{"id":9701,"date":"2016-02-05T07:05:43","date_gmt":"2016-02-05T12:05:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/audiovisuales-lenguajes\/"},"modified":"2016-02-05T07:05:43","modified_gmt":"2016-02-05T12:05:43","slug":"audiovisuales-lenguajes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/audiovisuales-lenguajes\/","title":{"rendered":"AUDIOVISUALES.  LENGUAJES"},"content":{"rendered":"<p>[565]<\/p>\n<p>    Los comunicadores h\u00e1biles, para transmitir los mensajes, ponen en funcionamiento los ojos, los o\u00ed\u00addos, las manos, toda la persona comenzando por el cuerpo. Es el secreto de la poderosa energ\u00ed\u00ada, influencia, capacidad subyugadora que posee los medios audiovisuales.<\/p>\n<p>    Algunos soci\u00f3logos expertos en estos medios, como Marshall Mac Luhan (1911-1980), en libros muy difundidos como \u00abLa Galaxia Gutenberg\u00bb (1962), \u00abLa comprensi\u00f3n de los medios\u00bb (1964) y \u00abEl medio es el mensaje\u00bb, analiza el hecho y el poder de los nuevos recursos que poco a poco desplazan y reemplazan el simple escrito verbal.<\/p>\n<p>    1. El hecho audiovisual<br \/>\n    Los lenguajes audovisuales se presentan a lo largo del siglo XX como nuevos elementos de persuasi\u00f3n, de evasi\u00f3n y de comunicaci\u00f3n. La realidad audiovisual no se limita a la suma simple del sonido y de la imagen ante la vista y el o\u00ed\u00addo de un oyente y vidente. Hay en ellos otros elementos que convierten en mezcla de poder arrollador esos dos rasgos. Hay una tercera dimensi\u00f3n. Es el movimiento, con lo que tiene de ritmo, de est\u00ed\u00admulo, de colaboraci\u00f3n insconsciente del receptor, quien pone la fantas\u00ed\u00ada y la afectividad en funcionamiento por su medio y bajo su imperio.<\/p>\n<p>     No se reducen los medios audiovisuales a transmitir informaciones, afectos, insinuaciones. Lo hacen persistentemente, provocando el dinamismo interior: de la fantas\u00ed\u00ada y de la afectividad, mientras el cuerpo del espectador se mantiene est\u00e1tico en actitud receptiva.<\/p>\n<p>    Eso es lo que late en los lenguajes audiovisuales: energ\u00ed\u00ada encauzada, est\u00ed\u00admulo sostenido, capacidad persuasiva, intentando el que los maneja eludir la reacci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica y arrullando suavemente con la est\u00e9tica.<\/p>\n<p>    Son lenguajes vivos y completos. Desbordan la simple palabra, la mera imagen. Adem\u00e1s son lenguajes que con frecuencia se comparten y los mensajes se refuerzan con el apoyo del entorno de las personas cercanas.<\/p>\n<p>    Es lo que implican estos lenguajes audiovisuales, que tan bien se acomodan a lo que el ni\u00f1o usa con preferencia: ojos, manos, o\u00ed\u00addos y a lo que el joven prefiere como cauce de evasi\u00f3n y de puesta en juego de mecanismos afectivos de compensaci\u00f3n. Precisamente por eso tienen tanto valor pedag\u00f3gico.<\/p>\n<p>    2. Tres rasgos o factores<br \/>\n    En la medida en que entendamos los dinamismos que se ponen en juego en estos lenguajes, podremos usarlos con inteligencia y entenderlos en lo que significan para la comunicaci\u00f3n en general y para la configuraci\u00f3n moral y religiosa de los catequizandos en especial.<\/p>\n<p>    De tres dimensiones o variables complementarias podemos hablar en el campo de los productos audiovisuales:<\/p>\n<p>    2.1. La visual<br \/>\n    Se expresa por el valor de la imagen que se sit\u00faa ante los ojos, con m\u00e1s o menos familiaridad o variedad. Unas veces es imagen conocida; en ocasiones se presenta como novedosa y original.<\/p>\n<p>    La imagen es el punto de partida para que la mente comience a funcionar. Se le atribuyen cualidades que en s\u00ed\u00ad no posee. Pero estimulan la fantas\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    El valor y aceptaci\u00f3n de la imagen depende mucho de las experiencias de quienes la fabrican o aprovechan. No basta presentar algo para que la mente responda de manera din\u00e1mica. Pero, si se presenta bien, la mente se encauza hacia el objetivo propuesto.