{"id":9993,"date":"2016-02-05T07:14:33","date_gmt":"2016-02-05T12:14:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catecumenado-antiguo\/"},"modified":"2016-02-05T07:14:33","modified_gmt":"2016-02-05T12:14:33","slug":"catecumenado-antiguo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catecumenado-antiguo\/","title":{"rendered":"CATECUMENADO ANTIGUO"},"content":{"rendered":"<p>[926]<\/p>\n<p>     Literalmente catecumenado significa el \u00abtiempo de escucha\u00bb del catec\u00fameno (katejoumenos), lo cual supone actitud, duraci\u00f3n y contenido.<\/p>\n<p>    Y por lo tanto alude al per\u00ed\u00adodo en el que se exig\u00ed\u00ada en la mayor parte de las cristiandades del siglo II al V una presencia en lugar adecuado para instruirse en la fe que se quer\u00ed\u00ada abrazar y para integrarse en la comunidad de creyentes en la que se deseaba ingresar.<\/p>\n<p>    1. Sentido y alcance<br \/>\n    Al margen de las teor\u00ed\u00adas artificiales que se han perfilado sobre el catecumenado y de la ileg\u00ed\u00adtima extrapolaci\u00f3n de usos de unas comunidades a otras y de unos libros de alcance local a todas las comunidades del Mediterr\u00e1neo, es preciso reconocer la tendencia a reclamar un per\u00ed\u00adodo de formaci\u00f3n antes de la recepci\u00f3n del Bautismo.<\/p>\n<p>    El catecumenado no ten\u00ed\u00ada s\u00f3lo sentido de instrucci\u00f3n religiosa; constitu\u00ed\u00ada tambi\u00e9n un varadero tiempo de prueba para la comunidad que aceptaba al pretendiente y de iluminaci\u00f3n para el creyente que aspiraba a la comunidad.<\/p>\n<p>    No es del todo correcto definirlo como \u00abinstituci\u00f3n eclesial de extensi\u00f3n universal\u00bb, aunque en algunos lugares estuviera muy regulado su desarrollo. Era m\u00e1s bien una tendencia de las comunidades. Su realizaci\u00f3n dependi\u00f3 del lugar (Alejandr\u00ed\u00ada, Roma o Cartago, las Galias o Babilonia) y del momento (per\u00ed\u00adodo de persecuci\u00f3n o situaci\u00f3n de tranquilidad)<\/p>\n<p>    2. Rasgos<br \/>\n    Esa tendencia, cuajada en instituci\u00f3n en diversos lugares, se caracteriza por unas notas que vemos en diversos escritos de los tiempos patr\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>   &#8211; Tiempo prudencialmente largo para facilitar la reflexi\u00f3n y la instrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; Contactos con la comunidad y experiencias cristianas progresivamente crecientes en cada uno de los neoadeptos para su adhesi\u00f3n real.<\/p>\n<p>   &#8211; Plan sistem\u00e1tico, \u00e9tico primero y mistag\u00f3gico despu\u00e9s, el cual es animado por alguien responsable, el Obispo, un di\u00e1cono, un catequista de la comunidad.<\/p>\n<p>   &#8211; Dimensi\u00f3n comunitaria, pues la comunidad va acogiendo progresivamente en su Eucarist\u00ed\u00ada a los que quieren formar parte de sus plegarias y de su vida.<\/p>\n<p>   &#8211; Orientaci\u00f3n preferente para adultos, ya que se entiende que los hijos de cristianos reciben la instrucci\u00f3n fundamental en su ordinaria vida familiar y la completan en las asambleas lit\u00fargicas.<\/p>\n<p>   &#8211; Culminaci\u00f3n pascual, festiva y celebrativa, con admisi\u00f3n solemne del catec\u00fameno y con la asociaci\u00f3n del bautismo al gozo pascual de la comunidad.<\/p>\n<p>    3. Los documentos<br \/>\n    La documentaci\u00f3n antigua sobre el Catecumenado no es abundante, pero s\u00ed\u00ad suficiente para captar su significado social y religioso.