{"id":9692,"date":"2016-02-05T07:05:28","date_gmt":"2016-02-05T12:05:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agustin-san\/"},"modified":"2016-02-05T07:05:28","modified_gmt":"2016-02-05T12:05:28","slug":"agustin-san","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agustin-san\/","title":{"rendered":"AGUSTIN. SAN"},"content":{"rendered":"<p>[925](354-430<\/p>\n<p>      Es la m\u00e1xima figura eclesial de los tiempos antiguos en lo referente a doctrina, a erudici\u00f3n y a influencia en la Iglesia. Representa la cumbre de la Patr\u00ed\u00adstica y de la Teolog\u00ed\u00ada construida durante todo el per\u00ed\u00adodo paleocristiano. Como educador significativo y m\u00e1s frecuentemente citado de toda la Historia fue, y sigue siendo, el centro de la atenci\u00f3n de cuantos viven para la educaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>     Es el gran te\u00f3logo, el gran catequista y el gran obispo en quien la Iglesia se ha inspirado para formular su doctrina, para anunciar el mensaje cristiano, para ahondar en la Escritura, en la Tradici\u00f3n, en el Magisterio de la Iglesia.<\/p>\n<p>   1. Vida<br \/>\n    554. 3 Noviembre. Nace en Tagaste, en Numidia. Su padre, se llama Patricio, es pagano y se convierte al fin de su vida. Su madre, M\u00f3nica, piadosa y sufrida cristiana, es modelo de madres y de esposas y, sobre todo, educadora del coraz\u00f3n de su hijo genial. Tiene un hermano, Navigio, y una hermana, Perpertua. La familia goza de modestas posesiones agr\u00ed\u00adcolas.<\/p>\n<p>    360. Frecuenta en Tagaste la escuela para aprender a leer, escribir y contar.<\/p>\n<p>    367. Es enviado a Madaura, a 30 kil\u00f3metros, para estudiar Gram\u00e1tica, Lengua latina y para iniciarse en los autores cl\u00e1sicos. A los tres a\u00f1os vuelve a Tagaste por falta de medios. Su padre, empe\u00f1ado en sus estudios, allega recursos con sus propiedades. Hacia el 370 muere su padre en Tagaste.<\/p>\n<p>    371. Es enviado a Cartago, para estudiar Elocuencia y Filosof\u00ed\u00ada. All\u00ed\u00ad obtiene la categor\u00ed\u00ada de Profesor. Lleva vida desordenada. A los 19 a\u00f1os convive con una mujer de Cartago, con la que no puede contraer matrimonio por las leyes romanas del momento. Tiene un hijo y le llama Adeodato. El 373 lee el \u00abHortensius\u00bb de Cicer\u00f3n y decide entregarse a la b\u00fasqueda de la verdad.<\/p>\n<p>    373-374. Con tres amigos, Alipio, Romaniano y Honorato, se hace maniqueo. Ense\u00f1a Ret\u00f3rica en Tagaste y adquiere cierto desahogo econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>    375. Con ayuda de Romaniano, abre una escuela propia de Ret\u00f3rica. Escribe obras de juventud. En 382 contrae una enfermedad grave, que le dificulta la docencia.<\/p>\n<p>    383. Se dirige a Roma y se dedica tambi\u00e9n a la Ret\u00f3rica. Se afilia a los grupos esc\u00e9pticos.<\/p>\n<p>    384. Es enviado a Mil\u00e1n por S\u00ed\u00admaco, Prefecto de Roma, como Profesor de Elocuencia. Llega a la Corte de Valentiniano el Joven con cierto prestigio y pronto hace alguna fortuna.