{"id":9996,"date":"2016-02-05T07:14:39","date_gmt":"2016-02-05T12:14:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catequetica\/"},"modified":"2016-02-05T07:14:39","modified_gmt":"2016-02-05T12:14:39","slug":"catequetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catequetica\/","title":{"rendered":"CATEQUETICA"},"content":{"rendered":"<p>[100]<\/p>\n<p>      Es la ciencia teol\u00f3gica, o rama de la Teolog\u00ed\u00ada, que estudia la acci\u00f3n de la catequesis en lo que tiene de implicaciones teol\u00f3gicas: identidad, leyes, exigencias revelacionales, legislaci\u00f3n, etc. La Catequ\u00e9tica supone especulaci\u00f3n y generalizaci\u00f3n, a diferencia de la catequesis, que es algo pr\u00e1ctico, concreto, operativo e inmediato.<\/p>\n<p>    Se integra en la Teolog\u00ed\u00ada Pastoral, la cual puede analizar dos aspectos o formas: la celebrativa o vivencial, que suele denominarse \u00abHomil\u00e9tica\u00bb (de Homil\u00ed\u00ada) y a veces \u00abKerigm\u00e1tica\u00bb (de Kerigma o mensaje); y la Catequ\u00e9tica, que es sistem\u00e1tica, l\u00f3gica y racional .<\/p>\n<p>   1. Identidad teol\u00f3gica<br \/>\n    En cuanto es actividad teol\u00f3gica, la Catequ\u00e9tica usa sobre todo la raz\u00f3n: la reflexi\u00f3n, el contraste, la argumentaci\u00f3n, incluso la experimentaci\u00f3n. Puede hacerlo de dos forma: deductiva, si sienta principios y se esfuerza por llegar a consecuencias; o inductiva, si prefiere partir de hechos para elaborar principios generales a partir de ellos.<\/p>\n<p>    Pero, al igual que cualquier rama de la Teolog\u00ed\u00ada, lo hace desde la perspectiva de la fe. De no hacerlo en \u00f3ptica creyente y a la luz de la revelaci\u00f3n divina, no ser\u00ed\u00ada Teolog\u00ed\u00ada, sino s\u00f3lo Pedagog\u00ed\u00ada, Filosof\u00ed\u00ada, Sociolog\u00ed\u00ada o incluso Etica.<\/p>\n<p>    El catequeta sabe que su centro de atenci\u00f3n es la catequesis y, como tal, mira su dimensi\u00f3n espiritual con preferencia. Reflexiona te\u00f3ricamente sobre algo pr\u00e1ctico, pero lo hace con amplitud de miras y con profundidad de argumentos. A veces le resulta dif\u00ed\u00adcil mantenerse en lo general y se desv\u00ed\u00ada a lo concreto.<\/p>\n<p>    Espont\u00e1neamente deriva sus intereses y su atenci\u00f3n a las aplicaciones inmediata, pero debe ser consciente de que yerra si se deja llevar por el dogmatismo de lo l\u00f3gico, pues trabaja en terrenos del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>    Los principios fundamentales, al igual que acontece en otras ciencias humanas, como la Etica o la Est\u00e9tica, le arrastran hacia lo operativo. Pero tiene que resistir la tentaci\u00f3n pragm\u00e1tica y la inmediatez y configurar reflexiones universalmente v\u00e1lidas y conceptualmente s\u00f3lidas.<\/p>\n<p>    1.1. Rasgos de la Catequ\u00e9tica<br \/>\n    La Catequ\u00e9tica se nutre de una  reflexi\u00f3n sistem\u00e1tica, argumental, coherente, progresiva y amplia. Debe construirse con fundamentos y con relaciones l\u00f3gicas. Sus planteamientos no son invenciones, sino conclusiones objetivas a la luz de la Palabra divina y de la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia.<\/p>\n<p>    Ser\u00e1 mejor o peor, seg\u00fan la consistencia de las argumentaciones. Y ser\u00e1 m\u00e1s o menos fiable, seg\u00fan el grado en que pueda ser contrastada con datos, juicios, sentencias en unas ocasiones o con hechos de forma experimental en otras.<\/p>\n<p>    Como toda ciencia filos\u00f3fica y teol\u00f3gica, la Catequ\u00e9tica ha tenido que irse haciendo poco a poco mediante la labor generosa de los que se han sentido vocacionados hacia su cultivo. Ciertamente no han sido muchos y se puede decir que es una modalidad teol\u00f3gica reciente, incluso desconocida en muchos \u00e1mbitos incluso catequ\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>    Pero no quiere ello decir que no sea ciencia teol\u00f3gica segura y extensa. Gracias a ella se fundamenta la catequesis y se asegura la seriedad de muchas de sus acciones, preferencias o relaciones.<\/p>\n<p>    A veces se la mira como ap\u00e9ndice de otras ramas teol\u00f3gicas. Pero, en el orden de los principios, no es dif\u00ed\u00adcil distinguirla de las dem\u00e1s ciencias y precisar el terreno en que se mueve. Ese terreno coincide en parte con otras ramas teol\u00f3gicas, pero su \u00f3ptica es diferente y se centra en el estudio de la educaci\u00f3n de la fe y los presupuestos que la justifican<\/p>\n<p>    1.2. Ciencias afines<br \/>\n    Para no confundirla, es bueno recordar que hay ciencias teol\u00f3gicas que tratan temas cercanos, aunque lo hacen de manera diferente. La Pastoral, o Teolog\u00ed\u00ada pastoral, estudia los modos de llevar a los hombres a Dios. La Catequ\u00e9tica, que tiene como eje el acto catequ\u00e9tico, es rama de esa visi\u00f3n general de la Pastoral y se define por su atenci\u00f3n al acto catequ\u00ed\u00adstico que participa de esa intenci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>    Las ciencias afines a la Catequ\u00e9tica facilitan la delimitaci\u00f3n de su campo propio. Aunque no siempre es f\u00e1cil diferenciar el acto catequ\u00e9tico, del homil\u00e9tico, del lit\u00fargico o del kerigm\u00e1tico.