{"id":9911,"date":"2016-02-05T07:12:01","date_gmt":"2016-02-05T12:12:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/benito-de-nursia-san\/"},"modified":"2016-02-05T07:12:01","modified_gmt":"2016-02-05T12:12:01","slug":"benito-de-nursia-san","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/benito-de-nursia-san\/","title":{"rendered":"BENITO DE NURSIA. SAN"},"content":{"rendered":"<p>[932](480-547)<\/p>\n<p>    Benito de Nursia fue el gran educador de Europa, debido a la maravillosa obra que inici\u00f3 por medio de sus monasterios, por el ritmo de vida que imprimi\u00f3 en ellos y por el eco beneficioso de sus orientaciones y de sus intuiciones sociales y eclesiales.<\/p>\n<p>    Europa ser\u00e1 m\u00faltiple por los pueblos que la forman; pero, con San Benito, latir\u00e1 en ella una unidad polivalente y una fuente de creativa energ\u00ed\u00ada cristiana, inspiradora de la civilizaci\u00f3n occidental.<\/p>\n<p>    Fue contemplativo vuelto hacia los hombres. Nunca mand\u00f3 a los dem\u00e1s nada que no pudiera ofrecer como testimonio en su vida. Su coraz\u00f3n se mostr\u00f3 duro con los fuertes y tierno y comprensivo con los d\u00e9biles.<\/p>\n<p>    Entendi\u00f3 como pocos lo que vale la vida cotidiana y sencilla del hombre que trabaja y la distancia que existe entre el ideal y la realidad. Tuvo un tacto peculiar para organizar la vida de los seguidores que a su lado se encaminaron hacia el cielo. Se entreg\u00f3 sin medida y con enorme esp\u00ed\u00adritu de sacrificio a todo lo que Dios le fue pidiendo.<\/p>\n<p>   Y fue capaz de ofrecer consignas y marcar cauces que sirvieran para hacer de la vida un proyecto divino encarnado en lenguajes terrenos. Para lograr su ambicioso proyecto de santidad, quiso tener hombres \u00ed\u00adntegros en sus monasterios. Su acierto estuvo en convertir a cada uno de ellos en escuela de trabajo y oraci\u00f3n. Por eso su lema \u00abora et labora\u00bb sigue vivo hoy.<\/p>\n<p>   1. Vida   480. Nace en la comarca de Nursia, en la zona de Sabina, de familia distinguida. Tiene al menos una hermana gemela, seg\u00fan la tradici\u00f3n, llamada Escol\u00e1stica.<\/p>\n<p>   492. Los Ostrogodos invaden y se establecen en Italia. Su rey, Teodorico, intenta rehacer el orden, el comercio y la paz.<\/p>\n<p>   496. Es enviado a Roma, bajo la protecci\u00f3n de su nodriza, para estudiar Gram\u00e1tica y probablemente Derecho. Queda defraudado por el ambiente vicioso que domina entre los estudiantes advenedizos.<\/p>\n<p>   498. A la muerte del Papa Atanasio II, conoce las divisiones entre los dos candidatos a sucederle: S\u00ed\u00admaco, elegido por el clero romano, y Lorenzo, antipapa elegido por influencia de los bizantinos.<\/p>\n<p>   502. Abandona los estudios y se retira a la soledad de Subiaco, despu\u00e9s de despedir a su nodriza y cuidadora. El monje Rom\u00e1n le facilita el h\u00e1bito y le proporciona alimento en la gruta en la que se refugia durante tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>    505. Se le juntan diversos eremitas, a los que edifica y adoctrina en el esp\u00ed\u00adritu de su estado. Es obligado a ser Abad de un Monasterio cercano.<\/p>\n<p>    509. Sus exigencias de ascesis le enajenan la voluntad de los cenobitas, que intentan envenenarle. Vuelve a la soledad. Con los eremitas seguidores y con el estilo de los solitarios de S. Pacomio, organiza doce monasterios con doce cenobitas cada uno. Pasa los a\u00f1os en la oraci\u00f3n y animaci\u00f3n de los monjes.<\/p>\n<p>    529. Las persecuciones del sacerdote Florencio contra \u00e9l y sus monjes le mueven a abandonar Subiaco. Se instala en el Monte Cassinum, antigua ciudadela etrusca y romana. Establece el primer monasterio sobre aquellas ruinas y se dedica tambi\u00e9n a las necesidades de la gente de la zona, repartiendo limosnas y alimentos.