{"id":9991,"date":"2016-02-05T07:14:30","date_gmt":"2016-02-05T12:14:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catecismos-textos\/"},"modified":"2016-02-05T07:14:30","modified_gmt":"2016-02-05T12:14:30","slug":"catecismos-textos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catecismos-textos\/","title":{"rendered":"CATECISMOS. TEXTOS"},"content":{"rendered":"<p>[140]   Los catecismos han sido tantos y tan numerosos que resulta imposible una referencia total de todos, pues se cuentan por miles, en todas las di\u00f3cesis del mundo, en todos los idiomas y a lo largo de todos los tiempos.<\/p>\n<p>    Con todo es bueno que el catequista conozca algo del abanico de los catecismos para que afiance su tarea educadora de la fe en dos criterios o conclusiones<br \/>\n   &#8211; Que la tarea de la catequesis debe acomodarse a los niveles y las circunstancias de los hombres.<\/p>\n<p>   &#8211; Que lo importante es el mensaje, el Evangelio, y que el catecismo es instrumentos a su servicio que no puede infravalorarse pero que no se debe mitificar.<\/p>\n<p>    1. Catecismo \u00fanico<br \/>\n    Durante mucho tiempo se suscit\u00f3 la pol\u00e9mica sobre la conveniencia de un catecismo \u00fanico en la Iglesia o si es mejor la diversidad, dispersi\u00f3n y adaptaci\u00f3n a cada Di\u00f3cesis o naci\u00f3n.<\/p>\n<p>    La cuesti\u00f3n, latente desde el siglo XIV y sugestiva para quienes quer\u00ed\u00adan hacer un resumen doctrinal que fuera v\u00e1lido para todos, se agudiz\u00f3 con la dispersi\u00f3n que el criterio protestante \u00abdel libre examen\u00bb o libertad de pensamiento religioso, sembr\u00f3 en los grupos reformados y que de alguna forma se transmiti\u00f3 a los ambientes cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>    El Concilio de Trento recogi\u00f3 esa idea que de muchos lugares de la cristiandad llegaba y se aprest\u00f3 a formular un catecismo \u00fanico que evitara los errores extendidos en Europa. Parti\u00f3 del hecho de que en las zonas m\u00e1s afectas por la Reforma luterana, el Catecismo de San Pedro Canisio hab\u00ed\u00ada hecho de barrera de contenci\u00f3n y hab\u00ed\u00ada sido un intento unificador y antiprotestante. Los otros catecismos pretridentinos hab\u00ed\u00adan logrado lo mismo, pero se corr\u00ed\u00ada ya el riesgo de una dispersi\u00f3n perjudicial tanto en Am\u00e9rica como en Europa por la diversidad que surg\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Despu\u00e9s de Trento, la idea unificadora sigui\u00f3 progresando. Hubo algunos catecismos tan interesantes como el de Antonio Barralis, que public\u00f3 su \u00abDoctrina Cristiana\u00bb al mismo tiempo en franc\u00e9s, espa\u00f1ol y alem\u00e1n. Otros se quedaron dentro de las fronteras o lenguas en que nacieron.<\/p>\n<p>   Ardiente defensor de la idea del catecismo \u00fanico fue San Antonio Mar\u00ed\u00ada Claret, quien, adem\u00e1s de redactar diversos catecismos dominados por el af\u00e1n de la unidad de texto, lleg\u00f3 a presentar en el Vaticano I un \u00abSchema de parvo catechismo\u00bb que qued\u00f3 registrado, pero no estudiado ni menos aprobado.<\/p>\n<p>     Idea posterior de P\u00ed\u00ado X fue tambi\u00e9n elaborar y promulgar un catecismo universal. Se public\u00f3 un primer texto en 1905 y se reforz\u00f3 con otro en 1912, pero el intento no trascendi\u00f3 las fronteras de la Di\u00f3cesis de Roma y de algunas m\u00e1s de Italia y Espa\u00f1a. El sentido de autonom\u00ed\u00ada diocesana que predominaba hizo poco fruct\u00ed\u00adfero ese proyecto.<\/p>\n<p>     En 1930 el Cardenal Pedro Gasparri lleg\u00f3 a publicar un \u00abCatechismus catholicus\u00bb en Roma, que intent\u00f3 hacer pasar por modelo universal; pero su propuesta de oficialidad hubo de ser desmentida ante las cr\u00ed\u00adticas de algunos episcopados.<\/p>\n<p>     La idea ser\u00ed\u00ada retomada por Juan Pablo II con su \u00abCatecismo de la Iglesia cat\u00f3lica\u00bb publicado en 1992.<\/p>\n<p>    2. Catecismos hist\u00f3ricos<br \/>\n    Llama la atenci\u00f3n la persistente presencia del catecismo en el caminar de la Iglesia desde los primeros tiempos. Un seguimiento de esa inquietud permite valorar m\u00e1s lo que \u00abel catecismo\u00bb ha significado en la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    2.1 Epoca Patr\u00ed\u00adstica<br \/>\n   &#8211; Propiamente el primer texto que se puede considerar como sistem\u00e1tico, progresivo y sugestivo en su presentaci\u00f3n es, en el siglo I (a\u00f1o 70?) la \u00abDidaj\u00e9 o doctrina de los Doce Ap\u00f3stoles\u00bb, con sus 17 cap\u00ed\u00adtulos y sus interesantes partes bien trabadas: los dos caminos, el Bautismo, la Eucarist\u00ed\u00ada y la plegaria, la esperanza final.<\/p>\n<p>   &#8211;  La \u00abTraditio apostolica\u00bb, del llamado Hip\u00f3lito de Roma (325), es un manual para catequistas o animadores de catec\u00famenos y le se\u00f1ala lo que debe transmitir a los nuevos creyentes.<\/p>\n<p>   &#8211; La \u00abOratio Catechetica magna\u00bb de Gregorio de Nisa (331-396) aparece tambi\u00e9n como texto dirigido a no cristianos, para que conozcan, respeten y acepten la doctrina de los cristianos<br \/>\n   &#8211; Las \u00abCatequesis bautismales\u00bb de S. Cirilo de Jerusal\u00e9n (313-386) ofrecen el resumen de todo lo que hay que anunciar y reclamar a los que se preparan al Bautismo.<\/p>\n<p>   &#8211; San Agust\u00ed\u00adn (354-431) escribi\u00f3 varias exposiciones sistem\u00e1ticas de la Doctrina orientada a los catec\u00famenos. Propiamente son tres modelos: \u00abEnchiridion\u00bb, que es un tratado muy sencillo y asequible; \u00abSobre la Doctrina Cristiana\u00bb, que es una exposici\u00f3n de base b\u00ed\u00adblica y con comentarios; y \u00abSobre la catequizaci\u00f3n de los rudos\u00bb, que es un manojo de normas pedag\u00f3gicas para el catequista; pero en la segunda parte ofrece un verdadero resumen doctrinal para saber lo que hay que decir y presentar.<\/p>\n<p>   &#8211; San Le\u00f3n Magno, papa durante veinte a\u00f1os (440-461) en sus \u00abHomil\u00ed\u00adas y Ep\u00ed\u00adstolas\u00bb, ofrece un plan sistem\u00e1tico de doctrina para los ya cristianos.<\/p>\n<p>    Ciertamente ninguno de estos textos implica la denominaci\u00f3n de \u00abcatecismo\u00bb en el sentido posterior del t\u00e9rmino. Pero, s\u00ed\u00ad coincide siempre en ser res\u00famenes m\u00e1s o menos precisos o largos de puntos doctrinales y de normas de vida cristiana, deben ser considerados cuando se educa la fe de un nuevo creyente.