{"id":9660,"date":"2016-02-05T07:04:30","date_gmt":"2016-02-05T12:04:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/psicologia-religiosa\/"},"modified":"2016-02-05T07:04:30","modified_gmt":"2016-02-05T12:04:30","slug":"psicologia-religiosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/psicologia-religiosa\/","title":{"rendered":"PSICOLOGIA RELIGIOSA"},"content":{"rendered":"<p>122 Conceptos (44) y [10]<\/p>\n<p>          (Itinerario completo: 15 horas<br \/>\n  * Itinerario breve: 7 horas)<br \/>\n (* Identidad de la Psicolog\u00ed\u00ada y de la religiosidad:)<\/p>\n<p>       (+ En general, la Psicolog\u00ed\u00ada estudia al hombre:)<\/p>\n<p>         Personalidad \/ Persona \/ Evoluci\u00f3n \/ Etapas \/ Identidad \/ Per\u00ed\u00adodo sensible \/<\/p>\n<p>         Leyes psicol\u00f3gicas \/ CUERPO \/ REFLEJOS NERVIOSOS \/ Higiene escolar \/ Hormonas \/ MOTRICIDAD \/<\/p>\n<p>         Facultades humanas \/ Expresividad \/ Inteligencia \/ Voluntad \/ Afectividad \/<\/p>\n<p>         Pedagog\u00ed\u00ada del cambio \/ Psicopedagog\u00ed\u00ada \/ Predisposici\u00f3n \/ Preferencias \/ Promoci\u00f3n humana \/<\/p>\n<p>         Protagonista \/ CATECUMENADO actual \/ Catec\u00fameno \/ CATEQUIZANDO \/ [Educando] \/<\/p>\n<p>         Compensaci\u00f3n. Mecanismos de \/ Complejos \/ Est\u00ed\u00admulos \/ Sentimientos<\/p>\n<p>     (+ Religiosidad y valores religiosos:)<\/p>\n<p>      RELIGIOSIDAD \/ PSICOLOG\u00ed\u008dA RELIGIOSA \/ Maduraci\u00f3n de la fe \/ Espiritualidad \/ Piedad \/ Creencia \/<br \/>\n      Pedagog\u00ed\u00ada religiosa \/ Pedagog\u00ed\u00ada \/ M\u00e9todos catequ\u00ed\u00adsticos \/ Catequista \/ Profesor de religi\u00f3n<br \/>\n (* Aspectos diferenciales:)<\/p>\n<p>       Grupos \/ Clases sociales \/ Niveles \/ Ambientes \/ Situaciones \/ Tendencias \/<\/p>\n<p>       [Sexuales. Diferencias] \/ Coeducaci\u00f3n \/ Masculinidad \/ Feminidad \/ Homosexualidad \/<\/p>\n<p>       [Nivel mental] \/ [Inteligentes] \/ Superdotados \/ Torpes \/ Coeficiente \/ Cociente intelectual \/ Campana de Gauss \/<\/p>\n<p>       Hogar \/ Familia \/ Padres \/ Fecundidad \/ Natalidad \/ Hijos \/ Hermanos \/<\/p>\n<p>       Escuela \/ Profesor \/ Alumno \/ Did\u00e1ctica \/ Cambio. Pedagog\u00ed\u00ada del \/ Disciplina \/ Disc\u00ed\u00adpulo<br \/>\n (* Estadios evolutivos:)<\/p>\n<p>      Infancia \/ Ni\u00f1ez \/ Ternura \/ Debilidad \/ Dependencia \/ [Credulidad] \/ Ingenuidad \/<\/p>\n<p>      Preadolescencia \/ Autonom\u00ed\u00ada \/ Pubertad \/ Sensibilidad \/ Intimidad \/<\/p>\n<p>      Adolescencia \/ Juventud \/ Emancipaci\u00f3n \/ [Madurez]<br \/>\n (* Valores que aporta la Psicolog\u00ed\u00ada religiosa y sus promotores:)<\/p>\n<p>      (+ Cualidades y riquezas:) Formaci\u00f3n \/ Fraternidad \/ Personalizaci\u00f3n \/ Simpat\u00ed\u00ada \/ Empat\u00ed\u00ada \/<br \/>\n       Conformidad \/ Profundidad \/ Adaptaci\u00f3n \/ Ajuste \/ Protecci\u00f3n \/ Proteccionismo \/ Sosiego \/<br \/>\n       Independencia \/ [Afianzamiento] \/<\/p>\n<p>      (+ Figuras promotoras de esos valores:)<\/p>\n<p>         Clapar\u00e8de. Eduardo \/ Colomb. Joseph \/ Coudreau. Fran\u00e7ois \/ Fargues. Marie \/ Coussinet. Roger \/<\/p>\n<p>         Lubienska de Lenval. Helena \/<br \/>\n (* Riesgos de las ciencias del hombre:)<\/p>\n<p>     Frialdad \/ [Arrogancia] \/ Generalizaci\u00f3n \/ Insuficiencia \/ Sorpresa \/ Consumismo \/ Puerilismo \/<br \/>\n     Sensorialismo \/ [Dispersi\u00f3n] \/ [Ambig\u00fcedad]<\/p>\n<p>                     Cuestionario de autocontrol<br \/>\n 1. \u00bfPuedes definir con exactitud el concepto de religiosidad? \u00bfQu\u00e9 rasgos manifiesta?<br \/>\n 2. \u00bfEquivale religi\u00f3n a religiosidad, fe a piedad, creencia a credulidad?<br \/>\n 3. \u00bfCuales son los rasgos m\u00e1s significativos de la religiosidad infantil?<br \/>\n 4. \u00bfEn qu\u00e9 se diferencia la religiosidad por el sexo, por la raza, por el nivel mental?<br \/>\n 5. \u00bfSer\u00ed\u00ada f\u00e1cil trazar un perfil de la persona creyente? \u00bfY de la increyente?<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>[600]<br \/>\n Es la rama de la Psicolog\u00ed\u00ada que estudia todo lo relacionado con las creencias y las pr\u00e1cticas religiosas, en el hombre y en los grupos, en situaciones normales y situaciones de desajuste.<\/p>\n<p>     La preparaci\u00f3n psicol\u00f3gica del catequista puede atender dos aspectos que es f\u00e1cil armonizar con buena voluntad. Cualquiera de ellos es suficiente para un estudio detenido.