{"id":9524,"date":"2016-02-05T07:00:23","date_gmt":"2016-02-05T12:00:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/samaritano\/"},"modified":"2016-02-05T07:00:23","modified_gmt":"2016-02-05T12:00:23","slug":"samaritano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/samaritano\/","title":{"rendered":"SAMARITANO"},"content":{"rendered":"<p>ver, SANBALAT, PENTATEUCO SAMARITANO<\/p>\n<p>vet, En el \u00fanico pasaje del AT donde se halla este t\u00e9rmino, designa a un habitante del antiguo reino de Israel (2 R. 17:29). El NT denomina samaritanos a los habitantes del distrito de Samaria, en el centro de Palestina (Lc. 17:11-19). Sarg\u00f3n afirma haber deportado a 27.280 israelitas cuando se apoder\u00f3 de esta regi\u00f3n. Sin embargo, el conquistador dej\u00f3 all\u00ed\u00ad a jud\u00ed\u00ados, que se sublevaron. Sarg\u00f3n decidi\u00f3 actuar para que perdieran su propia identidad introduciendo en el pa\u00ed\u00ads a colonos procedentes de Hamat, Babilonia y Arabia (cfr. 2 R. 17:24). Estos pueblos introdujeron sus propios cultos idol\u00e1tricos en Samaria. La poblaci\u00f3n estaba entonces muy esparcida, y el suelo, devastado por las guerras, hab\u00ed\u00ada quedado sin cultivar. Abundaban los animales salvajes, leones incluidos, como azote de Dios. Los nuevos colonos hicieron saber al rey de Asiria que ellos atribu\u00ed\u00adan estos males a Jehov\u00e1, Dios del pa\u00ed\u00ads, cuyo culto no conoc\u00ed\u00adan. El monarca orden\u00f3 a uno de los sacerdotes de Israel que hab\u00ed\u00adan sido deportados que se estableciera en Bet-el, y que ense\u00f1ara a estas gentes la religi\u00f3n de Jehov\u00e1. El sacerdote no pudo persuadirlos a que abandonaran sus ancestrales \u00ed\u00addolos. Levantando los emblemas de sus dioses sobre los lugares altos de los israelitas, mezclaron su falsa religi\u00f3n con la de Jehov\u00e1 (2 R. 17:25-33) y mantuvieron este culto h\u00ed\u00adbrido con posterioridad a la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n (2 R. 17:34-41). Esar-had\u00f3n mantuvo la pol\u00ed\u00adtica de su abuelo Sarg\u00f3n (Esd. 4:2). Asnapar (Assurbanipal) acab\u00f3 de colonizar el territorio a\u00f1adiendo a su poblaci\u00f3n gentes de Elam y de m\u00e1s all\u00e1 (Esd. 4:9, 10). La nueva provincia del imperio asirio careci\u00f3 de todo poder. El rey Jos\u00ed\u00adas y sus fieles recorrieron toda Samaria destruyendo los \u00ed\u00addolos de los lugares altos (2 Cr. 34:6, 7), apoyando as\u00ed\u00ad la influencia de los israelitas que quedaban en Samaria y de sus sacerdotes. Mucho tiempo despu\u00e9s hab\u00ed\u00ada a\u00fan samaritanos que iban a Jerusal\u00e9n para asistir al culto en el Templo (Jer. 41:5). Cuando Zorobabel encabez\u00f3 una expedici\u00f3n de israelitas de vuelta de Babilonia a Jerusal\u00e9n, los samaritanos pidieron permiso para participar en la restauraci\u00f3n del Templo; afirmaban haber adorado al Dios de Israel desde la \u00e9poca de Esar-had\u00f3n. Zorobabel y los jefes rechazaron la colaboraci\u00f3n de ellos (Esd. 4:2). La mayor parte de los jud\u00ed\u00ados rehusaron desde el principio participar con los samaritanos tanto a nivel social como religioso. Esta separaci\u00f3n degener\u00f3 en una intensa antipat\u00ed\u00ada (Esd. 4:3; Eclo. 50:25, 26; Lc. 9:52, 53; Jn. 4:9). Los samaritanos no eran de pura raza jud\u00ed\u00ada