<\/p>\n<p>    2.2. En la \u00e9poca medieval<\/p>\n<p>     Los catecismos o exposiciones breves y sistem\u00e1ticas se diversifican grandemente en los a\u00f1os que siguen al establecimiento de los pueblos invasores de Europa. Teniendo en cuenta que la ignorancia religiosa era el estado com\u00fan de los b\u00e1rbaros, los pastores centraron su atenci\u00f3n en lo que deb\u00ed\u00adan ense\u00f1ar a sus s\u00fabditos m\u00e1s en forma operativa que teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>   &#8211; Tal vez sea de los m\u00e1s primerizos y logrados el llamado \u00abCatecismo de Alcuino de Cork\u00bb (735-804), hallado entre sus numerosas obras did\u00e1cticas, (al menos es atribuido a \u00e9l). Est\u00e1 en lat\u00ed\u00adn y refleja una sistem\u00e1tica y breve explicaci\u00f3n de los misterios principales.<\/p>\n<p>   &#8211; El \u00abcatecismo de Weissenbur\u00f3\u00bb, en la Alsacia, fue redactado por autor desconocido en el 789 en el monasterio de tal nombre. Se divulg\u00f3 en lat\u00ed\u00adn y alem\u00e1n para el pueblo sencillo o, al menos, para los no analfabetos. Llevaba la explicaci\u00f3n de las oraciones y de los misterios cristianos con miras pastorales.<\/p>\n<p>   &#8211; El \u00abDidascalion\u00bb, de Hugo de San V\u00ed\u00adctor (+1141), es otro de los comentarios sistem\u00e1ticos. En la parte de la obra que habla de la Teolog\u00ed\u00ada ofrece una s\u00ed\u00adntesis de doctrina que deben saber los cristianos. El libro presenta el valor y contenido de las siete artes liberales.<\/p>\n<p>   &#8211; Los comentarios de Pedro Abelardo (1079-1142) en el \u00abDel s\u00ed\u00ad y del no\u00bb son modelo de manual para las disputas universitarias y forman un conjunto profundo aunque no sistem\u00e1tico.<\/p>\n<p>   &#8211; Fue grande la influencia de Santo Tom\u00e1s, en op\u00fasculos como  \u00abDe los art\u00ed\u00adculos de la fe y de los sacramentos\u00bb, \u00abExplicaci\u00f3n de la oraci\u00f3n dominical\u00bb, \u00abExplicaci\u00f3n del Avemar\u00ed\u00ada\u00bb, \u00abLa explicaci\u00f3n del credo de los Ap\u00f3stoles\u00bb. Los pronunci\u00f3 como conferencias cuaresmales, pero se difundieron pronto como escritos dirigidos a gente sencilla y se emplearon con frecuencia como textos de estudio avalados con la autoridad del Doctor Ang\u00e9lico.<\/p>\n<p>   &#8211; Muy significativo fue el libro \u00abDoctrina puerilis\u00bb de Raimundo Lulio (1233-1315), que es un comentario sobre la vida cristiana y las normas de conducta, m\u00e1s que una exposici\u00f3n de doctrina.<\/p>\n<p>   &#8211; El Catecismo de Pedro de Cu\u00e9llar, hacia el a\u00f1o 1325, con 57 folios y una exposici\u00f3n sencilla y sistem\u00e1tica en castellano inicia la serie de los que recogen la transici\u00f3n al Humanismo.<\/p>\n<p>    2.3. Renacimiento<\/p>\n<p>   &#8211; La \u00abObra tripartita\u00bb, de Juan Gerson  (1363-1429), es equivalente. Es obra en tres partes (el Dec\u00e1logo, Sacramentos y Confesi\u00f3n, la vida de piedad y la muerte. Luego vendr\u00ed\u00ada completada por el libro \u00abEl ABC de las gentes sencillas.\u00bb Explica la doctrina de modo familiar. Expone los doce art\u00ed\u00adculos del Credo, los diez mandamientos, los consejos evang\u00e9licos, la oraci\u00f3n dominical, las siete virtudes, los siete dones, las siete bienaventuranzas, los siete sacramentos. Se le admira por la defensa que hizo de sus ideas en \u00abDe c\u00f3mo llevar a los ni\u00f1os hacia Dios\u00bb.<\/p>\n<p>    En el Centro de Europa, donde la efervescencia religiosa era enorme al comiendo del siglo XVI, surgen incluso antes de la publicaci\u00f3n de Lutero algunos textos valiosos. Tales son: &#8211; \u00abEl di\u00e1logo de dos ni\u00f1os\u00bb, de Valent\u00ed\u00adn Ickelsamer, en 1525.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abLas bellas preguntas y respuestas\u00bb, de Hans Gerhart, en 1525.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abEl manual del joven cristiano,\u00bb de Johan Bader en 1526.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abElementa pietatis congesta, de Juan Agr\u00ed\u00adcola en 1527.<\/p>\n<p>    Pero los catecismos se acrecentaron por efecto del impacto que tuvo Lutero con sus dos manuales: (mayor y menor) en 1529), preparados para la formaci\u00f3n del pueblo, sobre todo \u00abde los ni\u00f1os y de todos los que sepan leer, sean sacerdotes y seglares, y que quieran extender la doctrina cristiana\u00bb.<\/p>\n<p>    Con su \u00abCatechismus\u00bb, que en vida ya tuvo m\u00faltiples ediciones (con m\u00e1s de 100.000 ejemplares distribuidos), fue el primer autor moderno que puso en evidencia la importancia del texto escrito.<\/p>\n<p>    El esquema de Lutero: mandamientos, credo, padrenuestro, Bautismo, Eucarist\u00ed\u00ada, Penitencia, qued\u00f3 como paradigna de los reformados. Fue imitado por diversos reformadores y tuvo tambi\u00e9n cierta influencia en los autores del \u00e1mbito cat\u00f3lico, sobre todo en Italia y Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>   &#8211; Erasmo de Rotterdam, sin ser protestante ni cat\u00f3lico, privilegio que pudo tener por ser consejero imperial de Carlos V, escribi\u00f3 obras pedag\u00f3gicas de 1501 a 1503: \u00abEnchiridion militis christani\u00bb y \u00abChristiani hominis institutum\u00bb. En la primera ofreci\u00f3 res\u00famenes doctrinales y la segunda la present\u00f3 en forma de preguntas y respuestas para los hermanos de Bohemia.<\/p>\n<p>    2.3.1. Protestantes<\/p>\n<p>   &#8211; No resulta f\u00e1cil determinar si muchos de los catecismos que surgieron en los a\u00f1os en que se difundi\u00f3 el de Lutero, eran realmente cat\u00f3licos o romp\u00ed\u00adan ya claramente con la Iglesia jer\u00e1rquica. Entre la ruptura de las 95 de tesis de Wittenberg (31 de Octubre de 1527) y la muerte del Reformador (18 de Febrero de 1546) pasaron 20 a\u00f1os conflictivos.<\/p>\n<p>    En ese intervalo surgieron otros catecismos discutibles:  &#8211; Andrea Althamer con su \u00abCatecismo\u00bb publicado en 1528.<\/p>\n<p>  &#8211; Konrad Sam, con \u00abLa Instrucci\u00f3n cristiana\u00bb en 1528.<\/p>\n<p>  &#8211; Johannes Brennz con \u00abPreguntas sobre la fe cristiana\u00bb en 1529 y luego con \u00abPreguntas para la juventud en lengua sueva\u00bb, en 1535.<\/p>\n<p>  &#8211; Georges Wicelius, con \u00abCatechismus Ecclesiae\u00bb, en 1535.<\/p>\n<p>  &#8211; Johannes Diettenberger con su \u00abCatchismus\u00bb, en 1537.<\/p>\n<p>    Muchos de los que salieron nadaban entre dos aguas, puesto que la necesidad de reforma era proclamada como urgente por todos los bandos. Queda por determinar todav\u00ed\u00ada cu\u00e1ntos  de estos catecismos rezuman ruptura con Roma y cu\u00e1les se mantienen en comuni\u00f3n con Roma, los cuales luego recoger\u00ed\u00ada Trento. El alejamiento frontal no fue un acto sino un proceso que dur\u00f3 15 o 20 a\u00f1os. Los que s\u00ed\u00ad resultaron catecismos de ruptura fueron los nacidos al aire de la agresividad antirromana:<\/p>\n<p>   &#8211; Huldreich Zwinglio (1484-1531) public\u00f3, incluso antes que Lucero, un resumen doctrinal en \u00abBreve introducci\u00f3n cristiana\u00bb, de 1523,; pero su pensamiento qued\u00f3 m\u00e1s resaltado en \u00abDe la verdadera y falsa religi\u00f3n\u00bb, de 1525 .