{"id":9931,"date":"2016-02-05T07:12:36","date_gmt":"2016-02-05T12:12:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/biblia-y-catequesis\/"},"modified":"2016-02-05T07:12:36","modified_gmt":"2016-02-05T12:12:36","slug":"biblia-y-catequesis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/biblia-y-catequesis\/","title":{"rendered":"BIBLIA Y CATEQUESIS"},"content":{"rendered":"<p>[010]<br \/>\n    La Biblia es el alma de la catequesis. Es la primera fuente de inspiraci\u00f3n de todo catequista. Sin amor sincero y sin profundos conocimientos de la Palabra divina depositada en ella no puede haber una buena tarea catequ\u00e9tica en ning\u00fan nivel ni \u00e1mbito.<\/p>\n<p>  1. Significado y terminolog\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    Biblia (en singular \u00abbiblos\u00bb, en griego libro) indica el conjunto de Libros sagrados (46 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo). En sentido mayest\u00e1tico, ese plural alude al \u00abLibro de los libros\u00bb, al \u00abLibro por excelencia\u00bb.<\/p>\n<p>    1.1. Sagrada Escritura<\/p>\n<p>     La solemos llamar Sagrada Escritura, siguiendo usos jud\u00ed\u00ados y de los primitivos cristianos. Escritura alude a la materialidad del escrito. En ella est\u00e1 contenida comunicaci\u00f3n, la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>     La intervenci\u00f3n divina, que se acomoda a la actuaci\u00f3n humana, nos lleva tambi\u00e9n a hablar de Revelaci\u00f3n y de Inspiraci\u00f3n divinas. Dios \u00abrevela\u00bb (su amor, su misterio, su doctrina, su ley) a quien no lo conoce. En la Escritura est\u00e1 la Revelaci\u00f3n de Dios. Pero tambi\u00e9n mueve, impulsa, \u00abinspira\u00bb, a los autores humanos para que escriban lo que El quiere y s\u00f3lo ello.<\/p>\n<p>    Los jud\u00ed\u00ados hablan de la \u00abEscritura\u00bb y los cristianos hablan de \u00abPalabra\u00bb; ambos hablan de \u00abBiblia\u00bb. La Biblia cristiana es Escritura Sagrada confiada a la Iglesia. Se apoya en la Escritura jud\u00ed\u00ada. Los 39 de los jud\u00ed\u00ados fueron escritos en hebreo (lenguaje hablado antes de la cautividad de Babilonia), a excepci\u00f3n de algunos textos que fueron redactados en arameo (el hablado en Babilonia y que mantuvo Israel despu\u00e9s del regreso).<\/p>\n<p>    1.2. En tiempos de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    Jes\u00fas hablaba arameo, en su dialecto galileo. En Palestina se usaba el \u00abcanon\u00bb o lista de libros que aceptaban los escribas y los sacerdotes del Templo.<\/p>\n<p>    Era el canon llamado de Jerusal\u00e9n. Agrupaba los libros santos en \u00abLa ley y los profetas\u00bb y a\u00f1ad\u00ed\u00ada los otros escritos.<\/p>\n<p>   &#8211; La Ley (la Torah) era lo m\u00e1s sagrado. Alud\u00ed\u00ada al Pentateuco (cinco rollos, penta-teujos) atribuido a Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>   &#8211; Los Profetas (los Nebi&#8217;im) abarcaban los libros hist\u00f3ricos antiguos (profetas anteriores) y los que llamamos hoy \u00abprof\u00e9ticos\u00bb (profetas posteriores). Tambi\u00e9n eran as\u00ed\u00ad los Salmos por ser de David.<\/p>\n<p>   &#8211; Valoraban otros libros santos, hagiogr\u00e1ficos (Kethubim, piadosos), como los Sapienciales y las Cr\u00f3nicas.<\/p>\n<p>    Los jud\u00ed\u00ados del Mediterr\u00e1neo (en Di\u00e1spora o dispersi\u00f3n) eran numerosos. Hablaban el griego com\u00fan o popular y prefer\u00ed\u00adan el canon o lista de Alejandr\u00ed\u00ada, ciudad con numerosa comunidad jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Segu\u00ed\u00adan la traducci\u00f3n griega de la Biblia, pues ellos no entend\u00ed\u00adan ya el arameo y menos el hebreo. Eran m\u00e1s tolerantes con el canon y admit\u00ed\u00adan otros libros que no aceptaban en Jerusal\u00e9n (los \u00abDeuterocan\u00f3nicos\u00bb: Tob\u00ed\u00adas, Judith, Baruc, Sabidur\u00ed\u00ada, Eclesi\u00e1stico, incluso 1 y 2 Macabeos y partes de Daniel y Esther). Segu\u00ed\u00adan la traducci\u00f3n hecha en el siglo III a. de C., cuando se impuso la cultura griega en toda la regi\u00f3n. Hab\u00ed\u00ada sido realizada, o iniciada, hacia el 250 a de C., en tiempos del rey Ptolomeo II Filadelfo. La tradici\u00f3n la atribu\u00ed\u00ada a 70 sabios y por eso se conoce con el nombre \u00abVersi\u00f3n de los LXX\u00bb.<\/p>\n<p>   1.3. Los primeros cristianos.<\/p>\n<p>   Extendidos pronto por el Mediterr\u00e1neo, proced\u00ed\u00adan al principio del juda\u00ed\u00adsmo en su mayor parte. Siguieron el canon de Alejandr\u00ed\u00ada. Las citas en los escritos suyos, las que tenemos en el Nuevo Testamento, estaban tomadas de esa traducci\u00f3n griega de los LXX.<\/p>\n<p>    El Antiguo Testamento cristiano organiz\u00f3 los libros seg\u00fan su orden y distribuci\u00f3n, que era algo diferente del de Jerusal\u00e9n: Pentateuco, libros hist\u00f3ricos, los po\u00e9ticos, los sapienciales, los prof\u00e9ticos. Segu\u00ed\u00adan criterios cronol\u00f3gicos y no el modo de Jerusal\u00e9n, que daba el m\u00e1ximo valor a la Torah.<\/p>\n<p>   1.4. Nueva Biblia.<\/p>\n<p>   Los cristianos a\u00f1adieron los 27 libros del Nuevo Testamento. Al relatar los \u00abdichos y hechos de Jes\u00fas\u00bb (Evangelio), o los comentarios de los Ap\u00f3stoles que hab\u00ed\u00adan vivido con Jes\u00fas (Ep\u00ed\u00adstolas, Hechos, Apocalipsis), se acostumbraron a mirarlos tambi\u00e9n como Palabra de Dios, tan inspirada como la del Antiguo Testamento y a leerla en sus asambleas.<\/p>\n<p>    Incluyeron esos escritos con igual valor que los antiguos, que hab\u00ed\u00adan sido reconocidos como inspirados por el mismo Se\u00f1or y por los Ap\u00f3stoles. En esos escritos, que surgieron a lo largo del siglo I, se reflejaba la conciencia de que una \u00abnueva alianza, otro \u00abTestamento\u00bb, hab\u00ed\u00ada  comenzado con la llegada de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    Algunos de los 27 libros tambi\u00e9n tuvieron dificultades para ser aceptados en algunas comunidades (los deuterocan\u00f3nicos: Hbr. Sant. 2 Petr. Jud. Apoc.)<\/p>\n<p>    Pero pronto el Nuevo Testamento incluy\u00f3 todos: cuatro Evangelios, los Hechos de los Ap\u00f3stoles, las 14 Ep\u00ed\u00adstolas o cartas llamadas de S. Pablo o atribuidas a \u00e9l, las otras 7 de Ap\u00f3stoles y el Apocalipsis.<\/p>\n<p>     Los protestantes o reformados, desde el siglo XVI, rechazaron los libros que no estaban en la Biblia hebrea (pseudoep\u00ed\u00adgrafos los llaman): Los cat\u00f3licos, desde el Concilio de Trento (1545-1563), aceptaron todos con igual valor, mir\u00e1ndolos como dep\u00f3sito de la Palabra divina.<\/p>\n<p>     Los 73 libros de la Biblia (45 \u00f3 46 y 27) fueron poco a poco aceptados y apreciados por igual. Formaron la \u00abBiblia\u00bb cristiana, el \u00abDep\u00f3sito de la fe\u00bb al cual deben acudir los ministros de la Palabra.<\/p>\n<p>  2. Uso asc\u00e9tico y dogm\u00e1tico<br \/>\n    La Biblia es libro religioso. En \u00e9l se apoya la fe de los creyentes, jud\u00ed\u00ados y cristianos, protestantes y cat\u00f3licos. La Iglesia la mira como primera fuente de fe. Y es normal que sea el soporte de las doctrinas, de la piedad y de la plegaria, de la predicaci\u00f3n y de la catequesis para todos los que siguen a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    Con todo, la Biblia reclama una conveniente ex\u00e9gesis, tanto oficial o dada por la Iglesia, como personal o meditada por cada cristiano seg\u00fan su conciencia.<\/p>\n<p>    Los cat\u00f3licos interpretan la Biblia, Antiguo y Nuevo Testamento, a la luz de lo que dice la Iglesia (Magisterio, Tradici\u00f3n, Comunidad). Si predomina la visi\u00f3n de la propia conciencia (libre examen), nos movemos en los criterios de la Reforma protestante. Si preferimos la interpretaci\u00f3n de la Iglesia a la propia, nos hallamos en clave cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>    Sin correcta ex\u00e9gesis no puede haber buena catequesis, pues los libros sagrados encierran mensajes divinos en lenguajes humanos. Es objetivo central de toda tarea educativa y catequ\u00e9tica ense\u00f1ar a \u00ableer\u00bb, entender, vivir, proclamar y celebrar la Palabra divina.