<\/p>\n<p>    530. Probable a\u00f1o de redacci\u00f3n de la Regla de los monjes, bajo el esp\u00ed\u00adritu del trabajo y de la oraci\u00f3n: \u00abOra et Labora\u00bb ser\u00e1 el lema milenario que la inspira.<\/p>\n<p>    535. Se desencadena la guerra de Justiniano I contra los Ostrogodos. Abunda el hambre y la peste. El monasterio socorre a muchos mendigos y acoge a nuevos monjes. Se junta con \u00e9l su hermana Escol\u00e1stica, para fundar el monasterio femenino cerca de Montecassino. Tambi\u00e9n por esos a\u00f1os env\u00ed\u00ada un monjes a fundar Terracina.<\/p>\n<p>    543. Su fama se ha extendido enormemente. Le visita el rey ostrogodo Totila, que intenta enga\u00f1arle sobre su personalidad, pero a quien el santo descubre, increpa sus crueldades y profetiza su pronta muerte. Muchos nobles le conf\u00ed\u00adan sus hijos para que los eduque. Son famosos los ni\u00f1os Mauro y Pl\u00e1cido.<\/p>\n<p>   547. El 10 de Febrero le visita su hermana para conversar espiritualmante. Ante su negativa a prolongar la conversaci\u00f3n, la hermana ora y se desencadena una tempestad. Seis d\u00ed\u00adas despu\u00e9s, ve el alma de su hermana subir al cielo y entierra su cuerpo en la sepultura que ten\u00ed\u00ada preparada para s\u00ed\u00ad. El 21 de Marzo del mismo a\u00f1o muere y es enterrado en otra sepultura que hab\u00ed\u00ada ya preparado.<\/p>\n<p>    2. Escritos:<\/p>\n<p>    Se conserva suya \u00abLa Regla de los Monasterios\u00bb, sin complementos y  sin comentarios. Es  el escrito que le define y resulta suficiente para descubrir todo lo que late en este hombre singular, influyente, clarividente, genial.<\/p>\n<p>    Su sentido del orden y su inmenso coraz\u00f3n humano, su extraordinaria sensatez y su valoraci\u00f3n de la austeridad, del trabajo, de la familia y de la solidaridad entre los hombres, su finura espiritual y su gran intuici\u00f3n, hacen todav\u00ed\u00ada hoy a este incomparable Patr\u00f3n de Europa el mejor regalo de la Providencia.<\/p>\n<p>    Su obra produjo frutos durante mil quinientos a\u00f1os. Su dinamismo salt\u00f3 de los monasterios al mundo europeo, que en su tiempo se construy\u00f3 sobre los fundamentos del fenecido imperio romano.<\/p>\n<p>    Cada centro monacal, impregnado de su sentido pr\u00e1ctico y de su amor a la justicia, de su esp\u00ed\u00adritu trascendente y de su sensibilidad social, fue un magn\u00ed\u00adfico puntal en la construcci\u00f3n de la Europa que entonces se reestructuraba y de los reinos que tejer\u00ed\u00adan durante siglos su rico mosaico de razas.<\/p>\n<p>    3. San Benito educador<br \/>\n    La pedagog\u00ed\u00ada que se deriva de la sabia Regla de S. Benito y de su inmenso sentido com\u00fan bien merece el calificativo de Pedagog\u00ed\u00ada de valores humanos:<br \/>\n   &#8211;  La seriedad y el esfuerzo, la experiencia y la lucha por los ideales, la solidaridad y la colaboraci\u00f3n, la disciplina y la eficacia en el trabajo, fueron sus fuerzas directivas.<\/p>\n<p>   &#8211;  El testimonio de la vida monacal, s\u00ed\u00adntesis magistral de la nobleza y de la sencillez, de la paz del contemplativo y de la intensa energ\u00ed\u00ada del director de almas, de las riquezas de la m\u00ed\u00adstica y de los apoyos de la actividad bienhechora, brill\u00f3 en su coraz\u00f3n de patriarca.<\/p>\n<p>   &#8211;  El respeto a la persona y el aprecio sobresaliente a la comunidad, en la que tanto crey\u00f3, se armoniz\u00f3 con las fuerzas del esp\u00ed\u00adritu y el respeto a la naturaleza que tanto resalt\u00f3.