{"id":10204,"date":"2016-12-22T11:05:02","date_gmt":"2016-12-22T16:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-saludo-del-papa-francisco-a-la-curia-del-vaticano-por-navidad-2016\/"},"modified":"2016-12-22T11:05:02","modified_gmt":"2016-12-22T16:05:02","slug":"texto-saludo-del-papa-francisco-a-la-curia-del-vaticano-por-navidad-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-saludo-del-papa-francisco-a-la-curia-del-vaticano-por-navidad-2016\/","title":{"rendered":"TEXTO: Saludo del Papa Francisco a la Curia del Vaticano por Navidad 2016"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 22 Dic. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco dirigi&oacute; un extenso saludo de Navidad a los cardenales y los superiores de la Curia del Vaticano en ocasi&oacute;n de la Navidad de este a&ntilde;o 2016. A continuaci&oacute;n el texto completo de su alocuci&oacute;n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQueridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMe gustar&iacute;a comenzar nuestra reuni&oacute;n expresando mis mejores deseos para todos vosotros, Superiores, Oficiales, Representantes Pontificios y Colaboradores de las Nunciaturas repartidos por todo el mundo, a todas las personas que prestan servicio en la Curia Romana, y a todos vuestros seres queridos. Os deseo una santa y serena Navidad y un Feliz A&ntilde;o Nuevo 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tContemplando el rostro del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s, san Agust&iacute;n exclam&oacute;: &laquo;Inmenso en la naturaleza divina, peque&ntilde;o en la forma de siervo&raquo;.[1] Tambi&eacute;n san Macario, monje del siglo IV y disc&iacute;pulo de san Antonio Abad, para describir el misterio de la Encarnaci&oacute;n recurri&oacute; al verbo griego smikruno, es decir, hacerse peque&ntilde;o casi reduci&eacute;ndose a la m&iacute;nima expresi&oacute;n: &laquo;Escuchad con atenci&oacute;n: el infinito, inaccesible e increado Dios, por su inmensa e inefable bondad, tom&oacute; un cuerpo y dir&iacute;a que se ha disminuido infinitamente en su gloria&raquo;.[2]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Navidad es la fiesta de la humildad amante de Dios, del Dios que invierte el orden de lo l&oacute;gico y descontado, el orden de lo debido, de lo dial&eacute;ctico y de lo matem&aacute;tico. En este cambio reside toda la riqueza de la l&oacute;gica divina que altera los l&iacute;mites de nuestra l&oacute;gica humana (cf. Is 55, 8-9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tRomano Guardini escribi&oacute;: &laquo;&iexcl;Qu&eacute; reversi&oacute;n de todos los valores familiares para el hombre, no s&oacute;lo humanos, sino tambi&eacute;n divinos! Realmente este Dios da la vuelta a todo lo que el hombre trata de construir por s&iacute; mismo&raquo;.[3] En Navidad, estamos llamados a decir &laquo;s&iacute;&raquo;, con nuestra fe, no al Dominador del universo, ni siquiera a la m&aacute;s noble de las ideas, sino precisamente a este Dios que es el humilde-amante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl beato Pablo VI, en la Navidad de 1971, afirmaba: &laquo;Dios podr&iacute;a haber venido revestido de gloria, de esplendor, de luz, de fuerza, para asustarnos, para dejarnos con los ojos abiertos por el asombro. No, no. Vino como el m&aacute;s peque&ntilde;o de los seres, el m&aacute;s fr&aacute;gil, el m&aacute;s d&eacute;bil. &iquest;Por qu&eacute; as&iacute;? Para que nadie tuviera verg&uuml;enza de acercarse a &eacute;l, para que nadie tuviera temor, para que todos lo pudieran sentir cerca, acercarse a &eacute;l, que no hubiera ya ninguna distancia entre &eacute;l y nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDios ha hecho el esfuerzo de anonadarse, de sumergirse dentro de nosotros, para que cada uno, repito, cada uno, pueda hablarle de t&uacute;, tener confianza, acercarse a &eacute;l, saberse recordado por &eacute;l, amado por &eacute;l&hellip; amado por &eacute;l: mirad que esta es una palabra muy grande. Si entend&eacute;is esto, si record&aacute;is esto que os estoy diciendo, habr&eacute;is entendido todo el cristianismo&raquo;.[4]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn realidad, Dios quiso nacer peque&ntilde;o,[5] porque quiso ser amado.[6] De este modo la l&oacute;gica de la Navidad transforma la l&oacute;gica mundana, la l&oacute;gica del poder, la l&oacute;gica del mandar, la l&oacute;gica farisea y la l&oacute;gica causalista o determinista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPrecisamente a la luz, suave y majestuosa, del rostro divino de Cristo ni&ntilde;o, he elegido como tema de nuestro encuentro anual la reforma de la Curia Romana. Me ha parecido justo y oportuno compartir con vosotros el cuadro de la reforma, poniendo de relieve los criterios que la gu&iacute;an, las medidas adoptadas, pero sobre todo la l&oacute;gica de la raz&oacute;n de cada paso que se ha dado y de los que se dar&aacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAqu&iacute; me viene espont&aacute;neamente a la memoria el viejo adagio que describe la din&aacute;mica de los Ejercicios Espirituales en el m&eacute;todo ignaciano, es decir: Deformata reformare, reformata conformare, conformata confirmare e confirmata transformare.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNo hay duda de que en la Curia el significado de la re-forma puede ser doble: en primer lugar hacerla con-forme &laquo;a la Buena Nueva que debe ser proclamada a todos con valor y alegr&iacute;a, especialmente a los pobres, a los &uacute;ltimos y a los descartados&raquo;; con-forme a los signos de nuestro tiempo y de todo lo bueno que el hombre ha logrado, para responder mejor a las necesidades de los hombres y mujeres que est&aacute;n llamados a servir;[7] al mismo tiempo, se trata de que la Curia sea m&aacute;s con-forme con su fin, que es el de colaborar con el ministerio espec&iacute;fico del Sucesor de Pedro[8] (&laquo;cum Ipso consociatam operam prosequuntur&raquo;, dice el Motu Proprio Humanam progressionem), es decir, apoyar al Romano Pont&iacute;fice en el ejercicio de su potestad &uacute;nica, ordinaria, plena, suprema, inmediata y universal. [9]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn consecuencia, la reforma de la Curia Romana se orienta eclesiol&oacute;gicamente: in bonum e in servitium, igual que el servicio del Obispo de Roma,[10] seg&uacute;n una significativa expresi&oacute;n del Papa san Gregorio Magno, recogida en el tercer cap&iacute;tulo de la Constituci&oacute;n Pastor Aeternus del Concilio Vaticano I: &laquo;Mi honor es el de la Iglesia universal. Mi honor es la fuerza s&oacute;lida de mis hermanos. Me siento muy honrado, cuando a cada uno de ellos no se le niega el debido honor&raquo;.[11]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tComo la Curia no es un aparato inm&oacute;vil, la reforma es ante todo un signo de la vivacidad de la Iglesia en camino, en peregrinaci&oacute;n, y de la Iglesia viva y por eso &mdash;porque est&aacute; viva&mdash; semper reformanda,[12] reformanda porque est&aacute; viva. Es necesario repetir aqu&iacute; con fuerza que la reforma no es un fin en s&iacute; misma, sino que es un proceso de crecimiento y sobre todo de conversi&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa reforma no tiene una finalidad est&eacute;tica, como si se quisiera hacer que la Curia fuera m&aacute;s bonita; ni puede entenderse como una especie de lifting, de maquillaje o un cosm&eacute;tico para embellecer el viejo cuerpo de la Curia, y ni siquiera como una operaci&oacute;n de cirug&iacute;a pl&aacute;stica para quitarle las arrugas. [13] Queridos hermanos, no son las arrugas lo que hay que temer en la Iglesia, sino las manchas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn esta perspectiva, cabe se&ntilde;alar que la reforma s&oacute;lo y &uacute;nicamente ser&aacute; eficaz si se realiza con hombres &laquo;renovados&raquo; y no simplemente con hombres &laquo;nuevos&raquo;.