{"id":9856,"date":"2016-02-05T07:10:19","date_gmt":"2016-02-05T12:10:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/biblico-vocabulario\/"},"modified":"2016-02-05T07:10:19","modified_gmt":"2016-02-05T12:10:19","slug":"biblico-vocabulario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/biblico-vocabulario\/","title":{"rendered":"BIBLICO. VOCABULARIO"},"content":{"rendered":"<p>[010]<\/p>\n<p>    Sin un vocabulario claro, preciso y eclesial, no resulta posible una buena formaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de los cristianos.<\/p>\n<p>   Conviene pues cuidar los modos de hablar en la catequesis. Algunos t\u00e9rminos claves pueden ser los siguientes<\/p>\n<p>    1. Escritura. Sagrada.<\/p>\n<p>    Textos consignados gr\u00e1ficamente por inspiraci\u00f3n divina y reconocidos como sagrados por la autoridad religiosa, jud\u00ed\u00ada o cristiana. En ellos se halla depositada la comunicaci\u00f3n venida de Dios, la Revelaci\u00f3n. Es el \u00abDep\u00f3sito\u00bb en el cual se halla el mensaje divino, la \u00abPalabra de Dios\u00bb entregada a los cristianos que la prestan su m\u00e1ximo respeto y ajustan a ella su vida.<\/p>\n<p>    La idea de \u00abescribir o escritura\u00bb (en griego, Grafo, graf\u00ed\u00ada) aparece 345 veces en el Nuevo Testamento como soporte de un mensaje divino. En el canon del Antiguo Testamento tambi\u00e9n es frecuente aludir a la Escritura Sagrada como instrumento en el que se encierra lo que Dios comunica para conservaci\u00f3n en la comunidad y para ser le\u00ed\u00addo, repetido y meditado.<\/p>\n<p>     (Ver Biblia 4)<\/p>\n<p>    2. Palabra de Dios<\/p>\n<p>  Concepto que alude a la comunicaci\u00f3n divina a los hombres, en especial a su elegido Pueblo de Israel y luego al nuevo pueblo que es la Iglesia. La Palabra divina es algo vivo, misterioso e imperceptible, a diferencia de la Escritura Sagrada que es algo visible y concreto.<\/p>\n<p>    Pero Dios habla y su mensaje queda vivo en los oyentes. El concepto de \u00abDios habla a los hombres\u00bb aparece en el Nuevo Testamento unas 300 veces y en el Antiguo Testamento pasa de medio millar. Alude a la comunicaci\u00f3n gratuita de Dios, que es vivo y, al igual que los hombres, \u00abpuede expresar su pensamiento\u00bb en palabra humana.<\/p>\n<p>    En este sentido la Palabra divina toma cuerpo, pero es divina por origen. En el desarrollo de esa concepci\u00f3n, la cumbre llega con la teolog\u00ed\u00ada de Juan. Juan llega a definir a Cristo como el Verbo, el Logos, la Palabra hecha Carne. Comienza su texto evang\u00e9lico llevando el concepto de Palabra de Dios a su identificaci\u00f3n con el mismo Dios invisible, luz de luz, que se hace hombre visible y habita en el mundo (Jn. 1).<\/p>\n<p>    Pero en los  dem\u00e1s textos b\u00ed\u00adblicos la palabra divina es su comunicaci\u00f3n misteriosa. El dep\u00f3sito en el que est\u00e1 guardada esa comunicaci\u00f3n es la Escritura Sagrada y tambi\u00e9n la Tradici\u00f3n y la Comunidad con la Autoridad o Magisterio al frente.<\/p>\n<p>    Lo esencial de esa palabra es su origen divino y la identificaci\u00f3n que los primeros cristianos hacen con el Hijo de Dios enviado a la tierra para la salvaci\u00f3n del hombre y para la participaci\u00f3n en su vida.<\/p>\n<p>   No es extra\u00f1o que la Iglesia haya tenido especial veneraci\u00f3n a esa expresi\u00f3n y desde los primeros tiempos la vea encarnada en el texto escrito, la venere y proclame en su Liturgia y la convierta en el ideal evang\u00e9lico del anuncio divino.<\/p>\n<p>    La catequesis no es, desde este punto de vista, otra cosa que un ministerio de la Palabra, no de la humana sino de la divina. Es el anuncio del mismo Cristo, Palabra divina encarnada, que se hace llegar a los destinatarios que son los hombres. El catequista es ante todo un mensajero de la Palabra divina, que es lo mismo que decir que proclama los que dios ha dicho y anuncia a Cristo que es la encarnaci\u00f3n de esa misma Palabra, (el Verbo en lat\u00ed\u00adn, el Logos en griego). (Ver Biblia. 4\/ 5)<\/p>\n<p>    3. Revelaci\u00f3n<br \/>\n    Significa \u00abdescubrimiento o manifestaci\u00f3n\u00bb de lo oculto. Cuando se habla de \u00abrevelaci\u00f3n divina\u00bb se alude al mensaje o contenido de lo que Dios quiere comunicar a los hombres, sobre todo si se trata de algo \u00abnuevo\u00bb que no conocen ellos.<\/p>\n<p>    3.1. Origen divino.<\/p>\n<p>    La revelaci\u00f3n es iniciativa de Dios que comunica sus misterios por amor a los hombres. Es un regalo y por lo tanto nada debido a la naturaleza humana. Los misterios revelados se conocen, pero no se comprenden. Aunque incomprensibles, su existencia es aceptable y compatible con la naturaleza y la raz\u00f3n. Se aceptan por el hombre debido a su origen divino. Dios, Ser Supremo y Padre de todos es su garant\u00ed\u00ada. Son el est\u00ed\u00admulo de la fe y, al mismo tiempo, su objeto.