{"id":9944,"date":"2016-02-05T07:13:03","date_gmt":"2016-02-05T12:13:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bioetica\/"},"modified":"2016-02-05T07:13:03","modified_gmt":"2016-02-05T12:13:03","slug":"bioetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bioetica\/","title":{"rendered":"BIOETICA"},"content":{"rendered":"<p>[353]<\/p>\n<p>    Ciencia o reflexi\u00f3n que se detiene en los problemas morales que plantean muchas cuestiones relacionadas con la vida humana o eventualmente con los procesos alteradores de otras formas de vida terrena.<\/p>\n<p>    La importancia de la bio\u00e9tica se incrementando con los recientes planteamientos sobre experimentos humanos (clonaci\u00f3n, reproducci\u00f3n artificial, eutanasia, manipulaciones gen\u00e9ticas, control neurol\u00f3gico de la personalidad o del comportamiento, etc. Estas cuestiones plantean muchas inc\u00f3gnitas \u00e9ticas, que suscitan el inter\u00e9s, sobre todo, de los j\u00f3venes y de los intelectuales.<\/p>\n<p>    La defensa de la dignidad humana reclama muchas veces respuestas \u00e9ticas a las opciones cient\u00ed\u00adficas y en cuando afecta a la dignidad del hombre como criatura y como ser portador de valores eternos, reclama una correcta y suficiente orientaci\u00f3n educativa.<\/p>\n<p>    Conviene dejar claros ante ellos ciertos principios indiscutibles, como que el derecho a la investigaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica termina all\u00ed\u00ad donde comienza el derecho de un ser humano al respeto  a su identidad y a su dignidad.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. moral)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Es la disciplina que estudia las manipulaciones de la vida humana a la luz de los principios morales. Los problemas de que se ocupa son: la posibilidad de intervenci\u00f3n en la vida f\u00ed\u00adsica ~ ps\u00ed\u00adquica del hombre; las relaciones d\u00e9l sanitario con el paciente; los l\u00ed\u00admites de la dignidad intangible de la persona y los deberes que la tutelan cada vez que se realiza una intervenci\u00f3n sobre ella: el derecho de objeci\u00f3n del m\u00e9dico contra leyes injustas (el aborto, la eutanasia, etc.).<\/p>\n<p>Los recientes descubrimientos cient\u00ed\u00adficos han inducido al Magisterio a una intervenci\u00f3n doctrinal (Donum vitae, 1987) donde se ponen de manifiesto los papeles respectivos y las funciones de las ciencias biom\u00e9dicas y de la moral. La mencionada Instrucci\u00f3n afirma que el hombre no es s\u00f3lo un conjunto de tejidos, de \u00f3rganos y de funciones. Su naturaleza es al mismo tiempo corporal y espiritual: por eso no puede estar sometido a una ley puramente biol\u00f3gica. La lev moral tutela espacios muy amplios, que compren den la dignidad y los derechos del hombre. En otras palabras, \u00abla ciencia y la t\u00e9cnica requieren, por su mismo significado intr\u00ed\u00adnseco, el respeto incondicionado de los criterios fundamentales de la moralidad: es decir, tienen que estar al servicio de la persona humana, de sus derechos inalienables y de un-bien verdadero e integral\u00bb (Donum vitae, Int. 2).<\/p>\n<p>Las relaciones entre la biolog\u00ed\u00ada y la  moral est\u00e1n equilibradas en la medida en que tienen en cuenta las instancias humanas. sin olvidar el horizonte trascendente, que tiene para el cristiano su fundamento en la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica y de donde brota el compromiso moral.<\/p>\n<p> Este horizonte trascendente est\u00e1 constituido por el amor radical de Dios al hombre, amor que se ha revelado en la humanidad de Jesucristo. Este acontecimiento, anterior a toda actividad humana, ha hecho d e la humanidad el 1ugar de aparici\u00f3n de todo el contenido del mandamiento que Dios impone al hombre : este mandamiento es el hombre mismo considerado en su autonom\u00ed\u00ada completa e intr\u00ed\u00adnseca (Molinaro).<\/p>\n<p>De aqu\u00ed\u00ad se deduce que el cristiano est\u00e1 llamado a una disponibilidad total para con el hombre y para con el mundo. En particular, el cristiano tiene que comprometerse, junto con todos los hombres de buena voluntad, a salvaguardar la dignidad humana.<\/p>\n<p>En este contexto se comprende bien  la diferencia que existe entre la bio\u00e9tica y las ciencias afines: la medicina legal y la deontolog\u00ed\u00ada m\u00e9dica. La medicina legal es una rama de la medicina que se ocupa de hechos y de problemas propios de la ciencia m\u00e9dica interesantes para el derecho, cuva finalidad es, prohibiendo promover el bien comun, s\u00f3lo aquellos comportamientos que son perjudiciales al bien com\u00fan e inspir\u00e1ndose en el principio del mal menor. Por tanto, la bio\u00e9tica supera el \u00e1mbito de la medicina legal en el sentido de que no puede limitar sus valoraciones simplemente apelando a la ley civil. Esto vale an\u00e1logamente para la deontolog\u00ed\u00ada m\u00e9dica, que tiene un campo todav\u00ed\u00ada m\u00e1s restringido.<\/p>\n<p> B. Marra<\/p>\n<p> Bibl.: J Gafo, Diez palabras clave en bio\u00e9tica, Verbo Divino. Estella 21994: E, L\u00f3pez Azpitarte, Etica y vida, San Pablo, Madrid 1990; X. Th\u00e9venot, La bio\u00e9tica, Mensajero, Bilbao 1990.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL<br \/>\nSUMARIO:<br \/>\nI. Planteamientos generales:<br \/>\n1. Novedad terminol\u00f3gica y conceptual;<br \/>\n2. Factores en la g\u00e9nesis de la bio\u00e9tica:<br \/>\na) Los avances cient\u00ed\u00adfico-t\u00e9cnicos,<br \/>\nb) Los cambios operados en el concepto de la salud y en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica,<br \/>\nc) Desconfesionalizaci\u00f3n y desdeontologizaci\u00f3n de la \u00e9tica;<br \/>\n3. El paradigma de racionalidad en la bio\u00e9tica:<br \/>\na) Paradigmas teleol\u00f3gicos,<br \/>\nb) Paradigmas deontol\u00f3gicos,<br \/>\nc) Hacia un paradigma pragm\u00e1tico con funcionalidad p\u00fablica<br \/>\n4. Los criterios referenciales de la bio\u00e9hca:<br \/>\na) Vigencias \u00e9ticas,<br \/>\nb) Orientaciones estimativas;<br \/>\n5. La bio\u00e9tica teol\u00f3gica.<br \/>\nII. Balance de los estudios de bio\u00e9tica:<br \/>\n1. Inicios de la vida humana:<br \/>\na) T\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n asistida,<br \/>\nb) Anticoncepci\u00f3n,<br \/>\nc) Aborto<br \/>\nd) Calidad de la vida humana;<br \/>\n2. Hacia el final de la vida humana:<br \/>\na) Muerte cerebral,<br \/>\nb) La muerte digna,<br \/>\nc) Medios de prolongar la vida,<br \/>\nd) La eutanasia,<br \/>\ne) Los ancianos;<br \/>\n3. Gen\u00e9tica;<br \/>\n4. Tratamiento e investigaci\u00f3n:<br \/>\na) Infecci\u00f3n del VIH,<br \/>\nb) Trasplantes,<br \/>\nc) Experimentaci\u00f3n,<br \/>\nd) \u00abDerechos\u00bb de los animales.<br \/>\nIII. Signos de vitalidad de la bio\u00e9tica:<br \/>\n1. Centros de bio\u00e9tica;<br \/>\n2. Revistas especializadas;<br \/>\n3. Bibliograf\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>I. Planteamientos generales<br \/>\n1. NOVEDAD TERMINOL\u00ed\u201cGICA Y CONCEPTUAL. El t\u00e9rmino bio\u00e9tica es de acu\u00f1aci\u00f3n reciente. Nacido en ambiente anglosaj\u00f3n, ha encontrado favorable acogida en las restantes \u00e1reas ling\u00fc\u00ed\u00adsticas. Por tratarse de una novedad terminol\u00f3gica y conceptual, es preciso iniciar la reflexi\u00f3n con un conjunto de aproximaciones al mismo tiempo delimitativas y clarificadoras.<\/p>\n<p>La composici\u00f3n, de ra\u00ed\u00adz griega, alude a dos magnitudes de notable significaci\u00f3n: bios (vida) y ethos (\u00e9tica). Prop\u00f3sito general de la bio\u00e9tica es lograr la adecuada \u00abcomposici\u00f3n\u00bb entre esas dos realidades de la vida y de la \u00e9tica; una composici\u00f3n que no sea mera yuxtaposici\u00f3n, sino aut\u00e9ntica interacci\u00f3n.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n activa y estimulante entre vida (bios) y \u00e9tica (ethos) puede ser entendida con mayor o menor amplitud y con menor o mayor precisi\u00f3n. Para Potter (1971), uno de los primeros en utilizar el t\u00e9rmino bio\u00e9tica como t\u00ed\u00adtulo de un libro y con el sentido program\u00e1tico de una nueva rama del saber, la bio\u00e9tica consiste fundamentalmente en servirse de las ciencias biol\u00f3gicas para mejorar la calidad de vida. En esta consideraci\u00f3n se advierte de inmediato tanto la amplitud de significado como la consiguiente imprecisi\u00f3n del contenido 1.<\/p>\n<p>Hay quienes, situados en el extremo opuesto, limitan la relaci\u00f3n entre vida y valores \u00e9ticos al \u00e1rea de la actividad m\u00e9dica. Seg\u00fan esta consideraci\u00f3n, la bio\u00e9tica vendr\u00ed\u00ada a ser un nuevo t\u00e9rmino para expresar el viejo concepto de la \u00e9tica m\u00e9dica. Como advierte Kieffer, \u00abpara muchas mentalidades, \u00e9sta es la aceptaci\u00f3n predominante\u00bb 2<br \/>\nNo se puede quitar importancia a las dos orientaciones aludidas. Por una parte, los hechos biol\u00f3gicos tienen una ineludible repercusi\u00f3n en los valores \u00e9ticos; los avances cient\u00ed\u00adficot\u00e9cnicos de la biolog\u00ed\u00ada han de ser orientados para promocionar la calidad de vida, individual y social, personal y ambiental. Por otra parte, donde la vida humana se encuentra decisivamente problematizada es en las situaciones sometidas a la pr\u00e1ctica m\u00e9dica., De ah\u00ed\u00ad que la bio\u00e9tica tenga que asumir los problemas y los objetivos tanto de la \u00ab\u00e9tica de la naturaleza\u00bb (ambiental) como de la \u00ab\u00e9tica de la biomedicina\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, la noci\u00f3n exacta de la bio\u00e9tica se extiende m\u00e1s all\u00e1 de la moral m\u00e9dica y posee una precisi\u00f3n mayor que la expresada por la \u00e9tica ambiental. En el momento actual, la norteamericana Encyclopedia of Bioethics marca el significado vigente de bio\u00e9tica, la cual \u00abpuede ser definida como el estudio sistem\u00e1tico de la conducta humana en el \u00e1rea de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud en cuanto que dicha conducta es examinada a la luz de los valores y de los principios morales\u00bb 3.