{"id":10288,"date":"2016-12-25T13:15:03","date_gmt":"2016-12-25T18:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-en-la-misa-de-nochebuena-dejemonos-interpelar-por-el-nino-jesus-y-por-los-ninos-excluidos-2\/"},"modified":"2016-12-25T13:15:03","modified_gmt":"2016-12-25T18:15:03","slug":"el-papa-en-la-misa-de-nochebuena-dejemonos-interpelar-por-el-nino-jesus-y-por-los-ninos-excluidos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-en-la-misa-de-nochebuena-dejemonos-interpelar-por-el-nino-jesus-y-por-los-ninos-excluidos-2\/","title":{"rendered":"El Papa en la misa de Nochebuena: \u2018Dej\u00e9monos interpelar por el Ni\u00f1o Jes\u00fas y por los ni\u00f1os excluidos\u2019"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT \u2013 Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco presidi\u00f3 este s\u00e1bado por la noche la misa de Nochebuena en la bas\u00edlica de San Pedro. En la homil\u00eda el Santo Padre ha se\u00f1alado\u00a0que \u201cel Ni\u00f1o que nace nos interpela: nos llama a dejar los enga\u00f1os de lo ef\u00edmero para ir a lo esencial\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Invit\u00f3 as\u00ed a dejarnos interpelar por el Ni\u00f1o en el pesebre, pero tambi\u00e9n por los ni\u00f1os que hoy est\u00e1n en un refugio subterr\u00e1neo para escapar de los bombardeos, sobre las veredas de una gran ciudad, en el fondo de una barcaza repleta de emigrantes, por los ni\u00f1os a los que no se les deja nacer, por los que lloran porque nadie les sacia su hambre, por los que no tienen en sus manos juguetes, sino armas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tambi\u00e9n hoy puede darse la misma indiferencia, cuando Navidad es una fiesta donde los protagonistas somos nosotros en vez de \u00e9l; cuando las luces del comercio arrinconan en la sombra la luz de Dios&#8221;, dijo. Y a\u00f1adi\u00f3 al discurso: &#8220;Esta mundanidad se tom\u00f3 como reh\u00e9n la Navidad, es necesaria liberarla&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cEntremos &#8211;dijo el Papa&#8211; en la verdadera Navidad \u00a0con los pastores, llevemos a Jes\u00fas lo que somos, nuestras marginaciones, nuestras heridas no curadas. As\u00ed, en Jes\u00fas, saborearemos el verdadero esp\u00edritu de Navidad: la belleza de ser amados por Dios\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Texto completo<\/strong><br \/>\n\u00abHa aparecido la gracia de Dios, que trae la salvaci\u00f3n para todos los hombres\u00bb (Tt 2,11).<br \/>\nLas palabras del ap\u00f3stol Pablo manifiestan el misterio de esta noche santa: ha aparecido la gracia de Dios, su regalo gratuito; en el Ni\u00f1o que se nos ha dado se hace concreto el amor de Dios para con nosotros.<br \/>\nEs una noche de gloria, esa gloria proclamada por los \u00e1ngeles en Bel\u00e9n y tambi\u00e9n por nosotros hoy en todo el mundo. Es una noche de alegr\u00eda, porque desde hoy y para siempre Dios, el Eterno, el Infinito, es Dios con nosotros: no est\u00e1 lejos, no debemos buscarlo en las \u00f3rbitas celestes o en una idea m\u00edstica; es cercano, se ha hecho hombre y no se cansar\u00e1 jam\u00e1s de nuestra humanidad, que ha hecho suya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es una noche de luz: esa luz que, seg\u00fan la profec\u00eda de Isa\u00edas (cf. 9,1), iluminar\u00e1 a quien camina en tierras de tinieblas, ha aparecido y ha envuelto a los pastores de Bel\u00e9n (cf. Lc 2,9). Los pastores descubren sencillamente que \u00abun ni\u00f1o nos ha nacido\u00bb (Is 9,5) y comprenden que toda esta gloria, toda esta alegr\u00eda, toda esta luz se concentra en un \u00fanico punto, en ese signo que el \u00e1ngel les ha indicado: \u00abEncontrar\u00e9is un ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre\u00bb (Lc 2,12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este es el signo de siempre para encontrar a Jes\u00fas. No s\u00f3lo entonces, sino tambi\u00e9n hoy. Si queremos celebrar la verdadera Navidad, contemplemos este signo: la sencillez fr\u00e1gil de un ni\u00f1o reci\u00e9n nacido, la dulzura al verlo recostado, la ternura de los pa\u00f1ales que lo cubren. All\u00ed est\u00e1 Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con este signo, el Evangelio nos revela una paradoja: habla del emperador, del gobernador, de los grandes de aquel tiempo, pero Dios no se hace presente all\u00ed; no aparece en la sala noble de un palacio real, sino en la pobreza de un establo; no en los fastos de la apariencia, sino en la sencillez de la vida; no en el poder, sino en una peque\u00f1ez que sorprende. Y para encontrarlo hay que ir all\u00ed, donde \u00e9l est\u00e1: es necesario reclinarse, abajarse, hacerse peque\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Ni\u00f1o que nace nos interpela: nos llama a dejar los enga\u00f1os de lo ef\u00edmero para