<\/p>\n<p>    Los misterios revelados: Trinidad de Personas en Dios, divinidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo, identidad divinida de Cristo Jes\u00fas, permanencia eucar\u00ed\u00adstica, gracia santificante, perd\u00f3n del pecado, virginidad en la generaci\u00f3n de Jes\u00fas, ausencia de pecado original en su Madre Mar\u00ed\u00ada&#8230; etc., son datos de revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Si Dios no los hubiera querido comunicar, nunca podr\u00ed\u00adamos haberlos conocido. Por eso los misterios cristianos son un regalo a los que Dios ama.<\/p>\n<p>    La fe supone la adhesi\u00f3n a esa revelaci\u00f3n, a esa Palabra divina, y tiene como consecuencia primera la aceptaci\u00f3n del mensaje recibido del mismo Dios que revela gratuitamente por parte del hombre limitado.<\/p>\n<p>    3.2. Fuente de catequesis.<\/p>\n<p>    La revelaci\u00f3n divina es la primera fuente de la catequesis y su motor \u00ed\u00adntimo. El que catequiza no hace otra cosa que ayudar a los hombres a que descubran, acepten y hagan vida lo comunicado por Dios.<\/p>\n<p>    El catequista anuncia gratuitamente lo que ha recibido como regalo y lo hace por amor a la verdad recibida. No lo hace como iniciativa propia ni como aventura. Y act\u00faa como miembro de la Comunidad creyente que es la Iglesia depositaria del mensaje.<\/p>\n<p>    La transmisi\u00f3n de ese mensaje no es s\u00f3lo una informaci\u00f3n, una transmisi\u00f3n, sino una vitalizaci\u00f3n, un anuncio celebrativo, una conmemoraci\u00f3n y un compromiso.<\/p>\n<p>    3.3. Consecuencias.<\/p>\n<p>    El concepto de revelaci\u00f3n le lleva al catequista a orientar adecuadamente su acci\u00f3n evangelizadora:<br \/>\n   &#8211; a presentar a Dios como activo y amoroso, en contacto permanente con todos los hombres que son libres de aceptarle.<\/p>\n<p>   &#8211; a entender que las verdades b\u00e1sicas que \u00e9l transmite son de origen divino y por lo tanto requieren respeto, aceptaci\u00f3n y amor.<\/p>\n<p>   &#8211; a buscar los medios m\u00e1s convenientes para que esa riqueza se conserve fielmente y se transmita a los catequizandos.<\/p>\n<p>   &#8211; a sentirse intermediario, no propietario, del mensaje revelado, lo cual implica dignidad, responsabilidad, autoridad.<\/p>\n<p>   &#8211; a desear conocer cada vez mejor el misterio de Dios, que es su Palabra divina, para encerrarlo con habilidad en la propia palabra humana; es decir, a hacer el mensaje asumible y comprensible.<\/p>\n<p>   &#8211; a convertir el misterio divino en plegaria y vida, que es precisamente la religi\u00f3n: adoraci\u00f3n, agradecimiento, comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     (Ver Biblia 4)<\/p>\n<p>    4. Inspiraci\u00f3n<br \/>\n   En general, es la iluminaci\u00f3n de la mente para que capte intuitivamente una verdad o un hecho y la consiguiente moci\u00f3n de la voluntad para que lo refleje por escrito o lo convierta en acci\u00f3n.<\/p>\n<p>    En el arte inspiraci\u00f3n es equivalente a idea, sugesti\u00f3n, excitaci\u00f3n, intuici\u00f3n, insinuaci\u00f3n, visi\u00f3n, figuraci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>    4.1. Inspiraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica<br \/>\n    En referencia a la Sda. Escritura, se entiende por inspiraci\u00f3n la iluminaci\u00f3n en la inteligencia (con la luz) y la moci\u00f3n en la voluntad del hombre (con el deseo), para recibir la verdad que Dios ofrece y ponerla por escrito para su conocimiento por otros.<\/p>\n<p>    Inspiraci\u00f3n, pues, es una luz y un impulso que viene de Dios, pero afecta al hombre entero, al elegido por Dios para ser escritor sagrado o \u00abhagi\u00f3grafo\u00bb.<\/p>\n<p>    A la inteligencia se la da luz para comprender lo que ya conoce por cauces humanos o por comunicaci\u00f3n directa de Dios. Y a la voluntad se la imprime impulso para que escriba aquello y s\u00f3lo aquello que Dios desea que se escriba. El resultado es la Escritura Sagrada. El hombre \u00abinspirado\u00bb escribe libremente, pero lo hace bajo una protecci\u00f3n, bajo una \u00abcobertura\u00bb divina.<\/p>\n<p>     Por lo tanto, la inspiraci\u00f3n es una gracia divina, no una ocurrencia, un trabajo interesado, una casualiad, un gusto, una preferencia, una oportunidad circunstancial. El fruto de la inspiraci\u00f3n es un \u00abescrito\u00bb (forma) o \u00abel material del escrito\u00bb (contenido).<\/p>\n<p>    La inspiraci\u00f3n entra en los planes divinos y se ajusta a las condiciones de cada persona, de su cultura, del tiempo y de los lenguajes humanos, de las fuentes de informaci\u00f3n que posee y emplea. Es acci\u00f3n divina y por lo tanto protege contra el error humano: s\u00f3lo se escribe la verdad y toda la verdad.