{"id":11112,"date":"2017-01-21T10:40:04","date_gmt":"2017-01-21T15:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/en-la-memoria-de-santa-ines-se-presentaron-al-papa-los-corderos-bendecidos\/"},"modified":"2017-01-21T10:40:04","modified_gmt":"2017-01-21T15:40:04","slug":"en-la-memoria-de-santa-ines-se-presentaron-al-papa-los-corderos-bendecidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/en-la-memoria-de-santa-ines-se-presentaron-al-papa-los-corderos-bendecidos\/","title":{"rendered":"En la memoria de santa In\u00e9s, se presentaron al Papa los corderos bendecidos"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/01\/21\/RV22716_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;La obra que Santo Domingo, lleno de la luz y de la sal de Cristo, ha realizado ochocientos a&ntilde;os atr&aacute;s, es una obra al servicio del Evangelio, predicado con la palabra y con la vida, y ha hecho que muchos hombres y mujeres sean ayudados a no perderse en medio del &lsquo;carnaval&rsquo; de la curiosidad mundana&rdquo;, lo dijo el Papa Francisco en su homil&iacute;a en la Misa de clausura del Jubileo de los 800 a&ntilde;os de la Confirmaci&oacute;n de la Orden de los Dominicos.<\/p>\n<p>En su homil&iacute;a, el Santo Padre se&ntilde;al&oacute; que, &ldquo;hoy la Palabra de Dios nos presenta dos escenarios humanos opuestos: de una parte el &lsquo;carnaval&rsquo; de la curiosidad mundana; de la otra, la glorificaci&oacute;n del Padre mediante las obras buenas. Y nuestra vida se mueve siempre entre estos dos escenarios&rdquo;. Es interesante ver como ya entonces, dos milenios atr&aacute;s, precis&oacute; el Pont&iacute;fice, los ap&oacute;stoles del Evangelio se encontraban ante este escenario, que en nuestros d&iacute;as se ha desarrollado mucho y globalizado a causa de la seducci&oacute;n del relativismo subjetivista. &ldquo;La tendencia de la b&uacute;squeda de novedad propia del ser humano encuentra el ambiente ideal en la sociedad del aparentar, del consumo, en el cual muchas veces se reciclan cosas viejas, pero lo importante es hacerlas parecer como nuevas, atrayentes, seductoras&rdquo;. Es la as&iacute; llamada &ldquo;sociedad liquida&rdquo;, dijo el Papa, sin puntos fijos, desordenada, sin referencias s&oacute;lidas y estables; es la cultura de lo ef&iacute;mero, del usa y tira.<\/p>\n<p>Contrariamente a esta sociedad, subray&oacute; el Papa Francisco, hoy nosotros damos gloria al Padre por la obra que Santo Domingo, que lleno de la luz y de la sal de Cristo, ha realizado ochocientos a&ntilde;os atr&aacute;s; una obra al servicio del Evangelio, predicado con la palabra y con la vida; una obra que, con la gracia del Esp&iacute;ritu Santo, ha hecho que muchos hombres y mujeres sean ayudados a no perderse en medio del &ldquo;carnaval&rdquo; de la curiosidad mundana, haci&eacute;ndoles escuchar el gusto de la sana doctrina y el gusto del Evangelio con las buenas obras de la vida.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la homil&iacute;a del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>La Palabra de Dios hoy nos presenta dos escenarios humanos opuestos: de una parte el &ldquo;carnaval&rdquo; de la curiosidad mundana; de la otra, la glorificaci&oacute;n del Padre mediante las obras buenas. Y nuestra vida se mueve siempre entre estos dos escenarios. De hecho, ellos est&aacute;n en toda &eacute;poca, como lo demuestran las palabras de San Pablo dirigido a Timoteo (Cfr. 2 Tim 4,1-5). Y tambi&eacute;n Santo Domingo con sus primeros hermanos, ochocientos a&ntilde;os atr&aacute;s, se mov&iacute;a entre estos dos escenarios.<\/p>\n<p>Pablo advierte a Timoteo que deber&aacute; anunciar el Evangelio en un contexto en que la gente busca siempre nuevos &ldquo;maestros&rdquo;, &ldquo;cuentos&rdquo;, doctrinas diversas, ideolog&iacute;as&hellip; &laquo;Prurientes auribus&raquo; (2 Tim 4,3). Es el &ldquo;carnaval&rdquo; de la curiosidad mundana, de la seducci&oacute;n. Por esto el Ap&oacute;stol instruye a su disc&iacute;pulo usando incluso verbos fuertes, como &ldquo;insiste&rdquo;, &ldquo;advierte&rdquo;, &ldquo;reprocha&rdquo;, &ldquo;exhorta&rdquo;, y luego &ldquo;vigila&rdquo;, &ldquo;soporta los sufrimientos&rdquo; (vv. 2.5).