<\/p>\n<p>     Por una parte dispone a una buena transmisi\u00f3n del mensaje divino que el catequista debe conocer y amar a la perfecci\u00f3n. Por otra parte es preciso adaptarse a los catequizandos, personas que caminan hacia su madurez.<\/p>\n<p>     El catequista tiene que prepararse como \u00abte\u00f3logo\u00bb, a fin de entender bien los aspectos comprensibles del misterio que anuncia; debe prepararse como \u00absoci\u00f3logo\u00bb, para valorar el ambiente y las circunstancias. Pero sobre todo precisa prepararse como \u00abpsic\u00f3logo\u00bb, pues debe penetrar las mentes y los corazones. En la medida en que conozca y acierte con los catequizandos y la presentaci\u00f3n del mensaje ser\u00e1 eficaz.<\/p>\n<p>    1. Necesidad de la Psicolog\u00ed\u00ada<br \/>\n    En la catequesis importa saber a qui\u00e9n se catequiza. Sin conocimiento profundo del destinatario y sin sensibilidad para apreciar las caracter\u00ed\u00adsticas y las necesidades personales, la catequesis se reduce a una indoctrinaci\u00f3n. Por peque\u00f1os y d\u00f3ciles que sean los catequizandos, son personas. Hay que tratarlos con respeto, amor y libertad.<\/p>\n<p>    Cuando se les ofrece el regalo de la cultura religiosa, y tambi\u00e9n el de la fe, es interesante mirar sus dotes de personas. Entonces, y s\u00f3lo entonces, se podr\u00e1 aspirar a conseguir el asentimiento y el protagonismo de cada catequizando.<\/p>\n<p>    Conviene dar gran importancia a sus dinamismos internos y a sus circunstancias externas para conseguir resultados convenientes. Por eso, todo catequista debe preocuparse por su psicolog\u00ed\u00ada general, por sus rasgos personales, por su religiosidad, por sus dinamismos espirituales. No lo har\u00e1, desde luego, por curiosidad ni por inter\u00e9s cient\u00ed\u00adfico. Deber\u00e1, ante todo, buscar el modo de conocer mejor a sus catequizandos, diferenciarlos, animarlos, aceptarlos como son.<\/p>\n<p>    Es necesario entender la peculiaridad de los cambios religiosos que van acompa\u00f1ando, muchas veces sin darse cuenta ellos mismos, el camino de la maduraci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>    2. Ramas de la psicolog\u00ed\u00ada<br \/>\n    El catequista debe estudiar y discernir los diversos campos que pueden influir en su tarea educadora, precisamente por que se trata de una labor compleja, cambiante y muy diversificada.<\/p>\n<p>     Primero, debe explorar la personalidad de cada catequizando y sus rasgos: su inteligencia, su voluntad, su afectividad, su sociabilidad, su expresividad.<\/p>\n<p>     Segundo, as\u00ed\u00ad le entender\u00e1 en su religiosidad: sus modos de valorar, sentir y vivir las dimensiones espirituales.<\/p>\n<p>     No podemos conocer del todo al catequizando, si s\u00f3lo nos detenemos a analizar su realidad exterior y actual. Necesitamos explorar, comprender sus dimensiones m\u00e1s profundas, sus procesos de cambio, su evoluci\u00f3n y desarrollo, ya que es un ser vivo. Necesitamos analizar lo que hay en su coraz\u00f3n y en su esp\u00ed\u00adritu, en su mente. Y para ello precisamos \u00abentrar en su psicolog\u00ed\u00ada peculiar.<\/p>\n<p>    El estudio de la Psicolog\u00ed\u00ada religiosa ofrece pistas para la reflexi\u00f3n, no recetas; brinda ideas discutibles, no teor\u00ed\u00adas o formulas m\u00e1gicas.<\/p>\n<p>    2.1. Psicolog\u00ed\u00ada en general<\/p>\n<p>     Por eso el catequista precisa descubrir y valorar la variedad, riqueza, coherencia, profundidad, de los diversos terrenos psicol\u00f3gico en los que debe poner su atenci\u00f3n y su inter\u00e9s de educador de la fe. Mientras no llegue a dominar esos terrenos, se puede decir que no ha llegado a ser buen educador. Las \u00e1reas o campos preferentes que reclaman su atenci\u00f3n pueden resumirse en  las siguientes:<\/p>\n<p>   &#8211; El estudio de la personalidad y de los rasgos que la constituyen.<\/p>\n<p>   &#8211; La valoraci\u00f3n adecuada de la inteligencia y de las funciones mentales.<\/p>\n<p>   &#8211; La psicolog\u00ed\u00ada de la voluntad y de la afectividad humana, sobre todo infantil.<\/p>\n<p>   &#8211; La adecuada comprensi\u00f3n de las diferencias sexuales profundas.<\/p>\n<p>   &#8211; Los aspectos evolutivos de cada uno de los momentos o etapas de la vida.