<\/p>\n<p>    1.2.1. Homil\u00e9tica y Kerigm\u00e1tica<br \/>\n    La Homil\u00ed\u00ada es la acci\u00f3n lit\u00fargica por la que se proclama la palabra de Dios no para ser conocida sino para ser celebrada. Es una forma de orar, de vivir el mensaje, de conmemorar el misterio, de cultivar el gozo de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Si nos fijamos en el mensaje, en el kerigma, es f\u00e1cil descubrir que es un don que Dios nos entrega y que debe ser ofrecido con solidaridad a todos los hombres a los que sea posible acceder.<\/p>\n<p>    El estudio teol\u00f3gico de la proclamaci\u00f3n celebrativa del mensaje es objeto de la Homil\u00e9tica. Y el estudio del mensaje en cuanto es don que implica vida y conversi\u00f3n, es decir en sus dimensiones vitales m\u00e1s que culturales y en sus potencialidades conversivas y no s\u00f3lo rememorativas, es lo que llamamos Kerigm\u00e1tica.<\/p>\n<p>    La Catequ\u00e9tica se halla estrechamente vinculada con ambas realidades, pero su identidad no se confunde con ellas 1.2.2. La Pedagog\u00ed\u00ada religiosa<br \/>\n    Es la forma o rama de la pedagog\u00ed\u00ada que estudia lo que hay de peculiar y original en la educaci\u00f3n religiosa en general y lo que hay de espec\u00ed\u00adfico en la comunicaci\u00f3n del mensaje de cada religi\u00f3n, en nuestro caso de la cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>    Es la rama cient\u00ed\u00adfica que m\u00e1s se confunde e identifica con la Catequ\u00e9tica. Con ella comparte contenidos, vocabulario y actividades, protagonistas docentes y discentes, el \u00e1mbito educativo y las operaciones did\u00e1cticas de la programaci\u00f3n, transferencia y evaluaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Incluso tradicionalmente la mayor parte de los Tratados que llevan el nombre de Catequ\u00e9tica estrictamente no lo son, sino que son Manuales de Pedagog\u00ed\u00ada religiosa.<\/p>\n<p>     1.3.3. La \u00abCatequ\u00ed\u00adstica\u00bb<br \/>\n    Podr\u00ed\u00adamos denominar \u00abCatequ\u00ed\u00adstica\u00bb, a pesar del sentido neologista e inusual del t\u00e9rmino, a una mezcla h\u00ed\u00adbrida entre Catequ\u00e9tica, en lo referente a aplicaciones, y Pedagog\u00ed\u00ada religiosa, en lo que mira a la did\u00e1ctica. Su sentido ser\u00ed\u00ada eminentemente pr\u00e1ctico. La mayor parte de los Tratados de Pedagog\u00ed\u00ada Catequ\u00ed\u00adstica son m\u00e1s libros de Pedagog\u00ed\u00ada que de Catequesis. Son manojos de consignas operativas o sugestivas y de procedimientos recomendados para la educaci\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>     Se centra en aspectos formativos (pedagog\u00ed\u00ada) o instructivos (did\u00e1ctica) y en las formas pr\u00e1cticas de educar religiosamente la inteligencia, la conciencia y las dem\u00e1s facultades humanas. Tiende a orientar la educaci\u00f3n de la fe, que es mucho m\u00e1s personal, informal, interior y espiritual.<\/p>\n<p>    Existen m\u00faltiples modelos de Manuales del Catequista, de metodolog\u00ed\u00adas de catequesis, que son hermosos tratados de Catequ\u00ed\u00adstica. Pero s\u00f3lo los que se elevan a planteamientos reflexivos org\u00e1nicos, profundos, basados en la revelaci\u00f3n, pueden ser definidos como Catequ\u00e9ticas<br \/>\n    Los estudios de la \u00abCatequ\u00ed\u00adstica\u00bb implican proyecci\u00f3n pr\u00e1ctica. Los de Catequ\u00e9tica son te\u00f3ricos y argumentales, org\u00e1nicos y l\u00f3gicos, con clara referencia a la Palabra divina y a la ense\u00f1anza de la Iglesia, que interpreta la Palabra divina.<\/p>\n<p>     2. Rasgos y contenidos<br \/>\n    Si por Catequ\u00e9tica entendemos lo indicado, es evidentemente que su mejor descripci\u00f3n ser\u00e1 la que recoja los rasgos derivados de su naturaleza y abarque los contenidos concretos que responden a esos rasgos<\/p>\n<p>     2.1. Cualidades y formas<br \/>\n    La Catequ\u00e9tica es rama teol\u00f3gica y te\u00f3rica. Tiene que apoyarse en estructuras y argumentaciones s\u00f3lidas, claras y progresivas. Se debe orientar a planteamientos firmes, serios, estables, en los que, a la luz de la fe  se sugieren criterios orientadores de la educaci\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>    La Catequ\u00e9tica enjuicia lo que es la fe y la posibilidad de su educabilidad. Ofrece criterios para discernir y para ayudar al creyente a aceptar el misterio divino y para adherirse a la revelaci\u00f3n sobrenatural de forma sincera y progresiva.