{"id":9702,"date":"2016-02-05T07:05:45","date_gmt":"2016-02-05T12:05:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/auditivos-lenguajes\/"},"modified":"2016-02-05T07:05:45","modified_gmt":"2016-02-05T12:05:45","slug":"auditivos-lenguajes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/auditivos-lenguajes\/","title":{"rendered":"AUDITIVOS.  LENGUAJES"},"content":{"rendered":"<p>[554]<\/p>\n<p>    La palabra que se pronuncia y se escucha es un don natural. Se aprende, se acrecienta, se emplea, en ocasiones se bloquea. La palabra que se consigna por escrito es menos natural; tambi\u00e9n se aprende, se desarrolla y se analiza. Se introduce en un soporte artificial, que son los signos gr\u00e1ficos, por los cuales sigue manteni\u00e9ndose a trav\u00e9s del tiempo y puede ser transportada, en cierto sentido como fosilizada e inmovilizada, de un lugar a otro y de una persona a otra.<\/p>\n<p>     En su af\u00e1n de seguir perfeccionando sus medios de comunicaci\u00f3n, los hombres han sido capaces de inventar artilugios y recursos para conservar la palabra audible, es decir preparada para hacerse o\u00ed\u00adr mucho m\u00e1s all\u00e1 del lugar f\u00ed\u00adsico en que se encuentra el hablante e incluso para introducirla en instrumentos que la conserven a fin de poderla repetir y aprovechar cuando se desee.<\/p>\n<p>    1. La palabra auditiva<br \/>\n    Esta palabra puede ser denominada audible, o auditiva, tal vez audial. Estrictamente no es palabra oral, sino t\u00e9cnica. Se pronunci\u00f3 y no se perdi\u00f3 en el ambiente. Se grab\u00f3 y se puede aprovechar de nuevo. Los medios de registro y de reproducci\u00f3n la han convertido en algo importante y frecuente.<\/p>\n<p>    Con esa palabra podemos realizar diversas operaciones:<\/p>\n<p>   &#8211; Podemos reproducirlas sin m\u00e1s y comentarlas con la natural, juzgarla o simplemente aprovecharla. Tenemos la grabaci\u00f3n y el registro.<\/p>\n<p>   &#8211; Podemos ensamblar la palabra con la m\u00fasica y convertirla en canci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; Podemos modularla con ritmo, vida y estilo y la hacemos recitaci\u00f3n y a veces declamaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; Podemos asociarla a gestos o escenas simuladas y es dramatizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; Podemos hacerla caminar por el cable y la convertimos en telefon\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>   &#8211; Y podemos hacerla cabalgar en las ondas hercianas y en cadenas de radiodifusi\u00f3n.<\/p>\n<p>    La comunicaci\u00f3n humana ha entrado en un estadio en que la palabra natural se halla desafiada por mil inventos curiosos. Ello exige actitudes selectivas, usos oportunos y, en ocasiones, regreso a lo natural para no perecer entre ingenios, artificios y tecnolog\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    Sabemos que nos puede hacer llorar o re\u00ed\u00adr una grabaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica que es puro montaje fingido, que nos puede desconcertar una palabra amorosa que es s\u00f3lo aparente, que nos puede interpelar una palabra religiosa, una oraci\u00f3n, que escuchamos en una cinta magnetof\u00f3nica o conservada en soportes m\u00e1s fieles que los magn\u00e9ticos.<\/p>\n<p>     En la medida en que todo ello lo hagamos arte m\u00e1s que t\u00e9cnica, comunicaci\u00f3n de personas m\u00e1s que transmisi\u00f3n de informaciones, seremos capaces de hacer maravillas con la palabra conservada. Ser\u00e1 fuente de gozo y expresi\u00f3n creadora del hombre inteligente. No ser\u00e1 el hombre t\u00e9cnico el protagonista para hacer composiciones auditivas originales sino el hombre sensible y vivo el que se ayude con ella para enlazar con los dem\u00e1s humanos.<\/p>\n<p>    En esta dimensi\u00f3n moral y real es donde se inserta el inter\u00e9s que la catequesis se toma por todo lo que supone esa palabra.