{"id":9713,"date":"2016-02-05T07:06:04","date_gmt":"2016-02-05T12:06:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/accion-catolica\/"},"modified":"2016-02-05T07:06:04","modified_gmt":"2016-02-05T12:06:04","slug":"accion-catolica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/accion-catolica\/","title":{"rendered":"ACCION CATOLICA"},"content":{"rendered":"<p>[863][266]<\/p>\n<p>     Por \u00abacci\u00f3n cat\u00f3lica\u00bb en general se entendi\u00f3 siempre el compromiso de todo cristiano de actuar, personal y solidariamente, en pro de la proclamaci\u00f3n del Evangelio por todo el mundo.<\/p>\n<p>    Pero el t\u00e9rmino espec\u00ed\u00adfico de \u00abAcci\u00f3n Cat\u00f3lica\u00bb se aplic\u00f3, desde la enc\u00ed\u00adclica \u00abUrbi arcano Dei consilia\u00bb de P\u00ed\u00ado XI en 1922, como \u00abel movimiento organizado de seglares dependiente de la jerarqu\u00ed\u00ada para tareas de apostolado, de caridad y de formaci\u00f3n de los miembros\u00bb.<\/p>\n<p>    En este sentido, la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, se present\u00f3 como la estructura eclesial en la que los seglares se integraban en la labor misionera de la Iglesia. Exig\u00ed\u00ada una adecuada preparaci\u00f3n en los miembros, en lo doctrinal, en lo social y en lo espiritual, y ayudaba, en comuni\u00f3n y dependencia de la jerarqu\u00ed\u00ada, a orientar la vida cristiana de los seglares.<\/p>\n<p>    Desde su fundaci\u00f3n como movimiento, la Acci\u00f3n cat\u00f3lica se fue organizando en grupos sectoriales: adultos, mujeres, j\u00f3venes, obreros, (HOAC y JOC) estudiantes (JEC), ni\u00f1os (Junior).<\/p>\n<p>    A medida que los seglares fueron tomando conciencia de sus responsabilidades y se hicieron conscientes de la necesidad de su autonom\u00ed\u00ada y corresponsabilidad eclesial, las dependencias jer\u00e1rquicas entraron en crisis, sobre todo donde se extrem\u00f3 el gobierno clerical de los grupos seglares.<\/p>\n<p>    Las tensiones se incrementaron despu\u00e9s del Concilio Vaticano II, cuando se impusieron los principios del Decreto conciliar \u00abApostolicam Actuositatem\u00bb de 1965 y los miembros m\u00e1s activos de los distintos sectores y pa\u00ed\u00adses reclamaron la valiente desclerificaci\u00f3n de las estructuras tradicionales. En algunos lugares se lleg\u00f3 a crisis eclesiales (Holanda, Francia, Centroeuropa) y en determinados sectores (obreros, JOC, y estudiantes JEC) surgieron reacciones de independencia y, en ocasiones, de ruptura.<\/p>\n<p>    Como encauzamiento de la crisis se reclam\u00f3 la revisi\u00f3n de las actitudes, se flexibiliz\u00f3 la postura de algunas jerarqu\u00ed\u00adas eclesiales y se reclam\u00f3 el cumplimiento de las consignas conciliares, sobre todo en referencia a la formaci\u00f3n pastoral y doctrinal de los seglares para los servicios apost\u00f3licos (n\u00c2\u00ba 29 a 33 del Decreto). El tiempo fue suavizando tensiones y eliminando a dirigentes m\u00e1s autonomistas, hasta ir tomando el movimiento una direcci\u00f3n m\u00e1s abierta y ecum\u00e9nica, en confluencias con otras alternativas eclesiales juveniles.  (Ver Movimientos ecum\u00e9nicos. Ver  Voluntariados de grupos. Ver Ongs)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Naturaleza apost\u00f3lica<\/p>\n<p>\tEl apostolado realizado por los laicos tiene unas caracter\u00ed\u00adsticas especiales cuando se realiza en forma asociativa y recibiendo la misi\u00f3n especial de parte de la Iglesia. Entonces los laicos son llamados a colaborar m\u00e1s estrechamente con la jerarqu\u00ed\u00ada, recibiendo de ella un \u00abmandato\u00bb misionero y participando en su misma misi\u00f3n. La \u00abAcci\u00f3n Cat\u00f3lica\u00bb (que puede tambi\u00e9n expresarse con otros nombres) es, pues, \u00abla cooperaci\u00f3n de los laicos en el apostolado jer\u00e1rquico\u00bb (AA 20). Con este calificativo fue creada por P\u00ed\u00ado XI en 1928. Posteriormente se concret\u00f3 tambi\u00e9n en movimientos especializados del apostolado seglar (j\u00f3venes, obreros, intelectuales, etc.)<\/p>\n<p>\tCaracter\u00ed\u00adsticas<\/p>\n<p>\tPara que una instituci\u00f3n apost\u00f3lica pueda calificarse con estos t\u00e9rminos, debe tener las siguientes caracter\u00ed\u00adsticas \u00abA) El fin inmediato de estas organizaciones es el fin apost\u00f3lico de la Iglesia, es decir, la evangelizaci\u00f3n y santifica\u00c2\u00acci\u00f3n de los hombres y la formaci\u00f3n cristiana de sus conciencias, de suerte que puedan saturar del esp\u00ed\u00adritu del Evangelio las diversas comunidades y los diversos ambientes. B) Los laicos, cooperando, seg\u00fan su condici\u00f3n, con la jerarqu\u00ed\u00ada, ofrecen su experiencia y asumen la responsabilidad en la direcci\u00f3n de estas organizaciones, en el examen diligente de las condiciones en que ha de ejercerse la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia y en la elaboraci\u00f3n y desarrollo del m\u00e9todo de acci\u00f3n. C) Los laicos trabajan unidos, a la manera de un cuerpo org\u00e1nico, de forma que se manifieste mejor la comunidad de la Iglesia y resulte m\u00e1s eficaz el apostolado. D) Los laicos, bien ofreci\u00e9ndose espont\u00e1neamente o invita\u00c2\u00acdos a la acci\u00f3n y directa cooperaci\u00f3n con el apostolado jer\u00e1rqui\u00c2\u00acco, trabajan bajo la direcci\u00f3n superior de la misma jerarqu\u00ed\u00ada, que puede sancionar esta cooperaci\u00f3n, incluso por un mandato expl\u00ed\u00adci\u00c2\u00acto\u00bb (AA 20).