<\/p>\n<p>   &#8211; El an\u00e1lisis de las influencias de los lenguajes en la mente y en el esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>   &#8211; La din\u00e1mica de grupos y sus exigencias para poder ser usadas.<\/p>\n<p>   &#8211; Las condiciones del medio humano en el que se mueve cada persona.<\/p>\n<p>   &#8211; Los rasgos concretos de las creencias y actitudes religiosas.<\/p>\n<p>   &#8211; Incluso las posibles psicopat\u00ed\u00adas religiosas que pueden aparecer.<\/p>\n<p>    Si entra en estos campos, no tendr\u00e1 especiales dificultades para sentirse due\u00f1o de una serie de instrumentos y recursos, es decir de cualidades y habilidades, para su trabajo. No debe caer en la tentaci\u00f3n de la autosuficiencia. Pero s\u00ed\u00ad debe sentirse seguro en lo que hace.<\/p>\n<p>    Entre los rasgos que debe poseer y la psicolog\u00ed\u00ada religiosa y la evolutiva le ayudan a desarrollar est\u00e1n algunos de especial necesidad: * Claridad en las ideas y en los procedimientos, de forma que pueda hacerse entender por el catequizando.<\/p>\n<p>  * Firmeza y serenidad en los juicios, huyendo por igual del dogmatismo cerrado y del relativismo expositivo, que iguala el valor de todos los principios y oscurece el sentido del misterio de Cristo.<br \/>\n  * Disponibilidad y esp\u00ed\u00adritu de servicio, lo cual le lleva a sacrificar los  propios gustos en aras del beneficio ajeno.<br \/>\n  * Cordialidad en las relaciones, haciendo as\u00ed\u00ad del ejercicio de la docencia catequ\u00ed\u00adstica un agradable encuentro humano.<br \/>\n  * Adaptaci\u00f3n a las diversas circunstancias de las personas con las que tiene que tratar.<br \/>\n  * Humildad suficiente para sembrar sin cansancio, esperar sin impaciencia, soportar sin reticencias, conseguir sin vanidades.<\/p>\n<p>     2.2. Las ramas especiales<\/p>\n<p>     El catequista debe mirar con simpat\u00ed\u00ada preferente algunas de las ramas psicol\u00f3gicas que m\u00e1s le acercan a la persona que cambia (psicolog\u00ed\u00ada evolutiva), que es diferente (Psicolog\u00ed\u00ada diferencial), que se mueve (Psicolog\u00ed\u00ada din\u00e1mica), que se relaciona con otros (Psicolog\u00ed\u00ada. social), que se desajusta a veces (Psicopatolog\u00ed\u00ada).<\/p>\n<p>    2.2.1. Psicolog\u00ed\u00ada evolutiva<br \/>\n    Guiar\u00e1 en ese conocimiento de las personas ante todo la ciencia de la Psicolog\u00ed\u00ada evolutiva. Ella determina las leyes generales y los rasgos particulares de los procesos de maduraci\u00f3n. Interpreta las coordenadas que definen las caracter\u00ed\u00adsticas generales de cada etapa.<\/p>\n<p>    Establece criterios para entender lo peculiar del catequizando de cada etapa del desarrollo. Catequizar a ni\u00f1os peque\u00f1os no es lo mismo que formar la religiosidad del adolescente.<\/p>\n<p>    La catequesis debe ser muy sensible a la situaci\u00f3n evolutiva de cada sujeto al que se la habla de Dios.<\/p>\n<p>    2.2.2. Psicolog\u00ed\u00ada diferencial<br \/>\n    Ilumina el deseo de conocer al catequizando en sus diferencias peculiares: sexo, raza, cultura, personalidad, cualidades. Con ella aprendemos a valorar los rasgos que separan y los aspectos que son comunes.  Permite el an\u00e1lisis de cada temperamento y de cada comportamiento y hace posible trato adecuado a cada uno.<\/p>\n<p>    Explica por qu\u00e9 no reciben el mensaje cristiano del mismo modo los intelectuales que los analfabetos. Identifica lo que hace que muchas culturas o grupos sean m\u00e1s \u00abreligiosos\u00bb, sin ser m\u00e1s creyentes.<\/p>\n<p>    Con sus sugerencias entendemos por qu\u00e9 los miembros de familias creyentes no reaccionan religiosamente lo mismo que los que pertenecen a ambientes agn\u00f3sticos o indiferentes.<\/p>\n<p>    2.2.3. Psicolog\u00ed\u00ada din\u00e1mica<br \/>\n    Es la que permite entender los dinamismos que mueven las personas y los grupos. Por ese se detiene en estudios sobre los intereses y los motivos, sobre las inhibiciones y los est\u00ed\u00admulos.<\/p>\n<p>    De manera especial se interesa por las \u00abdin\u00e1micas de grupos\u00bb, que tanto pueden ayudar al catequista a la animaci\u00f3n de personas y de comunidades.<\/p>\n<p>    2.2.4. Psicosociolog\u00ed\u00ada<br \/>\n    La Sociolog\u00ed\u00ada es la ciencia que estudia los hechos sociales. Pero la  Psicolog\u00ed\u00ada social explora los motivos internos que suscitan esas relaciones. Ofrece datos y formula principios sobre las relaciones internas, no solo externas, de la comunicaci\u00f3n y del encuentro.