{"id":11178,"date":"2017-01-23T12:40:04","date_gmt":"2017-01-23T17:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/todo-se-revela-en-la-misericordia-todo-se-resuelve-en-el-amor-misericordioso-del-padre\/"},"modified":"2017-01-23T12:40:04","modified_gmt":"2017-01-23T17:40:04","slug":"todo-se-revela-en-la-misericordia-todo-se-resuelve-en-el-amor-misericordioso-del-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/todo-se-revela-en-la-misericordia-todo-se-resuelve-en-el-amor-misericordioso-del-padre\/","title":{"rendered":"Todo se revela en la misericordia; todo se resuelve en el amor misericordioso del Padre"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/01\/23\/1894794_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9408527\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00566949.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- Las grandes maravillas del sacerdocio de Cristo que se ha ofrecido a s&iacute; mismo, una vez para siempre, por el perd&oacute;n de los pecados, ahora intercede por nosotros ante el Padre y volver&aacute; para llevarnos con &Eacute;l. Son las tres etapas del sacerdocio de Cristo que el <strong>Pont&iacute;fice<\/strong> puso de manifiesto en su homil&iacute;a de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. Pero <strong>Francisco<\/strong> advirti&oacute; que existe &ldquo;la blasfemia imperdonable&rdquo; contra el Esp&iacute;ritu Santo.<\/p>\n<p>El sacerdocio de Cristo estuvo en el centro de las meditaciones del <strong>Papa Bergoglio<\/strong>. Su reflexi&oacute;n comenz&oacute; a partir de la Primera Lectura del d&iacute;a, tomada de la Carta a los Hebreos, que se refiere a Cristo Mediador de la Alianza que Dios hace con los hombres. Jes&uacute;s es el Sumo Sacerdote. Y el sacerdocio de Cristo es la gran maravilla, la m&aacute;s grande de las maravillas, que nos hace cantar un canto nuevo al Se&ntilde;or, como dice el Salmo responsorial.<\/p>\n<p><strong>Las tres etapas del sacerdocio de Cristo<\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> explic&oacute; que el sacerdocio de Cristo se desarrolla en tres momentos. El primero es la Redenci&oacute;n: mientras los sacerdotes de la Antigua Alianza deb&iacute;an ofrecer sacrificios cada a&ntilde;o, &ldquo;Cristo se ofreci&oacute; a s&iacute; mismo, una vez para siempre, por el perd&oacute;n de los pecados&rdquo;. Con esta maravilla &ndash; dijo el <strong>Papa<\/strong> &ndash; &ldquo;nos ha llevado al Padre&rdquo;, &ldquo;ha re-creado la armon&iacute;a de la creaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>La segunda maravilla es la que el Se&ntilde;or hace ahora, es decir, reza por nosotros. &ldquo;Mientras nosotros rezamos aqu&iacute;, &Eacute;l reza por nosotros&rdquo;, &ldquo;por cada uno de nosotros&rdquo;, subray&oacute; <strong>Francisco<\/strong>: &ldquo;Ahora &ndash; dijo &ndash; vivo ante el Padre, intercede&rdquo;, para que la fe no decaiga. En efecto &ndash; a&ntilde;adi&oacute; &ndash; &ldquo;cu&aacute;ntas veces se pide a los sacerdotes que recen porque sabemos que la oraci&oacute;n del sacerdote tiene cierta fuerza, precisamente en el sacrificio de la Misa&rdquo;.