{"id":11122,"date":"2017-01-21T15:15:02","date_gmt":"2017-01-21T20:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-laura-vicuna-22-de-enero\/"},"modified":"2017-01-21T15:15:02","modified_gmt":"2017-01-21T20:15:02","slug":"beata-laura-vicuna-22-de-enero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-laura-vicuna-22-de-enero\/","title":{"rendered":"Beata Laura Vicu\u00f1a \u2013 22 de enero"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Ordinariamente las madres no se limitan a traer al mundo a sus hijos. A partir del instante en el que conocen que est\u00e1n encinta, establecen un v\u00ednculo indisoluble con ellos enlazando para siempre un destino imantado por un amor ciertamente inconmensurable. El gozo y la aflicci\u00f3n forman parte de una maternidad permanentemente dispuesta a dar la vida por el fruto de sus entra\u00f1as mil veces antes de verlo perecer. Pero, en ocasiones, este sentimiento es patrimonio tambi\u00e9n de los hijos, una experiencia que marc\u00f3 la vida de Laura. Ella, alimentando la presencia de Dios con un estado de oraci\u00f3n continua, se apresur\u00f3 a ofrecerse a s\u00ed misma en holocausto por el ser que m\u00e1s estimaba en el mundo: su madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Naci\u00f3 en Santiago de Chile el 5 de abril de 1891. Pr\u00e1cticamente no lleg\u00f3 a conocer a su padre, influyente pol\u00edtico y militar chileno, ya que \u00e9ste falleci\u00f3 en Temuco, un destierro impuesto por la situaci\u00f3n pol\u00edtica, cuando ella no ten\u00eda edad ni de recordar sus facciones. Mercedes, de ascendencia humilde, viuda y con sus dos peque\u00f1as, Laura y Julia, trat\u00f3 de rehacer su vida lejos de all\u00ed despu\u00e9s de haber sobrevivido malamente como costurera y regentar una paqueter\u00eda que fue desvencijada por desaprensivos ladrones. Al lugar elegido, Argentina, tardaron en llegar nada menos que ocho meses. Tuvo la desgracia de encontrarse con Manuel Mora, un gaucho de rudos modales, impositivo y col\u00e9rico, que, como quiera que fuese, quiz\u00e1 pensando que podr\u00eda dar a sus hijas un futuro mejor, lo convirti\u00f3 en su compa\u00f1ero. Y, de hecho, en enero de 1900 pudo ingresar a las ni\u00f1as en el colegio de las salesianas de Jun\u00edn de los Andes lugar no excesivamente distante de Chapelc\u00f3, Quilquihu\u00e9, donde Manuel ten\u00eda la hacienda de su propiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue en el colegio donde Laura supo que la relaci\u00f3n il\u00edcita de su madre no era sana espiritualmente hablando, hecho que asest\u00f3 un duro golpe a su inocente coraz\u00f3n. Era una ni\u00f1a madura que se hab\u00eda caracterizado por una inclinaci\u00f3n natural a la virtud dentro de una pausada naturalidad y, por tanto, exenta de afectaci\u00f3n. De modo que la profunda aflicci\u00f3n que mostr\u00f3 no pod\u00eda calificarse como el fruto de alg\u00fan desequilibrio emocional o algo parecido, aunque el sentimiento que le provocaba la noticia fue perceptible por sus formadoras que tomaron medidas pertinentes para suavizar la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La sombra de la condenaci\u00f3n de quien le hab\u00eda dado la vida era una losa de inmensas proporciones para Laura que no hall\u00f3 m\u00e1s salida que ofrecerse a Dios en sacrificio. Lo consult\u00f3 con su confesor, el padre Crestanello, salesiano avezado en la formaci\u00f3n espiritual, quien le advirti\u00f3: \u00abMira que eso es muy serio. Dios puede aceptarte tu propuesta y te puede llegar la muerte muy pronto\u00bb. Ella no se arredr\u00f3. Coincidiendo con la recepci\u00f3n de su primera comuni\u00f3n el mismo a\u00f1o de 1901, en diciembre se integr\u00f3 con las Hijas de Mar\u00eda y se consagr\u00f3 a la