<\/p>\n<p>    Desde el exterior, son las circunstancias las que explican muchas situaciones religiosas que debe entender el catequista. Pero las fuerzas interiores: sentimientos, limitaciones, represiones, influencias, no pueden ser olvidadas para lograr un contexto educativo adecuado.<\/p>\n<p>    2.2.5.  Psicopatolog\u00ed\u00ada infantil * La Psiquiatr\u00ed\u00ada infantil explora las enfermedades ps\u00ed\u00adquicas y las causas que las provocan aportando terapias en la medida en que tienen remedio.<\/p>\n<p> La Psicopatolog\u00ed\u00ada estudia los trastornos, en la medida en que no llegan a enfermedades. Y se orienta m\u00e1s bien a la b\u00fasqueda de remedios y apoyos psicol\u00f3gicos que ayuden a la normalizaci\u00f3n de los individuos o de los grupos En lo religioso puede haber trastornos que no llegan a enfermedades: miedos, obsesiones, adhesiones, escr\u00fapulos, supersticiones, celos, fobias, frustraciones, polarizaciones, etc. El catequista debe tener un conocimiento general de estas situaciones, que resultan normales en las personas y en los procesos evolutivos de los catequizandos.<\/p>\n<p>      En colaboraci\u00f3n con todos los agentes educativos: padres, educadores, maestros, puede aportar muchas veces elementos de ayuda propios de \u00e9l, o compartidos con los dem\u00e1s educadores.<\/p>\n<p>     3. Psicolog\u00ed\u00ada y fe<br \/>\n    El puesto del catequista est\u00e1 en la confluencia de las diversas dimensiones o l\u00ed\u00adneas que se ponen en juego en la acci\u00f3n catequ\u00ed\u00adstica: teol\u00f3gica y psicol\u00f3gica, la sociol\u00f3gica y la pedag\u00f3gica, la espiritual y la humana, que todas ellas nutren la acci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>    En el punto centro de ellas es donde colocamos la silueta y la identidad del que se dedica a educar la fe. Conviene analizar en lo posible la dimensi\u00f3n psicol\u00f3gica del catequista y los desaf\u00ed\u00ados en que se mueve. Hemos de recordar que la fe es don misterioso y personal; por lo tanto, es algo que se escapa a nuestras categor\u00ed\u00adas y definiciones humanas.<\/p>\n<p>    3.1. Desde la fe<br \/>\n    La fe es respuesta a lo que Dios dice; es aceptaci\u00f3n ante lo que Dios quiere para cada uno de nosotros; es regalo y luz que Dios inspira en lo profundo de nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>    La fe es b\u00fasqueda permanente de la verdad revelada, de lo que Dios mismo ha entregado a la comunidad creyente. Por eso la fe tiene tanto que ver con la instrucci\u00f3n, con la formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    A nivel personal, la fe resuena, vivifica y compromete. Cuando se tiene, algo muy profundo, en nuestra mente y en nuestro coraz\u00f3n, se pone en juego. La Psicolog\u00ed\u00ada nos ense\u00f1a a descubrir qu\u00e9 es ese \u00abalgo\u00bb y a adaptarnos a ello.<\/p>\n<p>    Pero la fe es tambi\u00e9n don tambi\u00e9n comunitario. En cuanto miembro de una comunidad, el hombre inteligente y libre conquista la fe con la solidaridad y la cultiva con la generosidad y abnegaci\u00f3n de los dem\u00e1s. Necesitamos disponernos para ello, que es como prepararnos para desarrollar un don compartido. La psicolog\u00ed\u00ada ense\u00f1a a descubrir la dimensi\u00f3n solidaria de los creyentes y ayuda a buscar los mejores caminos para conseguir la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    El educador de la fe, si sabe correlacionar las dos dimensiones, la personal y la comunitaria, dispone directamente al creyente para que la fe se haga m\u00e1s luminosa y m\u00e1s pura. Prepara la parte humana del catequizando y le capacita para el cultivo de la religiosidad. Indirectamente el educador dispone la parte divina, el don de Dios, para que sea acogido por el hombre.<\/p>\n<p>    La Psicolog\u00ed\u00ada ayuda en la tarea: con la clarificaci\u00f3n de las ideas, con la formaci\u00f3n de sus sentimientos, con el desarrollo de actitudes adecuadas. El educador de la fe precisa de la Psicolog\u00ed\u00ada para comprender, encauzar y tambi\u00e9n impulsar la fe. En la medida en que lo logre, el catequista es eficaz.<\/p>\n<p>    Importa, pues, preparar metodolog\u00ed\u00adas que hagan posible esta conquista. No cumple el objetivo, si no se cuida la cultura religiosa de base. Ella es el soporte de la fe y la que hace posible interpretar y profundizar los contenidos doctrinales y el mensaje del que es portador.