<\/p>\n<p>    386. Entra en contacto con Ambrosio, Obispo de la Ciudad. Un d\u00ed\u00ada escucha en el templo al Obispo que predica. Una voz inspirada parece decirle: \u00abToma y lee\u00bb. Interpreta esto como una exhortaci\u00f3n a leer las Escrituras. El primer pasaje que aparece al azar: \u00abNada de comilonas y borracheras, nada de lujurias y desenfrenos, nada de rivalidades y envidias. Revest\u00ed\u00ados m\u00e1s bien del Se\u00f1or Jesucristo, y no os preocup\u00e9is de la carne para satisfacer sus concupiscencias\u00bb (Rom. 13, 13-14), le conmueve.<\/p>\n<p>      Est\u00e1 acompa\u00f1ado de su madre y de varios amigos. Se convierte al cristianismo y se retira a la Quinta de Casiacum, de su amigo Verecundo, en compa\u00f1\u00ed\u00ada de los suyos. Mantiene conversaciones dirigidas a ellos. Entre el 13 y 15 de Noviembre, sintetiza una en el libro \u00abDe la vida feliz\u00bb.<\/p>\n<p>    387. 24 de Abril. Pascua. Recibe el Bautismo de manos de San Ambrosio, junto con su hijo, el cual muere poco  despu\u00e9s. Camino de Africa, enferma su madre en Roma y fallece en Ostia. Entonces decide quedar en Roma un a\u00f1o.<\/p>\n<p>    388. Oto\u00f1o. Vuelve a Tagaste. Reparte sus bienes entre la Iglesia y los pobres. Se reserva una casa rural, donde lleva vida monacal con varios amigos. Ayuda en la organizaci\u00f3n de otros Monasterios.<\/p>\n<p>    391. Es promovido a Presb\u00ed\u00adtero por el Obispo Valerio, de Hipona. Simultanea el monacato con la predicaci\u00f3n de la Palabra. Escribe abundantemente.<\/p>\n<p>    396. El Obispo Valerio le designa Obispo asociado a su tarea. Se resiste. Le consagra Megalio, Primado de Cartago. Organiza un Monasterio en un yermo de Valerio.<\/p>\n<p>    397. Muere Valerio. Es consagrado obispo de Hipona (hoy Annaba, Argelia). Se entrega a intensa actividad pastoral. Lleva vida monacal con sus presb\u00ed\u00adteros. Es tolerante con los paganos y caritativo con los cristianos disidentes.<\/p>\n<p>    401. Asiste al Concilio de Cartago. Disputa con los Donatistas. En 404 colabora con otro Concilio de Cartago, pidiendo al Emperador Honorio leyes contra los donatistas, maniqueos y priscilianistas.<\/p>\n<p>    410. Saqueo de Roma por los godos. Se da cuenta del peligro en que est\u00e1 todo el Occidente por lo que est\u00e1 aconteciendo con los b\u00e1rbaros invasores.<\/p>\n<p>    411. 18 de Junio. Gran intervenci\u00f3n en otro Concilio de Cartago.<\/p>\n<p>    416. Agosto. Concilio de Melvi, contra Pelagio y Celestio. Los Obispos escriben a Inocencio, Obispo de Roma. El 27 de Enero de 417 llega la respuesta del Papa que condena a los pelagianos.<\/p>\n<p>    420  Se multiplican sus intervenciones contra los grupos heterodoxos. Corre peligro su vida por asechanzas y atentados.<\/p>\n<p>    426. Septiembre. Designa como su sucesor al Presb\u00ed\u00adtero Her\u00e1clio. Termina la \u00abCiudad de Dios\u00bb, que hab\u00ed\u00ada iniciado en el 413 y que ser\u00e1 su obra m\u00e1s extensa.<\/p>\n<p>    428. Conferencia con el Obispo arriano Maximino. Mantiene las pol\u00e9micas con los arrianos y sigue escribiendo ampliamente.<\/p>\n<p>    430. 28 de Agosto. Muere en Hipona, con la ciudad sitiada por los v\u00e1ndalos, llamados por el Conde Bonifacio y dirigidos por Genserico. Enterrado en la ciudad, sus restos son llevados en  404 a Cagliari, en Cerde\u00f1a, trasladados en 722 a la Bas\u00ed\u00adlica de S. Pietro de Pav\u00ed\u00ada, por Luitprando, y transferidos finalmente a la misma Catedral de Pav\u00ed\u00ada, en 1832.