<\/p>\n<p>    Se fundamenta en la autoridad, en el Magisterio, en la Tradici\u00f3n, en las exigencias de la comunidad creyente. Y argumenta a partir de los rasgos de la fe. Si s\u00f3lo se queda en planteamientos did\u00e1cticos, sociol\u00f3gicos o psicol\u00f3gicos, no lleva al nivel \u00abcatequ\u00e9tico\u00bb sus conclusiones, aunque puede discurrir de forma interesante por el camino \u00abcatequ\u00ed\u00adstico\u00bb.<\/p>\n<p>    En diversidad de temas la Catequ\u00e9tica tiene que hacer incursiones en aspectos o temas no propios de su misi\u00f3n e identidad, pero puede hacerlo con tranquilidad si resultan convenientes o necesarios.<\/p>\n<p>     2. 2. Contenidos<\/p>\n<p>     Por eso los contenidos de una buena Catequ\u00e9tica no son muchos, pero s\u00ed\u00ad son b\u00e1sicos y claros. Ayudan a situar la reflexi\u00f3n y prepara el terreno para que la catequesis saque las consecuencias convenientes. Algunos de estos contenidos pueden ser:<br \/>\n   &#8211; Principios teol\u00f3gicos, sociol\u00f3gicos y antropol\u00f3gicos de la formaci\u00f3n religiosa<br \/>\n   &#8211; Ambitos y derechos radicales que justifican la educaci\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>   &#8211; Cauces preferentes y l\u00ed\u00admites en la educaci\u00f3n de la conciencia cristiana.<\/p>\n<p>   &#8211; Acciones estrictamente educativas de la fe y diferencias con la religiosidad, con las creencias o los conocimientos.<\/p>\n<p>   &#8211; Responsables de la educaci\u00f3n religiosa y derechos y deberes de los agentes educadores primarios y secundarios.<\/p>\n<p>   &#8211; Normas y criterios de discernimiento de la educaci\u00f3n religiosa aut\u00e9ntica y de las formas humanas de educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    En temas como \u00e9stos, la dimensi\u00f3n pr\u00e1ctica existir\u00e1 como consecuencia, no como postulado previo catequ\u00e9tico.<\/p>\n<p> 3. Tipos de Catequ\u00e9tica<br \/>\n    La Catequ\u00e9tica como ciencia no es tan general ni extensa que no tenga tambi\u00e9n sus dimensiones pr\u00e1cticas. Por eso es usual hablar de una Catequ\u00e9tica te\u00f3rica o general y una Catequ\u00e9tica especial y diferencial que analiza aspectos parciales.<\/p>\n<p>     3.1. Catequ\u00e9tica General<\/p>\n<p>     Es el estudio de las leyes universales, estables, generales, que orientan o alientan la educaci\u00f3n de la fe. Explora los criterios de discernimiento de lo correcto e incorrecto. Busca las razones b\u00ed\u00adblicas, magisteriales, can\u00f3nicas, tradicionales, que justifican la educaci\u00f3n de la fe y analizan las diferencias entre fe y creencia, entre instrucci\u00f3n y educaci\u00f3n, entre grupo y comunidad.<\/p>\n<p>    La educaci\u00f3n del creyente constituye la plataforma de la Catequ\u00e9tica general. Pero no es f\u00e1cil dilucidar si la educaci\u00f3n es equivalente a la formaci\u00f3n o a la instrucci\u00f3n. La Catequ\u00e9tica general tiene cierta aureola sobrenatural que proviene de su matiz peculiar.<\/p>\n<p>    3.2. Catequ\u00e9tica Especial<br \/>\n    Es la que analiza los hechos catequ\u00ed\u00adsticos con criterios diferenciales o muy especiales<br \/>\n    El estudios de los campos, terrenos, ambientes, niveles, metodolog\u00ed\u00adas, experiencias situaciones, etc. es propiamente objeto de la Catequ\u00e9tica diferencial. Lo que definir\u00e1 cada forma ser\u00e1 la \u00f3ptica o aspecto formal desde donde hace sus planteamientos.<\/p>\n<p>   &#8211; Es Catequ\u00e9tica b\u00ed\u00adblica la que mira ante todo lo que ense\u00f1a la Escritura.<\/p>\n<p>   &#8211; Es Catequ\u00e9tica sacramental la que formula sus estudios en lo que afecta al terreno de los signos de la gracia.<\/p>\n<p>   &#8211; Es Catequ\u00e9tica ecum\u00e9nica la que explora los criterios pedag\u00f3gicos de las otras confesiones cristianas o no.<\/p>\n<p>   &#8211; Es Catequetica comparada la que explora concordancias o discrepancias seg\u00fan estilos, sistemas, culturas, incluso profesionales significativos.<\/p>\n<p>    3.3. Estudios de Catequ\u00e9tica<br \/>\n    Para entender bien lo que es y lo que abarca la Catequ\u00e9tica como estudio teol\u00f3gico es conveniente explorar en la Tradici\u00f3n y en la Historia de la Iglesia los estudios que se han hecho a este respecto. Pero hay que recordar la escasez de los estrictamente catequ\u00e9ticos, al menos en el sentido en que ha quedado definida.<\/p>\n<p>    Autores antiguos significativos, como S. Agust\u00ed\u00adn en su manual \u00abDe la catequizaci\u00f3n de los rudos\u00bb (de catechizandis rudibus) o como Juan Gerson con su obra: \u00abDe c\u00f3mo llevar a los ni\u00f1os a Cristo\u00bb (De pueris ad Christum tradendis), pueden dar las primeras pistas de esta reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>    Y tratados recientes pueden ser, a modo de ejemplo, los que se asemejan a la \u00abCatequetica\u00bb de A. Jungmann, editada en Friburgo en 1953 y traducida a muchos  idiomas. Pero son muchos los que han estado jugando con el t\u00e9rmino de Catequ\u00e9tica, sin superar el nivel de ensayos y manuales de catequesis.