{"id":953,"date":"2016-02-04T22:34:31","date_gmt":"2016-02-05T03:34:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/areopago\/"},"modified":"2016-02-04T22:34:31","modified_gmt":"2016-02-05T03:34:31","slug":"areopago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/areopago\/","title":{"rendered":"AREOPAGO"},"content":{"rendered":"<p>Act 17:22.<\/p>\n<hr>\n<p>Are\u00f3pago  (gr. Areios P\u00e1gos [de Ares, \u00abMarte\u00bb, y  p\u00e1gos, \u00abcolina\u00bb; es decir, \u00abLa colina de Marte]). Nombre de una colina rocosa y est\u00e9ril, al noroeste de la Acr\u00f3polis de la antigua Atenas, que indicaba que esa loma estaba dedicada a Ares, el dios de la guerra (llamado Marte por los romanos; Act 17:22).  La elevaci\u00f3n calc\u00e1rea, de unos 15 a 20 m por sobre el valle que se encuentra entre ella y la Acr\u00f3polis, tiene una altura de unos 115 m s.n.m.  Desde el tiempo del reino fue el asiento de la suprema corte de justicia, que ten\u00ed\u00ada jurisdicci\u00f3n sobre ciertos cr\u00ed\u00admenes, inclusive las ofensas religiosas. El nivel social y la autoridad de este concilio del Are\u00f3pago no siempre fue igual durante la historia de Atenas, pero bajo la administraci\u00f3n romana tuvo m\u00e1s poder que el que hab\u00ed\u00ada tenido durante bastante tiempo.  Entre sus atribuciones estaba el otorgar licencias a los maestros y controlar la educaci\u00f3n.  Sigui\u00f3 existiendo hasta c 400 d.C.  La corte funcionaba en la Stoa Basileios, situada en el agor\u00e1 (\u00ab\u00e1gora\u00bb, \u00abplaza&#8217;, \u00abmercado\u00bb), su asiento oficial y donde estaban las oficinas administrativas. Sin embargo, las sentencias se pronunciaban desde la colina, donde se reun\u00ed\u00ada la corte con ese fin.  V\u00e9ase Areopagita. 37. Atenas: en primer plano, hacia la izquierda, el Are\u00f3pago; detr\u00e1s, la Acr\u00f3polis. Los comentadores han entendido de diversos modos la declaraci\u00f3n de Lucas de que al ap\u00f3stol Pablo lo \u00abtrajeron al Are\u00f3pago\u00bb para defender sus ense\u00f1anzas (Act 17:19). Se ha sostenido que: 1. Pablo fue llevado a la colina para que desde esa posici\u00f3n elevada pudiera ser mejor comprendido por un n\u00famero mayor de personas que si se hubiese quedado en la bulliciosa \u00e1gora.  2. Pablo fue llevado al concilio del Are\u00f3pago en la Stoa Basileios, puesto que los fil\u00f3sofos quer\u00ed\u00adan atribuir mayor significaci\u00f3n al discurso de Pablo de lo que habr\u00ed\u00ada tenido si lo hubiera pronunciado en el mercado abierto (este punto de vista fue presentado por Curtius).  3. Pablo ten\u00ed\u00ada que someterse a un examen delante de ese cuerpo en la Stoa Basileios con el fin de recibir una licencia como profesor de lengua extranjera (este punto de vista fue sostenido por Sir William Ramsay).  Aunque no es f\u00e1cil explicar el cambio de ubicaci\u00f3n del \u00e1gora al Are\u00f3pago, los puntos de vista de Curtius y Ramsay no han alcanzado mucho consenso, por cuanto la ocasi\u00f3n no era un procedimiento judicial, y los fil\u00f3sofos de su tiempo no quedaron muy impresionados con \u00e9l.  El argumento m\u00e1s fuerte en apoyo de que Pablo present\u00f3 el discurso en la colina al pie de la Acr\u00f3polis y no en la c\u00e1mara del concilio en el \u00e1gora, es la declaraci\u00f3n del v 19: lo trajeron ep\u00ed\u00ad t\u00f3n Areion P\u00e1gon (donde ep\u00ed\u00ad significa m\u00e1s \u00absobre\u00bb que \u00aben\u00bb o \u00abhacia\u00bb).  