-5); utilizaci\u00f3n de un vocabulario po\u00e9tico, caracterizado por t\u00e9rminos y construcciones inhabituales; diferencias de vocabulario y de formas exhibidas por los diversos dialectos heb. de la naci\u00f3n israelita (cfr. Jue. 5; 1 R. 17 a 2 R. 8; Oseas, Jon\u00e1s). (B) Acontecimientos hist\u00f3ricos y de otro tipo mencionados en los Salmos. A menos que no se cite una fecha conocida de manera expresa (Sal. 137), estas alusiones no permiten muchas precisiones. Las circunstancias que evoca el salmo en el esp\u00ed\u00adritu de un lector moderno (p. ej., el Sal. 46 hace pensar en la victoria sobre Senaquerib, cfr. Is. 36-37), pueden no ser en absoluto aquellas a las que se refiere el salmista. Efectivamente, la cuesti\u00f3n que se plantea es si los acontecimientos descritos lo son de tal manera que se excluye todo otro hecho an\u00e1logo. (C) El estadio religioso que revela el salmo. Este argumento suscita hip\u00f3tesis acerca de la espiritualidad del salmista y sobre el valor y profundidad de la experiencia religiosa de los fieles que vivieron al inicio del per\u00ed\u00adodo mon\u00e1rquico. Las evidencias arqueol\u00f3gicas concuerdan plenamente con la expresi\u00f3n dada por los salmistas primitivos. (V\u00e9anse MONOTE\u00ed\u008dSMO, etc.). (D) El empleo de la primera persona del singular o del plural revela que el redactor representa con frecuencia a la comunidad, no expresando \u00fanicamente sus propios sentimientos. Israel es personificado de comienzo a fin de su historia. Ello se advierte, p. ej., en el Dec\u00e1logo y en su prefacio. Los profetas se sirven constantemente de este proceder; su empleo en un salmo no permite la determinaci\u00f3n de la fecha de redacci\u00f3n (cfr. la primera persona del sing.: Dt. 7:17; 8:17; 9:4; Is. 12:1, 2; Jer. 3:4; 10:19, 20; 31:18, 19; Os. 8:2; 12:9; 13:10; Mi. 2:4). El examen atento de numerosos casos lleva al siguiente resultado: no existe raz\u00f3n alguna que conduzca a rechazar la autenticidad de ninguno de los encabezamientos. En otras palabras: el contenido de los salmos se corresponde con lo indicado en el encabezamiento. (i) Expresiones t\u00e9cnicas. \u00abNeguinah\u00bb y su forma pl. \u00abNeguinot\u00bb: instrumentos de cuerdas. \u00abNehilot\u00bb instrumentos de viento (Sal. 4; 5; 61). T\u00e9rminos que probablemente tengan relaci\u00f3n con la m\u00fasica: \u00abAlamot\u00bb (voz de): muchachas, o sopranos (Sal. 46; 1 Cr. 15:20). \u00abGuitit\u00bb: prob. c\u00e1ntico de vendimias; quiz\u00e1s: arpa de Gat, o marcha de la guardia de Gat (Sal. 8; 81; 84). \u00abSelah\u00bb: intermedio musical, o paso de piano a fuerte (Sal. 3:3). \u00abSeminit\u00bb: instrumento de ocho cuerdas; otra trad.: octava de bajo (Sal. 6; 12; 1 Cr. 15:21). T\u00e9rminos que caracterizan el salmo: \u00abMasquil\u00bb: Poema did\u00e1ctico o contemplativo (Sal. 32 y otros doce salmos). \u00abMictam\u00bb: posiblemente sea un epigrama o himno (Sal. 16; 56 a 60). \u00abMizmor\u00bb: poema l\u00ed\u00adrico; t\u00e9rmino traducido como \u00absalmo\u00bb (Sal. 3 y muchos otros salmos). \u00abSigaion\u00bb: prob. poema l\u00ed\u00adrico para alabanza de Dios (Sal. 7; Hab. 