<\/p>\n<p>    2. Palabra tecnificada<br \/>\n    Al educar la fe podemos usar la palabra tecnificada en la misma medida en que es frecuente en los dem\u00e1s terrenos de la vida. La diversidad de lenguajes que hoy proliferan, nos obliga a no reducirnos a la simple palabra natural. El entorno en el que vivimos emplea m\u00faltiples lenguajes t\u00e9cnicos y artificiales: radio, televisi\u00f3n, cinta magn\u00e9tica, discos compactos, tel\u00e9fono, altavoz.<\/p>\n<p>    2.1. Valor y uso<br \/>\n    En s\u00ed\u00ad mismos no son instrumentos humanos, pero s\u00ed\u00ad lo son humanizables. Ni podemos rechazarlos por fr\u00ed\u00ados y autom\u00e1ticos ni podemos esclavizarnos a ellos hasta quedar enredados en lo que tienen de superficial.<\/p>\n<p>    Lo importante para el catequista es poseer criterios serios y hacerlos descubrir y aceptar al catequizando cuando los usa como recurso y cauce de comunicaci\u00f3n personal o social.<\/p>\n<p>   &#8211; No tiene sentido el que una cinta magnetof\u00f3nica nos reemplace en el rezo del rosario; pero s\u00ed\u00ad es hermoso aprovechar poemas o alientos espirituales grabados en un disco para participar en sus sentimientos, para hacer an\u00e1lisis literarios, para reflexionar sobre valores y sobre ideales trascendentales.<\/p>\n<p>   &#8211; No es bueno el fomentar actitudes en contra de la justicia o de la dignidad con canciones por el simple hecho de estar \u00abde moda\u00bb; pero s\u00ed\u00ad es conveniente conocer lo que se estila, canta o difunde en el ambiente y adoptar actitudes cr\u00ed\u00adticas ante el erotismo, el consumismo, el racismo o la superficialidad que nos acechan cabalgando en los montajes comerciales disfrazados de arte musical.<\/p>\n<p>   &#8211; No es enriquecedor para la personalidad el vivir en medio del ruido y del ritmo exagerado, con el pretexto de que es \u00abla marcha\u00bb que otros llevan; pero s\u00ed\u00ad es interesante emplear los adelantos modernos para hacer posible la comunicaci\u00f3n con hombres lejanos, que tambi\u00e9n son nuestros hermanos.<\/p>\n<p>   2.2. Condiciones de uso   Los medios artificiales de envolver la palabra natural tan abundantes hoy nos tienen que animar a usarlos en lo que tienen de progreso y a cultivarlos en lo que suponen de comunicaci\u00f3n y de formaci\u00f3n. Esto implica ciertas exigencias que, de ser cumplidas, ayudar\u00e1n a una buena catequesis.<\/p>\n<p>    Entre ellas podemos sugerir algunas:<\/p>\n<p>   &#8211; Conviene hablar con los catequizandos de forma personal y directa. Es m\u00e1s formativo que analizar t\u00e9cnicamente el contenido de una cinta o de un disco, siempre fr\u00ed\u00ado y distante, al recoger la voz de un mito que \u00abno est\u00e1 entre nosotros\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; Es preciso formar en la oraci\u00f3n con plegarias sentidas, vivas e \u00ed\u00adntimas. Es mucho m\u00e1s \u00abreligioso\u00bb que una audici\u00f3n de m\u00fasica religiosa, aun cuando venga de la mejor orquesta del mundo.<\/p>\n<p>   &#8211; Hay que ense\u00f1ar a acoger una homil\u00ed\u00ada humilde y actual con m\u00e1s respeto que el m\u00e1s magn\u00ed\u00adfico discurso conservado en un disco y emitido por una cadena de radio. La homil\u00ed\u00ada, aunque provenga de un \u00abcelebrante\u00bb mon\u00f3tono, es palabra viva. El radiomensaje viene de la lejan\u00ed\u00ada del tiempo o del espacio y es palabra artificial.<\/p>\n<p>     3. Variedad de formas<br \/>\n    Son muchos los recursos, instrumentos y t\u00e9cnicas que tratan de \u00abdesenvolver\u00bb y aprovechar la palabra natural, para hacerla m\u00e1s penetrante, m\u00e1s interesante y m\u00e1s cautivadora. Recordar los principales ayuda a valorar su importancia e invita a adquirir habilidades.<\/p>\n<p>    3.1 La m\u00fasica.