{"id":10432,"date":"2016-12-30T15:15:04","date_gmt":"2016-12-30T20:15:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-juan-francisco-de-regis-31-de-diciembre\/"},"modified":"2016-12-30T15:15:04","modified_gmt":"2016-12-30T20:15:04","slug":"san-juan-francisco-de-regis-31-de-diciembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-juan-francisco-de-regis-31-de-diciembre\/","title":{"rendered":"San Juan Francisco de Regis \u2013 31 de diciembre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Este patr\u00f3n de los jesuitas de la Provincia de Francia naci\u00f3 en Fontcouverte, Languedoc, el 31 de enero de 1597 en una acaudalada familia de terratenientes con \u00e1rbol geneal\u00f3gico de noble ascendencia. El peque\u00f1o creci\u00f3 con tales muestras de piedad que por sus cualidades parec\u00eda santo ya desde la cuna. Era d\u00f3cil, amable, servicial, atento, extremadamente sensible ante cualquier peque\u00f1a falta que pudiera afligir a sus padres&#8230; \u00a1Un encanto de criatura! Se sent\u00eda inclinado a frecuentar la iglesia y rezaba con visible devoci\u00f3n las oraciones que hab\u00eda aprendido. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Hacia 1610 le enviaron a estudiar con los jesuitas de B\u00e9ziers. Dej\u00f3 una honda impresi\u00f3n en quienes le rodeaban por sus gestos de virtud y sus cualidades naturales. Entre otras muchas, pose\u00eda sencillez, humildad, fidelidad y sentido del humor. Sus compa\u00f1eros, seguramente fascinados por su rica personalidad, no se separaban de \u00e9l y compart\u00edan las inquietudes de la edad. Lejos de atraerle lo mundano, se centraba en el estudio y la oraci\u00f3n. En una ocasi\u00f3n particip\u00f3 en una cacer\u00eda, hecho inusual en una vida, como la suya, trazada por el ejercicio estricto de la virtud. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">En 1616 ingres\u00f3 en el noviciado jesuita de Toulouse dando pruebas de su celo, fervor y caridad, como hab\u00eda hecho siempre. Se form\u00f3 en ret\u00f3rica en Cahors y estudi\u00f3 filosof\u00eda en Tournon. Fue profesor de gram\u00e1tica en Billom, Puy-en-Velay y en Auch, iniciando su predicaci\u00f3n en lugares circundantes. Su anhelo era ser sacerdote para dedicarse enteramente a los dem\u00e1s. Y en 1628 comenz\u00f3 los estudios teol\u00f3gicos mientras se entregaba a la oraci\u00f3n con vehemencia. Tanto le urg\u00eda recibir el sacramento del orden que los a\u00f1os de estudio requeridos para ello le parec\u00edan un mundo, y convenci\u00f3 a sus superiores para que los acortaran. El testimonio que les hab\u00eda ofrecido con su virtud fue su carta de presentaci\u00f3n, y en junio de 1631 ofici\u00f3 su primera misa. En cambio, no pudo emitir la profesi\u00f3n solemne porque no hab\u00eda completado su formaci\u00f3n. Cuando la epidemia de peste asol\u00f3 la regi\u00f3n de Toulouse, auxili\u00f3 a los enfermos con ejemplar caridad. Pero su sue\u00f1o eran las misiones: \u00abMi vida \u00bfpara qu\u00e9 es sino para sacrificarla por las almas? \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda probar yo mi amor a Dios, si no ofrezco lo que m\u00e1s se estima en este mundo, la salud y la vida? No me ser\u00eda grata la vida si no tuviere algo que perder por Jesucristo. Siento un deseo viv\u00edsimo de ir a las misiones de los iroqueses y ofrecer mi vida por la salvaci\u00f3n de aquellos salvajes\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Ofreci\u00f3 a Dios su frustrado anhelo de evangelizar el Canad\u00e1 franc\u00e9s, y se centr\u00f3 en la predicaci\u00f3n en su pa\u00eds, como le indicaron sus superiores; llov\u00edan las bendiciones. Con cierta rudeza en su expresi\u00f3n verbal, y una hondura verdaderamente inspirada, puso en marcha misiones rurales y las llev\u00f3 