{"id":10356,"date":"2016-12-28T06:40:05","date_gmt":"2016-12-28T11:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/catequesis-del-papa-abrahan-padre-en-la-fe-y-en-la-esperanza\/"},"modified":"2016-12-28T06:40:05","modified_gmt":"2016-12-28T11:40:05","slug":"catequesis-del-papa-abrahan-padre-en-la-fe-y-en-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/catequesis-del-papa-abrahan-padre-en-la-fe-y-en-la-esperanza\/","title":{"rendered":"Catequesis del Papa: Abrah\u00e1n, padre en la fe y en la esperanza"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/12\/28\/ANSA1127359_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Y aquel signo que Dios dona a Abrah&aacute;n es una invocaci&oacute;n a continuar creyendo y esperando: Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas. As&iacute; ser&aacute; tu descendencia. Es todav&iacute;a una promesa, es todav&iacute;a algo de esperar para el futuro&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del &uacute;ltimo mi&eacute;rcoles de diciembre, el significado de la esperanza cristiana y de qu&eacute; modo lo vivi&oacute; Abrah&aacute;n, nuestro padre en la fe.<\/p>\n<p>Continuando su ciclo de catequesis sobre la virtud de los peque&ntilde;os, de los pobres y de los humildes, es decir, sobre &ldquo;la esperanza cristiana&rdquo;, el Obispo de Roma se&ntilde;al&oacute; que, &ldquo;Abrah&aacute;n en la fe, se dirige a Dios para que lo ayude a continuar esperando. Es curioso, no pide un hijo. Pide: Ay&uacute;dame a continuar esperando, la oraci&oacute;n de tener esperanza&rdquo;. El Pont&iacute;fice se&ntilde;al&oacute; que por parte de Dios nada ha cambiado. &ldquo;&Eacute;l contin&uacute;a afirmando aquello que hab&iacute;a dicho, y no ofrece puntos de apoyo a Abrah&aacute;n, para sentirse seguro. Su &uacute;nica seguridad es confiar en la palabra del Se&ntilde;or y continuar esperando&rdquo;.<\/p>\n<p>Y aquel signo que Dios dona a Abrah&aacute;n es una invocaci&oacute;n a continuar creyendo y esperando, afirm&oacute; el Papa: &laquo;Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas [&hellip;] As&iacute; ser&aacute; tu descendencia&raquo; (Gen 15,5). Es todav&iacute;a una promesa, agreg&oacute;, es todav&iacute;a algo de esperar para el futuro. &ldquo;Dios saca a Abrah&aacute;n de sus visiones restringidas, y le muestra las estrellas. Para creer, se&ntilde;al&oacute; el Sucesor de Pedro, es necesario saber ver con los ojos de la fe&rdquo;. Es esta la fe, este el camino de la esperanza que cada uno de nosotros debe recorrer.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>San Pablo, en la carta a los Romanos, nos recuerda la gran figura de Abrah&aacute;n, para indicarnos la v&iacute;a de la fe y de la esperanza. De &eacute;l el ap&oacute;stol escribe: &laquo;Esperando contra toda esperanza, Abraham crey&oacute; y lleg&oacute; a ser padre de muchas naciones&raquo; (Rom 4,18); &ldquo;esperando contra toda esperanza&rdquo;: es duro esto, &iquest;eh? Esto es fuerte: no hay esperanza, pero yo espero. Y as&iacute; nuestro padre Abrah&aacute;n. San Pablo se est&aacute; refiriendo a la fe con la cual Abrah&aacute;n crey&oacute; en la palabra de Dios que le promet&iacute;a un hijo. Pero de verdad era confiarse esperando &ldquo;contra toda esperanza&rdquo;, era tan imposible aquello que el Se&ntilde;or le estaba anunciando, porque &eacute;l era anciano &ndash; tenia casi cien a&ntilde;os &ndash; y su mujer era est&eacute;ril. No lo ha logrado. Pero lo ha dicho Dios, y &eacute;l crey&oacute;. No hab&iacute;a esperanza humana porque &eacute;l era anciano y su mujer est&eacute;ril: y &eacute;l cree.