<\/p>\n<p>    Ha sido siempre compa\u00f1era del hombre, en sus expresiones alegres (fiestas, nupcias, triunfos, nacimientos) y en sus momentos tristes (funerarios, b\u00e9licos, de despedida).<\/p>\n<p>    Naci\u00f3 como forma de expresi\u00f3n personal y social y desarroll\u00f3 formas de intercomunicaci\u00f3n grupal. Es sonido, ritmo, tono, modulaci\u00f3n, armon\u00ed\u00ada, todo lo cual impulsa sentimientos, valores, relaciones, sin necesidad de ser pronunciados con t\u00e9rminos l\u00f3gicos o con expresiones preparadas.<\/p>\n<p>     La m\u00fasica, mel\u00f3dica o polif\u00f3nica, es  habla humana en cierto sentido, pues es producto de la inteligencia. Y a esa forma comunicativa no tiene acceso el animal irracional, por bellos que sean los sonidos del ruise\u00f1or o los encantos sonoros de los animales del bosque o de los murmullos de la playa.<\/p>\n<p>     Los actos creadores, las habilidades instrumentales, la producci\u00f3n de armon\u00ed\u00adas es patrimonio exclusivo del hombre. Son las necesidades y destrezas participativas humanas las que hacen de la m\u00fasica un campo interminable de expresiones agradables, m\u00e1s all\u00e1 de lo que sugieran las palabras pronunciadas al ritmo de sus cadencias.<\/p>\n<p>     La m\u00fasica merece un inter\u00e9s prioritario en la catequesis. Y la m\u00fasica religiosa reclama un aprendizaje y un cultivo cada vez mayor. La historia eclesial est\u00e1 llena de melod\u00ed\u00adas y de preferencias musicales cambiantes, como lo muestran los museos antiguos llenos de partituras y de sorpresas sonoras. El lenguaje musical ha sido siempre portador de riquezas espirituales de alto valor formativo.<\/p>\n<p>     De manera especial es imprescindible, si se trata de la liturgia, como es el caso de la m\u00fasica gregoriana. Y es habitual en cualquier comunidad creyente como acontece con las diversas canciones piadosas que acompa\u00f1an los tiempos lit\u00fargicos: m\u00fasicas navide\u00f1as, cuaresmales, pascuales, marianas, hagiol\u00f3gicas, etc.<\/p>\n<p>    3.2. La canci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Es la palabra hecha m\u00fasica o unida a ella lo que llamamos c\u00e1ntico, canci\u00f3n, copla, tonada, trova, balada, sonata y mil nombres m\u00e1s que coinciden en el sonido hecho arte humano.<\/p>\n<p>    Los hombres han cantado siempre y han hallado en los c\u00e1nticos el cauce \u00f3ptimo para relacionarse con los dem\u00e1s humanos en las alegr\u00ed\u00adas y en las tristezas, en los lamentos y en las alabanzas.<\/p>\n<p>    De manera especial son los j\u00f3venes, m\u00e1s que los ni\u00f1os, quienes se muestran sensibles ante la canci\u00f3n. Expresan sus preferencias y sentimientos con c\u00e1nticos variables, que a veces se convierten en espect\u00e1culo, pero que ordinariamente son formas usuales de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>    Los c\u00e1nticos religiosos constituyen magn\u00ed\u00adfico veh\u00ed\u00adculo de transmisi\u00f3n de ideas, creencias o relaciones. El catequista debe apreciarlos, usarlos, seleccionarlos, incluso inventarlos.<\/p>\n<p>    Al igual que la m\u00fasica, la canci\u00f3n se ha promocionado en los tiempos recientes gracias a los inventos y recursos de f\u00e1cil acceso popular, como son los discos, las cintas, los instrumentos grabadores y reproductores tan extendidos.<\/p>\n<p>    Elaborar o recoger una \u00abbanda sonora\u00bb de un film, un \u00abcomunicado radiof\u00f3nico\u00bb de una emisora, un \u00abanuncio religioso\u00bb es acci\u00f3n asequible a todos y puede resultar est\u00ed\u00admulo cautivador para determinados niveles o ambientes juveniles. Realizar una sesi\u00f3n de discoforum, un concurso de canciones religiosas, un estudio sobre humanos de una figura significativa en el mundo musical, etc., pueden dar mucho juego al catequista.