Por ello, la primera idea mencionada arriba puede considerarse la m\u00e1s plausible. 38. El Are\u00f3pago, como se lo ve desde la Acr\u00f3polis, con el \u00e1gora en el centro, hacia la derecha. Bib.: E. Curtius, \u00abPaulus in Athen\u00bb [Pablo en Atenas], Sit5ungsberichte der Akademie [Informes de las sesiones de la Academia] (Berl\u00ed\u00adn, 1893) II:925-938; W. Ramsay, St. Paul the Traveller and the Roman Citizen [San Pablo el viajero y el ciudadano romano] (Londres, 1896), pp 243-247.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(gr., Areios pagos, monte de Ares). Un monte est\u00e9ril de una altura de 116 m. al noroeste de la famosa Acr\u00f3polis en Atenas. Estaba dedicado a Ares, el dios de la guerra. Este lugar elevado lleg\u00f3 a ser el esca\u00f1o del concilio griego, el Are\u00f3pago. Esta era una corte encargada de las preguntas sobre moralidad y el derecho de los maestros que ense\u00f1aban en p\u00fablico. Pablo fue llevado al Are\u00f3pago (Act 17:19) para ser examinado sobre sus ense\u00f1anzas. La misi\u00f3n de Pablo en Atenas produjo num\u00e9ricamente escasos resultados, y no se registra que se haya fundado una iglesia; pero Dionisio, el areopagita, uno de los miembros de la honorable corte, estaba entre los que creyeron (Act 17:34).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>El nombre are\u00f3pago fue aplicado a un promontorio rocoso de 113  mts.  de altura ubicado al noroeste de la acr\u00f3polis ateniense y al concilio de ancianos que all\u00ed\u00ad se reun\u00ed\u00ada. La leyenda cuenta que Atenea, la diosa de la sabidur\u00ed\u00ada, presid\u00ed\u00ada en el are\u00f3pago cuando Orestes fue absuelto de culpa en la muerte de su madre Clytemnestra.<br \/>\nDurante los siglos V y VI  a. de J.C. , el are\u00f3pago era el centro de poder de la aristocracia ateniense. En a\u00f1os posteriores su poder fue decreciendo gradualmente, aunque el prestigio del are\u00f3pago se mantuvo por alg\u00fan tiempo bajo el imperio romano.<br \/>\nLa corte del are\u00f3pago se reun\u00ed\u00ada al aire libre con el acusador y acusado parados sobre plataformas labradas en la roca. Fue aqu\u00ed\u00ad donde Pablo predic\u00f3 su famoso serm\u00f3n a los atenienses (Hch. 17:21-34).<br \/>\nV\u00e9ase tambi\u00e9n ATENAS.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>(Colina de Ares). Lugar elevado y rocoso en \u2020\u00a2Atenas donde se reun\u00ed\u00ada el concilio supremo de la ciudad. Por extensi\u00f3n se llam\u00f3 A. a ese cuerpo, que en tiempos anteriores al NT ten\u00ed\u00ada muchas atribuciones, pero cuando escuch\u00f3 a Pablo s\u00f3lo guardaba influencia en asuntos educativos y religiosos. En la \u00e9poca precisa del famoso serm\u00f3n del A. (Hch 17:16-34) esta instituci\u00f3n no celebraba sus reuniones en la colina (donde cinco siglos antes hab\u00ed\u00ada juzgado a S\u00f3crates), sino en el llamado \u2020\u0153P\u00f3rtico Real\u2020\u009d, cerca del mercado de la ciudad. La expresi\u00f3n \u2020\u0153le trajeron al A.