{"id":10241,"date":"2016-12-23T11:05:02","date_gmt":"2016-12-23T16:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/una-famosa-beata-y-mistica-vio-el-nacimiento-de-cristo-aqui-su-relato\/"},"modified":"2016-12-23T11:05:02","modified_gmt":"2016-12-23T16:05:02","slug":"una-famosa-beata-y-mistica-vio-el-nacimiento-de-cristo-aqui-su-relato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/una-famosa-beata-y-mistica-vio-el-nacimiento-de-cristo-aqui-su-relato\/","title":{"rendered":"Una famosa Beata y m\u00edstica vio el Nacimiento de Cristo. Aqu\u00ed su relato"},"content":{"rendered":"<p> REDACCI\u00d3N CENTRAL, 23 Dic. 16 (ACI).-<br \/>\n\tA finales del siglo XVIII e inicios del XIX surgi&oacute; en Alemania la famosa m&iacute;stica Ana Catalina Emmerick (1774-1824), quien llev&oacute; consigo los estigmas de la Pasi&oacute;n de Cristo y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida se sustent&oacute; solamente de la Eucarist&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDios le concedi&oacute; detalladas revelaciones m&iacute;sticas de la vida de Jes&uacute;s, San Juan Pablo II la beatific&oacute; en 2004 y el actor Mel Gibson se inspir&oacute; en sus visiones para realizar la pel&iacute;cula de &ldquo;La Pasi&oacute;n&rdquo;. A continuaci&oacute;n les compartimos el bello y significativo relato que ella cont&oacute; sobre lo que vio del Nacimiento de nuestro Se&ntilde;or:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&quot;He visto que la luz que envolv&iacute;a a la Virgen se hac&iacute;a cada vez m&aacute;s deslumbrante, de modo que la luz de las l&aacute;mparas encendidas por Jos&eacute; no eran ya visibles. Mar&iacute;a, con su amplio vestido desce&ntilde;ido, estaba arrodillada con la cara vuelta hacia Oriente. Llegada la medianoche la vi arrebatada en &eacute;xtasis, suspendida en el pecho. El resplandor en torno a ella crec&iacute;a por momentos. Toda la naturaleza parec&iacute;a sentir una emoci&oacute;n de j&uacute;bilo, hasta los seres inanimados. La roca de que estaban formados el suelo y el atrio parec&iacute;a palpitar bajo la luz intensa que los envolv&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLuego ya no vi m&aacute;s la b&oacute;veda. Una estela luminosa, que aumentaba sin cesar en claridad, iba desde Mar&iacute;a hasta lo m&aacute;s alto de los cielos. All&aacute; arriba hab&iacute;a un movimiento maravilloso de glorias celestiales, que se acercaban a la Tierra, y aparecieron con claridad seis coros de &aacute;ngeles celestiales. La Virgen Sant&iacute;sima, levantada de la tierra en medio del &eacute;xtasis, oraba y bajaba las miradas sobre su Dios, de quien se hab&iacute;a convertido en Madre. El Verbo eterno, d&eacute;bil Ni&ntilde;o, estaba acostado en el suelo delante de Mar&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tVi a Nuestro Se&ntilde;or bajo la forma de un peque&ntilde;o Ni&ntilde;o todo luminoso, cuyo brillo eclipsaba el resplandor circundante, acostado sobre una alfombrita ante las rodillas de Mar&iacute;a. Me parec&iacute;a muy peque&ntilde;ito y que iba creciendo ante mis ojos; pero todo esto era la irradiaci&oacute;n de una luz tan potente y deslumbradora que no puedo explicar c&oacute;mo pude mirarla. La Virgen permaneci&oacute; alg&uacute;n tiempo en &eacute;xtasis; luego cubri&oacute; al Ni&ntilde;o con un pa&ntilde;o, sin tocarlo y sin tomarlo a&uacute;n en sus brazos. Poco tiempo despu&eacute;s vi al Ni&ntilde;o que se mov&iacute;a y le o&iacute; llorar. En ese momento fue cuando Mar&iacute;a pareci&oacute; volver en s&iacute; misma y, tomando al Ni&ntilde;o, lo envolvi&oacute; en el pa&ntilde;o con que lo hab&iacute;a cubierto y lo tuvo en sus brazos, estrech&aacute;ndole contra su pecho. Se sent&oacute;, ocult&aacute;ndose toda ella con el Ni&ntilde;o bajo su amplio velo, y creo que le dio el pecho. Vi entonces que los &aacute;ngeles, en forma humana, se hincaban delante del Ni&ntilde;o reci&eacute;n nacido para adorarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCuando hab&iacute;a transcurrido una hora desde el nacimiento del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s, Mar&iacute;a llam&oacute; a Jos&eacute;, que estaba a&uacute;n orando con el rostro pegado a la tierra. Se acerc&oacute;, lleno de j&uacute;bilo, de humildad y de fervor. S&oacute;lo cuando Mar&iacute;a le pidi&oacute; que