{"id":10469,"date":"2017-01-01T07:05:02","date_gmt":"2017-01-01T12:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-francisco-maria-madre-de-dios-nos-protege-ante-el-cancer-de-la-orfandad-espiritual\/"},"modified":"2017-01-01T07:05:02","modified_gmt":"2017-01-01T12:05:02","slug":"papa-francisco-maria-madre-de-dios-nos-protege-ante-el-cancer-de-la-orfandad-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-francisco-maria-madre-de-dios-nos-protege-ante-el-cancer-de-la-orfandad-espiritual\/","title":{"rendered":"Papa Francisco: Mar\u00eda Madre de Dios nos protege ante el c\u00e1ncer de la orfandad espiritual"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 01 Ene. 17 (ACI).-<br \/>\n\t&ldquo;Celebrar la maternidad de Mar&iacute;a como Madre de Dios y madre nuestra, al comenzar un nuevo a&ntilde;o, significa recordar una certeza que acompa&ntilde;ar&aacute; nuestros d&iacute;as: somos un pueblo con Madre, no somos hu&eacute;rfanos&rdquo;, afirm&oacute; el Papa Francisco este domingo 1 de enero durante la celebraci&oacute;n de la Misa de la Solemnidad de Santa Mar&iacute;a Madre de Dios, en la Bas&iacute;lica de San Pedro del Vaticano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAntes del comienzo de la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica, el Santo Padre se acerc&oacute; hasta la imagen del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s, situada junto al altar, y la bes&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn la homil&iacute;a asegur&oacute; que &ldquo;las madres son el ant&iacute;doto m&aacute;s fuerte ante nuestras tendencias individualistas y ego&iacute;stas, ante nuestros encierros y apat&iacute;as. Una sociedad sin madres no ser&iacute;a solamente una sociedad fr&iacute;a sino una sociedad que ha perdido el coraz&oacute;n, que ha perdido el &lsquo;sabor a hogar&rsquo;. Una sociedad sin madres ser&iacute;a una sociedad sin piedad que ha dejado lugar s&oacute;lo al c&aacute;lculo y a la especulaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara el Papa &ldquo;las madres, incluso en los peores momentos, saben dar testimonio de la ternura, de la entrega incondicional, de la fuerza de la esperanza&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFrancisco destac&oacute; la valent&iacute;a &ldquo;de esas madres que teniendo a sus hijos presos, o postrados en la cama de un hospital, o sometidos por la esclavitud de la droga, con frio o calor, lluvia o sequ&iacute;a, no se dan por vencidas y siguen peleando para darles a ellos lo mejor. O esas madres que en los campos de refugiados, o incluso en medio de la guerra, logran abrazar y sostener sin desfallecer el sufrimiento de sus hijos&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;He aprendido mucho de esas madres&rdquo;, asegur&oacute;. &ldquo;Madres que se dejan literalmente la vida para que ninguno de sus hijos se pierda. Donde est&aacute; la madre hay unidad, hay pertenencia, pertenencia de hijos&rdquo;, insisti&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn este sentido, subray&oacute; la importancia de &ldquo;comenzar el a&ntilde;o haciendo memoria de la bondad de Dios en el rostro maternal de Mar&iacute;a, en el rostro maternal de la Iglesia, en los rostros de nuestras madres&rdquo;, porque &ldquo;nos protege de la corrosiva enfermedad de &lsquo;la orfandad espiritual&rsquo;, esa orfandad que vive el alma cuando se siente sin madre y le falta la ternura de Dios&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Tal actitud de orfandad espiritual es un c&aacute;ncer que silenciosamente corroe y degrada el alma. Y as&iacute; nos vamos degradando ya que, entonces, nadie nos pertenece y no pertenecemos a nadie: degrado la tierra, porque no me pertenece, degrado a los otros, porque no me pertenecen, degrado a Dios porque no le pertenezco, y finalmente termina degrad&aacute;ndonos a nosotros mismos porque nos olvidamos qui&eacute;nes somos&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor el contrario, &ldquo;celebrar la fiesta de la Santa Madre de Dios nos vuelve a dibujar en el rostro la sonrisa de sentirnos pueblo, de sentir que nos pertenecemos; de saber que solamente dentro de una comunidad, de una familia, las personas podemos encontrar &lsquo;el clima&rsquo;, &lsquo;el calor&rsquo; que nos permita aprender a crecer humanamente y no como meros objetos invitados a &lsquo;consumir y ser consumidos&rsquo;&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Celebrar la fiesta de la Santa Madre de Dios nos recuerda que no somos mercanc&iacute;a intercambiable o terminales receptoras de informaci&oacute;n. Somos hijos, somos familia, somos Pueblo de Dios&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Obispo de Roma puso como ejemplo el comportamiento de Mar&iacute;a ante el misterio del nacimiento del Hijo de Dios: &ldquo;Mar&iacute;a es la mujer que sabe conservar, es decir proteger, custodiar en su coraz&oacute;n el paso de Dios en la vida de su Pueblo. Desde sus entra&ntilde;as aprendi&oacute; a escuchar el latir del coraz&oacute;n de su Hijo y eso le ense&ntilde;&oacute;, a lo largo de toda su vida, a descubrir el palpitar de Dios en la historia&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAsimismo, resalt&oacute; su importancia en la posterior ense&ntilde;anza de su Hijo: &ldquo;Con Mar&iacute;a, el Ni&ntilde;o-Dios aprendi&oacute; a escuchar los anhelos, las angustias, los gozos y las esperanzas del Pueblo de la promesa&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;En los evangelios Mar&iacute;a aparece como mujer de pocas palabras, sin grandes discursos ni protagonismos pero con una mirada atenta que sabe custodiar la vida y la misi&oacute;n de su Hijo y, por tanto, de todo lo amado por &Eacute;l&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Tantas devociones, tantos santuarios y capillas en los lugares m&aacute;s rec&oacute;nditos, tantas im&aacute;genes esparcidas por las casas, nos recuerdan esta gran verdad&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Mar&iacute;a, nos dio el calor materno, ese que nos cobija en medio de la dificultad; el calor materno que permite que nada ni nadie apague en el seno de la Iglesia la revoluci&oacute;n de la ternura inaugurada por su Hijo&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Santo Padre resalt&oacute; asimismo que &ldquo;donde hay madre, hay ternura. Y Mar&iacute;a con su maternidad nos muestra que la humildad y la ternura no son virtudes de los d&eacute;biles sino de los fuertes&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tTEXTO: Homil&iacute;a del Papa Francisco en la Misa por la Solemnidad de Mar&iacute;a Madre de Dios https:\/\/t.co\/u7aPABYgEu<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 1 de enero de 2017<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 01 Ene. 17 (ACI).- &ldquo;Celebrar la maternidad de Mar&iacute;a como Madre de Dios y madre nuestra, al comenzar un nuevo a&ntilde;o, significa recordar una certeza que acompa&ntilde;ar&aacute; nuestros d&iacute;as: somos un pueblo con Madre, no somos hu&eacute;rfanos&rdquo;, afirm&oacute; el Papa Francisco este domingo 1 de enero durante la celebraci&oacute;n de la Misa de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-francisco-maria-madre-de-dios-nos-protege-ante-el-cancer-de-la-orfandad-espiritual\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPapa Francisco: Mar\u00eda Madre de Dios nos protege ante el c\u00e1ncer de la orfandad espiritual\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10469","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10469"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10469\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}