\u2020\u009d [a San Pablo] no se\u00f1ala necesariamente al sitio, sino a la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CONS MONT DIOS (griego, \u00abColina de Ares\u00bb). (a) Una de las colinas m\u00e1s bajas en la parte occidental de la Acr\u00f3polis de Atenas, consagrada a Ares, el dios de la guerra. (b) La suprema corte de Atenas que se reun\u00ed\u00ada en la colina llamada Are\u00f3pago para dictar sus fallos. Todav\u00ed\u00ada se pueden<\/p>\n<p>ver, labrados en la roca, los asientos de los jueces y de otros funcionarios. Seg\u00fan la opini\u00f3n de algunos eruditos, Pablo defendi\u00f3 su causa y la del Cristianismo ante el Are\u00f3pago, pero lo m\u00e1s probable es que haya dirigido su mensaje a alg\u00fan grupo de fil\u00f3sofos en el mismo sitio en que la suprema corte dictaba sus fallos (Hch. 17:16 ss). Uno de los miembros de esta asamblea, Dionisio, llamado el Areopagita, se convirti\u00f3 como resultado de la predicaci\u00f3n de Pablo, si bien los dem\u00e1s se burlaron de \u00e9l.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[016]<\/p>\n<p>    Plaza de Atenas en donde se reun\u00ed\u00ada el Consejo o Boul\u00e9 para deliberar. En su seno, seg\u00fan los Hechos de los Ap\u00f3stoles (Hech. 17. 22) S. Pablo pronunci\u00f3 una de sus m\u00e1s elocuentes catequesis, aunque destinada al fracaso pr\u00e1ctico por la indiferencia de los atenienses. Tal \u00abfracaso catequ\u00ed\u00adstico\u00bb y apost\u00f3lico le hizo abandonar la ciudad y marchar a Corinto, donde naci\u00f3 la m\u00e1s hermosa de las comunidades primitivas del \u00e1mbito paulino.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Discurso de Pablo<\/p>\n<p>(-> helenismo, Atenas, Pablo, Hechos). El discurso de Pablo en el Are\u00f3pago (Hch 17,22-31) constituye un tema central en la teolog\u00ed\u00ada de Lucas (del libro de los Hechos) y sirve para marcar la relaci\u00f3n y diferencia entre el Evangelio y la cultura griega. Pablo ha estado hablando en la plaza de Atenas (Hch 17,17), como hac\u00ed\u00ada S\u00f3crates en otro tiempo. Pero los fil\u00f3sofos le llevan al Areo-pago o monte-colina (Pagus) de Ares (Marte), Sede superior del famoso Tribunal, que hab\u00ed\u00ada condenado a muerte al mismo S\u00f3crates. En ese lugar, como nuevo S\u00f3crates, hablar\u00e1 Pablo en el Are\u00f3pago, pero los atenienses no le condenar\u00e1n a muerte, como al fil\u00f3sofo antiguo, sino que le despreciar\u00e1n. Este discurso de Pablo, con su conclusi\u00f3n negativa, constituye el primero y m\u00e1s hondo de todos los intentos de vinculaci\u00f3n entre cristianismo y helenismo. Pablo empieza apareciendo como griego entre los griegos, retomando un camino que hab\u00ed\u00ada quedado truncado en la crisis de los macabeos*. De esa forma anuncia el mensaje de Jes\u00fas en clave universal, sin aludir a la historia peculiar jud\u00ed\u00ada ni a sus leyes de tipo sacral, social o alimenticio. As\u00ed\u00ad elabora una especie de Antiguo Testamento griego del Evangelio, en clave de di\u00e1logo religioso y filos\u00f3fico, como indicaremos, evocando las diversas partes del texto.<\/p>\n<p>(1) Exordio o proemio (Hch 17,22b23). Los fil\u00f3sofos buscan novedades (Atenas*), pero Pablo les toma en serio y conecta con ellos y empieza incluso alab\u00e1ndoles, al llamarles, en palabra ambigua, deisidaimonesterous, es decir, muy religiosos. Tambi\u00e9n les halaga refiri\u00e9ndose a un b\u00f3mon o altar particular que han alzado al Dios desconocido. Pablo se ha fijado en un s\u00ed\u00admbolo que expresa de forma intensa el desamparo de Atenas (y del mundo entero) que no conoce a Dios, pero eleva un altar al dios desconocido. Parece que no hab\u00ed\u00ada entonces en Atenas un altar a ese dios en singular, sino a los dioses desconocidos, en plural. Pero esa distinci\u00f3n resulta secundaria. Debajo de los dioses desconocidos, Pablo ha visto a Dios (o lo divino) y de esa forma ha aceptado la b\u00fasqueda religiosa de los griegos, pero advierte que su Dios desconocido es s\u00f3lo un tonto, una deidad impersonal.