<\/p>\n<p>    Por eso es importante el color, el tama\u00f1o, la posici\u00f3n, la variedad de formas y la diversidad que procede de la naturaleza, los contrastes. Todo los que entra por los ojos llega a la mente, se combina en ella, se dinamiza con la afectividad.<\/p>\n<p>    2.2. La auditiva<br \/>\n    En el producto audiovisual, se pone tambi\u00e9n en funcionamiento el sonido: palabra, m\u00fasica, ruido, silencio&#8230; Es el segundo factor que da fuerza a este lenguaje y estimula la creatividad de la mente, tanto de quien lo emplea para comunicar como de quien recibe lo que transmite.<\/p>\n<p>    Por eso se precisa hablar y escuchar, seleccionar sonidos e interpretarlos, sugerir y asociar. Es la mente la que \u00aborganiza\u00bb, a partir de lo que entra por los ojos y o\u00ed\u00addos. La respuesta depende de cada uno. Y con frecuencia los silencios, las pausas y las onomatopeyas dicen m\u00e1s que la palabra y la m\u00fasica.<\/p>\n<p>    Las formas de ofrecer los sonidos son m\u00faltiples. La palabra se expresa en modos monologales, dialogales, coloquiales&#8230;; los ruidos pueden ser naturales, artificiales, simulados&#8230; Entre los sonidos, hay que citar la m\u00fasica y la canci\u00f3n como especialmente ricos y enriquecedores. Los o\u00ed\u00addos se intercomunican con las im\u00e1genes llegadas por los ojos y en el interior se enlazan con ellas.<\/p>\n<p>    2.3. La motriz<br \/>\n    El movimiento es la tercera dimensi\u00f3n de los lenguajes audiovisuales. Es como la profundidad, la vitalizaci\u00f3n de estos recursos de comunicaci\u00f3n, ya que el movimiento es equivalente a la vida, como la par\u00e1lisis es aurora o expresi\u00f3n de la muerte y de la esterilidad. En la medida en que se acerca uno a la movilidad se acerca a la realidad.<\/p>\n<p>    En el lenguaje audiovisual el poder comunicativo est\u00e1 en el ritmo, en la cadencia, en la sucesi\u00f3n, en la naturalidad con que van aconteciendo los hechos y los rasgos.<\/p>\n<p>    Sin el movimiento, se cae en la artificialidad y se evaporan muchos de los efectos que se producen con la simple imagen visual y con el sonido. Basta pensar lo que es un dibujo sin movimiento y lo que pierde de su significado o capacidad persuasiva en comparaci\u00f3n con la magia de los dibujos en movimiento. Con todo, el movimiento no puede ser salvaje, sino eco y referencia de la inteligencia productora.<\/p>\n<p>    3. Exigencias de lo audiovisual<br \/>\n    Los instrumentos en que se apoya este lenguaje son diversos en cuanto a su construcci\u00f3n y en cuanto a sus formas de uso. Todos tienen un com\u00fan denominador: el poder de transferencia, que es lo que explica su influencia. Pero cada uno tiene su peculiar organizaci\u00f3n interna. Su difusi\u00f3n y \u00e9xito en la cultura moderna y la demanda social de que son objeto se deben a que son gratificantes y pr\u00e1cticos. Representan una forma r\u00e1pida de emisi\u00f3n y f\u00e1cil de recepci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Basta pensar en los miles, o millones, de im\u00e1genes que desfilan ante los ojos en unas horas de cine o televisi\u00f3n, para sospechar el riesgo de la cultura audiovisual moderna: versatilidad, superficialidad, fluctuaci\u00f3n imaginativa. Pero tambi\u00e9n dan idea de la din\u00e1mica vertiginosa que los constituyen.<\/p>\n<p>    Y del mismo modo que habiendo mucha agua los sembrados se agostan, si no se trazan surcos para encauzarla, se puede nadar en im\u00e1genes y quedar ahogado e ignorante en informaciones y en sentimientos.<\/p>\n<p>    La labor del educador es, pues, encauzar las corrientes imaginativas que estos medios provocan para que los mensajes no resbalen por los sentidos, ojos, o\u00ed\u00addos, sin dejar huella.