3:1). Expresiones que indudablemente indican melod\u00ed\u00adas conocidas: \u00abAjelet-sahar\u00bb: cierva de la aurora (Sal. 22). \u00abJonat-Elem-Rekhokim\u00bb: la paloma silenciosa en paraje muy distante o, cambiando la pronunciaci\u00f3n del segundo t\u00e9rmino: paloma de los lejanos terebintos (Sal. 56). \u00abMahalat\u00bb: flauta; o con un modo triste (Sal. 53; 88). \u00abMut-lab\u00e9n\u00bb: pos.: muerte del hijo (Sal. 9). \u00abShoshannim\u00bb (Sal. 45). \u00abShoshannim Eduth\u00bb y \u00abShushan Eduth\u00bb: lirios (Sal. 45; 60; 80). Los c\u00e1nticos graduales (Sal. 120-134) fueron probablemente escritos para los peregrinos que sub\u00ed\u00adan a Jerusal\u00e9n. (j) Contenido espiritual Este libro ha sido muy justamente llamado el coraz\u00f3n de la Biblia. Expresa sentimientos producidos por el Esp\u00ed\u00adritu de Cristo, sea en oraci\u00f3n, confesi\u00f3n o alabanza, en los corazones del pueblo de Dios, en los que se desarrollan los caminos de Dios, y vienen a ser conocidos, con sus consecuencias de bendici\u00f3n, por los fieles. Se trata de un libro de un car\u00e1cter distintivamente prof\u00e9tico. El per\u00ed\u00adodo que cubre el lenguaje de los Salmos se extiende desde el rechazamiento del Mes\u00ed\u00adas (Sal. 2; Hch. 4:25-28) hasta los Aleluyas consiguientes al establecimiento del Reino. Los escritores no relatan meramente lo que otros hicieron y sintieron, sino que expresan lo que suced\u00ed\u00ada en sus propias almas. Sin embargo, su lenguaje no expresa lo que ellos sent\u00ed\u00adan, sino el lenguaje del Esp\u00ed\u00adritu de Cristo que habl\u00f3 en ellos, como tomando parte en las aflicciones, el dolor y los gozos del pueblo de Dios en cada fase de su experiencia. Esto explica el hecho de que la figura de Cristo se halle a trav\u00e9s de los Salmos: algunos se refieren a El de una manera exclusiva, como el Sal. 22; en otros (aunque el lenguaje sea el del remanente de Su pueblo), Cristo toma Su lugar con ellos, haciendo de los sufrimientos de ellos Sus propios sufrimientos, y de sus aflicciones Sus propias aflicciones (cfr. Is. 63:9; v\u00e9ase RESTO [DE ISRAEL]). En ning\u00fan otro lugar de las Escrituras se revela la vida interna del Se\u00f1or Jes\u00fas como en el libro de los Salmos. El libro de los Salmos puede ser llamado \u00abel manual del coro terreno\u00bb. Abre con las palabras \u00abBienaventurado el var\u00f3n\u00bb, y cierra con \u00abAleluya\u00bb (o: \u00abAlabad a Jehov\u00e1\u00bb). El hombre recibe bendici\u00f3n en la tierra, y Jehov\u00e1 es alabado desde la tierra. En 1 Cr. 16 y 2 S. 22 tenemos ejemplos de ocasiones que llevaron a la composici\u00f3n de salmos; en los encabezamientos se mencionan otros casos; sin embargo, por el Esp\u00ed\u00adritu de Dios el redactor fue m\u00e1s all\u00e1 de las circunstancias inmediatas, y fue conducido a proclamar cosas que ser\u00ed\u00adan cumplidas s\u00f3lo por Cristo. As\u00ed\u00ad, David puede decir: \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1 ha hablado por m\u00ed\u00ad, y su palabra ha estado en mi lengua\u00bb (2 S. 23:1, 2). Con respecto al orden en que se hallan los salmos, se ha intentado por