<\/p>\n<p>    Materias como dogma, liturgia, moral, historia eclesi\u00e1stica, son importantes. Pero no lo son menos otros como psicolog\u00ed\u00ada, sociolog\u00ed\u00ada, pedagog\u00ed\u00ada y did\u00e1ctica, junto con las dem\u00e1s ciencias del hombre.<\/p>\n<p>    3.2. Formaci\u00f3n como condici\u00f3n<br \/>\n    S\u00f3lo con formaci\u00f3n arm\u00f3nica, sistem\u00e1tico y completa, podremos diferenciar los conceptos que se ponen en juego cuando de la fe se trata. Entonces el catequista podr\u00e1 saber lo que le diferencia o le separa de funciones similares o cercanas, como son las de formador de conciencias, educador de valores, profesor de religi\u00f3n, pedagogo, animador, dirigente, l\u00ed\u00adder, etc. Todos estos t\u00e9rminos aluden a tareas y responsabilidades cercanas a su tarea catequ\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>    Si sabe lo que es educar la fe, con toda seguridad distinguir\u00e1 t\u00e9rminos y conceptos tan variados como \u00abense\u00f1ar\u00bb, \u00abmoralizar\u00bb, \u00abinstruir\u00bb, \u00absocializar\u00bb, \u00abadoctrinar\u00bb, etc.; y podr\u00e1 diferenciar todos ellos del concepto esencial de educar la fe, es decir, \u00abconstruir el Reino de Dios\u00bb, \u00abevangelizar\u00bb, \u00abanunciar el mensaje\u00bb, etc.<\/p>\n<p>    Con todo, lo importante no es dilucidar terminolog\u00ed\u00adas, sino analizar el alcance de lo que es en verdad \u00abformar la fe\u00bb y sacar las consecuencias pr\u00e1cticas de la distinci\u00f3n, las cuales son verdaderamente muchas y trascendentales.<\/p>\n<p>     El educador de la fe lo hace cuando reconoce la originalidad del don divino. Contempla, admirado, las perspectivas humanas del creyente y le ayuda a ser responsable ante las demandas del misterio revelado que el mensaje aporta. Le pone en disposici\u00f3n de ser protagonista de sus valores espirituales y no le deja reducir su formaci\u00f3n espiritual a informaciones externas y pasajeras, como si de doctrinas humanas se tratara.<\/p>\n<p>    4. Psicolog\u00ed\u00ada y catequesis<br \/>\n    La tarea noble y delicada del catequista, en cuanto educador de la fe, pero tambi\u00e9n en cuanto persona madura que trata con personas en desarrollo, reclama habilidad, cercan\u00ed\u00ada, soltura, tacto pedag\u00f3gico. Esa relaci\u00f3n abarca muchos campos, pero tiene un centro de referencia singular en el acto catequ\u00ed\u00adstico.<\/p>\n<p>    4.1.  Disposiciones<br \/>\n    El acto catequ\u00ed\u00adstico reclama tres disposiciones: &#8211; Antes de realizarse, exige preparaci\u00f3n minuciosa. Si en esta tarea s\u00f3lo se atiende al contenido, algo falla en su realizaci\u00f3n. Es preciso pensar en el destinatario: c\u00f3mo es, qu\u00e9 siente, c\u00f3mo vive, en qui\u00e9n espera&#8230;<\/p>\n<p>   &#8211; Durante el acto de comunicaci\u00f3n, se ponen en juego todas las dotes para la relaci\u00f3n, no s\u00f3lo en lo humano sino tambi\u00e9n en lo espiritual y sobrenatural, en la medida de lo posible.<\/p>\n<p>   &#8211; Incluso, despu\u00e9s del acto, hay que revisar, evaluar, reflexionar para hacerlo mejor la pr\u00f3xima vez y para potenciar los efectos latentes que quedan en las personas.<\/p>\n<p>    En los tres momentos el catequista debe prestar una atenci\u00f3n singular a los aspectos psicol\u00f3gicos que son decisivos: tipo de personas, influencias, disposiciones, actitudes y sentimientos, intereses y capacidades,  procesos anteriores y posteriores, etc.<\/p>\n<p>     Para ello se requiere adecuada preparaci\u00f3n, pues de lo contrario se generaliza, y no se personaliza, la tarea responsable de educar. Esa habilidad del catequista para hacerlo no se improvisa o, al menos, no se puede reducir a procedimientos did\u00e1cticos rutinarios.<\/p>\n<p>    Si toda tarea pedag\u00f3gica tiene que expresar creatividad y continua mejora de lenguajes, tambi\u00e9n debe adaptarse a cada sujeto vivo y creciente con el que se trabaja. Por eso la formaci\u00f3n de los buenos catequistas reclama adecuada y suficiente preparaci\u00f3n psicol\u00f3gica: conocimientos, instrumentos, experiencias sobre las personas, sobre situaciones, sobre influencias, sobre los procedimientos que se ponen en juego.