<\/p>\n<p>    Por eso es bueno manejar los instrumentos de comunicaci\u00f3n musical: el magnet\u00f3fono o la grabadora digital, los discos y las cintas, la radio y los campos inform\u00e1ticos que los reproducen o hasta los pueden manipular a gusto del receptor.<\/p>\n<p>    3.3 Palabra registrada<br \/>\n    La fonograbaci\u00f3n, que es el arte y la t\u00e9cnica de conseguir documentos sonoros para diverso uso social o pedag\u00f3gico, religioso, pol\u00ed\u00adtico o comercial, personal o corporativo, se presta en catequesis a muchos trabajos y proyectos.<\/p>\n<p>    Se pueden elaborar mensajes selectos, consignar debates y encuestas, realizar entrevistas y consignar mensajes orales de mil formas, etc. En la medida en que entran en juego como protagonistas los catequizandos mismos, las posibilidades din\u00e1micas, y por lo tanto atractivas para ellos, se transforman en f\u00f3rmulas pedag\u00f3gicas m\u00e1s agradables y eficaces que las simples tareas escritas o la mera explicaci\u00f3n oral.<\/p>\n<p>    Se puede aprovechar en sus diversas manifestaciones.<\/p>\n<p>    3.4. La palabra readiof\u00f3nica<\/p>\n<p>     Es una forma preferente y predilecta de la palabra grabada y emitida a distancia. La radiodifusi\u00f3n y todo el \u00e1mbito de las emisiones por onda o por fibra, reclama especial inter\u00e9s para los educadores.<\/p>\n<p>     Los programas selectos, sobre todo de identidad religiosa o moral, pueden facilitar un material actual, din\u00e1mico y con resonancias sociales provechosas.<\/p>\n<p>     Con las cadenas, empresas asociadas o emisoras \u00fanicas, los programas convencionales se pueden hacer asequibles a todo el que quiera usarlos. Son muchos los caminos compatibles con diversas iniciativas de comunicaci\u00f3n: la radiodifusi\u00f3n de aficionados, los montajes de ensayo asequibles, las transmisiones en \u00e1mbitos restringidos. El hecho de preparar, grabar, reproducir, escuchar y criticar, supone una forma estimulantes para los catequizandos. Y el hacerlo con emisoras familiares que se escuchan a veces en otros ambientes tambi\u00e9n resulta apoyo excelente.<\/p>\n<p>     3.5. Palabra telef\u00f3nica<\/p>\n<p>     Tambi\u00e9n el tel\u00e9fono, instrumento de uso convencional y masivo, fijo o, en los tiempos actuales, m\u00f3vil, se puede transformar en recurso o instrumento de valor catequ\u00ed\u00adstico. Cauce de comunicaci\u00f3n, puede serlo tambi\u00e9n de informaci\u00f3n, de animaci\u00f3n, de interrelaci\u00f3n, de consulta y de contraste.<\/p>\n<p>     Algunas formas de uso, por ejemplo las de consultorio o animaci\u00f3n, pueden ser verdaderas plataformas de caridad cristiana. Tal acontece, por ejemplo, con el llamado \u00abtel\u00e9fono de la esperanza\u00bb.<\/p>\n<p>   La masiva irrupci\u00f3n del tel\u00e9fono m\u00f3vil en la vida juvenil y adolescentes de los ambientes desarrollados est\u00e1 suscitando unos lenguajes nuevos a esas edades: mensajes, abreviaturas, claves, etc. que el catequista debe al menos conocer y aprovechar en lo posible.<\/p>\n<p>   4. Palabra t\u00e9cnica y catequesis<br \/>\n    El catequista tiene que poseer criterios convenientes para el uso de la palabra artificial que se encierra en los recursos t\u00e9cnicos. Si no la usa con selecci\u00f3n, oportunidad y sentido pr\u00e1ctico, corre el riesgo de perderse en ella y transformarla en simple entretenimiento.<\/p>\n<p>    Necesita aprender a dominar esa palabra y adaptarse a los diversos catequizandos en el uso de lenguajes que ambientalmente son familiares. Hablar con soltura esos lenguajes y usar esos instrumentos es acercarse a las personas que los emplean. Pero exagerar en su empleo, sobre todo si atrofian las comunicaciones m\u00e1s naturales es, con frecuencia, perder el tiempo, ya de por s\u00ed\u00ad escaso para otros objetivos o proyectos m\u00e1s necesarios.