Virgen. Manuel, que hab\u00eda marcado como una res a su anterior compa\u00f1era, en el est\u00edo de 1902, durante las vacaciones escolares, quiso verter su lascivia en Laura que ten\u00eda 11 a\u00f1os. Ebrio y fuera de control se deshizo de Mercedes para dar rienda a sus bajos instintos con su hija, pero no cont\u00f3 con la bravura de la peque\u00f1a que pudo zafarse de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La angustia por la asfixiante situaci\u00f3n en la que viv\u00eda su madre instaba a Laura a redoblar sus mortificaciones y penitencias con la esperanza de lograr su conversi\u00f3n y consiguiente abandono del lugar y del iracundo compa\u00f1ero. El d\u00eda de su primera comuni\u00f3n hab\u00eda suplicado ardientemente: \u00ab\u00a1Oh, Dios m\u00edo, conc\u00e9deme una vida de amor, de mortificaci\u00f3n y de sacrificio!\u00bb. La v\u00eda hacia su libaci\u00f3n definitiva se abri\u00f3 con una tisis que se le declar\u00f3 de improviso en 1903. Otro de sus sufrimientos a\u00f1adidos fue saber que la situaci\u00f3n il\u00edcita de su madre era un veto para que ella pudiera abrazar la vida religiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con pasos gigantes la enfermedad se fue apoderando de su organismo y el dolor se torn\u00f3 insoportable. \u00abSe\u00f1or: que yo sufra todo lo que a Ti te parezca bien, pero que mi madre se convierta y se salve\u00bb. A\u00fan intent\u00f3 su madre que se recuperase fuera del colegio, pero no hubo remedio. En ese intervalo Manuel Mora volvi\u00f3 a cebarse en la beata porque fue testigo de una fuerte discusi\u00f3n entre su madre y \u00e9l, y la ni\u00f1a medi\u00f3 para que Mercedes no claudicara y se sometiera a las consignas del hacendado. \u00c9ste maltrat\u00f3 a Laura con brutalidad y, aunque unos testigos impidieron que terminara con su vida, la dej\u00f3 herida de muerte ya que no pudo volver a ponerse en pie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A punto de abandonar este mundo, Mercedes supo por su propia hija que se hab\u00eda ofrecido a Dios para que mudase su conducta radicalmente: \u00abMuero, porque yo misma se lo ped\u00ed a Jes\u00fas\u2026 Hace casi dos a\u00f1os que le ofrec\u00ed la vida por ti, para obtener la gracia de tu conversi\u00f3n a Dios. \u00a1Oh, mam\u00e1! \u00bfAntes de morir, no tendr\u00e9 el gozo de verte arrepentida?\u00bb. Y arranc\u00f3 de la madre lo que tanto hab\u00eda suplicado en un instante de alt\u00edsima emoci\u00f3n para \u00e9sta, al ver que fenec\u00eda lo que m\u00e1s amaba en el mundo. \u00ab\u00a1Oh, mi querida Laura, te juro en este momento que har\u00e9 cuanto me pides\u2026 Estoy arrepentida, Dios es testigo de mi promesa!\u00bb. Rubricada su determinaci\u00f3n ante el sacerdote, como Laura le pidi\u00f3, \u00e9sta ya pod\u00eda partir en paz. Y musitando: \u00abGracias Jes\u00fas, gracias Mar\u00eda\u00bb, muri\u00f3 el 22 de enero de 1904. Juan Pablo II la beatific\u00f3 el 3 de septiembre de 1988.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- Ordinariamente las madres no se limitan a traer al mundo a sus hijos. A partir del instante en el que conocen que est\u00e1n encinta, establecen un v\u00ednculo indisoluble con ellos enlazando para siempre un destino imantado por un amor ciertamente inconmensurable. El gozo y la aflicci\u00f3n forman parte de una maternidad permanentemente &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-laura-vicuna-22-de-enero\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBeata Laura Vicu\u00f1a \u2013 22 de enero\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11122","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11122"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11122\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}