<\/p>\n<p>De acuerdo con esta consideraci\u00f3n, la bio\u00e9tica es formalmente una rama o subdisciplina del saber \u00e9tico, del que recibe el estatuto epistemol\u00f3gico b\u00e1sico y con el que mantiene una relaci\u00f3n de dependencia justificadora y orientadora. Los contenidos materiales le son proporcionados a la bio\u00e9tica por la realidad del \u00abcuidado de la salud\u00bb y por los datos de las \u00abciencias de la vida\u00bb, como la biolog\u00ed\u00ada, la medicina, la antropolog\u00ed\u00ada, la sociolog\u00ed\u00ada. El an\u00e1lisis de los temas, aunque tiene una omnipresente referencia a la \u00e9tica, debe ser llevado a cabo mediante una metodolog\u00ed\u00ada interdisciplinar: ciencia, derecho, pol\u00ed\u00adtica, son magnitudes imprescindibles para configurar la bio\u00e9tlca.<\/p>\n<p>2. FACTORES EN LA GENESIS DE LA BIOETICA_ La bio\u00e9tica se ha constituido como nueva rama del saber \u00e9tico. En cuanto tal, proporciona un \u00e1mbito te\u00f3rico especial para abordar problemas \u00e9ticos antiguos p nuevos relacionados con la vida humana. Adem\u00e1s, se concreta en una disciplina que es impartida en diversas carreras universitarias o que es objeto de c\u00e1tedras y departamentos creados expresamente con esa finalidad.<\/p>\n<p>En la g\u00e9nesis de la bio\u00e9tica han influido, y siguen influyendo, un conjunto de factores que han dejado, y siguen dejando, su peculiar impronta en la configuraci\u00f3n de esta nueva \u00e1rea de la interdisciplinaridad cient\u00ed\u00adfica. Destacamos a continuaci\u00f3n tres de dichos factores.<\/p>\n<p>a) Los avances cient\u00ed\u00adfico-t\u00e9cnicos. El factor decisivo en la r\u00e1pida configuraci\u00f3n de la bio\u00e9tica consiste en los tambi\u00e9n r\u00e1pidos avances de las ciencias biol\u00f3gicas y m\u00e9dicas. Estos progresos originan serios interrogantes cuando son aplicados al ser humano en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica. Pi\u00e9nsese, por ejemplo, en las siguientes posibilidades:<br \/>\n&#8211; La ingenier\u00ed\u00ada gen\u00e9tica aplicada a la biolog\u00ed\u00ada humana, con la orientaci\u00f3n no s\u00f3lo de solucionar enfermedades gen\u00e9ticas, sino tambi\u00e9n, aunque sea todav\u00ed\u00ada de modo hipot\u00e9tico, de manipular la especie humana.<\/p>\n<p>&#8211; Las t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n humana: la inseminaci\u00f3n artificial (hom\u00f3loga y heter\u00f3loga); con el concomitante almacenamiento, clasificaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de semen humano; la fecundaci\u00f3n artificial, con la implantaci\u00f3n de embriones en el \u00fatero propio o alquilado y con la congelaci\u00f3n y manipulaci\u00f3n de embriones nuevos.<\/p>\n<p>&#8211; Las nuevas fronteras en el trasplante de \u00f3rganos (coraz\u00f3n, cerebro) y en las intervenciones sobre los estados intersexuales y sobre la transexualidad.<\/p>\n<p>&#8211; Los progresos t\u00e9cnicos en la pr\u00e1ctica de la reanimaci\u00f3n (problema de la eutanasia y adistanasia), en la diagnosis prenatal (aborto eugen\u00e9sico); en la esterilizaci\u00f3n .y en la contracepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nos encontramos ante una aut\u00e9ntica \u00abrevoluci\u00f3n biol\u00f3gica\u00bb. La nueva situaci\u00f3n lanza un decisivo reto a la humanidad. Dicho reto puede ser expresado con la pregunta: \u00bfTodo lo que \u00abse puede\u00bb (t\u00e9cnicamente) hacer \u00abse debe\u00bb (\u00e9ticamente) hacer? Se trata de la eterna pregunta sobre la relaci\u00f3n entre \u00abt\u00e9cnica\u00bb y \u00ab\u00e9tica\u00bb, entre \u00abciencia\u00bb y \u00abconciencia\u00bb.<\/p>\n<p>b) Los cambios operados en el concepto de la salud y en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica. Hace algunos a\u00f1os La\u00ed\u00adn Entralgo concretaba en cuatro rasgos la situaci\u00f3n actual de la medicina. \u00abLa medicina de hoy es actual por la obra conjunta -y, a veces, conflictivade cuatro rasgos o notas principales:<br \/>\n1. Su extrema tecnificaci\u00f3n instrumental y una peculiar actitud del m\u00e9dico ante ella.<\/p>\n<p>2. La creciente colectivizaci\u00f3n de la asistencia m\u00e9dica en todos los pa\u00ed\u00adses del globo.<\/p>\n<p>3. La personalizaci\u00f3n del enfermo en cuanto tal y, como consecuencia, la resuelta penetraci\u00f3n de la noci\u00f3n de persona en el cuerpo de la patolog\u00ed\u00ada cient\u00ed\u00adfica.<\/p>\n<p>4. La prevenci\u00f3n de la enfermedad, la promoci\u00f3n de la salud y el problema de si es t\u00e9cnicamente posible una mejora de la naturaleza humana\u00bb 4.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica m\u00e9dica actual est\u00e1n emergiendo sensibilidades y valores que han de tener traducci\u00f3n en las consideraciones \u00e9ticas y en los ordenamientos jur\u00ed\u00addicos: la autonom\u00ed\u00ada del enfermo, el respeto a su libertad, los derechos del paciente (derecho a rechazar el tratamiento, compensaci\u00f3n por la deficiente asistencia m\u00e9dica, derecho del enfermo sobre las historias cl\u00ed\u00adnicas). Ante la creciente deshumanizaci\u00f3n de la medicina surge el anhelo visceral y la b\u00fasqueda razonada de una pr\u00e1ctica m\u00e9dica al servicio del hombre.<\/p>\n<p>Por otra parte, la dimensi\u00f3n social de la medicina origina nuevas posibilidades y nuevas ambig\u00fcedades. La \u00e9tica se siente interpelada por varios frentes: la fijaci\u00f3n de las necesidades y de las prioridades sanitarias, que no puede ser confiada exclusivamente a m\u00e9dicos y pol\u00ed\u00adticos, sino que requiere la participaci\u00f3n de toda la comunidad social; el discernimiento entre los diversos sistemas de salud, cuyos criterios inspirativos y cuyas opciones operativas han de ser sometidos a la interpelaci\u00f3n moral; la denuncia del esp\u00ed\u00adritu consumista en el \u00e1rea de la salud, que se traduce en la creaci\u00f3n de necesidades artificiales y en el uso indiscriminado de medicaciones innecesarias y hasta nocivas.<\/p>\n<p>El concepto de salud ha adquirido una extensi\u00f3n notable. Implica no s\u00f3lo la idea de bienestar, sino tambi\u00e9n la realidad de la calidad de vida, as\u00ed\u00ad como la realizaci\u00f3n integral de la persona humana. La promoci\u00f3n de la salud impone tareas nuevas: alimentaci\u00f3n, higiene, planificaci\u00f3n familiar, medio ambiente. Las interferencias de unas \u00e1reas con otras exigen el an\u00e1lisis valorativo y la concomitante reflexi\u00f3n \u00e9tica.<\/p>\n<p>c) Desconfesionalizaci\u00f3n y desdeontologizaci\u00f3n de la \u00e9tica. Durante mucho tiempo los problemas morales de la biomedicina han estado orientados y regulados b\u00e1sicamente por dos instancias: la moral religiosa y los c\u00f3digos deontol\u00f3gicos. No es justo ni exacto dejar de reconocer a estas dos instancias un papel decisivo en la historia de la \u00e9tica de la biomedicina. Tampoco es signo de madurez . cient\u00ed\u00adfica proscribir como esp\u00fareas toda referencia religiosa o toda codificaci\u00f3n deontol\u00f3gica en relaci\u00f3n con la \u00e9tica actual de la vida humana. Son perspectivas dignas de ser tenidas en cuenta.<\/p>\n<p>No obstante las apreciaciones precedentes, la bio\u00e9tica se ha configurado a partir de la desconfesionalizaci\u00f3n de la \u00e9tica y liber\u00e1ndose del predominio de la codificaci\u00f3n deontol\u00f3gica. Esto significa, desde el punto de vista positivo, que la bio\u00e9tica:<br \/>\n&#8211; ha de apoyarse en la racionalidad humana, secular y compartida por todas las personas;<br \/>\n&#8211; ha de situarse en el terreno filos\u00f3fico, buscando un paradigma de \u00abracionalidad \u00e9tica\u00bb que se sit\u00fae m\u00e1s all\u00e1 del ordenamiento jur\u00ed\u00addico y deontol\u00f3gico y m\u00e1s ac\u00e1 de las convicciones religiosas.<\/p>\n<p>3. EL PARADIGMA DE RACIONALIDAD EN BIOETICA. La debilidad y la fuerza de la bio\u00e9tica dependen en gran medida de la teor\u00ed\u00ada \u00e9tica general en que se sit\u00faan los planteamientos y las orientaciones. La bio\u00e9tica funciona dentro de un paradigma de racionalidad \u00e9tica, el cual le proporciona el marco de referencia para los discernimientos y para las propuestas operativas.<\/p>\n<p>Existen tantos paradigmas de racionalidad \u00e9tica cuantas son las teor\u00ed\u00adas filos\u00f3ficas sobre la moralidad. En la bio\u00e9tica son aplicadas varias de dichas teor\u00ed\u00adas con mayor o menor \u00e9xito.<\/p>\n<p>a) Paradigmas teleol\u00f3gicos. En el mundo anglosaj\u00f3n prevalecen dos paradigmas: el consecuencialista o utilitarista y el de la \u00e9tica evolucionista. Seg\u00fan el paradigma consecuencialista, la moralidad se mide por los resultados de la acci\u00f3n es decir, por la utilidad -individual y social- que resulta de una determinada acci\u00f3n.<\/p>\n<p>El paradigma de la \u00e9tica evolucionista, una de cuyas explicaciones m\u00e1s cualificadas del campo de la bio\u00e9tica es la obra de Kieffer, hace coincidir la moralidad con aquellas condiciones que \u00abminimicen el sufrimiento humano y maximicen aquellos valores humanos que eleven la supervivencia de la comunidad humana, la calidad de vida para toda la sociedad y el nivel de potencial humano para cada individuo\u00bb 5.<\/p>\n<p>b) Paradigmas deontol\u00f3gicos. Junto a los dos paradigmas mencionados de car\u00e1cter teleol\u00f3gico existen otros de corte m\u00e1s deontol\u00f3gico. Son aquellos sistemas que apoyan la racionalidad \u00e9tica sobre un \u00aborden\u00bb previo a la acci\u00f3n e independiente de las consecuencias de \u00e9sta. La teor\u00ed\u00ada cl\u00e1sica de la \u00abley natural\u00bb y el formalismo moral kantiano son ejemplos cualificados del sistema moral deontol\u00f3gico.