<\/p>\n<p>     Es bueno multiplicar los ejercicios con instrumento que los catequizandos usan tambi\u00e9n en otros ambientes o lugares. Pero hay que saber determinar con eficacia los cauces de acci\u00f3n, perfilar bien los objetivos que se persiguen, asegurar la participaci\u00f3n espont\u00e1nea de todos, sin tolerar absorciones o manipulaciones por parte de los m\u00e1s activos.<\/p>\n<p>    Ni se deben ensalzar estos instrumentos como formas preferentes de expresi\u00f3n, ni deben ser infravalorados en el contexto de la cultura y de los usos sociales en que vivimos. El catequista debe cultivar el arte de la oportunidad, de la adaptaci\u00f3n y de la habilidad para la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     No estar\u00e1 bien usarlos s\u00f3lo como \u00abcomplemento\u00bb o como \u00abentretenimiento\u00bb, sino como lenguaje humano siempre disponible en la medida en que resulte oportuno, asequible y eficaz.<\/p>\n<p>     Por eso al catequista corresponde decidir cu\u00e1ndo, d\u00f3nde y c\u00f3mo conviene emplearlos, sin reducirse a la categor\u00ed\u00ada de consumidor de recursos ajenos.<\/p>\n<p>    Si aprende a hacerlo con adaptaci\u00f3n, consigue pronto beneficios singulares que, sobre todo en ciertos niveles o ambientes, conllevan mejor aprovechamiento, incremento de formaci\u00f3n, facilidad para el di\u00e1logo y el intercambio. As\u00ed\u00ad se llega a una catequesis excelente de compromiso y participaci\u00f3n. Es evidente que el catequista precisa cierta preparaci\u00f3n t\u00e9cnica y pedag\u00f3gica, que no dif\u00ed\u00adcil de conseguir.<\/p>\n<p>     5. M\u00fasica y catequesis<\/p>\n<p>     La m\u00fasica constituye un lenguaje magn\u00ed\u00adfico para la transmisi\u00f3n del mensaje religioso. Adem\u00e1s de recoger, encauzar y desarrollar valores naturales en el hombre, por su inclinaci\u00f3n espont\u00e1nea a cantar, tambi\u00e9n refuerza el dominio de los mensajes con sus riquezas est\u00e9ticas y sus est\u00ed\u00admulos afectivos. El catequista debe mirar con simpat\u00ed\u00ada la m\u00fasica y la canci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Debe estar muy abierto a los diversos tipos de m\u00fasica:<\/p>\n<p>   &#8211; m\u00fasica piadosa y meditativa, que sirve para relajamiento y ambientaci\u00f3n;<\/p>\n<p>   &#8211; m\u00fasica festiva y evasiva, que contribuye a expresar la alegr\u00ed\u00ada;<\/p>\n<p>   &#8211; m\u00fasica ocasional, como es la funeraria, la rememorativa, la social;<\/p>\n<p>   &#8211; m\u00fasica folcl\u00f3rica, que se halla vinculada con usos y tradiciones concretas de cada ambiente o comunidad;<\/p>\n<p>   &#8211; m\u00fasica popular, m\u00fasica cl\u00e1sica, m\u00fasica selecta, m\u00fasica po\u00e9tica, m\u00fasica comercial, etc. etc.<\/p>\n<p>    Especial llamada de atenci\u00f3n hay que hacer en relaci\u00f3n a la m\u00fasica evocadora de sentimientos religiosos o de valores espirituales y morales:<\/p>\n<p>     + La que se relaciona con el culto: m\u00fasica eucar\u00ed\u00adstica, penitencial, mariana, pentecostal&#8230;<\/p>\n<p>     + La referente a la vivencia de tiempos lit\u00fargicos, con sus valores eclesiales:  &#8211; de Adviento, con sus mensajes de esperanza;  &#8211; de Navidad, con sus actitudes de alegr\u00ed\u00ada y agradecimiento;  &#8211; de Cuaresma, con sus invitaciones a la penitencia y conversi\u00f3n:  &#8211; de Pascua, con sus manifestaciones de gozo resurreccional.<\/p>\n<p>     + La relacionada con conmemoraciones: himnos, tradiciones, procesiones&#8230;<\/p>\n<p>     El empleo masivo de m\u00fasica grabada: cintas, discos, emisiones de radio, etc, no deben hacer olvidar al catequista que el mejor lenguaje musical es el que se vive y se encarna en cada momento.<\/p>\n<p>   5.1. Consignas catequ\u00ed\u00adsticas   Hacer cantar a los catequizandos una breve canci\u00f3n puede resultar m\u00e1s \u00abformativo\u00bb que escuchar una pieza art\u00ed\u00adstica, hist\u00f3rica o cultual para la que no est\u00e1n  preparados.