<\/p>\n<p>    El lenguaje de la Biblia ha moldeado y dado forma a las oraciones, a la liturgia, a los himnos del cristianismo, como tambi\u00e9n aconteci\u00f3 en el juda\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>    La Biblia es la gu\u00ed\u00ada primera del que trata de se\u00f1alar caminos a la fe de los dem\u00e1s. Un catequista no puede dejar de meditar, estudiar y profundizar continuamente la Palabra de Dios hecha Escritura Sagrada. En ella sabe ver la presencia de Dios y los datos humanos en los que se alberga.<\/p>\n<p>   3. Inspiraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica<br \/>\n    El alma de la Biblia, Antiguo y Nuevo Testamento, es la referencia a Dios. Por eso debe ser mirada y le\u00ed\u00adda con fe.<\/p>\n<p>    Los primeros cristianos recogieron del juda\u00ed\u00adsmo el respeto santo y santificador a las Escrituras. Jes\u00fas, como buen jud\u00ed\u00ado, estuvo siempre pendiente de ellas (de los Salmos, de los Profetas, de la Ley del Se\u00f1or). Los testigos que vivieron con El, entendieron perfectamente tal actitud.<\/p>\n<p>    En la Palabra de Dios ve\u00ed\u00adan los seguidores de Jes\u00fas, y los cristianos siguen viendo hoy, la luz de la inteligencia y el aliento de la voluntad para el creyente.<\/p>\n<p>    La \u00abhistoria\u00bb del Pueblo elegido, es decir la \u00abHistoria\u00bb de la Salvaci\u00f3n, est\u00e1 siempre presente en la conciencia de los creyentes. Por eso los cristianos no miran a la Biblia como un libro religioso m\u00e1s. Ven en ella el testimonio escrito de la relaci\u00f3n de Dios con los hombres.<\/p>\n<p>    Jud\u00ed\u00ados y cristianos creen que Dios la ha inspirado, no escrito. Una voluntad divina se halla depositada en sus palabras: en su contenido y en sus formas. Su mensaje viene de Dios: los lenguajes vienen de los diversos autores santos (hagi\u00f3grafos) que la escribieron bajo el impulso (inspiraci\u00f3n) de Dios.<\/p>\n<p>    Los libros del Nuevo Testamento aluden continuamente a la autoridad de las Escrituras antiguas en apoyo de sus alegaciones con respecto a Jesucristo. La doctrina de la inspiraci\u00f3n de la Biblia por el Esp\u00ed\u00adritu Santo y la explicaci\u00f3n de su infalibilidad religiosa se fue aclarando  m\u00e1s tarde. Pero la actitud reverente ante la Escritura ha sido permanente entre los cristianos.<\/p>\n<p>4.  Los lenguajes b\u00ed\u00adblicos<\/p>\n<p>   La Biblia no es un libro de ciencia, de historia o de sociolog\u00ed\u00ada. Dios ha querido que se escriba tal como est\u00e1 (inspiraci\u00f3n). Ha querido adaptarse totalmente a las condiciones (sincat\u00e1basis o sintonizaci\u00f3n total) y a los rasgos de los escrito\u00c2\u00adres que fueron perfilando sus p\u00e1ginas o documentos a lo largo de siglos.<\/p>\n<p>   Hoy los estudiosos ahondan en estilos, en lenguajes, en fuentes y en formas de expresi\u00f3n, etc. Tratan de dar luz sobre el ropaje y el lenguaje humano que rodea el mensaje divino, sin que ello disminuya su misteriosa identidad de \u00abPalabra divina\u00bb y la autoridad y valor religioso del \u00abLibro sagrado\u00bb.<\/p>\n<p>   Los te\u00f3logos biblistas han perfilado numerosas teor\u00ed\u00adas y explicaciones sobre las fuentes o formas humanas en que se encarna el mensaje divino de la Biblia.<\/p>\n<p>   No hay ninguna de ellas aceptada por todos, convincente y demostrada. Pero las opiniones humanas ayudan todas a aclarar la presencia divina en los envoltorios humanos: lenguajes, estilos, fuentes, modos de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>5. Fuentes b\u00ed\u00adblicas<\/p>\n<p>    Tal como conocemos hoy el Antiguo Testamento, y tambi\u00e9n el Nuevo, es seguro que su forma actual es la fase final de una serie pasos previos: documentos, hechos, escritos iniciales, datos recopilados no de una forma excesivamente planificada. Luego vino la ordenaci\u00f3n, la depuraci\u00f3n, la organizaci\u00f3n a la manera de texto coherente.<\/p>\n<p>    La variedad de fuentes humanas se demuestra por los estilos, las repeticiones, los nombres, las referencias, las coincidencias, las discrepancias, que se advierten en sus p\u00e1ginas.<\/p>\n<p> 5.1. Fuentes del A. T.<\/p>\n<p>    En lo referente al Antiguo Testamento, los libros m\u00e1s recientes pudieron haberse escrito de seguido, por ejemplo Macabeos o La Sabidur\u00ed\u00ada, que son m\u00e1s recientes (del 160 0 150 a C)  Los m\u00e1s antiguos fueron frutos del esfuerzo recopilador a partir de documentos muy diversos.<\/p>\n<p>    Tal como hoy la poseemos es casi seguro que la Biblia jud\u00ed\u00ada se prepar\u00f3 en el Templo de Jerusal\u00e9n entre el siglo V y el IV, es decir poco despu\u00e9s de la vuelta de la Cautividad (539 a C.) como fruto del deseo de restaurar el culto, la conciencia de pueblo, la fe en Dios protector del pueblo que de nuevo se organizaba en torno a Jerusal\u00e9n<br \/>\n    En su preparaci\u00f3n influy\u00f3 sin duda la costumbre iniciada en Babilonia de leer textos sagrados en las sinagogas o reuniones de los deportados. Se encontraban los s\u00e1bados en lugares \u00abdel destierro\u00bb para leer cartas de consuelo, para repasar las leyes santas, para recibir los mensajes de los profetas. Se animaban as\u00ed\u00ad a conservar su fe y sus tradiciones.<\/p>\n<p>    Recordemos que la Biblia abarca desde los relatos atribuidos a Mois\u00e9s, que vivi\u00f3 hacia el siglo XIII, y reflejaban datos sobre la creaci\u00f3n del mundo, la existencia de los Patriarcas y la milagrosa liberaci\u00f3n de Egipto, hasta la destrucci\u00f3n del pueblo y del Templo por el Rey de Babilonia el a\u00f1o 586.<\/p>\n<p>    Los israelitas comenzaron a reorganizarse despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Babilonia y el nuevo Reino teocr\u00e1tico que se agrup\u00f3 en torno al reconstruido Templo de Jerusal\u00e9n sirvi\u00f3 de referencia a los otros jud\u00ed\u00ados que nunca regresaron a la tierra de sus mayores.<\/p>\n<p>    A partir de este momento, el pueblo y sus sacerdotes comenzaron a tener especial inter\u00e9s por poseer ordenados sus \u00abEscritos\u00bb para leer y comentar la \u00abHistoria de la Salvaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>    El escritor (o escritores) de cada libro ten\u00ed\u00ada por objetivo relatar la historia de Israel, resaltando ese car\u00e1cter de \u00abpueblo elegido\u00bb. Dejaba clara la presencia de Dios, incluso en los castigos. En Jerusal\u00e9n y en Palestina, despu\u00e9s de iniciar la vida en el Templo reconstruido, o tal vez antes, los jud\u00ed\u00ados se dieron cuenta de ser un pueblo amado de Dios y capaz de sobrevivir a su destrucci\u00f3n, por la misericordia divina, cosa que no hab\u00ed\u00ada sucedido con otros pueblos cercanos.<\/p>\n<p>    Y en los grupos judaicos extendidos por las naciones se busc\u00f3 mantener la referencia al Dios verdadero y a la elecci\u00f3n salvadora y restauradora. Por eso se hac\u00ed\u00ada de los Libros Sagrados v\u00ed\u00adnculo de uni\u00f3n eficaz.<\/p>\n<p>    A veces se alude a las fuentes de consulta: Anales de los reyes, tradiciones, genealog\u00ed\u00adas, etc. (Jos. 10. 13; 2 Sam. 1. 18 y 2 Re. 15. 6). Pero siempre es f\u00e1cil advertir c\u00f3mo en los libros b\u00ed\u00adblicos se acumulan los materiales o escritos parciales: leyes, plegarias, cantos, cr\u00f3nicas, pactos, profec\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    Las atribuciones de algunos libros a un autor concreto, a la luz de los datos actuales, no deja de ser una ficci\u00f3n literaria. (Pentateuco a Mois\u00e9s, Salmos a David, Sabidur\u00ed\u00ada a Salom\u00f3n), salvo en los casos de personajes menos mitificados y m\u00e1s delimitados: Isa\u00ed\u00adas, Jes\u00fas Ben-Sira, Jerem\u00ed\u00adas. etc.