<\/p>\n<p>   &#8211; Mart\u00ed\u00adn Bucer (1491-1551), exdominico y autor de diversas obras reformistas, como \u00abDel Reino de Cristo\u00bb, prepar\u00f3 un \u00abCatecismo latinoalem\u00e1n para Hessen\u00bb publicado en 1549<\/p>\n<p>   &#8211; Juan Calvino en 1550 public\u00f3 en Ginebra en donde era due\u00f1o, el \u00abCatecismo o formulario para instruir a los muchachos en la cristiandad\u00bb. El esquema de Calvino sigui\u00f3 orden diferente al empleado por Lutero: credo, Dios, Jes\u00fas, Esp\u00ed\u00adritu, Iglesia, comuni\u00f3n de los santos y resurrecci\u00f3n; en segundo lugar puso los mandamientos; segu\u00ed\u00ada la oraci\u00f3n y amplia referencia a la Palabra de Dios. Y terminaba con un apartado sobre Bautismo y Eucarist\u00ed\u00ada. Fue traducido al momento al castellano y enviado a diversas figuras de la Iglesia espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>     Adem\u00e1s de estos tres grandes promotores de los tres movimientos que desarrollaron a Lutero, otros diversos poblaron el revuelto campo reformista.<\/p>\n<p>      2.3.2. Cat\u00f3licos<\/p>\n<p>     Como reacci\u00f3n nacieron, a veces a toda prisa, los grandes catecismos humanistas cat\u00f3licos: el de Pedro Canisio, el Catecismo romano, el de Roberto Belarmino, y otro en diversas regiones. En Espa\u00f1a, por ejemplo, los de Gaspar Astete y de Jer\u00f3nimo de Ripalda.<\/p>\n<p>    2.3.2.1. Antes de Trento<\/p>\n<p>    Poco antes de Trento ya se sent\u00ed\u00ada la necesidad del catecismo en los \u00e1mbitos cat\u00f3licos. Se publicaron varios:<br \/>\n   &#8211; La \u00abSuma de doctrina cristiana\u00bb, de Constantino Ponce de la Fuente, fue editada en Sevilla en 1544, de inspiraci\u00f3n erasmista, parece que fue cronol\u00f3gicamente la primera obra editada en castellano.<\/p>\n<p>   &#8211; Bartolom\u00e9 Carranza, te\u00f3logo de Trento y Arzobispo de Toledo, en 1558 public\u00f3 en Amberes su Catecismo con el t\u00ed\u00adtulo \u00abComentarios sobre el catecismo cristiano\u00bb, que le cost\u00f3 un injusto proceso y prisi\u00f3n en Espa\u00f1a y en Roma durante 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>   &#8211; El llamado catecismo de Pedro Canisio en Alemania hab\u00ed\u00ada salido en 1558, ya antes del Concilio y hab\u00ed\u00ada intentado compensar el \u00e9xito que ten\u00ed\u00ada el de Lutero, extendido por doquiera en los \u00e1mbitos germanos. Se denominaba \u00abSuma de la doctrina cristiana compuesta por preguntas y respuestas para provecho y utilidad de la Rep\u00fablica cristiana\u00bb. Pronto fue editado el texto en otras lenguas, la primera de ellas la castellana,  la que fue traducido en 1959 por Juan Mart\u00ed\u00adn Cordero, a los tres a\u00f1os de su aparici\u00f3n.<\/p>\n<p>    Pero Canisio edit\u00f3 otros dos textos: el \u00abCatecismo menor\u00bb, en Inglostad, en 1556, con 50 preguntas y respuestas; y el \u00abPeque\u00f1o catecismo cat\u00f3lico\u00bb, en 1559, en K\u00f6ln con 120 preguntas.<\/p>\n<p>    2.3.2.2 Catecismo Romano<br \/>\n    El Concilio de Trento abord\u00f3 la cuesti\u00f3n del Catecismo en diversas Congregaciones y grupos, debido al eco suscitado por los catecismos luteranos. Se trat\u00f3 por primera vez en la sesi\u00f3n del 5 de Abril de 1546 y luego cuatro veces m\u00e1s.<\/p>\n<p>    El Concilio se inclin\u00f3 por redactar un catecismo \u00fanico. Aunque el delegado romano Muzio Calini hizo lo posible por redactarlo antes de terminar, la precipitaci\u00f3n de la clausura forz\u00f3 a los Padres a formular un voto el 4 de Diciembre de 1562 pidiendo al Romano Pont\u00ed\u00adfice, a la saz\u00f3n P\u00ed\u00ado IV, ese cometido.<\/p>\n<p>    La comisi\u00f3n creada por el Papa (Mucio Calino, Lenonardo Marino, Egidio Foscarari, Francisco Forcito y Julio Pogiani) estuvo alentada por la autoridad de San Carlos Borromeo, Arzobispo de Mil\u00e1n.<\/p>\n<p>    Pronto se puso a trabajar el texto y dos a\u00f1os despu\u00e9s termin\u00f3 el trabajo, seguida de cerca por el nuevo Papa P\u00ed\u00ado V, que confi\u00f3 al Cardenal Guillermo Sirleto la culminaci\u00f3n de la obra.<\/p>\n<p>    El texto fue aprobado por el Papa en Enero de 1566 y sali\u00f3 de imprenta en Julio del mismo a\u00f1o. El catecismo se tradujo a lenguajes vulgares, siendo la italiana la primera lengua que lo conoci\u00f3 por deseo pontificio. Se le denomin\u00f3 pronto como \u00abCatecismo del Concilio de Trento\u00bb, y en otros lugares Catecismo Romano o de P\u00ed\u00ado V.<\/p>\n<p>    Su planteamiento fue claramente doctrinal. No es un texto popular, sino para la formaci\u00f3n pastoral y base para la predicaci\u00f3n. Su estructura respondi\u00f3 a la usual en el momento y a las claras influencias de otros catecismos como el de Canisio y el de Bartolom\u00e9 Carranza. Su esquema doctrinal: Credo, Mandamientos, Oraci\u00f3n y Padre nuestro, Sacramentos. Respond\u00ed\u00ada a la idea apolog\u00e9tica que hab\u00ed\u00ada dominado todo el Concilio e impregnaba el ambiente romano.<\/p>\n<p>    2.3.3. Despu\u00e9s de Trento<br \/>\n   &#8211; En 1576 Gaspar Astete escribi\u00f3 y en fecha desconocida public\u00f3 en Burgos la \u00abDoctrina cristiana y documentos de crianza\u00bb. Su edici\u00f3n conocida s\u00f3lo es de 1599. Pero es segura la edici\u00f3n anterior.<\/p>\n<p>   &#8211; En 1591 se public\u00f3 el de Jer\u00f3nimo de Ripalda tambi\u00e9n en Burgos, \u00abDoctrina cristiana con una explicaci\u00f3n breve.\u00bb<br \/>\n   &#8211; El jesuita Roberto Belarmino titul\u00f3 \u00abDottrina cristiana breve da impararsi a mente en Roma\u00bb, la que edit\u00f3 en 1597, destinada a los ni\u00f1os y gente sencilla de Roma, de donde era gobernador eclesi\u00e1stico y Cardenal. El mismo Belarmino en 1598 redact\u00f3 una nueva versi\u00f3n m\u00e1s amplia, titulada \u00abDichiarazoione piu copiosa\u00bb, para los catequistas y maestros. En 1604 elabor\u00f3 otro texto m\u00e1s culto y dirigido a los predicadores de la fe; llev\u00f3 por t\u00ed\u00adtulo \u00abDichiarazione del Simbolo\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211;  Los otros catecismos de estos a\u00f1os postridentinos se multiplicaron con profusi\u00f3n. Algunas muestras interesantes, entre muchas m\u00e1s, pueden ser:  +  La \u00abDoctrina cristiana\u00bb de Juan Polanco, publicado en Venecia en 1570.