<\/p>\n<p>     3.1. Los primeros<br \/>\n    No cabe duda de que la Didaj\u00e9, de finales del siglo I, tiene que ver con una plan de formaci\u00f3n cristiana. Y que muchos de los escritos de los Padres del siglo II y del III se relacionan con los procesos de formaci\u00f3n en la fe cristiana.<\/p>\n<p>    La \u00abTraditio Apost\u00f3lica\u00bb, de Hip\u00f3lito de Roma (s. II) es el documento que m\u00e1s claramente describe los usos de una comunidad organizada en los finales del siglo II en la capital del Imperio. Es, sobre todo, la segunda parte la que perfila el plan catecumenal relacionado con el Bautismo y la Eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    De los usos de Cartago encontramos datos en los escritos de Tertuliano (+ 220) y de S. Cipriano (+258), para culminar en S. Agust\u00ed\u00adn, ya en el siglo V.<\/p>\n<p>    3.2. Hacia mejor organizaci\u00f3n<br \/>\n    Las pr\u00e1cticas bautismales en la erudita, c\u00e9lebre y amplia escuela de Alejandr\u00ed\u00ada las encontramos en las referencias de Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada hacia el 200 y, sobretodo, de Or\u00ed\u00adgenes, con el cual podeos reconstruir no s\u00f3lo los temas esenciales y los usos habituales, sino el esp\u00ed\u00adritu catecucatecumenal de su actividad filos\u00f3fica: alegorismo en lo B\u00ed\u00adblico, erudici\u00f3n en la aceptaci\u00f3n de la cultura profana, cierto ecumenismo y eclecticismo en la relaci\u00f3n con las otras creencias, sobre todo el cristocentrismo acendrado y s\u00f3lido teol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p>    Los modos comunitarios de las Igleias de Siria y Palestina se hallan reflejados en algunos ap\u00f3crifos como \u00abLa Didascalia de los Ap\u00f3stoles\u00bb, los \u00abHechos\u00bb ap\u00f3crifos de diversos Ap\u00f3stoles, los de Pablo, los de Pedro, los de Juan, los de Tom\u00e1s, los de Tadeo, que se van extendiendo hacia el siglo III, aunque los hay del II.<\/p>\n<p>    Tal vez el mejor documento de estas amplias y cristianas \u00e9pocas desde la aurora del cristianismo est\u00e1 en la \u00abDidascalia Apostolorum siryaca\u00bb de autor an\u00f3nimo del siglo III, en que se refleja la organizaci\u00f3n de una comunidad cristiana y las exigencias para entrar en ella.<\/p>\n<p>    4. Las caracter\u00ed\u00adsticas<br \/>\n    De todos los documentos conservados, y con las variaciones que se advierten en cada lugar, quedan tres impresiones particulares.  &#8211; La importancia que se daba al seguimiento de los catec\u00famenos durante alg\u00fan tiempo y las especiales relaciones que se manten\u00ed\u00ada con ellos en la comunidad cristiana.<\/p>\n<p>   &#8211; El valor que ten\u00ed\u00adan los catequistas o personas que la comunidad encargaba de instruir, acompa\u00f1ar, animar e iniciar a los catec\u00famenos.<\/p>\n<p>   &#8211; El cuidado que se pon\u00ed\u00ada en que los sentimientos de los adeptos no fueran meras formalidades externas. Se les examinaba de los conocimientos o sentimientos, pasaban de incipientes a competentes para terminar siendo proficientes y luego de bautizados, ne\u00f3fitos, merecedores de la atenci\u00f3n de toda la comunidad.<\/p>\n<p>   Un hecho que demuestra el valor que ten\u00ed\u00adan en todas las comunidades estos procesos catecumenales es el conjunto de catequesis o instrucciones que nos han quedado de estos siglos.