{"id":10681,"date":"2017-01-08T14:15:02","date_gmt":"2017-01-08T19:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-maria-teresa-de-jesus-le-clerc-9-de-enero\/"},"modified":"2017-01-08T14:15:02","modified_gmt":"2017-01-08T19:15:02","slug":"beata-maria-teresa-de-jesus-le-clerc-9-de-enero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-maria-teresa-de-jesus-le-clerc-9-de-enero\/","title":{"rendered":"Beata Mar\u00eda Teresa de Jes\u00fas Le Clerc \u2013 9 de enero"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Esta cofundadora, junto a san Pedro Fourier, de la Congregaci\u00f3n de Canonesas Regulares de Nuestra Se\u00f1ora para la educaci\u00f3n de las j\u00f3venes, vino al mundo el 2 de febrero de 1576 en Remiremont, Francia, ducado de Lorena. Era una joven tan inteligente y atractiva como espiritual. Le agradaba la m\u00fasica y la danza, lo cual atra\u00eda muchos admiradores a los que ella no desairaba. Ese mundo cuajado de vanidades no germin\u00f3 en su coraz\u00f3n. Al contrario; comparti\u00f3 el sentimiento que, al menos en su intimidad, pervive en muchos j\u00f3venes: la soledad, el vac\u00edo y el sinsentido de lo estrictamente mundano. \u00abEn medio de todo esto, mi coraz\u00f3n estaba triste\u00bb, confes\u00f3 m\u00e1s tarde. Y lo que en un primer momento le agrad\u00f3, termin\u00f3 por hastiarla. A los 19 a\u00f1os tuvo un visi\u00f3n. Se hallaba en una iglesia, cerca del altar. Junto a ella se encontraba la Virgen vestida con un h\u00e1bito que no se asemejaba a los conocidos, dici\u00e9ndole: \u00abVen, hija m\u00eda, que yo misma voy a darte la bienvenida\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No tardar\u00eda mucho en establecerse en Hymont con su familia. Y un d\u00eda coincidi\u00f3 por vez primera con san Pedro Fourier, que era vicario parroquial de la cercana localidad de Mattaincourt. Entretanto, los signos extraordinarios la segu\u00edan, de modo que en otra ocasi\u00f3n, mientras estaba en misa en la parroquia de Mattaincourt, escuch\u00f3 un ruido de tambor acompa\u00f1ado de otra visi\u00f3n cuyo protagonista era el demonio que induc\u00eda a bailar a los j\u00f3venes \u00abebrios de alegr\u00eda\u00bb. Impresionada, resolvi\u00f3 no mezclarse nunca m\u00e1s con esas compa\u00f1\u00edas. Modific\u00f3 dr\u00e1sticamente su atuendo y conducta, recluy\u00e9ndose casi por completo en su hogar. Atento a su formaci\u00f3n y progreso espiritual, san Pedro Fourier fue dirigi\u00e9ndola sabiamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El mayor anhelo de la beata era cumplir la voluntad divina y en ese itinerario de b\u00fasqueda no hallaba respuesta para el sentimiento que albergaba en su esp\u00edritu. Se sent\u00eda inclinada a una vocaci\u00f3n para la que no encontraba salida. Y dej\u00e1ndose guiar por un sue\u00f1o en el que se le hizo entender que no exist\u00eda una forma de vida que colmara su anhelo, por m\u00e1s que su padre y su director espiritual compart\u00edan la idea de que deb\u00eda ingresar en un convento, no juzg\u00f3 oportuno aceptar sus sugerencias, sino que opt\u00f3 por seguir esperando. La llamada a fundar una Orden crec\u00eda en su interior y comparti\u00f3 este sentimiento con su santo director. Pedro Fourier, a\u00fan sin ver clara esa salida, la anim\u00f3. El lugar en el que viv\u00eda no era precisamente el m\u00e1s adecuado para encontrar j\u00f3venes dispuestas a unirse a un ideal religioso. Pero no hay nada que se resista a la fe, y la joven lo consigui\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la misa de Navidad de 1597, junto con otras tres compa\u00f1eras, se consagr\u00f3 a Dios. San Pedro Fourier constat\u00f3 lo cierto de ese clamor interior que la beata hab\u00eda percibido durante tanto tiempo, pero no as\u00ed el pueblo que carg\u00f3 contra ellas critic\u00e1ndolas de forma hiriente en el fondo y forma de conducta, vestimenta incluida, adem\u00e1s de