<\/p>\n<p>    Para que un medio audiovisual se convierta en un recurso comunicativo real tiene que reflejar una serie de rasgos propios y coherentes.<\/p>\n<p>    Entre ellos podemos aludir a varios:<\/p>\n<p>   &#8211; a la calidad t\u00e9cnica: de imagen, de sonido, de proporci\u00f3n, de movilidad;<\/p>\n<p>   &#8211; a la originalidad de las formas y figuras y a su adaptaci\u00f3n a las ideas;<\/p>\n<p>   &#8211; a la referencia o atractivo que ejercen las im\u00e1genes en los receptores;<\/p>\n<p>   &#8211; a la proporci\u00f3n en su n\u00famero, duraci\u00f3n e intensidad, para evitar la fatiga;<\/p>\n<p>   &#8211; a la oportunidad de sus expresiones orales y de sus formas visuales.<\/p>\n<p>    No es f\u00e1cil hacer una cr\u00ed\u00adtica adecuada de un medio de comunicaci\u00f3n audiovisual, de una emisi\u00f3n de televisi\u00f3n o de una \u00abserie\u00bb de emisiones. Entra en juego la afectividad y, por lo tanto, el peso de los gustos o antipat\u00ed\u00adas; influye la capacidad l\u00f3gica del receptor y, por lo tanto, sus exigencias intelectuales; son decisivos los usos sociales o h\u00e1bitos que se van adquiriendo.<\/p>\n<p>     4. Variedad audiovisual<\/p>\n<p>     Son muchos los que se entregan al abanico de lo audiovisual. En la cultura moderna constituyen un elemento imprescindible, por las ofertas m\u00faltiples que existen y por las necesidades y h\u00e1bitos de consumo audiovisual que se han establecido en las personas, sobre todo inmaduras.<\/p>\n<p>    Basta pensar lo que ser\u00ed\u00ada la vida del hombre moderno sin cine, radio, televisi\u00f3n, sin escaparates urbanos, sin propaganda comercial, sin vallas publicitarias cambiando frecuentemente de im\u00e1genes o sin reclamos luminosos en cada rinc\u00f3n por el que atraviesa el hombre moderno.<\/p>\n<p>      El recuerdo de los principales ayuda a entender su influencia y a sospechar los vac\u00ed\u00ados generados por su ausencia.<\/p>\n<p>      4.1. Cine<\/p>\n<p>     Es el arte de representar en una pantalla el movimiento simulado mediante la superposici\u00f3n de fotograf\u00ed\u00adas proyectadas (24 por segundo)&#8230; El espectador recibe la impresi\u00f3n de realidad, sobre todo si se usan t\u00e9cnicas de reforzamiento de imagen, mejora del color, proyecci\u00f3n m\u00faltiple o paralela, efectos de relieve o tridimensionalidad, incluso, con recientes iniciativas informatizadas, de selecci\u00f3n simulada o de interactividad entre espectador y personajes de la pantalla.<\/p>\n<p>     En el rodaje o preparaci\u00f3n de las fotograf\u00ed\u00adas se disponen decorados, escenas, efectos sonoros, equivalencias simb\u00f3licas, etc. Con t\u00e9cnica, habilidad e intuici\u00f3n se ensamblan en una serie adecuada de efectos e im\u00e1genes presentadas en variedad de \u00abplanos\u00bb. As\u00ed\u00ad se dispone el film, que despu\u00e9s se ofrece a millones de espectadores.<\/p>\n<p>    En los tiempos actuales han disminuido los h\u00e1bitos sociales de acudir masivamente a salas de proyecci\u00f3n (cines), como acontec\u00ed\u00ada hace medio siglo.<\/p>\n<p>    Pero se han divulgado otras alternativas comercialmente m\u00e1s atractivas, como los films de consumo individual o la existencia de las salas de proyecci\u00f3n m\u00faltiples a gusto del consumidor. Estas y otras iniciativas que la tecnolog\u00ed\u00ada moderna ofrece, logran que lo audiovisual siga siendo lenguaje enormemente influyente en diversos aspectos de la vida.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n en el campo religioso: informativo, estimulativo, sugestivo, el cine ha tenido un valor singular y llevado mensajes interesantes a multitud de espectadores. Los films de naturaleza religiosa, como los hagiogr\u00e1ficos, o los estilos espectaculares como algunas superproducciones de tema b\u00ed\u00adblico, han permitido contemplar en la gran pantalla el rostro de Jes\u00fas, los hechos o personajes b\u00ed\u00adblicos m\u00e1s sensacionales, el hero\u00ed\u00adsmo de un m\u00e1rtir o los decorados de un lugar santo o de una figura hist\u00f3rica impactante. La figura y el mensaje escondidos en el celuloide se sit\u00faan siempre m\u00e1s all\u00e1 de la vulgaridad o de la realidad \u00e9tica, cremat\u00ed\u00adstica o ideol\u00f3gica, del artista, del director o del productor.