<\/p>\n<p>  +  El an\u00f3nimo \u00abCatecismo breve para ense\u00f1ar a los ni\u00f1os\u00bb, impreso en Alcal\u00e1 en 1580  + La \u00abDoctrina cristiana breve para ense\u00f1ar en pocos d\u00ed\u00adas por preguntas a modo de di\u00e1logo\u00bb, de Diego de Ledesma, aparecido en Roma en 1571.<\/p>\n<p>  +  El \u00abCatecismo de los misterios de la fe con una explicaci\u00f3n del s\u00ed\u00admbolo de los Ap\u00f3stoles\u00bb, de Antonio de Acevedo, en Barcelona en 1589.<\/p>\n<p>     2.3.1.  El siglo XVII<\/p>\n<p>     Llegado el siglo XVII, los catecismos surgen ya en torrente. Se pueden recoger hasta varios centenares de obras m\u00e1s o menos extensas. El af\u00e1n del catecismo se dispara al mismo tiempo que los otros hechos sociales. Estos hechos van desde las guerras de religi\u00f3n que surgen hasta las reformas de las viejas instituciones de Iglesia, que recogen los aires remansados de Trento<br \/>\n    No es eufemismo decir que Europa, y Am\u00e9rica, se vuelven catequ\u00ed\u00adsticas. Fueron numerosos los \u00abcatecismos\u00bb aparecidos tanto en \u00e1mbitos protestantes como cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>   &#8211; Por ejemplo, en las Iglesias reformadas Jakobo Spener, en Alemania en 1677, publica \u00abExplicaci\u00f3n sencilla de la doctrina cristiana seg\u00fan el orden del Peque\u00f1o catecismo del precioso hombre de Dios Lutero\u00bb<\/p>\n<p>   &#8211; En los pa\u00ed\u00adses cat\u00f3licos, en Francia, Fenel\u00f3n (Francisco Salignac) publica hacia 1690 \u00abLos Diez mandamiento, los sacramentos y la oraci\u00f3n\u00bb. Y Claudio Fleury, en 1683 publica en franc\u00e9s \u00abEl catecismo hist\u00f3rico conteniendo un resumen de la historia sagrada\u00bb, con fuerte carga b\u00ed\u00adblica y dos niveles: una forma larga y un catecismo breve que tuvo m\u00e1s \u00e9xito editorial y difusi\u00f3n.<\/p>\n<p> &#8211; En 1662 el franciscano Bernardino Mercator publica en Colonia en lat\u00ed\u00adn un \u00abNucleus catecheticus continens brevis compendium doctrinan fidei ac morum, e diversis authoribus erutus\u00bb &#8211; En el siglo XVIII la oleada se incrementa. Incluso comienza a publicarse \u00abmaterial comercial catequ\u00ed\u00adstico\u00bb. Por ejemplo, como s\u00ed\u00admbolo baste recordar las publicaciones que hacen entidades o iglesias para obtener fondos para obras buenas. Por ejemplo las \u00abCartillas y Doctrina cristiana impresas a costa de la Santa Iglesia Catedral de Valladolid\u00bb, editadas desde 1752 durante a\u00f1os y con privilegio de exclusividad, de autor an\u00f3nimo, que serv\u00ed\u00adan de lectura en las escuelas y se editaban para obtener fondos para las obras del templo.<\/p>\n<p> 2.3.2. Catecismos americanos<\/p>\n<p>     La cantidad y calidad de los catecismos que surgieron en tierras americanas en los siglos coloniales, XVI y XVII, son sorprendentes. La cristianizaci\u00f3n de Am\u00e9rica se realiz\u00f3, sin duda, a trav\u00e9s de los catecismos para nativos.<\/p>\n<p>    Algunos de los centenares conocidos sirven de modelo admirable y referencia.<\/p>\n<p>   &#8211; En 1525 el franciscano Pedro de Gante, llegado a M\u00e9xico en 1523, edit\u00f3 un \u00abCatecismo en Pictogramas\u00bb, para la explicaci\u00f3n y comprensi\u00f3n con los indios.<\/p>\n<p>   &#8211;  En 1546 vio la luz el primer catecismo impreso en M\u00e9xico, en texto seguido: se imprimi\u00f3 en la casa del tip\u00f3grafo Cromberger. Llevaba por t\u00ed\u00adtulo \u00abLa Doctriia Cristiana breve\u00bb y era de fray Alonso de Molina.<\/p>\n<p>   &#8211; Ese a\u00f1o de 1546, Juan de Zum\u00e1rraga, primer arzobispo de M\u00e9xico, edit\u00f3 tambi\u00e9n otro con el t\u00ed\u00adtulo \u00abDoctrina m\u00e1s cierta y verdadera para la gente sin erudici\u00f3n y letras\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; En 1567 Fr. Pedro de Feria, O.P. prepar\u00f3 una Doctrina Christiana en lengua castellana y zapoteca, en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>   &#8211; En 1578 el franciscano Francisco Pareja edit\u00f3 en M\u00e9xico \u00abLa Doctrina cristiana muy \u00fatil y necesaria as\u00ed\u00ad para los espa\u00f1oles como para los naturales.\u00bb<br \/>\n Catecismo de Pedro de Gante<\/p>\n<p>   &#8211; En 1583 se editaron en Lima los catecismos ordenados por el singular arzobispo Santo Toribio de Mogrovejo (1538-1606), con el t\u00ed\u00adtulo de \u00abDoctrina cristina y catecismo para la instrucci\u00f3n de Indios\u00bb, triling\u00fce (castellano, quechua y aymara) y fruto del Concilio III de Lima (1582-1583). Fueron obra del jesuita Jos\u00e9 de Acosta, quien se bas\u00f3 en el Catecismo Romano. La versi\u00f3n a las lenguas nativas se debi\u00f3 a los ling\u00fcistas Juan de Balboa y Blas Valera. Fue tal vez el primer libro impreso en Per\u00fa. Se desarroll\u00f3 en dos niveles o textos: \u00abCatecismo breve para rudos y ocupados\u00bb, y \u00abCatecismo mayor para los que son m\u00e1s capaces\u00bb. Un Tercer catecismo para adultos sali\u00f3 despu\u00e9s.<\/p>\n<p>   &#8211; En 1611 Fr. Mart\u00ed\u00adn de Le\u00f3n, dominico, public\u00f3 en naualt y castellano en M\u00e9jico, entre otras obras, el catecismo \u00abCamino del cielo en la lengua mexicana, con todos los requisitos necesarios para conseguir este fin&#8230;\u00bb &#8211; En 1660 el dominico Luis Barrientos redact\u00f3 \u00abLa Doctrina cristiana en lengua chiapaneca o mixe\u00bb, pero no se public\u00f3 hasta el siglo XIX. En esta lengua aparece toda la doctrina, oraciones, virtudes y mandamientos, palabras para administrar el sacramento del matrimonio, la comuni\u00f3n y el vi\u00e1tico; y termina con una exhortaci\u00f3n a la fe y a la conversi\u00f3n<\/p>\n<p>      Las misiones de Oriente tambi\u00e9n merecieron sus catecismos propios una vez que entraron en la \u00f3rbita colonial hispana y recibieron el nombre del Rey Felipe II.<\/p>\n<p>   &#8211; En 1593 sali\u00f3 a luz \u00abLa doctrina cristiana en letra y lengua china\u00bb, del dominico Juan Cobo, que actu\u00f3 como embajador ante el Emperador de Jap\u00f3n y prepar\u00f3 su libro en M\u00e9xico mientras esperaba el poder llegar a su destino asi\u00e1tico.<\/p>\n<p>   &#8211; En 1593 se publica \u00abLa Doctrina cristiana en lengua espa\u00f1ola y tagala\u00bb de Domingo de Nieva y Juan Maldonado, editado en tres columnas, castellano en tipo g\u00f3tico, tagalo en caracteres tipo g\u00f3tico y en tagalo puro.<\/p>\n<p>   &#8211; En 1622 el agustino Francisco Coronel public\u00f3 en Filipinas \u00abCatecismo de la doctrina cristiana en lengua pampanga\u00bb.<\/p>\n<p>    2.4. Siglos XVIII y XIX<br \/>\n    Los catecismos se multiplicaron por miles en estos siglos de guerras y de independencias. La esperanza de un buen mercado de libros alentados por la \u00e9poca ilustrada tuvo algo que ver en la profusi\u00f3n de obras, aun cuando debajo de todo estudiar los afanes cristianizadores de las Ordenes religiosas sobre todo.