<\/p>\n<p>Referencias Apostolado, cursillos de cristiandad, laicado.<\/p>\n<p>Lectura de documentos AA 20.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada A. ALONSO, Laicolog\u00ed\u00ada y Acci\u00f3n Cat\u00f3lica (Madrid 1955); J. CARDIJN, Laicos en primera fila (Barcelona, Nova Terra, 1965); J.M. DE CORDOBA, La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica a la luz del Concilio (Madrid, Edic. A.C., 1966); G. GARRONE, L&#8217;Action Catholique (Paris 1958); T.I. JIMENEZ URRESTI, La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, exigencia permanente (Madrid 1973); E. SAURAS, Fundamento sacramental de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica Revista Espa\u00f1ola de Teolog\u00ed\u00ada 3 (1943) 129-158; P. SCABINI, Azione cattolica, en Dizionario enciclopedico di Spiritualit\u00ed\u00a0 (Roma, Citt\u00ed\u00a0 Nuova, 1990) 258-268. Ver bibliograf\u00ed\u00ada de referencias (laicado).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: 1. &#8211; Acci\u00f3n Cat\u00f3lica General 2. &#8211; Movimientos especializados de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica: 2.1. HOAC; 2.2. JOC.<\/p>\n<p>1. Acci\u00f3n Cat\u00f3lica General<br \/>\nDejando la larga historia de este gran y fecundo movimiento eclesial, digamos que la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, en estos momentos, se encuentra en fase de renovaci\u00f3n, desde la eclesolog\u00ed\u00ada de la Iglesia particular (es decir, la Iglesia Diocesana). La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, seg\u00fan los m\u00e1s recientes documentos, tiene que ser un experiencia personal y comunitaria, al mismo tiempo, para hacer posible un laicado adulto, formado y comprometido; un organismo que articule a los laicos de forma estable y asociada en el marco de la Iglesia particular, y, muy especialmente, debe dinamizar la vida de la parroquia. Reconociendo, al mismo tiempo, que el apostolado seglar asociado abarca mucho m\u00e1s que la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica no s\u00f3lo debe valorar y respetar los diferentes carismas particulares, plasmados en otros movimientos o asociaciones laicales, sino que debe ponerse al servicio de la Di\u00f3cesis para dinamizar sectores de evangelizaci\u00f3n que no est\u00e1n suficientemente atendidos, en comuni\u00f3n con el obispo y el presbiterio de la iglesia particular. La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica debe ser cauce y oferta natural de la Di\u00f3cesis para vertebrar el laicado no organizado de las parroquias y de la propia Iglesia particular. La AC aporta, como cauce b\u00e1sico y permanente, corresponsabilidad laical y presencia misionera y evangelizadora.<\/p>\n<p>Las cuatro notas que vertebran la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica son: su aspecto evangelizador, el protagonismo de los laicos, su formaci\u00f3n en comunidad y su misi\u00f3n asociada al ministerio pastoral diocesano.<\/p>\n<p>La espiritualidad de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica tiende a desarrollar una fe madura, consciente y comprometida, fundamentada en la confrontaci\u00f3n existencial del mensaje evang\u00e9lico con la vida cotidiana (revisi\u00f3n de vida).<\/p>\n<p>La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica ofrece dos grandes ramas: Acci\u00f3n Cat\u00f3lica General y Acci\u00f3n Cat\u00f3lica Especializada, expresada en diversos movimientos. En cualquier caso, son asociaciones p\u00fablicas de la Iglesia que desarrollan su actividad evangelizadora, como acci\u00f3n de la Iglesia, desde la condici\u00f3n de seglar, promovidas y orientadas por el ministerio pastoral.<\/p>\n<p>La diferencia entre la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y el resto de apostolado seglar no est\u00e1 tanto en el quehacer sino en el encargo que recibe por voluntad expresa de la Jerarqu\u00ed\u00ada, en sus fines, y en el c\u00f3mo se realiza este quehacer que, la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica quiere realizar en colaboraci\u00f3n estrecha, estable, permanente y organizada con la Jerarqu\u00ed\u00ada, concretada en cada Iglesia particular. En este sentido la nueva Acci\u00f3n Cat\u00f3lica se define claramente desde los \u00e1mbitos diocesanos, y en apertura a \u00e1mbitos zonal-regional y general-nacional.<\/p>\n<p>En resumen, la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica encuentra su raz\u00f3n de ser al servicio de la evangelizaci\u00f3n y el compromiso, particularmente en la Iglesl a local, desde una clara promoci\u00f3n del laicado asociado.<\/p>\n<p>2. Movimientos especializados de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica<br \/>\nDe los movimientos especializados de AC s\u00f3lo nos ocuparemos de dos: HOAC y JOC. Ambos son significativos de la forma de ser y trabajar de los movimientos de AC.