<\/p>\n<p>c) Hacia un paradigma pragm\u00e1tico con funcionalidad p\u00fablica. Sin pretender dirimir la discusi\u00f3n acad\u00e9mica sobre el uso de uno u otro de los paradigmas \u00e9ticos, creemos que la bio\u00e9tica necesita superar este planteamiento y optar por un marco referencial m\u00e1s concreto. De acuerdo con la situaci\u00f3n secular y pluralista de la sociedad democr\u00e1tica, la bio\u00e9tica ha de ser planteada dentro de una racionalidad \u00e9tica demarcada por los par\u00e1metros de la democratizaci\u00f3n, del di\u00e1logo pluralista y de la convergencia integradora.<\/p>\n<p>Las exigencias de esa racionalidad son cumplidas por el paradigma de la \/ \u00e9tica civil.<\/p>\n<p>4. LOS CRITERIOS REFERENCIALES DE LA BIOETICA. El paradigma de la \u00e9tica racional y civil puede ser concretado en un conjunto de vigencias \u00e9ticas y de orientaciones estimativas que tienen funcionalidad directa en el campo de la biomedicina. Unas y otras constituyen los criterios referenciales de la bio\u00e9tica.<\/p>\n<p>a) Vigencias \u00e9ticas. Se puede constatar una serie de valores que son generalmente admitidos como orientaciones b\u00e1sicas para el juicio \u00e9tico en el campo de la bio\u00e9tica. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, el principio de buscar siempre \u00abel bien del sujeto\u00bb o, en formulaci\u00f3n negativa, \u00abno causar da\u00f1o al sujeto\u00bb; el axioma \u00abprimum non nocere\u00bb es una expresi\u00f3n fundamental del ethos de la medicina desde el c\u00f3digo hipocr\u00e1tico hasta nuestros d\u00ed\u00adas. En el mismo nivel de este criterio hay que situar otros, como el principio de la libertad de todo sujeto racional y el derecho de todos a una justa distribuci\u00f3n de los beneficios y de las cargas en el \u00e1mbito del bienestar vital.<\/p>\n<p>b) Orientaciones estimativas. Las intervenciones humanas en el terreno de la biomedicina est\u00e1n sometidas a orientaciones \u00e9ticas espec\u00ed\u00adficas. A continuaci\u00f3n enumeramos las m\u00e1s decisivas:<br \/>\n&#8211; En primer lugar, las formulaciones \u00e9ticas de la biomedicina han de liberarse de los residuos tabu\u00ed\u00adsticos de una moral excesivamente \u00abtemerosa\u00bb ante las intervenciones del hombre en este \u00e1mbito de su realidad. La mitificaci\u00f3n y la falsa sacralizaci\u00f3n de un \u00aborden natural\u00bb ha conducido a la \u00e9tica de la vida humana a los callejones sin salida de una normatividad moral \u00abfisicista\u00bb y \u00abnaturalista\u00bb. La bio\u00e9tica tiene que hacer un gran esfuerzo por liberarse de tales planteamientos.<\/p>\n<p>&#8211; De una moral \u00abnaturalista\u00bb es necesario pasar a una moral en la que el criterio fundamental sea la persona. Ahora bien, es necesario entender la comprensi\u00f3n normativa de persona dentro de una visi\u00f3n integral. \u00abLa moral m\u00e9dica del futuro est\u00e1 buscando un concepto de totalidad que abarque todo: la dignidad y el bienestar del hombre en cuanto persona en su relaci\u00f3n esencial a Dios, al hombre y al mundo que le rodea\u00bb6. Este personalismo moral no ha de entenderse en clave \u00abindividualista\u00bb y \u00abprivat\u00ed\u00adstica\u00bb; se trata de un personalismo entendido y valorado desde la alteridad.<\/p>\n<p>&#8211; Liberada de los residuos tabu\u00ed\u00adsticos de un \u00aborden natural\u00bb sacralizado y proyectada sobre el principio b\u00e1sico de la persona como realidad normativa, conviene entender la \u00e9tica de la biomedicina como la instancia normativa del proceso de humanizaci\u00f3n ascendente. La influencia del hombre y de la sociedad sobre la condici\u00f3n corporal humana tiene la clave de interpretaci\u00f3n y de normatividad preferente en el futuro: en la idea de hombre que deseamos realizar. La bio\u00e9tica se plantea dentro de las claves de la \u00abesperanza\u00bb y de la \u00abaut\u00e9ntica planificaci\u00f3n humana\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; No todo progreso t\u00e9cnico ha de inscribirse sin m\u00e1s dentro del proceso de humanizaci\u00f3n. De aqu\u00ed\u00ad que la bio\u00e9tica ha de tener en cuenta los criterios del discernimiento para expresar la instancia \u00e9tica de los avances cient\u00ed\u00adfico-t\u00e9cnicos en el campo de la biolog\u00ed\u00ada. Los juicios morales han de buscar el camino dif\u00ed\u00adcil e incierto entre la Scylla de una aceptaci\u00f3n ingenua de todo lo nuevo y la Charybdis de una reserva reaccionaria ante los progresos cient\u00ed\u00adfico-t\u00e9cnicos. Reconocemos que es dif\u00ed\u00adcil encontrar la ruta segura. No es f\u00e1cil resolver certeramente la ambig\u00fcedad latente en todo avance humano. La moral de la biomedicina se encuentra emplazada entre la \u00abmanipulaci\u00f3n\u00bb y la \u00abhumanizaci\u00f3n\u00bb. \u00bfCu\u00e1les son los criterios para discernir entre la una y la otra? Esa es una de las tareas de la bio\u00e9tica. Los moralistas se confrontan en este aspecto de la aceptaci\u00f3n m\u00e1s o menos ingenua o m\u00e1s o menos sospechosa de los avances cient\u00ed\u00adfico-t\u00e9cnicos en el campo de la biolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>&#8211; Se ha hablado en los \u00faltimos a\u00f1os de la necesidad de formular la moral en t\u00e9rminos \u00abprovisionales\u00bb, al estilo de la moral aceptada por Descartes durante la \u00abduda met\u00f3dica\u00bb. Este car\u00e1cter de provisionalidad y de b\u00fasqueda tiene su aplicaci\u00f3n en el terreno de la bio\u00e9tica. Como dice Sporken: \u00abLas intuiciones \u00e9ticas que se nos han transmitido aparecen hoy d\u00ed\u00ada, debido a la mutaci\u00f3n de nuestra idea del hombre y del mundo, sometidas a una profunda revisi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica. Esto ha de decirse a\u00fan con m\u00e1s \u00e9nfasis en lo que respecta a la \u00e9tica m\u00e9dica, dado que la investigaci\u00f3n m\u00e9dica y la asistencia facultativa se encuentran en un desarrollo progresivo extraordinariamente r\u00e1pido. De ah\u00ed\u00ad que resulte empresa atrevida \u00e9sta de publicar un libro sobre \u00e9tica m\u00e9dica en medio de semejante evoluci\u00f3n. Todav\u00ed\u00ada no pueden darse respuestas definitivas a los problemas que se plantean tanto las ciencias m\u00e9dicas y sus anejas como la misma sociedad humana de nuestra hora\u00bb 7.<\/p>\n<p>Con esta actitud de provisionafdad y de permanente b\u00fasqueda, la bio\u00e9tica es una rama del saber humano que se est\u00e1 abriendo camino con notable empuje y con no menor \u00e9xito. La bio\u00e9tica es una disciplina del futuro, pero con garant\u00ed\u00adas de \u00e9xito ya en el presente.<\/p>\n<p>5. LA BIOETICA TEOL\u00ed\u201cGICA. Los problemas \u00e9ticos de la biomedicina pueden ser considerados desde los par\u00e1metros de la racionalidad humana. Es lo que hace la disciplina de bio\u00e9tica descrita en los apartados precedentes. Pero tambi\u00e9n pueden ser planteados desde los presupuestos de la \u00e9tica teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>De hecho, en la historia de la teolog\u00ed\u00ada moral se han tratado los temas de la vida humana con la iluminaci\u00f3n que aporta el dato de la fe cristiana. Por otra parte, el magisterio eclesi\u00e1stico ha abordado con frecuencia los temas \u00e9ticos relacionados con la biomedicina.<\/p>\n<p>Todo esto indica que se puede y se debe hablar de la bio\u00e9tica teol\u00f3gica. Esta asume la racionalidad de la disciplina de la bio\u00e9tica y la redimensiona desde los presupuestos metodol\u00f3gicos del discurso teol\u00f3gico-moral. En este diccionario el an\u00e1lisis que se hace de los problemas morales de la biomedicina se sit\u00faa dentro del horizonte de la bio\u00e9tica teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>II. Balance de los estudios de bio\u00e9tica<br \/>\nSe cumplen ahora los veinti\u00fan a\u00f1os desde que en 1971 Van Rensselaer Potter dej\u00f3 acu\u00f1ado el vocablo \u00abbio\u00e9tica\u00bb en su obra Bioethics: Bridge lo the Future. Aunque la aparici\u00f3n del t\u00e9rmino evidentemente no coincide con una reflexi\u00f3n articulada y sistem\u00e1tica sobre las cuestiones \u00e9ticas relacionadas con la biolog\u00ed\u00ada y la salud\/enfermedad, sin embargo podemos tomar esa fecha como t\u00e9rmino de referencia para comparar aquel momento con la situaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>Tratar de hacer un balance en pocas p\u00e1ginas de la evoluci\u00f3n m\u00e1s significativa a lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas ofrece notables dificultades. La variedad de temas abordados, el paso desigual de muchos de ellos incluso en \u00e1reas de fuerte homogeneidad cultural como son los llamados pa\u00ed\u00adses desarrollados, la abundante literatura en esta materia, los planteamientos plurales son solamente algunos indicadores de las dificultades para dise\u00f1ar un cuadro que, siendo selectivo y fragmentario por necesidad, ofrezca al mismo tiempo una visi\u00f3n aceptable de la realidad.<\/p>\n<p>A pesar de esas dificultades nos atrevemos a ofrecer una panor\u00e1mica de los principales temas abordados por la bio\u00e9tica en los \u00faltimos a\u00f1os. Advertimos que muchos de estos temas son tratados de forma monogr\u00e1fica en las correspondientes voces del presente diccionario.