<\/p>\n<p>    Dif\u00ed\u00adcilmente se podr\u00e1 perfilar un modelo perfecto de Catequ\u00e9tica, ya que la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre el acto catequ\u00ed\u00adstico, debe asentarse en la realidad humana del mismo acto y las condiciones del mundo son cambiantes. Si la reflexi\u00f3n tiene que centrarse en la coyuntura hist\u00f3rica y en las variables culturales en la que se realiza la catequesis y se construya la Catequ\u00e9tica, la perfecci\u00f3n definitiva tal vez resulte inalcanzable.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. La catequ\u00e9tica: origen y divisiones. II. La catequ\u00e9tica, reflexi\u00f3n cient\u00ed\u00adfica sobre la catequesis. III. La catequ\u00e9tica: disciplina teol\u00f3gica y pedag\u00f3gica. IV. El equilibrio de las tensiones.<\/p>\n<p>I. La catequ\u00e9tica: origen y divisiones<br \/>\nLa catequ\u00e9tica o ciencia catequ\u00e9tica es la disciplina que se ocupa de la catequesis, en cuanto proceso y en cuanto acto, en el contexto de la praxis pastoral de la Iglesia. Su existencia y legitimidad son ya un hecho s\u00f3lidamente aceptado en el \u00e1mbito de la reflexi\u00f3n y de la praxis pastoral de la Iglesia. Se trata de una disciplina reciente pues, si es verdad que la catequesis es una actividad tan antigua como la Iglesia misma, no se puede decir ciertamente lo mismo de la catequ\u00e9tica, que ha surgido y se ha ido configurando en el curso de los dos \u00faltimos siglos.<\/p>\n<p>A lo largo de su historia, la Iglesia ha sabido realizar y organizar en formas muy variadas la actividad catequ\u00e9tica, pero son muy contadas las ocasiones de reflexi\u00f3n expl\u00ed\u00adcita sobre los contenidos y m\u00e9todos de tal actividad. Se suele citar, por lo que ata\u00f1e a la \u00e9poca patr\u00ed\u00adstica, el famoso peque\u00f1o tratado de san Agust\u00ed\u00adn De catequizandis rudibus (del 399) y, a finales de la Edad media, la obra de G. Gerson, Tractatus de parvulis trahendis ad Christum (1406), pero ni siquiera en estos casos se puede hablar a\u00fan de reflexi\u00f3n cient\u00ed\u00adfica sobre la catequesis, o considerar estos escritos como obras catequ\u00e9ticas en sentido propio.<\/p>\n<p>Se puede hablar de nacimiento de la catequ\u00e9tica como disciplina acad\u00e9mica en el a\u00f1o 1774, cuando, por disposici\u00f3n de la emperatriz Mar\u00ed\u00ada Teresa de Austria, y siguiendo el proyecto preparado por el abad benedictino Rautenstrauch, fue introducida en las escuelas de teolog\u00ed\u00ada del Imperio austro-h\u00fangaro la ense\u00f1anza de la catequ\u00e9tica, o como disciplina a se, o como parte de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. Pero en realidad, nuestra disciplina empezar\u00e1 a desarrollarse con una cierta amplitud y rigor solamente hacia finales del siglo XIX, siguiendo el nacimiento y desarrollo del llamado movimiento catequ\u00e9tico, es decir, de la rica floraci\u00f3n de ideas, inquietudes y esfuerzos que, desde finales del siglo pasado y hasta el acontecimiento del Vaticano II, tratar\u00e1 de renovar la teor\u00ed\u00ada y la pr\u00e1ctica de la catequesis bajo el influjo de nuevas corrientes culturales, especialmente de orden pedag\u00f3gico y psicol\u00f3gico. De ah\u00ed\u00ad que la catequ\u00e9tica, nacida dentro del molde teol\u00f3gico de la reflexi\u00f3n pastoral, reciba bien pronto el influjo de las j\u00f3venes ciencias psicol\u00f3gicas y pedag\u00f3gicas, lo que explica que en algunos pa\u00ed\u00adses, como Alemania, se haya extendido m\u00e1s bien la denominaci\u00f3n pedagog\u00ed\u00ada religiosa (Religionsp\u00e1dagogik), junto a la m\u00e1s tradicional de catequ\u00e9tica.<\/p>\n<p>Se puede decir que, a lo largo de su desarrollo, la reflexi\u00f3n catequ\u00e9tica ha mostrado siempre un doble punto de referencia, teol\u00f3gico y pedag\u00f3gico, con alternancia de acentos: m\u00e1s pedag\u00f3gico en las primeras d\u00e9cadas del siglo, dominado por la preocupaci\u00f3n metodol\u00f3gica y did\u00e1ctica, m\u00e1s teol\u00f3gico en la fase llamada kerigm\u00e1tica del movimiento catequ\u00e9tico, caracterizada por la renovaci\u00f3n del contenido de la catequesis.<\/p>\n<p>De esta doble pertenencia y continua fluctuaci\u00f3n dan fe las vicisitudes y alternancias de los dos t\u00e9rminos, pedagog\u00ed\u00ada religiosa y catequ\u00e9tica para designar nuestra disciplina, junto con otras variadas expresiones de igual o semejante significado: pedagog\u00ed\u00ada catequ\u00e9tica, pastoral catequ\u00e9tica, pedagog\u00ed\u00ada del catecismo, pedagog\u00ed\u00ada cristiana, metodolog\u00ed\u00ada catequ\u00e9tica, met\u00f3dica de la ense\u00f1anza religiosa, catequ\u00e9tica pastoral, etc. Esta fluctuaci\u00f3n constituye de por s\u00ed\u00ad un signo de la riqueza y complejidad del acto catequ\u00e9tico, pero al mismo tiempo revela la existencia de una fuente constante de tensi\u00f3n y de posible discrepancia en el desarrollo de la disciplina.