<\/p>\n<p>    En cierto sentido, el verdadero autor de las Escrituras es la comunidad religiosa, la cual va haciendo de los escritos santos su norma de fe y de vida.<\/p>\n<p>    Los estudiosos suelen hablar de ciertas fuentes comunes en los libros m\u00e1s antiguos, como el Pentateuco. Se citan hasta cuatro fuentes b\u00e1sicas o tipos de documentos:<br \/>\n  *  J o Yave\u00ed\u00adstas, que se reflejan en documentos que llaman a Dios Yaweh.<br \/>\n  *  E o Elo\u00ed\u00adstas, que aparece en documentos que designan Eloim (plural de El) a Dios.<br \/>\n  *  P o Sacerdotales (Priest en ingl\u00e9s) que se advierten en muchos documentos de \u00ed\u00adndole cultual relativos al templo.<br \/>\n  *  D o Deuteron\u00f3micas, las cuales implican una recopilaci\u00f3n legal o jur\u00ed\u00addica tambi\u00e9n sacerdotal.<\/p>\n<p>    Si a ellas a\u00f1adimos cr\u00f3nicas que los Reyes sol\u00ed\u00adan escribir y conservar en sus Cortes palaciegas desde el siglo VII, profec\u00ed\u00adas, pactos, augurios, plegarias y cantos populares, que eran repetidos de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, etc, tenemos el probable origen documental del Antiguo Testamento.<\/p>\n<p>5.2. Fuentes del N. T.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n en el Nuevo Testamento se advierten varias fuentes diversas. No cabe duda de que desde la muerte de Jes\u00fas (a\u00f1o 30 \u00f3 33), sus seguidores hicieron lo posible por conservar listas escritas (los logia) de dichos y hechos del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    El relato de la Pasi\u00f3n tuvo que ser el primer \u00abevangelio\u00bb que alguien escribi\u00f3 o recit\u00f3 con emoci\u00f3n en las asambleas de los primeros seguidores del crucificado. Las cartas que algunos de los mensajeros escrib\u00ed\u00adan a sus evangelizados eran le\u00ed\u00addas con amor en las asambleas, tal como se refleja en S. Pablo (2 Tes. 2. 2; Col. 4. 16). El com\u00fan denominador era siempre la figura del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    El Nuevo Testamento queda configurado, tal como hoy lo tenemos, a comienzos del siglo II. Pronto son rechazados como \u00abfalsos escritos\u00bb (ap\u00f3crifos) otros documentos que tambi\u00e9n circularon como si fueran \u00abevangelios\u00bb entre los hermanos y pretendieron reflejar la historia y la doctrina del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    Lucas declara su inter\u00e9s por documentarse con escritos y afirma que \u00abmuchos se han propuesto componer un relato sobre lo que aconteci\u00f3 entre nosotros desde el principio\u00bb (Lc. 1. 1). Su libro sobre los \u00abHechos de Jes\u00fas y de los Ap\u00f3stoles\u00bb, con probabilidad fue singular en sus inicios, pero se dividi\u00f3 en dos (Evangelio y Hechos) en el siglo II, tal vez por la tendencia a unificar lo alusivo al Se\u00f1or. Recogi\u00f3 documentos entra\u00f1ables, como los hechos de la Pasi\u00f3n, y algunos originales, como los de la infancia.<\/p>\n<p>6. Traducciones y versiones<\/p>\n<p>    La expresi\u00f3n del texto b\u00ed\u00adblico en lenguas diferentes de aquellas en las que fue escrito o divulgado al principio.<\/p>\n<p>  6.1. Lenguas y usos.<\/p>\n<p>  La Biblia no fue escrita para los te\u00f3logos y ni gentes cultas, sino para los creyentes sencillos que se juntaban para recordar los hechos maravillosos de Dios y animarse en la fe.<\/p>\n<p> &#8211;  Los jud\u00ed\u00ados la le\u00ed\u00adan, sobre todo, en las sinagogas m\u00e1s que en el Templo. El mismo Jes\u00fas ley\u00f3 a Isa\u00ed\u00adas en Cafarnaum (Mc. 1. 21 y Jn. 6. 59) y sobre todo en Nazareth (Lc. 4.18), provocando la admiraci\u00f3n: \u2020\u0153\u00bfDe d\u00f3nde le vienen las letras a \u00e9ste?\u00bb (Jn. 7.15).<\/p>\n<p> &#8211;  Jes\u00fas alud\u00ed\u00ada a \u00abla ley y a los profetas\u2020\u009d para autentificar su autoridad. \u00abEllos escribieron de M\u00ed\u00ad y no les cre\u00e9is\u00bb (Jn. 5.39). En los Sin\u00f3pticos Jes\u00fas alude a las Escrituras 46 veces y en Juan hay 26 referencias a las Escrituras santas.<\/p>\n<p> &#8211;  Los cristianos siguieron la misma pr\u00e1ctica al principio. Ellos en general proced\u00ed\u00adan de clases humildes y de trabajo. No sab\u00ed\u00adan leer. Escuchaban lo que le\u00ed\u00adan sus animadores y luego explicaban los m\u00e1s cultos el significado de lo le\u00ed\u00addo. Se terminaba sus reuniones con plegarias (salmos e himnos) y con la Eucarist\u00ed\u00ada o fracci\u00f3n del pan.<\/p>\n<p>   Cuando los jud\u00ed\u00ados dejaron de hablar el hebreo y los cristianos el griego, las Escrituras se volvieron ininteligibles. Hubo que hacer traducciones para la lectura, la celebraci\u00f3n y la catequesis. Y \u00e9stas fueron numerosas tanto para los jud\u00ed\u00ados al arameo en Palestina o al griego en los dem\u00e1s sitio, como m\u00e1s adelante para los cristianos que fueron pasando al lat\u00ed\u00adn en Occidente o a los lenguajes locales (copto, sir\u00ed\u00adaco, etc.)<\/p>\n<p>    Para los jud\u00ed\u00ados, las versiones m\u00e1s significativas se conocen con el nombre de \u00ablos Targum\u00bb o textos traducidos del hebreo al arameo. Abundan ya desde el siglo II, debido al uso que se hace de ellos en sus lecturas en la sinagoga. M\u00e1s que traducciones, los Targum fueron comentarios parafraseando el texto original.<\/p>\n<p>   Los dos Targum m\u00e1s importantes fueron hechos en Palestina el primero, en los dos primeros siglos, y en alg\u00fan lugar de Siria el segundo, el Neofiti I, cuyo mejor resto se conserva en la Biblioteca del Vaticano. Los restos m\u00e1s precisos y completos de otros se hallan en fragmentos procedentes de Babilonia, por ejemplo el de Onquelos (Pentateuco) y los de Jonat\u00e1n (Profetas), ambos del siglo I.<\/p>\n<p>   Muy usada fue la versi\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la P\u00ea\u0161itta, o traducci\u00f3n del hebreo a la lengua sir\u00ed\u00adaca, iniciada con probabilidad en el siglo I d. C.<\/p>\n<p>   6. 2. Versiones cristianas<\/p>\n<p>   Los cristianos se comunicaron en la lengua \u00abpopular\u00bb usada en casi todo el Mediterr\u00e1neo, sobre todo oriental: el griego com\u00fan. En \u00e9l se conservaron sus escritos procedentes del juda\u00ed\u00adsmo y sus primeros textos \u00abevang\u00e9licos\u00bb.<\/p>\n<p>   Han quedado escasos restos de los primeros tiempos: eran malos materiales, hubo persecuciones frecuentes, la transmisi\u00f3n preferentemente fue oral. Poseemos s\u00f3lo algunos fragmentos y sobre todo citas de los primeros Padres o escritores. A trav\u00e9s de testimonios posteriores, sabemos que se usaron para animar las asambleas que preferentemente se ten\u00ed\u00ada el primer d\u00ed\u00ada de la semana, el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (el domingo).<\/p>\n<p>   Las versiones fueron diversas en los dos primeros siglos. Son conocidas en parte las de Aquila, S\u00ed\u00admmaco, Teodosio, Luciano. Y existieron otras m\u00e1s.<\/p>\n<p>   La m\u00e1s antigua latina (vetus latina) circul\u00f3 desde el siglo II. No fue una traducci\u00f3n del hebreo, sino del texto de la Biblia griega de los LXX.<\/p>\n<p>   Cuando se multiplicaron, las versiones fueron diferentes y m\u00faltiples en la forma. Ya desde el siglo III se vieron los inconvenientes y se ech\u00f3 en falta uniformidad en las diversas comunidades.<\/p>\n<p>   Or\u00ed\u00adgenes (184-253) en es siglo III prepar\u00f3 una Biblia (Antiguo Testamento) voluminosa (50 vol\u00famenes), en seis columnas con seis versiones paralelas, para poder comparar el texto. Se la llam\u00f3 la Hexapla o Biblia en seis idiomas (hebreo, hebreo transliterado al griego, y las versiones de Aquila, S\u00ed\u00admaco, Teodosio y Luciano). Fue la cumbre de las traducciones antiguas, aunque hoy se ha perdido en su mayor parte.