<\/p>\n<p>    Por eso decimos que la Escritura Sagrada es de Dios y en ella no hay error (inerrancia) ni puede haberlo (infalibilidad).<\/p>\n<p>    4.2. Inspiraci\u00f3n de acogida humana.<\/p>\n<p>      Pero la inspiraci\u00f3n no atrofia los aspectos humanos (lenguajes elegidos, modos y formas expresivas, datos seleccionados, creencias particulares). Dios, autor de la naturaleza, deja que la inteligencia, la sensibilidad, la voluntad, act\u00faen bajo sus propios impulsos naturales. El solamente dirige por v\u00ed\u00ada de gracia interior la acci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>    Dios se halla en la obra escrita que se produce, pero el hombre es tambi\u00e9n protagonista de ella. Se logra en la obra inspirada un misterioso proceso o acto de compenetraci\u00f3n (sincat\u00e1basis, en griego)<\/p>\n<p>    En la Escritura Sagrada la inspiraci\u00f3n est\u00e1 siempre atribuida al Esp\u00ed\u00adritu divino. Es quien inspira lo que se escribe (2 Tim. 3. 15) y lo que se habla (2. Ptr. 1.21) cuando se hace en nombre de Dios. La inspiraci\u00f3n es la que impulsa al escritor a recoger las palabras del profeta o del caudillo, los versos del poeta o las cr\u00f3nicas del rey, la plegaria del pueblo o la genealog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Es evidente que la inspiraci\u00f3n divina es el alma de la Sagrada Escritura, de todos y de cada uno de los libros que la componen. El Concilio de Trento (1545-1563) defini\u00f3 que los libros de la Escritura \u00abhan sido inspirados por Dios en todas sus partes\u00bb (Ses. IV. 8 Abril 1546. Denz. 784).<\/p>\n<p>    Esos libros deben ser aceptados por todos los cristianos tal como los han recibido de la tradici\u00f3n, no de la arqueolog\u00ed\u00ada. Son libros en cuanto han sido recogidos y empleados por la comunidad eclesial los que tienen que ver con la \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb, no los documentos (papiros, pergaminos, inscripciones, citas, etc.) que los cient\u00ed\u00adficos, arque\u00f3logos, paleont\u00f3logos, historiadores, investigan.<\/p>\n<p>    Con todo, los te\u00f3logos explican que la inspiraci\u00f3n afecta a los escritores y escritos originales y no a las copias, citas, fuentes, traducciones o reproducciones. Todos estos veh\u00ed\u00adculos de transmisi\u00f3n s\u00f3lo en la medida en que son fieles recogen el carisma de la inspiraci\u00f3n.  As\u00ed\u00ad se entiende el cuidadoso af\u00e1n de la Autoridad de la Iglesia en mantener la fidelidad de las diversas copias o versiones de la Escritura. Y por eso es conveniente en la catequesis usar textos selectos y no acoger cualquier traducci\u00f3n no autorizada o autentificada.<\/p>\n<p>    Las frecuentes versiones de las diversas Iglesias evang\u00e9licas o protestantes pueden no responder a los libros refrendados por el Magisterio eclesial, o bien por el contenido (lista de libros, omisiones, interpolaciones) o bien por la forma de traducci\u00f3n (vocabulario, insinuaciones, notas interpretativas a\u00f1adidas).<\/p>\n<p>    Incluso conviene prevenirse contra textos b\u00ed\u00adblicos alterados o manipulados (caso de los textos de los Testigos de Jehov\u00e1 y de otros grupos sectarios).<\/p>\n<p>    4.3. Otra inspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Adem\u00e1s del concepto b\u00ed\u00adblico de inspiraci\u00f3n, hay otros que se han ido desarrollando en la Historia de la Teolog\u00ed\u00ada: inspiraci\u00f3n en el escritor piadoso, en el artista iluminado, en el m\u00ed\u00adstico, en el fundador religioso, en el te\u00f3logo profundo.<\/p>\n<p>     Es otro concepto de inspiraci\u00f3n, pero que se halla presente en la historia de la Iglesia, en su arte, en su literatura, en su sociolog\u00ed\u00ada. Interesa, sobre todo, recordar la \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb en relaci\u00f3n al Magisterio de la Iglesia: Concilio, Papa, Obispos. Ese concepto teol\u00f3gico de inspiraci\u00f3n se han ido desarrollando de forma diferente seg\u00fan el tiempo, el campo y la actuaci\u00f3n de la autoridad.<\/p>\n<p>    Si en los tiempos de los Santos Padres la inspiraci\u00f3n (dice S. Agust\u00ed\u00adn en \u00abDe magistro\u00bb) se identifica con la iluminaci\u00f3n divina que acaece en el fondo de la conciencia, en la Escol\u00e1stica se desarrolla un concepto m\u00e1s racional y se asocia con la prudencia gubernativa. Quienes act\u00faan en nombre de Dios pueden sentir la inspiraci\u00f3n como don carism\u00e1tico que tiene su base en la inteligencia y en la voluntad y su origen en la Providencia de Dios sobre la comunidad creyente.<\/p>\n<p>    Si en el m\u00ed\u00adstico se identifica con la comunicaci\u00f3n divina que ilumina inexplicablemente su persona, en el Magisterio del Papa o de los Obispos se asocia al acto de gobierno que, ministerialmente, se ejerce para bien de la comunidad. En ambos casos se juzga e interpreta seg\u00fan las circunstancias y la variedad y oportunidad de las actuaciones.