{"id":9699,"date":"2016-02-05T07:05:40","date_gmt":"2016-02-05T12:05:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apostolicidad-eclesial\/"},"modified":"2016-02-05T07:05:40","modified_gmt":"2016-02-05T12:05:40","slug":"apostolicidad-eclesial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apostolicidad-eclesial\/","title":{"rendered":"APOSTOLICIDAD ECLESIAL"},"content":{"rendered":"<p>[264]<br \/>\n  Apostolicidad significa cualidad que vincula con los Ap\u00f3stoles. Alude al rasgo de la Iglesia de ser ella, y s\u00f3lo ella, la comunidad que desciende de los Ap\u00f3stoles que Jes\u00fas eligi\u00f3 en vida, organiz\u00f3 y envi\u00f3 al mundo antes de su partida.<\/p>\n<p>   Esa Apostolicidad encierra tres aspectos, diferentes en parte pero complementarios: la Iglesia es apost\u00f3lica por el origen, pues procede del grupo que los Ap\u00f3stoles formaron y cuyos reemplazante a su muerte se fueron sucediendo hasta los tiempos actuales; es apost\u00f3lica en cuanto a la doctrina y a la misi\u00f3n, de modo que la Iglesia de hoy no ense\u00f1a otra cosa que la Iglesia del primer momnto; y es apost\u00f3lica por la autoridad que representa ante los cristianos, que es la misma que Pedro, cuyo sucesor es el Papa, y los Ap\u00f3stoles, cuyos sucesores son los Obispos, recibieron y se fue transmitiendo hasta hoy.<\/p>\n<p>    Entre los diversos grupos que se denominan cristianos, s\u00f3lo la Iglesia cat\u00f3lica, la que est\u00e1 unida al Papa, tiene propia y estrictamente la apostolicidad. Las dem\u00e1s se la atribuyen y poseen muchos rasgos y riquezas de ella; pero no tienen la plenitud y la autenticidad, que no puede estar al mismo tiempo en todas ellas y del mismo modo.<br \/>\n  1.  Exclusividad apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>    S\u00f3lo la Iglesia cat\u00f3lica es la verdadera Iglesia fundada por Cristo. S\u00f3lo ella es la descendiente de la comunidad apost\u00f3lica que a Cristo sigui\u00f3. Esta es una verdad de fe cristiana.<\/p>\n<p>   Y hay dos formas de presentarla: con la arrogancia triunfalista de quien desprecia a las otras iglesias; y con la humildad responsable de quien, amando a las dem\u00e1s, se siente comprometida a cumplir la voluntad divina.<\/p>\n<p>    La Iglesia cat\u00f3lica se proclam\u00f3 siempre apost\u00f3lica en este sentido. Lo que hay en el S\u00ed\u00admbolo de Nicea y Constantinopla, del 323 y del 381 respectivamente, es una confesi\u00f3n de fe clara: \u00abCreo en la santa Iglesia, apost\u00f3lica\u00bb. (Denz. 14, 86 y 1686).<\/p>\n<p>     El poseer la sucesi\u00f3n de los Ap\u00f3stoles implica que la Iglesia se siente heredera y transmisora, no originaria y propietaria, del mensaje salvador que transmite al mundo. Ella sabe que ha conservado la doctrina que recibi\u00f3 y da gracias por la fidelidad que, con la ayuda de Dios, ha guardado siempre.<\/p>\n<p>    Y sabe que su calidad apost\u00f3lica se debe a que sus Pastores, el Papa y los Obispos, se hallan unidos a los primeros disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas, los ap\u00f3stoles y Pedro, por sucesi\u00f3n leg\u00ed\u00adtima. Y siente que ello la compromete a trabajar con celo y fe en la salvaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>    2. La voluntad de Jes\u00fas<\/p>\n<p>    En los libros evang\u00e9licos queda claramente definida la voluntad de Jes\u00fas de que se grupo de Ap\u00f3stoles se prolongar\u00e1 en el mundo. En varias ocasiones habl\u00f3 