<\/p>\n<p>     Llamada de atenci\u00f3n especial podemos hacer a la Psicolog\u00ed\u00ada del lenguaje, que supone flexibilidad en la ordenaci\u00f3n de los datos y de los grados de la comunicaci\u00f3n. La habilidad para transferir sentimientos es m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil de adquirir que la de brindar conocimientos.<\/p>\n<p>    No es suficiente hablar de Psicolog\u00ed\u00ada del aprendizaje en catequesis, sino que precisamos una Psicolog\u00ed\u00ada de la comunicaci\u00f3n espiritual, de la formaci\u00f3n sobrenatural. Por eso tienen importancia la educaci\u00f3n permanente de los catequistas.<\/p>\n<p>    La educaci\u00f3n de la fe exige en los catequistas una actualizaci\u00f3n ininterrumpida. Planes y sistemas, encuentros o materiales, recursos y alientos, incluso experiencias, son imprescindibles para estar al d\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>     4.2. Catequista y catequizando<\/p>\n<p>     El estudio de la Psicolog\u00ed\u00ada evolutiva religiosa es de suma importancia en el contexto de estos planes. Suele gozar adem\u00e1s de simpat\u00ed\u00ada preferente en los catequistas sensibles, pues ven en sus temas y cuestiones un camino desafiante para acercarse profundamente a sus catequizandos.<\/p>\n<p>    Por eso se debe potenciar al m\u00e1ximo, pero no s\u00f3lo en cuanto pueda resultar de inter\u00e9s y est\u00ed\u00admulo, sino por ser palanca poderosa para mejorar los procedimientos. Sin conocer bien el modo de ser de los catequizandos, no es f\u00e1cil entenderse \u00abcatequ\u00ed\u00adsticamente\u00bb con ellos.<\/p>\n<p>     La responsabilidad del catequista le lleva a cumplir la misi\u00f3n que \u00e9l mismo ha elegido. Debe estar preparado, convencido y dispuesto espiritual y humanamente, para desempe\u00f1ar con eficacia su labor educadora. A trav\u00e9s de las ideas, de los sentimientos y de las actitudes que recoge del catequista, el educando se prepara para asimilar el mensaje religioso que se le brinda.<\/p>\n<p>     Y es precisamente el catequista el que tiene que descubrir el camino y hacer asequible el misterio descubierto con su habilidad. De ella depende la eficacia natural y, misteriosamente, tambi\u00e9n la sobrenatural. Esto puede parecer tremendamente comprometedor. Pero tal ha sido la voluntad divina, al supeditar muchas veces sus gracias a la acci\u00f3n de los intermediarios humanos.<\/p>\n<p>    El catequista no es s\u00f3lo un psic\u00f3logo de la fe y del creyente. Es alguien mucho m\u00e1s importante: &#8211; Es ante todo evangelizador, lo cual es equivalente a mensajero del misterio de la salvaci\u00f3n. El catequista comunica un mensaje que no es propio. Lo hace con la convicci\u00f3n de que le viene del Se\u00f1or que le env\u00ed\u00ada y a quien debe ser fiel en todo momento. Pero tambi\u00e9n se siente educador y precisa lenguajes educativos: palabras, ideas, sentimientos, vivencias&#8230;<\/p>\n<p> &#8211; Es testigo de una fe sincera que \u00e9l mismo vive. Ama lo que comunica. Vive lo que expone. Compromete a sus catequizandos m\u00e1s con el ejemplo de su vida y con su palabra convencida que con los programas, los textos, los cuadernos y los ejercicios que emplea en su trabajo.<\/p>\n<p> &#8211; Es orientador y animador. Se\u00f1ala con su vida y con su ense\u00f1anza caminos de salvaci\u00f3n y anima a quienes con \u00e9l se comunican a seguirlos con decisi\u00f3n y con esperanza. Por su desinter\u00e9s, el catequista hace posible que la fe sea un regalo gratuito del Se\u00f1or, asequible a cuantos quieran recibirlo.<\/p>\n<p>   &#8211; Descubre la encarnaci\u00f3n del mismo Cristo entre los hombres a los que es destinado, a pesar de sus limitaciones. Superando sus insuficiencias y sus cansancios, hace con los catequizandos la misma labor prof\u00e9tica que Cristo hizo en la tierra con todos los hombres: anuncia, interpela, ilumina, da ejemplo de vida.<\/p>\n<p>    4.3. Uso de la Psicolog\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>     Para ello tiene necesidad de valorar los servicios que le pueden prestar las ciencias de la Psicolog\u00ed\u00ada y de las dem\u00e1s ciencias del hombre. Primero aprovechar\u00e1 sus ense\u00f1anzas, dando la debida importancia a los datos generales que aportan. Pero pronto sabr\u00e1 descubrir su orientaci\u00f3n pr\u00e1ctica y eficaz.<\/p>\n<p>    Contar\u00e1 as\u00ed\u00ad con m\u00e1s posibilidades de superar los desconciertos, las dudas, los complejos, las visiones parciales, la insuficiencia de claridad.