{"id":11206,"date":"2017-01-24T07:05:03","date_gmt":"2017-01-24T12:05:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-mensaje-papa-francisco-por-la-51-jornada-mundial-de-las-comunicaciones\/"},"modified":"2017-01-24T07:05:03","modified_gmt":"2017-01-24T12:05:03","slug":"texto-mensaje-papa-francisco-por-la-51-jornada-mundial-de-las-comunicaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-mensaje-papa-francisco-por-la-51-jornada-mundial-de-las-comunicaciones\/","title":{"rendered":"TEXTO: Mensaje Papa Francisco por la 51 Jornada Mundial de las Comunicaciones"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 24 Ene. 17 (ACI).-<br \/>\n\tEl Vaticano ha dado a conocer el Mensaje del Papa Francisco con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se celebrar&aacute; el domingo 28 de mayo, Solemnidad de la Ascensi&oacute;n del Se&ntilde;or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Pont&iacute;fice pide en el texto &ldquo;una comunicaci&oacute;n constructiva que, rechazando los prejuicios contra los dem&aacute;s, fomente una cultura del encuentro que ayude a mirar la realidad con aut&eacute;ntica confianza&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo del mensaje:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&laquo;No temas, que yo estoy contigo&raquo; (Is 43,5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tComunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tGracias al desarrollo tecnol&oacute;gico, el acceso a los medios de comunicaci&oacute;n es tal que much&iacute;simos individuos tienen la posibilidad de compartir inmediatamente noticias y de difundirlas de manera capilar. Estas noticias pueden ser bonitas o feas, verdaderas o falsas. Nuestros padres en la fe ya hablaban de la mente humana como de una piedra de molino que, movida por el agua, no se puede detener. Sin embargo, quien se encarga del molino tiene la posibilidad de decidir si moler trigo o ciza&ntilde;a. La mente del hombre est&aacute; siempre en acci&oacute;n y no puede dejar de &laquo;moler&raquo; lo que recibe, pero est&aacute; en nosotros decidir qu&eacute; material le ofrecemos. (cf. Casiano el Romano, Carta a Leoncio Igumeno).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMe gustar&iacute;a con este mensaje llegar y animar a todos los que, tanto en el &aacute;mbito profesional como en el de las relaciones personales, &laquo;muelen&raquo; cada d&iacute;a mucha informaci&oacute;n para ofrecer un pan tierno y bueno a todos los que se alimentan de los frutos de su comunicaci&oacute;n. Quisiera exhortar a todos a una comunicaci&oacute;n constructiva que, rechazando los prejuicios contra los dem&aacute;s, fomente una cultura del encuentro que ayude a mirar la realidad con aut&eacute;ntica confianza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCreo que es necesario romper el c&iacute;rculo vicioso de la angustia y frenar la espiral del miedo, fruto de esa costumbre de centrarse en las &laquo;malas noticias&raquo; (guerras, terrorismo, esc&aacute;ndalos y cualquier tipo de frustraci&oacute;n en el acontecer humano). Ciertamente, no se trata de favorecer una desinformaci&oacute;n en la que se ignore el drama del sufrimiento, ni de caer en un optimismo ingenuo que no se deja afectar por el esc&aacute;ndalo del mal. Quisiera, por el contrario, que todos tratemos de superar ese sentimiento de disgusto y de resignaci&oacute;n que con frecuencia se apodera de nosotros, arroj&aacute;ndonos en la apat&iacute;a, generando miedos o d&aacute;ndonos la impresi&oacute;n de que no se puede frenar el mal. Adem&aacute;s, en un sistema comunicativo donde reina la l&oacute;gica seg&uacute;n la cual para que una noticia sea buena ha de causar un impacto, y donde f&aacute;cilmente se hace espect&aacute;culo del drama del dolor y del misterio del mal, se puede caer en la tentaci&oacute;n de adormecer la propia conciencia o de caer en la desesperaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor lo tanto, quisiera contribuir a la b&uacute;squeda de un estilo comunicativo abierto y creativo, que no d&eacute; todo el protagonismo al mal, sino que trate de mostrar las posibles soluciones, favoreciendo una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia. Invito a todos a ofrecer a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo narraciones