<\/p>\n<p>    En esa inspiraci\u00f3n \u00abreligiosa\u00bb, aunque hay algo original y relacionado con la Providencia, hay que separar aspectos. No debe confundirse \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb del artista, del poeta o del escritor piadoso con la b\u00ed\u00adblica.<\/p>\n<p>    4.4. En catequesis<br \/>\n    En Catequesis interesa sobre todo el concepto de inspiraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, pues es el que da la original grandeza a la Escritura Sagrada y el que reclama la fidelidad a la integridad y a la pureza de la presentaci\u00f3n de la misma en la tarea evangelizadora.<\/p>\n<p>    El amor y respeto a lo que Dios ha inspirado y la fidelidad con que se debe comunicar lo que a la Escritura Sagrada se refiere son ejes b\u00e1sicos de la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>     Ello mueve al catequista a considerar los libros inspirados como la primera regla de fe y de evangelizaci\u00f3n:<br \/>\n   &#8211; Permite recordar que, si son inspirados, los libros no pueden tener (infalibilidad) ni de hecho tienen (inerrancia) ning\u00fan error.<\/p>\n<p>   &#8211; Hace posible recordar que los libros inspirados usan los lenguajes y las formas culturales de cada autor.<\/p>\n<p>   &#8211; Su dimensi\u00f3n humana exige conocer y estudiar los diversos g\u00e9neros y estilos b\u00ed\u00adblicos, a fin de poder acomodar las ense\u00f1anzas a ellos.<\/p>\n<p>   &#8211; Por otra parte, los libros m\u00e1s que los textos (fuentes) son fruto de largos procesos de elaboraci\u00f3n. Por lo tanto esconden fragmentos, datos, ideas, referencias, que exigen tacto en su interpretaci\u00f3n. En nada se opone la acci\u00f3n divina al uso de los lenguajes naturales, sociales, hist\u00f3ricos y literarios del contexto en que son escritos.<\/p>\n<p>   &#8211; Y por lo que se refiere a los textos del Antiguo Testamento: salmos, profec\u00ed\u00adas, leyendas, ser\u00e1 bueno no reclamar en ellos la perfecci\u00f3n \u00e9tica en sentimientos y en creencias que despu\u00e9s aparecer\u00e1n en el Nuevo Testamento al llegar la Revelaci\u00f3n a su plenitud con Cristo y los Ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>   &#8211; Interesa tambi\u00e9n tener en cuenta que, por inspirados, son libros que Dios ha dado a la comunidad creyente, a la Iglesia, y por lo tanto no quedan al libre arbitrio de cada persona explicarlos y entenderlos<\/p>\n<p>     En el uso de la Escritura sagrada, se debe huir por igual del subjetivismo de los grupos protestantes y del fanatismo de los rigoristas.<\/p>\n<p>     Los primeros ponen en la Biblia la \u00fanica fuente de la fe. Sostienen que debe ser interpretada de una manera totalmente personal y subjetiva (Principio del libre examen). Y defienden las \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb personal como fuente de cualquier ex\u00e9gesis.<\/p>\n<p>     Los segundos se aferran de forma dial\u00e9ctica y afectiva a la literalidad de las palabras y al rigor de los mensajes. Olvidan las reglas sensatas de la ex\u00e9gesis, como por ejemplo que todo texto debe ser interpretado en el contexto de los dem\u00e1s textos. Y que en el catolicismo s\u00f3lo es v\u00e1lida la interpretaci\u00f3n que se acomoda a la tradici\u00f3n, a la comunidad y al Magisterio.<\/p>\n<p>    Y precisamente, con criterios cat\u00f3licos y eclesiales, es la inspiraci\u00f3n divina la fuerza viva y trascendente que hace a los libros los mensajeros m\u00e1s puros de la Palabra de Dios. Por eso los catequistas precisan una singular formaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, no tanto en las referencias externas (informaci\u00f3n) sino en las m\u00e1s teologales (formaci\u00f3n). (Ver Biblia. 4 y 5)<\/p>\n<p> 5. Canon b\u00ed\u00adblico<\/p>\n<p>   En general canon significa lista, \u00ed\u00adndice, cat\u00e1logo de obras, acciones o personas. As\u00ed\u00ad por ejemplo se habla de \u00abcanonizar\u00bb, introducir en el canon, cuando la autoridad de la Iglesia, el Papa, coloca a una persona en la lista de los santos o modelos intercesores.Y se habla de derecho can\u00f3nico cuando se alude a la lista de normas o leyes que la Iglesia ha recopilado en un libro jur\u00ed\u00addico como es el \u00abC\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico\u00bb.<\/p>\n<p>   En referencia a la Biblia, canon  es el elenco de libros de la Escritura Sagrada, reconocidos como tales por la Comunidad o la Autoridad, jud\u00ed\u00ada para el Antiguo Testamento y cristiana para el Nuevo.