y practicaban una religi\u00f3n mixta. Josefo (Ant. 9:14, 3) dice que afirmaban su parentesco con los jud\u00ed\u00ados cuando la condici\u00f3n de estos \u00faltimos era pr\u00f3spera, pero que afirmaban ser de origen asirio si los jud\u00ed\u00ados eran presa de la adversidad. Habiendo rehusado Zorobabel, Josu\u00e9 y los principales israelitas la ayuda de los samaritanos para reconstruir el Templo, se unieron entonces a los adversarios de esta reconstrucci\u00f3n (Esd. 4:1-10). Tambi\u00e9n se manifestaron opuestos a que Nehem\u00ed\u00adas restaurara las murallas de Jerusal\u00e9n (Neh. 4:1-23). El caudillo de los samaritanos era entonces Sanbalat, el horonita, cuyo yerno fue excluido del sacerdocio por Nehem\u00ed\u00adas. Sanbalat fue probablemente quien erigi\u00f3 el templo samaritano sobre el monte Gerizim (v\u00e9ase SANBALAT). Desde entonces, los jud\u00ed\u00ados echados de Jerusal\u00e9n por causas disciplinarias sol\u00ed\u00adan dirigirse a Gerizim, donde eran acogidos favorablemente por los samaritanos (Ant. 11:8, 7). Durante las persecuciones de Ant\u00ed\u00adoco Epifanes, los samaritanos renegaron de su parentesco con la raza jud\u00ed\u00ada y, para adular al tirano, declararon que quer\u00ed\u00adan consagrar su templo de Gerizim a J\u00fapiter, defensor de los extranjeros (2 Mac. 6:2). Hacia el a\u00f1o 128 a.C. Juan Hircano se apoder\u00f3 de Siquem y del monte Gerizim, destruyendo el templo de los samaritanos (Ant. 13:9, 1), que posteriormente siguieron celebrando su culto sobre su antiguo emplazamiento. As\u00ed\u00ad lo segu\u00ed\u00adan haciendo en la \u00e9poca del Se\u00f1or Jesucristo (Jn. 4:20, 21). Sus doctrinas eran entonces muy an\u00e1logas a las de los saduceos. Como ellos, esperaban un Mes\u00ed\u00adas. Del AT s\u00f3lo aceptaban el Pentateuco. Recibieron bien dispuestos el Evangelio que les fue anunciado por Felipe, con el testimonio de las se\u00f1ales y milagros efectuados por \u00e9l (Hch. 8:5, 6). Adem\u00e1s, el cristianismo, en contraste con el juda\u00ed\u00adsmo, acog\u00ed\u00ada a samaritanos y gentiles sobre el mismo terreno que a los jud\u00ed\u00ados. El Cristo rechazado por el juda\u00ed\u00adsmo derrumbaba as\u00ed\u00ad la pared intermedia de separaci\u00f3n, y por la incredulidad nacional de los jud\u00ed\u00ados, Dios abr\u00ed\u00ada la puerta de Su misericordia a todos (Ef. 2:11-22; cfr. Ro. 11:25-36). En Naplusa, la antigua Siquem, y en sus alrededores, sigue existiendo una peque\u00f1a comunidad samaritana. (V\u00e9ase PENTATEUCO SAMARITANO.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>(probablemente: De [Perteneciente a] Samaria).<br \/>\nEl t\u00e9rmino \u2020\u0153samaritanos\u2020\u009d aparece por primera vez en las Escrituras despu\u00e9s de la conquista del reino de diez tribus de Samaria, en el a\u00f1o 740 a. E.C.; se aplic\u00f3 a los que viv\u00ed\u00adan en el reino septentrional antes de esa conquista, para distinguirlos de los extranjeros que m\u00e1s tarde llegaron de otras partes del Imperio asirio. (2Re 17:29.) Parece ser que los asirios no deportaron a todos los habitantes israelitas, pues el relato de 2 Cr\u00f3nicas 34:6-9 (comp\u00e1rese con 2Re 23:19, 20) indica que durante el reinado de Jos\u00ed\u00adas todav\u00ed\u00ada hab\u00ed\u00ada israelitas en esa zona. La palabra \u2020\u0153samaritanos\u2020\u009d con el