[14] No basta s&oacute;lo cambiar el personal, sino que hay que llevar a los miembros de la Curia a renovarse espiritual, personal y profesionalmente. La reforma de la Curia no se lleva a cabo de ning&uacute;n modo con el cambio de las personas ?que sin duda sucede y suceder&aacute;?[15] sino con la conversi&oacute;n de las personas. En realidad, no es suficiente una &laquo;formaci&oacute;n permanente&raquo;, se necesita tambi&eacute;n y, sobre todo, &laquo;una conversi&oacute;n y una purificaci&oacute;n permanente&raquo;.&nbsp; Sin un &laquo;cambio de mentalidad&raquo; el esfuerzo funcional ser&iacute;a in&uacute;til. [16]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEsta es la raz&oacute;n por la que en nuestros dos encuentros precedentes por Navidad me detuve, en el 2014, tomando como modelo a los Padres del desierto, sobre algunas &laquo;enfermedades&raquo; y en 2015, a partir de la palabra &laquo;misericordia&raquo;, sobre un ejemplo de &laquo;cat&aacute;logo de virtudes necesarias para quien presta servicio en la Curia y para todos los que quieren hacer fecunda su consagraci&oacute;n o su servicio a la Iglesia&raquo;. La raz&oacute;n de fondo es que el semper reformanda en la Curia, al igual que pasa con la Iglesia entera, tambi&eacute;n se ha de transformar en una conversi&oacute;n personal y estructural permanente. [17]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEra necesario hablar de enfermedades y tratamientos, porque cada operaci&oacute;n, para lograr el &eacute;xito, debe ir precedida de un diagn&oacute;stico profundo, de un an&aacute;lisis preciso y debe ir acompa&ntilde;ado y seguido de prescripciones precisas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn este camino es normal, incluso saludable, encontrar dificultades que, en el caso de la reforma, se podr&iacute;an presentar seg&uacute;n diferentes tipolog&iacute;as de resistencia: las resistencias abiertas, que a menudo provienen de la buena voluntad y del di&aacute;logo sincero; las resistencias ocultas, que surgen de los corazones amedrentados o petrificados que se alimentan de las palabras vac&iacute;as del gatopardismo espiritual de quien de palabra est&aacute; decidido al cambio, pero desea que todo permanezca como antes; tambi&eacute;n est&aacute;n las resistencias maliciosas, que germinan en mentes deformadas y se producen cuando el demonio inspira malas intenciones (a menudo disfrazadas de corderos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEste &uacute;ltimo tipo de resistencia se esconde detr&aacute;s de las palabras justificadoras y, en muchos casos, acusatorias, refugi&aacute;ndose en las tradiciones, en las apariencias, en la formalidad, en lo conocido, o en su deseo de llevar todo al terreno personal, sin distinguir entre el acto, el actor y la acci&oacute;n. [18]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa ausencia de reacci&oacute;n es un signo de muerte. As&iacute; que las resistencias buenas ?e incluso las menos buenas? son necesarias y merecen ser escuchadas, atendidas y alentadas a que se expresen, porque es un signo que el cuerpo est&eacute; vivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTodo esto manifiesta que la reforma de la Curia es un proceso delicado que debe ser vivido con fidelidad a lo esencial, con un continuo discernimiento, con valent&iacute;a evang&eacute;lica, con sabidur&iacute;a eclesial, con escucha atenta, con acciones tenaces, con silencio positivo, con firmes decisiones, con mucha oraci&oacute;n &#8211; con mucha oraci&oacute;n, con profunda humildad, con clara visi&oacute;n de futuro, con pasos concretos hacia adelante e incluso ?cuando sea necesario? retrocediendo, con voluntad decidida, con vibrante vitalidad, con responsable autoridad, con total obediencia; pero, en primer lugar, abandon&aacute;ndose a la gu&iacute;a segura del Esp&iacute;ritu Santo, confiando en su necesaria asistencia. Por esto, oraci&oacute;n, oraci&oacute;n, oraci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tALGUNOS CRITERIOS-GU&Iacute;A DE LA REFORMA:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSon principalmente doce: individualidad; pastoralidad; misionariedad; racionalidad; funcionalidad; modernidad; sobriedad; subsidiariedad; sinodalidad; catolicidad; profesionalidad; gradualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t1- Individualidad (Conversi&oacute;n personal)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tVuelvo a reiterar la importancia de la conversi&oacute;n individual, sin la cual ser&iacute;a in&uacute;til cualquier cambio en las estructuras. El alma de la reforma son los hombres a los que va dirigida y la hacen posible. En efecto, la conversi&oacute;n personal sostiene y fortalece a la comunitaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHay un fuerte v&iacute;nculo de intercambio entre la actitud personal y la comunitaria. Una sola persona es capaz de hacer tanto bien a todo el cuerpo, pero tambi&eacute;n podr&iacute;a da&ntilde;arlo y enfermarlo. Y un cuerpo sano es el que sabe recuperar, acoger, fortalecer, sanar y santificar a sus propios miembros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t2- Pastoralidad (Conversi&oacute;n pastoral)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tRecordando la imagen del pastor (cf. Ez 34,16; Jn 10,1-21) y siendo la Curia una comunidad de servicio, &laquo;nos hace bien tambi&eacute;n a nosotros, llamados a ser Pastores en la Iglesia, dejar que el rostro de Dios Buen Pastor nos ilumine, nos purifique, nos transforme y nos restituya plenamente renovados a nuestra misi&oacute;n. Que tambi&eacute;n en nuestros ambientes de trabajo podamos sentir, cultivar y practicar un fuerte sentido pastoral, sobre todo hacia las personas con las que nos encontramos todos los d&iacute;as. Que nadie se sienta ignorado o maltratado, sino que cada uno pueda experimentar, sobre todo aqu&iacute;, el cuidado atento del Buen Pastor&raquo;.[19] Detr&aacute;s de los papeles hay personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl compromiso de todo el personal de la Curia ha de estar animado por una pastoralidad y una espiritualidad de servicio y de comuni&oacute;n, ya que este es el ant&iacute;doto contra el veneno de la vana ambici&oacute;n y de la rivalidad enga&ntilde;osa.&nbsp; En este sentido el Beato Paolo VI advirti&oacute;. &laquo;Que la Curia Romana no sea, por tanto, una burocracia, como injustificadamente algunos la juzgan; pretenciosa y ap&aacute;tica, s&oacute;lo canonista y ritualista, una palestra de escondidas ambiciones y de sordos antagonismos como otros la acusan, sino una verdadera comunidad de fe y de caridad, de oraci&oacute;n y de acci&oacute;n; de hermanos y de hijos del Papa, que lo hacen todo, cada cual respetando la competencia ajena y con sentido de colaboraci&oacute;n, para ayudarle en su servicio a los hermanos e hijos de la Iglesia universal y de toda la tierra&raquo;.