<\/p>\n<p>     En la Catequesis es aconsejable usar la m\u00fasica con oportunidad, pero extremar las exigencias est\u00e9ticas y \u00e9ticas:<\/p>\n<p>   &#8211; Hay que preferir determinadas canciones como familiares y disponibles. Pero hay que recordar que m\u00fasicas b\u00ed\u00adblicas como los himnos o los salmos son prioritarias.<\/p>\n<p>   &#8211; Las canciones que evocan sentimientos b\u00e1sicos en el cristianismo: perd\u00f3n, arrepentimiento, ofrenda, adoraci\u00f3n, son siempre preferibles a las canciones fugaces de la moda de cada momento.<\/p>\n<p>   &#8211;  Los catequizandos suelen gustar los c\u00e1nticos ya sabidos, no los que tienen que aprender, que siempre supone esfuerzo y repetici\u00f3n;  los c\u00e1nticos que se conocen y emplean en una parroquia o comunidad son preferibles a las ocurrencias ocasionales de un catequista;<\/p>\n<p>   &#8211; Conviene preferir el c\u00e1ntico \u00abcomunitario\u00bb, m\u00e1s que el desahogo personal por medio de la m\u00fasica o la ostentaci\u00f3n de habilidades art\u00ed\u00adsticas personales.<\/p>\n<p>   &#8211; Es deseable usar los c\u00e1nticos de manera habitual, descubriendo que el arte no est\u00e1 re\u00f1ido con la comodidad, que el agrado depende de la espontaneidad, que los ni\u00f1os participan con natural gusto de los usos y costumbres de los adultos.<\/p>\n<p>    5.2. Modelos espec\u00ed\u00adficos   Hay ciertos c\u00e1nticos y modelos m\u00fasicales que el catequista deber\u00ed\u00ada estudiar y dominar con alguna soltura.<\/p>\n<p>   &#8211; Tal es el caso de los Salmos b\u00ed\u00adblicos que se hallan en el coraz\u00f3n de las catequesis primitivas. El Salmo 122: \u00abQue alegr\u00ed\u00ada cuando me dijeron: \u00abVamos a la casa del Se\u00f1or\u00bb como modelo de c\u00e1ntico de alegr\u00ed\u00ada; el Salmo de la historia de la salvaci\u00f3n (el 78 o el 135) o el de la creaci\u00f3n (136), son modelos de c\u00e1nticos catequ\u00ed\u00adsticos que merecen una atenci\u00f3n especial.<\/p>\n<p>   Himnos bellos del Nuevo Testamento<br \/>\n   &#8211; Los himnos del Nuevo Testamento, al estilo del Magn\u00ed\u00adficat (Lc. 2. 46-55) o del Benedictus (Lc. 1. 68-79) o los textos h\u00ed\u00admnicos frecuentes en S. Pablo (1 Cor. 13. 2-12 o Ef. 1. 3-11), son tambi\u00e9n referencias preferentes en la educaci\u00f3n de la fe cristiana.<\/p>\n<p>   &#8211; Similar recuerdo se puede hacer a las canciones populares en torno a diferentes verdades (Trinidad, Redenci\u00f3n, Eucarist\u00ed\u00ada), a determinadas figuras (Mar\u00ed\u00ada, los Ap\u00f3stoles, S. Jos\u00e9) o a algunas celebraciones concretas (Bautismos, matrimonios, plegarias funerarias)<br \/>\n   &#8211; Los Villancicos y los c\u00e1nticos cuaresmales son tambi\u00e9n modelos de m\u00fasica did\u00e1ctica, hechos para comunicar la alegr\u00ed\u00ada o el arrepentimiento y llenos, en consecuencias, de recuerdos sencillos, de ense\u00f1anzas asequibles y de invitaciones a la participaci\u00f3n festiva o reparadora, asequibles desde edades tempranas.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[554] La palabra que se pronuncia y se escucha es un don natural. Se aprende, se acrecienta, se emplea, en ocasiones se bloquea. La palabra que se consigna por escrito es menos natural; tambi\u00e9n se aprende, se desarrolla y se analiza. Se introduce en un soporte artificial, que son los signos gr\u00e1ficos, por los cuales &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/auditivos-lenguajes\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAUDITIVOS.  LENGUAJES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-9702","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9702\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}