<\/p>\n<p>(2) Dios y el mundo (Hch 17,24-25). A partir del dios desconocido, Pablo expone su visi\u00f3n religiosa en un lenguaje que puede ser aceptado por jud\u00ed\u00ados (desde Gn 1) y griegos (al menos por muchos estoicos y plat\u00f3nicos), que ven a Dios como ho poiesas: el hacedor de todo. Ese Dios universal de jud\u00ed\u00ados y griegos ofrece vida\/aliento (ds\u00f3\u00e9\/pno\u00e9) a cada una de las cosas, de manera que no necesita templos ni culto divino: es \u00e9l quien nos da a nosotros todo; nosotros no tenemos que darle nada.<\/p>\n<p>(3) Dios y la historia. Universalismo humano (E\u00ed\u008dch 17,26-29). Pablo nos lleva despu\u00e9s desde el nivel c\u00f3smico al humano, con afirmaciones jud\u00ed\u00adas (todos provenimos de un mismo Ad\u00e1n) y helenistas (somos genos, familia de Dios). De esa forma supera el posible particularismo jud\u00ed\u00ado, propio de aquellos que insisten en la necesidad de mantener la Ley y el pueblo separado (en la l\u00ed\u00adnea de los macabeos*), pero tambi\u00e9n un tipo de universalismo elitista de la raz\u00f3n, propio de los griegos sabios. S\u00f3lo Dios creador vincula para Lucas a todos los humanos, superando as\u00ed\u00ad la divisi\u00f3n de varones y mujeres, jud\u00ed\u00ados y griegos, esclavos y libres (cf. Gal 3,28). En esa l\u00ed\u00adnea ha trazado una relaci\u00f3n intensa entre la unidad de Dios (uno mismo, sobre todos) y la unidad humana (hay un \u00e9timos o pueblo universal, formado por todos los hombres y mujeres), que habitan en una misma tierra, en la que hay tiempos (kairous) y lugares (horothesias) para cada uno de los pueblos, llamados a buscar al mismo Dios.<\/p>\n<p>(4) Di\u00e1logo con el paganismo filos\u00f3fico. Como prueba de su tesis, Pablo no quiere citar su Escritura israelita, sino que prefiere apoyarse en un autor griego que afirma que en Dios vivimos nos movemos y somos, pues formamos parte de su estirpe (Arato, Phaen 5). Estos son los temas fundamentales del di\u00e1logo religioso-cultural de Pablo con el helenismo. Ciertamente, su discurso puede aceptarse tambi\u00e9n en una l\u00ed\u00adnea israelita (cf. Is 46,1-7; Sab 13-15). Pero, en el fondo, es un discurso filos\u00f3fico pagano. Pablo ha empezado hablando del altar elevado al Dios Desconocido, pero luego lo identifica con el logos religioso-filos\u00f3fico de los estoicos que son sus verdaderos interlocutores, pues ellos afirman que Dios (o lo divino) es vida\/aliento de las cosas. La afirmaci\u00f3n de que somos familia de Dios (genos Theon) se puede interpretar en sentido pante\u00ed\u00adsta, como har\u00e1n algunos estoicos; pero tambi\u00e9n puede entenderse en la l\u00ed\u00adnea de Gn 1,27 (a su imagen y semejanza los cre\u00f3&#8230;). Pablo deja el tema abierto. No dice que los hombres hayan encontrado a Dios, sino que est\u00e1n hechos para hallarle. El est\u00e1 hablando a personas que han buscado y que de alguna forma han logrado ya palpar a Dios (ps\u00e9lapha\u00f3), como dice en palabra de gran plasticidad (Hch 17,27).