[20]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t3- Misionariedad [21](Cristocrentrismo)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs la finalidad principal de todos los servicios eclesi&aacute;sticos, es decir, llevar la buena nueva a todos los confines de la tierra,[22] como nos recuerda el magisterio conciliar, porque &laquo;hay estructuras eclesiales que pueden llegar a condicionar un dinamismo evangelizador; igualmente las buenas estructuras sirven cuando hay una vida que las anima, las sostiene y las juzga. Sin vida nueva y aut&eacute;ntico esp&iacute;ritu evang&eacute;lico, sin &ldquo;fidelidad de la Iglesia a la propia vocaci&oacute;n&rdquo;, cualquier estructura nueva se corrompe en poco tiempo&raquo;.[23]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t4- Racionalidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tBasado en el principio de que todos los Dicasterios son jur&iacute;dicamente iguales entre s&iacute;, se ve&iacute;a la necesidad de una racionalizaci&oacute;n de los organismos de la Curia Romana,[24] para poner de relieve que cada Dicasterio tiene sus propias competencias. Dichas competencias deben ser respetadas y, tambi&eacute;n, distribuidas de forma racional, eficaz y eficiente. Ning&uacute;n Dicasterio se puede atribuir la competencia de otro Dicasterio, seg&uacute;n lo establecido por el derecho, y por otro lado todos los Dicasterios hacen referencia directa al Papa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t5- &nbsp;Funcionalidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa eventual fusi&oacute;n de dos o m&aacute;s Dicasterios competentes en materias an&aacute;logas o estrechamente relacionadas en un &uacute;nico Dicasterio sirve, por un lado, para dar al mismo Dicasterio mayor relevancia (incluso externa); por otro lado, la contig&uuml;idad e interacci&oacute;n de entidades individuales dentro de un &uacute;nico Dicasterio ayuda a tener una mayor funcionalidad (por ejemplo, los dos nuevos Dicasterios de reciente instituci&oacute;n).[25]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa funcionalidad requiere tambi&eacute;n la revisi&oacute;n continua de las funciones y de la relevancia de las competencias y de la responsabilidad del personal y, por lo tanto, la realizaci&oacute;n de traslados, incorporaciones, interrupciones e incluso promociones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t6.- Modernidad &lrm;(Actualizaci&oacute;n)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs la capacidad de saber leer y escuchar los &laquo;signos de los tiempos&raquo;. En este sentido: &laquo;proveemos con prontitud a que los Dicasterios de la Curia Romana se acomoden a las situaciones de nuestro tiempo y se adapten a las necesidades de la Iglesia universal&raquo;.[26] Esto fue solicitado por el Concilio Vaticano II: &laquo;Los Dicasterios de la Curia Romana sean reorganizados seg&uacute;n las necesidades de los tiempos y con una mejor adaptaci&oacute;n a las regiones y a los ritos, sobre todo en cuanto al n&uacute;mero, nombre, competencia, modo de proceder y coordinaci&oacute;n de trabajos&raquo;.[27]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t7- Sobriedad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn esta perspectiva es necesaria una simplificaci&oacute;n y agilizaci&oacute;n de la Curia: la uni&oacute;n o fusi&oacute;n de Dicasterios seg&uacute;n las materias de competencia y la simplificaci&oacute;n interna de algunos Dicasterios; la eventual supresi&oacute;n de Departamentos que ya no responden m&aacute;s a las necesidades contingentes. La inclusi&oacute;n en los Dicasterios o reducci&oacute;n de comisiones, academias, comit&eacute;s, etc., todo con vistas a la indispensable sobriedad necesaria para un testimonio m&aacute;s correcto y aut&eacute;ntico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t8- Subsidiaridad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tReorganizaci&oacute;n de competencias espec&iacute;ficas de los distintos Dicasterios, traslad&aacute;ndolas, si es necesario, de un Dicasterio a otro, para lograr autonom&iacute;a, coordinaci&oacute;n y subsidiariedad en las competencias y m&aacute;s interrelaci&oacute;n en el servicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn este sentido, tambi&eacute;n es necesario respetar los principios de subsidiariedad y racionalidad en la relaci&oacute;n con la Secretar&iacute;a de Estado y dentro de la misma &mdash;entre sus diferentes competencias&mdash; para que en el ejercicio de sus funciones sea la ayuda m&aacute;s directa e inmediata del Papa[28]; adem&aacute;s, para una mejor coordinaci&oacute;n de los distintos sectores de los Dicasterios y de los Departamentos de la Curia. La Secretar&iacute;a de Estado llevar&aacute; a cabo esta importante funci&oacute;n, precisamente mediante la unidad, la interdependencia y la coordinaci&oacute;n de sus secciones y diferentes sectores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t9- Sinodalidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl trabajo de la Curia tiene que ser sinodal: reuniones peri&oacute;dicas de los Jefes de Dicasterio, presididas por el Romano Pont&iacute;fice;[29] audiencias de trabajo con regularidad de los Jefes de Dicasterio; reuniones interdicasteriales habituales. La reducci&oacute;n del n&uacute;mero de Dicasterios permitir&aacute; encuentros m&aacute;s frecuentes y sistem&aacute;ticos de cada uno de los Prefectos con el Papa, y eficaces reuniones de los Jefes de los Dicasterios, que no pueden ser tales cuando se trata de un grupo tan grande.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa sinodalidad[30] tambi&eacute;n debe vivirse dentro de cada Dicasterio, dando especial importancia al Congreso y, al menos, mayor frecuencia a la Sesi&oacute;n ordinaria. Dentro de cada Dicasterio se debe evitar la fragmentaci&oacute;n que puede ser causada por varios factores, como la proliferaci&oacute;n de sectores especializados, que pueden tender a ser autoreferenciales. La coordinaci&oacute;n entre ellos deber&iacute;a ser tarea del Secretario, o del Subsecretario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t10- Catolicidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEntre los colaboradores, adem&aacute;s de sacerdotes y personas consagradas, la Curia debe reflejar la catolicidad de la Iglesia a trav&eacute;s de la contrataci&oacute;n de personal proveniente de todo el mundo, de di&aacute;conos permanentes y fieles laicos y laicas, cuya selecci&oacute;n debe hacerse cuidadosamente sobre la base de una vida espiritual y moral ejemplar, y de su competencia profesional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs oportuno proporcionar el acceso a un mayor n&uacute;mero de fieles laicos, sobre todo en aquellos Dicasterios en los que pueden ser m&aacute;s competentes que los cl&eacute;rigos o los consagrados. De gran importancia es tambi&eacute;n la valorizaci&oacute;n del papel de la mujer y de los laicos en la vida de la Iglesia, y su integraci&oacute;n en puestos de responsabilidad en los dicasterios, con particular atenci&oacute;n al multiculturalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t11- Profesionalidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs esencial que cada Dicasterio adopte una pol&iacute;tica de formaci&oacute;n permanente del personal, para evitar el anquilosamiento y la ca&iacute;da en la rutina del funcionalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor otra