<\/p>\n<p>Confiando en esta promesa, Abrah&aacute;n se pone en camino, acepta dejar su tierra y hacerse extranjero, esperando en este &ldquo;imposible&rdquo; hijo que Dios habr&iacute;a debido donarle no obstante que el vientre de Sara fuese como si estuviera muerto. Abrah&aacute;n cree, su fe se abre a una esperanza aparentemente irracional; esta es la capacidad de ir m&aacute;s all&aacute; de los razonamientos humanos, de la sabidur&iacute;a y de la prudencia del mundo, m&aacute;s all&aacute; de lo que es normalmente considerado sentido com&uacute;n, para creer en lo imposible. La esperanza abre nuevos horizontes, hace capaz de so&ntilde;ar lo que no es ni siquiera imaginable. La esperanza hace entrar en la oscuridad de un futuro incierto para caminar en la luz. Es bella la virtud de la esperanza; nos da tanta fuerza para ir en la vida.<\/p>\n<p>Pero es un camino dif&iacute;cil. Y llega el momento, tambi&eacute;n para Abrah&aacute;n, de la crisis de desaliento. Ha confiado, ha dejado su casa, su tierra y sus amigos. Todo. Y ha salido, ha llegado al pa&iacute;s que Dios le hab&iacute;a indicado, el tiempo ha pasado. En aquel tiempo hacer un viaje as&iacute; no era como ahora, con los aviones &ndash; en 12 o 15 horas se hace &ndash;; se necesitaban meses, a&ntilde;os. El tiempo ha pasado, pero el hijo no llega, el vientre de Sara permanece cerrado en su esterilidad.<\/p>\n<p>Y Abrah&aacute;n, no digo que pierde la paciencia, sino se queja ante el Se&ntilde;or. Y esto aprendemos de nuestro padre Abrah&aacute;n: quejarnos ante el Se&ntilde;or es un modo de orar. A veces yo escucho, cuando confieso: &ldquo;Me he quejado con el Se&ntilde;or&hellip;&rdquo; y yo respondo: &ldquo;No te quejes &Eacute;l es Padre&rdquo;. Y este es un modo de orar: quejarme ante el Se&ntilde;or, esto es bueno. Se queja ante el Se&ntilde;or y Abrah&aacute;n dice as&iacute;: &laquo;Se&ntilde;or, respondi&oacute; Abram, [&hellip;] yo sigo sin tener hijos, y el heredero de mi casa ser&aacute; Eliezer de Damasco (Eliezer era quien gobernaba todas las cosas). Despu&eacute;s a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;T&uacute; no me has dado un descendiente, y un servidor de mi casa ser&aacute; mi heredero&rdquo;. Entonces el Se&ntilde;or le dirigi&oacute; esta palabra: &ldquo;No, ese no ser&aacute; tu heredero; tu heredero ser&aacute; alguien que nacer&aacute; de ti&rdquo;. Luego lo llev&oacute; afuera y continu&oacute; dici&eacute;ndole: &ldquo;Mira hacia el cielo y si puedes, cuenta las estrellas&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;As&iacute; ser&aacute; tu descendencia&rdquo;. Abram crey&oacute; en el Se&ntilde;or, y el Se&ntilde;or se lo tuvo en cuenta para su justificaci&oacute;n&raquo; (Gen 15,2-6).<\/p>\n<p>La escena se desarrolla de noche, afuera esta oscuro, pero tambi&eacute;n en el coraz&oacute;n de Abrah&aacute;n esta la oscuridad de la desilusi&oacute;n, del des&aacute;nimo, de la dificultad de continuar esperando en algo imposible. Ahora el patriarca es demasiado avanzado en los a&ntilde;os, parece que no hay m&aacute;s tiempo para un hijo, y ser&aacute; un siervo el que entrar&aacute; a heredar todo.<\/p>\n<p>Abrah&aacute;n se est&aacute; dirigiendo al Se&ntilde;or, pero Dios, aunque este ah&iacute; presente y habla con &eacute;l, es como si se hubiera alejado, como si no hubiese cumplido su palabra. Abrah&aacute;n se siente solo, esta viejo y cansado, la muerte se acerca. &iquest;C&oacute;mo continuar confiando?