<\/p>\n<p>1. INICIOS DE LA VIDA HUMANA. Uno de los sectores con mayor acumulaci\u00f3n de cuestiones \u00e9ticas es el relativo a la aparici\u00f3n y primeras fases de la vida humana. En estas dos d\u00e9cadas las actitudes sociales han sufrido cambios importantes en estos temas y los poderes del hombre se han ampliado notablemente: t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n asistida, m\u00e9todos abortivos m\u00e1s precoces, agresiones a neonatos defectivos, medicina fetal, extensi\u00f3n progresiva del diagn\u00f3stico prenatal .para detectar posibles defectos cong\u00e9nitos en embriones y fetos, experimentaci\u00f3n con ellos identificaci\u00f3n de portadores de defectos transmisibles, etc. Las intervenciones posibles son de signo diferente: impedir la aparici\u00f3n de una nueva vida, cortar su camino, intentar ayudar a la reproducci\u00f3n donde \u00e9sta naturalmente no se logra, velar por la calidad de la vida humana, instrumentalizarla al servicio de intereses ajenos (ciencia, progreso, beneficios terap\u00e9uticos para terceros).<\/p>\n<p>Vale la pena destacar en este apartado algunos de los campos m\u00e1s desarrollados.<\/p>\n<p>a) T\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n asistida. De todos estos temas, el privilegiado desde los \u00faltimos a\u00f1os de la d\u00e9cada de los setenta ha sido el de las t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n asistida.<\/p>\n<p>Los progresos cient\u00ed\u00adficos y la necesidad de crear un adecuado marco legal se ha visto acompa\u00f1ado por una abundante reflexi\u00f3n moral en la que entran en juego numerosos puntos: la naturaleza o persona como indicador moral, ambig\u00fcedad \u00e9tica de la t\u00e9cnica, necesidad de someter la libertad (en este caso, el deseo del hijo) a criterios de racionalidad, \u00e1mbitos de una procreaci\u00f3n humana digna, donaciones y unidad de las realidades humanas de maternidad, paternidad y filiaci\u00f3n, estatuto moral del embri\u00f3n, implicaciones para valores sociales como matrimonio y familia, aplicaciones reales o imaginadas distintas de la reproducci\u00f3n (investigaci\u00f3n, experimentaci\u00f3n). Desde una consideraci\u00f3n global de las posibles incidencias de estas t\u00e9cnicas, son muchos los que no expresan reservas tan radicales hacia dichas t\u00e9cnicas como para cerrarles la puerta por principio, aunque en algunos casos s\u00ed\u00ad aumentan las dificultades morales. La postura oficial de la Iglesia es contraria a todas ellas, pero matizando su valoraci\u00f3n seg\u00fan los casos.<\/p>\n<p>b) Anticoncepci\u00f3n. En estos veinte a\u00f1os no asistimos a novedades cient\u00ed\u00adficas y t\u00e9cnicas relevantes sobre los m\u00e9todos de control de la natalidad. Las diferencias acerca de la valoraci\u00f3n moral entre la doctrina oficial de la Iglesia y muchos moralistas y matrimonios cristianos se han consolidado. Con el paso del tiempo, la literatura sobre el tema ha ido decreciendo hasta niveles muy reducidos, reactiv\u00e1ndose s\u00f3lo en torno a algunos episodios: s\u00ed\u00adnodo de los obispos de 1980, algunas intervenciones de Juan Pablo II, vig\u00e9simo aniversario de Humanae vitae. Lo m\u00e1s digno de rese\u00f1ar desde la reflexi\u00f3n moral son los intentos por dar nuevas justificaciones convincentes a la doctrina oficial desde la antropolog\u00ed\u00ada y la teolog\u00ed\u00ada. Estos loables intentos no parecen haber colmado el \u00abvac\u00ed\u00ado de razones\u00bb que se atribuye a la ense\u00f1anza oficial. Por lo cual, muchos consideran que no se ve una soluci\u00f3n digna a este debate intraeclesial sino a trav\u00e9s de un di\u00e1logo abierto a todos. Fuera de la Iglesia cat\u00f3lica la cuesti\u00f3n de la moralidad de los m\u00e9todos ha quedado reducida a una elecci\u00f3n responsable, realizada desde los diversos aspectos que se han de tener presentes, sin privilegiar la condici\u00f3n natural\/ artificial de un m\u00e9todo.<\/p>\n<p>c) Aborto. Estos veinte a\u00f1os han sido en los pa\u00ed\u00adses del mundo desarrollado la \u00e9poca de liberalizaci\u00f3n legislativa del aborto. Una vez conseguida esta meta, los debates sociales han perdido mucha entidad y la literatura sobre el tema ha descendido sensiblemente.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista moral, al margen de los planteamientos religiosos cristianos, existe una fuerte permisividad. Dentro de la Iglesia cat\u00f3lica, las posturas no presentan la uniformidad del pasado. Algunos moralistas no parecen excluir totalmente la legitimidad del aborto, en algunos casos, como una tr\u00e1gica opci\u00f3n, de por s\u00ed\u00ad no deseable. La disidencia en esta cuesti\u00f3n tuvo un episodio publicitario en la \u00abDeclaraci\u00f3n cat\u00f3lica sobre pluralismo y aborto\u00bb, firmada por 99 cat\u00f3licos y publicada a p\u00e1gina entera en el New York Times el 7 de octubre de 1984, seguida de otra \u00abDeclaraci\u00f3n de solidaridad\u00bb con los \u00abrepresaliados\u00bb, publicada en el mismo peri\u00f3dico en toda una p\u00e1gina el 2 de marzo de 1986.<\/p>\n<p>d) Calidad de la vida humana. En nuestra sociedad va cobrando cada vez m\u00e1s fuerza el inter\u00e9s por reducir los defectos gen\u00e9ticos; en el desarrollo de esta sensibilidad corresponde un peso importante a los progresos t\u00e9cnicos, gracias a los cuales es cada vez m\u00e1s factible un diagn\u00f3stico prenatal. Pero la tendencia no se detiene en el embri\u00f3n o el feto defectuoso, eliminados por el aborto en m\u00faltiples casos, sino que se la quiere aplicar a los neonatos defectivos que, privados en algunos casos de cuidados aplicados ordinariamente a ni\u00f1os normales, ven as\u00ed\u00ad pronto cortada su historia personal. La preocupaci\u00f3n por una herencia sana es muy leg\u00ed\u00adtima; lo problem\u00e1tico puede estar en los medios empleados y en la difusi\u00f3n m\u00e1s o menos consciente de una mentalidad cada vez m\u00e1s opuesta a aceptar una vida que no corresponde f\u00ed\u00adsica o mentalmente a ciertos c\u00e1nones de perfecci\u00f3n. Este rasgo preocupante de nuestra cultura se ha potenciado mucho a lo largo de las dos \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>2. HACIA EL FINAL DE LA VIDA HUMANA. La etapa final de la vida del ser humano era, en otros tiempos, poco complicada desde el punto de vista moral. En nuestra sociedad, debido al desarrollo t\u00e9cnico, a los progresos de la medicina y a algunas caracter\u00ed\u00adsticas de nuestra cultura, la fase \u00faltima de la vida es objeto de abundante reflexi\u00f3n moral y en torno a ella se presentan algunas de las m\u00e1s delicadas decisiones en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica.<\/p>\n<p>Cinco me parecen los puntos m\u00e1s destacables en los \u00faltimos veinte a\u00f1os sobre la fase final de la vida desde el inter\u00e9s moral: la \u00abidentificaci\u00f3n\u00bb de la muerte cl\u00ed\u00adnica con la muerte cerebral, la preocupaci\u00f3n por la muerte digna ciertas expresiones del rechazo de medios \u00abextraordinarios\u00bb para prolongar la vida, la disminuci\u00f3n de resistencias en cuanto a la eutanasia y la nueva situaci\u00f3n planteada por el aumento demogr\u00e1fico de ancianos.<\/p>\n<p>a) Muerte cerebral. El progreso cient\u00ed\u00adfico y t\u00e9cnico ha motivado una reflexi\u00f3n sobre la validez de los indicadores tradicionales de la muerte cl\u00ed\u00adnica: parada de las funciones respiratoria y circulatoria. Un impulso decisivo a la identificaci\u00f3n de la muerte cl\u00ed\u00adnica con el cese irreversible de la actividad cerebral se debe a un informe de la escuela m\u00e9dica de Harvard en 1968. En las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, esta tendencia no s\u00f3lo ha encontrado una b\u00e1sica aceptaci\u00f3n entre los profesionales, sino que cuenta en no pocos casos con un refrendo legal. Aun no trat\u00e1ndose de un concepto \u00e9tico, tiene derivaciones para diversos problemas, por ejemplo, los trasplantes. Muy recientemente se ha a\u00f1adido un foco nuevo de debate: algunos proponen, en relaci\u00f3n con la muerte cerebral, que se adopten criterios menos exigentes para los sujetos anencef\u00e1licos (fetos o ya nacidos) con el fin de poder disponer m\u00e1s f\u00e1cilmente de peque\u00f1os \u00f3rganos para trasplantes.<\/p>\n<p>b) La muerte digna. Tanto en la mentalidad social como en el pensamiento eclesial ha encontrado carta de naturaleza la sensibilidad por una muerte humana digna, especialmente desarrollada en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Cuando en nuestra cultura hab\u00ed\u00ada ya entrado la preocupaci\u00f3n por una \u00abvida digna\u00bb, ha surgido, en un momento ulterior, el inter\u00e9s por una \u00abmuerte digna\u00bb del ser humano. Este vocablo y este concepto no hallan resistencias en nuestro entorno cultural: se trata de una nueva creaci\u00f3n \u00e9tica, favorecida en su aparici\u00f3n por diversos factores. Tratando de precisar los contenidos de lo que significa una muerte digna, existe un sentir bastante compartido sobre algunos puntos. El acercamiento digno a la muerte implica alivio del dolor y de otras molestias y sufrimientos, ayuda psicol\u00f3gica, asistencia religiosa para el que lo desee, informaci\u00f3n al interesado -ya desde el principio- sobre su situaci\u00f3n real, no prolongaci\u00f3n de la vida con medios carentes de sentido. Un morir digno ha de ir acompa\u00f1ado de la solidaridad y no marcado por el abandono, la soledad; el car\u00e1cter social de la persona ha de ser respetado tambi\u00e9n en la fase final. Un aspecto que se est\u00e1 destacando mucho como componente de una muerte digna es el respeto a la libertad personal; y en este punto es donde aparecen las mayores divergencias sobre qu\u00e9 tipo de libertad en el morir es razonable y moral.<\/p>\n<p>c) Medios de prolongar la vida. Un n\u00famero importante de decisiones dif\u00ed\u00adciles tiene hoy por objeto el car\u00e1cter razonable de prolongar o no algunas vidas en situaciones particularmente deterioradas. Esta problem\u00e1tica se plantea en los \u00faltimos a\u00f1os a prop\u00f3sito de las vidas vegetativas y sobre ciertos medios en particular: reanimaci\u00f3n, respiraci\u00f3n asistida, alimentaci\u00f3n\/ hidrataci\u00f3n artificiales, etc. En esta materia corresponde una palabra a los profesionales sanitarios, pero \u00e9stos se encuentran con otros interlocutores: familia, jueces, comit\u00e9s \u00e9ticos y, sobre todo, el propio paciente.