<\/p>\n<p>   2. Obra escrita<br \/>\n    La lista es interminable. Hasta 116 t\u00ed\u00adtulos contiene el elenco conservado de sus Obras Completas. Y resulta dif\u00ed\u00adcil en un genio como el suyo dilucidar cu\u00e1les son las importantes.<\/p>\n<p>    Las m\u00e1s significativas en el orden educativo merecen un recuerdo agradecido. Son las siguientes: &#8211; Sobre el orden. 586 &#8211; Sobre el libre albedr\u00ed\u00ado. 588 &#8211; Sobre el Maestro. 389 &#8211; Sobre la fe y el S\u00ed\u00admbolo. 393 &#8211; De la Doctrina Cristiana. 396 &#8211; De la catequizaci\u00f3n de los rudos. 400 &#8211; Las Confesiones. 400 &#8211; La unidad de la Iglesia. 401 &#8211; Sobre la Trinidad. 502 &#8211; Sobre la fe y las obras. 413 &#8211; La Ciudad de Dios. 413-426 &#8211; Sobre la paciencia. 418 &#8211; Sobre la gracia y libre albedr\u00ed\u00ado. 423 &#8211; Sobre la perseverancia. 429 &#8211; Epistolario. &#8211; Sermones &#8211; Homil\u00ed\u00adas<br \/>\n    Su obra m\u00e1s popular es su autobiograf\u00ed\u00ada con el t\u00ed\u00adtulo de \u00abConfesiones\u00bb, donde narra sus primeros a\u00f1os y su conversi\u00f3n. En su erudita y profunda visi\u00f3n de la sociedad cristiana que titula \u00abLa ciudad de Dios\u00bb (413-426) presenta una filosof\u00ed\u00ada teol\u00f3gica de la Historia. Tiene 22 libros; 10 sobre el pante\u00ed\u00adsmo y doce sobre el origen, destino y progreso de la Iglesia.<\/p>\n<p>    En \u00abDe la verdadera religi\u00f3n\u00bb ofrece criterios para caminar hacia la verdad, dej\u00e1ndose llevar de la luz interior, que es de Dios.<\/p>\n<p>    Sus tratados m\u00e1s pedag\u00f3gicos son \u00abDe libero arbitrio\u00bb (389-395), en donde estudia la libertad; \u00abLa grandeza del alma\u00bb es un interesante estudio de psicolog\u00ed\u00ada; \u00abDe doctrina Cristiana\u00bb (397-428) presenta la verdad que debe ser predicada; \u00abDe catechizandis r\u00fadibus\u00bb es un manual de metodolog\u00ed\u00ada catequ\u00ed\u00adstica; y \u00abDe Magisto\u00bb que ofrece una visi\u00f3n de la iluminaci\u00f3n del alma por Cristo, Maestro de la verdad.<\/p>\n<p>     En las dem\u00e1s obras habla de todo: \u00abDe Baptismo\u00bb nos presenta el Sacramento de la entrada en la Iglesia; \u00abContra Donatistas (400-401) previene contra el error por ignorancia; De Trinitate (400-416) es un hermoso tratado sobre Dios; De natura et gratia (415) es un recuerdo sobre la acci\u00f3n divina en el hombre.<\/p>\n<p>     Adem\u00e1s de otros t\u00ed\u00adtulos sugestivos, se conservan diversas \u00abHomil\u00ed\u00adas\u00bb sobre varios libros de la Biblia, \u00abComentarios\u00bb, \u00abEnarraciones,\u00bb, \u00abExordios\u00bb \u00abSoliloquios\u00bb y una hermosa colecci\u00f3n de 270 \u00abCartas\u00bb.<\/p>\n<p>    3. Luchas de S. Agust\u00ed\u00adn<\/p>\n<p>     Inspirado por el Hortensius de Cicer\u00f3n, Agust\u00ed\u00adn se convierte en ardiente buscador de la verdad. Su experiencia intelectual se apoya en los diversos grupos que conoce en sus primeros a\u00f1os.<\/p>\n<p>    Durante nueve a\u00f1os, 373 al 382, hab\u00ed\u00ada sido maniqueo. Luego se hizo hacia el 382 esc\u00e9ptico. En Mil\u00e1n se movi\u00f3 bajo la \u00f3rbita del neoplatonismo. Por influencia de S. Ambrosio y por el recuerdo de su madre, se sinti\u00f3 atra\u00ed\u00addo de nuevo por el cristianismo, aunque la primera lectura de la Biblia le produjo desaz\u00f3n.