{"id":9696,"date":"2016-02-05T07:05:35","date_gmt":"2016-02-05T12:05:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/anglicana-doctrina\/"},"modified":"2016-02-05T07:05:35","modified_gmt":"2016-02-05T12:05:35","slug":"anglicana-doctrina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/anglicana-doctrina\/","title":{"rendered":"ANGLICANA. DOCTRINA"},"content":{"rendered":"<p>[953][218]<br \/>\n   El anglicanismo, como religi\u00f3n, es una forma importante de entender la Doctrina cristiana, alejada disciplinarmente de la obediencia cat\u00f3lica, pero fiel a los dogmas fundamentales y estructuras eclesiales tradicionales.<\/p>\n<p>     M\u00e1s que hablar de doctrina o credo diferente, lo que hay entre los anglicanos es una disciplina eclesial aut\u00f3noma, independiente y por lo tanto cism\u00e1tica.<\/p>\n<p>    1. Fundador y nacimiento<br \/>\n    Enrique VIII (1491-1547), rey de Inglaterra desde 1509, fue el Fundador de la Iglesia de Inglaterra. Hijo de Enrique VII, influy\u00f3 profundamente en el car\u00e1cter de la monarqu\u00ed\u00ada inglesa con el absolutismo propio de los Tudor. Ese absolutismo se impuso tambi\u00e9n en las cuestiones religiosas, tomando como pretexto la negativa del Papa Clemente VII de Roma a anular su matrimonio con Catalina de Arag\u00f3n, el primero de los seis matrimonios de este monarca violento.<\/p>\n<p>    La actitud religiosa del anglicanismo se consolid\u00f3 durante el reinado de Isabel I, hija de Enrique y de su segunda mujer Ana Bolena, a quien ejecut\u00f3 el rey a los cuatro a\u00f1os de matrimonio.<\/p>\n<p>    Rotos los lazos con el Papado y con la d\u00f3cil colaboraci\u00f3n del Parlamento, organiz\u00f3 una Iglesia independiente y obtuvo el control del clero, a quien oblig\u00f3 violentamente a reconocerle como jefe de la Iglesia inglesa en 1532.<\/p>\n<p>    Excomulgado y en apuros con los que se opon\u00ed\u00adan a su gobierno tir\u00e1nico, rompi\u00f3 en 1534 con todo lo romano. Tom\u00e1s Moro, canciller del reino, y el cardenal ingl\u00e9s Juan Fisher pagaron con su vida la negativa a aceptar la supremac\u00ed\u00ada religiosa del monarca.<\/p>\n<p>    Enrique disolvi\u00f3 las comunidades mon\u00e1sticas y entreg\u00f3 sus propiedades a los nobles que apoyaron sus decisiones. Inici\u00f3 la persecuci\u00f3n y ejecuci\u00f3n de muchos de los que se opusieron. Desde el principio de su transformaci\u00f3n, el Rey no quiso ninguna orientaci\u00f3n protestante para su iglesia nacional. Por eso repudi\u00f3 las doctrinas reformistas y mantuvo los dogmas tradicionales, as\u00ed\u00ad como las plegarias y cultos lit\u00fargicos acostumbrados en el Reino.<\/p>\n<p>     La reforma anglicana hizo hincapi\u00e9 en la Biblia, cuya traducci\u00f3n al ingl\u00e9s impuso el monarca en todo el Reino. Fueron las medidas del Parlamento entre 1529 y 1536 las que orientaron la direcci\u00f3n doctrinal del anglicanismo.<\/p>\n<p>     La verdad es que la declaraci\u00f3n de independencia por el Acata de Supremac\u00ed\u00ada tambi\u00e9n agrad\u00f3 a los ingleses: al clero alto y al m\u00e1s popular. Incluso gust\u00f3 a muchos laicos que antipatizaban con las directrices romanas.