<\/p>\n<p>Dentro de la creciente tendencia a respetar la autonom\u00ed\u00ada del enfermo, se incluyen tambi\u00e9n sus deseos de rechazar la prolongaci\u00f3n de la vida con medios carentes ya de sentido. Ahora bien, cuando la persona est\u00e1 en condiciones de expresar su voluntad, no es necesario recurrir a otras fuentes para conocer su intenci\u00f3n. Pero, frecuentemente, nos encontramos con personas no conscientes, en las que el respeto a la autonom\u00ed\u00ada no parece poder invocarse. Precisamente para estos casos, las llamadas \u00abdirectrices anticipadas\u00bb permiten conocer de alguna manera los deseos de las personas no conscientes, de modo que el respeto a su autonom\u00ed\u00ada pueda tener vigencia aun entonces. Hay dos clases de \u00abdirectrices anticipadas\u00bb, con escasa difusi\u00f3n entre nosotros: el \u00abtestamento vital\u00bb y la designaci\u00f3n de un representante. Por el \u00abtestamento vital\u00bb, la persona da indicaciones sobre las l\u00ed\u00adneas a seguir cuando no est\u00e9 en condiciones de expresar su voluntad. El episcopado espa\u00f1ol ha difundido un modelo de testamento vital para cristianos. Es un texto muy hermoso. En Estados Unidos existe otra directriz anticipada: la designaci\u00f3n de un representante para que \u00e9ste, en nombre de quien otorga la autorizaci\u00f3n, decida lo que crea m\u00e1s conveniente en caso de incapacidad de este \u00faltimo. Ambas directrices anticipadas pueden tener un car\u00e1cter privado o contar con refrendo legal.<\/p>\n<p>d) La eutanasia. Hace veinte a\u00f1os no se prestaba atenci\u00f3n al tema, fuera de ciertos c\u00ed\u00adrculos minoritarios; ahora, una vez lograda la \u00abbatalla\u00bb del aborto, el pr\u00f3ximo objetivo de algunas personas, grupos y movimientos sociales bastante combativos consiste en la despenalizaci\u00f3n o legalizaci\u00f3n de la eutanasia, objetivo que va ganando adeptos en la sociedad. Esta actualidad contribuye a que se escriba abundantemente sobre todos los aspectos del problema.<\/p>\n<p>Las opiniones contrarias a estos intentos prevalecen por el momento, pero va cobrando fuerza una corriente de signo opuesto. Dentro de ella sobresale la opini\u00f3n de la \u00abComisi\u00f3n\u00bb encargada del estudio de esta cuesti\u00f3n por el gobierno de los Pa\u00ed\u00adses Bajos, que en su informe final recomienda claramente la legalizaci\u00f3n de la eutanasia, con reservas y garant\u00ed\u00adas para evitar abusos. Dentro de una mentalidad sin referencias religiosas y que, adem\u00e1s, se muestra particularmente sensible a todo signo de libertad, atra\u00ed\u00adda por ideales de bienestar, con dificultades para percibir un sentido del sufrimiento y del dolor, con menor capacidad de aguante frente a situaciones dolorosas y lamentables, es comprensible que la eutanasia pueda llegar a ser considerada una soluci\u00f3n l\u00f3gica y humana. Incluso algunos moralistas cat\u00f3licos no ven con claridad que la condici\u00f3n cristiana excluya absolutamente la libertad para decidir sobre la propia muerte.<\/p>\n<p>Sin embargo, el acento de algunos en la libertad sensibilizada a favor de la eutanasia parece un enfoque parcial del problema y deficitario en el sentido de la solidaridad. Si se pusiera el debido inter\u00e9s por reclamar y prestar los mejores cuidados a enfermos en situaciones dif\u00ed\u00adciles, \u00bfno perder\u00ed\u00ada gran parte de su sentido la lucha por la eutanasia? \u00bfNo puede ser \u00e9sta una opci\u00f3n por la soluci\u00f3n f\u00e1cil frente a la m\u00e1s compleja y exigente, es decir, la presencia c\u00e1lida familiar y social traducida en la adecuada atenci\u00f3n?<br \/>\nPor otro lado, ser\u00ed\u00ada bueno clarificar lo m\u00e1s posible el concepto de eutanasia, descarg\u00e1ndolo de contenidos humanos, m\u00e9dica y moralmente heterog\u00e9neos, lo cual genera una gran confusi\u00f3n en torno a este vocablo.<\/p>\n<p>e) Los ancianos. El n\u00famero creciente de personas mayores plantea problemas econ\u00f3micos, sanitarios y sociales, y obliga a la bio\u00e9tica a repensar las exigencias \u00e9ticas que despierta la nueva situaci\u00f3n. El deber \u00e9tico fundamental es la atenci\u00f3n a estas personas seg\u00fan sus necesidades, en la medida de lo posible. Dejo a un lado la respuesta que se debe exigir razonablemente a familias y a diversos organismos sociales. Desde el punto de vista de la medicina, este crecimiento num\u00e9rico de ancianos suscita con mayor urgencia la pregunta sobre si el modelo actual de medicina es el m\u00e1s id\u00f3neo para responder a las necesidades de este grupo, o bien si no ser\u00e1 necesario tratar de crear otro, empezando ya desde los estudios universitarios. Y respecto a los profesionales a los que se conf\u00ed\u00ada el cuidado de los ancianos: sin rebajar los niveles de su competencia, \u00bfno se deber\u00ed\u00ada pensar m\u00e1s en la importancia de los rasgos de personalidad y actitudes para este particular tipo de asistencia?<br \/>\n3. GENETICA. Uno de los temas m\u00e1s nuevos en estas dos d\u00e9cadas es el de la ingenier\u00ed\u00ada gen\u00e9tica, es decir, de las t\u00e9cnicas que permiten intervenir en la informaci\u00f3n gen\u00e9tica a nivel de estructuras y mecanismos moleculares que act\u00faan en la transmisi\u00f3n de la herencia gen\u00e9tica. Entre ellas, la m\u00e1s importante es la recombinaci\u00f3n del ADN (\u00e1cido desoxirribonucleico).<\/p>\n<p>En este campo las aplicaciones son ya una realidad aunque incipiente, si nos fijamos en las expectativas puestas en sectores como farmacolog\u00ed\u00ada, agricultura, ecolog\u00ed\u00ada, especies animales. Esta evoluci\u00f3n, incluso aplicada s\u00f3lo al mundo subhumano, no deja de presentar sus implicaciones \u00e9ticas, en particular por la unidad e interdependencia de toda la realidad.<\/p>\n<p>Si las aplicaciones se piensan dentro de la especie humana, la complejidad t\u00e9cnica, las repercusiones sociales morales y legales aumentan. Atendiendo a los fines, distinguimos entre ingenier\u00ed\u00ada gen\u00e9tica \u00abterap\u00e9utica\u00bb (orientada a la correcci\u00f3n de alguna enfermedad) y \u00abperfectiva\u00bb (dirigida a suscitar en un sujeto normal una cualidad f\u00ed\u00adsica o mental que se considera deseable). Mirando a los \u00absujetos\u00bb en que se realiza la ingenier\u00ed\u00ada gen\u00e9tica, diferenciamos la \u00abgerminal (llevada a cabo en el ovocito, esperma u \u00f3vulo fecundado) y la \u00absom\u00e1tica\u00bb (practicada en otras c\u00e9lulas del cuerpo humano). Combinando ambos criterios, se originan cuatro tipos de ingenier\u00ed\u00ada gen\u00e9tica: terap\u00e9utica germinal, terap\u00e9utica som\u00e1tica, perfectiva germinal y perfectiva som\u00e1tica.<\/p>\n<p>Las posibilidades t\u00e9cnicas en el campo humano est\u00e1n en sus comienzos, pero se desarrollar\u00e1n en un futuro previsiblemente no lejano. Ci\u00f1\u00e9ndonos a la problem\u00e1tica \u00e9tica y sin entrar en apreciaciones detalladas, podemos decir que la ingenier\u00ed\u00ada terap\u00e9utica ofrece menos dificultades que la perfectiva; y tambi\u00e9n que la som\u00e1tica suscita, en principio, menos interrogantes que la germinal.<\/p>\n<p>4. TRATAMIENTO E INVESTIGAcl\u00f3N. En el terreno del tratamiento, como antes se indic\u00f3, quiz\u00e1 la innovaci\u00f3n m\u00e1s importante, \u00e9ticamente hablando, sea el protagonismo creciente del enfermo. Un tema sobresale con fuerza: el del SIDA o, mejor, el de la infecci\u00f3n por VIH (virus de irimunodeficiencia humana); de menor inter\u00e9s, \u00e9ticamente hablando, es el de los trasplantes).<\/p>\n<p>a) Infecci\u00f3n del VIH. Destaca la ola de reflexi\u00f3n moral suscitada en medios m\u00e9dicos en torno a esta infecci\u00f3n. Seguramente ninguna otra enfermedad presenta tal c\u00famulo de problemas \u00e9ticos, en los que se entremezclan aspectos sociales y m\u00e9dicos. En esta infecci\u00f3n est\u00e1n en juego intereses importantes de la sociedad (protecci\u00f3n de la salud p\u00fablica) y derechos fundamentales del individuo (a moverse libremente, a la educaci\u00f3n, al trabajo, a la no discriminaci\u00f3n, etc.) y del enfermo (derecho al tratamiento, a la informaci\u00f3n, a la intimidad, etc.). Seg\u00fan se acent\u00faen los derechos del infectado y sospechoso de infecci\u00f3n o de los sanos, llegamos a diversas opciones \u00e9ticas.<\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n del SIDA ha vuelto a resurgir la vieja cuesti\u00f3n de la obligatoriedad de atender a los infecciosos, pacificada gracias a las t\u00e9cnicas antis\u00e9pticas y a los antibi\u00f3ticos. Organismos profesionales y responsables de pol\u00ed\u00adtica sanitaria han reafirmado la obligatoriedad en contra de las manifestaciones de algunos profesionales. En el fondo est\u00e1 latente la concepci\u00f3n de la profesi\u00f3n m\u00e9dica. Tambi\u00e9n se escribe mucho sobre diversas medidas coactivas para proteger la salud p\u00fablica y de terceros, en particular de los profesionales sanitarios: obligatoriedad del test en determinadas situaciones, notificaci\u00f3n obligada de los casos, cuarentena, aislamiento. En general, va prevaleciendo la sensatez en contra de medidas que pueden conllevar graves violaciones de los derechos de las personas sin gran impacto beneficioso en la salud p\u00fablica y de terceros.<br \/>\nb) Trasplantes. En este punto hemos ca\u00ed\u00addo en una cierta \u00abrutina\u00bb \u00e9tica. Existen, con todo, algunos casos particularmente problem\u00e1ticos: trasplante de coraz\u00f3n de animal a ser humano, la cuesti\u00f3n del coraz\u00f3n artificial. Una actitud \u00e9tica que se debe favorecer es la solidaridad que facilite la multiplicaci\u00f3n de trasplantes. A pesar de ello, se prev\u00e9 que continuar\u00e1 la escasez de \u00f3rganos, lo cual suscita un nuevo problema: el de los criterios para una justa distribuci\u00f3n de este bien escaso.