<\/p>\n<p>A partir del Vaticano II, la catequ\u00e9tica ha conocido un per\u00ed\u00adodo de relativa fecundidad y expansi\u00f3n, determinado por el nuevo clima de repensamiento global de la praxis eclesial y por el desarrollo de la reflexi\u00f3n epistemol\u00f3gica. La existencia de diversos centros e institutos de catequ\u00e9tica, la multiplicaci\u00f3n de publicaciones e investigaciones en el campo catequ\u00e9tico y la presencia institucionalizada de la catequ\u00e9tica (o de la pedagog\u00ed\u00ada religiosa) en el \u00e1mbito acad\u00e9mico aseguran la consolidaci\u00f3n y el crecimiento de la joven disciplina.<\/p>\n<p>II. La catequ\u00e9tica, reflexi\u00f3n cient\u00ed\u00adfica sobre la catequesis<br \/>\nLa identidad de la catequ\u00e9tica queda propiamente determinada ante todo por el objeto mismo de que se ocupa, es decir, la catequesis, con toda la riqueza de sus dimensiones y en la variedad de sus realizaciones, ya sea en forma de ense\u00f1anza, de expresi\u00f3n simb\u00f3lica, de reflexi\u00f3n comunitaria, de iniciaci\u00f3n sacramental, de itinerario organizado de fe, etc. La catequ\u00e9tica es concretamente la reflexi\u00f3n sistem\u00e1tica y cient\u00ed\u00adfica sobre la catequesis con vistas a definir, comprender, orientar y valorar el ejercicio de esta importante acci\u00f3n educativa y pastoral.<\/p>\n<p>Dada la complejidad y riqueza del objeto estudiado, se explica que la catequ\u00e9tica admita en su seno divisiones y especificaciones. La forma concreta de hacerlo ha variado a lo largo de la historia y resulta condicionada tambi\u00e9n por los distintos contextos teol\u00f3gicos y culturales en que se realiza. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, algunos autores suelen distinguir entre catequ\u00e9tica fundamental, material y formal. Por catequ\u00e9tica fundamental se entiende el estudio de las condiciones y presupuestos b\u00e1sicos de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica y la determinaci\u00f3n de su identidad y dimensiones fundamentales. La catequ\u00e9tica material tiene como objeto los contenidos de la comunicaci\u00f3n catequ\u00e9tica: estructura y articulaci\u00f3n del mensaje, temas a tratar, criterios de selecci\u00f3n y de inculturaci\u00f3n, fuentes del contenido, etc. Finalmente, la catequ\u00e9tica formal se ocupa de los aspectos propiamente metodol\u00f3gicos y pedag\u00f3gicos de la transmisi\u00f3n o mediaci\u00f3n catequ\u00e9tica: m\u00e9todos, estructuras, agentes, lenguajes, programaci\u00f3n1. Otros prefieren adoptar la distinci\u00f3n entre catequ\u00e9tica fundamental y\/o general y catequ\u00e9tica especial o diferencial, esta \u00faltima relativa a los diferentes destinatarios de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica, seg\u00fan la edad o la condici\u00f3n: ni\u00f1os, j\u00f3venes, adultos, minusv\u00e1lidos, intelectuales, etc.; o a los distintos \u00e1mbitos o lugares de la catequesis: familia, escuela, parroquia, asociaci\u00f3n2.<\/p>\n<p>Para comprender la naturaleza de la ciencia catequ\u00e9tica interesa tambi\u00e9n precisar cu\u00e1l es propiamente el \u00e1ngulo de visi\u00f3n o perspectiva espec\u00ed\u00adfica (objeto formal) de su estudio. A este respecto es importante no perder de vista que la catequesis es esencialmente una acci\u00f3n eclesial, y como tal invoca un saber te\u00f3rico que le permita ser analizada, fundamentada, iluminada y guiada. No tendr\u00ed\u00ada sentido limitarse, por ejemplo, a focalizar o poner al d\u00ed\u00ada contenidos a transmitir, dejando de lado los aspectos propiamente metodol\u00f3gicos y operativos de la catequesis como proceso y como acto. Ni puede bastar tampoco elaborar una teor\u00ed\u00ada que fije de una vez para siempre las coordenadas esenciales de la catequesis, sin advertir que la acci\u00f3n catequ\u00e9tica se tiene que encarnar necesariamente en el aqu\u00ed\u00ad y ahora de circunstancias concretas e irrepetibles.<\/p>\n<p>Ahora bien, si la catequ\u00e9tica se califica como ciencia de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica, significa que deber\u00e1 configurarse, en su momento m\u00e1s espec\u00ed\u00adfico, como disciplina metodol\u00f3gica, es decir como teor\u00ed\u00ada del m\u00e9todo o camino a seguir (m\u00e9todos) para proyectar y llevar a cabo el proceso y el acto catequ\u00e9ticos. Y desde este punto de vista, la catequ\u00e9tica se presenta sustancialmente como metodolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica y cient\u00ed\u00adfica de la catequesis, como reflexi\u00f3n org\u00e1nica sobre el proceso y acto catequ\u00e9ticos, a fin de analizarlos, interpretarlos y orientarlos.