de sus sucesores, como cuando anunci\u00f3 la predicaci\u00f3n de la buena noticia en todo el mundo (Mc. 14.9) o cuando or\u00f3 por los que van a creer en El por medio de los Ap\u00f3stoles (Jn. 17.9)<\/p>\n<p>    Con todo, es preciso reconocer que la apostolicidad es algo que late en los textos evang\u00e9licos, m\u00e1s que un programa expl\u00ed\u00adcito en los evangelistas. Los textos evang\u00e9licos hablan m\u00e1s con sentido de presente, son testimonios, que con sentido de futuro, no son profec\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    Y reflejan m\u00e1s una dimensi\u00f3n perspectiva que prospectiva, es decir m\u00e1s geogr\u00e1fica (todo el mundo) que cronol\u00f3gica (todos los tiempos).<\/p>\n<p>    Por otra parte, los textos armonizan la conciencia de la \u00abjefatura\u00bb de Pedro como cabeza del grupo apost\u00f3lico (Mt. 16. 18 y Jn 21. 15-17) y la \u00abcontextura\u00bb de los dem\u00e1s Ap\u00f3stoles como mensajeros del mundo entero. La apostolicidad recoge m\u00e1s el valor \u00abcarism\u00e1tico\u00bb y \u00abkerigm\u00e1tico\u00bb del conjunto apost\u00f3lico, que las exigencias organizativas, que eso vendr\u00ed\u00ada despu\u00e9s, \u00abpor dentro\u00bb con la venida del Esp\u00ed\u00adritu Santo y \u00abpor fuera\u00bb con los reclamos de los grupos formados por la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>    Escritos los documentos evang\u00e9licos en comunidades inmediatas a la existencia terrena de Jes\u00fas, reflejaban m\u00e1s la dimensi\u00f3n proclamativa que la realidad organizativa.<\/p>\n<p>    3. Triple apostolicidad<br \/>\n    Es claro que Cristo confi\u00f3 a los Ap\u00f3stoles, y con ellos a la Iglesia, el triple ministerio de ense\u00f1ar, regir y santificar. Y quiso que Pedro fuera la cabeza del grupo y el pastor y maestro de la comunidad. Pero en nada esa \u00abjefatura\u00bb limit\u00f3 la fuerza evang\u00e9lica que se grab\u00f3 en la conciencia de cada uno de los Ap\u00f3stoles y en el grupo de forma compartida.<\/p>\n<p>    La apostolicidad implica, por voluntad de Cristo, este triple oficio ministerial. Los Ap\u00f3stoles quedaron revestidos de los poderes correspondientes y los transfirieron a sus sucesores.<\/p>\n<p>   Estos fueron designados unas veces de forma directa, como se ve en Pablo con Timoteo (Filip. 2.22 y  1 Tim. 1.3) y con Tito (2. Cor. 7. 6-7) y 8. 16-17). Y en la mayor parte de las ocasiones la elecci\u00f3n fue de la comunidad a la muerte de los Ap\u00f3stoles que las hab\u00ed\u00adan fundado e impulsado.<\/p>\n<p>    A lo largo de los siglos, los Ap\u00f3stoles han estado presentes en sus sucesores, dominados por la misi\u00f3n que ellos recibieron: predicar la palabra, gobernar la comunidad sobre todo en orden a la caridad fraterna, presidir las acciones de gracias o Eucarist\u00ed\u00adas y las plegarias santificadoras.<\/p>\n<p>    3.1. Apostolicidad del Primado<br \/>\n    Nunca se interrumpi\u00f3 realmente la sucesi\u00f3n del Primado, a pesar de los obst\u00e1culos hist\u00f3ricos de antipapas o situaciones de sede vacante que alteraron, no cortaron, la l\u00ed\u00adnea sucesoria, hasta que se restableci\u00f3 la autoridad leg\u00ed\u00adtima.  As\u00ed\u00ad aconteci\u00f3 en el 304, al morir el Papa Marcelino y quedar Roma sin Pastor hasta la elecci\u00f3n de Marcelo I.