<\/p>\n<p>    6. 3. La \u00aboficial\u00bb.<\/p>\n<p>    Ya a finales del siglo IV, el Papa S. D\u00e1maso confi\u00f3 (a\u00f1o 382) al erudito presb\u00ed\u00adtero romano San Jer\u00f3nimo (342-420) la misi\u00f3n de recoger en Oriente los mejores textos hebreos del Antiguo Testamento y disponer una traducci\u00f3n en lat\u00ed\u00adn que unificara las existentes en la Comunidad de Roma y en otros lugares influidos por ella. Esa traducci\u00f3n, conocida con el nombre de Vulgata (la com\u00fan, la vulgar), ha sido la oficial de la Iglesia hasta el siglo XX.<\/p>\n<p>   Pero otras traducciones a diversas lenguajes de Oriente (copto, sir\u00ed\u00adaco, etc.) y de Occidente, (celtas, francos, eslavos, sajones, godos, eslavos, etc.) fueron tambi\u00e9n usadas a medida que el proceso de cristianizaci\u00f3n fue avanzando en determinados lugares ajenos a la cultura latina.<\/p>\n<p>   6.4. Conservaci\u00f3n del texto.<\/p>\n<p>  Por otra parte, apenas si se conservan escritos realizados materialmente en tiempos antiguos. Los textos se mantienen por sus \u00abcopias\u00bb posteriores en otros materiales (pergaminos y algunos papiros). Quedan pocos textos completos.<\/p>\n<p>   Los papiros (papel) hechos de sustancia vegetal se deterioraban pronto y hab\u00ed\u00ada que recuperar el texto con otra \u00abcopia\u00bb a partir del envejecido.<\/p>\n<p>   Los pergaminos son pieles curtidas (muy comercializadas, por ejemplo en P\u00e9rgamo); duraban mucho m\u00e1s, pero eran m\u00e1s caros, sobre todo si iban cosidos en forma de libro (c\u00f3dices) y ten\u00ed\u00adan textos muy cotizados.<\/p>\n<p>   A veces quedan documentos en \u00abpalimsestos\u00bb (pergaminos raspados y reutilizados), que hoy se logran descifrar y leer con ciertas t\u00e9cnicas.<\/p>\n<p>   6.4.1. La Biblia hebrea.<\/p>\n<p>   Se conserv\u00f3 en los siglos posteriores a la destrucci\u00f3n de Palestina, sobre todo en textos traducidos en comunidades jud\u00ed\u00adas de diversos lugares. Se tradujo del hebreo al arameo por los llamados \u00abmasoretas\u00bb o escritores que pretendieron conservar la Palabra de Dios para las Sinagogas desde el siglo II.<\/p>\n<p>   Los prepararon para la lectura p\u00fablica, poniendo puntuaciones y vocales, elementos de que carec\u00ed\u00ada el texto primitivo.<\/p>\n<p>   La versi\u00f3n m\u00e1s conocida, empleada como base de traducciones recientes, es la reproducci\u00f3n de un texto masor\u00e9tico escrito en 1088. En forma de c\u00f3dice, es el manuscrito m\u00e1s antiguo de la Biblia hebrea \u00ed\u00adntegra. Se halla en la Biblioteca P\u00fablica de San Petersburgo, en Rusia.<\/p>\n<p>   Otro texto masor\u00e9tico valioso es el C\u00f3dice de Alepo, de primera mitad del siglo X d. C. Se halla en la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>   La mayor parte de los textos proceden del siglo VI. Fueron descubiertos en algunos yacimientos o dep\u00f3sito, que forman las delicias de los arque\u00f3logos.<\/p>\n<p>   Uno de ellos fue, por ejemplo, el de la \u00abgenizz\u00e1\u00bb, o dep\u00f3sito de libros, de la sinagoga de El Cairo.<\/p>\n<p>   Y el m\u00e1s espectacular y valiosos de los \u00faltimos siglos ha sido el hallazgo de las cuevas de Qumram, cerca del Mar Muerto, en el 1948. Se trata de una colecci\u00f3n de numerosos manuscritos y fragmentos de pergaminos, procedentes del monasterio esenio cercano, destruido el a\u00f1o 70 por lo romanos.<\/p>\n<p>   6.4.2. Manuscritos cristianos.<\/p>\n<p>   Los m\u00e1s arcaicos y m\u00e1s importantes de la Biblia cristiana son el C\u00f3dice Vaticano (en la Biblioteca del Vaticano), el C\u00f3dice Sina\u00ed\u00adtico y el C\u00f3dice Alejandrino (ambos en el Museo Brit\u00e1nico).<\/p>\n<p>   En ellos, y en otros muchos menos completos, el texto sagrado se hallaba en diversas formas (griego y lat\u00ed\u00adn arcaicos, etc.) y su texto refleja la veneraci\u00f3n de la comunidades cristianas, sobre todo a partir de que los monasterios van incrementando su acci\u00f3n colonizadora y cristianizadora y los se\u00f1ores feudales quieren imitar su influencias culturales.<\/p>\n<p>   Con todo, durante los mil a\u00f1os de Edad Media la Biblia fue le\u00ed\u00adda y conocida por la versi\u00f3n de S. Jer\u00f3nimo en los \u00e1mbitos romanos y en aquellos en donde alcanzaba su influencia.<\/p>\n<p>   6.4.3. Tiempos modernos.<\/p>\n<p>   Desde el Renacimiento europeo (siglos XIV y XV), se divulgaron otras traducciones nuevas.<\/p>\n<p>   Por ejemplo, fue influyente la hecha al alem\u00e1n por Mart\u00ed\u00adn Lutero, terminada en 1534, y base de la Reforma protestante. En ella quitaba los libros no contenidos en el canon de Jerusal\u00e9n y menospreciaba algunos de los textos cristianos, como la Ep\u00ed\u00adstola de Santiago, que m\u00e1s pod\u00ed\u00adan suscitar oposici\u00f3n a sus tesis doctrinales.<\/p>\n<p>    En Inglaterra se extendi\u00f3 la llamada \u00abBiblia Autorizada\u00bb, o versi\u00f3n del rey Jacobo, realizada en 1611 al ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>   En el siglo XIX y sobre todo en el XX, se multiplicaron los estudios b\u00ed\u00adblicos, los Institutos y Centros de trabajo escriturario, los especialistas en lenguas orientales y las publicaciones espec\u00ed\u00adficas.<\/p>\n<p>   Una verdadera \u00abrevoluci\u00f3n b\u00ed\u00adblica\u00bb se produjo con la traducci\u00f3n directa de los lenguajes originales de la Biblia y con los estudios y contrastes entre los diversos documentos arcaicos y con versiones de tiempos antiguos.<\/p>\n<p>   En la actualidad en todos los pa\u00ed\u00adses conocen esas traducciones del hebreo y arameo, o del griego precristiano, a sus idiomas respectivos, realizadas a la luz de los criterios m\u00e1s rigurosos y a partir de los documentos m\u00e1s arcaicos conservados y de sus contextos literarios.<\/p>\n<p>   6. 5. Cap\u00ed\u00adtulos y vers\u00ed\u00adculos<\/p>\n<p>   Tambi\u00e9n es bueno recordar que los libros primeros del Antiguo y del Nuevo Testamento se escribieron en forma de texto seguido. S\u00f3lo muy tard\u00ed\u00adamente se pens\u00f3 en dividirlos en fragmentos o cap\u00ed\u00adtulos, e incluso en frases muy cortas o vers\u00ed\u00adculos, para que fuera f\u00e1cil encontrar textos y usarlos con comodidad.<\/p>\n<p>   En las Sinagogas se sol\u00ed\u00ada dividir en partes, seg\u00fan la lectura se\u00f1alada para cada d\u00ed\u00ada; con frecuencia se numeraban estos fragmentos.<\/p>\n<p>   En el siglo XI, Lanfranco, consejero de Guillermo el Conquistador, dividi\u00f3 la Biblia cristiana en cap\u00ed\u00adtulos.<\/p>\n<p>   Esteban Langton, profesor de la Sorbona y luego Obispo de Cantorbery, mejor\u00f3 esta distribuci\u00f3n en cap\u00ed\u00adtulos, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. En 1226 los libreros de Par\u00ed\u00ads ya la organizaban as\u00ed\u00ad cuando preparaban el texto de la Vulgata para la venta.<\/p>\n<p>   La primera vez que aparece una edici\u00f3n con los Salmos distribuidos en vers\u00ed\u00adculos, seg\u00fan la versificaci\u00f3n hebrea, es en 1509, cuando se edit\u00f3 en Par\u00ed\u00ads por el protestante Enrique I Estienne. Su hijo Roberto Estienne hizo una edici\u00f3n con toda la Biblia, distribuida de la misma forma que los Salmos. Aprovech\u00f3 un texto preparado el a\u00f1o 1528 por el dominico Santos Pagnino con numeraci\u00f3n de frases o vers\u00ed\u00adculo en el margen.<\/p>\n<p>   A partir de esa \u00e9poca, la costumbre se hizo universal y se ha mantenido con ligeras variantes hasta nuestros d\u00ed\u00adas. Es tan universal que casi no es ya posible manejar una Biblia sin habilidad para manejar cap\u00ed\u00adtulos y vers\u00ed\u00adculos, concordancias y paralelismos, varias traducciones y sus diversas formas de expresarse o de relacionarse los textos.