<\/p>\n<p>     En 1549 se edit\u00f3 el \u00abPrimer libro de oraciones anglicanas\u00bb. Fue declarado obligatorio para los cl\u00e9rigos y su uso se extendi\u00f3 orientando la espiritualidad inglesa. El \u00abActa de la Uniformidad\u00bb de ese a\u00f1o refrend\u00f3 el nuevo culto, el cual se reforz\u00f3 con la publicaci\u00f3n del \u00abSegundo libro de oraciones\u00bb, en 1552. Este libro estaba m\u00e1s influido por plegarias y criterios protestantes. Al mismo tiempo resalt\u00f3 su valor con la publicaci\u00f3n de los \u00abCuarenta y dos art\u00ed\u00adculos\u00bb, por parte del Parlamento. Estos art\u00ed\u00adculos, a diferencia de los primeros, se hallaban m\u00e1s influidos por la doctrina protestante.<\/p>\n<p>     En 1553 subi\u00f3 al trono Mar\u00ed\u00ada Tudor y hubo un breve regreso al catolicismo. Pero al morir la Reina en 1558, sucedi\u00f3 en el trono Isabel I, que impuso de nuevo la ruptura total con Roma. Se reanudaron las persecuciones y ejecuciones de cat\u00f3licos. Se public\u00f3 nueva \u00abActa de Supremac\u00ed\u00ada\u00bb, que consagr\u00f3 la ruptura definitiva con la Iglesia de Roma.<\/p>\n<p>    2. Doctrina anglicana<\/p>\n<p>    En lo esencial, se mantuvo la doctrina cat\u00f3lica anterior a Trento, salvo en lo referente al Primado y a la sucesi\u00f3n del Obispo de Roma. El anglicanismo reconoci\u00f3 la autoridad doctrinal de los Primeros Concilios de la Iglesia, por lo que mantuvo la cristolog\u00ed\u00ada en su pureza original, la eclesiolog\u00ed\u00ada episcopal y la moral tradicional de los mandamientos y de los actos de culto centrados en la Eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Se asumi\u00f3 la importancia de la gracia divina y la necesidad de la justificaci\u00f3n por el Bautismo. Se foment\u00f3 su renovaci\u00f3n por el arrepentimiento de los pecados personales, reconociendo el valor de penitencia y de la plegaria.<\/p>\n<p>    Incluso se conserv\u00f3 y foment\u00f3 el culto de los santos principales, sobre todo de los Ap\u00f3stoles, de los \u00e1ngeles, de los Padres antiguos, y de Mar\u00ed\u00ada, la Madre del Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    El estilo ingl\u00e9s de piedad qued\u00f3 plasmado en el \u00abLibro de oraciones habituales\u00bb. En \u00e9l se determinaron plegarias y pr\u00e1cticas piadosas que ensalzaban las bondades de la autoridad nacional, tanto civil plasmada en la Monarqu\u00ed\u00ada, como eclesi\u00e1stica, centrada en el episcopado, a cuya cabeza se coloc\u00f3 con Primado honor\u00ed\u00adfico al Obispo de Wettminster. La sumisi\u00f3n de la jerarqu\u00ed\u00ada religiosa a la monarqu\u00ed\u00ada siempre plante\u00f3 reservas.<\/p>\n<p>    Se dio importancia fundamental a las Sdas. Escrituras, sobre todo a los cuatro Evangelios, que se convirtieron en norma b\u00e1sica de vida espiritual y comportamiento moral. Se valor\u00f3 la predicaci\u00f3n y los actos de culto dominicales, los cuales adquirieron una dimensi\u00f3n popular por el empleo de la lengua vern\u00e1cula, la participaci\u00f3n de los fieles en el canto y por la recitaci\u00f3n de oraciones populares.<\/p>\n<p>    La importancia que se dio al comentario de los Evangelios y de las Cartas Apost\u00f3licas, bajo la interpretaci\u00f3n de los cl\u00e9rigos ilustrados y bien preparados en los seminarios, fue decisiva como sistema de formaci\u00f3n de los creyentes.<\/p>\n<p>     Se mantuvo el monacato en estado de pobreza y pureza de vida, una vez que se restaur\u00f3 y recuperaron algunas de las enajenaciones de Enrique VIII. Se proscribi\u00f3 toda Orden religiosa dependiente de Roma y se foment\u00f3 el monacato y los Institutos nacionales, entregados a la plegaria continua, a la vida asc\u00e9tica y a las obras de caridad. Se respet\u00f3 el matrimonio y se reclam\u00f3 el respeto a la familia como piedra angular de la sociedad.