<\/p>\n<p>Toda ciencia queda definida, adem\u00e1s, por el m\u00e9todo utilizado en su desarrollo. Ahora bien, el m\u00e9todo de la investigaci\u00f3n catequ\u00e9tica debe corresponder a la variedad de dimensiones y aspectos que presenta la catequesis, como proceso y como acto. De aqu\u00ed\u00ad se puede colegir una gran multiplicidad de m\u00e9todos: t\u00e9cnicas de conocimiento y an\u00e1lisis de la realidad (psicol\u00f3gicas, sociol\u00f3gicas, hist\u00f3ricas); instrumentos hermen\u00e9uticos de interpretaci\u00f3n y discernimiento (sobre todo teol\u00f3gicos y filos\u00f3ficos); m\u00e9todos de proyectaci\u00f3n y organizaci\u00f3n catequ\u00e9tica (metodolog\u00ed\u00ada pastoral, pedag\u00f3gica, did\u00e1ctica); t\u00e9cnicas de expresi\u00f3n, comunicaci\u00f3n, interacci\u00f3n, animaci\u00f3n de grupos; sistemas de evaluaci\u00f3n y reproyectaci\u00f3n operativa, etc.<\/p>\n<p>Cabe concluir, por lo tanto, que la disciplina catequ\u00e9tica se configura como un saber necesariamente pluridisciplinar, ya que recurre a una multiplicidad de m\u00e9todos y procedimientos cient\u00ed\u00adficos. Es m\u00e1s: hoy se considera necesario orientarse hacia una aut\u00e9ntica interdisciplinaridad, como intento de hacer dialogar entre s\u00ed\u00ad y llevar a una rec\u00ed\u00adproca interacci\u00f3n los distintos procesos disciplinares involucrados en la reflexi\u00f3n catequ\u00e9tica.<\/p>\n<p>III. La catequ\u00e9tica: disciplina teol\u00f3gica y pedag\u00f3gica<br \/>\nEl estatuto epistemol\u00f3gico de la catequ\u00e9tica adquiere perfiles m\u00e1s exactos si se estudia el lugar y el significado de la disciplina en el concierto de las ciencias que, de alguna manera, tienen relaci\u00f3n con ella. En este sentido, la catequ\u00e9tica resulta vinculada en forma particular a dos constelaciones epistemol\u00f3gicas: la de las ciencias teol\u00f3gicas y la de las ciencias pedag\u00f3gicas. Por eso la catequ\u00e9tica, en su devenir hist\u00f3rico, se ha presentado siempre relacionada, con alternancias de acentuaci\u00f3n, a este doble punto de referencia. Y seg\u00fan la dimensi\u00f3n dominante, aparecer\u00e1 fundamentalmente como disciplina teol\u00f3gica o como materia pedag\u00f3gica.<\/p>\n<p>1) Que la catequ\u00e9tica pertenezca al \u00e1mbito de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica se deduce de la naturaleza misma del acto catequ\u00e9tico, que se coloca en el marco de las actividades pastorales y se cualifica como servicio de la palabra eclesial para la educaci\u00f3n de la fe. Se podr\u00e1 observar que, durante mucho tiempo, tal pertenencia ha sido de hecho concebida en t\u00e9rminos de subordinaci\u00f3n pura y simple de la catequesis a la teolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica y a sus c\u00e1nones interpretativos. Todav\u00ed\u00ada est\u00e1 muy extendida la concepci\u00f3n seg\u00fan la cual la verdadera ciencia normativa de la catequesis es la teolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica, que dicta por lo tanto a aquella los principios fundamentales de acci\u00f3n y los contenidos a transmitir. Pero hoy, justamente, se considera superada esta visi\u00f3n, ya que reduce la catequ\u00e9tica a simple deducci\u00f3n o aplicaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Por \u00e9l contrario, la naturaleza teol\u00f3gica de la catequ\u00e9tica recibe su connotaci\u00f3n m\u00e1s adecuada cuando se la sit\u00faa en el cuadro de la teolog\u00ed\u00ada pastoral o pr\u00e1ctica. Nacida en el seno de esta \u00faltima, desde sus comienzos, a finales del siglo XVIII, la catequ\u00e9tica resulta necesariamente vinculada a la teolog\u00ed\u00ada pastoral, como parte al todo, por raz\u00f3n de su objeto, la catequesis, que pertenece al \u00e1mbito de la acci\u00f3n pastoral de la iglesia. Dada esta pertenencia, la catequ\u00e9tica se califica, por lo tanto, en primera instancia como disciplina teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Situada en el marco de la teolog\u00ed\u00ada pastoral o pr\u00e1ctica, es evidente que la catequ\u00e9tica debe definir su identidad en relaci\u00f3n con otras disciplinas o sectores afines, como son la homil\u00e9tica o ciencia de la predicaci\u00f3n, la pastoral lit\u00fargica, la pastoral juvenil, la pastoral escolar; etc. No siempre resulta f\u00e1cil deslindar los confines, pues con frecuencia la catequesis se desarrolla, y con pleno derecho, en el interior mismo de otras actividades pastorales, como son la liturgia, la pastoral de juventud, la religiosidad popular, las actividades escolares, etc. Se impone, por lo tanto, un criterio de distinci\u00f3n bastante d\u00factil y, sobre todo, la necesidad de di\u00e1logo e interacci\u00f3n entre estos diversos \u00e1mbitos de acci\u00f3n y de reflexi\u00f3n disciplinar.