<\/p>\n<p>c) Experimentaci\u00f3n. En este campo est\u00e1n definidas las condiciones para una actuaci\u00f3n humana respetuosa de la dignidad y derechos de los sujetos sometidos a experimentaci\u00f3n. Sin embargo, actualmente se est\u00e1 insinuando la posibilidad \u00e9tica de suavizar el rigor en algunas exigencias morales: informaci\u00f3n al sujeto, consentimiento informado. Es una cuesti\u00f3n delicada que necesita de estudios ulteriores para armonizar el respeto a la persona y el inter\u00e9s social de la experimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Van emergiendo campos nuevos, a los que se asoma la \u00e9tica: cuidados a domicilio, rehabilitaci\u00f3n, medicina en lis c\u00e1rceles, etc.<\/p>\n<p>d) \u00abDerechos\u00bb de los animales. En conexi\u00f3n con la experimentaci\u00f3n, algunos grupos muy activos han introducido el problema de las actuaciones con los animales. El m\u00e1s estudiado es la experimentaci\u00f3n con ellos; pero el inter\u00e9s no se ha limitado a este punto, pues se extiende a otros \u00e1mbitos: deporte, diversi\u00f3n, ense\u00f1anza, cr\u00ed\u00ada en reclusi\u00f3n con fines comerciales, reclusi\u00f3n de animales dom\u00e9sticos, patentes de organismos vivos modificados en laboratorio y no existentes en la naturaleza con esas caracter\u00ed\u00adsticas. Entre los aspectos principales a la hora de definir las diversas posturas est\u00e1n las consideraciones sobre el status de los animales, una posible jerarquizaci\u00f3n entre ellos y el sufrimiento.<\/p>\n<p>III. Signos de vitalidad de la bio\u00e9tica<br \/>\nLas manifestaciones de la bio\u00e9tica son m\u00faltiples y de diversa \u00ed\u00adndole. La bio\u00e9tica aparece en congresos, en cursos de \u00e9tica para formaci\u00f3n m\u00e9dica, en las discusiones sobre legislaci\u00f3n sanitaria, en la investigaci\u00f3n m\u00e9dica, en comisiones \u00e9ticas para asesorar a las autoridades pol\u00ed\u00adticas (en USA, en el Reino Unido, en Australia, en Francia, etc.).<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n anotamos tres aspectos de esa vitalidad de la bio\u00e9tica:<br \/>\n1. CENTROS DE BIOETICA. En 1971 es creado en la Universidad de Georgetown el Instituto para el Estudio de la Reproducci\u00f3n Humana y la Bio\u00e9tica (Washington), con la ayuda de la fundaci\u00f3n J.P. Kennedy. Junto al anterior hay que situar en un puesto de gran relieve el Hastings Center (Nueva York), que adem\u00e1s de organizar m\u00faltiples sesiones de estudios ofrece diversas publicaciones, entre las que descata la revista bimestral \u00abThe Hastings Center Report\u00bb. El Centro de Bio\u00e9tica de Montreal fue creado por el Instituto de Investigaciones Cl\u00ed\u00adnicas en 1976. Publica una colecci\u00f3n de \u00abCahiers de bio\u00e9thique\u00bb (cf D.J. RoY, La biom\u00e9decine aujourd hui et I homme demain. Points de d\u00e9part et directions de la bio\u00e9thique, en \u00abLe Groupe de Recherche en Ethique M\u00e9dicale de 1&#8217;Universit\u00e9 Laval: Laval Phil. Th\u00e9ol.\u00bb 40 (1984) 243-246. En San Cugat del Vall\u00e9s (Barcelona) funciona el Departamento de Bio\u00e9tica, dirigido por F. Abel. Dentro de las actividades del Instituto Superior de Ciencias Morales (Madrid) funciona el Departamento de Psiquiatr\u00ed\u00ada y Moral, dirigido por A. Ruiz-Mateos. En la Universidad cat\u00f3lica de Lovaina (B\u00e9lgica) se ha creado en 1983 un Departamento de Bio\u00e9tica, que dirige el profesor J.F. Malherbe. Conviene se\u00f1alar la importancia que est\u00e1 adquiriendo la asignatura de \u00abEtica m\u00e9dica\u00bb o la c\u00e1tedra de \u00abBio\u00e9tica\u00bb en bastantes facultades de medicina. Por ejemplo, en D\u00fcsseldorf (Alemania), Sacro Cuore de Roma (Italia), Maastrich (Holanda), Instituto Cat\u00f3lico de Lille (Francia). Existe tambi\u00e9n el master en bio\u00e9tica en la Universidad Complutense de Madrid y en el Instituto Superior de Ciencias Morales (Madrid).<\/p>\n<p>2. REVISTAS ESPECIALIZADAS. Anime e Corpi, de inspiraci\u00f3n cat\u00f3lica, bimestral, aborda temas de acci\u00f3n pastoral en el campo sociosanitario (Italia); Artz und Christ, revista trimestral de los m\u00e9dicos cat\u00f3licos de Alemania, Austria y Suiza; Bioethics, trimestral, editada en Oxford desde 1987; Cahiers de Bio\u00e9thique, publicaci\u00f3n anual de la Universidad Lava\u00c2\u00a1 (Canad\u00e1); cada n\u00famero quiere ser monogr\u00e1fico; Cahiers Laennec, revista trimestral que dej\u00f3 de existir en 1972 publicada en Par\u00ed\u00ads; Catholic Medical Quarterly, revista trimestral de los m\u00e9dicos cat\u00f3licos de Gran Breta\u00f1a (de muy escaso inter\u00e9s); Clinical Ethics Report (desde 1987); Ethics and Medicine. A Christian Perspective on Issues on Bioethics (tres n\u00fameros al a\u00f1o; Edimburgo, desde 1985); Ethics in Science and Medicine, trimestral, se public\u00f3 con este t\u00ed\u00adtulo entre 1973 y 1980. Anteriormente llev\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo de Science, Medicine and Man. Desde 1981 esta excelente revista dej\u00f3 de publicarse separadamente para convertirse en la Part F: \u00abMedical and Social Ethics\u00bb, de la revista Social Science and Medicine; Hastings Center Report, revista bimestral de gran calidad, publicada en USA por el Institute of Society, Ethics and the Life Sciences. Los a\u00f1os 1973-1974 el mismo centro public\u00f3 paralelamente Hastings Center Studies; Journal of Clinical Ethics (desde 1990); Journal of Medical Ethics, trimestral, excelente revista publicada por la Society for the Study of Medical Ethics, Londres; Journal of Medicine and Philosophy, trimestral, Universidad de Chicago (cada n\u00famero suele ser monogr\u00e1fico); Journal of Religion and Health, trimestral (los temas son tratados desde perspectivas religiosas diversas); Labor Hospitalaria, publicada por los Hermanos de San Juan de Dios, Barcelona; Laennec, bimestral, de car\u00e1cter m\u00e1s modesto y divulgador que Cahiers Laennec; Linacre Quarterly, revista oficial de la Federaci\u00f3n Nacional de Asociaciones de M\u00e9dicos Cat\u00f3licos (USA); trimestral, no de gran inter\u00e9s; Man and Medicine, trimestral, dedicada a los valores y a la \u00e9tica del cuidado de la salud, de buena calidad, USA; M\u00e9decine de 1&#8217;Homme, bimestral, revista del centro cat\u00f3lico de m\u00e9dicos franceses; Medecina e Morale, trimestral, de neta inspiraci\u00f3n cat\u00f3lica, publicada por la Universidad cat\u00f3lica del Sagrado Coraz\u00f3n (Italia); Res Medicae, revista mensual publicada en Roma; todos los n\u00fameros suelen tener una secci\u00f3n de medicina moral; Saint-Luc M\u00e9dical-SaintLucas Tijdchrift, revista de la asociaci\u00f3n cat\u00f3lica de B\u00e9lgica.<\/p>\n<p>3. BIBLIOGRAFIA. O Repertorio bibliogr\u00e1fico: WALTERS L. (ed.), Bibliography of Bioethics, bastantes vol\u00famenes, Nueva York 1975 en adelante. 0 Enciclopedia: REICH W.T., Encyclopedia of Bioethics, 4 vols., Nueva York 1978. 0 Diccionario: DUNCAN A.S. (ed.), Dictionary of Medical Ethics, Londres 1977. 0 Manuales de bio\u00e9tica: BEAUCHAMP T. L. y CHILDRESS J. F., Principies of Biomedical Ethics, Nueva York 1979, 19833; MAPPES T.A. y SEMBATY S., Biomedical Ethics, Nueva York 1981; BEAUCHAMP T. L. y WALTERS L. (eds.), Contemporary Issues in Bioethics, Wadworth 1982; ENGELHARDT H.T., The Foundation of Bioethics, Nueva York 1986; BEAUCHAMP G.H. y MCCULLDUGH L.B., Etica m\u00e9dica, Labor, Barcelona 1987; GRACIA D., Fundamentos de bio\u00e9tica, Eudema, Madrid 1989; DIMEO A. y MANCINA C. (eds.), Bio\u00e9tica, Roma 1989. D S\u00ed\u00adntesis de bio\u00e9tica teol\u00f3gica: DURAND G., La bio\u00e9thique, Par\u00ed\u00ads 1989; ELIzARt F.J., Bio\u00e9tica, Paulinas, Madrid 1991; L\u00ed\u201cPEZ AZPITARTE E., Etica y vida, Paulinas, Madrid 1990; THEVENoT X., La bio\u00e9tica, Mensajero, Bilbao 1990; VIDAL M., Moral de la persona y bio\u00e9tica teol\u00f3gica, PS, Madrid 1991 (Moral de actitudes II, 1.11 parte).<\/p>\n<p>[\/Corporeidad; \/Esterilizaci\u00f3n; \/Eutanasia; \/Ingenier\u00ed\u00ada gen\u00e9tica y embrionaria; \/Interrupci\u00f3n del embarazo; \/Investigaci\u00f3n y experimentaci\u00f3n biol\u00f3gica; \/Medicina; \/Procreaci\u00f3n artificial; \/Salud, enfermedad, muerte; \/Trasplantes humanos].<\/p>\n<p>Notas: 1. V. R. POTrEa, Bioethics: bridge to the future, Engewood Cliffs 1971-2 G H. KIEFFER, Bio\u00e9tica, Madrid 1483, 2. 3 W.T. RetcH, Introduction: Encyclopedia oj Bioethics I, Nueva York 1978, XIX; cf D. CALLARAN, Bioethics as a discipline, en \u00abThe Hastings Center Studies\u00bb 1 (1973) 1, 61r73&#8242; K.D. CLOUSER, Bioethics en Encyclopedia of Bioethics I, Nueva York 1978, IS-127; E. SGRECCIA, La bioetica. Fondamenti e contenuti, en \u00abMedicina e Morale\u00bb 24 (1984) 285-305 &#8211; 4 P. LAIN, La medicina actual, Madrid 1971, 31 &#8211; 5 KIEFFER, o. c., 46 &#8211; 6 B. H\u00ed\u201eERING, Moral y medicina, Madrid 1972 66 &#8211; 7 P. SPORKEN, Medicina y \u00e9tica en discusi\u00f3n, Estella 1974, 17.<\/p>\n<p>F.J. Elizari y M. Vidal<\/p>\n<p>Compagnoni, F. &#8211; Piana, G.- Privitera S., Nuevo diccionario de teolog\u00ed\u00ada moral, Paulinas, Madrid,1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Moral<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Defensa de la vida<br \/>\nEtica m\u00e9dica<br \/>\npor Etsuo Tirado Hamasaki<br \/>\nHablar de \u00c9tica, Bio\u00e9tica, o Deontolog\u00eda, es hablar de cosas semejantes pero no id\u00e9nticas. La Deontolog\u00eda, t\u00e9rmino actualmente de moda, se limita a hablar de los \u00abdeberes\u00bb y puede por tanto reducirse a un legalismo que dista mucho de la \u00c9tica. La Bio\u00e9tica, se refiere a los temas propios de las ciencias biol\u00f3gicas, en especial cuando se trata de las actividades de investigaci\u00f3n. Pero la \u00c9tica general, como ciencia filos\u00f3fica que trata sobre la moralidad de los actos humanos, comprende tambi\u00e9n, por supuesto, los problemas que se presentan en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica.<br \/>\n\u00abDame la ventaja de tus convicciones,<br \/>\nsi es que tienes alguna,<br \/>\npero no me vengas con tus dudas,<br \/>\nque ya tengo bastante con las m\u00edas.\u00bb<br \/>\nGoethe<br \/>\nVivimos en una \u00e9poca de continuos cambios, un sorprendente crecimiento, explosivo y sostenido, de los recursos tecnol\u00f3gicos, y tanto los que tienen una aplicaci\u00f3n directa a la pr\u00e1ctica m\u00e9dica, como los que no, presionan para producir profundos cambios sociales. Lo \u00fanico constante en las \u00faltimas d\u00e9cadas, es el cambio. Y se antoja que, en un mundo cambiante, dominado por el utilitarismo y el af\u00e1n de lucro, la \u00c9tica es algo obsoleto, pasado de moda, fuera de lugar. Sin embargo, en \u00e9pocas como la que nos ha tocado vivir, la \u00c9tica es m\u00e1s necesaria y actual que nunca. M\u00e1s a\u00fan si nos referimos a la constante reflexi\u00f3n filos\u00f3fica en el campo de la \u00c9tica, m\u00e1s que a limitarse a transmitir c\u00f3digos legales. Como antecedentes, tenemos el origen del Juramento Hipocr\u00e1tico que a muchos nos toc\u00f3 hacer, si bien en muchas escuelas mexicanas y norteamericanas ha ca\u00eddo en desuso esa tradici\u00f3n. El texto hipocr\u00e1tico, de la Escuela de Cos, surgi\u00f3 en una \u00e9poca tumultuosa, llena de charlatanes y de mercenarios que utilizaban sus conocimientos de farmacolog\u00eda y de otro tipo, para fines muy distintos a los que debe tener la profesi\u00f3n, aquellos que la justifican. Surge la necesidad del juramento, precisamente porque la conducta y el esp\u00edritu que prescribe, no eran las que prevalec\u00edan en ese medio. La otra reflexi\u00f3n que conviene hacer aqu\u00ed, es de principios de siglo: Saint-Exupery, el autor de \u00abEl principito\u00bb, la obra por la que es m\u00e1s conocido, escribi\u00f3 tambi\u00e9n, entre otros, \u00abTierra de Hombres\u00bb donde narra sus experiencias como uno de los primeros pilotos de aviaci\u00f3n. Le toc\u00f3 una \u00e9poca en que no s\u00f3lo el avi\u00f3n era una novedad, sino tambi\u00e9n en la que hubo muchos avances tecnol\u00f3gicos en ese campo. Y nos dice, se hacen aviones que vuelen m\u00e1s alto y m\u00e1s r\u00e1pido. Pero se olvida para qu\u00e9 los hacen volar. Y esto se aplica a la tecnolog\u00eda en la medicina o en cualquier otro campo. Pero volvamos a la definici\u00f3n de \u00c9tica. Seg\u00fan la Real Academia Espa\u00f1ola, la \u00c9tica es \u00abparte de la Filosof\u00eda que trata de la moral y las obligaciones del hombre\u00bb. Y Moral, (que viene del Lat\u00edn \u00abmoralis\u00bb) seg\u00fan el Diccionario de la Real Academia, es \u00abperteneciente o relativo a las acciones o caracteres de las personas, desde el punto de vista de la bondad o la malicia\u00bb. Seg\u00fan algunos textos de filosof\u00eda, la \u00c9tica es una ciencia filos\u00f3fica (en el antiguo sentido de ciencia \u00abconjunto ordenado de saberes\u00bb, y filos\u00f3fica en cuanto conocer las cosas por sus causas). Y es importante que se trate de una ciencia, que tengas sus reglas, sus fundamentos y sus leyes, porque todo grupo humano tiene una moral, y cuando uno observa que la moral cambia con el tiempo (de ah\u00ed que la expresi\u00f3n de uno de los cl\u00e1sicos \u00ab\u00a1O tempora, o mores!\u00bb que significa \u00ab\u00a1qu\u00e9 tiempos, qu\u00e9 costumbres!\u00bb siga siendo vigente) y que hay tantos c\u00f3digos morales tan distintos y frecuentemente contradictorios, la conclusi\u00f3n l\u00f3gica es que no pueden ser todos v\u00e1lidos a la vez. Tiene que haber alguna forma cient\u00edfica de acercarse a la verdad. As\u00ed pues, la \u00c9tica es una ciencia que estudia la moralidad de los actos humanos, es decir, su bondad o maldad. Y los actos humanos son aquellos en los que interviene la consciencia humana, aquellos que tienen intencionalidad. Sin intenci\u00f3n, como ocurre en los actos meramente fisiol\u00f3gicos, no tiene sentido hablar si es o no moralmente bueno. La intenci\u00f3n es necesaria, pero no suficiente. Para que un acto sea objetivamente bueno, tiene que apegarse a unos principios que sirven de paradigmas. Naturalmente se deben considerar las circunstancias que rodean a cada acto en particular, lo que ha dado lugar a la casu\u00edstica. Originalmente creada para ayudar a los confesores, tiene una particular importancia en la reflexi\u00f3n \u00e9tica referida a la pr\u00e1ctica m\u00e9dica.Y si bien las circunstancias cambian, por los cambios que ocurren en la sociedad, la historia, la tecnolog\u00eda, etc&#8230; los principios permanecen. Los m\u00e1s importantes los podemos encontrar ya en el Juramento Hipocr\u00e1tico.<br \/>\nAlgunos de ellos son los siguientes:<br \/>\nPrincipios:<br \/>\n\u2022 De Beneficencia<br \/>\n\u2022 De la No maleficencia<br \/>\n\u2022 Del respeto a la vida<br \/>\n\u2022 De la equidad<br \/>\n\u2022 Del respeto a la privacidad. El principio de Beneficencia consiste en buscar siempre en todos nuestros actos el beneficio del paciente. Hay que alejar cualquier otra intenci\u00f3n, como el lucro, el poder o influencia pol\u00edtica, el placer o cualquier otra ventaja que uno pudiera obtener. El principio de la no maleficencia est\u00e1 expresado en el aforisma \u00abPrimum no nocere\u00bb (primero -o \u00abante todo\u00bb- no hagas da\u00f1o) La vida humana es sagrada desde la concepci\u00f3n hasta la muerte. Merece respeto por el s\u00f3lo hecho de ser humana, y de ah\u00ed nace la obligaci\u00f3n de cuidarla y de no atentar contra ella. Pero no el conservar la vida biol\u00f3gica a cualquier costo. Tenemos la obligaci\u00f3n de mantener la vida con medios ordinarios, pero no hay obligaci\u00f3n de usar medios extraordinarios. Los temas del aborto y la eutanasia son siempre pol\u00e9micos y candentes. Pero no son nuevos. La prueba es que el Juramento Hipocr\u00e1tico los menciona. Siempre, pero sobre todo en este siglo, se ejerce un aut\u00e9ntico chantaje moral sobre los m\u00e9dicos para que se presten a realizar acciones inmorales. Lo m\u00e1s grave es que legislaciones de pa\u00edses \u00abavanzados\u00bb (ricos y poderosos, con mucha tecnolog\u00eda, pero nada m\u00e1s) hay autorizado el aborto y la eutanasia, con resultados muy conocidos pero poco difundidos, que se resumen en el \u00abefecto resbaladero\u00bb: cada vez se cae m\u00e1s abajo. As\u00ed empez\u00f3 la Alemania Nazi, e incluso antes, as\u00ed empez\u00f3 la Rusia sovi\u00e9tica (la hoy ex-URSS) Los problemas sociales que se usan como pretexto para que aceptemos como \u00abmal necesario\u00bb el aborto o la eutanasia, son responsabilidad de toda la sociedad, no s\u00f3lo de los m\u00e9dicos. Por otra parte, asesinar nunca es la respuesta. Y lo que es peor, cuando los m\u00e9dicos aceptan participar como verdugos, como ejecutores, se desvirt\u00faa la medicina: el m\u00e9dico est\u00e1 para aliviar el dolor y consolar. Cuando se acepta provocar un aborto o una \u00abeutanasia\u00bb, aunque la primera vez se haga con la mejor intenci\u00f3n, se cae en una \u00abinstrumentalizaci\u00f3n\u00bb de la medicina, en otras palabras, en la prostituci\u00f3n. Principio del doble efecto: Est\u00e1 muy claro que es il\u00edcito provocar intencionalmente la muerte de un ser humano. El aborto intencional, y la eutanasia, han sido condenados desde el juramento Hipocr\u00e1tico y la investigaci\u00f3n \u00e9tica moderna sigue rechaz\u00e1ndolos como soluciones falsas. Una novela hist\u00f3rica de Stefan Zweig, basada en un hecho real, que se titula \u00abImpaciencia del Coraz\u00f3n\u00bb ilustra estas situaciones en las que, con pretexto de la compasi\u00f3n, se act\u00faa de una manera precipitada, dando una salida falsa al problema porque m\u00e1s que buscar aliviar el dolor del que sufre, se busca evitar la incomodidad propia que provoca el dolor ajeno. En cambio, no hay culpa cuando hay un segundo efecto (incluyendo la muerte) no deseado ni buscado, de un acto m\u00e9dico necesario e indispensable, como una cirug\u00eda requerida para salvar la vida de la madre (diferente al legrado o cualquier acci\u00f3n directa que provoque el aborto), o la sedaci\u00f3n o la analgesia en un paciente terminal. La Relaci\u00f3n M\u00e9dico-Paciente: La relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente es esencial para nuestra profesi\u00f3n, ya que no se trata \u00fanicamente de tener conocimientos t\u00e9cnicos y dar una opini\u00f3n experta, sino de crear y conservar un clima de confianza, para que el paciente pueda revelar todo su padecer y a su vez reciba ayuda del m\u00e9dico, que tambi\u00e9n es una persona. Se crea conflicto -un falso conflicto- cuando se pretende escoger entre los conocimientos m\u00e9dicos y la capacidad para la compasi\u00f3n. Este conflicto no es absoluto: LA PRIMERA OBLIGACION DEL MEDICO ES SABER. Un m\u00e9dico que no sabe, o que no est\u00e1 actualizado, no puede cumplir con su deber por m\u00e1s compasi\u00f3n que parezca tener. Hay otras profesiones y por supuesto muchos voluntariados donde se requieran menos conocimientos y la compasi\u00f3n sea casi suficiente. En el ejercicio de la medicina la compasi\u00f3n nunca ser\u00e1 suficiente. Pero los conocimientos y la capacidad de hacer que nos d\u00e1 la tecnolog\u00eda no nos debe hacer olvidar la condici\u00f3n humana del paciente y del propio m\u00e9dico.  