<\/p>\n<p>Y adem&aacute;s, ya este reclamo suyo es una forma de fe, es una oraci&oacute;n. A pesar de todo, Abrah&aacute;n contin&uacute;a creyendo en Dios y esperando en algo que todav&iacute;a podr&iacute;a suceder. Al contrario, &iquest;para qu&eacute; interpelar al Se&ntilde;or, quej&aacute;ndose ante &Eacute;l, reclamando sus promesas? La fe no es solo silencio que acepta todo sin reclamar, la esperanza no es la certeza que te da seguridad ante las dudas y las perplejidades. Pero muchas veces, la esperanza es oscura; pero est&aacute; ah&iacute;, la esperanza&hellip; que te lleva adelante. La fe es tambi&eacute;n luchar con Dios, mostrarle nuestra amargura, sin &ldquo;p&iacute;as&rdquo; apariencias. &ldquo;Me he molestado con Dios y le he dicho esto, esto, esto&rdquo; Pero &Eacute;l es Padre, &Eacute;l te ha entendido: ve en paz. &iexcl;Tengamos esta valent&iacute;a! Y esto es la esperanza. Y la esperanza es tambi&eacute;n no tener miedo de ver la realidad por aquello que es y aceptar las contradicciones.<\/p>\n<p>Abrah&aacute;n pues, en la fe, se dirige a Dios para que lo ayude a continuar esperando. Es curioso, no pide un hijo. Pide: &ldquo;Ay&uacute;dame a continuar esperando&rdquo;, la oraci&oacute;n de tener esperanza. Y el Se&ntilde;or responde insistiendo con su improbable promesa: no ser&aacute; un siervo el heredero, sino un hijo, nacido de Abrah&aacute;n, generado por &eacute;l. Nada ha cambiado, por parte de Dios. &Eacute;l contin&uacute;a afirmando aquello que hab&iacute;a dicho, y no ofrece puntos de apoyo a Abrah&aacute;n, para sentirse seguro. Su &uacute;nica seguridad es confiar en la palabra del Se&ntilde;or y continuar esperando.<\/p>\n<p>Y aquel signo que Dios dona a Abrah&aacute;n es una invocaci&oacute;n a continuar creyendo y esperando: &laquo;Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas [&hellip;] As&iacute; ser&aacute; tu descendencia&raquo; (Gen 15,5). Es todav&iacute;a una promesa, es todav&iacute;a algo de esperar para el futuro. Dios saca afuera de la carpa a Abrah&aacute;n, en realidad de sus visiones restringidas, y le muestra las estrellas. Para creer, es necesario saber ver con los ojos de la fe; no solo estrellas, que todos podemos ver, sino para Abrah&aacute;n deben convertirse en el signo de la fidelidad de Dios.<\/p>\n<p>Es esta la fe, este el camino de la esperanza que cada uno de nosotros debemos recorrer. Si tambi&eacute;n a nosotros nos queda como &uacute;nica posibilidad mirar las estrellas, entonces es tiempo de confiar en Dios. No hay una cosa m&aacute;s bella. La esperanza no defrauda. Gracias.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Y aquel signo que Dios dona a Abrah&aacute;n es una invocaci&oacute;n a continuar creyendo y esperando: Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas. As&iacute; ser&aacute; tu descendencia. Es todav&iacute;a una promesa, es todav&iacute;a algo de esperar para el futuro&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del &uacute;ltimo mi&eacute;rcoles &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/catequesis-del-papa-abrahan-padre-en-la-fe-y-en-la-esperanza\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCatequesis del Papa: Abrah\u00e1n, padre en la fe y en la esperanza\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10356","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10356\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}