<\/p>\n<p>(5) La diferencia cristiana: el Dios del resucitado (Hch 17,30-31). En este momento cambia el tono del discurso. Pablo entiende ahora la historia anterior como tiempos de ignorancia (khronous t\u00e9s agnoias) que Dios ha pasado por alto (hyperid\u00f3n), para manifestarse ya desde lo m\u00e1s profundo, de manera que los hombres y mujeres puedan convertirse (meta-noia), superando su ignorancia (ag-noia). Aqu\u00ed\u00ad resuena la experiencia penitencial jud\u00ed\u00ada, pero sobre todo est\u00e1 presente la gracia cristiana de la conversi\u00f3n como don de Dios en Cristo. En este contexto habla del d\u00ed\u00ada (h\u00e9mera), entendido como tiempo en que Dios va a juzgar (krinein) el universo con justicia (dikaiosyn\u00e9), a trav\u00e9s del \u00abhombre\u00bb a quien ha designado (en andri h\u00f3 h\u00f3risen) y testificado al resucitarlo de (entre) los muertos (anast\u00e9sas auton ek nekr\u00f3n). Este es el contenido particular de la fe cristiana: un hombre resucitado. Ciertamente, a partir de aqu\u00ed\u00ad ser\u00ed\u00ada necesario contar la historia de ese hombre (evangelios). Pero Pablo no lo hace, no se lo dejan hacer los atenienses.<\/p>\n<p>(6) Reacci\u00f3n de los atenienses (Hch 17,32-33). Tiene dos momentos. Uno \u00abnegativo\u00bb: los sabios de Atenas se van; podr\u00ed\u00adan haber aceptado a Jes\u00fas como sabio o taumaturgo (un hombre con poderes divinos); pero no pueden aceptar su muerte\/resurrecci\u00f3n como signo radical de Dios. M\u00e1s a\u00fan, podr\u00ed\u00adan aceptar su muerte heroica, al estilo de S\u00f3crates, a quien condenaron los sabios jueces de este mismo Are\u00f3pago, pero no aceptar\u00e1n su resurrecci\u00f3n. S\u00f3crates no la necesitaba, pues cre\u00ed\u00ada que su esp\u00ed\u00adritu era eterno. Pero Jes\u00fas no es S\u00f3crates, ni el Dios cristiano es la pervivencia del esp\u00ed\u00adritu, sino aquel que ha resucitado a Jes\u00fas (cf. Rom 4,24). As\u00ed\u00ad, Pablo fracasa, pero su gesto ofrece tambi\u00e9n un momento \u00abpositivo\u00bb: un areopagita, llamado Dionisio, escucha y acepta el mensaje de Pablo, con una mujer llamada Damaris. Ellos son los primeros testigos de la vinculaci\u00f3n del Evangelio con Atenas.<\/p>\n<p>Cf. A. M. DUBARLE, \u00abLc discours \u00e1 l\u2020\u2122Ar\u00e9opage (Act 17,22-31) et son arri\u00e9re-plan biblique\u00bb, RSPhTh 57 (1973) 576-610; J. DUPONT, \u00abLc discours devant l\u2020\u2122Ar\u00e9opage et la r\u00e9v\u00e9lation naturelle\u00bb, en ID., Etudes sur les Actes des Apotres, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1967, 157-170; Nuovi studi sugli Atti degli Apostoli, Paoline, Tur\u00ed\u00adn 1985, 359-400; L. LEGRAND, \u00abThe Areopagus Speech\u00bb, en J. COPPENS (ed.), La notion biblique de Dieu, BETL 41, Lovaina 1985, 337-350; E. DES PLACES, De oratione S. Paidi ad Aeoopagum, Istituto B\u00ed\u00adblico, Roma 1970.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>(Colina de Ares; Colina de Marte).<br \/>\nColina situada al NO. de la Acr\u00f3polis ateniense y separada de ella por un valle poco profundo. Esta \u00e1rida cima caliza, m\u00e1s bien estrecha, tiene unos 113 m. de altitud, en tanto que la Acr\u00f3polis, al SE., se eleva unos 43 m. por encima de ella. Por el lado N., la colina de Marte tiene una pendiente suave, mientras que la cara S. es escarpada. En otro tiempo estuvo coronada por altares griegos, santuarios, estatuas y el tribunal supremo al aire libre del Are\u00f3pago. En la actualidad todo esto ha desaparecido y tan solo quedan algunos de los asientos labrados en la roca.