<\/p>\n<p>     A pesar del per\u00ed\u00adodo de gran agitaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica y militar (guerras, invasiones, amenazas,) que se viv\u00ed\u00ada, \u00e9l prefer\u00ed\u00ada centrar la atenci\u00f3n en las pol\u00e9micas teol\u00f3gicas, obsesionado como estaba por defender la verdad revelada y anunciarla a todos los hombres.<\/p>\n<p>     Adem\u00e1s de combatir la herej\u00ed\u00ada maniquea, particip\u00f3 en dos grandes conflictos religiosos: con los donatistas, secta que manten\u00ed\u00ada la invalidez de los sacramentos si no eran administrados por eclesi\u00e1sticos sin pecado; y con los pelagianos, seguidores del influyente monje brit\u00e1nico que negaba la doctrina del pecado original.<\/p>\n<p>     Por motivo de esos conflictos desarroll\u00f3 muchas de sus obras y clarific\u00f3 muchas doctrinas que luego resultar\u00ed\u00adan definitivas en la Teolog\u00ed\u00ada: la del pecado original y gracia divina, la soberan\u00ed\u00ada divina y predestinaci\u00f3n, la de la Providencia universal, etc.<\/p>\n<p>     Asume una postura moderada entre los extremos que defend\u00ed\u00ada el pelagianismo y del manique\u00ed\u00adsmo. Contra Pelagio, manten\u00ed\u00ada que la desobediencia espiritual del hombre se hab\u00ed\u00ada producido en un estado de pecado que corromp\u00ed\u00ada la naturaleza humana. Y afirmaba que los hombres se pueden salvar por el don de la gracia divina.<\/p>\n<p>    Contra el manique\u00ed\u00adsmo defend\u00ed\u00ada con energ\u00ed\u00ada el papel del libre albedr\u00ed\u00ado en uni\u00f3n con la gracia y por la tanto la unidad interior del hombre en el doble principio de cuerpo y alma, ambos creados por Dios.<\/p>\n<p>   4. Como educador<br \/>\n    Se mostr\u00f3 maestro insuperable de la verdad. Su magisterio, ejercido en los momentos en que los cristianos configuraban un nuevo mundo ante la llegada de pueblo invasores, se dio cuenta de que hab\u00ed\u00ada necesidad de cultura y \u00e9sta no era s\u00f3lo estudiar el pasado.<\/p>\n<p>    Heredero de la lengua y de la cultura de Roma, supo seleccionar en ella lo que era profundo y permanente y lo que era simple resplandor pasajero. Por eso siempre manej\u00f3 un sabor cr\u00ed\u00adtico, sin amargura, pero con deseos de llegar al mejor discernimiento de la realidad del mundo.<\/p>\n<p>    Eso le facilit\u00f3 formular lenguajes religiosos adecuados al momento. Los suyos resultar\u00ed\u00adan v\u00e1lidos, luminosos, comprensibles hasta nuestros d\u00ed\u00adas. Su genial intuici\u00f3n, su fidelidad a la Palabra divina, su experiencia humana y su inalterable amor a la verdad, le han convertido en el Pedagogo cristiano por excelencia. En sus innumerables escritos late una savia perenne. Su clarividencia en los temas relacionados con el hombre va emparejada con su sinceridad en las cuestiones referentes a Dios. Por eso su teolog\u00ed\u00ada es un torrente de luz y su antropolog\u00ed\u00ada resuena el Historia como grito de esperanza.