parte, es esencial archivar definitivamente la pr&aacute;ctica del promoveatur ut&nbsp; amoveatur. Esto es un c&aacute;ncer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t12- Gradualidad (discernimiento)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa gradualidad es el resultado del indispensable discernimiento que implica un proceso hist&oacute;rico, plazo de tiempo y de etapas, verificaci&oacute;n, correcciones, pruebas, aprobaciones ad experimentum. En estos casos, por lo tanto, no se trata de indecisi&oacute;n sino de flexibilidad necesaria para lograr una verdadera reforma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tALGUNOS PASOS REALIZADOS[31]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSe&ntilde;alo de manera breve y limitada algunos pasos realizados en la concretizaci&oacute;n de los criterios-gu&iacute;a, las recomendaciones de los Cardenales, hechas durante las Reuniones plenarias antes del C&oacute;nclave, de la C.O.S.E.A., del Consejo de Cardenales, as&iacute; como de los Jefes de Dicasterio y de otras personas expertas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl 13 de abril de 2013 se anunci&oacute; el Consejo de Cardenales (Consilium Cardinalium Summo Pontifici) &mdash;el conocido como C8 y, a partir del 1 de julio de 2014, como C9&mdash; para asesorar principalmente al Papa en el gobierno de la Iglesia universal y en otros asuntos relacionados,[32] y tambi&eacute;n con la misi&oacute;n espec&iacute;fica de proponer la revisi&oacute;n de la Constituci&oacute;n Apost&oacute;lica Pastor Bonus.[33]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Quir&oacute;grafo del 24 de junio de 2013 fue erigida la Pontificia Comisi&oacute;n Referente sobre el Instituto para las Obras de Religi&oacute;n, con el objetivo de conocer con mayor profundidad la posici&oacute;n jur&iacute;dica del I.O.R. y permitir una mejor &laquo;armonizaci&oacute;n&raquo; con &laquo;la misi&oacute;n universal de la Sede Apost&oacute;lica&raquo;. Todo para &laquo;permitir que los principios del Evangelio impregnen tambi&eacute;n las actividades econ&oacute;micas y financieras&raquo; y alcanzar una transparencia completa y reconocida en su actividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Motu Proprio del 11 de julio de 2013, se ha procedido a delinear la jurisdicci&oacute;n de los &oacute;rganos judiciales del Estado de la Ciudad del Vaticano en materia penal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Quir&oacute;grafo del 18 de julio de 2013, fue constituida la C.O.S.E.A. (Pontificia Comisi&oacute;n Referente de Estudio y Gu&iacute;a para los Asuntos Econ&oacute;micos y Administrativos),[34] con el encargo de estudiar, analizar y recoger informaci&oacute;n, en cooperaci&oacute;n con el Consejo de Cardenales, para el estudio de los problemas organizativos y econ&oacute;micos de la Santa Sede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Motu Proprio del 8 de agosto de 2013, fue constituido el Comit&eacute; de Seguridad Financiera de la Santa Sede, para la prevenci&oacute;n y la obstaculizaci&oacute;n del lavado de dinero, del financiamiento del terrorismo y de la proliferaci&oacute;n de armas de destrucci&oacute;n masiva. Todo para llevar al I.O.R. y a todo el sistema econ&oacute;mico vaticano a la adopci&oacute;n regular y al total cumplimiento, con empe&ntilde;o y diligencia, de todas las leyes est&aacute;ndar internacionales sobre la transparencia financiera.[35]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Motu Proprio del 15 de noviembre de 2013, fue consolidada la Autoridad de Informaci&oacute;n Financiera (A.I.F.),[36] instituida por Benedicto XVI, con Motu Proprio del 30 de diciembre de 2010, para la prevenci&oacute;n y la defensa de las actividades ilegales en campo financiero y monetario.[37]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Motu Proprio del 24 de febrero de 2014 (Fidelis Dispensator et Prudens), fueron erigidas la Secretar&iacute;a para la Econom&iacute;a y el Consejo para la Econom&iacute;a,[38] en sustituci&oacute;n del Consejo de los 15 Cardenales, con la misi&oacute;n de armonizar las pol&iacute;ticas de control relacionadas con la gesti&oacute;n econ&oacute;mica de la Santa Sede y de la Ciudad del Vaticano.[39]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon el mismo Motu Proprio (Fidelis Dispensator et Prudens), del 24 de febrero de 2014, fue erigida la Oficina del Revisor General (U.R.G.), como nuevo ente de la Santa Sede encargado de cumplir con la revisi&oacute;n (audit) de los Dicasterios de la Curia Romana, de las instituciones relacionadas con la Santa Sede &mdash;o que hacen referencia a ella&mdash; y de las administraciones de la Gobernaci&oacute;n del Estado de la Ciudad del Vaticano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Quir&oacute;grafo del 22 de marzo de 2014 fue instituida la Comisi&oacute;n Pontificia para la Protecci&oacute;n de los Menores para &laquo;promover la protecci&oacute;n de la dignidad de los menores y los adultos vulnerables, a trav&eacute;s de formas y modalidades, conformes a la naturaleza de la Iglesia, que se consideren m&aacute;s oportunas&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Motu Proprio del 8 de julio de 2014, fue trasferida la Secci&oacute;n Ordinaria de la Administraci&oacute;n del Patrimonio de la Sede Apost&oacute;lica a la Secretar&iacute;a para la Econom&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl 22 de febrero de 2015 fueron aprobados los Estatutos de los nuevos Organismos Econ&oacute;micos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Motu Proprio del 27 de junio de 2015, fue erigida la Secretar&iacute;a para la Comunicaci&oacute;n con el encargo de &laquo;responder al contexto actual de la comunicaci&oacute;n, caracterizado por la presencia y el desarrollo de los medios digitales y por los factores de convergencia e interactividad&raquo;, y tambi&eacute;n de la restructuraci&oacute;n total, a trav&eacute;s de la reorganizaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n de &laquo;todas las realidades, que, de diversas formas hasta hoy se han ocupado de la comunicaci&oacute;n&raquo;, con el fin de &laquo;responder cada vez mejor a las exigencias de la misi&oacute;n de la Iglesia&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl 6 de septiembre de 2016 se promulg&oacute; el Estatuto de la Secretar&iacute;a para la Comunicaci&oacute;n, que entr&oacute; en vigor el pasado mes de octubre.[40]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon dos Motu Proprio del 15 de agosto de 2015, se provey&oacute; a la reforma del proceso can&oacute;nico para las causas de nulidad del matrimonio: Mitis et misericors Iesus, en el C&oacute;digo de los C&aacute;nones de las Iglesias Orientales; Mitis Iudex Dominus Iesus, en el C&oacute;digo de Derecho Can&oacute;nico.