reprobar los gestos religiosos que apreciaban en ellas. El padre de Mar\u00eda Teresa la condujo entonces con unas canonesas seculares que viv\u00edan cerca de Mattaincourt. Y amparada por una de las religiosas, ella y sus compa\u00f1eras fundaron la Congregaci\u00f3n de Canonesas Regulares de Nuestra Se\u00f1ora que seguir\u00eda la Regla de san Agust\u00edn, con la venia de san Pedro Fourier. Con todo, surgieron nuevos contratiempos, y Mar\u00eda Teresa a instancias de su padre, que ve\u00eda que no terminaba de consolidarse la fundaci\u00f3n, se vio obligada a partir a Verd\u00fan. Como el juicio de san Pedro Fourier era que deb\u00eda obediencia a su progenitor, se dispuso a cumplirla. Sin embargo, su padre dio marcha atr\u00e1s y qued\u00f3 sin efecto su orden. De todos modos, el santo no terminaba de ver clara la Obra, con lo cual acogi\u00f3 de buen grado la oferta de un franciscano para que uniera la nueva Congregaci\u00f3n a las clarisas. Aqu\u00ed el santo choc\u00f3 frontalmente con las religiosas, ya que la determinaci\u00f3n un\u00e1nime de todas, y de la que dieron cuenta, fue: \u00abNos hemos reunido en comunidad para consagrarnos a la educaci\u00f3n de las ni\u00f1as, de suerte que no podemos apartamos de nuestra vocaci\u00f3n y adoptar una forma de vida a la que Dios no nos ha llamado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Pedro Fourier acab\u00f3 claudicando y en 1601 se dispuso a fundar con Mar\u00eda Teresa otra casa en Mihiel a la que siguieron nuevas fundaciones. Se dedicaron a la ense\u00f1anza de las ni\u00f1as, especialmente de las pobres, pero tuvieron que vencer otras reticencias. Las ursulinas tambi\u00e9n les ofrecieron unirse a ellas, aunque esta idea no convenci\u00f3 al P. Pierre de B\u00e9rulle, fundador del Oratorio de Par\u00eds. Con su autorizado juicio, la comunidad que ten\u00eda al frente a Mar\u00eda Teresa sigui\u00f3 adelante, y al final fueron reconocidas por la Santa Sede en 1616. En los documentos solo hab\u00eda menci\u00f3n para el convento de Nancy, que se hallaba bajo la autoridad de otros eclesi\u00e1sticos. Tan grave problema conllev\u00f3 la renuncia al cargo de superiora que ejerc\u00eda la beata, y recay\u00f3 en otra, que san Pedro Fourier ensalz\u00f3 p\u00fablicamente consider\u00e1ndola alma mater de la Obra. La realidad era distinta y, adem\u00e1s, exist\u00eda una clara disparidad de juicios entre la beata y la nueva superiora. Pero Mar\u00eda Teresa acogi\u00f3 humildemente la soledad, sin resentirse \u00edntimamente tras una lucha de tantos a\u00f1os, y sigui\u00f3 dando pruebas de heroica virtud en un momento de su vida caracterizado por \u00absequedad espiritual, tentaciones y noche oscura del alma\u00bb, entre otros sufrimientos. Padec\u00eda una enfermedad incurable de la que falleci\u00f3 el 9 de enero de 1622, a los 45 a\u00f1os, despu\u00e9s de intensa agon\u00eda. Se la considera cofundadora de la Orden, aunque san Pedro Fourier siempre se lo neg\u00f3 \u00abpara mantenerla en su lugar\u00bb. Misteriosos designios de Dios. P\u00edo XII la beatific\u00f3 el 4 de mayo de 1947.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- Esta cofundadora, junto a san Pedro Fourier, de la Congregaci\u00f3n de Canonesas Regulares de Nuestra Se\u00f1ora para la educaci\u00f3n de las j\u00f3venes, vino al mundo el 2 de febrero de 1576 en Remiremont, Francia, ducado de Lorena. Era una joven tan inteligente y atractiva como espiritual. Le agradaba la m\u00fasica y la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-maria-teresa-de-jesus-le-clerc-9-de-enero\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBeata Mar\u00eda Teresa de Jes\u00fas Le Clerc \u2013 9 de enero\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10681","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10681"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10681\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}