<\/p>\n<p>     No eran esas riquezas patrimonio de los nuevos pueblos j\u00f3venes que hab\u00ed\u00adan sustituido al Imperio romano. Hab\u00ed\u00ada que acostumbrar a hombres de guerra al trabajo de cada d\u00ed\u00ada, a superar la rapi\u00f1a y la ley del m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>    Cada monasterio regido por la Regla de S. Benito fue un foco de civilizaci\u00f3n. No sirvi\u00f3 s\u00f3lo para hacer santos a los monjes. Consigui\u00f3 hacer honrados a los b\u00e1rbaros, a los extranjeros, a los guerreros, a los campesinos. Nunca pudiera haber nacido la Europa que hoy conocemos sin las escuelas monacales, sin los hombres bondadosos que en ellas trabajaban con sus manos entre plegarias.<\/p>\n<p>     La pedagog\u00ed\u00ada de San Benito late con vigor en la Regla que escribi\u00f3, como fruto de su experiencia personal y de las grandes dosis de esfuerzos acumulados en la vida comunitaria y monacal. Ella ha sido una fuente de inspiraci\u00f3n humana a lo largo de los siglos.<\/p>\n<p>     Si San Benito no hubiera forjado sus monjes bienhechores, la justicia y el derecho no hubieran entrado tan hondamente en la entra\u00f1a de la cultura cristiana de Occidente. No se habr\u00ed\u00ada forjado la historia de la Iglesia con algo fundamental que siempre ha brillado en ella: el amor a la cultura como cauce de la fe, el respeto a la ciencia como soporte de creencias, la solidaridad humana como p\u00f3rtico de la caridad.<\/p>\n<p>   4. Influencia en la Iglesia<br \/>\n    Ha sido inmensa a lo largo de 1500 a\u00f1os. El secreto estuvo en el humanismo de las consignas encerradas en la Regla benedictina, la cual impon\u00ed\u00ada muy poca austeridad y ascetismo: ten\u00ed\u00adan que disponer de la comida, ropa y abrigo adecuados; dependiendo de la \u00e9poca del a\u00f1o y de las fiestas lit\u00fargicas, los benedictinos destinar\u00ed\u00adan entre cuatro y seis horas para celebrar el Oficio divino y siete horas para dormir.<\/p>\n<p>     El resto del d\u00ed\u00ada se dedica a trabajar (agricultura, biblioteca, monasterio), a la lectura religiosa y a la meditaci\u00f3n. El abad es la autoridad m\u00e1xima, aunque \u00e9l mismo est\u00e1 sujeto a la Regla y debe consultar con la comunidad sobre los asuntos m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>    Con sus sabias consignas, la Orden fue multiplicando los monasterios por muchos pa\u00ed\u00adses del Centro y Oeste europeo. Hasta el siglo XI, en que aparecen los Can\u00f3nigos agustinos, y hasta el XII, cuando surgen las Ordenes mendicantes y los contemplativos, fue durante seis siglos la \u00fanica Orden monacal de Occidente. Para cuando pierde la hegemon\u00ed\u00ada en el siglo XIV hab\u00ed\u00ada ya aportado a la marcha de la Iglesia, seg\u00fan datos de 1354, 24 papas, 200 cardenales, 7.000 arzobispos, 15.000 obispos, 1.560 santos canonizados y 5.000 beatos.<\/p>\n<p>    En el siglo XIV la orden benedictina contaba con 37.000 miembros. Sufri\u00f3 mucho con la Reforma protestante y se redujo a 5.000 a finales del XVI.<\/p>\n<p>    A pensar de las oleadas de \u00abreforma\u00bb que sufri\u00f3 la Orden: Cluny en el siglo XII, el C\u00ed\u00adster en el XIII y la Trapa en el XVII, el esp\u00ed\u00adritu benedictino, el que late en la insuperable Regla Mon\u00e1stica de su fundador, permanece vivo hasta nuestros d\u00ed\u00adas, produce frutos de santidad y es fuente y ejemplo de creatividad, de fortaleza y de serenidad.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[932](480-547) Benito de Nursia fue el gran educador de Europa, debido a la maravillosa obra que inici\u00f3 por medio de sus monasterios, por el ritmo de vida que imprimi\u00f3 en ellos y por el eco beneficioso de sus orientaciones y de sus intuiciones sociales y eclesiales. 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