[41]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Motu Proprio del 4 de junio de 2016 (Como una madre amorosa), se ha querido prevenir la negligencia de los Obispos en el ejercicio de su oficio, especialmente en lo relacionado con los casos de abusos sexuales cometidos contra menores y adultos vulnerables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Motu Proprio del 4 de julio de 2016 (Los bienes temporales), siguiendo como principio de m&aacute;xima importancia que los organismos de vigilancia est&eacute;n separados de los que son vigilados, fueron delineados de forma mejor los campos respectivos de competencia de la Secretaria para la Econom&iacute;a y de la Administraci&oacute;n del Patrimonio de la Sede Apost&oacute;lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Motu Proprio del 15 de agosto de 2016 (Sedula Mater), se constituy&oacute; el Dicasterio para los laicos, la familia y la vida, recordando sobre todo la finalidad pastoral general del ministerio petrino: &laquo;nos esforzamos por disponer con prontitud todas las cosas para que&nbsp; las riquezas de Cristo Jes&uacute;s se difundan apropiada y abundantemente entre los fieles&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon Motu Proprio del 17 de agosto de 2016 (Humanam progressionem), se constituy&oacute; el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, de modo que el desarrollo se implemente &laquo;a trav&eacute;s del cuidado de los bienes inconmensurables de la justicia, la paz y la salvaguardia de la creaci&oacute;n&raquo;. En este Dicasterio confluir&aacute;n, desde el 1 de enero de 2017, cuatro Consejos Pontificios: Justicia y Paz, Cor Unum, Pastoral para los migrantes y Agentes Sanitarios. Me ocupar&eacute; directamente &laquo;ad tempus&raquo; de la secci&oacute;n para la pastoral de los emigrantes y refugiados del nuevo Dicasterio.[42]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl 18 de octubre de 2016 fue aprobado el Estatuto de la Pontificia Academia para la Vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEste nuestro encuentro comenz&oacute; hablando del significado de la Navidad como cambio de nuestros criterios humanos para evidenciar que el coraz&oacute;n y el centro de la reforma es Cristo (Cristocentrismo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDeseo concluir sencillamente con una palabra y una oraci&oacute;n. La palabra es la de reiterar que la Navidad es la fiesta de la humildad amorosa de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara la oraci&oacute;n he elegido la convocaci&oacute;n navide&ntilde;a del padre Matta El Meskin (monje contempor&aacute;neo), que dirigi&eacute;ndose al Se&ntilde;or Jes&uacute;s, nacido en Bel&eacute;n, as&iacute; se expresa: &laquo;si para nosotros la experiencia de la infancia es algo dif&iacute;cil, para ti no lo es, Hijo de Dios. Si tropezamos en el camino que lleva a la comuni&oacute;n contigo seg&uacute;n tu peque&ntilde;ez, t&uacute; eres capaz de quitar todos los obst&aacute;culos que nos impiden de hacer esto. Sabemos que no tendr&aacute;s paz hasta que no nos encuentres seg&uacute;n tu semejanza y peque&ntilde;ez. Perm&iacute;tenos hoy, Hijo de Dios, acercarnos a tu coraz&oacute;n. Haz que no nos creamos grandes por nuestras experiencias. Conc&eacute;denos, en cambio, que seamos peque&ntilde;os como t&uacute;, para que podamos estar cerca de ti y recibir de ti humildad y mansedumbre en abundancia. No nos prives de tu revelaci&oacute;n, la epifan&iacute;a de tu infancia en nuestros corazones, para que con ella podamos curar todo tipo de orgullo y de arrogancia. Tenemos mucha necesidad [&hellip;] de que reveles en nosotros tu sencillez, llev&aacute;ndonos a nosotros, tambi&eacute;n a la Iglesia y al mundo entero, a ti. El mundo est&aacute; cansado y exhausto porque compite para ver qui&eacute;n es el m&aacute;s grande. Hay una competencia despiadada entre gobiernos, entre iglesias, entre pueblos, al interno de las familias, entre una parroquia y otra: &iquest;Qui&eacute;n es el m&aacute;s grande entre nosotros? El mundo est&aacute; plagado de heridas dolorosas porque su grave enfermedad es: &iquest;qui&eacute;n es el m&aacute;s grande? Pero hoy hemos encontrado en ti, nuestro &uacute;nico medicamento, Hijo de Dios. Nosotros y el mundo entero no encontraremos salvaci&oacute;n ni paz, si no volvemos a encontrarnos de nuevo en el pesebre de Bel&eacute;n. Amen&raquo;.[43]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tGracias. Os deseo una santa Navidad y un feliz A&ntilde;o Nuevo 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAl final, de forma espont&aacute;nea, Francisco a&ntilde;adi&oacute;:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Cuando habl&eacute; hace dos a&ntilde;os sobre las enfermedades, uno de vosotros vino a decirme: &laquo;&iquest;D&oacute;nde tengo que ir, a la farmacia o a confesarme?&raquo; &mdash; &laquo;Bueno, las dos cosas&raquo;, dije yo. Y cuando salud&eacute; al Cardenal Brandm&uuml;ller, &eacute;l me mir&oacute; a los ojos y me dijo: &laquo;Acquaviva&raquo;. En el momento, no comprend&iacute;, pero despu&eacute;s pensando, pensando, record&eacute; que Acquaviva, tercer general de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, hab&iacute;a escrito un libro que nosotros, como estudiantes, le&iacute;amos en lat&iacute;n; los padres espirituales nos lo hac&iacute;an leer, se llamaba as&iacute;: Industriae pro Superioribus ejusdem Societatis ad curandos animae morbos, es decir las enfermedades del alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHace tres meses se public&oacute; una edici&oacute;n muy buena en italiano, realizada por el padre Giuliano Raffo, fallecido recientemente; con un pr&oacute;logo que indica c&oacute;mo se debe leer, y tambi&eacute;n una buena introducci&oacute;n. No es una edici&oacute;n cr&iacute;tica, pero la traducci&oacute;n es muy bella, est&aacute; bien hecha y pienso que puede ayudar. Como regalo de Navidad me gustar&iacute;a ofrecerlo a cada uno de vosotros. Gracias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t**<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNotas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[1] Sermo 187,1: PL 38,1001: &laquo;Magnus dies angelorum, parvus in die hominum [&hellip;] magnus in forma Dei, brevis in forma servi&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[2] Hom. IV,9: PG 34, 480.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[3] Cf. Il Signore, Mil&aacute;n 1977, 404.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[4] Homil&iacute;a (25 diciembre 1971).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[5] Cf. Pedro Cris&oacute;logo, Sermo 118: PL 52, 617<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[6] Santa Teresa del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s &mdash;la enamorada de la peque&ntilde;ez de Jes&uacute;s&mdash; en su &uacute;ltima carta, del 25 de agosto de 1897, dirigida a un sacerdote, que le hab&iacute;a sido designado como &laquo;hermano espiritual&raquo;, escrib&iacute;a: &laquo;No puedo temer a un Dios que por m&iacute; se ha hecho peque&ntilde;o. Yo lo amo. De hecho, &eacute;l es todo amor y misericordia&raquo; (Carta 266: Opere complete, Roma 1997, 606).