<\/p>\n<p>2.1. HOAC:<\/p>\n<p>Recordamos que la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, en sus dos ramas -General y de Movimientos Especializados- trata de hacer posible un laicado adulto, formado y comprometido (militante). Son movimientos que articulan a los laicos de forma estable y asociada en el marco de la Iglesia particular; y, muy especialmente, sirve para dinamizar la vida de la parroquia. Todo ello, siendo conscientes de que el apostolado seglar asociado es mucho m\u00e1s amplio que la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica. La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica debe ser cauce y oferta natural de la di\u00f3cesis para vertebrar el laicado no organizado de las parroquias y de la propia Iglesia particular. Las cuatro notas que definen la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica ser\u00ed\u00adan: su aspecto evangelizador, el protagonismo de los laicos, su formaci\u00f3n en comunidad y su misi\u00f3n asociada al ministerio pastoral diocesano. La diferencia entre la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y el resto de apostolado seglar no est\u00e1 tanto en el quehacer evangelizador sino en el encargo que recibe por voluntad expresa de la Jerarqu\u00ed\u00ada y en el c\u00f3mo se realiza este quehacer en colaboraci\u00f3n estrecha, estable, permanente y organizada con esa misma Jerarqu\u00ed\u00ada, concretada en cada Iglesia particular. En este sentido la nueva Acci\u00f3n Cat\u00f3lica se define claramente desde los \u00e1mbitos diocesanos, regional y nacional. En Espa\u00f1a, los obispos, han hecho una opci\u00f3n preferencial por la implantaci\u00f3n de los movimientos de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en las di\u00f3cesis. Movimientos que abarcan diversos sectores (ni\u00f1os-JUNIOR, J\u00f3venes-JAC-GPJ, Adultos-GENERAL, etc.) y \u00e1mbitos (mundo rural-JUR, Mundo obrero-JOC-HOAC, mundo universitario-JEC, etc.).<\/p>\n<p>LA HOAC (Hermandad obrera cat\u00f3lica), como la JOC (juventud obrera cat\u00f3lica), son movimientos espec\u00ed\u00adficos y evangelizadores en el campo de la pastoral obrera. Para hacer militantes cristianos, que vivan sin divorcio, su identidad trabajadora y su fe. Para llegar a ser miembro adulto de la HOAC o de la JOC se precisa, primero, un curso de iniciaci\u00f3n para posteriormente pasar a la formaci\u00f3n propiamente dicha donde la revisi\u00f3n de vida, el m\u00e9todo pastoral ver-juzgar-actuar y las acciones de campa\u00f1a son mediaciones necesarias. Algunas de las claves de HOAC son: apertura y conocimiento de la realidad; fidelidad a Jesucristo y a su Evangelio desde el compromiso con el mundo obrero; y una pastoral de evangelizaci\u00f3n y transformaci\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<p>Lo que define a la HOAC es su voluntad de vivir la fidelidad a Jesucristo siendo Iglesia en el mundo obrero y en el pueblo, y siendo pueblo obrero en la Iglesia. HOAC lucha por la construcci\u00f3n de una sociedad nueva en la que no existan explotados ni explotadores, y todo ello reproduciendo, personal y comunitariamente, las mismas actitudes, sentimientos y valores por los que Jesucristo luch\u00f3. En este compromiso, la gracia y la fuerza recibidos en la oraci\u00f3n y en los sacramentos, sin separarse de la vida, son la clave. Para la HOAC el tema de la formaci\u00f3n permanente es prioritario.<\/p>\n<p>Para ampliar lo que significa la HOAC remitimos a la voz \u00abPastoral obrera\u00bb de este mismo Diccionario.<\/p>\n<p>2.2. JOC:<\/p>\n<p>Este movimiento especializado de Juventud Obrera Cat\u00f3lica (JOC) pertenece, como la HOAC, (Hermandad obrera cat\u00f3lica), a los movimientos espec\u00ed\u00adficos y evangelizadores de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en el campo de la pastoral obrera. Su finalidad es la de hacer militantes cristianos, que vivan sin divorcio, su identidad trabajadora y su fe. Para llegar a ser militante de la JOC, adem\u00e1s de una edad (de 14 a 30 a\u00f1os) se precisa, primero, un curso de iniciaci\u00f3n para posteriormente pasar a la formaci\u00f3n propiamente dicha, donde la revisi\u00f3n de vida, el m\u00e9todo pastoral verjuzgar-actuar y las acciones de campa\u00f1a son mediaciones necesarias.<\/p>\n<p>A la hora de definirse lo hacen de esta manera: \u00abUn movimiento de j\u00f3venes de la clase obrera creyentes en Jesucristo\u00bb.<\/p>\n<p>Su ideario se resume en estas premisas:<\/p>\n<p>a. Una tarea: participar con otros j\u00f3venes de la clase obrera en la lucha por construir un hombre y una sociedad nuevos.<\/p>\n<p>b. Unos objetivos: la liberaci\u00f3n del joven trabajador de cualquier forma de explotaci\u00f3n; la lucha por una sociedad sin clases; la vivencia, personal y comunitaria de nuevos valores desde el compromiso por el Reino de Dios.