tiempo aplic\u00f3 tanto a los descendientes de los que quedaron en Samaria como a los que llevaron los asirios. Por lo tanto, algunos sin duda nacieron de matrimonios mixtos. Mucho tiempo despu\u00e9s, el nombre \u2020\u0153samaritano\u2020\u009d adquiri\u00f3 una connotaci\u00f3n m\u00e1s religiosa que racial o pol\u00ed\u00adtica. Un \u2020\u0153samaritano\u2020\u009d era alguien que pertenec\u00ed\u00ada a la secta religiosa que floreci\u00f3 en las inmediaciones de las antiguas Siquem y Samaria, y que se adher\u00ed\u00ada a ciertas doctrinas inconfundiblemente diferentes a las del juda\u00ed\u00adsmo. (Jn 4:9.)<\/p>\n<p>La religi\u00f3n samaritana. La religi\u00f3n samaritana lleg\u00f3 a la existencia debido a varios factores; uno de los principales fue el esfuerzo de Jerobo\u00e1n por alejar a las diez tribus de la adoraci\u00f3n de Jehov\u00e1 centrada en Jerusal\u00e9n. Durante aproximadamente doscientos cincuenta a\u00f1os, a los sacerdotes lev\u00ed\u00adticos que Dios hab\u00ed\u00ada nombrado los reemplaz\u00f3 un sacerdocio instalado por el hombre, sacerdocio que, a su vez, condujo al reino de Israel a la pr\u00e1ctica de idolatr\u00ed\u00ada degradante. (1Re 12:28-33; 2Re 17:7-17; 2Cr 11:13-15; 13:8, 9.) Luego lleg\u00f3 la ca\u00ed\u00adda del reino septentrional. Los inmigrantes paganos tra\u00ed\u00addos desde Babilonia, Cut\u00e1, Av\u00e1, Hamat y Sefarvaim eran adoradores de muchas deidades: Sucot-benot, Nergal, Asim\u00e1, Nibhaz, Tartaq, Adram\u00e9lec y Anam\u00e9lec. Aunque aprendieron algo acerca de Jehov\u00e1 gracias a la instrucci\u00f3n de un sacerdote del sacerdocio de Jerobo\u00e1n, sin embargo, tal como Samaria hab\u00ed\u00ada hecho con los becerros de oro, estos continuaron adorando a sus dioses falsos generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n. (2Re 17:24-41.) Los grandes esfuerzos de Jos\u00ed\u00adas por librar a esas comunidades septentrionales de su adoraci\u00f3n idol\u00e1trica, m\u00e1s o menos cien a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Samaria, no tuvieron un efecto m\u00e1s duradero que el de las reformas similares que hizo en el reino meridional de Jud\u00e1. (2Re 23:4-20; 2Cr 34:6, 7.)<br \/>\nEn el a\u00f1o 537 a. E.C., un resto de las doce tribus regres\u00f3 del exilio en Babilonia dispuesto a reedificar el templo de Jehov\u00e1 en Jerusal\u00e9n. (Esd 1:3; 2:1, 70.) Entonces, los \u2020\u0153samaritanos\u2020\u009d, que ya estaban en la tierra cuando los israelitas llegaron y de quienes se dijo que eran \u2020\u0153adversarios de Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn\u2020\u009d, se acercaron a Zorobabel y a los hombres de mayor edad y les dijeron: \u2020\u0153D\u00e9jennos edificar junto con ustedes; porque, lo mismo que ustedes, nosotros buscamos a su Dios y a \u00e9l le hacemos sacrificios desde los d\u00ed\u00adas de Esar-had\u00f3n el rey de Asiria, que nos hizo subir ac\u00e1\u2020\u009d. (Esd 4:1, 2.) Sin embargo, esta afirmaci\u00f3n de devoci\u00f3n a Jehov\u00e1 demostr\u00f3 ser solo de labios, puesto que cuando Zorobabel rechaz\u00f3 su oferta, los samaritanos hicieron todo lo que pudieron para evitar la edificaci\u00f3n del templo. Despu\u00e9s de que todos sus esfuerzos concertados para hostigarlos e intimidarlos fallaron, escribieron falsas acusaciones en una carta dirigida al emperador persa, y as\u00ed\u00ad lograron que se emitiese un decreto gubernamental que detuvo la construcci\u00f3n durante varios a\u00f1os. (Esd 4:3-24.)