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[7] Cf. Carta Apost&oacute;lica en forma de &laquo;Motu Proprio&raquo; con la que se instituye el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (17 agosto 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[8] La Curia Romana tiene la funci&oacute;n de ayudar al Papa en su gobierno cotidiano de la Iglesia, es decir en sus tareas propias, que son: a) conservar a todos los fieles &laquo;en el v&iacute;nculo de una sola fe y de la caridad&raquo;, y tambi&eacute;n &laquo;en la unidad de la fe y de la comuni&oacute;n&raquo;; b) &laquo;para que el episcopado sea uno e indivisible&raquo; (Conc. Vat. I, Const. dogm. Pastor aeternus, Pr&oacute;logo). &laquo;Este santo S&iacute;nodo, siguiendo las huellas del Concilio Vaticano I, ense&ntilde;a y declara que Jesucristo, Pastor eterno, edific&oacute; la santa Iglesia y que envi&oacute; a sus Ap&oacute;stoles, lo mismo que &eacute;l fue enviado por el Padre (cf. Jn 20,21), y quiso que los sucesores de aqu&eacute;llos, los Obispos, fuesen los pastores en su Iglesia hasta la consumaci&oacute;n de los siglos. Pero para que el mismo Episcopado fuese uno solo e indiviso, puso al frente de los dem&aacute;s Ap&oacute;stoles al bienaventurado Pedro e instituy&oacute; en la persona del mismo el principio y fundamento, perpetuo y visible, de la unidad de fe y de comuni&oacute;n&raquo; (Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, 18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[9] El Concilio Vaticano II, sobre la Curia Romana, explica que &laquo;en el ejercicio supremo, pleno e inmediato de su poder sobre toda la Iglesia, el Romano Pont&iacute;fice se sirve de los Dicasterios de la Curia Romana, que, en consecuencia, realizan su labor en su nombre y bajo su autoridad, para bien de las Iglesias y servicio de los sagrados pastores (Decreto Christus Dominus, 9). As&iacute;, nos recuerda, ante todo, que la Curia es un organismo que ayuda al Papa y precisa, al mismo tiempo, que el servicio de los organismos de la Curia Romana est&aacute; siempre realizado nomine et auctoritate del mismo Romano Pont&iacute;fice. Es por esto que la actividad de la Curia se ejerce in bonum Ecclesiarum et in servitium Sacrorum Pastorum, es decir, orientada ya sea al bien de las Iglesias particulares, o bien para ayudar a sus Obispos. Las Iglesias particulares son &laquo;formadas a imagen de la Iglesia universal, en las cuales y a base de las cuales se constituye la Iglesia cat&oacute;lica, una y &uacute;nica&raquo; (Const. dogm. Lumen gentium, 23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[10] Pablo VI, Discurso a la Curia Romana (21 septiembre 1963): &laquo;Por lo dem&aacute;s, una tal consonancia entre el Papa y su Curia es una norma constante. No s&oacute;lo en las grandes horas de la historia este acuerdo demuestra su existencia y su fuerza, sino que siempre est&aacute; vigente; en cada d&iacute;a, en cada acto del ministerio pontificio, como conviene al &oacute;rgano de inmediata adhesi&oacute;n y absoluta obediencia, del que el Romano Pont&iacute;fice se sirve para desarrollar su misi&oacute;n universal. Esta relaci&oacute;n esencial de la Curia romana con el ejercicio de la actividad apost&oacute;lica del Papa es la justificaci&oacute;n, m&aacute;s a&uacute;n, la gloria de la Curia misma, resultando de la relaci&oacute;n misma, su necesidad, su utilidad, su dignidad y su autoridad; pues la Curia romana es el instrumento que el Papa precisa y del que el Papa se sirve para cumplir su propio mandato divino. Un instrumento dign&iacute;simo, al cual, no es de extra&ntilde;ar si por parte de todos, empezando por Nos mismo, tanto se le pide y tanto se le exige. Su funci&oacute;n requiere capacidad y virtud sumas, porque precisamente es alt&iacute;sima su misi&oacute;n. Funci&oacute;n delicad&iacute;sima, cual es la de ser custodio y eco de las verdades divinas, y hacerse lenguaje y di&aacute;logo con las almas humanas; funci&oacute;n ampl&iacute;sima que tiene por frontera el mundo entero; funci&oacute;n noble, cual es la de escuchar e interpretar la voz del Papa y al mismo tiempo de velar porque no le falte ninguna informaci&oacute;n que pueda serle &uacute;til y objetiva, as&iacute; como tampoco ning&uacute;n filial y ponderado consejo&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[11] Ep ad Eulog. Alexandrin., epist. 30: PL 77, 933. La Curia Romana &laquo;recibe del Pastor de la Iglesia universal su existencia y competencia. Efectivamente, existe y act&uacute;a en la medida en que se refiere al ministerio petrino y se funda en &eacute;l&raquo; (Juan Pablo II, Const. Ap. Pastor Bonus, Introd. 7; cf. art. 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[12] La historia confirma que la Curia Roma ha estado en permanente &laquo;reforma&raquo;, al menos en los &uacute;ltimos cien a&ntilde;os. &laquo;La que fue anunciada el 13 de abril de 2013 con la comunicaci&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Estado llega como cuarta desde la primera efectuada por san P&iacute;o X con la Constituci&oacute;n Sapienti Consilio de 1908. Esta reforma se efectuaba ciertamente con urgencia en la perspectiva de la nueva disposici&oacute;n can&oacute;nica, ya en preparaci&oacute;n; todav&iacute;a m&aacute;s, era necesaria por haber puesto t&eacute;rmino al poder temporal. Sigui&oacute; la realizada por el beato Pablo VI con la Regiminis Ecclesiae Universae (1967), despu&eacute;s de la celebraci&oacute;n del Concilio Vaticano II. El mismo Papa hab&iacute;a previsto un examen ulterior del texto a la luz de una primera experiencia. En 1988 lleg&oacute; la Constituci&oacute;n Pastor Bonus de san Juan Pablo II, que en l&iacute;nea general segu&iacute;a el esquema montiniano, pero incluy&oacute; una clasificaci&oacute;n diferente de los varios organismos y de sus competencias en sinton&iacute;a con el CIC 1983. Dentro de estos pasos fundamentales, se registran otras modificaciones importantes. Benedicto XV, por ejemplo, cre&oacute; e incluy&oacute; entre las Congregaciones romanas la de los Seminarios (hasta ese momento secci&oacute;n dentro de la Congregaci&oacute;n Consistorial) y las Universidades de los Estudios (1915) y otra para las Iglesias Orientales (1917: anteriormente fue constituida como secci&oacute;n de la S. Congregatio de Propaganda Fide). Juan Pablo II hizo cambios en la organizaci&oacute;n de la Curia posteriores a la Pastor Bonus y, despu&eacute;s de &eacute;l, Benedicto XVI realiz&oacute; tambi&eacute;n cambios significativos; por ejemplo, la creaci&oacute;n del Pontificio Consejo para la Promoci&oacute;n de la Nueva Evangelizaci&oacute;n (2010), el cambio de competencia sobre los Seminarios, de la Congregaci&oacute;n para Educaci&oacute;n Cat&oacute;lica a la del Clero, y de la competencia sobre la Catequesis, de esta &uacute;ltima al Pontificio Consejo para la Promoci&oacute;n de la Nueva Evangelizaci&oacute;n (2013). A todo esto se a&ntilde;adir&aacute;n otras intervenciones de simplificaci&oacute;n, realizadas en el trascurso de los a&ntilde;os y algunas vigentes hasta el d&iacute;a de hoy, con la unificaci&oacute;n de varios Dicasterios bajo una &uacute;nica presidencia&raquo; (Marcello Semeraro, La riforma di Papa Francesco, Il Regno, Anno LXI, n. 1240, 15 julio 2016, pp. 433 &ndash; 441).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[13] En este sentido Pablo VI, el 21 de septiembre de 1963, dirigi&eacute;ndose a la Curia Romana, dijo: &laquo;Es explicable que tal ordenamiento est&eacute; lastrado por su misma edad venerable, que se resienta de la disparidad de sus &oacute;rganos y de su acci&oacute;n con respecto a las necesidades y costumbres de los tiempos nuevos, que sienta al mismo tiempo la exigencia de simplificarse y descentralizarse, de extenderse y disponerse para las nuevas funciones&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[14] Pablo VI, el 22 de febrero de 1975, con ocasi&oacute;n del Jubileo de la Curia Romana, afirm&oacute;: &laquo;Somos la Curia Romana, [&hellip;] esta nuestra conciencia, que deseamos claramente no s&oacute;lo en su definici&oacute;n can&oacute;nica, sino tambi&eacute;n en su contenido moral y espiritual, impone a cada uno de nosotros un acto de penitencia en conformidad a la disciplina propia del Jubileo, acto que podemos llamar de autocr&iacute;tica para verificar, en el secreto de nuestros corazones, si nuestro comportamiento corresponde al oficio que nos ha sido confiado. Nos estimula a esta confrontaci&oacute;n interior sobre todo la coherencia de nuestra vida eclesial, y despu&eacute;s el an&aacute;lisis, que tanto la Iglesia como la sociedad hace de nosotros, en ocasiones no objetivo, y mucho m&aacute;s severo cuanto m&aacute;s sea nuestra posici&oacute;n de representaci&oacute;n, de la que deber&iacute;a irradiar una ejemplaridad ideal [&hellip;]. Dos sentimientos espirituales por lo tanto dar&aacute;n sentido y valor a nuestra celebraci&oacute;n jubilar: un sentimiento de sincera humildad, que quiere decir verdad sobre nosotros mismos, declar&aacute;ndonos ante todo necesitados de la misericordia de Dios&raquo; (Insegnamenti di Paolo VI, XIII [1975], pp. 172-176).