apretase contra su coraz&oacute;n el Don Sagrado del Alt&iacute;simo, se levant&oacute; Jos&eacute;, recibi&oacute; al Ni&ntilde;o entre sus brazos, y derramando l&aacute;grimas de pura alegr&iacute;a, dio gracias a Dios por el Don recibido del Cielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMar&iacute;a faj&oacute; al Ni&ntilde;o: ten&iacute;a s&oacute;lo cuatro pa&ntilde;ales. M&aacute;s tarde vi a Mar&iacute;a y a Jos&eacute; sentados en el suelo, uno junto al otro: no hablaban, parec&iacute;an absortos en muda contemplaci&oacute;n. Ante Mar&iacute;a, fajado como un ni&ntilde;o com&uacute;n, estaba recostado Jes&uacute;s reci&eacute;n nacido, bello y brillante como un rel&aacute;mpago. &lsquo;&iexcl;Ah, dec&iacute;a yo, este lugar encierra la salvaci&oacute;n del mundo entero y nadie lo sospecha!&rsquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHe visto en muchos lugares, hasta en los m&aacute;s lejanos, una ins&oacute;lita alegr&iacute;a, un extraordinario movimiento en esta noche. He visto los corazones de muchos hombres de buena voluntad reanimados por un ansia, plena de alegr&iacute;a, y en cambio, los corazones de los perversos llenos de temores. Hasta en los animales he visto manifestarse alegr&iacute;a en sus movimientos y brincos. Las flores levantaban sus corolas, las plantas y los &aacute;rboles tomaban nuevo vigor y verdor y esparc&iacute;an sus fragancias y perfumes. He visto brotar fuentes de agua de la tierra. En el momento mismo del nacimiento de Jes&uacute;s brot&oacute; una fuente abundante en la gruta de la colina del Norte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA legua y media m&aacute;s o menos de la gruta de Bel&eacute;n, en el valle de los pastores, hab&iacute;a una colina. En las faldas de la colina estaban las chozas de tres pastores. Al nacimiento de Jesucristo vi a estos tres pastores muy impresionados ante el aspecto de aquella noche tan maravillosa; por eso se quedaron alrededor de sus caba&ntilde;as mirando a todos lados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEntonces vieron maravillados la luz extraordinaria sobre la gruta del pesebre. Mientras los tres pastores estaban mirando hacia aquel lado del cielo, he visto descender sobre ellos una nube luminosa, dentro de la cual not&eacute; un movimiento a medida que se acercaba. Primero vi que se dibujaban formas vagas, luego rostros, y finalmente o&iacute; cantos muy armoniosos, muy alegres, cada vez m&aacute;s claros. Como al principio se asustaron los pastores, apareci&oacute; un &aacute;ngel entre ellos, que les dijo: &lsquo;No tem&aacute;is, pues vengo a anunciaros una gran alegr&iacute;a para todo el pueblo de Israel. Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo, el Se&ntilde;or. Por se&ntilde;al os doy &eacute;sta: encontrar&eacute;is al Ni&ntilde;o envuelto en pa&ntilde;ales, echado en un pesebre&rsquo;. Mientras el &aacute;ngel dec&iacute;a estas palabras, el resplandor se hac&iacute;a cada vez m&aacute;s intenso a su alrededor. Vi a cinco o siete grandes figuras de &aacute;ngeles muy bellos y luminosos. O&iacute; que alababan a Dios cantando: &lsquo;Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad&rsquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tM&aacute;s tarde tuvieron la misma aparici&oacute;n los pastores que estaban junto a la torre. Unos &aacute;ngeles tambi&eacute;n aparecieron a otro grupo de pastores cerca de una fuente, al Este de la torre, a unas tres leguas de Bel&eacute;n. Los he visto consult&aacute;ndose unos a otros acerca de lo que llevar&iacute;an al reci&eacute;n nacido y preparando los regalos con toda premura. Llegaron a la gruta del pesebre al rayar el alba&quot;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tConoce el origen de los pesebres y villancicos navide&ntilde;os http:\/\/t.co\/CrRl2dVsoy<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) diciembre 24, 2014<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>REDACCI\u00d3N CENTRAL, 23 Dic. 16 (ACI).- A finales del siglo XVIII e inicios del XIX surgi&oacute; en Alemania la famosa m&iacute;stica Ana Catalina Emmerick (1774-1824), quien llev&oacute; consigo los estigmas de la Pasi&oacute;n de Cristo y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida se sustent&oacute; solamente de la Eucarist&iacute;a. 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