<\/p>\n<p>   Son llamados protocan\u00f3nicos a los que siempre fueron declarados como tales (39 entre los jud\u00ed\u00ados) y deuterocan\u00f3nicos a los que tardaron en ser universalmente aceptados como tales. (Por ejemplo los que usaban en Alejandr\u00ed\u00ada por estar en la lengua griega y no en Jerusal\u00e9n donde segu\u00ed\u00adan empleando el hebreo: Sabidur\u00ed\u00ada, Macabeos, etc.)<br \/>\n   Se dicen ap\u00f3crifos o pseudocan\u00f3nicos a los que circularon alg\u00fan tiempo y en algunas comunidades como inspirados pero que no fueron reconocidos como tales en la Iglesia. Los protestantes los sueles denominar pseudoep\u00ed\u00adgrafos.<\/p>\n<p>  6. Ley (Torah)<\/p>\n<p>   En general toda norma autorizada que proviene de una autoridad leg\u00ed\u00adtima.<\/p>\n<p>   En especial se denomina as\u00ed\u00ad el conjunto de mandamientos divinos que aparecen en la Escritura Sagrada como proveniente de Dios (Ex. 20.1-17 y 34  y Deut. 5. 6-21).<\/p>\n<p>   6.1. Ley sagrada<\/p>\n<p>   El desarrollo de esa Ley est\u00e1 especialmente recogido en los cinco primeros libros o rollos de la Biblia (Pentateuco, penta = cinco, teujo = rollo) de la Biblia. Por eso se alud\u00ed\u00ada con la palabra Ley a esos escritos considerados como los m\u00e1s sagrados de todos y atribuidos al mismo Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>   Cerca de 250 veces aparece el concepto de Ley en el Nuevo testamento con el t\u00e9rmino griego nomos o ley. Y 15 veces se halla la palabra en labios de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>   La abreviaci\u00f3n de la Ley mosaica se suele conocer con el nombre de Dec\u00e1logo.<\/p>\n<p>   Por otra parte el primitivo n\u00facleo de la Ley, en sus doble redacci\u00f3n, tuvo que se modificado como es natural en los diversos avatares del pueblo (desierto, per\u00ed\u00adodo de los jueces, monarqu\u00ed\u00ada, templo y levitas, per\u00ed\u00adodo de la postcautividad en que queda redactado en su forma actual) en la concepci\u00f3n teoc\u00e9ntrica y teocr\u00e1tica de los israelitas, el origen no pod\u00ed\u00ada ser otro que la revelaci\u00f3n del mismo Dios.<\/p>\n<p>   6.2. Dec\u00e1logo<\/p>\n<p>   Es el resumen de la Ley divina dada por Dios a Mois\u00e9s para el pueblo elegido, pero resumida en diez sentencias o preceptos breves y claros (deca = diez y logos, palabra, norma).<\/p>\n<p>   Esta s\u00ed\u00adntesis presupone una abanico de normas en relaci\u00f3n a Dios y al pr\u00f3jimo que, aunque la mayor parte son de sentido natural (no matar, no robar, amar a los padres), la Escritura las atribuye a una comunicaci\u00f3n incluso f\u00ed\u00adsica de Dios.  El mismo Dios las escribe en unas tablas de piedra y las entrega al Mediador Mois\u00e9s para conocimiento del Pueblo que se halla cercano.<\/p>\n<p>   El primero que hace una s\u00ed\u00adntesis del texto B\u00ed\u00adblico de una forma especial y emplea la palabra \u00abdec\u00e1logo\u00bb es S. Ireneo (\u00abContra los Herejes\u00bb 4.15), en el siglo IV. Pero alude al concepto de  \u00abdiez\u00bb o dec\u00e1logo en referencia a alusiones expl\u00ed\u00adcitas del texto sagrado que habla de las diez palabras y da el sentido moral al n\u00famero diez como resumen (Ex. 34. 1 y 28 o Deut. 4-13 y Deut 10.4).       (Ver Alianza. Ver Ley. Mandamientos)<\/p>\n<p>   7. Alianza<\/p>\n<p>   Pacto establecido por Dios con los hombres elegidos y respondi\u00f3 con el compromiso de los hombres con Dios. Es el eje de la Historia de la Salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   7.1. Naturaleza del pacto<\/p>\n<p>   La idea est\u00e1 siempre presente en los escritos del Antiguo Testamento, tanto en el Pentateuco como en los diversos escritos prof\u00e9ticos y sapienciales.<\/p>\n<p>   Es un concepto b\u00ed\u00adblico an\u00e1logo. Dios no hace pacto ni firma compromisos. El hombre s\u00ed\u00ad los hace con dios, que en sus misteriosos designios, ha querido hacer a sus criatura inteligente libre, comprometida y llamada a la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   Recoge la conciencia de pueblo elegido por Dios y protegido por su amor. Refleja el pacto de Dios con sus elegidos que reclama fidelidad. La de Dios es segura, la del pueblo se rompe con frecuencia.<\/p>\n<p>  7.2. Hechos b\u00ed\u00adblicos<\/p>\n<p>   La Historia b\u00ed\u00adblica es una cadena de alianzas recordadas y celebradas por los autores sagrados:<br \/>\n     &#8211; Alianza con Ad\u00e1n como alianza creacional (Gen. 1-5) consistente en cumplir el precepto de no comer del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal y recibir a cambio la felicidad y la inmortalidad<br \/>\n     &#8211; Alianza con No\u00e9 y los vivientes que repueblan el mundo (Gen  9-8-17).<\/p>\n<p>     &#8211; Alianza con Abraham (Gen. 15. 7-21) y Gen 17. 3-8) con la promesa de hacerle padre de muchos pueblos. Es Alianza que renueva con Isaac y con Jacob.<\/p>\n<p>     &#8211; Alianza con Mois\u00e9s, como mediador del pueblo liberado (Es. 19. 