<\/p>\n<p>La tercera maravilla ser&aacute; cuando Cristo volver&aacute;, pero esta vez no ser&aacute; con relaci&oacute;n al pecado, sino que ser&aacute; &ldquo;para hacer el Reino definitivo&rdquo;, cuando nos llevar&aacute; a todos con el Padre:<\/p>\n<p>&ldquo;Existe esta gran maravilla, este sacerdocio de Jes&uacute;s en tres etapas &ndash; aquella en la que perdona los pecados, una vez para siempre; aquella en la que intercede ahora por nosotros; y aquella que suceder&aacute; cuando &Eacute;l volver&aacute; &ndash; pero tambi&eacute;n est&aacute; lo contrario, &lsquo;la imperdonable blasfemia&rsquo;. Es duro escuchar decir a Jes&uacute;s estas cosas, pero &Eacute;l lo dice y si &Eacute;l lo dice es verdad. &lsquo;En verdad les digo: todo ser&aacute; perdonado a los hijos de los hombres &ndash; y nosotros sabemos que el Se&ntilde;or perdona todos si nosotros abrimos un poco el coraz&oacute;n. &iexcl;Todo! &ndash; los pecados y tambi&eacute;n todas las blasfemias que dir&aacute;n&nbsp; &ndash; &iexcl;tambi&eacute;n las blasfemias ser&aacute;n perdonadas! &ndash; pero quien habr&aacute; blasfemado contra el Esp&iacute;ritu Santo no ser&aacute; perdonado eternamente&rsquo;&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>La blasfemia imperdonable&rdquo; contra el Esp&iacute;ritu Santo<\/strong><\/p>\n<p>Para explicar esto, el <strong>Papa<\/strong> aludi&oacute; a la gran unci&oacute;n sacerdotal de Jes&uacute;s que hizo el Esp&iacute;ritu Santo en el seno de Mar&iacute;a, mientras los sacerdotes en la ceremonia de ordenaci&oacute;n son ungidos con el &oacute;leo:<\/p>\n<p>&ldquo;Tambi&eacute;n Jes&uacute;s, como Sumo Sacerdote recibi&oacute; esta unci&oacute;n. &iquest;Y cu&aacute;l fue la primera unci&oacute;n? La carne de Mar&iacute;a con la obra del Esp&iacute;ritu Santo. Y aquel que blasfema sobre esto, blasfema sobre el fundamento del amor de Dios, que es la redenci&oacute;n, la re-creaci&oacute;n; blasfema sobre el sacerdocio de Cristo. &lsquo;Pero &iexcl;qu&eacute; malo!, &iquest;el Se&ntilde;or no perdona?&rsquo; &ndash; &lsquo;&iexcl;No! &iexcl;El Se&ntilde;or perdona todo! Pero al que dice estas cosas se le cierra el perd&oacute;n. &iexcl;No quiere ser perdonado! &iexcl;No se deja perdonar!&rsquo;. Esto es lo feo de la blasfemia contra el Esp&iacute;ritu Santo: no dejarse perdonar, porque reniega la unci&oacute;n sacerdotal de Jes&uacute;s, que hizo el Esp&iacute;ritu Santo&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>No cerrar el coraz&oacute;n ante la maravilla del sacerdocio de Cristo<\/strong><\/p>\n<p>Al concluir, el <strong>Pont&iacute;fice<\/strong> volvi&oacute; a afrontar el tema de las grandes maravillas del sacerdocio de Cristo y de la &ldquo;imperdonable blasfemia&rdquo;, que es tal &ldquo;no porque el Se&ntilde;or no quiera perdonar todo, sino porque el que la comete est&aacute; tan cerrado que no se deja perdonar: la blasfemia contra esta maravilla de Jes&uacute;s&rdquo;:<\/p>\n<p>&ldquo;Hoy nos har&aacute; bien, durante la Misa, pensar que aqu&iacute;, en el altar, se hace memoria viva del primer sacerdocio de Jes&uacute;s, porque &Eacute;l estar&aacute; presente aqu&iacute;, cuando ofrece su vida por nosotros; tambi&eacute;n est&aacute; la memoria viva del segundo sacerdocio, porque &Eacute;l rezar&aacute; aqu&iacute;; y tambi&eacute;n, en esta Misa &ndash; lo diremos despu&eacute;s en el Padrenuestro &ndash; est&aacute; el tercer sacerdocio de Jes&uacute;s, cuando &Eacute;l volver&aacute;, nuestra esperanza de la gloria. En esta Misa pensemos en estas cosas bellas. Y pidamos al Se&ntilde;or la gracia de que nuestro coraz&oacute;n no se cierre jam&aacute;s, &iexcl;no se cierre jam&aacute;s! &ndash; pensemos en esta maravilla, en esta gran gratuidad&rdquo;.<\/p>\n<p>(Mar&iacute;a Fernanda Bernasconi &#8211; RV).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- Las grandes maravillas del sacerdocio de Cristo que se ha ofrecido a s&iacute; mismo, una vez para siempre, por el perd&oacute;n de los pecados, ahora intercede por nosotros ante el Padre y volver&aacute; para llevarnos con &Eacute;l. 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