<br \/>\nEn una de las visitas del ap\u00f3stol Pablo a Atenas, ciertos atenienses lo asieron y lo condujeron al Are\u00f3pago, mientras le dec\u00ed\u00adan: \u2020\u0153\u00bfPodemos llegar a saber qu\u00e9 es esta nueva ense\u00f1anza que hablas? Porque presentas algunas cosas que son extra\u00f1as a nuestros o\u00ed\u00addos\u2020\u009d. (Hch 17:19, 20.) En respuesta, Pablo hizo una cuidadosa exposici\u00f3n de hechos contundentes, desarrollando un argumento l\u00f3gico, persuasivo y convincente. No pudo terminar su discurso, porque \u2020\u0153al o\u00ed\u00adr de una resurrecci\u00f3n de muertos\u2020\u009d, algunos burlones comenzaron a mofarse. Sin embargo, para cuando surgi\u00f3 esta interrupci\u00f3n, el ap\u00f3stol hab\u00ed\u00ada logrado dividir a su auditorio en tres opiniones. Aunque unos se mofaban y otros dec\u00ed\u00adan que escuchar\u00ed\u00adan m\u00e1s adelante, algunos \u2020\u0153se hicieron creyentes, entre los cuales tambi\u00e9n estuvieron Dionisio, juez del tribunal del Are\u00f3pago, y una mujer de nombre D\u00e1maris, y otros adem\u00e1s de ellos\u2020\u009d. (Hch 17:22-34.) En la actualidad hay una placa de bronce en la colina de Marte que contiene este discurso del ap\u00f3stol Pablo y que conmemora dicho acontecimiento. No es posible afirmar con certeza que en aquella ocasi\u00f3n Pablo hablase ante el tribunal del Are\u00f3pago, pero en su auditorio tuvo por lo menos a un componente de ese notable tribunal. (GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 746.)<\/p>\n<p>[Fotograf\u00ed\u00ada en la p\u00e1gina 183]<br \/>\nInscripci\u00f3n griega que conmemora el discurso de Pablo en el Are\u00f3pago (Hch 17:22-31)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(gr. <\/span><span style=''>Areios pagos<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018colina de Ares\u2019, el dios de la guerra griego, que corresponde al Marte romano).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>1. Una peque\u00f1a colina al NO de la Acr\u00f3polis en Atenas. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv3<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '> y otras tienen \u201ccolina de Marte\u201d en Hch. 17.19 en nota marginal.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. El consejo del Are\u00f3pago, as\u00ed llamado porque la colina de Ares era su lugar de reuni\u00f3n original. En la \u00e9poca del NT, exceptuando la investigaci\u00f3n de casos de homicidio, se reun\u00eda en el \u201cP\u00f3rtico Real\u201d (<\/span><span style=''>stoa basileios<\/span><span lang=ES style=''>), en el mercado ateniense (<\/span><span style=''>agora<\/span><span lang=ES style=''>), y probablemente fue en este lugar donde Pablo se present\u00f3 ante el Are\u00f3pago (Hch. 17.19). Era la instituci\u00f3n m\u00e1s venerable de Atenas, con sus or\u00edgenes en \u00e9pocas legendarias, y, a pesar de la limitaci\u00f3n de buena parte de sus antiguas facultades, segu\u00eda teniendo gran prestigio; ten\u00eda, adem\u00e1s, jurisdicci\u00f3n especial en asuntos de moral y religi\u00f3n. Era natural, por consiguiente, que un \u201cpredicador de nuevos dioses\u201d (Hch. 17.18) fuese sometido a su arbitrio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El discurso dirigido por Pablo al Are\u00f3pago en la ocasi\u00f3n mencionada (Hch. 17.22\u201331) constituye una exposici\u00f3n sobre el verdadero conocimiento de Dios. Tomando