<\/p>\n<p>c. Una metodolog\u00ed\u00ada: la revisi\u00f3n de vida obrera, mediante la cual se analiza y profundiza en la vida personal y en lo que rodea socialmente al joven, y se descubren las contradicciones de un sistema socio-econ\u00f3mico injusto que exige transfromaci\u00f3n desde los valores del Evangelio. Mediante la revisi\u00f3n de vida, el joven militante ve-juzga-act\u00faa. La revisi\u00f3n de vida desemboca en la llamada Campa\u00f1a de transformaci\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo pastoral de JOC se denomina de \u00abmediaci\u00f3n\u00bb: lo importante es la inserci\u00f3n, es decir, el testimonio personal y cristiano del joven cristiano en su ambiente de trabajo, alimentado y celebrado en su comunidad de referencia.<\/p>\n<p>La JOC se estructura de esta manera: equipo de militantes (comunidad base donde el militante crece y madura su compromiso obrero y de fe); Federaci\u00f3n (conjunto de equipos de una localidad, comarca o distrito); Regi\u00f3n \/ Zona \/ Pa\u00ed\u00ads \/ Nacionalidad (conjunto de Federaciones de una regi\u00f3n o comunidad auton\u00f3ma; General (conjunto de regiones, zonas o nacionalidades de un Estado: Internacional \/ Mundial (conjunto de estructuras Generales a diversa escala).<\/p>\n<p>Para ampliar informaci\u00f3n sobre JOC, remitimos a la voz \u00abPastoral obrera\u00bb de este Diccionario.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; Para la AC en general: Cf. COMISI\u00ed\u201cN EPISCOPAL DE APOSTOLADO SEGLAR; La pastoral y la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en la Iglesia Diocesana, EDICE, Madrid 2000; R. SERRANO, La acci\u00f3n cat\u00f3lica espa\u00f1ola hoy, en COMISI\u00ed\u201cN EPISCOPAL DE APOSTOLADO SEGLAR DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL, \u00abLa Acci\u00f3n Cat\u00f3lica hoy. Algo nuevo est\u00e1 naciendo\u00bb, Madrid 1995; R. SERRANO, La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica hoy, en CONFERENCIA EPISCOPAL ESPA\u00ed\u2018OLA, \u00abImpulsar la comuni\u00f3n y colaboraci\u00f3n entre las asociaciones mediante los oportunos cauces de coordinaci\u00f3n\u00bb (XV Jornadas de Vicarios\/Delegados diocesanos y presidentes de movimientos. El Escorial, 13-15 de Mayo de 1994), Madrid 1994, 37-66. Para la HOAC: IX Asamblea General de HOAC, Jesucristo, propuesta de liberaci\u00f3n para el mundo obrero, Publicaciones de la editorial HOAC, Madrid 1996. Para la JOC: Secretariado General de la JOC, Identidad de la JOC, Madrid 1995.<\/p>\n<p>Ra\u00fal Berzosa Mart\u00ed\u00adnez<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>I. Organizaci\u00f3n<br \/>\n1. Origen<br \/>\nLa acci\u00f3n cat\u00f3lica naci\u00f3 de aquellos movimientos cat\u00f3licos de los s. xvIII y xix, cuyas metas fundamentales eran: liberar a la Iglesia de las tendencias revolucionarias de la ilustraci\u00f3n y de las aspiraciones absolutistas de la \u00e9poca por lograr una Iglesia estatal; y solucionar los problemas sociales, que a partir de la revoluci\u00f3n industrial eran cada d\u00ed\u00ada m\u00e1s apremiantes. Para poner en pr\u00e1ctica estos prop\u00f3sitos, en muchos pa\u00ed\u00adses europeos se celebraron asambleas y congresos de cat\u00f3licos y se fundaron asociaciones y obras cat\u00f3licas. Con frecuencia se persegu\u00ed\u00adan objetivos pol\u00ed\u00adticos muy concretos, como la emancipaci\u00f3n de los cat\u00f3licos en Gran Breta\u00f1a. De esta forma, se mezclaban objetivos temporales y profanos con fines espirituales y eclesi\u00e1sticos. La autoridad eclesi\u00e1stica subrayaba, sin distinguir apenas la diversidad de campos, su competencia y el derecho de control incluso sobre las asociaciones cat\u00f3licas de car\u00e1cter econ\u00f3mico, social y pol\u00ed\u00adtico, apelando para esto: a la obediencia que se debe a la Iglesia; a la unidad del cuerpo de Cristo y del apostolado, y a la necesidad de unificar todas las fuerzas. Esto es particularmente comprensible con relaci\u00f3n a Italia, que se encontraba bajo la presi\u00f3n de la cuesti\u00f3n romana. Paulatinamente fue madurando un enfoque m\u00e1s matizado (reconocimiento de la autonom\u00ed\u00ada fundamental de las esferas profanas: Le\u00f3n xiii) y fueron form\u00e1ndose dos tendencias en el movimiento popular cat\u00f3lico: una hacia la democracia cristiana, el movimiento social cat\u00f3lico y los partidos cristianos; y otra representada por la a.c. Pero no s\u00f3lo hab\u00ed\u00ada, llegando incluso hasta nuestros d\u00ed\u00adas, organizaciones que por sus objetivos pertenec\u00ed\u00adan a ambas tendencias, sino que la nomenclatura misma no, era uniforme, ni mucho menos.