<\/p>\n<p>    2.4.1. Los tradicionales<br \/>\n    Adem\u00e1s de la constante reedici\u00f3n de los catecismos tradicionales en cada pa\u00ed\u00ads, Astete y Ripalda en Espa\u00f1a y Am\u00e9rica, Belarmino en Italia, Canisio entre los cat\u00f3licos de Alemania, surgieron algunos nuevos, aunque no tantos como en la etapa anteriores.<\/p>\n<p>    En Am\u00e9rica, en donde se vive ya cierta independencia econ\u00f3mica y cultural, surgieron obras interesantes, y los consiguientes textos catequ\u00ed\u00adsticos:<br \/>\n   &#8211; El de Juan S\u00e1nchez, agustino, que public\u00f3 en 1747 el \u00abRezo breve con un interrogatorio sobre la correspondiente doctrina de los cristianos\u00bb, publicado en Filipinas en castellano y en visaya.<\/p>\n<p>   &#8211;  En 1776, al dominico Leonardo Levanto se debe un catecismo en Puebla de los Angeles en lengua zapoteca, \u00abEl Catecismo de la doctrina cristiana en lengua zapoteca\u00bb.<\/p>\n<p>    En la Pen\u00ed\u00adnsula surgen otros no menos cautivadores:<br \/>\n   &#8211;  El de Jos\u00e9 Pint\u00f3n que public\u00f3 en 1753 en Madrid y en sucesivas ediciones un \u00abCompendio hist\u00f3rico de la religi\u00f3n desde la creaci\u00f3n del mundo hasta el estado presente de la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; Y tambi\u00e9n se difundieron muchos los carteles escolares para iniciar en la lectura, como las \u00abCartillas de la Doctrina Cristiana impresas a costa de las Santa Iglesia catedral de Valladolid\u00bb. desde el a\u00f1o de 1752, para recaudar fondos para la f\u00e1brica catedralicia<\/p>\n<p>      2.4.2. Catecismo imperial<\/p>\n<p>     En 1806 se public\u00f3 en Par\u00ed\u00ads el Catecismo imperial mandado por Napole\u00f3n Bonaparte, preparado por el ministro de Cultos Sr. Portalis y redactado por el sacerdote D&#8217;Artros, que sigui\u00f3 la estructura y formas del Catecimos de Maux, redactado por Bossuet un siglo antes, pero resaltando los aspectos que interesaban a la pol\u00ed\u00adtica napole\u00f3nica.<\/p>\n<p>     Se asociaba la figura del Emperador con la autoridad divina y por lo tanto con los deberes del cuarto mandamiento. Se identificaba la Iglesia con la sociedad, por supuesto gobernada por la gracia de Dios por el Emperador o de su parte, se resaltaba la voluntad divina en la l\u00ed\u00adnea de los dominadores de otros estados o naciones.<\/p>\n<p>    Todo ello se inspiraba en los llamados Art\u00ed\u00adculos org\u00e1nicos de Napole\u00f3n, anexados al concordato con la Iglesia firmado el 1 de Julio de 1801; el 39 de los cuales dec\u00ed\u00ada que \u00abno habr\u00e1 en Francia mas que un solo catecismo y una liturgia\u00bb.<\/p>\n<p>    Recomendado y aprobado de forma obligada por el Arzobispo de Par\u00ed\u00ads, Cardenal Belloy, y por el nuncio en Par\u00ed\u00ads, Cardenal Caparra, se extendi\u00f3 de oficio por todo el Imperio, Francia y pa\u00ed\u00adses sometidos. No lleg\u00f3 a tener aceptaci\u00f3n, por la pasiva negativa de la mayor parte de los Obispos a promulgarlo en sus di\u00f3cesis y la aversi\u00f3n popular.<\/p>\n<p>    Por supuesto, ca\u00ed\u00addo Napole\u00f3n en 1815, el catecismo fue barrido de todas las di\u00f3cesis, que volvieron a los catecismos anteriores.<\/p>\n<p>    2.4.3. Otros del XIX<br \/>\n   &#8211; En Espa\u00f1a se extendieron con profusi\u00f3n catecismos basados en el texto de Astete o en el de Ripalda. Los que siguieron el dise\u00f1o de Astete fueron m\u00e1s numerosos.<\/p>\n<p>    Especial recuerdo merece el \u00abCatecismo de la Doctrina cristiana explicado o explicaciones del Astete que igualmente convienen al Ripalda\u00bb, de Santiago Jos\u00e9 Garc\u00ed\u00ada Mazo, publicado en Valladolid el a\u00f1o 1837.<\/p>\n<p>   O tambi\u00e9n el texto \u00abReligi\u00f3n y moral o sea el catecismo del P. Astete adicionado y explicado\u00bb, por Bernardo de Casanueva, en Madrid en 1889.<\/p>\n<p>    Incluso se hicieron comentarios del Astete en lenguajes peninsulares, como \u00abBreves explicaciones del Catecismo en vascuence\u00bb, de Andr\u00e9s Iturzaeta, publicado en Durango en 1899.<\/p>\n<p>   &#8211; En otros pa\u00ed\u00adses sigui\u00f3 la oleada de catecismos de diverso estilo y alcance, form\u00e1ndose dos mundos pastorales: el de la Europa revolucionaria y de la Europa de la restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p>    En 1847 Jos\u00e9 Deharbe public\u00f3 el m\u00e1s influyente y extendido en Francia. Era el \u00abGran Catecismo Cat\u00f3lico\u00bb, en el que lat\u00ed\u00ada una idea contraria a la ilustraci\u00f3n, supuestamente causante de los males anteriores. Los cuatro vol\u00famenes de la obra iban dirigidos a gente culta y perd\u00ed\u00adan el sentido tradicional de catecismo popular. Traducida a diversos idiomas, pronto conoci\u00f3 abreviaciones y s\u00ed\u00adntesis m\u00e1s populares.<\/p>\n<p>    La \u00abCatequesis sobre la doctrina de la fe\u00bb, de 1890, en Alemania, por Heinrich Siteglitz se\u00f1al\u00f3 ya una nueva orientaci\u00f3n en el esp\u00ed\u00adritu de Munich que entonces surg\u00ed\u00ada con pujanza. Fue publicado en diversos idiomas e influy\u00f3 en muchos pa\u00ed\u00adses 2.4.4. Hacia el Vaticano I<\/p>\n<p>     S. Antonio Mar\u00ed\u00ada Claret tuvo siempre la idea de que era preciso un catecismo unificado para evitar tanta dispersi\u00f3n.<\/p>\n<p>    Represent\u00f3 el movimiento que lleg\u00f3 a proponer al Concilio Vaticano I su aprobaci\u00f3n y composici\u00f3n, propuesta que no lleg\u00f3 a entrar en la \u00f3rbita de las decisiones, debido a la interrupci\u00f3n de las sesiones.<\/p>\n<p>    El mismo hab\u00ed\u00ada compuesto en 1846 uno de los varios textos catequ\u00ed\u00adsticos que salieron de su pluma: el \u00abCatecismo de la Doctrina Cristiana explicado y adaptado a la capacidad de los ni\u00f1os\u00bb.<\/p>\n<p>    Una de sus \u00faltimas redacciones fue \u00abEl catecismo de la doctrina cristiana\u00bb, de 1867, publicado en castellano y en catal\u00e1n y muy difundido<\/p>\n<p>    3. Catecismos del Siglo XX<br \/>\n    El siglo XX nace con Papa catequ\u00ed\u00adstico que llega al solio pontificio inquieto por el avance del modernismo y por el deseo de mantener la Tradici\u00f3n de la Iglesia. Pero las corrientes de la Historia desbordaron las buenas intenciones del buen Papa P\u00ed\u00ado X y oleadas de corrientes catequ\u00ed\u00adsticas se llevaron por delante proyectos, normativas, intenciones y figuras que fueron surgiendo.<\/p>\n<p>    3.1 Catecismo de P\u00ed\u00ado X<\/p>\n<p>     P\u00ed\u00ado X propuso, por consejo de sus asesores y del Cardenal Secretario de Estado Merry del Val, decidi\u00f3 la redacci\u00f3n de un catecismo para enviar a toda la Iglesia y unificar las diversas alternativas y textos de las regiones italianas: piamontesa, emiliana, toscana, etc, cuyas conferencia episcopales hab\u00ed\u00ada elaborado el suyo de manera insatisfactoria.