<\/p>\n<p>     Su profundidad no es la del astro magn\u00ed\u00adfico que se pierde en la inmensidad del universo, sino la del faro generoso que ilumina a los navegantes, que dirigen hacia \u00e9l sus miradas, sobre todo en las tormentas inesperadas. Su erudici\u00f3n no fue s\u00f3lo verbal, sino conceptual, pues su mente privilegiada supo buscar y hallar la verdad en medio de las m\u00faltiples teor\u00ed\u00adas que podr\u00ed\u00adan eclipsarla. Adem\u00e1s supo envolverla en palabras adecuadas para hacerla asequible a todos.<\/p>\n<p>     Por el amor profundo a Dios y al hombre, a la verdad y al misterio, es por lo que se alza en la Historia como torrente de luz y de \u00abiluminaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p> 5. Agust\u00ed\u00adn catequista<\/p>\n<p>     La pedagog\u00ed\u00ada de la fe que promueve es esencialmente catequesis, no filosof\u00ed\u00ada religiosa y modelo de profundidad y habilidad. Es la pedagog\u00ed\u00ada permanente de la Iglesia cristiana.<\/p>\n<p>     Conoc\u00ed\u00ada al hombre por su experiencia personal y sab\u00ed\u00ada entrar en sus problemas. Le miraba como ser libre y providencial, en camino hacia la eternidad. Hizo lo posible para educarle con sus consignas y para darle la conciencia de una dignidad sobrenatural y de responsabilidad moral que le llevaran a buscar la verdad en su interior y a educarse a s\u00ed\u00ad mismo en la presencia de Dios.<\/p>\n<p>   &#8211; Despierta inquietudes y se basa en la conciencia providencialista.<\/p>\n<p>   &#8211; Asegura que la verdad est\u00e1 en el alma de cada hombre honesto y sincero y que la voz de Dios, que resuena en el interior, es el verdadero pedagogo que conduce al bien, al amor y a la fe.<\/p>\n<p>   &#8211; Encumbra el valor de la libertad humana, don divino a los hombres.<\/p>\n<p>   &#8211; Se funda en la firme creencia de que la gracia divina act\u00faa en la vida.<\/p>\n<p>   &#8211; Resalta la importancia de la comunidad humana como ciudad terrena, pero prepara a los hombres para el cielo, ciudad celeste.<\/p>\n<p>      Desde Agust\u00ed\u00adn de Hipona no hay pedagog\u00ed\u00ada cristiana aut\u00e9ntica que pueda formularse sin referencia expl\u00ed\u00adcita a sus geniales intuiciones. Su resplandor ilumina profusamente el horizonte de todos los que precisan aclarar ideas, formular principios s\u00f3lidos, establecer relaciones, abrir caminos, descifrar tradiciones, discernir intuiciones. Agust\u00ed\u00adn es singular en la Historia cristiana. Es perpetuo en sus influencias.<\/p>\n<p>    Es clarificador en sus consignas. Si San Agust\u00ed\u00adn no hubiera existido, algo importante habr\u00ed\u00ada faltado en el horizonte de los tiempos. Con sus principios se han alimentado quince siglos de Teolog\u00ed\u00ada, de Filosof\u00ed\u00ada y de Pedagog\u00ed\u00ada. Y, a pesar del tiempo transcurrido, siguen vigentes para comprender el coraz\u00f3n humano, siempre buscador de la verdad. Su gran principio: \u00abNos hiciste, Se\u00f1or, para Ti y nuestro coraz\u00f3n se hallar\u00e1 inquieto hasta que descanse en Ti\u00bb, que nos dice en sus emotivas e inolvidables \u00abConfesiones\u00bb, sigue siendo uno de sus principales regalos para los corazones.