Principio de autoridad vs. Principio de autonom\u00eda: El conocimiento da autoridad, el m\u00e9dico debe buscar siempre el beneficio del paciente, y requiere que el paciente siga las indicaciones. Pero \u00bfqu\u00e9 tanto sabemos de las necesidades, de los objetivos, de los leg\u00edtimos anhelos del paciente? La autonom\u00eda no significa que el paciente haga lo que le de la gana, ni que simplemente indique al m\u00e9dico lo que quiere que haga por \u00e9l, a\u00fan a costa de pasar por encima de otros principios, sino que el m\u00e9dico debe procurar entender lo que realmente es mejor para el paciente, y el paciente debe asumir su parte de responsabilidad en la toma de decisiones. Un ejemplo en el que este conflicto se ve con frecuencia, es en el paciente terminal. El m\u00e9dico puede aferrarse, con un \u00abencarnizamiento terap\u00e9utico\u00bb, a que el paciente siga con vida, mientras que para el paciente lo importante puede ser estar libre de dolor, o bien puede ser que el paciente quiera estar consciente y l\u00facido hasta el final, a\u00fan a costa de tener dolor. Sin llegar al extremo de asistir al suicidio, que ser\u00eda una autonom\u00eda mal entendida, el m\u00e9dico debe procurar entender lo que el paciente busca y lo que est\u00e1 dispuesto a sacrificar.El secreto profesional como base para la confianza. Este es un principio antiqu\u00edsimo y esencial para que se d\u00e9 esa confianza sagrada e indispensable, para que el paciente pueda exponer su cuerpo y su alma y pueda sanar o al menos recibir consuelo. El respeto a la privac\u00eda incluye el no burlarse en forma alguna, y no revelar innecesariamente cosas vistas u o\u00eddas, aun cuando no hubiera una petici\u00f3n expresa de guardar silencio.Sin embargo, esto tiene un l\u00edmite, el m\u00e9dico y el paciente no est\u00e1n solos en una isla desierta, y a veces entran en conflicto los derechos individuales y los derechos de los dem\u00e1s, considerados como \u00abla sociedad\u00bb. Esto se da en situaciones de epidemia, por ejemplo. Actualmente lo vivimos con la epidemia de SIDA, o de la tuberculosis, en que por razones de salud p\u00fablica debemos revelar a las autoridades los nombres y diagn\u00f3sticos. Asimismo, hay situaciones legales en que debemos defender al inocente, es el caso de la denuncia del ni\u00f1o maltratado (y deber\u00edamos a\u00f1adir, del anciano maltratado), la notificaci\u00f3n a la autoridad en caso de un fugitivo que solicita atenci\u00f3n m\u00e9dica, y otras semejantes.Distribuci\u00f3n de recursos: Otro tema, muy actual, en esta \u00e9poca de instituciones p\u00fablicas y organizaciones de administraci\u00f3n de la salud, es la toma de decisiones para distribuir recursos. Los recursos nunca son ilimitados. Ni siquiera en los pa\u00edses m\u00e1s ricos. Tenemos que hacer Triage no s\u00f3lo en urgencias, sino a cada momento. \u00bfc\u00f3mo asignar prioridades?\u00bfcu\u00e1l es la base? No hay una soluci\u00f3n f\u00e1cil, pero tambi\u00e9n entra en las obligaciones del m\u00e9dico el aprovechamiento de los recursos de manera de lograr el m\u00e1ximo beneficio, no importa quien pague. Porque siempre alguien paga, y siempre alguien no alcanza un recurso. El primer recurso limitado que tenemos, es el tiempo. Y todo esto es tema de reflexi\u00f3n \u00e9tica.La Instrumentalizaci\u00f3n de la medicina: Los pecados capitales de la medicina entran f\u00e1cilmente en este apartado. La participaci\u00f3n de m\u00e9dicos en tortura, genocidio y control de poblaci\u00f3n deshonra y envilece a la profesi\u00f3n. Existen muchos ejemplos, los m\u00e1s difundidos por los medios han sido los de la Alemania Nazi, desgraciadamente eso ocurri\u00f3 desde mucho antes de que Hitler tomara el poder, y sigue ocurriendo mucho despu\u00e9s de que hab\u00eda muerto. Desde el uso de prisioneros para experimentaci\u00f3n, hasta el uso de conocimientos m\u00e9dicos (incluyendo los psiqui\u00e1tricos) para reprimir disidentes, hay un largo historial de ignominia. Estos abusos se dieron profusamente en la URSS y otros pa\u00edses comunistas a partir de 1917, ocurri\u00f3 y sigue ocurriendo hoy d\u00eda en China y Cuba. Y por supuesto, ocurren en los pa\u00edses capitalistas, tal vez de una manera m\u00e1s sutil pero no menos censurable. Hay otros problemas menos evidentes pero que no dejan de ser graves, adem\u00e1s de la experimentaci\u00f3n y la represi\u00f3n. Los recursos m\u00e9dicos y la atenci\u00f3n m\u00e9dica son utilizados, por gobiernos o grupos de poder de cualquier signo, como arma pol\u00edtica o de control. Igualmente, no s\u00f3lo en la Alemania Nazi, sino ahora en nuestros d\u00edas diversos grupos, entre los que destacan los fabianos, ponen la tecnolog\u00eda y los servicios m\u00e9dicos al servicio de la Eugenesia. En todos los ejemplos que hemos puesto de instrumentalizaci\u00f3n de la medicina, hay algo en com\u00fan: Se atenta contra el principio de buscar siempre el beneficio del paciente, de darle prioridad absoluta al beneficio del paciente.\u00bfY quien paga los servicios? La atenci\u00f3n m\u00e9dica siempre es cara, nunca es gratis a\u00fan cuando el paciente no desembolse en ese momento, o a\u00fan cuando el m\u00e9dico no cobre. Siempre alguien paga, as\u00ed sea el mismo m\u00e9dico. Y en esto, la remuneraci\u00f3n de los m\u00e9dicos y el pago de los servicios, surge una serie de problemas \u00e9ticos: -El viejo problema de la \u00abdicotom\u00eda\u00bb: que vemos hoy d\u00eda, por incre\u00edble que parezca. El problema es que, cuando al enviar a un paciente con determinado \u00abproveedor de servicios\u00bb, como se dice ahora (otro m\u00e9dico, una farmacia, un gabinete o laboratorio) surge un \u00abconflicto de inter\u00e9s\u00bb, el af\u00e1n de lucro nos hace olvidarnos f\u00e1cilmente del aut\u00e9ntico mejor inter\u00e9s del paciente.<br \/>\n-El tercer pagador o \u00abtercero en discordia\u00bb: en especial con las compa\u00f1\u00edas aseguradoras o las administradoras de la salud, pero tambi\u00e9n con alg\u00fan familiar que sea el que paga, hay el riesgo de hacer m\u00e1s caso a los intereses del que paga, que por lo general quiere pagar lo menos posible, que a los intereses del paciente. Nuevamente, tenemos que recordar el primer principio, el de la beneficencia, como deber esencial del m\u00e9dico. Buscar ante todo el mejor inter\u00e9s del paciente. Los Honorarios: Es justo que recibamos una remuneraci\u00f3n por nuestros servicios. La equidad de los honorarios no es f\u00e1cil de determinar. Y en este punto tambi\u00e9n se da con frecuencia el chantaje al m\u00e9dico. La medicina como apostolado o como profesi\u00f3n (y por lo tanto, medio de vida) es un falso dilema. Quien haya resuelto sus necesidades b\u00e1sicas, quien no tenga que preocuparse de qu\u00e9 vivir, puede dar su tiempo, sus conocimientos y todo lo dem\u00e1s, sin preocuparse por cobrar. El paga. Si quiere. Pero tambi\u00e9n es leg\u00edtimo vivir de la medicina. La beneficencia p\u00fablica es una obligaci\u00f3n de la sociedad como un todo, no del gremio m\u00e9dico en lo particular. En todo caso, el m\u00e9dico debe tener un ingreso adecuado a la comunidad a que sirve. Una sociedad que paga a sus m\u00e9dicos como obreros o como esclavos, no merece tener m\u00e9dicos. Y finalmente llegamos a un punto frecuentemente descuidado. El m\u00e9dico tiene obligaciones, deberes, imperativos morales. Pero la \u00e9tica tambi\u00e9n comprende deberes del paciente, su familia y la sociedad, para con el m\u00e9dico. Son los derechos del m\u00e9dico, a los que se refiere brevemente la parte final del Juramento. Los derechos del m\u00e9dico:<br \/>\nPor lo menos<br \/>\n1. A ser tratado con respeto<br \/>\n2. A condiciones de trabajo adecuadas para dar una atenci\u00f3n de calidad<br \/>\n3. A ser respaldado por auxiliares de diagn\u00f3stico y medicamentos de calidad<br \/>\n4. A la capacitaci\u00f3n y la actualizaci\u00f3n<br \/>\n5. Al descanso<br \/>\n6. A un nivel de vida decoroso. Por supuesto, que este trabajo no agota, ni mucho menos, los temas en que se hace necesaria la reflexi\u00f3n \u00e9tica, y menos a\u00fan puede abarcar las soluciones ni los m\u00e9todos que se han propuesto para resolver estos problemas. Actualmente existen, y cada vez se reconocen como una urgente necesidad, diplomados sobre \u00c9tica M\u00e9dica. La \u00c9tica no es un pasatiempo para m\u00e9dicos jubilados, o para intelectuales ociosos, no es un lujo, es una necesidad que tiene todo m\u00e9dico que ejerce. Y a\u00fan dir\u00eda m\u00e1s, es una necesidad de la sociedad como un todo. Porque \u00absi no sabes a donde vas, terminar\u00e1s en cualquier parte\u00bb. Y si queremos conservar la dignidad humana, la \u00fanica que da sentido a nuestro trabajo, debemos recordar estas l\u00edneas, con que termina Saint-Exupery su libro \u00abTierra de Hombres\u00bb:<br \/>\nS\u00f3lo el Esp\u00edritu,<br \/>\nsi sopla sobre la arcilla,<br \/>\npuede crear al Hombre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEtsuo Tirado HamasakiFuente: http:\/\/www.arbil.org\/\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger 06-04-2009.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[353] Ciencia o reflexi\u00f3n que se detiene en los problemas morales que plantean muchas cuestiones relacionadas con la vida humana o eventualmente con los procesos alteradores de otras formas de vida terrena. La importancia de la bio\u00e9tica se incrementando con los recientes planteamientos sobre experimentos humanos (clonaci\u00f3n, reproducci\u00f3n artificial, eutanasia, manipulaciones gen\u00e9ticas, control neurol\u00f3gico de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bioetica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBIOETICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-9944","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9944","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9944"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9944\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9944"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9944"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9944"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}