<\/p>\n<p>     Del mismo modo, se mantuvo el sacerdocio con su car\u00e1cter sacramental y su funci\u00f3n cultual prioritaria: se admiti\u00f3 el matrimonio de los cl\u00e9rigos. Y se reserv\u00f3 a los Obispos el derecho y deber de seleccionar y ordenar a los candidatos al sacerdocio. Se mantuvo la parroquia como organizaci\u00f3n b\u00e1sica de las diversas actividades pastorales.<\/p>\n<p>     Se intensific\u00f3 la corresponsabilidad de los laicos en el sostenimiento de las Iglesias y se foment\u00f3 una fe personal, al principio intimista, pero despu\u00e9s excesimamente ritual y tradicional.<\/p>\n<p>     Con el tiempo, la Iglesia anglicana fue abriendo sus estructuras a una visi\u00f3n m\u00e1s ecum\u00e9nica y se potenciaron las misiones en otros pa\u00ed\u00adses y culturas. No fue ajeno a esta apertura el hecho de que el imperio colonial ingl\u00e9s se hizo cada vez m\u00e1s amplio y estable. A lo largo del siglo XVIII y XIX fueron multitud los misioneros que se establecieron en las colonias y se beneficiaron de la mutua colaboraci\u00f3n: los gobernadores reales protegieron siempre su acci\u00f3n, incluso contra otros misioneros; y ellos fomentaron el culto a la monarqu\u00ed\u00ada, considerada como de \u00abderecho divino\u00bb.<\/p>\n<p>     Se rechaz\u00f3 siempre la reforma protestante en sus aspectos doctrinales. Por eso la disciplina anglicana sirvi\u00f3 de freno a la expansi\u00f3n luterana en los \u00e1mbitos culturales sajones.<\/p>\n<p>    Del mismo modo, el anglicanismo se mantuvo siempre distante de la disciplina cat\u00f3lica: con oposici\u00f3n a Trento, al Papa, a las devociones restauradoras del siglo XIX en el continente.<\/p>\n<p>     Se rechazaron las doctrinas cat\u00f3licas desarrolladas en el siglo XIX, la condena del modernismo, la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, de manera especial la infalibilidad pontificia definida en el Concilio Vaticano I.<\/p>\n<p>    3. Evoluci\u00f3n anglicana<br \/>\n    La iglesia anglicana experiment\u00f3 diversas sacudidas desde su configuraci\u00f3n inicial en el siglo XVI. Las alteraciones pol\u00ed\u00adticas incidieron en los planteamientos religiosos, desde Enrique VIII, Mar\u00ed\u00ada Tudor e Isabel I (reina de 1558 a 1603), hasta el siglo XX, en cuyas postrimer\u00ed\u00adas la influencia social y pol\u00ed\u00adtica de la monarqu\u00ed\u00ada entr\u00f3 en crisis.<\/p>\n<p>    A finales del siglo XVII, se incrementaron los movimientos misionales dentro de la Iglesia anglicana y la hicieron m\u00e1s presente en los diversos centros lejanos del Imperio.<\/p>\n<p>    En el siglo XVIII, se experiment\u00f3 cierto renacimiento de los valores evang\u00e9licos y se infundi\u00f3 a la religi\u00f3n popular de la Iglesia oficial un nuevo sentido de piedad y de obras de caridad. Se logr\u00f3 as\u00ed\u00ad que los creyentes entendieran m\u00e1s en profundidad la responsabilidad que recae sobre el cristianismo con respecto a las misiones, a la educaci\u00f3n religiosa y a los males morales y sociales de cada \u00e9poca. Fueron muy influyentes los escritos de John Wesley y de sus seguidores, muchos de los cuales se alejaron de la Iglesia anglicana para convertirse al metodismo.