<\/p>\n<p>    En 1905 se logr\u00f3 una primera realidad con el t\u00ed\u00adtulo de \u00abCompendio de doctrina Cristiana\u00bb y se ofrec\u00ed\u00ada en forma de texto para el aprendizaje escolar y parroquial.<\/p>\n<p>    Result\u00f3 largo con muchos cientos de f\u00f3rmulas y fragmentos de inspiraci\u00f3n neoescol\u00e1stica. Era progresivo y se iba desarrollando en tres niveles: un catecismo elemental con primeras nociones, un catecismo breve para ni\u00f1os medianos, un catecismo mayor con m\u00e1s contenido.<\/p>\n<p>    A pesar de que se public\u00f3 en forma experimental y de sugerencia, el proyecto no tuvo excesiva acogida, fuera de Italia.<\/p>\n<p>    En la edici\u00f3n revisada, renovada y transformada de 1912 se titul\u00f3 \u00abCatecismo de la Doctrina Cristiana publicado por orden su S.S. P\u00ed\u00ado X\u00bb. Fue redactado por una comisi\u00f3n (P. Benedetti, J. D&#8217;Isengard, Juan Mercati) nombrada en 1910 por el Papa. Se hicieron ocho redacciones, se multiplicaron las consultas a Cardenales y Obispos, el Papa lo sigui\u00f3 personalmente, se reclam\u00f3 la armonizaci\u00f3n de las explicaciones en torno a la trilog\u00ed\u00ada: dogma, moral, gracia.<\/p>\n<p>    En ese tri\u00e1ngulo se engarzaron 433 f\u00f3rmulas de que se compon\u00ed\u00ada el texto final. Fue aprobado por el Papa el 18 de Octubre de 1912 y se tradujo a diversos idiomas.<\/p>\n<p>    Se impuso en las di\u00f3cesis italianas, no en todas, y en algunas de fuera, como las doce que en Espa\u00f1a lo declararon oficial, reemplazando al Astete o al Ripalda, aunque su oficialidad no dur\u00f3 mucho.<\/p>\n<p>     3.2. Catecismo franc\u00e9s<br \/>\n    En 1937 apareci\u00f3 el catecismo unificado para Francia con el t\u00ed\u00adtulo \u00abCatecismo para uso de las di\u00f3cesis de Francia\u00bb.<\/p>\n<p>    La edici\u00f3n experimental qued\u00f3 revisada, consolidada y confirmada en 1947. Los catequistas que en \u00e9l trabajaron (Ch. Quinet, A. Boyer) hicieron lo posible por que fuera reflejo del texto evang\u00e9lico, aunque s\u00f3lo en parte lo consiguieron.<\/p>\n<p>    El esquema fue: fe y sus verdades, ayudas de Jes\u00fas y la oraci\u00f3n, vida cristiana y mandamientos, Iglesia y deberes eclesiales. Marcaron no s\u00f3lo las tradiciones francesas, sino que su influencia lleg\u00f3 a diversos pa\u00ed\u00adses por las prontas traducciones que surgieron.<\/p>\n<p>     3.3. Catecismo Alem\u00e1n<\/p>\n<p>     Recibi\u00f3 el titulo de \u00abCatecismo Cat\u00f3lico de los Obispos alemanes\u00bb y fue publicado en 1955 como esfuerzo por unificar el texto en todas las Di\u00f3cesis de habla germana. Inici\u00f3 la preparaci\u00f3n J. Linden y el trabajo redactor fue completado por Th. Monnichis. En 1955 fue oficialmente asumido por los Obispos germanos.<\/p>\n<p>    Se inspir\u00f3 en el movimiento y en la metodolog\u00ed\u00ada de Munich y en las influencia de la escuela Teol\u00f3gica de Tubinga. Es decir, armoniz\u00f3 reflexi\u00f3n, cristocentrismo y sentido de Iglesia.<\/p>\n<p>    En 1937 inici\u00f3 su revisi\u00f3n con la acci\u00f3n de los catequetas K. Tilmann y F. Schreibmary. En 1946 apareci\u00f3 la primera edici\u00f3n provisional del \u00abCatecismo alem\u00e1n renovado\u00bb, que luego fue completada con gr\u00e1ficos y con mejor distribuci\u00f3n de lecciones o partes en torno a tres n\u00facleos referenciales: Buena nueva y salvaci\u00f3n, respuesta del hombre con la acogida de la Palabra divina, los sacramentos y la oraci\u00f3n; y se a\u00f1adi\u00f3 una parte final, que versaba sobre la tarea de los cristianos en el mundo.<\/p>\n<p>    Concluido en 1955, fue acogido con inter\u00e9s en todas las Di\u00f3cesis y traducido a diversos idiomas. Pero, despu\u00e9s del Concilio Vaticano II, se formul\u00f3 una nueva revisi\u00f3n y se public\u00f3 el texto del \u00abNuevo catecismo alem\u00e1n: creer, vivir, obrar\u00bb, siendo modelo de seriedad y de profundidad.<\/p>\n<p>    3.4. Catecismo holand\u00e9s<br \/>\n    Este llamado \u00abcatecismo\u00bb holand\u00e9s, que m\u00e1s bien era un libro de reflexi\u00f3n cristiana asistem\u00e1tico y meramente orientacional, se transform\u00f3 en un catecismo pol\u00e9mico por el lenguaje y por la orientaci\u00f3n de diversos temas. Fue preparado por el Instituto cat\u00f3lico de Nimega y por su secci\u00f3n de Pedagog\u00ed\u00ada religiosa.<\/p>\n<p>Fue un catecismo para adultos, no para ni\u00f1os. Y se pretendi\u00f3, en la reflexi\u00f3n de los grupos de preparaci\u00f3n, llevarlo hacia la fe madura de personas mayores, la cual debe ser instruida pero no colonizada ideol\u00f3gicamente. No era catecismo para la ense\u00f1anza infantil ni juvenil. Se cambi\u00f3 pues la direcci\u00f3n del sentido tradicional de catecismo, lo cual ya produjo fricciones entre los promotores de la redacci\u00f3n, algunos de los cuales se alejaron de ella.<\/p>\n<p>   Superadas \u00e9stas y triunfadora la postura adulta, se prepar\u00f3 el primer documento en 72 p\u00e1ginas. Luego, con diversas modulaciones y complementos, termin\u00f3 en el texto redactado por el jesuita G. van Hemers que sintetiz\u00f3 las aportaciones recibidas con estilo sencillo y atrayente. El texto fue aprobado por la comisi\u00f3n de Nimega y por los Obispos holandeses y se public\u00f3 en 1966.<\/p>\n<p>   Era texto reflexivo y expositivo y no dogm\u00e1tico o instructivo ni sistem\u00e1tico. Se tradujo a muchos idiomas. En espa\u00f1ol llev\u00f3 por t\u00ed\u00adtulo \u00abNuevo catecismo para adultos\u00bb en el a\u00f1o 1969.<\/p>\n<p>   Mereci\u00f3 alabanzas en general. Surgieron algunas reticencias por parte de cristianos holandeses que consideraron err\u00f3neos los modos expresivos de algunos de los llamados \u00abtemas fronterizos\u00bb: \u00e1ngeles, infalibilidad pontificia, infierno, moral, etc. pues no reflejaban expresiones tradicionales.<\/p>\n<p>   Ante la protesta enviada ante la autoridad pontificia, una comisi\u00f3n de Cardenales estableci\u00f3 cauces de di\u00e1logo con los autores de Nimega. Despu\u00e9s de algunas reuniones m\u00e1s o menos afortunadas, los Obispos holandeses admitieron la publicaci\u00f3n de un suplemento o anexo al Nuevo Catecismo con la interpretaci\u00f3n de los pasajes discutibles.<\/p>\n<p>   El tiempo se encarg\u00f3 de mitigar las susceptibilidades y apagar las pol\u00e9micas sobre un texto din\u00e1mico, b\u00ed\u00adblico, social y psicol\u00f3gico interesante. El principal defecto suyo fue apellidar con el t\u00e9rmino tradicional e hist\u00f3rico de \u00abcatecismo\u00bb lo que en verdad era una \u00abgu\u00ed\u00ada\u00bb para la fe de los adultos.