<\/p>\n<p>    Hasta el siglo IV se conservan reflexiones en general. Y en la segunda parte del IV y comienzos del V, el g\u00e9nero de las catequesis catecumenales llega a la cumbre con los mejores productos literarios, teol\u00f3gicos y pedag\u00f3gicos: Catequesis de S. Cirilo de Jerusal\u00e9n (+386), instrucciones de Teodoro de Monsuestia (+428), catequesis de S. Ambrosio de Mil\u00e1n (+397), diversas Homil\u00ed\u00adas de S. Juan Cris\u00f3stomo (+ 407)<\/p>\n<p>    5. Influencias<br \/>\n    Hasta qu\u00e9 punto influyen en la primera Iglesia las pr\u00e1cticas de iniciaci\u00f3n de los pros\u00e9litos jud\u00ed\u00ados o los ritos de iniciaci\u00f3n en algunos cultos romanos (de Eleusis, de Isis de Egipto, de los misterios del persa Mitra, etc.) queda en la oscuridad.<\/p>\n<p>    Pero no cabe duda de que la principal fuente de organizaci\u00f3n hay que buscarla en el sentido com\u00fan del grupo cristiano. Cuenta tambi\u00e9n el papel decisivo que pronto asume la autoridad episcopal.<\/p>\n<p>    Y no se puede ignorar las influencias de la cultura dominante en cada lugar, ya que desde el siglo II al V las comunidades cristianas se divulgan por todo el Mediterr\u00e1neo y se expanden por Egipto llegando hasta el Africa negra por el sur; y se abre ambiciosamente hacia Oriente, por Mesopotamia y Persia, llegando a la India. En el Norte, la plataforma son las antiguas provincias romanas fronterizas con los b\u00e1rbaros (extranjeros) que luego ser\u00e1n las naciones de Europa.<\/p>\n<p>    Fueron cuatro siglos en los que se salt\u00f3 de la cultura grecorromana a la cultura cristiana 6. Resonancias<br \/>\n    El catecumenado de aquellos tiempos patr\u00ed\u00adstico ha quedado en la Iglesia como un modelo de formaci\u00f3n cristiana desde la perspectiva de la fe.<\/p>\n<p>    Es con todo peligroso transpolar a tiempos posteriores, y mucho menos a los actuales, las estructuras, como se ha hecho en mentes rom\u00e1nticas y en aficionados arqueol\u00f3gicos en Catequesis.<\/p>\n<p>   Nos interesa el esp\u00ed\u00adritu, mas no las t\u00e9cnicas. Recogemos el amor entra\u00f1able que se ten\u00ed\u00ada a los convertidos, pero nos libramos de universalizar sus formas.<\/p>\n<p>   Comprendemos la necesidad de una buena formaci\u00f3n bautismal de los cristianos, pero diferenciamos lo que son catec\u00famenos que proceden del paganismo atra\u00ed\u00addos por el amor y solidaridad de los cristianos con quienes viven y los que hombres bautizados o no de nuestros d\u00ed\u00adas que viven otras coyunturas culturales y geogr\u00e1ficas totalmente diferentes.  (Ver Patr\u00ed\u00adstica. Ver Hip\u00f3lito. San. Ver Didaj\u00e9)<\/p>\n<p>    7. Valores del catecumenado<br \/>\n    Informativo: Ilustraci\u00f3n cristiana.  Ense\u00f1anzas y Hechos del Se\u00f1or Jes\u00fas. Actitud moral buena en obras y en virtudes.<\/p>\n<p>    Purificativo: Ba\u00f1o bautismal. Inmersi\u00f3n penitencial. Ruptura con el pecado. Conversi\u00f3n. Entrega a nueva vida.<\/p>\n<p>     Convivencial: Contacto con la Comunidad cristiana. Alegr\u00ed\u00ada del a fraternidad. Actitud samaritana.<\/p>\n<p>    Celebrativo: Encuentro pascual. Recuerdo de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Actitud festiva, dominical<br \/>\n    Ministerial. Disposici\u00f3n evangelizadora. Fe recibida para transmitirla gratuitamente a otros.<\/p>\n<p>    Eucar\u00ed\u00adstico.: Acci\u00f3n de gracias. Participaci\u00f3n en la fracci\u00f3n del pan del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    Mistag\u00f3gico: Encuentro con los dones del Esp\u00ed\u00adritu. Nacimiento a nueva vida de gracia.<\/p>\n<p>    Escatol\u00f3gico. Proyecci\u00f3n a la salvaci\u00f3n. Encuentro adelantado con Dios en la otra vida.