<\/p>\n<p>    4.2 Televisi\u00f3n y video<br \/>\n    La imagen grabada y proyectada, de cerca, como en el video, o a distancia, como la televisada, es recurso de t\u00e9cnica similar al cine, pero con contenidos e intenciones m\u00e1s moment\u00e1neos. Mediante la toma de vistas y su emisi\u00f3n, simult\u00e1nea o diferida, potenciada al m\u00e1ximo con los modernos cauces de difusi\u00f3n (sat\u00e9lite, cable, fibra \u00f3ptica, alta definici\u00f3n, etc.), ha cautivado masivamente los intereses de la poblaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>    Es un poderoso elemento de influencia, no s\u00f3lo en campos informativos, sino en toda la gama de sentimientos, ideolog\u00ed\u00adas, preferencias, actitudes, valores, que los mensajes h\u00e1bilmente repetidos o seleccionados consiguen en los espectadores.<\/p>\n<p>    Ciertas t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas de propaganda subliminal, reiterativa o graduada, la convierten en peligroso instrumento para la libertad mental de los televidentes que se vuelven teleadictos con frecuencia, sobre todo en las edades inmaduras y si no hay quien gobierne y eduque convenientemente.<\/p>\n<p>    El video o las grabaciones videosc\u00f3picas o magnetosc\u00f3picas, con t\u00e9rminos usuales imprecisos, se prestan a elaborar o usar una imagen en movimiento m\u00e1s cercana, seleccionada a gusto y mantenida o manipulada a gusto de quien h\u00e1bilmente dispone de la informaci\u00f3n gr\u00e1fica registrada. Las variadas tecnolog\u00ed\u00adas de la imagen siguen ofreciendo recursos que parecen no tener fin.<\/p>\n<p>     Tambi\u00e9n con el video se pueden consumir films, seriales, im\u00e1genes, montajes, producidos y distribuidos comercialmente con comodidad, asequibilidad y diversidad,  o los autofabricados sin grandes esfuerzos y con facilidad.<\/p>\n<p>    El video se convierte en una t\u00e9cnica con un lenguaje que incide en la vida y en los modos de pensar. Resulta instrumento portador de lenguajes variables: culturales, sociales, est\u00e9ticos y, por supuesto, religiosos. Van desde el entretenimiento superficial que conduce al vicio: ludoman\u00ed\u00ada visual, erotismo, manipulaci\u00f3n, etc. hasta el uso m\u00e1s digno que facilita la intercomunicaci\u00f3n entre personas como en otros tiempos lo facilit\u00f3 el lenguaje escrito: cartas, libros, prensa, mensajes gr\u00e1ficos.<\/p>\n<p>    4.3. El montaje audiovisual.<\/p>\n<p>    Durante muchos tiempos y con mayor facilidad de uso se usaron y se siguen aprovechando los montajes audiovisuales, que son composiciones fotogr\u00e1ficas o pict\u00f3ricas proyectadas r\u00ed\u00adtmicamente en paralelo con la palabra grabada o con los sonidos, m\u00fasicas o silencios adecuados y dispuestos para obtener determinados efectos.<\/p>\n<p>    Las im\u00e1genes suelen responder un plan graduado, pero en respuesta a un objetivo unitario de tipo intelectual (una informaci\u00f3n) o de tipo moral y afectivo (suscitar un sentimiento o invitar a una opci\u00f3n).<\/p>\n<p>    El montaje audiovisual, por su simplicidad t\u00e9cnica, se presta muchas acciones individuales o de grupo. Se puede fabricar con sencillez de medios materiales montajes y encerrar en gr\u00e1ficos (fotograf\u00ed\u00ada o dibujos) mensajes que se explican oralmente (la palabra) y se disponen para compartir con los dem\u00e1s, mediante este lenguaje explicaciones, interrogantes, ofertas o sugerencias.<\/p>\n<p>    La fantas\u00ed\u00ada, la solidaridad, la afectividad y la creatividad del catequizando se sienten as\u00ed\u00ad estimuladas por su protagonismo gratificado con el acierto y hacen posible la colaboraci\u00f3n directiva del catequista, que no se limita a la simple explicaci\u00f3n de estilo acad\u00e9mico.