<\/p>\n<p>    6. Modelo agustiniano<br \/>\n    Los grupos agustinianos se han multiplicado en la Iglesia como resultado del infatigable ardor teol\u00f3gico y evangelizador de este singular ap\u00f3stol. Se han caracterizado por el cultivo de los grandes valores agustinianos: el amor a la verdad, la sensibilidad ante el mal, el deseo de libertad, la valoraci\u00f3n de la cultura, el valor en las pol\u00e9micas, la confianza en la Providencia, la esperanza en el futuro de la Iglesia, el respeto al misterio revelado, la valoraci\u00f3n de la conciencia, la aceptaci\u00f3n de la gracia, el rechazo del pecado, le firmeza en la fe, la defensa de la caridad, la seguridad en la inteligencia iluminada por la luz interior del Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>    Mil a\u00f1os ilumin\u00f3 el esp\u00ed\u00adritu agustiniano la teolog\u00ed\u00ada y dio luz a los dem\u00e1s astros del pensamiento de Occidente. S\u00f3lo al llegar lumbreras como Santo Tom\u00e1s de Aquino o San Buenaventura surgieron formas nuevos lenguajes para entender el mensaje de Cristo y se cambiaron las terminolog\u00ed\u00adas o se completaron los planteamientos. Pero los agustinos de todo el mundo siguieron cultivando el amor a las misiones, el gusto por la docencia, la flexibilidad ante las diversas culturas, la sensibilidad ante la belleza, el bien y la verdad. Gracias a ellos San Agust\u00ed\u00adn sigue siendo referencia teol\u00f3gica de primer orden y lo seguir\u00e1 siendo durante siglos venideros, por que su doctrina siempre joven parece destinada a ser de las pocas que durar\u00e1n para siempre por ser fruto de su luz interior y desde luego presentarse en el mundo como hecho providencial y cumbre de toda la tarea patr\u00ed\u00adstica de los primeros tiempos de la Iglesia. Un programa de catec\u00famenos, escrito para un Catequista<br \/>\n    Esquema del libro DE CATEQUINZADIS RUDIBUS de San Agust\u00ed\u00adn<br \/>\n    (De la catequesis de los principiantes)<br \/>\n   Introd.<\/p>\n<p>    I. 1. Motivo. Consulta del Di\u00e1cono catequista Deogracias.<\/p>\n<p>     2. Es un deber ayudar con la propia experiencia a lo que catequizan.<\/p>\n<p>     II. 3. Las experiencias propias han sido numerosas. Son las que no ense\u00f1anza a catequizar.<\/p>\n<p>   Parte 1\u00c2\u00aa ? De c\u00f3mo tener la catequesis.<\/p>\n<p>       III. Base de la Catequesis son los hechos importantes de la Historia religiosa.<\/p>\n<p>  IV. La Bondad de Dios, y la venido de Cristo, son como los motores que ayudan al catequista.<\/p>\n<p>   V. El catequizando debe tener buenas disposiciones.<\/p>\n<p>  VI. Se inicia con la presentaci\u00f3n de la creaci\u00f3n de Dios para bien de los hombres.<\/p>\n<p>      VII. Se expone la fe y la moral: fe en Dios, poner la confianza en Dios, vivir bien por Dios.<\/p>\n<p>      VIII. A veces la catequesis se da a hombres cultos: apoyarse en sus lecturas preferidas.<\/p>\n<p>  IX. Los gram\u00e1ticos y oradores deben mirar m\u00e1s al fondo de lo dicho y no re\u00ed\u00adrse de la forma.<\/p>\n<p>   X. Hay seis causas del aburrimiento del catequista. Una es el hast\u00ed\u00ado interior. Otra la cortedad del oyente.<\/p>\n<p>  XI. Tambi\u00e9n desanima el resultado incierto. Pero hay que confiar en Dios, que es lo que importa.<\/p>\n<p>       XII. Aburre a veces repetir siempre lo mismo. No importa si ellos aprenden.<\/p>\n<p>      XIII. Si vemos que el oyente no se conmueve, hay que tener paciencia y saber esperar.<\/p>\n<p>       XIV. Si parece que la mente se fatiga, no desanimarse, ni dejarse mover por el esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p>  XV. Siempre el discurso tiene que acomodarse al nivel de los oyentes.