{"id":10916,"date":"2017-01-16T07:40:04","date_gmt":"2017-01-16T12:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/anunciar-a-cristo-y-no-a-si-misma-es-la-mision-de-la-iglesia-afirma-el-papa\/"},"modified":"2017-01-16T07:40:04","modified_gmt":"2017-01-16T12:40:04","slug":"anunciar-a-cristo-y-no-a-si-misma-es-la-mision-de-la-iglesia-afirma-el-papa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/anunciar-a-cristo-y-no-a-si-misma-es-la-mision-de-la-iglesia-afirma-el-papa\/","title":{"rendered":"Anunciar a Cristo y no a s\u00ed misma, es la misi\u00f3n de la Iglesia, afirma el Papa"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/01\/09\/1888569_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9312236\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00565909.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- Al rezar el &Aacute;ngelus con los fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro el tercer domingo de enero, el <strong>Papa Francisco<\/strong> coment&oacute; el Evangelio del d&iacute;a que nos presenta la par&aacute;bola de Juan Bautista cuando al bautizar a Jes&uacute;s en el r&iacute;o Jord&aacute;n afirma: &ldquo;&iexcl;Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!&rdquo;. El <strong>Santo Padre<\/strong> invit&oacute; a los numerosos presentes a imaginar esta escena evang&eacute;lica, porque es decisiva. S&iacute;, decisiva para nuestra fe y para la misi&oacute;n de la Iglesia, dijo. Puesto que la Iglesia, en todos los tiempos, est&aacute; llamada a hacer lo que hizo Juan, es decir, indicar a Jes&uacute;s a la gente.<\/p>\n<p>El <strong>Papa Bergoglio<\/strong> record&oacute; asimismo que el Bautista predicaba que el Reino de los cielos estaba cerca porque sab&iacute;a que el Mes&iacute;as estaba a punto de manifestarse, por lo que insist&iacute;a en la necesidad de prepararse, convertirse y comportarse con justicia. A la vez que a&ntilde;adi&oacute; que sab&iacute;a que el Consagrado del Se&ntilde;or traer&iacute;a el verdadero bautismo, es decir, el bautismo en el Esp&iacute;ritu Santo, tal como se lee en la descripci&oacute;n del Bautismo de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de afirmar que Jes&uacute;s es el Mes&iacute;as, el Rey de Israel, que como <em>Cordero de Dios, toma sobre s&iacute; y quita el pecado del mundo<\/em>, tal como lo indica el mismo Juan con las palabras: &ldquo;&iexcl;Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!&rdquo;; <strong>Francisco<\/strong> dijo que se trata de las palabras que todos los sacerdotes repiten diariamente en la Misa. Y explic&oacute; que este gesto lit&uacute;rgico representa toda la misi&oacute;n de la Iglesia, que no se anuncia a s&iacute; misma, sino que anuncia a Cristo; puesto que &Eacute;l es el &uacute;nico salvador de su pueblo. Antes de rezar a la Virgen Mar&iacute;a, el <strong>Obispo<\/strong> <strong>de Roma <\/strong>invit&oacute; a &nbsp;pedir a la Madre del Cordero de Dios, que nos ayude a creer en &Eacute;l y a seguirlo.<\/p>\n<p>(Mar&iacute;a Fernanda Bernasconi &ndash; RV)<\/p>\n<p><strong>Texto y audio de las palabras del Santo Padre Francisco antes de rezar a la Madre de Dios:<\/strong><\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9312393\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00565913.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>En el centro del Evangelio de hoy (<em>Jn<\/em> 1, 29-34) se encuentra esta par&aacute;bola de Juan Bautista: &ldquo;&iexcl;Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!&rdquo; (v. 29). Una palabra que acompa&ntilde;a con la mirada y el gesto de la mano que lo indican a &Eacute;l, a Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Imaginemos la escena. Estamos en la orilla del r&iacute;o Jord&aacute;n. Juan est&aacute; bautizando; hay tanta gente, hombres y mujeres de diversas edades, que fueron all&iacute;, al r&iacute;o, para recibir el bautismo de las manos de aquel hombre que a muchos recordaba a El&iacute;as, el gran profeta que nueve siglos antes hab&iacute;a purificado a los israelitas de la idolatr&iacute;a, reconduci&eacute;ndolos a la verdadera fe en el Dios de la alianza, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.<\/p>\n<p>Juan predica que el Reino de los cielos est&aacute; cerca, que el Mes&iacute;as est&aacute; a punto de manifestarse y que es necesario prepararse, convertirse y comportarse con justicia; y bautiza en el Jord&aacute;n para dar al pueblo un medio concreto de penitencia (Cfr. <em>Mt<\/em> 3, 1-6). Esta gente iba para arrepentirse de sus pecados, para hacer penitencia, para recomenzar la vida. &Eacute;l sabe, Juan sabe, que el Mes&iacute;as, el Consagrado del Se&ntilde;or ya est&aacute; cerca, y el signo para reconocerlo ser&aacute; que sobre &Eacute;l se posar&aacute; el Esp&iacute;ritu Santo; en efecto, &Eacute;l traer&aacute; el verdadero bautismo, el bautismo en el Esp&iacute;ritu Santo (Cfr. <em>Jn<\/em> 1, 33).