<\/p>\n<p>    3.5. Catecismos italianos<\/p>\n<p>    Los catecismos italianos fueron tambi\u00e9n herederos de una rica tradici\u00f3n en textos diocesanos. La conferencia Episcopal de 1966 redact\u00f3 un \u00abProyecto de renovaci\u00f3n de la catequesis\u00bb, en 1970. Con los criterios del Documento de base, se perfil\u00f3 un plan nacional de varios textos graduados<br \/>\n    &#8211; El catecismo de ni\u00f1os, para ayuda de padres y educadores en la familia y centros preescolares, sali\u00f3 en 1973<br \/>\n    &#8211; \u00abIo sono con voi\u00bb, para los 6-8 a\u00f1os, se edit\u00f3 en 1974.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00abVenite con me\u00bb, para los ni\u00f1os de 8-10 a\u00f1os, en 1975.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00abSarete mei testimonio\u00bb, para ni\u00f1os mayores de 10-12 a\u00f1os, en 1976.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00abVi ho chiamato amici\u00bb, para los preadolescentes de 12 a 14 a\u00f1os, en 1982.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00abIo ho scelto voi\u00bb, para la priemra juventud de los 14-17 a\u00f1os, en 1982.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00abNon di solo pane\u00bb, para la juventud en general, en 1979.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00abSignore, \u00bfda chi andaremos?, para los adultos, en 1981.<\/p>\n<p>   Los catecismos italianos son referencias preparadas para la \u00abcomunidad cristiana\u00bb, no para instancias escolares. Por eso sus din\u00e1micas, lenguajes y sugerencias deben entenderse en esta clave.<\/p>\n<p>   4. Catecismo cat\u00f3lico<\/p>\n<p>    El \u00faltimo acto eclesial en el terreno de los catecismos lo realiz\u00f3 el Papa Juan Pablo II en las postrimer\u00ed\u00adas del siglo XX, al recoger una idea del S\u00ed\u00adnodo de Obispos celebrado en Octubre de 1985 son la conveniencia de un catecismo universal.<\/p>\n<p>   Decidida la publicaci\u00f3n, la preparaci\u00f3n fue laboriosa y verdaderamente \u00abcat\u00f3lica\u00bb, sobre todo por la consulta a todos los Obispo del mundo, para que realmente el texto fuera denominado \u00abCatecismo de la Iglesia cat\u00f3lica\u00bb.<\/p>\n<p>   Redactado en franc\u00e9s por una Comisi\u00f3n internacional, fue autorizado por la  Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica \u00abFidei Dep\u00f3situm\u00bb del 11 de Octubre de 1992 y presentado oficialmente por el mismo Papa el 8 de Diciembre de 1992 en Roma.<\/p>\n<p>  El trabajo redactor fue largo y agotador, desde el 15 de Noviembre de 1986, fecha en que se iniciaron las reuniones de la Comisi\u00f3n, hasta su culminaci\u00f3n el 25 de Junio de 1992. A lo largo de esos meses se sucedieron multitud de consultas, al menos dos globales a todos los Obispos del mundo y se procesaron electr\u00f3nicamente las respuestas.<\/p>\n<p>    La primera y m\u00e1s formal de esas consultas mereci\u00f3 938 respuestas de Obispos, Conferencias, Institutos catequ\u00e9ticos o consultores autorizados. En esas respuestas llegaron a 24.000 los modus o sugerencias sobre variaci\u00f3n en puntos concretos del texto.<\/p>\n<p>    El catecismo se present\u00f3 como una gu\u00ed\u00ada de reflexi\u00f3n con intensa referencia a la Escritura y con m\u00faltiples apoyos a la Tradici\u00f3n (Padres, Santos, Doctores).<\/p>\n<p>    Los textos b\u00ed\u00adblicos se acercan a unos 4.000, de los que dos terceras partes son del Nuevo Testamento. Hay 200 citas o textos de Santos y de Padres antiguos, unas 400 referencias y textos del Concilio Vaticano II y pasan de 600 las citas de otros documentos eclesiales.<\/p>\n<p>    Es evidente que tanta documentaci\u00f3n excede el concepto de un catecismo gu\u00ed\u00ada y lo convierte en un archivo documental de primera mano, sistem\u00e1tico, s\u00f3lido y ecum\u00e9nico. Es precisamente el aspecto positivo y el negativo del que se denomina \u00abCatecismo\u00bb y en el que incluso las verdades cristianas y las m\u00faltiples opiniones teol\u00f3gicas (doctrinales, morales y sobre todo asc\u00e9ticas) se entremezclan en un texto con m\u00e1s sabor a manual de teolog\u00ed\u00ada que a catecismo.<\/p>\n<p>    La doctrina se distribuye por las 676 p\u00e1ginas del texto original franc\u00e9s (698 en la primera edici\u00f3n castellana) y se reparte en 2.863 fragmentos numerados y ciertamente muy bien estructurados.<\/p>\n<p>   La intenci\u00f3n del catecismo no es monopolizar los textos de las di\u00f3cesis y naciones, pasados, presentes o futuros, sino servir de marco de referencia a los que se vayan componiendo y publicando en adelante. Precisamente se recomienda que se sigan produciendo catecismos adecuados a las edades y a las diversas sensibilidades religiosas de cada cultura o lengua.<\/p>\n<p>    El \u2020\u0153Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica\u2020\u009d se us\u00f3 durante diez a\u00f1os como referencia central de las actividades pastorales orientadas a la educaci\u00f3n de la fe en el Pueblo de Dios. Al comienzo del pontificado de Benedicto XVI, el 29 de Junio del a\u00f1o 2005, se present\u00f3 un resumen en forma de \u2020\u0153Catecismo breve\u2020\u009d.<\/p>\n<p>    El nuevo Papa dijo entonces \u00abque estaba muy contento\u00bb por la presentaci\u00f3n del \u00abCompendio\u00bb del Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica. \u2020\u0153Es una nueva gu\u00ed\u00ada para la transmisi\u00f3n de la fe, que nos ayudar\u00e1 a conocer mejor e incluso a vivir mejor la fe que nos une\u2020\u00a6No se puede leer este libro como se lee una novela\u2020\u00a6Requiere meditarlo con calma en sus partes y permitir que su contenido, mediante las im\u00e1genes, penetre en el alma&#8230;. Espero que sea acogido de este modo y pueda convertirse en una buena gu\u00ed\u00ada para la transmisi\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>   El nuevo instrumento catequ\u00ed\u00adstico mostraba en su edici\u00f3n vaticana doscientas p\u00e1ginas, recogiendo 598 preguntas y respuestas y ofreciendo una s\u00ed\u00adntesis pr\u00e1ctica del \u00abCatecismo\u00bb que fue promulgado en 1992 por Juan Pablo II. El \u00abCompendio\u00bb no ofrec\u00ed\u00ada datos a\u00f1adidos ni cambios al contenido de aquel volumen de unas 700 p\u00e1ginas, que el mismo Papa Benedicto XVI, siendo Prefecto de la Congregaci\u00f3n de la Fe, hab\u00ed\u00ada personalmente dirigido en su elaboraci\u00f3n y en su presentaci\u00f3n en la Iglesia.<\/p>\n<p>  5. Raz\u00f3n de tantos catecismos<\/p>\n<p>   La larga lista de los catecismos citados, muestra simb\u00f3lica de los miles que se han dado en todos los idiomas y en todos los tiempos, puede producir desconcierto y admiraci\u00f3n. El desconcierto proviene de su multiplicidad, pues ciertamente con uno bien hecho hubiera sido suficiente. La admiraci\u00f3n radica en advertir el inter\u00e9s de la Iglesia, es decir de todos los misiones y predicadores de la historia, por contar con un instrumento tan valioso.