<\/p>\n<p>    Evitar\u00e1 un cientifismo hueco e ingenuo, que le llevar\u00ed\u00ada a la utop\u00ed\u00ada y a la abstracci\u00f3n. Tambi\u00e9n huir\u00e1 del practicismo est\u00e9ril y empobrecedor. M\u00e1s bien se har\u00e1 realista en lo que dice y piensa. As\u00ed\u00ad se pondr\u00e1 en disposici\u00f3n de conocer con rigor las realidades de cada persona. Tambi\u00e9n contar\u00e1 con instrumentos objetivos para la comunicaci\u00f3n y el an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>    Incluso, tendr\u00e1 cuidado en profundizar de forma delicada discreta los rasgos de los sujetos reales con los que personalmente se relaciona para ofrecerles el don de la educaci\u00f3n religiosa. La ciencia de la Psicolog\u00ed\u00ada es importante; pero la pr\u00e1ctica, la vida, la relaci\u00f3n personal, es m\u00e1s importante todav\u00ed\u00ada para el trabajo de la catequesis.<\/p>\n<p>    En este sentido es m\u00e1s valiosa la \u00abhabilidad psicol\u00f3gica\u00bb para el catequista, que la t\u00e9cnica, la ciencia o la profundidad de la Psicolog\u00ed\u00ada te\u00f3rica.<\/p>\n<p>    El acierto en el trato de cada persona depende del conocimiento que se tenga de ella. Y ese conocimiento es labor paciente de todos los d\u00ed\u00adas, teniendo presente que el contacto, el seguimiento, la reflexi\u00f3n respecto a cada uno, es el camino m\u00e1s natural y corto para conseguirlo.<\/p>\n<p>    Para que la acci\u00f3n del catequista resulte positiva en ese terreno, no basta asegurar la buena presentaci\u00f3n del contenido de la ense\u00f1anza o la adecuaci\u00f3n en la metodolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Es m\u00e1s importante conocer a fondo al Catequizando. Analizar al catequizando es condici\u00f3n para ayudarle en su proceso de maduraci\u00f3n, pues no se da el crecimiento de la religiosidad sin la base de toda la personalidad.<\/p>\n<p>    5. Frutos de la Psicolog\u00ed\u00ada<br \/>\n    Para conseguir el tacto catequ\u00ed\u00adstico se ha de contar con voluntad, no s\u00f3lo con medios adecuados y con buenas intenciones. El tacto catequ\u00ed\u00adstico se nutre de ilusiones, de proyectos, de sensibilidad humana, de vocaci\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>    Algunas sugerencias que se le pueden hacer al catequista para ayudarle a entender que esos medios no le dan la soluci\u00f3n a todos sus problemas de educador. Pero le ponen en el camino de adaptarse m\u00e1s f\u00e1cilmente a cada situaci\u00f3n concreta.<\/p>\n<p>   &#8211; Hay que saber aprovechar las ocasiones de contacto humano y de di\u00e1logo, sobre todo si las edades con las que se trabaja postulan la confianza como condici\u00f3n de aceptaci\u00f3n del mensaje.<\/p>\n<p>   &#8211; Necesita el catequista seria reflexi\u00f3n para estudiar a todas las personas, sin discriminaciones, atendiendo de modo preferente, y en virtud de las exigencias del Evangelio, a los m\u00e1s necesitados de atenci\u00f3n, afecto y comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p> &#8211; Debe superar la acci\u00f3n individual con la certeza de que el grupo ser\u00e1 mejor referencia que el individuo para su trabajo real. Desde luego atender\u00e1 a cada persona en particular, pero deber\u00e1 fiarse de las convenientes din\u00e1micas de grupo, para entender y tratar mejor a cada sujeto en el contexto en que se desenvuelve su labor.<\/p>\n<p>   &#8211; Se necesita tiempo de experiencia, a fin de ir adquiriendo, con riesgos de equivocarse y con esfuerzos de cada d\u00ed\u00ada, lo que se puede descubrir en los corazones humanos y que no se halla en la frialdad de los libros o en la abstracci\u00f3n de los esquemas generales.<\/p>\n<p>     5.1. Aspectos m\u00faltiples<br \/>\n    La formaci\u00f3n del catequista debe abarcar aspectos que es preciso armonizar y prever. Cualquiera de ellos es suficiente para un dise\u00f1o completo de planes y estrategias ambiciosas. Tienen importancia siempre, aun cuando a veces los catequistas no son conscientes de ello. Sin embargo es imprescindible que quien trata con personas comprenda sus rasgos y act\u00fae en consecuencia, sobre todo en terrenos sutiles como son los espirituales y los \u00e9ticos.<\/p>\n<p>   &#8211; Deber insustituible es la formaci\u00f3n de base de los catequistas que inician sus tareas apost\u00f3licas. Tienen que armonizar los deseos de acierto y de acercamiento a sus catequizandos con la necesidad de profundizar en los mismos mensajes que deben transmitir. La formaci\u00f3n reclama el cultivo de la habilidad pedag\u00f3gica, pues es el modo de prepararse para ayudar con eficacia.