<\/p>\n<p>   Es algo que deben recordar los catequistas, con el fin de iniciar a los cristianos en esas habilidades.<\/p>\n<p>   7. Biblia y educaci\u00f3n de la fe<br \/>\n    Para el catequista y el predicador, la Biblia no es un arsenal de frases o de hechos con los que pueda adornar sus discursos. La Biblia es otra cosa.<\/p>\n<p>   7.1. Necesidad.<\/p>\n<p>   En la educaci\u00f3n religiosa cristiana, en la catequesis, en la docencia y en la teolog\u00ed\u00ada, es preciso partir de la Biblia como fuente de fe. Y se necesita adaptarse a los diversos g\u00e9neros y estilos literarios que se reflejan en sus p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>    Y esto no es cuesti\u00f3n de gustos o de modas, sino de necesidad. La Biblia es el fundamento de la fe cristiana. No es preciso ser especialista, sino creyente, para entender que en ella late la voz de Dios y es preciso ponerse a la escucha de esa voz divina hecha letra.<\/p>\n<p>    Pero los cristianos, y m\u00e1s los evangelizadores y los catequistas, deben ser cada vez m\u00e1s cultos y estar mejor preparados en el terreno b\u00ed\u00adblico. Hay que entender que, literaria y culturalmente, los documentos que la forman proceden de otros entornos diferentes a los nuestros. Hay que saber interpretarlos.<\/p>\n<p>     El catequista debe diferenciar bien una leyenda y un relato, una par\u00e1bola y un hecho, un salmo y un c\u00f3digo, etc. Los elementos o g\u00e9neros que puede encontrar en la Biblia son diversos y debe saber usarlos oportuna y adecuadamente: mitos, himnos, sue\u00f1os, plegarias, cartas, visiones, sentencias, leyes, discursos, genealog\u00ed\u00adas, di\u00e1logos, canciones, poemas, refranes y proverbios.<\/p>\n<p>    Hay que entenderlos en su lenguaje y en su mensaje, interpretarlos y referirlos adecuadamente en la tarea educadora de cada d\u00ed\u00ada. No basta hablar de la Biblia como Palabra de Dios como quien lo hace de un jard\u00ed\u00adn. Es preciso descender a sus p\u00e1ginas, pasearse por ellas, ser capaces de admirar y valorar cada una de sus flores.<\/p>\n<p>   7.2. Variedad de posturas.<\/p>\n<p>   En general, las actitudes b\u00ed\u00adblicas pueden ser muchas e ir desde una postura literalista hasta otra m\u00ed\u00adstica y aleg\u00f3rica, pasando por el moderado realismo cr\u00ed\u00adtico que la mira y la entiende en su texto y en su contexto.<\/p>\n<p>   &#8211; El literalismo lleva a entender cada escrito en su sentido m\u00e1s natural y material: el sol se para sobre los montes, los guerreros fueron 600.000, el mundo se cre\u00f3 en siete d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>   &#8211; El \u00abalegorismo\u00bb conduce a interpretar todo en forma de fantas\u00ed\u00adas, simbolismos, met\u00e1foras, figuras o mitos fantasiosos. Ni hubo doce ap\u00f3stoles ni doce patriarcas, ni Mois\u00e9s habl\u00f3 con Dios en el Sina\u00ed\u00ad ni Cristo lo hizo con Mois\u00e9s o El\u00ed\u00adas, ni Samuel naci\u00f3 como una bendici\u00f3n del profeta Hel\u00ed\u00ad ni Jes\u00fas fue concebido virginalmente de Mar\u00ed\u00ada, esposa de Jos\u00e9.<\/p>\n<p>   &#8211; El \u00abrealismo\u00bb, sin hacerse excesivos problemas cient\u00ed\u00adficos, hist\u00f3ricos, jur\u00ed\u00addicos o morales, sabe dar a cada hecho b\u00ed\u00adblico su sentido. Ad\u00e1n, Abel, No\u00e9 son personajes de la mitolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, de dif\u00ed\u00adcil interpretaci\u00f3n literal tal como se les retrata en el G\u00e9nesis. Pero Josu\u00e9 fue un guerrero que dirige al pueblo a la tierra de Cana\u00e1n. Recogi\u00f3 y organiz\u00f3 los grupos hebreos que se escaparon de Rams\u00e9s II hacia el 1230, a instigaci\u00f3n de un personaje influyente llamado Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>    El catequista har\u00e1 bien en saber a qui\u00e9n habla, ni\u00f1os peque\u00f1os o gente culta, pueblo sencillo o personas intelectuales, para adoptar posturas sensatas y dejar, con amplitud de miras, plenitud de opciones personales.<\/p>\n<p>    Siempre hay unos m\u00ed\u00adnimos: que Dios eligi\u00f3 un pueblo, que los profetas anunciaron la venida de un Salvador, que Jes\u00fas naci\u00f3, vivi\u00f3, predic\u00f3 y muri\u00f3 un d\u00ed\u00ada preciso en unos lugares concretos, que llev\u00f3 a la plenitud unas ense\u00f1anzas concretas reveladas: conversi\u00f3n de la mala vida, necesidad de penitencia, prioridad del amor a Dios y al pr\u00f3jimo, voluntad de configurar una iglesia, comunidad con una autoridad, anuncio de un Reino futuro que no es de este mundo, etc.<\/p>\n<p>   7.3. Valor de los elementos<br \/>\n   La Biblia se debe usar en la catequesis con sus ricos y variados elementos: estilos, fuentes, g\u00e9neros literarios; pero se ha de hacer siempre con actitud de fe y con capacidad de discernimiento.<\/p>\n<p>    El catequista debe saber que hay pluralidad de formas y elegir en cada momento lo m\u00e1s conveniente. Lo que m\u00e1s precisa es el tacto adecuado para esa elecci\u00f3n. Habr\u00e1 de emplear con gusto y discreci\u00f3n diversos elementos:<\/p>\n<p>     7.3.1. Narraciones y relatos.<\/p>\n<p>    Son los textos m\u00e1s interesantes para la catequesis, sobre todo con peque\u00f1os. La historia b\u00ed\u00adblica no responde al g\u00e9nero hist\u00f3rico t\u00e9cnico y al sentido cr\u00ed\u00adtico, cronol\u00f3gico o espec\u00ed\u00adfico que tenemos los occidentales. Nosotros miramos fielmente el acontecimiento. En otras culturas se contempla prioritariamente la intenci\u00f3n o la significaci\u00f3n. As\u00ed\u00ad acontece en la historia b\u00ed\u00adblica.<\/p>\n<p>    En la Biblia predomina la presentaci\u00f3n de la intenci\u00f3n, sobre todo religiosa. Tanto en su contexto como en su contenido, muchos de los libros del Antiguo Testamento son narraciones. Hay una trama, personajes, sucesi\u00f3n de acontecimientos.<\/p>\n<p>    Hay un hecho real. Pero hay un entorno visible o invisible: un pueblo elegido y una presencia de Dios que protege al pueblo. Importante es ver ambas cosas y descubrir la intenci\u00f3n con la que se relata, que ordinariamente es proclamar la presencia divina.<\/p>\n<p>    No se pueden entender los acontecimientos, los n\u00fameros, los resultados, los tiempos, las relaciones, al estilo occidental. Pero tampoco hay que caer en un exagerado alegorismo, como si todo fueran cuentos, par\u00e1bolas, met\u00e1foras y las cosas no hubieran sucedido.<\/p>\n<p>    Las narraciones del Antiguo Testamento son relatos m\u00e1s populares que cr\u00ed\u00adticos. Los autores recurrieron a menudo a tradiciones orales, a mitos, a leyendas. Se compusieron con un intenci\u00f3n did\u00e1ctica, catequ\u00e9tica.<\/p>\n<p>    Algunos libros narrativos, como el de Jon\u00e1s, el de Esther, el de Tob\u00ed\u00adas o el de Judith, son s\u00f3lo alegor\u00ed\u00adas moralizantes. Adem\u00e1s, entre los hechos a que alude el G\u00e9nesis (Ad\u00e1n, No\u00e9, Abraham) y su redacci\u00f3n hay miles de a\u00f1os de distancia. Entre Mois\u00e9s, 1250 a de C., y los Macabeos, 169 a de C, hay once siglos de diferencia.<\/p>\n<p>   7.3.2. Poemas, cantos, plegarias.<\/p>\n<p>   Son especialmente interesantes en la Biblia. Se repiten g\u00e9neros y estilos comunes con los otros pueblos del entorno de Israel: moabitas, idumeos, arameos, por ejemplo.<\/p>\n<p>    Reflejan hermosamente la sensibilidad y la fantas\u00ed\u00ada oriental: signos de la naturaleza, sentimientos, gestos de solidaridad, inquietudes \u00e9ticas, etc. As\u00ed\u00ad aparecen el dolor en Job, el amor en el Cantar de los Cantares, el valor en los Himnos arcaicos (C\u00e1nticos de Jacob, D\u00e9bora, Mois\u00e9s).