marcadas por la l&oacute;gica de la &laquo;buena noticia&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa buena noticia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa vida del hombre no es s&oacute;lo una cr&oacute;nica as&eacute;ptica de acontecimientos, sino que es historia, una historia que espera ser narrada mediante la elecci&oacute;n de una clave interpretativa que sepa seleccionar y recoger los datos m&aacute;s importantes. La realidad, en s&iacute; misma, no tiene un significado un&iacute;voco. Todo depende de la mirada con la cual es percibida, del &laquo;cristal&raquo; con el que decidimos mirarla: cambiando las lentes, tambi&eacute;n la realidad se nos presenta distinta. Entonces, &iquest;qu&eacute; hacer para leer la realidad con &laquo;las lentes&raquo; adecuadas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara los cristianos, las lentes que nos permiten descifrar la realidad no pueden ser otras que las de la buena noticia, partiendo de la &laquo;Buena Nueva&raquo; por excelencia: el &laquo;Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios&raquo; (Mc 1,1). Con estas palabras comienza el evangelista Marcos su narraci&oacute;n, anunciando la &laquo;buena noticia&raquo; que se refiere a Jes&uacute;s, pero m&aacute;s que una informaci&oacute;n sobre Jes&uacute;s, se trata de la buena noticia que es Jes&uacute;s mismo. En efecto, leyendo las p&aacute;ginas del Evangelio se descubre que el t&iacute;tulo de la obra corresponde a su contenido y, sobre todo, que ese contenido es la persona misma de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEsta buena noticia, que es Jes&uacute;s mismo, no es buena porque est&eacute; exenta de sufrimiento, sino porque contempla el sufrimiento en una perspectiva m&aacute;s amplia, como parte integrante de su amor por el Padre y por la humanidad. En Cristo, Dios se ha hecho solidario con cualquier situaci&oacute;n humana, revel&aacute;ndonos que no estamos solos, porque tenemos un Padre que nunca olvida a sus hijos. &laquo;No temas, que yo estoy contigo&raquo; (Is 43,5): es la palabra consoladora de un Dios que se implica desde siempre en la historia de su pueblo. Con esta promesa: &laquo;estoy contigo&raquo;, Dios asume, en su Hijo amado, toda nuestra debilidad hasta morir como nosotros. En &Eacute;l tambi&eacute;n las tinieblas y la muerte se hacen lugar de comuni&oacute;n con la Luz y la Vida. Precisamente aqu&iacute;, en el lugar donde la vida experimenta la amargura del fracaso, nace una esperanza al alcance de todos. Se trata de una esperanza que no defrauda ?porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones (cf. Rm 5,5)? y que hace que la vida nueva brote como la planta que crece de la semilla enterrada. Bajo esta luz, cada nuevo drama que sucede en la historia del mundo se convierte tambi&eacute;n en el escenario para una posible buena noticia, desde el momento en que el amor logra encontrar siempre el camino de la proximidad y suscita corazones capaces de conmoverse, rostros capaces de no desmoronarse, manos listas para construir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa confianza en la semilla del Reino<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara iniciar a sus disc&iacute;pulos y a la multitud en esta mentalidad evang&eacute;lica, y entregarles &laquo;las gafas&raquo; adecuadas con las que acercarse a la l&oacute;gica del amor que muere y resucita, Jes&uacute;s recurr&iacute;a a las par&aacute;bolas, en las que el Reino de Dios se compara, a menudo, con la semilla que desata su fuerza vital justo cuando muere en la tierra (cf. Mc 4,1-34). Recurrir a im&aacute;genes y met&aacute;foras para comunicar la humilde potencia del Reino, no es un manera de restarle importancia y urgencia, sino una forma misericordiosa para dejar a quien escucha el &laquo;espacio&raquo; de libertad para acogerla y referirla incluso a s&iacute; mismo. Adem&aacute;s, es el camino privilegiado para expresar la inmensa dignidad del misterio pascual, dejando que sean las im&aacute;genes ?m&aacute;s que los conceptos? las que comuniquen la parad&oacute;jica belleza de la vida nueva en Cristo, donde las hostilidades y la cruz no impiden, sino que cumplen la salvaci&oacute;n de Dios, donde la debilidad es m&aacute;s fuerte que toda potencia humana, donde el fracaso puede ser el preludio