<\/p>\n<p>    4.4. Otros audiovisuales.<\/p>\n<p>    Cualquier sugerencia, recurso o instrumentos que se apoye en las tres variables citadas: imagen, sonido y simulaci\u00f3n de movimiento merece el nombre de \u00abaudiovisual\u00bb. Se ponen al alcance de todos y resultan de inter\u00e9s y frecuente uso pedag\u00f3gico y catequ\u00ed\u00adstico.<\/p>\n<p>    Incluso el uso de los mismos se convierte en imprescindible ante el masivo dominio social de los citados.<\/p>\n<p>   &#8211; Fotomontaje o fotocomposici\u00f3n. Supone la uni\u00f3n f\u00e1cil entre variedad de im\u00e1genes gr\u00e1ficas y o fotogr\u00e1ficas y palabras, sonidos o s\u00ed\u00admbolos, para proporcionar a los receptores una reflexi\u00f3n o interpretaci\u00f3n de las figuras o de las intenciones que hay detr\u00e1s de ellas. El aprovechamiento de \u00abprensa de desecho\u00bb ofrece al catequista tantos recursos y tan asequibles que en cualquier ambiente se cuenta con arsenales inagotables para el trabajo educativo (peri\u00f3dicos y revistas abandonadas, folletos comerciales, etc.) S\u00f3lo se precisa riqueza de iniciativa y tiempos suficiente para formar mil combinaciones, ejercicios y sugerencias, que los mismos catequizandos pueden poner en funcionamiento.<\/p>\n<p>   &#8211;  En esta perspectiva se puede aludir a otros recursos: Por ejemplo a la fotopalabra, o explicaci\u00f3n viva de im\u00e1genes previamente seleccionadas, como forma de expresi\u00f3n; a las \u00abdin\u00e1micas de la imagen\u00bb, cuando se preparan mensajes visuales con variedad, originalidad y inter\u00e9s transmisivo; a la recopilaci\u00f3n ordenada (collage, seg\u00fan usual galicismo) o a cadenas improvisadas (montaje) o abanicos de figuras que suscitan la observaci\u00f3n y la cr\u00ed\u00adtica de quienes lo contemplan.<\/p>\n<p>   &#8211; Y tambi\u00e9n se puede aludir a variadas t\u00e9cnicas de documentaci\u00f3n, como confecci\u00f3n de dossieres, de archivos, de entrevistas, de documentos gr\u00e1ficos o sonoros debidamente graduados y seriados, que se ofrecen posteriormente para la reflexi\u00f3n y el registro de datos.<\/p>\n<p>    5. Poder educativo<br \/>\n  Es frecuente usar los medios audiovisuales en actividades pedag\u00f3gicas y catequ\u00ed\u00adsticas. Interesa recordar que lo audiovisual no es m\u00e1s que un instrumento de comunicaci\u00f3n o lenguaje t\u00e9cnico: Su valor depende del modo de uso y de los resultados que se consiguen.<\/p>\n<p>     El ni\u00f1o est\u00e1 en proceso de desarrollo, necesita y busca experiencias sensoriales. Es din\u00e1mico y curioso y en lo visual halla su preferencia, siendo ello cauce para lo m\u00e1s abstracto e inmaterial. Es m\u00f3vil y el cambio le cautiva. Es curioso y el escuchar, o el simple o\u00ed\u00adr, le reclama de forma irresistible.<\/p>\n<p>     Estos lenguajes le ofrecen todo ello: sensaci\u00f3n, movimiento y satisfacci\u00f3n. Le brindan vida. Sujetan las ideas a las im\u00e1genes. Hacen posible la precisi\u00f3n que \u00e9l, por inmadurez, no puede todav\u00ed\u00ada generar o digerir. Interesa valorar el poder de persuasi\u00f3n y de transmisi\u00f3n que estos lenguajes tienen en el ni\u00f1o. Y sobre todo interesa que el catequista aprenda a usarlos con eficacia.<\/p>\n<p>     Por eso los catequistas se deben preguntar por el sentido y la oportunidad de su aprovechamiento. Cuando los entienden como lenguaje, los usan con inter\u00e9s, con moderaci\u00f3n, con adaptaci\u00f3n al mensaje que se quiere transmitir. Entonces prestan todo el servicio que pueden ofrecer a nuestros catequizandos.<\/p>\n<p>     Para lograr ese objetivo se requiere cierta calidad t\u00e9cnica, habilidad pedag\u00f3gica y operatividad social.