a todos los rincones. Cuando alguien cercano le acus\u00f3 de predicar toscamente, el superior replic\u00f3: \u00abOjal\u00e1 quisiera Dios que todos los misioneros predicaran con toda unci\u00f3n como este sacerdote. El dedo de Dios est\u00e1 aqu\u00ed. Si yo viviera en esta regi\u00f3n, no me perder\u00eda ni un solo serm\u00f3n de este padre\u00bb. Sus palabras vibrantes, sencillas, carism\u00e1ticas, penetraban en el auditorio. Quienes le escuchaban, tanto en el p\u00falpito como en el confesionario al que dedicaba muchas horas, quedaban impregnados de su fe y caridad. \u00abPadre \u00bfc\u00f3mo no me voy a convertir a la fe cristiana si usted me lo pide con tanta gracia?\u00bb, dec\u00eda un penitente. Los que humanamente fueron encumbrados a la fama siendo considerados como grandes predicadores no ten\u00edan nada que hacer a su lado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Alguien dijo del padre Regis \u00abque no ten\u00eda m\u00e1s que a Dios dentro de su alma, a Dios en la boca y a Dios delante de sus ojos\u00bb. El secreto era sus intensas horas de oraci\u00f3n (apenas dorm\u00eda dos o tres horas en el suelo), su ferviente amor a la Eucarist\u00eda, que recib\u00eda a diario en una \u00e9poca en la que no era usual, y su tierna devoci\u00f3n por Mar\u00eda. Desde que inici\u00f3 la vida apost\u00f3lica se impuso un r\u00edgido ayuno, y no se desprend\u00eda de su cilicio. Fue agraciado con el don de milagros y el de penetraci\u00f3n de esp\u00edritus, entre otros carismas. Muchas veces ca\u00eda ext\u00e1tico. Su coraz\u00f3n inflamado de amor le hac\u00eda exclamar: \u00ab<\/span><span lang=\"\">\u00a1Oh Dios m\u00edo, oh amor m\u00edo y delicias de mi coraz\u00f3n! \u00a1Es posible que yo no os pueda amar todo lo que Vos merec\u00e9is ser amado, y todo lo que yo deseo amaros!\u00bb. Las conversiones brotaban a su paso, aunque por su celo apost\u00f3lico muchas veces fue maltratado f\u00edsica y verbalmente por gentes de mal vivir que \u00e9l lograba conmover con su paciencia y dulzura. <\/span><span lang=\"\">Nadie, menos a\u00fan quien tuviera un m\u00ednimo \u00e1pice de sensibilidad, pod\u00eda pasar por su lado sin sentirse poderosamente llamado a vivir la santidad. Por algo hab\u00eda sido elegido para hacer frente a la herej\u00eda protestante, que combati\u00f3 con verbo encendido, muchas veces portando en sus manos el crucifijo con el que derrocaba tambi\u00e9n las aviesas intenciones de bravucones soldados empecinados en atacar a la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Pas\u00f3 por duras pruebas de diversa \u00edndole, algunas provenientes de ciertos superiores, y las acogi\u00f3 con verdadera mansedumbre. <\/span><span lang=\"\">\u00abSufrir por Jesucristo es el \u00fanico consuelo que hallo en este mundo. Se\u00f1or, dame fuerzas para poder sufrir m\u00e1s y m\u00e1s por tu amor\u00bb, suplicaba. Muri\u00f3 el 30 de diciembre de 1640. Clemente XI lo beatific\u00f3 <\/span><span lang=\"\">el 18 de mayo de 1716. Y Clemente XII lo canoniz\u00f3 el 5 de abril de 1737. <\/span><span lang=\"\">Cuando el santo Cura de Ars visit\u00f3 su tumba en 1804, a\u00fan consciente de sus limitaciones, tuvo la certeza de que ser\u00eda sacerdote. Y a punto de morir, manifest\u00f3: \u00abtodo lo bueno que he hecho se lo debo a \u00e9l\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; (ZENIT &#8211; Madrid).- Este patr\u00f3n de los jesuitas de la Provincia de Francia naci\u00f3 en Fontcouverte, Languedoc, el 31 de enero de 1597 en una acaudalada familia de terratenientes con \u00e1rbol geneal\u00f3gico de noble ascendencia. El peque\u00f1o creci\u00f3 con tales muestras de piedad que por sus cualidades parec\u00eda santo ya desde la cuna. 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