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, seg\u00fan la enc\u00ed\u00adclica de P\u00ed\u00ado x, Il fermo proposito (11-6-1905), a la a.c. no s\u00f3lo pertenece \u00ablo que propiamente corresponde a la misi\u00f3n divina de la Iglesia, conducir las almas a Dios, sino tambi\u00e9n lo que se deriva naturalmente de esa misi\u00f3n divina\u00bb, como las obras de la cultura y cualquier actividad en el campo econ\u00f3mico, social, civil y pol\u00ed\u00adtico. Pero ambas clases de actividades tambi\u00e9n se distinguen claramente por su relaci\u00f3n con la jerarqu\u00ed\u00ada. De las primeras, que vienen a prestar directamente un auxilio al ministerio espiritual y pastoral de la Iglesia, se dice que \u00abdeben estar subordinadas a la autoridad de la Iglesia incluso en la menor cosa\u00bb; respecto a las segundas, aunque se exige su dependencia \u00abfrente al consejo y a la direcci\u00f3n de la autoridad eclesi\u00e1stica\u00bb, se habla tambi\u00e9n de la \u00ablibertad racional que les corresponde\u00bb y de la responsabilidad propia \u00absobre todo en los asuntos temporales y econ\u00f3micos\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando P\u00ed\u00ado xi, en su primera enc\u00ed\u00adclica (23-12-1922) y despu\u00e9s de una forma cada vez m\u00e1s insistente, invita a todo el mundo a la a.c., tiene directamente ante los ojos el modelo italiano y todo su desarrollo. Los comienzos podemos verlos ya en las Amicizie Cristiane, que llegan de Francia en el a\u00f1o 1775. Bajo el est\u00ed\u00admulo del congreso internacional de cat\u00f3licos en Malinas, en 1865 se fund\u00f3 una \u00abasociaci\u00f3n para la defensa de la libertad de la Iglesia en Italia\u00bb; en 1867 sigui\u00f3 la \u00abasociaci\u00f3n cat\u00f3lica de la juventud\u00bb y en 1876 la \u00abobra de los congresos y comit\u00e9s cat\u00f3licos\u00bb. En 1892 se unieron entre s\u00ed\u00ad c\u00ed\u00adrculos de universitarios cat\u00f3licos y se integraron en la obra de los congresos; al mismo tiempo surgi\u00f3 una asociaci\u00f3n para el fomento de estudios sociales, y pronto nacieron las asociaciones profesionales de obreros. Ante las aspiraciones de la Democrazia Cristiana por adquirir la autonom\u00ed\u00ada, P\u00ed\u00ado x suprimi\u00f3 en 1904 la obra de los congresos y en 1906 confirm\u00f3 la existencia de cuatro asociaciones independientes entre s\u00ed\u00ad: la unione popolare, concebida seg\u00fan el modelo de la Volksverein alemana (\u00abasociaci\u00f3n popular para la Alemania cat\u00f3lica\u00bb, 1890), y encaminada a la defensa del orden social, a la creaci\u00f3n de una cultura cristiana y a la formaci\u00f3n de la conciencia del pueblo; una \u00abasociaci\u00f3n econ\u00f3mica y social\u00bb, que deb\u00ed\u00ada abarcar las obras de ayuda econ\u00f3mica y las ligas profesionales; una \u00abasociaci\u00f3n cat\u00f3lica electoral\u00bb, que deb\u00ed\u00ada congregar a los cat\u00f3licos y formarlos pol\u00ed\u00adticamente para las elecciones municipales y provinciales; y la \u00abasociaci\u00f3n de la juventud cat\u00f3lica\u00bb. Las directivas de estas asociaciones se unieron en 1908 y formaron la \u00abdirecci\u00f3n general de la acci\u00f3n cat\u00f3lica italiana\u00bb. De una manera semejante a la \u00abliga de mujeres cat\u00f3licas alemanas\u00bb (1903), surgi\u00f3 en 1908 la \u00abasociaci\u00f3n de mujeres cat\u00f3licas de Italia\u00bb y en 1918 la de las \u00abj\u00f3venes cat\u00f3licas de Italia\u00bb. Ambas se unieron en 1919, y en 1922 acogieron como tercera rama a las \u00abuniversitarias cat\u00f3licas italianas\u00bb. En 1926 surgi\u00f3 adem\u00e1s un movimiento infantil. La \u00abuni\u00f3n popular\u00bb hab\u00ed\u00ada reclamado desde el principio una funci\u00f3n coordinadora; \u00e9sta empez\u00f3 a ser efectiva por vez primera en 1915 (reforma de Benedicto xv) en la \u00abcomisi\u00f3n directiva de la acci\u00f3n cat\u00f3lica\u00bb, que estaba presidida por la \u00abuni\u00f3n popular\u00bb. A esta concentraci\u00f3n de las fuerzas cat\u00f3licas bajo la jerarqu\u00ed\u00ada sigui\u00f3 despu\u00e9s de la primera guerra mundial la independencia de las organizaciones cat\u00f3licas ordenadas m\u00e1s directamente a fines temporales; para ello, se form\u00f3 un \u00absecretariado econ\u00f3mico y social\u00bb, subordinado a la \u00abcomisi\u00f3n directiva\u00bb, para el estudio de la cuesti\u00f3n social seg\u00fan los principios cristianos. De este modo, la situaci\u00f3n oblig\u00f3 a reflexionar sobre las tareas propias de la a.c. En 1920 fueron modificados los estatutos de la \u00abuni\u00f3n popular\u00bb; en 1922 sigui\u00f3 la nueva ordenaci\u00f3n de la a.c. por el papa P\u00ed\u00ado xr; en noviembre la nueva \u00abcomisi\u00f3n central de la acci\u00f3n cat\u00f3lica\u00bb asumi\u00f3 las funciones directivas y coordinadoras de la \u00abuni\u00f3n popular\u00bb, cuyos miembros deb\u00ed\u00adan quedar absorbidos en las organizaciones miembros de la a.c.; en diciembre se cre\u00f3 la organizaci\u00f3n que faltaba a\u00fan para los hombres. El 2-10-1923, despu\u00e9s del llamamiento universal a la a.c., se confirmaron los nuevos estatutos.