<\/p>\n<p>    5.1. Calidad t\u00e9cnica<br \/>\n    Se debe atender y emplear con inter\u00e9s lo que realmente es valioso. Se puede condensar la validez en un \u00abdec\u00e1logo de garant\u00ed\u00ada de validez\u00bb, al estilo de \u00e9ste:<\/p>\n<p>      1. Calidad de imagen, combinando tama\u00f1os, colores, figuras, proporci\u00f3n.<\/p>\n<p>     2. Brevedad en la exposici\u00f3n de cada imagen siendo el ritmo adecuado el eje de la expresi\u00f3n est\u00e9tica.<\/p>\n<p>     3. Movilidad de las mismas en armon\u00ed\u00ada con la din\u00e1mica mental del espectador.<\/p>\n<p>      4. Variedad de figuras que van desde el contraste al juego h\u00e1bil de planos fotogr\u00e1ficos de diverso alcance.<\/p>\n<p>     5. Adaptaci\u00f3n al sujeto receptor, siendo la facilidad para el reconocimiento condici\u00f3n de adhesi\u00f3n afectiva.<\/p>\n<p>     6. Proporci\u00f3n entre el conjunto y cada segmento o parte del torrente de im\u00e1genes que forman el conjunto.<\/p>\n<p>     7. Sencillez en las formas, buscando m\u00e1s la comunicaci\u00f3n que la exhibici\u00f3n.<\/p>\n<p>     8. Visibilidad o claridad en la figura, la cual no debe precisar explicaciones para entender su presencia.<\/p>\n<p>      9. Progresi\u00f3n o sucesi\u00f3n seg\u00fan un plan previsto y finamente predispuesto.<\/p>\n<p>    10. Originalidad y creatividad, novedad y cierta sorpresa que ayude a mantener el inter\u00e9s y la atenci\u00f3n hasta el final.<\/p>\n<p>    5.2. Habilidad pedag\u00f3gica<\/p>\n<p>    Supuesto que lo t\u00e9cnico se consigue en grado suficiente, conviene insistir en el acierto pedag\u00f3gico y en el tacto catequ\u00ed\u00adstico en el uso de lo audiovisual.<\/p>\n<p>    En este sentido es conveniente cierta austeridad, mucha adaptaci\u00f3n y gran capacidad de interpretaci\u00f3n. La austeridad exige emplear lo audiovisual s\u00f3lo cuando es provechoso, no cuando se intenta ocupar el tiempo o producir agrado sensorial y entretenimiento. La adaptaci\u00f3n conduce a diferenciar bien las edades, los mensajes que se transmiten y los momentos en que se hace. Y la facilidad de interpretaci\u00f3n exige que el esfuerzo hecho para leer la imagen no sea superior al que se realiza para producirla y transmitirla.<\/p>\n<p>    El valor del lenguaje est\u00e1 en su capacidad para dar claridad al mensaje.<\/p>\n<p>    Es un verdadero arte saber usarlo con moderaci\u00f3n, oportunidad y adaptaci\u00f3n a los objetos, a los sujetos y a las circunstancias de los destinatarios. Los lenguajes audiovisuales son poderosos para comunicar, pero requieren experiencia y habilidad para persuadir, interesar y clarificar. Es uno de los grandes desaf\u00ed\u00ados del catequista.<\/p>\n<p>    5.3. Operatividad social.<\/p>\n<p>    Con estos lenguajes audiovisuales se dirige el catequista preferentemente al grupo m\u00e1s que al individuo. Es necesario que descubra el poder o las exigencias de toda comunicaci\u00f3n social: relaciones, armon\u00ed\u00ada de los individuos, colaboraci\u00f3n activa y din\u00e1micas participativas.<\/p>\n<p>    Cuando se emplean se pretende que todos, y no los m\u00e1s capaces, sepan mirar las cosas al mismo tiempo que piensen, que escuchen al mismo ritmo que oyen, que piensen y tambi\u00e9n que juzguen.<\/p>\n<p>    Esto significa que deben ser lenguajes muy activos, de modo que si conducen a la pasividad pierden el verdadero alcance que les define como veh\u00ed\u00adculos de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Sirven excelentemente para situar a los catequizando en el mundo concreto en el que se desarrollan y para que asuman \u00abla realidad\u00bb exterior a que hacen alusi\u00f3n las im\u00e1genes extra\u00ed\u00addas de ella y que de nuevo conducen a los catequizandos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[565] Los comunicadores h\u00e1biles, para transmitir los mensajes, ponen en funcionamiento los ojos, los o\u00ed\u00addos, las manos, toda la persona comenzando por el cuerpo. 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