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[15] En esta l&oacute;gica, la sucesi&oacute;n de generaciones hace parte de la vida; &iexcl;ay de nosotros si pensamos o vivimos olvidando esta verdad! Entonces, el cambio de personas es normal, necesario y deseable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[16] Benedicto XVI, inspir&aacute;ndose en una visi&oacute;n de santa Hildegarda de Bingen, durante su Discurso a la Curia del 20 de diciembre de 2010, record&oacute; que el mismo rostro de la Iglesia desgraciadamente puede estar &laquo;cubierto de polvo&raquo; y &laquo;su vestido roto&raquo;, y por esto he recordado a su vez que la curaci&oacute;n &laquo;es tambi&eacute;n fruto de tener conciencia de la enfermedad, y de la decisi&oacute;n personal y comunitaria de curarse, soportando pacientemente y con perseverancia la cura&raquo; (Discurso a la Curia Romana, 22 diciembre 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[17] Se trata de entender la reforma como una transformaci&oacute;n, es decir, un cambio hacia adelante, un mejorar: mutar\/cambiar in melius.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[18] Cf. Homil&iacute;a en Domus Sanctae Marthae (1 diciembre 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[19] Cf. Homil&iacute;a con ocasi&oacute;n del Jubileo de la Curia Romana (22 febrero 2016); cf. Discurso de inauguraci&oacute;n de los trabajos del Consistorio (12 febrero 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[20] Pablo VI, Discurso a la Curia Romana (21 septiembre 1963).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[21] &laquo;La tarea de la evangelizaci&oacute;n de todos los hombres constituye la misi&oacute;n esencial de la Iglesia; una tarea y misi&oacute;n que los cambios amplios y profundos de la sociedad actual hacen cada vez m&aacute;s urgentes. Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocaci&oacute;n propia de la Iglesia, su identidad m&aacute;s profunda. Ella existe para evangelizar, [&hellip;] la comunidad de los cristianos no est&aacute; nunca cerrada en s&iacute; misma. En ella, la vida &iacute;ntima &mdash;la vida de oraci&oacute;n, la escucha de la Palabra y de las ense&ntilde;anzas de los Ap&oacute;stoles, la caridad fraterna vivida, el pan compartido&mdash; no tiene pleno sentido m&aacute;s que cuando se convierte en testimonio, provoca la admiraci&oacute;n y la conversi&oacute;n, se hace predicaci&oacute;n y anuncio de la Buena Nueva. Es as&iacute; como la Iglesia recibe la misi&oacute;n de evangelizar y como la actividad de cada miembro constituye algo importante para el conjunto&raquo; (Id., Exhort. ap. Evangelii Nuntiandi, 14-15). &laquo;&ldquo;No podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos&rdquo; y que hace falta pasar &ldquo;de una pastoral de mera conservaci&oacute;n a una pastoral decididamente misionera&rdquo;&raquo; (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[22] No se puede perder la tensi&oacute;n por el anuncio destinado a los que est&aacute;n lejos de Cristo, porque esta es la primera tarea de la Iglesia (cf. Juan Pablo II, Carta Enc. Redemptoris misio, 34).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[23] Exhort. Ap. Evangelii gaudium, n. 26. &laquo;Sue&ntilde;o una opci&oacute;n misionera [= misi&oacute;n paradigm&aacute;tica] capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial [= misi&oacute;n program&aacute;tica] se convierta en un cauce adecuado para la evangelizaci&oacute;n del mundo actual m&aacute;s que para la autopreservaci&oacute;n&raquo; (ib&iacute;d. 27). En este sentido, &laquo;lo que hace caer las estructuras caducas, lo que lleva a cambiar los corazones de los cristianos, es precisamente la misionariedad&raquo;, puesto que &laquo;la misi&oacute;n program&aacute;tica, como su nombre lo indica, consiste en la realizaci&oacute;n de actos de &iacute;ndole misionera. La misi&oacute;n paradigm&aacute;tica, en cambio, implica poner en clave misionera la actividad habitual de las Iglesias particulares&raquo; (Discurso al Comit&eacute; de coordinaci&oacute;n del CELAM, R&iacute;o de Janeiro, 28 julio 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[24] Cf. Pablo VI, Const. Ap. Regimini Ecclesiae Universae art. 1 &sect;2; Pastor Bonus art. 2 &sect;2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[25] &laquo;De Roma parte hoy la invitaci&oacute;n a la puesta al d&iacute;a (&ldquo;aggiornamento&rdquo; [&hellip;], es decir, al perfeccionamiento de todo, lo interno y lo externo, de la Iglesia. [&hellip;] La Roma papal hoy es muy distinta, y, gracias a Dios, mucho m&aacute;s digna, m&aacute;s prudente y m&aacute;s santa; mucho m&aacute;s consciente de su vocaci&oacute;n evang&eacute;lica, mucho m&aacute;s comprometida: con su misi&oacute;n cristiana, y, por tanto, mucho m&aacute;s deseosa y susceptible de perenne renovaci&oacute;n&raquo; (Pablo VI, Discurso a la Curia Romana, 21 septiembre 1963)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[26] Motu Proprio Sedula Mater (15 agosto 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[27] Decreto Christus &lrm;Dominus, 9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[28] Entre las funciones del Secretario de Estado, como primer colaborador del Sumo Pont&iacute;fice en el ejercicio de su suprema misi&oacute;n y ejecutor de las decisiones que el Papa realiza con la ayuda de los &oacute;rganos de consulta, debe ser preeminente la peri&oacute;dica y frecuente reuni&oacute;n con los Jefes de Dicasterio. En todo caso, es de primera necesidad la coordinaci&oacute;n y la colaboraci&oacute;n de los Dicasterios entre s&iacute; y con los otros Departamentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[29] Cf. Juan Pablo II, Const. Ap. Pastor Bonus, 22.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[30] Una Iglesia sinodal es una Iglesia de la escucha (cf. Discurso por la conmemoraci&oacute;n del 50 aniversario de la instituci&oacute;n del S&iacute;nodo de los Obispos, 17 octubre 2015; Exhort Ap. Evangelii gaudium, 171). Las etapas de recepci&oacute;n de contribuciones para la reforma de la Curia han sido: 1. Recogida de opiniones, en el verano de 2013, de los Jefes de Dicasterio y de otros, de los Cardenales del Consejo, de cada Obispo y de las Conferencias Episcopales del &aacute;mbito de procedencia; 2. Reuni&oacute;n de los Jefes de Dicasterio el 10 de septiembre de 2013 y el 24 de noviembre de 2014; 3. Consistorio del 12 al 13 febrero de 2015; 4. Carta del Consejo de los Cardenales a los Jefes de Dicasterio, del 17 de septiembre de 2014, para eventuales &ldquo;descentralizaciones&rdquo;; 5. Intervenciones de cada Jefe de Dicasterio en las reuniones del Consejo de Cardenales para pedir propuestas y opiniones con vistas a la reforma del mismo Dicasterio (cf. Marcello Semeraro, La riforma di Papa Francesco, Il Regno, pp. 433 &ndash; 441).