<br \/>\n  Un programa de catec\u00famenos, escrito para un Catequista:  Esquema del libro DE CATEQUINZADIS RUDIBUS de San Agust\u00ed\u00adn<\/p>\n<p>       (De la catequesis de los principiantes)<br \/>\n   Introd.<\/p>\n<p>    I. 1. Motivo. Consulta del Di\u00e1cono catequista Deogracias.<\/p>\n<p>     2. Es un deber ayudar con la propia experiencia a lo que catequizan.<\/p>\n<p>       II. 3. La experiencias propias han sido numerosas. Son las que no ense\u00f1anza a catequizar.<\/p>\n<p>   Parte 1. De como tener la catequesis.<\/p>\n<p>      III. Base de la Catequesis son los hechos importantes de la Historia religiosa.<\/p>\n<p>       IV. La Bondad de dios, y la venido de Cristo, son como los motores que ayudan al catequista.<\/p>\n<p>  V. El catequizando debe tener buenas disposiciones.<\/p>\n<p>       VI. Se inicia con la presentaci\u00f3n de la creaci\u00f3n de Dios para bien de los hombres.<\/p>\n<p>     VII. Se expone la fe y la moral: fe en Dios, poner la confianza en Dios, vivir bien por Dios.<\/p>\n<p>     VIII. A veces la catequesis se da a hombres cultos: apoyarse en sus lecturas preferidas.<\/p>\n<p>       IX. Los gram\u00e1ticos y oradores deben mirar m\u00e1s al fondo de los dicho y no re\u00ed\u00adrse de la forma.<\/p>\n<p>  X. Hay seis causas del aburrimiento del catequista. Una es el hast\u00ed\u00ado interior. Otra la cortedad del oyente.<\/p>\n<p>       XI. Tambi\u00e9n desanima el resultado incierto. Pero hay que confiar en Dios, que es lo que importa.<\/p>\n<p>      XII. Aburre a veces repetir siempre lo mismo. No importa si ellos aprenden.<\/p>\n<p>     XIII. Si vemos que el oyente no se conmueve, hay que tener paciencia y saber esperar.<\/p>\n<p>      XIV. Si parece que la mente se fatiga, no desanimarse, ni dejarse mover por el esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p>       XV. Siempre el discurso tiene que acomodarse al nivel de los oyentes.<\/p>\n<p>   Parte 2. Ejemplos pr\u00e1cticos de las catequesis.<\/p>\n<p>      XVI. C\u00f3mo comenzar un serm\u00f3n largo cuando viene uno para hacerse cristiano. Felicitar y alabar.<\/p>\n<p>     XVII. Cu\u00e1nto conviene diferencias las intenciones por las que vienen.<\/p>\n<p>    XVIII. Relato de la creaci\u00f3n. C\u00f3mo gusta escuchar como el Se\u00f1or Dios hizo el Para\u00ed\u00adso.<\/p>\n<p>      XIX. C\u00f3mo se hicieron las dos ciudades: la de la salvaci\u00f3n y la otra.<\/p>\n<p>       XX. Cuando el Pueblo fue a Egipto y ya se hizo mayor de edad y luego fue liberado.<\/p>\n<p>      XXI. Al llegar la Cautividad de Babilonia y vino la redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>     XXII. Lleg\u00f3 la plenitud de los tiempos y entonces llegamos a la \u00faltima de las seis edades.<\/p>\n<p>    XXIII. De c\u00f3mo interesa relatar la Historia de Jes\u00fas y la predicaci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>    XXXIV. Y la Iglesia camina hasta el final de los tiempos.<\/p>\n<p>     XXXV. Y llegar\u00e1 la resurrecci\u00f3n de la carne y la felicidad eterna.<\/p>\n<p>    XXXVI. Cuando ya el catec\u00fameno haya escuchado todo esto, se le pregunta si cree.<\/p>\n<p>   XXXVII. Las explicaciones finales tienen que apoyarse en las profec\u00ed\u00adas de la vida futura.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[926] Literalmente catecumenado significa el \u00abtiempo de escucha\u00bb del catec\u00fameno (katejoumenos), lo cual supone actitud, duraci\u00f3n y contenido. 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