parte de algunos autores disponerlos en un supuesto orden cronol\u00f3gico. Sin embargo, su ordenaci\u00f3n sigue un criterio fijado con un prop\u00f3sito concreto (v\u00e9ase m\u00e1s adelante), y evidentemente la fijaci\u00f3n de este orden, para el culto del Templo de Zorobabel, fue guiada por Dios y goza de la sanci\u00f3n prof\u00e9tica, adem\u00e1s de la del mismo Se\u00f1or Jesucristo (v\u00e9ase CANON). No se debe olvidar que los profetas del AT no llegaron a alcanzar qu\u00e9 \u00abindicaba el Esp\u00ed\u00adritu de Cristo que estaba en ellos\u00bb (1 P. 1:11). La experiencia propia de David no le hubiera llevado a poner por escrito el contenido del Sal. 22. Pero, siendo profeta, es evidentemente el Esp\u00ed\u00adritu de Cristo en \u00e9l que le dio las palabras que ser\u00ed\u00adan pronunciadas por Cristo desde la cruz. Tenemos aqu\u00ed\u00ad un claro ejemplo de un salmo prof\u00e9tico. Es indudable que el esp\u00ed\u00adritu prof\u00e9tico se hace presente en todos ellos. Siendo que la principal caracter\u00ed\u00adstica de los Salmos es la prof\u00e9tica, presentan por ello un aspecto enteramente diferente del que muchos le atribuyen como libro de experiencia cristiana. La piedad que se respira en los Salmos es siempre edificante, y la profunda confianza en Dios que en ellos se expresa bajo pruebas y dolores ha alentado el coraz\u00f3n de los santos de Dios en todo tiempo. Estas experiencias santas han de ser preservadas y abrigadas. Sin embargo, un hecho que ha provocado no pocas perplejidades y problemas para muchos es la presencia de los salmos o pasajes imprecatorios, en los que se pide a Dios la destrucci\u00f3n de los propios enemigos. La presencia de frases como \u00abdichoso el que tomare y estrellare tus ni\u00f1os contra la pe\u00f1a\u00bb (Sal. 137:9), imprecaci\u00f3n dirigida contra Babilonia, la destructora de Jerusal\u00e9n, no concuerda con el car\u00e1cter del cristianismo. El cristiano es embajador de Dios en \u00abgracia\u00bb. La soluci\u00f3n no reside tampoco en \u00abespiritualizar\u00bb este tipo de expresiones, porque queda en pie que el esp\u00ed\u00adritu en que fueron proclamadas era el de venganza. Sin embargo, estas imprecaciones s\u00ed\u00ad son inteligibles con respecto al futuro, cuando el D\u00ed\u00ada de la Gracia habr\u00e1 llegado a su fin, y cuando el Se\u00f1or, en medio de juicios, frente a una apostas\u00ed\u00ada universal y ante una oposici\u00f3n total, obrar\u00e1 mediante la destrucci\u00f3n de Sus enemigos la liberaci\u00f3n de Su pueblo terrenal (v\u00e9anse ESCATOLOG\u00ed\u008dA, ISRAEL [EL PUEBLO DE], MILENIO, TRIBULACI\u00ed\u201cN [LA GRAN]). A no ser que se reconozca la diferencia de car\u00e1cter entre los Salmos, con su perspectiva de retribuci\u00f3n, y el cristianismo, que se enmarca en la presente era de gracia y que debe reflejar este mismo car\u00e1cter de gracia, no se podr\u00e1 apreciar la luz plena de la redenci\u00f3n y del puesto del cristiano en Cristo; el lector de los Salmos puede, en tal caso, ser presa de un esp\u00ed\u00adritu legalista. Con ello, el progreso del cristiano en el camino y actitud de la gracia puede quedar frenado, y