<\/p>\n<p>Por consiguiente no hay raz\u00f3n para afirmar que la a.c. es una fundaci\u00f3n exclusivamente romana o italiana: sus ra\u00ed\u00adces las encontramos en Francia, B\u00e9lgica y sobre todo en Alemania. Tampoco ha surgido exclusivamente desde arriba, sino que tiene una larga historia, lo mismo que sus diversas ramas. Tampoco est\u00e1 articulada de acuerdo con las cuatro \u00abcolumnas de los estados naturales\u00bb, ya que las asociaciones de universitarios y trabajadores se cuentan entre sus organizaciones m\u00e1s antiguas y las ramas de hombres y ni\u00f1os entre sus agrupaciones m\u00e1s modernas. Ni fue concebida desde el principio exclusivamente como una ayuda pastoral dentro de la Iglesia, pues, incluso despu\u00e9s de apartarse de las obras que primariamente serv\u00ed\u00adan a fines temporales recalc\u00f3 su derecho a estudiar los problemas individuales, familiares, profesionales, culturales y sociales, a la luz de los principios cat\u00f3licos y a formar la conciencia de los cat\u00f3licos de acuerdo con esto. Precisamente P\u00ed\u00ado xi, en conexi\u00f3n con la a.c., habla del reinado mundial de Cristo, de la Iglesia que act\u00faa en la sociedad. Con esto se viene abajo asimismo la afirmaci\u00f3n de que la a.c. fue creada pensando s\u00f3lo en la situaci\u00f3n creada por la opresi\u00f3n fascista, y no pensando en tiempos normales, pues su historia es mucho m\u00e1s antigua que el fascismo; las reformas decisivas tuvieron lugar en 1915 y 1919, mientras que el fascismo lleg\u00f3 al poder el 28-10-1922.<\/p>\n<p>2. Forma<br \/>\nP\u00ed\u00ado xi repetidas veces defini\u00f3 la a.c. como \u00abparticipaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n de los laicos en el apostolado jer\u00e1rquico de la Iglesia\u00bb. P\u00ed\u00ado xii prefiri\u00f3 la palabra colaboraci\u00f3n, para no provocar la confusi\u00f3n de una participaci\u00f3n en la jerarqu\u00ed\u00ada misma.<\/p>\n<p>Ya la a.c. de P\u00ed\u00ado xi no implica un m\u00e9todo determinado ni una estructura concreta, sino que se acomoda a las circunstancias del tiempo y del lugar, siempre que tales acomodaciones respondan a su naturaleza y sus cometidos. Esto es lo que nos muestra la evoluci\u00f3n que tuvo en Italia y en otros pa\u00ed\u00adses, aunque a veces se sigui\u00f3 demasiado servilmente el modelo italiano o se pens\u00f3 err\u00f3neamente que la relaci\u00f3n de la a.c. con otras organizaciones era monopolista y uniformista, contra lo cual previno ya P\u00ed\u00ado xii. Las nuevas organizaciones y las que ya exist\u00ed\u00adan desde hac\u00ed\u00ada tiempo fueron integradas en la a.c. o a escala mundial (JOC) o por pa\u00ed\u00adses (Legio Mariae). Sobre las congregaciones marianas dijo P\u00ed\u00ado xii que pod\u00ed\u00adan llamarse \u00abcon todo derecho a.c. bajo la direcci\u00f3n y est\u00ed\u00admulo de la bienaventurada virgen Mar\u00ed\u00ada\u00bb (Constituci\u00f3n apost\u00f3lica Bis saeculari del 27-9-1948). Poco a poco fueron surgiendo los siguientes modelos de a.c., que a veces no responden m\u00e1s que en parte a su verdadero cometido y que no siempre han sido aplicados en su forma estricta: a) a.c. como una simple idea, que puede encarnarse en diferentes organizaciones y grados; para lograr la coordinaci\u00f3n se fundan a veces gremios adecuados (comisiones cat\u00f3licas) que abarcan desde el plano parroquial hasta el nacional; b) a.c. como nombre gen\u00e9rico de diversas organizaciones que conservan su nombre y su autonom\u00ed\u00ada, pero que constituyen una unidad federativa en cuanto a.c.; en el segundo congreso mundial del apostolado de los laicos se quiso hacer de este sistema el modelo universal; c) a.c. como nombre de determinadas organizaciones apost\u00f3licas cuyas relaciones mutuas est\u00e1n ordenadas de manera muy diferente: federativamente (con frecuencia no se da m\u00e1s que una organizaci\u00f3n central muy floja) o unitariamente (aunque con algunas secciones totalmente dependientes); d) a.c. con car\u00e1cter de \u00e9lite (congregaciones marianas) o como organizaciones profesionales, las cuales deben estar sostenidas y guiadas por grupos selectos (modelo de la JOC); e) a.c. general (para los problemas comunes a varios estratos de edad o de ambiente o a varios campos de actividad) y a.c. especializada (para ambientes concretos respecto a la edad, profesi\u00f3n o forma de vida); ambas pueden complementarse; f) formas de a.c. organizadas a escala parroquial o s\u00f3lo de forma supraparroquial: por ciudades, arciprestazgos, di\u00f3cesis, naciones (asociaciones de acad\u00e9micos o artistas); tampoco estas formas se excluyen unas a otras; g) a.c. que de antemano se limita a ciertos sectores parciales dentro de las posibilidades que se le ofrecen, p.ej., a la ayuda pastoral directa.<\/p>\n<p>El Vaticano II ha rechazado por una parte todos los intentos realizados por convertir un determinado sistema de a.c. en el sistema universal, pero, por otra, ha hecho resaltar los elementos que, independientemente de m\u00e9todos, formas y nombres ligados al tiempo o al lugar, son esenciales a una genuina a.c. Por tanto, el problema de la organizaci\u00f3n es secundario y est\u00e1 subordinado al inter\u00e9s apost\u00f3lico que se persigue.<\/p>\n<p>3. Relaci\u00f3n con otras organizaciones<br \/>\nAl principio, las obras que serv\u00ed\u00adan a la santificaci\u00f3n personal se consideraron como auxiliares de la a.c.; respecto de las obras que tienen un fin primariamente temporal se recomend\u00f3 colaborar con ellas, y con relaci\u00f3n a las obras propiamente apost\u00f3licas se pensaba en una cierta incorporaci\u00f3n o al menos asociaci\u00f3n. El decreto Sobre el apostolado de los laicos (Vaticano II) reconoce el derecho de libre asociaci\u00f3n de los seglares y sus ventajas, previniendo naturalmente contra la fragmentaci\u00f3n (gremios para la colaboraci\u00f3n y coordinaci\u00f3n) y dejando a salvo las m\u00faltiples y necesarias relaciones con la jerarqu\u00ed\u00ada (a lo que en el orden temporal s\u00f3lo compete la vigilancia sobre los principios cristianos): Arts. 19, 24, 26.