ir a lo esencial, a renunciar a nuestras pretensiones insaciables, a abandonar las insatisfacciones permanentes y la tristeza ante cualquier cosa que siempre nos faltar\u00e1. Nos har\u00e1 bien dejar estas cosas para encontrar de nuevo en la sencillez del Ni\u00f1o Dios la paz, la alegr\u00eda, el sentido de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dej\u00e9monos interpelar por el Ni\u00f1o en el pesebre, pero dej\u00e9monos interpelar tambi\u00e9n por los ni\u00f1os que, hoy, no est\u00e1n recostados en una cuna ni acariciados por el afecto de una madre ni de un padre, sino que yacen en los escu\u00e1lidos \u00abpesebres donde se devora su dignidad\u00bb: en el refugio subterr\u00e1neo para escapar de los bombardeos, sobre las aceras de una gran ciudad, en el fondo de una barcaza repleta de emigrantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dej\u00e9monos interpelar por los ni\u00f1os a los que no se les deja nacer, por los que lloran porque nadie les sacia su hambre, por los que no tienen en sus manos juguetes, sino armas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El misterio de la Navidad, que es luz y alegr\u00eda, interpela y golpea, porque es al mismo tiempo un misterio de esperanza y de tristeza. Lleva consigo un sabor de tristeza, porque el amor no ha sido acogido, la vida es descartada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed sucedi\u00f3 a Jos\u00e9 y a Mar\u00eda, que encontraron las puertas cerradas y pusieron a Jes\u00fas en un pesebre, \u00abporque no ten\u00edan [para ellos] sitio en la posada\u00bb (v. 7): Jes\u00fas nace rechazado por algunos y en la indiferencia de la mayor\u00eda. Tambi\u00e9n hoy puede darse la misma indiferencia, cuando Navidad es una fiesta donde los protagonistas somos nosotros en vez de \u00e9l; cuando las luces del comercio arrinconan en la sombra la luz de Dios; cuando nos afanamos por los regalos y permanecemos insensibles ante quien est\u00e1 marginado. Esta mundanidad se tom\u00f3 como reh\u00e9n la Navidad, es necesaria librarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero la Navidad tiene sobre todo un sabor de esperanza porque, a pesar de nuestras tinieblas, la luz de Dios resplandece. Su luz suave no da miedo; Dios, enamorado de nosotros, nos atrae con su ternura, naciendo pobre y fr\u00e1gil en medio de nosotros, como uno m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nace en Bel\u00e9n, que significa \u00abcasa del pan\u00bb. Parece que nos quiere decir que nace como pan para nosotros; viene a la vida para darnos su vida; viene a nuestro mundo para traernos su amor. No viene a devorar y a mandar, sino a nutrir y servir. De este modo hay una l\u00ednea directa que une el pesebre y la cruz, donde Jes\u00fas ser\u00e1 pan partido: es la l\u00ednea directa del amor que se da y nos salva, que da luz a nuestra vida, paz a nuestros corazones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo entendieron, en esa noche, los pastores, que estaban entre los marginados de entonces. Pero ninguno est\u00e1 marginado a los ojos de Dios y fueron justamente ellos los invitados a la Navidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Quien estaba seguro de s\u00ed mismo, autosuficiente se qued\u00f3 en casa entre sus cosas; los pastores en cambio \u00abfueron corriendo de prisa\u00bb (cf. Lc 2,16). Tambi\u00e9n nosotros dej\u00e9monos interpelar y convocar en esta noche por Jes\u00fas, vayamos a \u00e9l con confianza, desde aquello en lo que nos sentimos marginados, desde nuestros l\u00edmites.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dej\u00e9monos tocar por la ternura que salva. Acerqu\u00e9monos a Dios que se hace cercano, deteng\u00e1monos a mirar el pesebre, imaginemos el nacimiento de Jes\u00fas: la luz y la paz, la pobreza absoluta y el rechazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entremos en la verdadera Navidad con los pastores, llevemos a Jes\u00fas lo que somos, nuestras marginaciones, nuestras heridas no curadas. As\u00ed, en Jes\u00fas, saborearemos el verdadero esp\u00edritu de Navidad: la belleza de ser amados por Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con Mar\u00eda y Jos\u00e9 qued\u00e9monos ante el pesebre, ante Jes\u00fas que nace como pan para mi vida. Contemplando su amor humilde e infinito, dig\u00e1mosle gracias: gracias, porque has hecho todo esto por m\u00ed.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT \u2013 Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco presidi\u00f3 este s\u00e1bado por la noche la misa de Nochebuena en la bas\u00edlica de San Pedro. En la homil\u00eda el Santo Padre ha se\u00f1alado\u00a0que \u201cel Ni\u00f1o que nace nos interpela: nos llama a dejar los enga\u00f1os de lo ef\u00edmero para ir a lo esencial\u201d. 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