16-19 y 20.18), alianza que repite ya en tierras de Moab (Deut. 4. 46)<\/p>\n<p>     &#8211; Alianza con Josu\u00e9 al entrar en la tierra prometida y repartir el territorio entre las tribus (Jos. 24. 7-28)<\/p>\n<p>     &#8211; Alianza con David y su casa (2. Sam. 23. 5) para el gobierno del pueblo constituido en predilecto.<\/p>\n<p>     &#8211; Renovaci\u00f3n de la Alianza con el rey Jos\u00ed\u00adas, en la reforma religiosa que promueve (2. Rey. 22.8)<\/p>\n<p>     &#8211; Alianza despu\u00e9s de la Cautividad, con Nehem\u00ed\u00adas y los regresados a Jerusal\u00e9n (Neh. 10. 30-38).<\/p>\n<p>   El conjunto de estos pactos, acuerdos y alianzas constituyen la permanente Alianza de Dios con su pueblo. Dios siempre es fiel, pero el pueblo la quebranta a vees.<\/p>\n<p> 7.3. Signos<\/p>\n<p>   Para recordarlo, y como testigo permanente, en la Biblia aparecen signos:<br \/>\n     &#8211; La circuncisi\u00f3n como signo. (Gen.  17.12-14; Jos. 5. 2-9)<\/p>\n<p>     &#8211; La tablas de la ley como recuerdo de la Alianza (Ex 24. 12 y 32.15 y 34.1).<\/p>\n<p>     &#8211; La tienda de la Alianza y en el santuario que la preside, con el Arca de la Alianza (Ex. 32. 2-19; Ex 37. 1-7)<\/p>\n<p>     &#8211; El altar y el monumento conmemorativo de Josu\u00e9 para recuerdo de las tribus que se separan (Jos. 22. 9-12).<\/p>\n<p>     &#8211; El mismo templo de Salom\u00f3n (1. Rey. 8. 12-66 y Neh. 10. 1-40)<br \/>\n   Los profetas se encargan de mantener el recuerdo, la interpretaci\u00f3n y la obediencia.<\/p>\n<p>   7.4. El nuevo pacto<\/p>\n<p>   El Nuevo Testamento renueva en parte esa Alianza antigua, pues cristo no ha venido a destruir la Ley sino a darla cumplimiento (Mt. 5.17), pero la completa con otra superior sellada en la sangre de Cristo, el enviado y Mes\u00ed\u00adas esperado por las naciones.<\/p>\n<p>   7.4.1. Originalidad del N. T.<\/p>\n<p> El t\u00e9rmino \u00abalianza\u00bb (griego dia-zeke y dia-tizemai) aparece 40 veces en el Nuevo Testamento y cientos de veces en el Antiguo con la expresi\u00f3n hebrea \u00abberit\u00bb (pacto, acuerdo). Se pone en labios de Jes\u00fas 3 veces con motivo de la oferta del vino como signo de su sangre de Alianza.<\/p>\n<p>   Los escritores neotestamentarios son conscientes de que en el fondo de la Alianza Antigua late la esperanza de la Nueva. De ah\u00ed\u00ad el car\u00e1cter mesi\u00e1nico de toda la historia de la salvaci\u00f3n y la continua alusi\u00f3n que se hace al \u00abcumplimiento de la promesa\u2020\u009d (Lc. 1. 72;  Mt. 26. 28; Lc. 22. 20; 1 Cor. 11. 25; Hebr. 9. 11; Gal. 4. 22-31, etc.)<\/p>\n<p>    Los cristianos, sobre todo provenientes del juda\u00ed\u00adsmo, ve\u00ed\u00adan esa idea de Nueva Alianza como clave en sus planteamientos teol\u00f3gicos: para ellos ser\u00e1 la renovaci\u00f3n y no la ruptura, lo que les hace cristianos sin dejar de ser jud\u00ed\u00ados. Y los que ven\u00ed\u00adan de la gentilidad se hac\u00ed\u00adan a la idea de entrar en la gran Alianza que Dios estableci\u00f3 con Abraham, pero que estaba orientada a todos los hombres.<\/p>\n<p>   El autor de la Ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos se encarg\u00f3 de sistematizar el sentido de esa dualidad de alianzas y de situar a todos los cristianos en su contexto.<\/p>\n<p>   7.4.2. En catequesis.<\/p>\n<p>   Importa mucho dejar claro el concepto de Alianza y resaltar el sentido cristiano de la Nueva como superaci\u00f3n de la Antigua. Hay que ofrecer, seg\u00fan la edad y capacidad de los catequizandos, los rasgos del pacto con Dios, pues el Bautismo no es m\u00e1s que el cumplimiento de todas las promesas salvadoras hechas por Dios a la humanidad a lo largo de la Historia humana.<\/p>\n<p>   Para ello el catequista debe dejar claros unos rasgos que son esenciales para definir el pacto o acuerdo del cristiano con Dios:<br \/>\n  &#8211; La gratuidad: Dios ha sido el que ha querido hacerla con los hombres por amor<br \/>\n  &#8211; La universalidad. Se inici\u00f3 con el pueblo de Israel de forma restringida, pero Cristo la hace extensiva a todos los hombres con el sacrificio de su vida en la cruz.<\/p>\n<p>  &#8211; La fidelidad. Dios ser\u00e1 siempre fiel a sus acuerdos y sabr\u00e1 perdonar por Cristo a cuantos no sean capaces de responder con fidelidad, sean pueblos o individuos.<\/p>\n<p>  &#8211; La libertad, pues Dios ha hecho al hombre libre para cumplir, para traicionar, para arrepentirse, para volver a obtener el perd\u00f3n.<\/p>\n<p>  &#8211; La solidaridad, pues la Alianza del cristiano no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n individual sino eclesial, es decir hecha con el nuevo Pueblo de Dios, que es la Iglesia.<\/p>\n<p>   8. Testamento<\/p>\n<p>    T\u00e9rmino equivalente a Alianza. Lo emplea S. Pablo y alude al acuerdo o protecci\u00f3n de Dios sobre su pueblo elegido.