<\/p>\n<p>   &#8211; Materias orientadoras, como psicolog\u00ed\u00ada, sociolog\u00ed\u00ada, pedagog\u00ed\u00ada, din\u00e1mica de grupos, did\u00e1ctica, son recursos para acercar el dogma, la liturgia, la moral, etc., a quienes tienen que desarrollar esa cultura que es precisa para fundamentar la fe y la conciencia cristiana.<\/p>\n<p>   &#8211; La eficacia y la adaptaci\u00f3n en la educaci\u00f3n de la fe requiere una actualizaci\u00f3n ininterrumpida en todos esos aspectos. Por eso tiene suma importancia contar con sistemas, proyectos, instrumentos, encuentros o recursos de formaci\u00f3n. Con la ciencia y con la experiencia, se teje el mapa por el cual van a discurrir con fluidez las relaciones educativas: \u00e9stas empiezan siendo humanas y pronto se transforman en espirituales.<\/p>\n<p>  5.2. Recursos psicol\u00f3gicos<br \/>\n    El comportamiento del catequista depende mucho del concepto y del aprecio que tiene de su personalidad y de su misi\u00f3n. Tambi\u00e9n se halla en estrecha relaci\u00f3n con lo que atribuye a cada uno de los catequizandos.<\/p>\n<p>    El catequista se comporta de forma muy diferente cuando es consciente de su responsabilidad sobrenatural y cuando s\u00f3lo trabaja como docente, animador o acompa\u00f1ante de los catequizandos.<\/p>\n<p>    Los catequistas son instrumentos que se cruzan en el camino espiritual de muchos creyentes. Abren las puertas a los hombres hacia los ideales y son respetuosos con la libertad de cada invitado. Se saben servidores de Dios en medio de los hombres para hacer llegar hasta ellos su mensaje de salvaci\u00f3n. Son conscientes de que ellos no educan estrictamente la fe, que es un don de Dios y se mueve en f\u00f3rmulas de gratuidad y de misericordia. Pero se definen sobre todo como mediadores en los planes de Dios, pues promueven y sostienen \u00ablas condiciones\u00bb o cualidades en las que la fe prende, crece, florece y da frutos de vida eterna.<\/p>\n<p>    Estas ideas pueden parecer consideraciones en parte po\u00e9ticas y en parte m\u00ed\u00adsticas. Nada de ello son, sino principios cient\u00ed\u00adficos y psicol\u00f3gicos s\u00f3lidos que dan la raz\u00f3n de ser a la tarea del catequista. Como todos los que viven una vocaci\u00f3n y misi\u00f3n de gran responsabilidad, es preciso descubrir los valores y las posibilidades en el orden humano y en el orden espiritual.<\/p>\n<p>   &#8211;  En el orden humano y pedag\u00f3gico, en cuanto animadores, los catequistas son llamados a una labor de relaci\u00f3n con los catequizandos. Experimentan el desaf\u00ed\u00ado de hacer las cosas cada vez mejor. Desean usar instrumentos y recursos en consonancia con la tarea que desempe\u00f1an.<\/p>\n<p>   &#8211;  En el orden espiritual y sobrenatural, saben que los valores que promueven son queridos por Dios y quieren dejarlos profundamente prendidos en el coraz\u00f3n de los catequizandos, que el mismo Dios les ha confiado por encima de las circunstancias terrenas. Ello no quiere decir que se pueda prescindir de los recursos y de los medios humanos, ya que Dios siempre se somete a las circunstancias, pues es El mismo quien se ha querido supeditar a la libertad de los hombres que ha creado.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>122 Conceptos (44) y [10] (Itinerario completo: 15 horas * Itinerario breve: 7 horas) (* Identidad de la Psicolog\u00ed\u00ada y de la religiosidad:) (+ En general, la Psicolog\u00ed\u00ada estudia al hombre:) Personalidad \/ Persona \/ Evoluci\u00f3n \/ Etapas \/ Identidad \/ Per\u00ed\u00adodo sensible \/ Leyes psicol\u00f3gicas \/ CUERPO \/ REFLEJOS NERVIOSOS \/ Higiene escolar \/ &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/psicologia-religiosa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPSICOLOGIA RELIGIOSA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-9660","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9660","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9660"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9660\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9660"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9660"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9660"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}