<\/p>\n<p>2) Por otra parte, la catequ\u00e9tica responde tambi\u00e9n a las caracter\u00ed\u00adsticas de una verdadera disciplina pedag\u00f3gica y, como t\u00e1l, encuentra su colocaci\u00f3n en el conjunto de las ciencias de la educaci\u00f3n. Sabemos que hoy reviste una importancia particular para la reflexi\u00f3n pastoral el conjunto, enormemente desarrollado, de las ciencias humanas en general, y en especial de las ciencias de la educaci\u00f3n. El giro antropol\u00f3gico propio de nuestra cultura obliga a una renovada atenci\u00f3n al sujeto, al hombre en situaci\u00f3n, a la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica y cultural de toda acci\u00f3n y toda reflexi\u00f3n. De ah\u00ed\u00ad el inter\u00e9s por todas las ciencias humanas capaces de iluminar el quehacer pastoral: antropolog\u00ed\u00ada cultural, sociolog\u00ed\u00ada, psicolog\u00ed\u00ada, ciencias de la religi\u00f3n, ciencias de la comunicaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Se puede decir que el mundo en general, con sus problemas y aspiraciones, asume el significado de un verdadero \u00ablugar teol\u00f3gico\u00bb, por lo que cobran relevancia especial, en orden a la reflexi\u00f3n operativa cristiana, todas las aproximaciones y disciplinas que nos abren el acceso al conocimiento e interpretaci\u00f3n de esta realidad. Y la catequ\u00e9tica como disciplina debe mantener relaciones muy estrechas, sobre todo con el \u00e1mbito de la reflexi\u00f3n pedag\u00f3gica. De hecho, la vinculaci\u00f3n de la catequ\u00e9tica al campo de la educaci\u00f3n es un hecho tradicional, as\u00ed\u00ad como son tradicionales las denominaciones pedagog\u00ed\u00ada religiosa, pedagog\u00ed\u00ada catequ\u00e9tica3, y otras semejantes, para designar nuestra disciplina.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter pedag\u00f3gico de la investigaci\u00f3n catequ\u00e9tica puede ser destacado desde una doble vertiente: en cuanto proceso educativo de maduraci\u00f3n en la fe y en cuanto actividad que se inserta necesariamente en el dinamismo global del crecimiento y maduraci\u00f3n de la persona. En este sentido la catequ\u00e9tica puede y debe ser llamada con propiedad ciencia pedag\u00f3gica, sin perjuicio de su vinculaci\u00f3n al \u00e1mbito de la teolog\u00ed\u00ada, en su vertiente pastoral o pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>El mundo de las ciencias de la educaci\u00f3n es muy rico y complejo, y abarca sustancialmente tres sectores o niveles disciplinares: el de las ciencias prevalentemente descriptivas del hecho educativo (biolog\u00ed\u00ada, psicolog\u00ed\u00ada, sociolog\u00ed\u00ada de la educaci\u00f3n, historia de la educaci\u00f3n y de la pedagog\u00ed\u00ada); el de los saberes interpretativos (como la filosof\u00ed\u00ada y teolog\u00ed\u00ada de la educaci\u00f3n), y el de las ciencias proyectativas u operativas (metodolog\u00ed\u00ada pedag\u00f3gica, did\u00e1ctica, etc.). Es f\u00e1cil comprender la complejidad y la riqueza que, desde este punto de vista, recibe el desarrollo del discurso catequ\u00e9tico.<\/p>\n<p>IV. El equilibrio de las tensiones<br \/>\nA la luz de las reflexiones hechas sobre la naturaleza y tarea de la catequ\u00e9tica, es posible detectar ciertos rasgos caracter\u00ed\u00adsticos de una disciplina joven que, en cierto sentido, vive y se desarrolla al filo de diversas antinomias o, si se quiere, tensiones dial\u00e9cticas: 1) Tensi\u00f3n entre fidelidad a Dios y fidelidad al hombre. Es la conocida ley estructural del m\u00e9todo catequ\u00e9tico que, difundida sobre todo por J. Colomb, ha entrado ya oficialmente en la conciencia catequ\u00e9tica de la Iglesia4. Pero el principio de la doble fidelidad se traduce con frecuencia en fuente de exigencias contrapuestas y en campo de batalla entre defensores de la fidelidad a Dios y abogados de la fidelidad al hombre. 2) Tensi\u00f3n entre pedagog\u00ed\u00ada divina y pedagog\u00ed\u00ada humana. No pocas veces el componente pedag\u00f3gico de la catequesis viene identificado con los dict\u00e1menes de una real o supuesta pedagog\u00ed\u00ada divina, en t\u00e9rminos tales que parecen vanificar concretamente cualquier recurso a la pedagog\u00ed\u00ada profana o a las ciencias de la educaci\u00f3n. 3) Tensi\u00f3n entre madurez cristiana y madurez humana. En el horizonte de los objetivos de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica se halla la cl\u00e1sica discusi\u00f3n sobre el ideal de madurez que debe ser perseguido, y por lo tanto sobre las relaciones existentes entre madurez cristiana y madurez humana. Ahora bien, la necesaria implicaci\u00f3n del crecimiento en humanidad en todo proceso integral de maduraci\u00f3n de la fe trae consigo evidentes repercusiones para la tarea catequ\u00e9tica. 4) Tensi\u00f3n entre contenido y m\u00e9todo. Es esta quiz\u00e1 la forma m\u00e1s cl\u00e1sica y continuamente emergente de la tensi\u00f3n derivada de la complejidad epistemol\u00f3gica de la ciencia catequ\u00e9tica. El campo de la catequesis est\u00e1 tradicionalmente expuesto al juego dial\u00e9ctico de la contraposici\u00f3n entre contenido y m\u00e9todo, entre la competencia teol\u00f3gica, que fija los contenidos, y las exigencias pedag\u00f3gicas relativas a la mediaci\u00f3n metodol\u00f3gica. Todo esto sobre el trasfondo, expl\u00ed\u00adcito o inconsciente, de la primac\u00ed\u00ada del contenido sobre el m\u00e9todo. En realidad, una correcta inteligencia de la relaci\u00f3n contenido-m\u00e9todo permite superar tales conflictos. 