del cumplimiento m&aacute;s grande de todas las cosas en el amor. En efecto, as&iacute; es como madura y se profundiza la esperanza del Reino de Dios: &laquo;Como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de d&iacute;a, el grano brota y crece&raquo; (Mc 4,26-27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Reino de Dios est&aacute; ya entre nosotros, como una semilla oculta a una mirada superficial y cuyo crecimiento tiene lugar en el silencio. Quien tiene los ojos l&iacute;mpidos por la gracia del Esp&iacute;ritu Santo lo ve brotar y no deja que la ciza&ntilde;a, que siempre est&aacute; presente, le robe la alegr&iacute;a del Reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLos horizontes del Esp&iacute;ritu<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa esperanza fundada sobre la buena noticia que es Jes&uacute;s nos hace elevar la mirada y nos impulsa a contemplarlo en el marco lit&uacute;rgico de la fiesta de la Ascensi&oacute;n. Aunque parece que el Se&ntilde;or se aleja de nosotros, en realidad, se ensanchan los horizontes de la esperanza. En efecto, en Cristo, que eleva nuestra humanidad hasta el Cielo, cada hombre y cada mujer puede tener la plena libertad de &laquo;entrar en el santuario en virtud de la sangre de Jes&uacute;s, por este camino nuevo y vivo, inaugurado por &eacute;l para nosotros, a trav&eacute;s del velo, es decir, de su propia carne&raquo; (Hb 10,19-20). Por medio de &laquo;la fuerza del Esp&iacute;ritu Santo&raquo; podemos ser &laquo;testigos&raquo; y comunicadores de una humanidad nueva, redimida, &laquo;hasta los confines de la tierra&raquo; (cf. Hb 1,7-8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa confianza en la semilla del Reino de Dios y en la l&oacute;gica de la Pascua configura tambi&eacute;n nuestra manera de comunicar. Esa confianza nos hace capaces de trabajar ?en las m&uacute;ltiples formas en que se lleva a cabo hoy la comunicaci&oacute;n? con la convicci&oacute;n de que es posible descubrir e iluminar la buena noticia presente en la realidad de cada historia y en el rostro de cada persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQuien se deja guiar con fe por el Esp&iacute;ritu Santo es capaz de discernir en cada acontecimiento lo que ocurre entre Dios y la humanidad, reconociendo c&oacute;mo &eacute;l mismo, en el escenario dram&aacute;tico de este mundo, est&aacute; tejiendo la trama de una historia de salvaci&oacute;n. El hilo con el que se teje esta historia sacra es la esperanza y su tejedor no es otro que el Esp&iacute;ritu Consolador. La esperanza es la m&aacute;s humilde de las virtudes, porque permanece escondida en los pliegues de la vida, pero es similar a la levadura que hace fermentar toda la masa. Nosotros la alimentamos leyendo de nuevo la Buena Nueva, ese Evangelio que ha sido muchas veces &laquo;reeditado&raquo; en las vidas de los santos, hombres y mujeres convertidos en iconos del amor de Dios. Tambi&eacute;n hoy el Esp&iacute;ritu siembra en nosotros el deseo del Reino, a trav&eacute;s de muchos &laquo;canales&raquo; vivientes, a trav&eacute;s de las personas que se dejan conducir por la Buena Nueva en medio del drama de la historia, y son como faros en la oscuridad de este mundo, que iluminan el camino y abren nuevos senderos de confianza y esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tVaticano, 24 de enero de 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFRANCISCUS<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 24 Ene. 17 (ACI).- El Vaticano ha dado a conocer el Mensaje del Papa Francisco con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se celebrar&aacute; el domingo 28 de mayo, Solemnidad de la Ascensi&oacute;n del Se&ntilde;or. El Pont&iacute;fice pide en el texto &ldquo;una comunicaci&oacute;n constructiva que, rechazando los prejuicios contra los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-mensaje-papa-francisco-por-la-51-jornada-mundial-de-las-comunicaciones\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEXTO: Mensaje Papa Francisco por la 51 Jornada Mundial de las Comunicaciones\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11206","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11206"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11206\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}