<\/p>\n<p>II. Objetivo<br \/>\n1. Caracter\u00ed\u00adsticas esenciales<br \/>\nSi nos atenemos a su origen hist\u00f3rico y al decreto Sobre el apostolado de los seglares (art. 20), cuatro son en conjunto las caracter\u00ed\u00adsticas que constituyen una verdadera a.c., prescindiendo de que se emplee o no este nombre, p. ej., cuando existen ya otros nombres, o cuando el t\u00e9rmino a.c. pueda dar lugar a interpretaciones falsas -p. ej., pol\u00ed\u00adticas &#8211; (pa\u00ed\u00adses anglosajones):<br \/>\na) \u00abLa meta inmediata es el fin apost\u00f3lico de la Iglesia en orden a la evangelizaci\u00f3n y santificaci\u00f3n de los hombres\u00bb, cumpliendo con esto los laicos una tarea espec\u00ed\u00adfica de ellos, \u00abas\u00ed\u00ad como en orden a la formaci\u00f3n cristiana de su conciencia\u00bb, de manera que puedan realizar su misi\u00f3n temporal con esp\u00ed\u00adritu cristiano, pero bajo su propia responsabilidad. En este sentido la a.c. tiende tambi\u00e9n a la transformaci\u00f3n cristiana del mundo. Pero en la misma esfera temporal su competencia no va m\u00e1s all\u00e1 de lo que le garantizan los principios cristianos, a cuya luz estudia los problemas humanos y forma las conciencias. Lo que va m\u00e1s all\u00e1 de esto, cae bajo el campo de la caridad, como servicio a las m\u00faltiples necesidades humanas, o tiene s\u00f3lo car\u00e1cter de est\u00ed\u00admulo. La edificaci\u00f3n inmediata del mundo no le est\u00e1 ya encomendada a ella. La transformaci\u00f3n cristiana del mundo corresponde ciertamente a la misi\u00f3n de la Iglesia, pero la Iglesia s\u00f3lo puede ejercer esta misi\u00f3n a trav\u00e9s de aquellos a quienes est\u00e1 confiada la edificaci\u00f3n del orden temporal. La Iglesia &#8211; y tambi\u00e9n la a.c. &#8211; debe ayudar a los hombres a que conozcan los principios generales de la revelaci\u00f3n, pero no est\u00e1 llamada a transmitirles los igualmente necesarios conocimientos t\u00e9cnicos. Por eso, los miembros de la a.c. deben \u00abdistinguir claramente entre lo que como ciudadanos guiados por su conciencia cristiana realizan en nombre propio, individualmente o en asociaciones, y lo que hacen en nombre de la Iglesia juntamente con sus prelados\u00bb (Constituci\u00f3n pastoral: Sobre la Iglesia en el mundo de hoy, art. 76).<\/p>\n<p>b) Los seglares aportan una experiencia espec\u00ed\u00adficamente laica y asumen parte de la responsabilidad en la direcci\u00f3n, en la planificaci\u00f3n y en la acci\u00f3n. Esto exige de los jerarcas un margen de libertad, de confianza y colaboraci\u00f3n, que permita a los seglares adultos, expertos y con iniciativa personal desarrollar sus facultades e incluso realizar tareas aut\u00e9nticamente laicas dentro de la Iglesia.<\/p>\n<p>c) Los laicos est\u00e1n unidos por una constituci\u00f3n y acci\u00f3n colegial y corporativa.<\/p>\n<p>d) Los laicos act\u00faan \u00abbajo la direcci\u00f3n de la jerarqu\u00ed\u00ada misma\u00bb, que con ello asume una cierta responsabilidad suprema, lo que a su vez implica el derecho &#8211; aunque restringido \u00fanicamente a esto- a determinar las l\u00ed\u00adneas generales de orientaci\u00f3n, a confirmar en el cargo a los funcionarios responsables, a ratificar las resoluciones y estatutos m\u00e1s importantes, pero tambi\u00e9n a emitir el juicio sobre la existencia de las cuatro caracter\u00ed\u00adsticas. La relaci\u00f3n especial con la jerarqu\u00ed\u00ada se llama mandato; \u00e9ste no confiere una misi\u00f3n con nuevas atribuciones, pero s\u00ed\u00ad un cierto car\u00e1cter oficial. El concilio ha dejado en suspenso intencionadamente las controversias teol\u00f3gicas sobre la doctrina del mandato. La suprema direcci\u00f3n por parte de la jerarqu\u00ed\u00ada y el car\u00e1cter laico no deben eliminarse mutuamente; entre ambos polos hay tensi\u00f3n, pero no contradicci\u00f3n. Tambi\u00e9n en el mundo s\u00f3lo existen responsabilidades divididas de diferente grado; pero en la comunidad de Cristo, por principio, hay una responsabilidad universal y colegial de todos para con todos.