5) Tensi\u00f3n entre las dimensiones teol\u00f3gica y pedag\u00f3gica de la catequesis, que sit\u00faa la disciplina catequ\u00e9tica en el punto de encuentro de estos dos grandes \u00e1mbitos disciplinares. La pertenencia al \u00e1mbito teol\u00f3gico garantiza la fidelidad de la catequesis a su identidad eclesial de praxis pastoral para la educaci\u00f3n de la fe. En cuanto ciencia pedag\u00f3gica, posee los criterios y elementos necesarios para responder a las exigencias propias de todo proceso educativo. Esta doble pertenencia constituye para la catequ\u00e9tica una indiscutible riqueza, pero tambi\u00e9n, como atestigua la historia, una fuente continua de tensi\u00f3n y de incomprensi\u00f3n. 6) Tensi\u00f3n entre el car\u00e1cter cient\u00ed\u00adfico y el talante sapiencial de la catequ\u00e9tica, entre ciencia y arte de la catequesis. Ninguno de los dos aspectos puede ser ignorado o menospreciado: se trata de conjugar la doble exigencia, llevando paulatinamente el arte de la catequesis al mayor nivel posible de racionalidad cient\u00ed\u00adfica. 7) Tensi\u00f3n entre teor\u00ed\u00ada y praxis, entre reflexi\u00f3n y acci\u00f3n, entre nivel emp\u00ed\u00adrico y cient\u00ed\u00adfico de la proyectaci\u00f3n y realizaci\u00f3n catequ\u00e9tica. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad se impone el equilibrio: un proceso metodol\u00f3gico correctamente entendido debe asegurar la dial\u00e9ctica siempre fecunda entre una pr\u00e1ctica controlada y guiada por la teor\u00ed\u00ada, y una teor\u00ed\u00ada continuamente confrontada con la verificaci\u00f3n y est\u00ed\u00admulo procedente de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>La catequ\u00e9tica, tradicionalmente, vive sumergida en el continuo juego dial\u00e9ctico de estas tensiones y dualismos, que constituyen en cierto sentido su fortuna y su desgracia, su riqueza y su problema. De hecho, no es de extra\u00f1ar la existencia de tal contraposici\u00f3n, si se considera la naturaleza te\u00e1ndrica de la encarnaci\u00f3n y de la Iglesia, que se repercute sobre todo el campo de la acci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>NOTAS: 1. Cf por ejemplo H. HALEFAS, Catequ\u00e9tica fundamental, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1974; W. NASTAINCZYK, Formalkatechetik, Seelsorge Verlag, Friburgo 1969. &#8211; 2 De este tenor es, por ejemplo, la divisi\u00f3n propuesta por J. J. RODR\u00ed\u008dGUEZ MEDINA, Pedagog\u00ed\u00ada de la fe, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1972, 32-34. &#8211; 3. Cf la obra cl\u00e1sica de D. LLORENTE, Tratado elemental de pedagog\u00ed\u00ada catequ\u00ed\u00adstica, Valladolid 1928. &#8211; 4. SAGRADA CONGREGACI\u00ed\u201cN PARA EL CLERO, Directorio general de pastoral catequ\u00e9tica (DCG) 1971, 34.<\/p>\n<p>BIBL.: ADLER G. y OTROS, La comp\u00e9tence cat\u00e9ch\u00e9tique, Descl\u00e9e, Par\u00ed\u00ads 1989; ALBERICH E., La catequesis en la Iglesia, CCS, Madrid 1991; Catequ\u00e9tica, en FLORIST\u00ed\u0081N C.-TAMAYo J. J. (eds.), Conceptos fundamentales del cristianismo, Trotta, Madrid 1993, 151-164; AUDINET J. y OTROS, Th\u00e9ologie et cat\u00e9ch\u00e9se, Chalet, Lyon 1982; COUDREAU F., \u00bfEs posible ense\u00f1ar la fe?, Marova, Madrid 1976; GROPPO G., Teologia dell&#8217;educazione, LAS, Roma 1991; GRUPPO ITALIANO CATECHETI, La catechetica: identit\u00e1 e compiti, Udine 1977; GEVAERT J. (dir.), Diccionario de catequ\u00e9tica, CCS, Madrid 1987, especialmente las voces: G. STACHEL, Catequ\u00e9tica, 167s. y Pedagog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n (Religionspddagogik), 650-653, U. GIANETTO, Catequ\u00e9tica, Manuales de, 168-171, G. GROPPO, Teolog\u00ed\u00ada pastoral y catequ\u00e9tica, 781-783; MAYM\u00ed\u008d P., Pedagog\u00ed\u00ada religiosa, San P\u00ed\u00ado X, Madrid 1980; RODR\u00ed\u008dGUEZ MEDINA J. J., Pedagog\u00ed\u00ada de la fe, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1972.<\/p>\n<p>Emilio Alberich Sotomayor<\/p>\n<p>M. Pedrosa, M. Navarro, R. L\u00e1zaro y J. Sastre, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid, 1999<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[100] Es la ciencia teol\u00f3gica, o rama de la Teolog\u00ed\u00ada, que estudia la acci\u00f3n de la catequesis en lo que tiene de implicaciones teol\u00f3gicas: identidad, leyes, exigencias revelacionales, legislaci\u00f3n, etc. La Catequ\u00e9tica supone especulaci\u00f3n y generalizaci\u00f3n, a diferencia de la catequesis, que es algo pr\u00e1ctico, concreto, operativo e inmediato. 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