se puede dejar de comprender el verdadero mensaje de los Salmos, con los sentimientos de Cristo en su verdadera aplicaci\u00f3n. Cuando se tienen en cuenta la actitud de los jud\u00ed\u00ados contra el Se\u00f1or, y su tenaz oposici\u00f3n al Mes\u00ed\u00adas de ellos, que persiste hasta el d\u00ed\u00ada de hoy, los Salmos dan una relaci\u00f3n de los sentimientos de ellos cuando, bajo tribulaci\u00f3n, sus ojos ser\u00e1n abiertos para ver que fue ciertamente su propio Mes\u00ed\u00adas a quien ellos crucificaron (cfr. Zac. 12:10; 13:5-6; Dn. 9:26). Grande ser\u00e1 tambi\u00e9n la persecuci\u00f3n que sufrir\u00e1n desde fuera, pero Dios preservar\u00e1 un remanente y lo introducir\u00e1 a la bendici\u00f3n. Cristo entra en todas sus angustias, y sufre en simpat\u00ed\u00ada con ellos. Todas estas cosas, y las experiencias por las que pasar\u00e1n, son expuestas en los Salmos. Pero estas experiencias no son, propiamente hablando, del mismo car\u00e1cter que las de los cristianos, aunque los cristianos s\u00ed\u00ad pueden sacar grandes ense\u00f1anzas y aplicaciones pr\u00e1cticas de los Salmos (cfr. Ro. 15:4). Los Salmos constituyen parte integral de las Sagradas Escrituras, y se tiene que dilucidar su verdadero puesto y pertinencia antes de que puedan ser interpretados de una manera correcta. Los escritores no eran cristianos, y no pod\u00ed\u00adan expresar la experiencia cristiana, centrada en la gracia, no en la Ley (v\u00e9anse GRACIA, LEY). Sin embargo, su confianza en Dios y el esp\u00ed\u00adritu de alabanza all\u00ed\u00ad expresado pueden frecuentemente ser los de un cristiano, e incluso avergonzar a muchos cristianos. Cristo se halla por todas partes, ya en aquello por lo que El pas\u00f3 personalmente, ya en Sus simpat\u00ed\u00adas hacia Su pueblo Israel, que tendr\u00e1 su culminaci\u00f3n en el acto por el cual El los introducir\u00e1 a una bendici\u00f3n plena en la tierra, en aquel d\u00ed\u00ada en que ser\u00e1 abiertamente reconocido como \u00abAdmirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Pr\u00ed\u00adncipe de paz\u00bb. (k) Distribuci\u00f3n. Ya se ha visto anteriormente que el libro de los Salmos est\u00e1 distribuido en cinco libros. Cada uno de ellos tiene sus propias caracter\u00ed\u00adsticas prof\u00e9ticas. Cuanto mejor se adviertan, tanto mejor se ver\u00e1 c\u00f3mo el orden en que se hallan ha sido dirigido divinamente. (A) Primer libro. El Primer Libro finaliza con el Sal. 41; trata del estado del remanente jud\u00ed\u00ado del futuro (Jud\u00e1) antes de que sea expulsado de Jerusal\u00e9n (cfr. Mt. 24:16). Cristo se halla muy identificado con ello. El libro preanuncia mucha de la historia personal del Se\u00f1or en Su andar en la tierra, aunque su aplicaci\u00f3n sea futura. La luz de la resurrecci\u00f3n resplandece en este libro para los fieles, habiendo pasado Cristo a trav\u00e9s de la muerte a una plenitud de gozo a la diestra de Dios (Sal. 16; cfr. Ap. 6:11). En el Sal. 2 (el 1 y el 2 pueden ser considerados como introductorios a la totalidad del libro) tenemos a Cristo rechazado por jud\u00ed\u00ados y gentiles, pero establecido como Rey en Sion, y declarado Hijo de Dios, teniendo la tierra como Su posesi\u00f3n, y juzgando a Sus enemigos, las naciones. En un sentido m\u00e1s amplio, los Sal. 1 a 8 exponen Su exaltaci\u00f3n como Hijo del hombre, finalizando con \u00ab\u00c2\u00a1Oh Jehov\u00e1, Se\u00f1or nuestro, cu\u00e1n grande es tu nombre en toda la tierra!