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[31] Para profundizar en los pasos realizados, las razones y las finalidades del proceso de reforma se recomienda dirigirse de modo particular a las tres Cartas Apost&oacute;licas en forma de Motu Proprio con las que se ha intervenido hasta el d&iacute;a de hoy para la creaci&oacute;n, la variaci&oacute;n y la supresi&oacute;n de algunos Dicasterios de la Curia Romana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[32] El ritmo de trabajo ha tenido ocupados a los miembros del Consejo hasta el d&iacute;a de hoy por un total de 93 reuniones, durante ma&ntilde;ana y tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[33] Las sesiones de trabajo del Consejo han sido hasta hoy m&aacute;s de diecis&eacute;is (de media, una cada dos meses), distribuidas en el tiempo de este modo: I.&lrm; Sesi&oacute;n: 1-3 octubre 2013&lrm;; II.&lrm; Sesi&oacute;n: 3-5 diciembre 2013&lrm;; III; Sesi&oacute;n: 17-19 febrero 2014&lrm;; IV.&lrm; Sesi&oacute;n: 28-30 abril 2014&lrm;; V.&lrm; Sesi&oacute;n: 1-4 julio 2014&lrm;; VI.&lrm; Sesi&oacute;n: 15-17 septiembre 2014&lrm;; VII.&lrm; Sesi&oacute;n: 9-11 diciembre 2014&lrm;; VIII.&lrm; Sesi&oacute;n: 9-11 febrero 2015&lrm;; IX.&lrm; Sesi&oacute;n 13-15 marzo 2015&lrm;; X.&lrm; Sesi&oacute;n 8-10 junio 2015&lrm;; XI.&lrm; Sesi&oacute;n 14-16 septiembre 2015&lrm;; XII.&lrm; Sesi&oacute;n 10-12 diciembre 2015&lrm;; XIII.&lrm; Sesi&oacute;n 8-9 febrero 2016&lrm;; XIV.&lrm; Sesi&oacute;n 11-13 abril 2016&lrm;; XV.&lrm; &lrm;6-8 junio 2016&lrm;; XVI.&lrm; &lrm;12-14 septiembre 2016&lrm;; XVII.&lrm; &lrm;12-14 diciembre 2016.&lrm;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[34] Erigida el 18 de julio de 2013 y suprimida el 22 de mayo de 2014, con la funci&oacute;n de ofrecer ayuda t&eacute;cnica de orientaci&oacute;n especializada y elaborar soluciones estrat&eacute;gicas de mejora, aptas para evitar derroche de recursos econ&oacute;micos, para favorecer la trasparencia en los procesos de adquisici&oacute;n de bienes y servicios, para perfeccionar la administraci&oacute;n del patrimonio mobiliario e inmobiliario, para actuar cada vez m&aacute;s con mayor prudencia en &aacute;mbito financiero, para asegurar una correcta aplicaci&oacute;n de los principios contables y para garantizar asistencia sanitaria y seguridad social a todos los que tienen derecho: &laquo;a una simplificaci&oacute;n y racionalizaci&oacute;n de los organismos existentes y a una programaci&oacute;n m&aacute;s atenta de las actividades econ&oacute;micas de todas las administraciones vaticanas&raquo; (Quir&oacute;grafo del 18 julio 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[35] Por ejemplo las recomendaciones elaboradas por el Grupo de la Acci&oacute;n Financiera Internacional (G.A.F.I.). Hoy la actividad del I.O.R. es totalmente conforme a la normativa vigente en materia de lavado de dinero y lucha contra la financiaci&oacute;n del terrorismo en el Estado de la Ciudad del Vaticano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[36] La A.I.F. es el Departamento de prevenci&oacute;n y obstaculizaci&oacute;n del lavado de dinero procedente de actividades criminales y de la financiaci&oacute;n del terrorismo (Estatuto 1, Art. 1, Par. 1); con la tarea, entre otras, de supervisar el respeto de las obligaciones establecidas en esta materia de prevenci&oacute;n y de evitar el lavado de dinero y la financiaci&oacute;n del terrorismo, de emanar disposiciones de actuaci&oacute;n y de adoptar instrucciones y procesos de car&aacute;cter particular ante los sujetos sometidos a obligaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[37] La A.I.F. ha sido instituida tambi&eacute;n para renovar el compromiso de la Santa Sede en la adopci&oacute;n de principios y en empleo de los instrumentos jur&iacute;dicos desarrollados por la Comunidad internacional, adecuando adem&aacute;s la ordenaci&oacute;n institucional con vistas a la prevenci&oacute;n y a la lucha contra el lavado de dinero, la financiaci&oacute;n del terrorismo y la proliferaci&oacute;n de armas de destrucci&oacute;n masiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[38] El Consejo para la Econom&iacute;a tiene &laquo;la tarea de supervisar la gesti&oacute;n econ&oacute;mica y vigilar las estructuras y actividades administrativas y financieras de los Dicasterios de la Curia Romana, de las Instituciones relacionadas con la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano&raquo; (Motu Proprio Fidelis Dispensator et Prudens, 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[39] &laquo;El Departamento del Revisor General act&uacute;a en plena autonom&iacute;a e independencia de acuerdo con la legislaci&oacute;n vigente y con el propio Estatuto, informando directamente al Sumo Pont&iacute;fice. Somete al Consejo para la Econom&iacute;a un programa anual de revisi&oacute;n y una relaci&oacute;n anual de las propias actividades. La finalidad del programa de revisi&oacute;n es el de individuar las &aacute;reas m&aacute;s importantes de gesti&oacute;n y organizativas potencialmente de riesgo&raquo;. El departamento de Revisor General es la instituci&oacute;n que desarrolla la revisi&oacute;n contable de los Dicasterios de la Curia Romana, de las Instituciones relacionadas con la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano. La actividad del U.R.G. tiene el objetivo de dar orientaciones profesionales e independientes, sobre la oportunidad de procesos contables y administrativos (sistema de control interno) y su efectiva aplicaci&oacute;n (compliance audit), as&iacute; mismo la fiabilidad de los presupuestos de cada Dicasterio y la consolidaci&oacute;n (financial audit) y la regularidad de la utilizaci&oacute;n de los recursos financieros y materiales (value for money audit).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[40] &laquo;El contexto actual de la comunicaci&oacute;n, caracterizado por la presencia y la evoluci&oacute;n de los medios digitales y por factores de convergencia e interactividad. Esta nueva situaci&oacute;n requiere una reorganizaci&oacute;n que, teniendo en cuenta la historia de lo que se ha realizado en el marco de la comunicaci&oacute;n de la Sede Apost&oacute;lica, proceda hacia una integraci&oacute;n y gesti&oacute;n unitaria&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[41] Con el Motu Proprio del 31 de mayo de 2016 (De concordia inter Codices), fueron cambiadas algunas normas del C&oacute;digo de Derecho Can&oacute;nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[42] &laquo;Este Dicasterio ser&aacute; competente en las cuestiones que se refieren a las migraciones, los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las v&iacute;ctimas de los conflictos armados y de las cat&aacute;strofes naturales, los encarcelados, los desempleados y las v&iacute;ctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t[43] L&rsquo;umanit&agrave; di Dio, Qiqajon, Magnano 2015, 183-184.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 22 Dic. 16 (ACI).- El Papa Francisco dirigi&oacute; un extenso saludo de Navidad a los cardenales y los superiores de la Curia del Vaticano en ocasi&oacute;n de la Navidad de este a&ntilde;o 2016. 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