<\/p>\n<p>Con una a.c. as\u00ed\u00ad entendida en el fondo tambi\u00e9n queda superada la \u00abcl\u00e1sica\u00bb definici\u00f3n de la misma, seg\u00fan la cual el laico podr\u00ed\u00ada ser considerado de una forma exagerada como el brazo prolongado de la jerarqu\u00ed\u00ada, como su instrumento y \u00f3rgano de ejecuci\u00f3n. Es cierto que todav\u00ed\u00ada se encuentra la definici\u00f3n en el art. 20 del decreto Sobre el apostolado de los laicos, pero s\u00f3lo en la introducci\u00f3n hist\u00f3rica. De hecho, solamente un reducido sector de la a.c. puede describirse como colaboraci\u00f3n, como participaci\u00f3n en el apostolado jer\u00e1rquico. Pero as\u00ed\u00ad no aparece suficientemente el car\u00e1cter espec\u00ed\u00adficamente laico o cristiano de orden temporal de este apostolado, ni la aut\u00e9ntica y caracter\u00ed\u00adstica corresponsabilidad de los seglares en la Iglesia. Es cierto que la a.c. no puede actuar m\u00e1s all\u00e1 de su cometido eclesial, pero incluso en este cometido no se puede considerar a los laicos como meros colaboradores de la jerarqu\u00ed\u00ada, sino que ellos siguen siendo corresponsables del apostolado de toda la Iglesia, y la naturaleza de su apostolado no es otra que la del jer\u00e1rquico; de lo contrario, no podr\u00ed\u00adan prestar su contribuci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica a la Iglesia. Seg\u00fan la concepci\u00f3n actual ser\u00ed\u00ada mejor, por tanto, describir la a.c. como \u00abparticipaci\u00f3n oficial de los laicos en el apostolado de la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>La consideraci\u00f3n seria de estas cuatro caracter\u00ed\u00adsticas y de la necesaria tensi\u00f3n existente entre ellas aclara tambi\u00e9n algunas disputas de los \u00faltimos a\u00f1os referentes a la a.c., p.ej.: sobre las relaciones entre el reino de Dios y la edificaci\u00f3n del mundo terrestre, entre la evangelizaci\u00f3n o santificaci\u00f3n y la configuraci\u00f3n cristiana del orden temporal; sobre una estructura eclesial, en la que el cristiano pueda integrarse plenamente con todo su mundo, incluso profano, es decir, sobre un concepto nuevo, m\u00e1s amplio y completo, de cristianismo, y, m\u00e1s concretamente, sobre el compromiso temporal, tal vez pol\u00ed\u00adtico, de la a.c.; y sobre la libertad que tienen los laicos en la Iglesia con relaci\u00f3n a la reforma interna y a la acci\u00f3n frente al mundo ateo, as\u00ed\u00ad como con relaci\u00f3n a la edificaci\u00f3n del -mundo en general. Seg\u00fan el Vaticano ii la acci\u00f3n temporal del cristiano debe considerarse como misi\u00f3n de la Iglesia y, por ello, como apostolado, si la ejecuta con esp\u00ed\u00adritu evang\u00e9lico; pero el creyente ha de realizarla bajo su propia responsabilidad y no la puede hacer en nombre de la Iglesia. Por otra parte, la a.c. es aut\u00e9ntico apostolado laico y no s\u00f3lo ayuda a la pastoral; pero tampoco constituye un medio para volver a clericalizar el mundo en el sentido de un nuevo integrismo.<\/p>\n<p>2. Importancia de la a.c.<\/p>\n<p>La importancia de una a.c. que permanezca fiel a su esencia parece que reside precisamente en esta funci\u00f3n mediadora: en que, gracias a su aut\u00e9ntico car\u00e1cter profano y laico, es capaz de proporcionar a la Iglesia una visi\u00f3n del mundo y una aportaci\u00f3n mundana, la cual puede ayudarle incluso en la elaboraci\u00f3n y proclamaci\u00f3n de los principios religiosos y morales; y en que, por el lado contrario, en virtud de su car\u00e1cter simult\u00e1neamente oficial y eclesial, puede transmitir al mundo una visi\u00f3n de la Iglesia y, a los cristianos que est\u00e1n en el mundo, la ayuda de la Iglesia para el cumplimiento cristiano de sus tareas profanas, form\u00e1ndolos te\u00f3rica y met\u00f3dicamente para el apostolado. De este modo, la a.c. une la fuerza de los seglares y su conocimiento objetivo del mundo con la obra de los pastores (Constituci\u00f3n sobre la Iglesia, art. 37). Y aun cuando en la Iglesia siempre se dio de alguna forma este tipo de apostolado, es de especial importancia en una sociedad y en una Iglesia que necesitan m\u00e1s que nunca de una estrategia planeada a escala mundial. As\u00ed\u00ad se comprende que el decreto Sobre el apostolado de los seglares, a pesar de que en principio valora positivamente todas las iniciativas apost\u00f3licas, recomiendo con especial \u00abinsistencia\u00bb las organizaciones a las que se pueden aplicar las caracter\u00ed\u00adsticas esenciales de una aut\u00e9ntica a.c., lleven o no lleven este nombre. Esto, lejos de justificar una pretensi\u00f3n de monopolio, obliga a un especial servicio fraterno.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: A. Pieper, Sinn und Aufgaben des Volksvereins f\u00fcr das katholische Deutschland (M\u00fcnchen-Gladbach 21926); E. Schlund, Dio Katholische Aktion, Materialien u. Akten (Mn 1928); A. 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Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[863][266] Por \u00abacci\u00f3n cat\u00f3lica\u00bb en general se entendi\u00f3 siempre el compromiso de todo cristiano de actuar, personal y solidariamente, en pro de la proclamaci\u00f3n del Evangelio por todo el mundo. Pero el t\u00e9rmino espec\u00ed\u00adfico de \u00abAcci\u00f3n Cat\u00f3lica\u00bb se aplic\u00f3, desde la enc\u00ed\u00adclica \u00abUrbi arcano Dei consilia\u00bb de P\u00ed\u00ado XI en 1922, como \u00abel movimiento organizado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/accion-catolica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abACCION CATOLICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-9713","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9713","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9713"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9713\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}