<\/p>\n<p>   Esta situaci\u00f3n se repiti\u00f3 otras cinco veces en la Historia (628 a 640, 1241 a 1243, 1268 a 1271, 1292 a 1294 y 1314 a 1316). Tambi\u00e9n se alter\u00f3 con la elevaci\u00f3n a la Sede romana de los no elegidos, como sucedi\u00f3 con los antipapas Benedicto V (964 a 966), Juan XVI (997 a 998) y Benedicto X (1058 a 1059).<\/p>\n<p>    Y se agrav\u00f3 con los 40 a\u00f1os del llamado Cisma de Occidente (1378-1417), cuando Urbano VI (1378) elegido en Roma por parte de los cardenales latinos, tuvo como adversario en Avignon a Clemente VII, sucedido por Benedicto XIII. El Concilio de Pisa eligi\u00f3 a Alejandro V (1409), sucedido por Juan XXII (1410), llegando en ese momento a disputarse la autoridad pontificia tres Papas.<\/p>\n<p>    El Concilio de Constanza (1415-1418) trat\u00f3 de zanjar el asunto con la elecci\u00f3n de Mart\u00ed\u00adn V (1417) con quien termin\u00f3 la disensi\u00f3n, sin persuadir a la renuncia al recalcitrante Benedicto XIII, que muri\u00f3 abandonado por sus partidarios en Pe\u00f1\u00ed\u00adscola.<\/p>\n<p>    La sucesi\u00f3n apost\u00f3lica estuvo claramente asegurada en los momentos de crisis en la autoridad m\u00e1s directamente vinculada a la comunidad eclesial, aunque queden dudas en cuanto a legitimidades o fidelidades oportunas.<\/p>\n<p>    3.2. Apostolicidad episcopal<br \/>\n    El colegio o grupo episcopal ha sido \u00abapost\u00f3lico\u00bb, a pesar de tener disidentes y miembros singulares que rompieron la comuni\u00f3n con los dem\u00e1s obispos.<\/p>\n<p>    Pero la apostolicidad episcopal, al igual que la pontificia, siempre ha sido clara y compartida por el grupo heredero del primer colegio apost\u00f3lico en el ejercicio de su autoridad y en su triple funci\u00f3n episcopal.<\/p>\n<p>    Son fr\u00e1giles los argumentos de quienes consideran que \u00abel episcopado\u00bb como instituci\u00f3n es invenci\u00f3n eclesial del siglo II, predominando en el gobierno de los m\u00e1s ancianos o influyentes (Presb\u00ed\u00adteros) de la comunidad. Es insuficiente el argumento etimol\u00f3gico del t\u00e9rmino obispo (epi-scopio, el que vigila o mira sobre los dem\u00e1s), dado a veces para definir el ministerio de este dirigente de la comunidad y reducir su vinculaci\u00f3n apost\u00f3lica con la supuesta tarea de inspecci\u00f3n.<\/p>\n<p>    El hecho de que apostolicidad de los Obispos sea m\u00e1s grupal y compartida que individual y local, a diferencia del Primado romano, plantea menos obst\u00e1culos para su pleno y conveniente reconocimiento.<\/p>\n<p>    Algunas sedes apost\u00f3licas, como la de Jerusal\u00e9n, la de Antioqu\u00ed\u00ada, la de Efeso, donde la tradici\u00f3n establece v\u00ed\u00adnculos concretos con algunos Ap\u00f3stoles, no plantean ninguna cuesti\u00f3n de continuidad sucesoria, ya que la apostolicidad es una nota solidaria en la Iglesia y se halla claramente explicada por la tradici\u00f3n y los escritores antiguos y modernos.<\/p>\n<p>    4. Efectos de la apostolicidad<br \/>\n    Es frecuente vincular la apostolicidad con cierto prestigio o autoridad honor\u00ed\u00adfica, ya que se hace al Papa y a los Obispos representantes y sucesores de Pedro y de los Ap\u00f3stoles. La apostolicidad no se entiende rectamente desde criterios de prestigio sino de servicio. El verdadero sentido de este rasgo eclesial afecta a la fidelidad al mensaje e integridad de la doctrina, a los compromisos evangelizadores de los miembros episcopales y a la solidaridad y complementariedad que supone la acci\u00f3n pastoral en la Iglesia.