<br \/>\nA la mitad del siglo V a. E.C., cuando Nehem\u00ed\u00adas comenz\u00f3 a reparar los muros de Jerusal\u00e9n, Sanbalat (el gobernador de Samaria, seg\u00fan uno de los papiros de Elefantina) se esforz\u00f3 vigorosamente por detener el proyecto, pero no tuvo \u00e9xito. (Ne 2:19, 20; 4:1-12; 6:1-15.) M\u00e1s tarde, despu\u00e9s de una larga ausencia, Nehem\u00ed\u00adas regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n y hall\u00f3 que el nieto del sumo sacerdote Eliasib se hab\u00ed\u00ada casado con la hija de Sanbalat. Inmediatamente Nehem\u00ed\u00adas \u2020\u02dclo ahuyent\u00f3\u2020\u2122. (Ne 13:6, 7, 28.)<br \/>\nHay quien opina que la edificaci\u00f3n del templo samaritano en el monte Guerizim (posiblemente en el siglo IV a. E.C.), en competencia con el que estaba en Jerusal\u00e9n, marc\u00f3 la separaci\u00f3n final de los jud\u00ed\u00ados y los samaritanos, aunque otros creen que la ruptura de relaciones ocurri\u00f3 m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s. Cuando Jes\u00fas empez\u00f3 su ministerio, la brecha entre los dos pueblos no se hab\u00ed\u00ada zanjado todav\u00ed\u00ada, aunque el templo de Guerizim hab\u00ed\u00ada sido destruido alrededor de un siglo y medio antes. (Jn 4:9.) Los samaritanos todav\u00ed\u00ada adoraban en el monte Guerizim (Jn 4:20-23), y los jud\u00ed\u00ados no los respetaban (Jn 8:48). Esta actitud desde\u00f1osa le sirvi\u00f3 a Jes\u00fas para recalcar una lecci\u00f3n vital en la par\u00e1bola del buen samaritano. (Lu 10:29-37.)<\/p>\n<p>El Pentateuco Samaritano. Solo los primeros cinco libros de la Biblia han constituido las Escrituras de los samaritanos desde tiempos antiguos, y estos \u00fanicamente en su propia recensi\u00f3n, escrita en sus propios caracteres y conocida como el Pentateuco Samaritano. Rechazaban el resto de las Escrituras Hebreas, con la posible excepci\u00f3n del libro de Josu\u00e9. El Pentateuco Samaritano difiere del texto masor\u00e9tico en unos 6.000 detalles, la mayor\u00ed\u00ada de los cuales son de m\u00ed\u00adnima importancia, si bien algunos s\u00ed\u00ad son importantes, como, por ejemplo, la lectura de Deuteronomio 27:4, donde dice que fue en Guerizim, en lugar de en Ebal, donde se inscribieron las leyes de Mois\u00e9s en piedras blanqueadas. (Dt 27:8.) La raz\u00f3n obvia para este cambio era dar cr\u00e9dito a su creencia de que Guerizim es la santa monta\u00f1a de Dios.<br \/>\nPero el que los samaritanos aceptasen totalmente el Pentateuco les dio base para creer que vendr\u00ed\u00ada un profeta mayor que Mois\u00e9s. (Dt 18:18, 19.) Los samaritanos esperaban en el primer siglo la venida de Cristo, el Mes\u00ed\u00adas, y algunos de ellos lo reconocieron, si bien otros lo rechazaron. (Lu 17:16-19; Jn 4:9-43; Lu 9:52-56.) M\u00e1s tarde, gracias a la predicaci\u00f3n de los cristianos primitivos, muchos samaritanos abrazaron con gozo el cristianismo. (Hch 8:1-17, 25; 9:31; 15:3.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ver, SANBALAT, PENTATEUCO SAMARITANO vet, En el \u00fanico pasaje del AT donde se halla este t\u00e9rmino, designa a un habitante del antiguo reino de Israel (2 R. 17:29). 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