\u00bb (Sal. 8:9). El Sal. 16 expone la excelencia personal de Cristo y Su asociaci\u00f3n con \u00ablos santos que est\u00e1n en la tierra, y&#8230; los \u00ed\u00adntegros\u00bb (Sal. 16:3). Hay lugares en que lo apropiado de la secuencia de los salmos, que ya se ha mencionado, es muy evidente, como p. ej., los Sal. 22, 23, 24. En el Sal. 22 representa los sufrimientos de Cristo en la consecuci\u00f3n de la redenci\u00f3n. En el Sal. 23, como consecuencia de la redenci\u00f3n efectuada, el Se\u00f1or asume Su papel de Pastor, y toma cuidado de las ovejas. En el Sal. 24 se celebra la entrada del Rey de la gloria a trav\u00e9s de las puertas eternas. En el Sal. 40 viene de Dios Uno que es divinamente perfecto, la verdadera arca del pacto, que pod\u00ed\u00ada llevar a cabo la voluntad de Dios en todo punto, y al mismo tiempo capaz (mediante la ofrenda de S\u00ed\u00ad mismo), de quitar todo el sistema sacrificial, en el que Dios no hab\u00ed\u00ada hallado verdadera complacencia (cfr. esp. Sal. 40:6-8). (B) Segundo libro. El Segundo Libro abarca del Sal. 42 hasta el final del 72. El remanente es aqu\u00ed\u00ad contemplado fuera de Jerusal\u00e9n, y la ciudad entregada en maldad. En el Primer Libro se usa el nombre Yahweh (o Jehov\u00e1) constantemente, pero en \u00e9ste Dios es invocado como tal: los fieles se apoyan m\u00e1s enteramente en lo que Dios es en Su propia naturaleza y car\u00e1cter, cuando ya no pueden dirigirse al lugar en el que Jehov\u00e1 ha puesto Su nombre: el Anticristo prevalece all\u00ed\u00ad. En el Sal. 45 se introduce al Mes\u00ed\u00adas, y el remanente celebra alegremente lo que Dios es para Su pueblo. Aunque la resurrecci\u00f3n s\u00f3lo pueda ser vista oscuramente por los fieles a trav\u00e9s de las circunstancias de este libro, se halla ante ellos la restauraci\u00f3n de Sion (Sal. 45-48 y 69:35). Dios resplandece desde Sion (Sal. 50:2). Los Sal. 69, 70 y 71 exponen la humillaci\u00f3n del remanente, y de Cristo con ellos: algunos de los pasajes se\u00f1alan directamente a Cristo, como en la referencia a la hiel y al vinagre (Sal. 69:21). Al final de este libro, el salmista proclama, en la doxolog\u00ed\u00ada: \u00abToda la tierra sea llena de su gloria. Am\u00e9n y Am\u00e9n.\u00bb A ello se a\u00f1ade: \u00abAqu\u00ed\u00ad terminan las oraciones de David, hijo de Isa\u00ed\u00ad.\u00bb El Sal. 68 muestra que el poder y la magnificencia de Dios sobre Israel estaban de antiguo en los cielos. Los cielos son el asiento de bendici\u00f3n (Sal. 68:9, 18) y de gobierno (Sal. 68:4, 32-35). As\u00ed\u00ad, Cristo es presentado ascendido en las alturas. (C) Tercer libro. El Tercer Libro contiene los Sal. 73 a 89. La perspectiva llega hasta la restauraci\u00f3n de Israel como naci\u00f3n, y est\u00e1n a la vista sus intereses generales. El santuario es un tema destacado. El pensamiento no queda