<\/p>\n<p>     Durante el siglo XIX, un grupo de cl\u00e9rigos de la Universidad de Oxford inici\u00f3 un movimiento para recuperar la espiritualidad cat\u00f3lica que todav\u00ed\u00ada lat\u00ed\u00ada en la doctrina anglicana. Se abrieron al ecumenismo y llegaron a suavizar las actitudes agresivas contra el papado. Se enfrentaron entonces dos movimientos de renovaci\u00f3n: el popular y el de Oxford. El popular intent\u00f3 una renovaci\u00f3n de las oraciones y actos de culto, a fin de que no siguieran los modelos protestantes m\u00e1s dependientes de la Palabra sagrada y se hiciera la predicaci\u00f3n menos clerical y se abriera a m\u00e1s c\u00e1nticos, salmos y plegarias espont\u00e1neas. Los intelectuales de Oxford se orientaron hacia el acercamiento al catolicismo por la identidad de doctrina, por la equivalencia de los Sacramentos y de liturgia cat\u00f3lica y por las ra\u00ed\u00adces hist\u00f3ricas comunes.<\/p>\n<p>    Juntos ambos movimientos, se hicieron profundas revisiones doctrinales, sobre todo en torno a la autoridad civil en asuntos eclesiales. La diversidad de opiniones abri\u00f3 el di\u00e1logo y el pluralismo en una iglesia hasta entonces jer\u00e1rquica y dependiente del poder civil.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n en el siglo XIX se diversificaron grupos anglicanos fuera de Inglaterra, que rompieron con la jerarqu\u00ed\u00ada de Westminster y caminaron hacia la independencia. Ya en el siglo anterior surgi\u00f3 la Iglesia episcopal protestante independiente, en Estados Unidos. Naci\u00f3 por la independencia americana que afect\u00f3 tambi\u00e9n a la sumisi\u00f3n jer\u00e1rquica de los anglicanos de los nuevos estados.<\/p>\n<p>    Surgieron grupos aut\u00f3nomos en Irlanda y Gales, en Escocia y Canad\u00e1, en Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, \u00ed\u0081frica occidental, \u00ed\u0081frica Central, Rep\u00fablica de Sur\u00e1frica, India, China, Jap\u00f3n, y en las Antillas. Pronto se comprendi\u00f3 que era precisa otra estructura y se cre\u00f3 la \u00abComuni\u00f3n anglicana\u00bb, que super\u00f3 las meras exigencias culturales anglosajonas y se abri\u00f3 a otros idiomas, razas y costumbres sociales.<\/p>\n<p>    En el siglo XX, entr\u00f3 en crisis la dependencia eclesi\u00e1stica de la corona que se redujo a una mera cortes\u00ed\u00ada tradicional. Por otra parte se iniciaron algunas cuestiones morales y disciplinares que originaron antagonismos dolorosos: criterios racistas, divorcio, elecciones democr\u00e1ticas de la jerarqu\u00ed\u00ada, postura ante la homosexualidad. Un tema conflictivo fue el de la ordenaci\u00f3n sacerdotal de la mujer.<\/p>\n<p>    La excepci\u00f3n hasta entonces en algunos lugares de ordenar para el culto mujeres, se hizo norma oficial en el S\u00ed\u00adnodo general de 1975. Surgieron las primeras diaconisas en 1987 y se dio el paso sobre las sacerdotisas en 1992. La aprobaci\u00f3n parlamentaria preceptiva fue votada el 12 de Marzo de 1994 y fueron ordenadas las primeras 22 sacerdotisas de la Iglesia anglicana.<\/p>\n<p>    La reacci\u00f3n adversa de un n\u00famero considerable de sacerdotes y laicos, algunos de los cuales abandonaron la comuni\u00f3n anglicana, ralentiz\u00f3 el proceso, aunque se mantuvo la decisi\u00f3n disciplinar y se organiz\u00f3 un sistema de vigilancia especial en las parroquias a ellas encomendadas.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[953][218] El anglicanismo, como religi\u00f3n, es una forma importante de entender la Doctrina cristiana, alejada disciplinarmente de la obediencia cat\u00f3lica, pero fiel a los dogmas fundamentales y estructuras eclesiales tradicionales. 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