<\/p>\n<p>    As\u00ed\u00ad como los Ap\u00f3stoles fueron enviados al mundo y no a un lugar, a una Di\u00f3cesis particular, los Obispos, sus sucesores, tienen como campo de su responsabilidad al mundo entero.<\/p>\n<p>    En los tiempos antiguos, San Ireneo y Tertuliano ya hac\u00ed\u00adan valer ese rasgo como argumento del compromiso de los cristianos con la integridad de la doctrina y recordaban a todos los Pastores su responsabilidad evang\u00e9lica. Ambos escritores argumentaban que las doctrinas her\u00e9ticas era nuevas invenciones y las ense\u00f1anzas de la autoridad eran ante todo transmisi\u00f3n de verdades recibidas por los primeros Ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>    5. Participaci\u00f3n apost\u00f3lica<br \/>\n    Por otra parte, tambi\u00e9n es conveniente vincular la apostolicidad de la Iglesia con la conciencia evangelizadora de todos los creyentes que a ella pertenecen.<\/p>\n<p>    El Papa y los Obispos reciben la dimensi\u00f3n apost\u00f3lica por l\u00ed\u00adnea directa de los Ap\u00f3stoles a los que se hallan vinculados por voluntad de Cristo. Por eso se habla de una misi\u00f3n propia y directa.<\/p>\n<p>    Pero tambi\u00e9n los dem\u00e1s miembros de la Iglesia deben sentirse interpelados por esa conciencia misional y mensajera que Cristo quiso para su Iglesia. Los creyentes tienen que ser conscientes de que las notas de la Iglesia son de \u00abtoda la Iglesia\u00bb, no de su Jerarqu\u00ed\u00ada o Magisterio.<\/p>\n<p>    Por eso todos son seguidores de los Ap\u00f3stoles y se hallan vinculados a los compromisos de la apostolicidad: necesidad de extender el mensaje salvador, fidelidad a la doctrina recibida del Se\u00f1or, apertura a todo el orbe al que el cristiano es enviado, agradecimiento a Cristo que ha elegido para extender la fe.<\/p>\n<p>    Los \u00abap\u00f3stoles\u00bb de todo tipo, evangelizadores, misioneros, catequistas, educadores cristianos de cualquier rango, campo o condici\u00f3n, son herederos de los \u00abAp\u00f3stoles\u00bb de la primera hora. En ellos hallan una fuerza alentadora en el desarrollo de su tarea misionera, samaritana y carism\u00e1tica, por la que hay que dar gracias a Dios.<\/p>\n<p>    La energ\u00ed\u00ada bautismal es la fuente de esa dimensi\u00f3n apost\u00f3lica de la vida cristiana. Y el amor al que es \u00abcamino, verdad y vida\u00bb es lo que abre la capacidad irradiadora que compromete con el bien en comunidad y de todo el mundo.<\/p>\n<p>    Es una mejor forma de entender lo que es ser cristianos. Puede a veces parecer una utop\u00ed\u00ada, una ficci\u00f3n, una palabra que nos desconcierta. Sin embargo es mucho m\u00e1s: es un programa de vida al que no se llega sin m\u00e1s. Hay que prepararse para \u00e9l y vivir poco a poco sus exigencias.<\/p>\n<p>    Destinada al servicio de todos los hombres, la Iglesia se define a s\u00ed\u00ad misma como una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica. Pero la Iglesia es toda la comunidad a la que cada bautizado pertenece.<\/p>\n<p> Ecos de siega (Mc. 4.20), de siembra (Mt. 13.9), de mensaje (Mc. 6.3), de Profecia (Mt. 7.5) y de trabajo (Lc. 6.46<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[264] Apostolicidad significa cualidad que vincula con los Ap\u00f3stoles. Alude al rasgo de la Iglesia de ser ella, y s\u00f3lo ella, la comunidad que desciende de los Ap\u00f3stoles que Jes\u00fas eligi\u00f3 en vida, organiz\u00f3 y envi\u00f3 al mundo antes de su partida. 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