<\/p>\n<p>    Sobre todo son especialmente aprovechables las invocaciones de los Salmos, que han constituido siempre la plegaria preferida de los cristianos de todos los tiempos, como lo fueron de los antiguos jud\u00ed\u00ados y lo fueron del mismo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    7.3.3. Los Sapienciales.<\/p>\n<p>   Recogen la sabidur\u00ed\u00ada, la experiencia y el sentido com\u00fan de Oriente: Proverbios, Sabidur\u00ed\u00ada, Eclesi\u00e1stico (Ben Sira), Eclesiat\u00e9s (Qohelet), parte de Job, Libro de Daniel). Implican uno de los m\u00e1s hermosos estilos de todo el Oriente: sentencias, consejos, amenazas, lamentos, eleg\u00ed\u00adas, reclamos, par\u00e1bolas, referencias cosmol\u00f3gicas, citas y referencias, etc.<\/p>\n<p>    Cada texto posee su sabor propio. Se presta para una catequesis \u00e9tica excelente. Re\u00fanen las experiencias de la vida. Aluden a la necesidad de la reflexi\u00f3n moral en el hombre sabio. Hacen referencia a Dios que da la Ley suprema.<\/p>\n<p>    7.3.4.  Los Profetas.<\/p>\n<p>    Merece especial recuerdo catequ\u00ed\u00adstico toda la literatura prof\u00e9tica, que responde a or\u00e1culos abundantes de diversos autores y procedencias.<\/p>\n<p>    Abarcan medio milenio: el siglo VIII a C., cuando aparece El\u00ed\u00adas y Eliseo, cuyo relato se recoge en el libro II de los Reyes; el siglo VII a C. con Oseas, Amos, el Primer Isa\u00ed\u00adas; el VI con Jerem\u00ed\u00adas; el V con los profetas de la Cautividad: Ezequiel, el II Isa\u00ed\u00adas; y llegan al siglo IV con Malaqu\u00ed\u00adas, Ageo o Zacar\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    Los profetas eran conocidos en otras regiones del antiguo Oriente. Nadie valor\u00f3 tanto su acci\u00f3n como el pueblo de Israel. En el fondo lat\u00ed\u00ada la conciencia de la acci\u00f3n divina que iba preparando la venida de un salvador Mes\u00ed\u00adas. Por eso es importante ver en todas las profec\u00ed\u00adas la esperanza, la fe, la presencia providencial de Dios en los acontecimientos.<\/p>\n<p>    Los primeros cristianos lo entendieron as\u00ed\u00ad y por eso todos los escritos del Nuevo Testamento rezuman referencias a los Profetas, que fueron preparando el camino para la llegada del Salvador.<\/p>\n<p>    Recordemos por otra parte que el profeta b\u00ed\u00adblico no es el que anuncia hechos futuros, sino el que proclama, el que predica, el que recuerda la presencia divina en el Pueblo y mantiene el coraz\u00f3n de los hombres vuelto hacia Dios, sin dejarle orientarse a los \u00ed\u00addolos.<\/p>\n<p>   7.3.5. Las Leyes.<\/p>\n<p>   El conjunto de normas de vida, de leyes y de imposiciones, el g\u00e9nero jur\u00ed\u00addico, es tambi\u00e9n abundante en el Antiguo Testatento. Las leyes reg\u00ed\u00adan por entero a los israelitas y ten\u00ed\u00adan el sentido de voluntad divina, aunque muchas veces eran simples prescripciones sacerdotales o de gobernantes caprichosos. La Ley absorb\u00ed\u00ada tanto a los jud\u00ed\u00ados, que toda la vida se reg\u00ed\u00ada por ella.<\/p>\n<p>    Llegaron a ser tan rutinarias que ser\u00ed\u00adan condenadas por Jes\u00fas si s\u00f3lo se apoyaban en el mero cumplimiento. Precisamente el sentido del Evangelio, ser\u00ed\u00ada la buena nueva de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    La Nueva Alianza o Nuevo Testamento, en el pensamiento de S. Pablo, seria entendido como el tiempo de la libertad del pecado y de la Ley. Esto dar\u00e1 la originalidad al cristianismo.<\/p>\n<p>    Es muy importante saber presentar esta dimensi\u00f3n evang\u00e9lica en una buena catequesis. Lo contrario ser\u00ed\u00ada el farise\u00ed\u00adsmo, tantas veces criticado y rechazado por el mismo Jes\u00fas (Mt. 23)<\/p>\n<p>    Entre las leyes que se recogen en la Biblia hab\u00ed\u00ada unas sagradas y principales (apod\u00ed\u00adcticas). Tales eran las del Dec\u00e1logo que Dios entreg\u00f3 a Mois\u00e9s en el Sina\u00ed\u00ad (Ex. 20, 1-21; 34, 14-26; Dt. 5, 6-21). Pero hab\u00ed\u00ada otras que proced\u00ed\u00adan de intereses particulares, como muchas de las prescripciones acerca del culto del templo o de los tributos reales.<\/p>\n<p>    La actitud ritualista ser\u00ed\u00ada condenada por muchos profetas y el mismo Jes\u00fas rechaz\u00f3, contra los fariseos (por falsamente piadosos) y contra los saduceos (por racionalistas y libertarios), las ataduras de las leyes terrenas si no van seguidas de actitudes de amor divino.<\/p>\n<p>    El Se\u00f1or ense\u00f1\u00f3 a sus seguidores a no atarse equivocadamente a las tradiciones y prescripciones humanas.<\/p>\n<p>   7.3.6 Biblia y entorno<\/p>\n<p>    La Biblia no es una isla. No se entiende como un libro bajado del cielo, sino encarnado en la tierra.<\/p>\n<p>   Entender la Biblia exige conocer los rasgos de esos pueblos dominadores: arte, lengua, costumbres, leyes, creencias religiosas, etc. Existe una gran informaci\u00f3n relativa a la Historia del antiguo Oriente Pr\u00f3ximo a partir del tercer milenio a. C. Pero la Historia detallada de Israel s\u00f3lo comienza en los tiempos de David (1010-970 a. C.).<\/p>\n<p>    Los relatos del G\u00e9nesis sobre el origen del mundo, por ejemplo, dif\u00ed\u00adcilmente se entender\u00e1n sin conocer mitolog\u00ed\u00adas y leyendas al estilo del Poema babil\u00f3nico de Gilgamesh, divulgado en varias versiones y escrito hacia el siglo XIX a C. Entender el Exodo y el Lev\u00ed\u00adtico no es posible sin conocer algo del C\u00f3digo de Hammurabi, rey babil\u00f3nico del s. XIX.<\/p>\n<p>    Los escritos egipcios, los salmos o cantares cananeos o arameos, las sentencias moabitas, etc, son fuentes culturales paralelas a las que hay que acudir siempre que se pueda si se quiere entender de verdad la Sda. Escritura.<\/p>\n<p>    La Historia del Pueblo de Israel debe ser entendida en el contexto de las dem\u00e1s naciones del Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>    Por eso es importante conocer y valorar los usos de los persas, que reemplazaron a los babilonios en el dominio del Oriente desde el siglo VI. Es bueno saber que los tiempos previos a Jes\u00fas tienen estrecha relaci\u00f3n con la cultura helen\u00ed\u00adstica, que se extiende desde las conquistas de Alejandro Magno entre el 333 y el 323. Ella explica la realidad de Galilea, la raz\u00f3n del ordenamiento romano, los mismos lenguajes, tensiones y usos legales que aparecen en Palestina<br \/>\n    Y los tiempos de Jes\u00fas se explican por las consecuencias de la revoluci\u00f3n antihelen\u00ed\u00adstica de los Macabeos en el 169 a de C. y por la breve monarqu\u00ed\u00ada asmonea que sucede a los primeros l\u00ed\u00adderes. Herodes el Grande, hijo de Ant\u00ed\u00adpatro, ministro del \u00faltimo asmoneo, Arist\u00f3bulo II, se hace con el Reino el 27 y gobernar\u00e1 hasta el 4 a C.<\/p>\n<p>    El dominio romano de Palestina, comenzado en Jerusal\u00e9n con su conquista por Pompeyo el a\u00f1o 63, lleg\u00f3 hasta la destrucci\u00f3n de la ciudad, del Templo y de toda Palestina por los a\u00f1os 66 y 70. Luego continu\u00f3 como dominio colonial m\u00e1s exigente y, para lo jud\u00ed\u00ados, excluyente.<\/p>\n<p>     Es importante en la catequesis no hacer de la Biblia una plataforma de pol\u00e9micas o de curiosidades arqueol\u00f3gicas o literarias.<\/p>\n<p>    Una cosa es el Israel hist\u00f3rico objeto de ciencia y otra el pueblo elegido por Dios. El primero se analiza con la Arqueolog\u00ed\u00ada y la Historia humana de los pueblos. El segundo es el Israel de la Historia de savaci\u00f3n, que tiene por protagonista y centro al mismo Dios.<\/p>\n<p>8. Atenci\u00f3n al Evangelio<\/p>\n<p>   Aunque los primeros escritos sobre \u00abdichos y hechos de Jes\u00fas\u00bb debieron surgir muy poco despu\u00e9s de su muerte, lo que m\u00e1s nos interesa a nosotros es el texto real de los 27 libros que llamamos Nuevo Testamento y cuyo valor comienza a tener vigor cuando son acogidos y reconocidos por la Iglesia.