<\/p>\n<p>Es interesante ver como ya entonces, dos milenios atr&aacute;s, los ap&oacute;stoles del Evangelio se encontraban ante este escenario, que en nuestros d&iacute;as se ha desarrollado mucho y globalizado a causa de la seducci&oacute;n del relativismo subjetivista. La tendencia de la b&uacute;squeda de novedad propia del ser humano encuentra el ambiente ideal en la sociedad del aparentar, del consumo, en el cual muchas veces se reciclan cosas viejas, pero lo importante es hacerlas parecer como nuevas, atrayentes, seductoras. Tambi&eacute;n la verdad es enmascarada. Nos movemos en la as&iacute; llamada &ldquo;sociedad liquida&rdquo;, sin puntos fijos, desordenada, sin referencias s&oacute;lidas y estables; en la cultura de lo ef&iacute;mero, del usa y tira.<\/p>\n<p>Ante este &ldquo;carnaval&rdquo; mundano resalta netamente el escenario opuesto, que encontramos en las palabras de Jes&uacute;s que hemos escuchado: &laquo;glorifiquen al Padre que est&aacute; en el cielo&raquo; (Mt 5,16). Y &iquest;c&oacute;mo se da este paso de la superficialidad casi-afectuosa a la glorificaci&oacute;n? Se da gracias a las buenas obras de aquellos que, se hacen disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s, y son &ldquo;sal&rdquo; y &ldquo;luz&rdquo;. &laquo;As&iacute; debe brillar ante los ojos de los hombres &ndash; dice Jes&uacute;s &ndash; la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que est&aacute; en el cielo&raquo; (Mt 5,16).<\/p>\n<p>En medio del &ldquo;carnaval&rdquo; de ayer y hoy, esta es la respuesta de Jes&uacute;s y de la Iglesia, este es la base s&oacute;lida en medio del ambiente &ldquo;liquido&rdquo;: las buenas obras que podemos realizar gracias a Cristo y a su Santo Esp&iacute;ritu, y que hacen nacer en el coraz&oacute;n el agradecimiento a Dios Padre, la alabanza, o al menos la maravilla y la pregunta: &iquest;Por qu&eacute;?, &iquest;Por qu&eacute; esta persona se comporta as&iacute;?: la inquietud del mundo ante el testimonio del Evangelio.<\/p>\n<p>Pero para que este &ldquo;sacud&oacute;n&rdquo; suceda se necesita que la sal no pierda el sabor y la luz no se esconda (Cfr. Mt 5,13-15). Jes&uacute;s lo dice muy claramente: si la sal pierde su sabor no sirve para nada. &iexcl;Cuidado que la sal pierda su sabor! &iexcl;Atenci&oacute;n a una Iglesia que pierde el sabor! &iexcl;Cuidado que un sacerdote, un consagrado, una congregaci&oacute;n que pierde su sabor!<\/p>\n<p>Hoy nosotros damos gloria al Padre por la obra que Santo Domingo, lleno de la luz y de la sal de Cristo, ha realizado ochocientos a&ntilde;os atr&aacute;s; una obra al servicio del Evangelio, predicado con la palabra y con la vida; una obra que, con la gracia del Esp&iacute;ritu Santo, ha hecho que muchos hombres y mujeres sean ayudados a no perderse en medio del &ldquo;carnaval&rdquo; de la curiosidad mundana, sino en cambio hayan escuchado el gusto de la sana doctrina, el gusto del Evangelio, y se hayan convertido, a su vez, en luz y sal, artesanos de obras buenas&hellip; y los verdaderos hermanos y hermanas que glorifican a Dios y ense&ntilde;an a glorificar a Dios con las buenas obras de la vida.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;La obra que Santo Domingo, lleno de la luz y de la sal de Cristo, ha realizado ochocientos a&ntilde;os atr&aacute;s, es una obra al servicio del Evangelio, predicado con la palabra y con la vida, y ha hecho que muchos hombres y mujeres sean ayudados a no perderse en medio del &lsquo;carnaval&rsquo; de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/en-la-memoria-de-santa-ines-se-presentaron-al-papa-los-corderos-bendecidos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEn la memoria de santa In\u00e9s, se presentaron al Papa los corderos bendecidos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11112","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11112"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11112\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}