como punto de partida una inscripci\u00f3n en un altar \u201cal *dios no conocido\u201d, le dice a su auditorio que ha venido a hacerles conocer al Dios cuya naturaleza confiesan desconocer. El Dios verdadero es creador y Se\u00f1or del universo; no habita en santuarios materiales; no depende de los sacrificios de sus criaturas sino que les concede vida y todo cuanto necesitan. Aquel que es el creador de todas las cosas en general es el creador de la humanidad en particular; y as\u00ed el discurso pasa a hacer ciertas afirmaciones acerca del hombre en relaci\u00f3n con Dios. El hombre es uno; las zonas habitables de la tierra y las \u00e9pocas del a\u00f1o se han establecido para su beneficio; el prop\u00f3sito de Dios al hacer todo esto es lograr que los hombres lo busquen y lo encuentren, tanto m\u00e1s dado el hecho de que son criaturas suyas. Si bien la fraseolog\u00eda y las referencias son helen\u00edsticas, el enfoque es netamente b\u00edblico. En su peroraci\u00f3n Pablo llama a los oyentes al arrepentimiento y a someterse al conocimiento de Dios, ya que no solamente es el Creador sino tambi\u00e9n Juez de todos; la confirmaci\u00f3n del juicio futuro est\u00e1 dada por el hecho de que el Hombre facultado para ejecutar dicho juicio fue levantado de entre los muertos. Al o\u00edr esta referencia a la resurrecci\u00f3n el consejo despidi\u00f3 a Pablo por considerar que no val\u00eda la pena seguir escuch\u00e1ndolo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><etiqueta id=\"#_ftn904\" name=\"_ftnref904\" title=\"\"><i><span lang=ES style=''>\u00b0DBA<\/span><\/i><\/etiqueta><span lang=ES style=''>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>N. B. Stonehouse, <i>Paul before the Areopagus<\/i>, 1957; M. Dibelius, <i>Studies in the Acts of the Apostles<\/i>, 1956, pp. 26\u201383; B. G\u00e4rtner, <i>The Areopagus Speech and Natural Revelation<\/i>, 1955; H. Conzelmann, \u201cThe Address of Paul on the Areopagus\u201d, en L. E. Keck y J. L. Martyn (<etiqueta id=\"#_ftn905\" name=\"_ftnref905\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>Studies in Luke-Acts<\/i>, 1966, pp. 217\u2013230; T. D. Barnes, \u201cAn Apostle on Trial\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn906\" name=\"_ftnref906\" title=\"\"><i>JTS<\/i><\/etiqueta> ss. <etiqueta id=\"#_ftn907\" name=\"_ftnref907\" title=\"\">n. 20, 1969, pp. 407\u2013419; C. J. Hemer, \u201cPaul at Athens: A Topographica<\/etiqueta>l Note\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn908\" name=\"_ftnref908\" title=\"\"><i>NTS<\/i><\/etiqueta> 20, 1973\u20134, pp. 341\u2013349.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>F.F.B.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Act 17:22. Are\u00f3pago (gr. Areios P\u00e1gos [de Ares, \u00abMarte\u00bb, y p\u00e1gos, \u00abcolina\u00bb; es decir, \u00abLa colina de Marte]). Nombre de una colina rocosa y est\u00e9ril, al noroeste de la Acr\u00f3polis de la antigua Atenas, que indicaba que esa loma estaba dedicada a Ares, el dios de la guerra (llamado Marte por los romanos; Act 17:22). &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/areopago\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAREOPAGO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-953","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=953"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/953\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}