<\/p>\n<p>   Parte 2?. Ejemplos pr\u00e1cticos de las catequesis.<\/p>\n<p>  XVI. C\u00f3mo comenzar un serm\u00f3n largo cuando viene uno para hacerse cristiano. Felicitar y alabar.<\/p>\n<p>      XVII. Cu\u00e1nto conviene diferencias las intenciones por las que vienen.<\/p>\n<p>     XVIII. Relato de la creaci\u00f3n. C\u00f3mo gusta escuchar c\u00f3mo el Se\u00f1or Dios hizo el Para\u00ed\u00adso.<\/p>\n<p>       XIX. C\u00f3mo se hicieron las dos ciudades: la de la salvaci\u00f3n y la otra.<\/p>\n<p>  XX. Cuando el Pueblo fue a Egipto y ya se hizo mayor de edad y luego fue liberado.<\/p>\n<p>       XXI. Al llegar la Cautividad de Babilonia y vino la redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>      XXII. Lleg\u00f3 la plenitud de los tiempos y entonces llegamos a la \u00faltima de las seis edades.<\/p>\n<p>     XXIII. De c\u00f3mo interesa relatar la Historia de Jes\u00fas y la predicaci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>     XXXIV. Y la Iglesia camina hasta el final de los tiempos.<\/p>\n<p>      XXXV. Y llegar\u00e1 la resurrecci\u00f3n de la carne y la felicidad eterna.<\/p>\n<p>     XXXVI. Cuando ya el catec\u00fameno haya escuchado todo esto, se le pregunta si cree.<\/p>\n<p>    XXXVII. Las explicaciones finales tienen que apoyarse en las profec\u00ed\u00adas de la vida futura.<\/p>\n<p>    DEL MAESTRO (Esquema de c\u00f3mo aprendemos y ense\u00f1amos) [Primera parte: El lenguaje es preciso para comunicar y recibir]  1. Finalidad del lenguaje: ense\u00f1a&#8230; comunicar&#8230; recordar&#8230;  2. El hombre muestra el significado de las palabras por las mismas palabras.  3. Se puede mostrar alguna cosa sin el empleo del signo.  4. Si los signos se necesarios para mostrar signos.  5. Signos rec\u00ed\u00adprocos.  6. Signos que se significan a s\u00ed\u00ad mismos  7. Ep\u00ed\u00adlogo a lo anterior [Segunda parte: C\u00f3mo ense\u00f1amos y como aprendemos la realidad]  8. Si se ha de llevar el pensamiento a las cosas significadas.  9. Si se han de preferir las cosas o los signos que las representan 10. Si se puede ense\u00f1ar algo sin signos o bastan las palabras 11. Aprendemos, no con palabras, sino con la ense\u00f1anza interna de la verdad [Tercera parte: La verdadera fuente del conocimiento: Cristo iluminador] 12. Cristo es la verdad que nos ense\u00f1a interiormente 13. La palabra no puede manifestar lo que tenemos en el esp\u00ed\u00adritu 14. Cristo ense\u00f1a dentro. Fuera el hombre advierte con palabras.<\/p>\n<p>  Decreto de Lituardo, Obispo de Nep. de Viterbo, de 1286, Estableciendo un Monasterio de agustinas en Orvieto<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[925](354-430 Es la m\u00e1xima figura eclesial de los tiempos antiguos en lo referente a doctrina, a erudici\u00f3n y a influencia en la Iglesia. Representa la cumbre de la Patr\u00ed\u00adstica y de la Teolog\u00ed\u00ada construida durante todo el per\u00ed\u00adodo paleocristiano. Como educador significativo y m\u00e1s frecuentemente citado de toda la Historia fue, y sigue siendo, el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agustin-san\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAGUSTIN. 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