tan limitado, como en los libros anteriores, al remanente jud\u00ed\u00ado, aunque se mencionan los fieles. En este libro s\u00f3lo aparece un salmo con la autor\u00ed\u00ada de David. La mayor parte son \u00abpara, o de\u00bb Asaf y los hijos de Cor\u00e9: levitas. En el Sal. 88 se oye el amargo clamor de un alma que sufre la ira de Dios debido a la Ley quebrantada; en el Sal. 89 se da alabanza por el inmutable pacto de Jehov\u00e1 con David, extendida al Santo de Israel, Rey de ellos. Celebra las misericordias fieles a David, aunque la casa de David hubiera fracasado totalmente y estaba ca\u00ed\u00adda. (D) Cuarto libro. El Cuarto Libro abarca desde el Sal. 90 hasta el 106. Comienza con un salmo de Mois\u00e9s. En esta secci\u00f3n se contempla la eternidad de Elohim, el Adonai de Israel, como habiendo constituido siempre el refugio de ellos, como se afirma en el v. 1. Es una respuesta al final del Sal. 89; cfr. tambi\u00e9n Sal. 102:23-28 con 89:44, 45. En el Sal. 91 el Mes\u00ed\u00adas toma Su lugar con Israel; y en Sal. 94-100 es Jehov\u00e1 quien viene a este mundo para establecer Su reino en gloria y orden divino. Es la introducci\u00f3n del Primog\u00e9nito en la tierra, anunciada por el clamor del remanente. (E) Quinto libro. El Quinto Libro incluye Sal. 107 hasta el final del 150. Este libro da los resultados generales del gobierno de Dios. Se alude a la restauraci\u00f3n de Israel en medio de peligros y dificultades; la exaltaci\u00f3n del Mes\u00ed\u00adas a la diestra de Dios hasta que Sus enemigos sean puestos por estrado de Sus pies; los caminos de Dios con Israel; toda la condici\u00f3n de la naci\u00f3n, y los principios sobre los cuales est\u00e1n en relaci\u00f3n con Dios, estando Su ley escrita en Sus corazones; el libro finaliza con alabanza plena y continua despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de sus enemigos, en lo que toman parte juntamente con Dios. Bibliograf\u00ed\u00ada: Darby, J. N.: \u00abPsalms\u00bb, en Synopsis of the Books of the Bible (Bibles and Publications, Montreal, reimpr. 1970); Darby, J. N.:\u00bbThe Psalms\u00bb en Notes and Comments on Scripture vol. 3 (Kingston Bible Trust Lancing Sussex reimpr. s\/f) Darby, J. N.:\u00bbPractical Reflections on the Psalms\u00bb en The Collected Writings of J. N. Darby (Kingston Bible Trust, reimpr. 1963) Keil, C. F. y Delitzsch, F.; \u00abCommentary on the Old Testament\u00bb, vol. The Psalms (Wm. Eerdmans, Grand Rapids, reimpr. 1981). Wigram, G. V.: \u00abA Study of the Psalms\u00bb (Bible Truth Publishers, Oak Park, Illinois, reimpr. s\/f); Young, E. J.: \u00abUna introducci\u00f3n al Antiguo Testamento\u00bb (T.E.L.L., Grand Rapids, 1977).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>tip, LIBR CRIT LIAT fot, dib00064, dib00071 ver, SALTERIO, DAVID, MARDIKH, UGARIT, PASCUA, ASAF, MONOTE\u00ed\u008dSMO, RESTO (de Israel), CANON, GRACIA, LEY, ESCATOLOG\u00ed\u008dA, ISRAEL, MILENIO, TRIBULACI\u00ed\u201cN vet, Colecci\u00f3n de poemas religiosos, de los que una gran cantidad se cantaba en el Templo. Los israelitas los llamaban \u00abHimnos de Alabanza\u00bb. 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