<\/p>\n<p>   8.1. Aceptados por la Iglesia<\/p>\n<p>   Los textos evang\u00e9licos y las Cartas se van escribiendo a lo largo del siglo I. El a\u00f1o 53 o 57, con la Ep\u00ed\u00adstola primera de S. Pablo a los Tesalonicenses, es la fecha del primero. El final del siglo I, en que nace el Evangelio de Juan, es la culminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   Durante los tres primeros siglos circularon diversos escritos relacionados con el Se\u00f1or y con la doctrina de los cristianos. M\u00e1s de 50 \u00abevangelios\u00bb o libros sobre cosas de Jes\u00fas (ap\u00f3crifos) conocemos. La desigual factura y contextura nos hace pensar que los autores respond\u00ed\u00adan a un inter\u00e9s compartido con los dem\u00e1s, pero que exist\u00ed\u00ada la libertad sufifiente en cada comunidad para buscar sus fuentes de inspiraci\u00f3n y de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   Poco a poco la Iglesia, las comunidades cristianas, lograron discernir los que verdaderamente eran el reflejo de la verdad revelada, es decir los inspirados por Dios, y los que eran \u00abocurrencias\u00bb de los hombres.<\/p>\n<p>   De los \u00abverdaderos\u00bb nos quedan textos y fragmentos abundantes, aunque tard\u00ed\u00ados: unos 5.000 hasta el siglo X quedan en museos y bibliotecas del mundo: papiros, pergaminos, inscripciones, l\u00e1pidas funerarias, etc. S\u00f3lo unas docenas son f\u00ed\u00adsicamente del siglo II o III. Todos ellos son testigos del inter\u00e9s por el mensaje de Jes\u00fas y reflejan el progresivo desarrollo de los cristianos en el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>   Algunos descubrimientos ilustran de forma singular esa predilecci\u00f3n. Tal es el grupo procedente de Nag Hammadi, en Egipto, los cuales, escritos en copto, son pertenecientes a cristianos influidos por los grupos o sectas de los gn\u00f3sticos.<\/p>\n<p>   Hay documentos que fueron expresi\u00f3n de tendencias menos ortodoxas de algunas comunidades. Y los hay, como el Evangelio llamado de Tom\u00e1s o los diversos Evangelios de la Infancia, que se muestran m\u00e1s cercanos al pensamiento correcto de los cristianos m\u00e1s exigentes.<\/p>\n<p>   Hubo tambi\u00e9n textos admirables, como la Didaj\u00e9, que se us\u00f3 como libro gu\u00ed\u00ada de doctrina cristiana, aunque no fue reconocido como texto inspirado.<\/p>\n<p>   Lo que es casi seguro es que hacia el 150 ya ten\u00ed\u00adan los cristianos una lista o canon de escritos inspirados. Es c\u00e9lebre el fragmento encontrado en la Biblioteca Ambrosiana por el investigador L. A. Muratori (1672-1750), el cual  se considera la primera lista cristiana de que se tiene noticia aunque no es completa y aunque es probablemente de la mitad del siglo II.<\/p>\n<p>   Los primeros cristianos llamaron \u00abNueva Alianza o Testamento Nuevo\u00bb, al hecho con la sangre de Cristo, y por extensi\u00f3n denominaron as\u00ed\u00ad al conjunto de escritos en los que vieron ellos la inspiraci\u00f3n divina, por proceder de los inmediatos disc\u00ed\u00adpulos del Se\u00f1or o por ser atribuidos a ellos.<\/p>\n<p>   8.2. Uso y veneraci\u00f3n<\/p>\n<p>   Los primeros cristianos usaban ya en sus plegarias y catequesis, adem\u00e1s de la lectura del Antiguo Testamento, los escritos sobre los hechos y dichos de Jes\u00fas. Atribu\u00ed\u00adan especial valor a las cartas o escritos propios o atribuidos a los Ap\u00f3stoles. Se ve en la intenci\u00f3n de Pablo de que sus cartas sean le\u00ed\u00addas en reuniones (Col. 4. 16; 1 Tes. 5. 26 y ss.)<br \/>\n   En este sentido se recopilaron ya textos adecuados para la liturgia (lecturas y plegarias.<\/p>\n<p>   Tambi\u00e9n se foment\u00f3 la conservaci\u00f3n de estos documentos santos con las diversas celebraciones de las comunidades. Eran documentos de plegaria m\u00e1s que fuentes de lectura personal o de meditaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   8.3. Plan definitivo<\/p>\n<p>   La primera vez que aparece ya la lista de los 27 libros que hoy forman el Nuevo Testamento es la carta pastoral 39 que San Atanasio, obispo de Alejandr\u00ed\u00ada, envi\u00f3 a las iglesias que se hallaban bajo su jurisdicci\u00f3n en el a\u00f1o 367 y que acab\u00f3 con toda duda acerca de los l\u00ed\u00admites del canon del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>   Los se\u00f1ala en su orden actual, cuatro Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), Hechos de los Ap\u00f3stoles, Romanos, 1 y 2 Corintios, G\u00e1latas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 Tesalonicenses 1 y 2 Timoteo, Tito, Filem\u00f3n, Hebreos, Santiago, 1 y 2 Pedro, 1, 2 y 3 de Juan, Judas y Apocalipsis. Este ordenamiento durar\u00e1 hasta nuestros d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>  8.4. Uso en la Catequesis<\/p>\n<p>   Es de especial importancia que el catequista entienda que todos los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento reflejan por igual la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>   Pero, si teol\u00f3gicamente esto es correcto, en la praxis catequ\u00ed\u00adstica es usual tener preferencias por el Evangelio. As\u00ed\u00ad lo ha significado la Iglesia en su liturgia y por eso se\u00f1ala en la Eucarist\u00ed\u00ada la lectura de un fragmento de esos dichos o hechos del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>   8.4.1. El Evangelio<\/p>\n<p>   Un evangelio no es una biograf\u00ed\u00ada, aunque relate hechos y dichos de la figura de Cristo. No pretende ser un relato cronol\u00f3gico, aunque est\u00e9 escrito en esta forma narrativa, ni sistem\u00e1tico, aunque responda su presentaci\u00f3n a un plan preconcebido, ordenado y sucesivo.<\/p>\n<p>   Lo que busca es narrar hechos y dichos de Jes\u00fas. El orden y la l\u00f3gica son secundarios. Por eso suele emplear f\u00f3rmulas que no indican sucesi\u00f3n de hechos (en aquel tiempo, iba Jes\u00fas, aconteci\u00f3, etc.)<br \/>\n   El catequista no debe mirar el Evangelio como una hermosa historia, sino como una buena noticia.<\/p>\n<p>   Los autores del Evangelio, dos ap\u00f3stoles (Mateo y Juan) y dos escritores relacionados (Lucas y Marcos), suelen agrupar lo que quieren relatar: discursos, par\u00e1bolas, acontecimientos, y los ofrecen con la sencillez y entusiasmo con que se relatan cosas de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>   Ni m\u00e1s ni menos, es lo que se debe hacer en la catequesis y en la predicaci\u00f3n. Se recogen los mensajes que laten en los hechos de Jes\u00fas y se graban con fuego de amor en la mente y en el coraz\u00f3n de los catequizandos.<\/p>\n<p>   Lo dem\u00e1s es secundario y no debe ser considerado con importancia que no tienen. El catequista no es un historiador ni un ex\u00e9geta, sino un evangelizador.<\/p>\n<p>   8.4.2. Pero hay una historia<\/p>\n<p>   Los tres Evangelios sin\u00f3pticos o paralelos sin duda tienen una base de \u00abacontecimiento sucesivo que debe ser tenido en cuenta. Tuvieron mucho de interrelaci\u00f3n entre ellos, en su redacci\u00f3n o armonizaci\u00f3n posterior al relato logrado.<\/p>\n<p>   Los biblistas multiplican sus teor\u00ed\u00adas sobre la cuesti\u00f3n sin\u00f3ptica y armonizan en lo posible la referencia entre los relatos. Probablemente el primer escrito es el de Marcos (\u00bfhacia el 58-60? \u00bfen Roma?), sigui\u00f3 el de Mateo (\u00bfHacia el 68-70? \u00bfen Antioqu\u00ed\u00ada?) y luego surgi\u00f3 el de Lucas (\u00bfentre el 75-80?, \u00bfen Asia Menor?)<br \/>\n   Adem\u00e1s, de sus relaciones internas, los evangelistas usaron otras fuentes, escritos, listas, genealog\u00ed\u00adas, himnos, plegarias, etc. Se supone que hubo una fuente importante y com\u00fan para los tres sin\u00f3pticos. La suelen llamar fuente Q, (Quelle, en alem\u00e1n, &#8216;fuente&#8217;), aunque no se trat\u00e9 m\u00e1s que una suposici\u00f3n para explicar las coincidencias mutuas.