<\/p>\n<p>Y he aqu&iacute; que llega el momento: Jes&uacute;s se presenta en la orilla del r&iacute;o, en medio de la gente, de los pecadores&nbsp; &ndash; como todos nosotros&nbsp; &ndash;. Es su primer acto p&uacute;blico, la primera cosa que hace cuando deja la casa de Nazaret, a la edad de treinta a&ntilde;os: baja a Judea, va al Jord&aacute;n y se hace bautizar por Juan. Sabemos qu&eacute; cosa sucede &ndash; lo hemos celebrado el domingo pasado&nbsp; &ndash;: sobre Jes&uacute;s desciende el Esp&iacute;ritu Santo en forma como de paloma y la voz del Padre lo proclama Hijo predilecto (Cfr. <em>Mt<\/em> 3, 16-17). Es el signo que Juan esperaba. &iexcl;Es &Eacute;l! Jes&uacute;s es el Mes&iacute;as. Juan est&aacute; desconcertado, porque se ha manifestado de un modo impensable: en medio de los pecadores, bautizado como ellos, es m&aacute;s, por ellos. Pero el Esp&iacute;ritu ilumina a Juan y le hace entender que as&iacute; se cumple la justicia de Dios, se cumple su designio de salvaci&oacute;n: Jes&uacute;s es el Mes&iacute;as, el Rey de Israel, pero no con el poder de este mundo, sino como <em>Cordero de Dios, que toma sobre s&iacute; y quita el pecado del mundo<\/em>.<\/p>\n<p>As&iacute; Juan lo indica a la gente y a sus disc&iacute;pulos. Porque Juan ten&iacute;a un numeroso grupo de disc&iacute;pulos, que lo hab&iacute;an elegido como gu&iacute;a espiritual, y precisamente algunos de ellos se convertir&aacute;n en los primeros disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s. Conocemos bien sus nombres: Sim&oacute;n, llamado despu&eacute;s Pedro; su hermano Andr&eacute;s; Santiago y su hermano Juan. Todos pescadores; todos galileos, como Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iquest;por qu&eacute; nos hemos detenido ampliamente en esta escena? &iexcl;Porque es decisiva! No es una an&eacute;cdota. &iexcl;Es un hecho hist&oacute;rico decisivo! Esta escena es &nbsp;decisiva para nuestra fe; y tambi&eacute;n es decisiva para la misi&oacute;n de la Iglesia. La Iglesia, en todos los tiempos, est&aacute; llamada a hacer lo que hizo Juan Bautista, indicar a Jes&uacute;s a la gente diciendo: &ldquo;&iexcl;Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!&rdquo;. &iexcl;&Eacute;l es el &uacute;nico Salvador! &Eacute;l es el Se&ntilde;or, humilde en medio de los pecadores; pero es &Eacute;l, &iexcl;eh! &iexcl;&Eacute;l! No hay otro poderoso que viene. &iexcl;No, no! &iexcl;Es &Eacute;l!<\/p>\n<p>Y &eacute;stas son las palabras que nosotros, los sacerdotes, repetimos cada d&iacute;a, durante la Misa, cuando presentamos al pueblo el pan y el vino que se han convertido en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Este gesto lit&uacute;rgico representa toda la misi&oacute;n de la Iglesia, que no se anuncia a s&iacute; misma. &iexcl;Ay! &iexcl;Ay! Cuando la Iglesia se anuncia a s&iacute; misma pierde la br&uacute;jula: &iexcl;no sabe ad&oacute;nde va! La Iglesia anuncia a Cristo; no se lleva a s&iacute; misma, lleva a Cristo. Porque es &Eacute;l y s&oacute;lo &Eacute;l quien salva a su pueblo del pecado, lo libera y lo gu&iacute;a a la tierra de la verdadera libertad.<\/p>\n<p>Que la Virgen Mar&iacute;a, Madre del Cordero de Dios, nos ayude a creer en &Eacute;l y a seguirlo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- Al rezar el &Aacute;ngelus con los fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro el tercer domingo de enero, el Papa Francisco coment&oacute; el Evangelio del d&iacute;a que nos presenta la par&aacute;bola de Juan Bautista cuando al bautizar a Jes&uacute;s en el r&iacute;o Jord&aacute;n afirma: &ldquo;&iexcl;Este es el Cordero &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/anunciar-a-cristo-y-no-a-si-misma-es-la-mision-de-la-iglesia-afirma-el-papa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAnunciar a Cristo y no a s\u00ed misma, es la misi\u00f3n de la Iglesia, afirma el Papa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10916","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10916","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10916"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10916\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10916"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10916"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10916"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}