<\/p>\n<p>    En la Ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos se habla de la Antigua Alianza del Sina\u00ed\u00ad y de la Nueva realizada por Cristo Jes\u00fas en la cruz.<\/p>\n<p>    Los traductores griegos del Antiguo Testamento trasladaron la palabra \u00abberit\u00bb (hebreo) por \u00abdiazeje\u00bb (griego). Luego pas\u00f3 a \u00abfoedus\u00bb (testamento en lat\u00ed\u00adn) con S. Jer\u00f3nimo en la Vulgata. Por eso los autores del Nuevo Testamento hacen distinci\u00f3n (Pablo en  1 Cor. 11. 25; Gal. 3. 15-17; 2. Cor, 3. 6-13) m\u00e1s de concepto que de t\u00e9rmino. Hablan del Nuevo Testamento o Nueva Alianza como diferente.<\/p>\n<p>    Aluden a la superioridad que hay entre Cristo y Abraham (Jn. 8. 57-57) y entre Cristo y Mois\u00e9s (Jn. 1. 45 5. 45). Todo lo antiguo era la figura de lo nuevo.<\/p>\n<p>    8.1. Antiguo Testamento.<\/p>\n<p>    El pacto se apoya en la persuasi\u00f3n de que Dios hace una alianza con los hombres, por la misericordia del mismo Dios, que elige al pueblo e Israel, y pacta con \u00e9l un compromiso de amor.<\/p>\n<p>    En el Nuevo Testamento el pacto tiene por garant\u00ed\u00ada la sangre de Jes\u00fas. Y en sus \u00abcl\u00e1usulas\u00bb entran en juego todos los pueblos de la tierra.<\/p>\n<p>    8.2. En catequesis<\/p>\n<p>    Se deben emplear y amar los dos Testamentos. Pero nunca hay que olvidar la superaci\u00f3n del viejo y la plenitud del nuevo en que vivimos.<\/p>\n<p>    El catequista debe insistir tambi\u00e9n en esa superioridad, pues es la plenitud de la acci\u00f3n divina al enviar a Jes\u00fas al mundo para cumplir la promesa.<\/p>\n<p>   &#8211; Jes\u00fas ha hecho con su muerte una Nueva Alianza con los hombres y a todos les llama a entrar en ellas, a diferencia de los tiempos antiguos en los que s\u00f3lo un pueblo era el elegido y el heredero de las promesas.<\/p>\n<p>   &#8211; Esa Alianza tiene por referencia el monte de la Cruz y no el Sina\u00ed\u00ad. No son los mandamientos antiguos los que salvan (Dec\u00e1logo), sino el mandamiento del amor (Caridad)<br \/>\n   &#8211; La circuncisi\u00f3n y el templo quedan desplazados por el Bautismo y el Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>   &#8211; Las obras son superadas por la fe y el amor supera al temor.<\/p>\n<p>   &#8211; Cristo es la plenitud de los tiempos, de la revelaci\u00f3n, de la misericordia y del amor.<\/p>\n<p>9. Hermen\u00e9utica<\/p>\n<p>   Interpretaci\u00f3n o aclaraci\u00f3n del sentido de algo. (En griego hermeneuein, interpretar, dar sentido). Se suele diferenciar de la ex\u00e9gesis, aunque tiene que ver con ella mucho.<\/p>\n<p>9.1. Ciencia te\u00f3rica<\/p>\n<p>     La Hermen\u00e9utica es ciencia te\u00f3rica (hermeneuein = buscar explicaciones). La ex\u00e9gesis es dar explicaciones y aclarar (exegeszai, explicar paso a paso).<\/p>\n<p>     Aplicado el concepto a la Biblia la hermen\u00e9utica habla de criterios o teor\u00ed\u00adas generales. La ex\u00e9gesis mira m\u00e1s a la pr\u00e1ctica y a la exposici\u00f3n. La una es teor\u00ed\u00ada y la otra es aplicaci\u00f3n a cada texto concreto.<\/p>\n<p>    Por lo tanto hermen\u00e9utica es el arte o la ciencia de interpretar textos para clarificar el significado y el contexto en que se dan. Se us\u00f3 desde antiguo pero como ciencia sistem\u00e1tica surge propiamente en el siglo XIX<br \/>\n    Su desarrollo como ciencia se debi\u00f3 a las influencias filos\u00f3ficas y al inter\u00e9s cient\u00ed\u00adficos que surge entre los te\u00f3logos protestantes del siglo XIX. Luego se extiende esta afici\u00f3n a los cat\u00f3licos que incrementan sus aportaciones con rigor.<\/p>\n<p>    No es que surja ahora. La inquietud por interpretar las Escrituras viene de lejos, incluso ya el autor de la segunda carta de Pedro habla de la interpretaci\u00f3n de Pablo (2 Pedr. 3.16). Y los primeros Padres de la Iglesia dedicar\u00e1n muchos esfuerzos a la correcta ex\u00e9gesis (Tertuliano, Or\u00ed\u00adgenes, S. Jer\u00f3nimo, S. Agust\u00ed\u00adn) para evitar el error.<\/p>\n<p>9.1.1. La b\u00ed\u00adblica<\/p>\n<p>    La hermen\u00e9utica b\u00ed\u00adblica analiza el texto sagrado con doble criterio:<br \/>\n   &#8211; en cuanto escrito humano, explora su calidad, sus rasgos literarios, etc.;<br \/>\n   &#8211; y en cuanto texto inspirado y divino, intenta clarificar su alcance religioso.<\/p>\n<p>    Los te\u00f3ricos de la Hermen\u00e9utica del siglo XIX fueron muchos y dieron lugar a diversas escuelas o estilos de interpretaci\u00f3n de la Biblia.  Unos eran eminentemente racionalistas como F. Strauss (1808-1874), en \u00abVida de Jes\u00fas\u00bb; otros materialistas como L. Feuerbach (1804-1872) en \u00abLa esencia del cristianismo\u00bb; otros m\u00e1s antropologistas, como F. Schleiermacher (1767-1834) en \u00abLa fe cristiana\u00bb; y los hubo m\u00e1s vitalistas, como Wilhem Dilthey (1803-1912), en \u00abIntroducci\u00f3n a las ciencias del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb.<\/p>\n<p>    El riesgo de las diversas actitudes hermen\u00e9uticas es ignorar el car\u00e1cter \u00abinspirado\u00bb de la Escritura Sagrada. Si esto acontece, reduce la libra a libro humano, por religioso que sea,  y ya no se hace otra cosa que cr\u00ed\u00adtica literaria.<\/p>\n<p>9.1.2. Reglas y h\u00e1bitos<\/p>\n<p>    Sin embargo, la verdadera hermen\u00e9utica explora el sentido religioso del texto y parte de principios claros:<\/p>\n<p>   &#8211; Detr\u00e1s del lenguaje humano hay una historia religiosa querida por Dios.<\/p>\n<p>   &#8211; Ning\u00fan texto tiene sentido aislado del conjunto y, por la tanto, es preciso explorarlo e interpretarlo en un contexto.<\/p>\n<p>   &#8211; Las dimensiones religiosas escapan los baremos humanos y han que entenderlas en contexto de fe, no de racionalidad.<\/p>\n<p>   &#8211; La hermen\u00e9utica no es filosof\u00ed\u00ada, discusi\u00f3n, dial\u00e9ctica, sino teolog\u00ed\u00ada, creencia y fe. La Biblia no se hizo para discutir sobre ella, ni siquiera para escribir con elegancia. Se hizo para narrar una intervenci\u00f3n divina.<\/p>\n<p>    La Hermen\u00e9utica ayuda al catequista, no s\u00f3lo a su formaci\u00f3n personal, sino tambi\u00e9n a adentrarse en la Escritura divina y dar respuestas inteligentes y profundas a los diversos problemas que se le pueden platear. Con todo debe recordar que \u00e9l no act\u00faa en cuanto te\u00f3logo, que necesita teor\u00ed\u00adas explicativas, sino m\u00e1s bien en cuanto ex\u00e9geta pr\u00e1ctico que entiende, explica e interpreta el texto de la Escritura.<\/p>\n<p>9.2 Ex\u00e9gesis   La dimensi\u00f3n pr\u00e1ctica de la Hermen\u00e9utica se llama ex\u00e9gesis (en griego, conducir paso a paso).<\/p>\n<p>    Es el conjunto de procedimientos pr\u00e1ctico por los que se llega a conocer y a explicar un texto de la Escritura.<\/p>\n<p>    En las religiones que se apoyan en un libro santo (mahometismo con el Cor\u00e1n, budismo con el Tipitaka, etc, zoroatrismo en el Zend-Avesta) la ex\u00e9gesis es precisa para una buena acci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>9.2.1. Diversidad<br \/>\n    Al igual que hay escuelas o corrientes diversas hermen\u00e9uticas (te\u00f3ricas), tambi\u00e9n hay estilos exeg\u00e9ticos m\u00faltiples, entre las que el catequista debe optar.<\/p>\n<p>   &#8211; Una puede ser la ex\u00e9gesis aleg\u00f3rica, que se empe\u00f1a en captar todos los datos b\u00ed\u00adblicos en clave simb\u00f3lica y trata de entender todo desde la perspectiva de la alegor\u00ed\u00ada, de la par\u00e1bola y de la met\u00e1fora.<\/p>\n<p>   &#8211; Otra puede ser el literalismo anacr\u00f3nico, que tiende a entender lo que se escribi\u00f3 hace dos o tres milenios en clave de presente, sin darse cuenta que los g\u00e9neros y las formas expresivas var\u00ed\u00adan con la cultura y el tiempo.<\/p>\n<p>    El Concilio Vaticano II, en su Constituci\u00f3n \u00abDei Verbum\u00bb, dice que \u00abpara conocer lo que Dios quiso comunicarnos, debe estudiarse con atenci\u00f3n lo que los autores quer\u00ed\u00adan decir y Dios quer\u00ed\u00ada dar a conocer\u00bb.<\/p>\n<p>    Por lo tanto deben estudiarse los g\u00e9neros y los estilos propios de la vertiente humana de la Escritura para captar la vertiente religiosa y espiritual.<\/p>\n<p>9.2.2. Catequista y ex\u00e9gesis<\/p>\n<p> Es importante que el catequista reciba una buena formaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, sin la cual se corre el riesgo de usar la Biblia como un libro de frases interesantes e ilustrativas, o como un libro antiguo de gran valor, pero sin caer en la cuenta de lo que es: un libro que recoge una historia de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   En una buena ex\u00e9gesis cat\u00f3lica convienen criterios como estos:<\/p>\n<p>   &#8211; Atender al sentido natural como el m\u00e1s directo y espont\u00e1neo en cada texto.<\/p>\n<p>   &#8211; diferenciar lo que son frases o textos naturales de los que son lenguajes parab\u00f3licoscos o metaf\u00f3ricos.<\/p>\n<p>   &#8211; entender los textos en clave de comunidad cristiana y no de fantas\u00ed\u00ada individual o subjetividad en los sentimientos<br \/>\n   &#8211; diferenciar lo que es en la Biblia el Antiguo Testamento y lo que son documentos del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>   &#8211; emplear el sentido com\u00fan y el juicio pr\u00e1ctico para entender y transmitir los textos que se comentan o comunican.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[010] Sin un vocabulario claro, preciso y eclesial, no resulta posible una buena formaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de los cristianos. 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