<\/p>\n<p>    Esta variedad obliga a pensar que no se trata de un instrumento secundario en la formaci\u00f3n de la mente y de la conciencia de los seguidores de Jes\u00fas. Si no que ha de ser mirado, valorado, respetado y defendido como un instrumento primordial en esa tarea.<\/p>\n<p>    Pero no se debe olvidar que el \u00abcatecismo-acci\u00f3n\u2020\u0153, el \u2020\u0153catecismo-encuentro\u2020\u009d, es m\u00e1s vivo que el \u00abcatecismotexto\u00bb, que resulta m\u00e1s neutro. Por eso hay que apreciar los catecismos como un gran don pedag\u00f3gico y hay que agradecer que hayan existido tantos pastores que se entregaron a mejorar y confeccionar  este instrumento.<\/p>\n<p>   Al recibirlo y usarlo es preciso, desde el respeto a la autoridad episcopal o pontificia en que se apoya, ponerlo en su sitio doctrinal y metodol\u00f3gico y no convertirlo en altar o templo.<\/p>\n<p>   Hay que regarlo con la plegaria y la palabra, hay que iluminarlo con la reflexi\u00f3n, hay que conservarlo con el inter\u00e9s y el aprecio, hay que desarrollarlo con la formaci\u00f3n permanente del catequista y con el intercambio amoroso entre todos los que se sirven de \u00e9l para realizar su tarea evangelizadora.<\/p>\n<p>Catecismos y Catequ\u00e9ticas de<\/p>\n<p>algunos Fundadores de obras educativas,<\/p>\n<p>los cu\u00e1les inspiraron a legiones de misioneros y catequistas.<\/p>\n<p> SIGLOS XVII Y XVIII<\/p>\n<p>&#8211; S. Juan Eudes (1601-1680). \u00abVida Cristiana: catecismo de la misi\u00f3n\u00bb.<br \/>\n&#8211; Carlos Demia (1637-1687. \u00abAvisos sobre las Escuelas\u00bb.<br \/>\n&#8211; San Juan Bta. De la Salle (1651-1717) \u00abGu\u00ed\u00ada de las Escuelas Cristianas\u00bb.    \u00abLos deberes del cristiano\u00bb.<br \/>\n&#8211; S. Alfonso Mar\u00ed\u00ada de Ligorio (1696-1787): \u00abCompendio de Doctrina Cristiana\u00bb. \u00abInstrucci\u00f3n Catequ\u00ed\u00adstica sobre los mandamientos y sacramentos\u00bb.<\/p>\n<p>EN EL SIGLO XIX<\/p>\n<p>&#8211; Antonio Roig Rexach (1780-1808). \u00abCatecismo de la Di\u00f3cesis de Mallorca\u00bb.<br \/>\n&#8211; Adela Trenquell\u00f3n (1789-1828). \u00abPeque\u00f1o Catecismo del Instituto\u00bb.<br \/>\n&#8211; Jos\u00e9 Guillermo Chaminade (1761-1850). \u00abManual del Servidor de Mar\u00ed\u00ada\u00bb.<br \/>\n&#8211; Luis Querbes (1793-1859). \u00abDirectorio de los Cl\u00e9rigos de S. Viator\u00bb.<br \/>\n&#8211; Gabriel Taborin (1789-1864).\u00bbTesoro de la Escuela Cristiana\u00bb.      \u00abGu\u00ed\u00ada de los Hermanos de la Sda. Familia\u00bb.<br \/>\n&#8211; S. Antonio Mar\u00ed\u00ada Claret (1807-1870). \u00abCatecismo de la Doctrina Cristiana\u00bb.   \u00abCatecismo de los Principales deberes de un militante cristiano\u00bb.    \u00abCatecismo menor\u00bb. \u00abDoctrina Cristiana\u00bb. \u00abLa unidad del Catecismo\u00bb.<br \/>\n&#8211; Beato Francisco Javier Palau (1811-1872). \u00abCatecismo de las virtudes\u00bb    y \u00abLa Escuela de las Virtudes vindicada\u00bb.<br \/>\n&#8211; Francisco Coll (1812-1875). \u00abDoctrina b\u00e1sica para una misi\u00f3n de cuaresma\u00bb.<br \/>\n&#8211; S. Juan Bosco (1815-1888). \u00abEl Cat\u00f3lico instruido en su religi\u00f3n\u00bb.<br \/>\n&#8211; Jer\u00f3nimo de Usera (1810-1891). \u00abCatecismo en idioma Crunan de la Doctrina Cristiana.\u00bb<br \/>\n&#8211; Sebasti\u00e1n Gili Vives (1811-1894). \u00abInstrucciones\u00bb.<br \/>\n&#8211; San Enrique de Oss\u00f3 (1840-1896). \u00abGu\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica del Catequista\u00bb.   \u00abCatecismo de los obreros y de los ricos\u00bb.    \u00abRudimentos de la Religi\u00f3n y Moral\u00bb. \u00abTesoro de la ni\u00f1ez\u00bb.<br \/>\n&#8211; Francisco Javier Buti\u00f1\u00e1 (1834-1899). \u00abRepertorio del Catequista\u00bb.<br \/>\n&#8211; Beato Jos\u00e9 Ma\u00f1anet Vives (1833-1901). \u00abM\u00e9todo pr\u00e1ctico y seguro para   la direcci\u00f3n de Colegios y Escuelas\u00bb.<\/p>\n<p>  EN EL SIGLO XX<\/p>\n<p>&#8211; Juan Collel (1833-1905). \u00abM\u00e9todo pr\u00e1ctico y seguro de la direcci\u00f3n de Colegios y Escuelas\u00bb.<br \/>\n&#8211; Julio Chevalier (1824-1907). \u00abLa Escuela del Sdo. Coraz\u00f3n\u00bb.<br \/>\n&#8211; Francisco Tejero (1825-1909. \u00abPr\u00e1cticas de la Congregaci\u00f3n de Catequistas\u00bb.<br \/>\n&#8211; Bto. Luis Guanella (1842-1915). \u00abVenid conmigo: Doctrina Cristiana expuesta en ejemplos,  con 48 instrucciones familiares\u00bb.<br \/>\n &#8211; Carlos de Foucault. 1858-1916) \u00abPeque\u00f1a introducci\u00f3n al Catecismo\u00bb.<br \/>\n&#8211; Dolores Rodr\u00ed\u00adguez Sope\u00f1a (1848-1918). \u00abCarta sobre la perfecta catequista\u00bb.<br \/>\n&#8211; Le\u00f3n Dehon (1843-1925). \u00abCatecismo social\u00bb. \u00abManual social Cristiano\u00bb.<br \/>\n&#8211; Andr\u00e9s Manj\u00f3n (1846-1923). \u00abHojas Catequ\u00ed\u00adsticas y educadoras del Ave Mar\u00ed\u00ada\u00bb; y \u00abEl Catequista: Hojas meramente catequ\u00ed\u00adsticas\u00bb.<br \/>\n&#8211; Bto. Pedro Poveda Castroverde (1874-1936). \u00abPara los ni\u00f1os\u00bb y \u00abLa Pedagog\u00ed\u00ada de los Seminarios\u00bb.<br \/>\n&#8211; Bto. Pedro Ruiz de los Pa\u00f1os (1881-1936). \u00abEl libro de los Seminaristas\u00bb.<br \/>\n&#8211; Manuel Gonz\u00e1lez Garc\u00ed\u00ada (1877-1940). \u00abCartilla del Catequista\u00bb.<br \/>\n&#8211; Jacques Ginneken (1877-1945). \u00abManual del Catecumenado\u00bb.<br \/>\n&#8211; Antonio Amundarain Garmendia (1885-1954). \u00abManual de Formaci\u00f3n Aliada\u00bb.<br \/>\n&#8211; Manuel Hurtado Garc\u00ed\u00ada (1890-1966). \u00abLecciones de Escuela de Catequistas\u00bb.<br \/>\n&#8211; Santiago Alberione (1884-1971). \u00abApuntes de Teolog\u00ed\u00ada Pastoral\u00bb.<br \/>\n&#8211; Esperanza Alhama Valera (1893-1983). \u00abInstrucciones a mis hijas para que aprendan a ser madres\u00bb.<br \/>\n&#8211; Domingo y Sola Callarisa (1912-19927) \u00abPastoral Interna\u00bb.<br \/>\n&#8211; Marcial Maciel Degollado (n. 1920). \u00abEnse\u00f1ar, educar, formar\u00bb<br \/>\n&#8211; Kiko Arg\u00fcello (n. 1929) \u00abEl Camino neocatecumenal para vivir en plenitud el propio Bautismo\u00bb.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[140] Los catecismos han sido tantos y tan numerosos que resulta imposible una referencia total de todos, pues se cuentan por miles, en todas las di\u00f3cesis del mundo, en todos los idiomas y a lo largo de todos los tiempos. 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