<\/p>\n<p>   8.4.3. Originalidad de Juan<\/p>\n<p>   El Evangelio de Juan es de otro estilo literario y de otra estructura conceptual. Est\u00e1 formado por relatos muy organizados, discursos y plegarias m\u00e1s prolongados, centro de inter\u00e9s que acumulan reflexiones y sermones con toda seguridad \u00absuperpuestos\u00bb.<\/p>\n<p>   Tal vez fue escrito en el Asia Menor, en Efeso, en otro contexto cultural. La tradici\u00f3n sit\u00faa a Juan en ese puerto comercial durante el \u00faltimo cuarto final del siglo I.<\/p>\n<p>   Escribe sus libros con estilo dualista: luztiniebla, amor-odio, bien-mal, pecado-gracia. Y alude a Verbo o Logos divinos que se hace carne y habita en medio de nosotros. Lo que caracteriza su texto es la intenci\u00f3n doctrinal que juega con la sutileza y la afectividad, con el misterio y su revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   8.5. Valor del otro Evangelio<\/p>\n<p>   Ni que decir tiene que lo importante en los textos evang\u00e9licos no son sus estilos literarios, ni son concordancias o discrepancias. Lo que es valioso en ellos es el mensaje de Jes\u00fas, que recogen y anuncian con regocijo. Pero ese mensaje no se dilucida suficientemente sin tener en cuenta los lenguajes.<\/p>\n<p>   8.5.1. La Historia eclesial.<\/p>\n<p>   Est\u00e1 h\u00e1bil y hermosamente reflejada en el libro de los \u00abHechos de los Ap\u00f3stoles\u00bb que escribi\u00f3 Lucas. Unido a su texto evang\u00e9lico, luego se separ\u00f3 en libro aparte desde el siglo II. Comienza con el retrato de la primera comunidad cristiana y luego se detienen en los Hechos de Pedro, de Felipe, de los otros disc\u00ed\u00adpulos.<\/p>\n<p>   Las dos terceras partes de todo el escrito se centran en la figura de Pablo, desde su conversi\u00f3n hasta los tres viajes apost\u00f3licos que le llevan a todos lo lugares posibles del Mediterr\u00e1neo oriental, para terminar en Roma, despu\u00e9s de su probable paso por la Espa\u00f1a, seg\u00fan habla en sus Cartas (Rom. 15.24 y 28).<\/p>\n<p>   8 5.2. El g\u00e9nero epistolar<\/p>\n<p>   Tuvo tambi\u00e9n una gran influencia. Era muy usado por los romanos (por ejemplo las Cartas de S\u00e9neca a Lucilo escritas en el a\u00f1o 62). Las que se conservaron por ser textos de lectura en las asambleas, constituyen hoy parte de nuestro Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>   Son 14 de S. Pablo, o atribuidas \u00e9l, y 7 se atribuyen a otros Ap\u00f3stoles (2 a Pedro, 3 a Juan, 1 a Santiago y 1 a Judas).<\/p>\n<p>   Sean o no de los Ap\u00f3stoles (Tesalonicenses s\u00ed\u00ad es de Pablo, Hebreos no lo es), lo importante es que se van difundiendo, pues se consideran como escritos propios para la catequesis y la reflexi\u00f3n en la asambleas fraternas.<\/p>\n<p>    8.5.3. Apocalipsis.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n entr\u00f3 con facilidad en la lista de los libros considerados santos, pues relataba de forma aleg\u00f3rica y propia para tiempo de persecuciones el triunfo de la Iglesia sobre los perseguidores.<\/p>\n<p>    Sus relatos secretos (apo- kalipsis: revelaci\u00f3n escondida), est\u00e1n dispuestos para que s\u00f3lo se entiendan por los iniciados en la doctrina, no por los perseguidores. Es claramente una profec\u00ed\u00ada sobre el triunfo final del Cordero degollado ante el Drag\u00f3n,  y de la liberaci\u00f3n de la Iglesia ante la persecuci\u00f3n. Ello significa que es un libro de esperanza y no simplemente un relato de misterios incomprensibles<\/p>\n<p>   9. Estilo evang\u00e9lico en catequesis<\/p>\n<p>    Los estilos literarios del Nuevo Testamento son modelo admirable en toda tarea catequ\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>    9.1. Estilo de Jes\u00fas<br \/>\n    Es la palabra atribuida a Jes\u00fas y el modelo de catequesis preferente entre los cristianos, m\u00e1s preocupados por el mensaje, el kerigma, que por las f\u00f3rmulas, los conceptos y explicaciones.<\/p>\n<p>    El modelo para los primeros evangelizadores era el mismo Jes\u00fas. \u00abNadie ha hablado como este hombre\u00bb, \u00abEl no les hablaba como sus escribas\u00bb, \u00ables ten\u00ed\u00ada cautivados\u00bb (Jn. 7. 46; Mt. 13. 13; Mc. 12. 1; Lc. 24. 32)<\/p>\n<p>    En los Evangelios predominan los hechos, las par\u00e1bolas, las citas prof\u00e9ticas, las plegarias, los discursos, los di\u00e1logos, las sentencias, las met\u00e1foras. Es el modelo catequ\u00ed\u00adstico.<\/p>\n<p>    En otros escritos abundan las exhortaciones, las sentencias, las recomendaciones, los himnos o plegarias, las s\u00ed\u00adntesis doctrinales, las listas de virtudes o dones, las referencias, las oraciones.<\/p>\n<p>    El modelo evang\u00e9lico quedar\u00ed\u00ada reflejado en la glosa que alguien a\u00f1adi\u00f3 luego como confesi\u00f3n para entrar en la fe del Se\u00f1or Jes\u00fas y que consta en textos tard\u00ed\u00ados de los Hechos: \u00abCreo que Jes\u00fas es hijo de Dios\u00bb (Hech. 9.37)   Esta confesi\u00f3n, que parece una a\u00f1adidura muy primitiva al texto escrito por Lucas, refleja el final de toda la acci\u00f3n catequ\u00e9tica: era la fe en Jes\u00fas. Para ella se preparaba al que recib\u00ed\u00ada la gracia del Bautismo.<\/p>\n<p>    9.2. Temas catequ\u00ed\u00adsticos<br \/>\n    Y bueno es que entendamos que los sentimientos y conceptos doctrinales y morales del Nuevo Testamento reflejaron ya un salto importante en la presentaci\u00f3n de la Palabra divina con respecto al Antiguo Testao.<\/p>\n<p>    Los cristianos se dieron pronto cuenta de que las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y de sus primeros disc\u00ed\u00adpulos eran claramente \u00abotra cosa\u00bb: &#8211; Dios, no es s\u00f3lo el Yaweh o el Elhoim antiguo, sino el Padre de Jes\u00fas y Padre de todos, Providente, Justo, Santo, Sabio y Bueno.<\/p>\n<p>   &#8211; Jes\u00fas no es s\u00f3lo hombre, sino el Verbo encarnado, el Dios hecho que se ha hecho carne, vida, realidad humana terrena.<\/p>\n<p>   &#8211; El Esp\u00ed\u00adritu, que procede del Padre y del Hijo, est\u00e1 en medio del mundo y no es s\u00f3lo una idea, una abstracci\u00f3n, sino una misteriosa persona divina.<\/p>\n<p>   &#8211; La Iglesia es la comunidad de los amigos, no de los siervos, de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>   &#8211; Moral no es ley de temor sino amor, \u00fanico mandamiento de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>   &#8211; Oraci\u00f3n no es expresi\u00f3n de palabras, al estilo de las f\u00f3rmulas farisaicas, sino gesto que brota del interior  del coraz\u00f3n y en el secreto de la conciencia.<\/p>\n<p>   &#8211; La conversi\u00f3n no es penitencia externa sino cambio interior de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; El sacrificio ya no es el del Templo, sino el del mismo Jes\u00fas en la cruz. &#8211; En definitiva, el Reino de Dios, no es el del C\u00e9sar ni el de Israel de la Historia, sino el que ha llegado ya en la persona del Salvador.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[010] La Biblia es el alma de la catequesis. Es la primera fuente de inspiraci\u00f3n de todo catequista. Sin amor sincero y sin profundos conocimientos de la Palabra divina depositada en ella no puede haber una buena tarea catequ\u00e9tica en ning\u00fan nivel ni \u00e1mbito. 1. Significado y terminolog\u00ed\u00adas. Biblia (en singular \u00abbiblos\u00bb, en griego libro) &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/biblia-y-catequesis\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBIBLIA Y CATEQUESIS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-9931","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9931"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9931\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}