{"id":11244,"date":"2017-01-25T07:05:03","date_gmt":"2017-01-25T12:05:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-del-papa-francisco-sobre-no-poner-condiciones-a-dios\/"},"modified":"2017-01-25T07:05:03","modified_gmt":"2017-01-25T12:05:03","slug":"texto-catequesis-del-papa-francisco-sobre-no-poner-condiciones-a-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-del-papa-francisco-sobre-no-poner-condiciones-a-dios\/","title":{"rendered":"TEXTO: Catequesis del Papa Francisco sobre no poner condiciones a Dios"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 25 Ene. 17 (ACI).-<br \/>\n\tEn una nueva catequesis sobre la esperanza en la Audiencia General del mi&eacute;rcoles, el Papa Francisco propuso la historia de Judith y explic&oacute; c&oacute;mo su valent&iacute;a ayud&oacute; al pueblo de Israel a confiar en Dios.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&quot;No pongamos jam&aacute;s condiciones a Dios y dejemos en cambio que la esperanza venza nuestros temores. Confiar en Dios quiere decir entrar en sus designios sin ninguna pretensi&oacute;n, tambi&eacute;n aceptando que su salvaci&oacute;n y su ayuda lleguen a nosotros de modos distintos a nuestras expectativas&quot;, dijo el Pont&iacute;fice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQueridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEntre las figuras de las mujeres que el Antiguo Testamento nos presenta, resalta aquella de una gran hero&iacute;na del pueblo: Judit. El Libro b&iacute;blico que lleva su nombre narra la grandiosa campa&ntilde;a militar del rey Nabucodonosor, el cual, reinando en N&iacute;nive, expande los l&iacute;mites del imperio derrotando y conquistando a todos los pueblos de su alrededor. El lector entiende que se encuentra ante un gran e invencible enemigo que est&aacute; sembrando muerte y destrucci&oacute;n y que llega hasta la Tierra Prometida, poniendo en peligro la vida de los hijos de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl ej&eacute;rcito de Nabucodonosor, de hecho, bajo la gu&iacute;a del general Holofernes, siti&oacute; una ciudad de Judea, Betulia, cortando las reservas de agua y debilitando as&iacute; la resistencia de la poblaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa situaci&oacute;n se vuelve dram&aacute;tica, al punto que los habitantes de la ciudad se dirigen a los ancianos pidiendo rendirse ante los enemigos. Sus palabras son desesperadas: &laquo;Ya no hay nadie que pueda auxiliarnos, porque Dios nos ha puesto en manos de esa gente para que desfallezcamos de sed ante sus ojos y seamos totalmente destruidos. Han llegado a decir esto: &ldquo;Dios nos ha abandonado&rdquo;; la desesperaci&oacute;n era grande en esa gente. Ll&aacute;menlos ahora mismo y entreguen la ciudad como bot&iacute;n a Holofernes y a todo su ej&eacute;rcito&raquo; (Jdt 7,25-26). El fin parece inevitable, la capacidad de confiar en Dios se ha terminado &ndash; la capacidad de confiar en Dios se ha terminado. Y cuantas veces nosotros llegamos a situaciones extremas donde no sentimos ni siquiera la capacidad de tener confianza en el Se&ntilde;or. Es una fea tentaci&oacute;n. Y, parad&oacute;jicamente, parece que, para huir de la muerte, no queda m&aacute;s que entregarse en manos de quien asesina. Ellos saben que estos soldados entraran a saquear la ciudad, tomar a las mujeres como esclavas y luego matar a todos los dem&aacute;s. Esto es justamente &ldquo;lo extremo&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY ante tanta desesperaci&oacute;n, el jefe del pueblo intenta proponer un motivo de esperanza: resistir todav&iacute;a cinco d&iacute;as, esperando la intervenci&oacute;n salv&iacute;fica de Dios. Pero es una esperanza d&eacute;bil, que les hace concluir: &laquo;Si transcurridos estos d&iacute;as, no nos llega ning&uacute;n auxilio, entonces obrar&eacute; como ustedes dicen&raquo; (7,31). Pobre hombre: no ten&iacute;a salida. Cinco d&iacute;as les son concedidos a Dios &ndash; y est&aacute; aqu&iacute; el pecado &ndash; cinco d&iacute;as les son concedidos a Dios para intervenir; cinco d&iacute;as de espera, pero ya con la perspectiva del final. Conceden cinco d&iacute;as a Dios para salvarlos, pero saben que no tienen confianza, esperan lo peor. En realidad, ninguno m&aacute;s, entre el pueblo, es todav&iacute;a capaz de esperar. Estaban desesperados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs en esta situaci&oacute;n aparece en escena Judit. Viuda, mujer de gran belleza y sabidur&iacute;a, ella habla al pueblo con el lenguaje de la fe. Valiente, reprocha en la cara al pueblo diciendo: &laquo;Ustedes ponen a prueba al Se&ntilde;or todopoderoso, [&hellip;]. No, hermanos; cu&iacute;dense de provocar la ira del Se&ntilde;or, nuestro Dios. Porque si &eacute;l no quiere venir a ayudarnos en el t&eacute;rmino de cinco d&iacute;as, tiene poder para protegernos cuando &eacute;l quiera o para destruirnos ante nuestros enemigos. [&hellip;]. Por lo tanto, invoquemos su ayuda, esperando pacientemente su salvaci&oacute;n, y &eacute;l nos escuchar&aacute; si esa es su voluntad&raquo; (8,13.14-15.17). Es el lenguaje de la esperanza. Toquemos la puerta del coraz&oacute;n de Dios, &Eacute;l es Padre, &Eacute;l puede salvarnos. Esta mujer, viuda, arriesga de quedar mal ante los dem&aacute;s. &iexcl;Pero es valiente! &iexcl;Va adelante! Esta es mi opini&oacute;n: las mujeres son m&aacute;s valientes que los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY con la fuerza de un profeta, Judit convoca a los hombres de su pueblo para conducirlos a la confianza en Dios; con la mirada de un profeta, ella ve m&aacute;s all&aacute; del estrecho horizonte propuesto por los jefes y del miedo que lo hace a&uacute;n m&aacute;s limitado. Dios actuar&aacute; ciertamente &ndash; ella lo afirma &ndash; mientras la propuesta de los cinco d&iacute;as de espera es un modo para tentarlo y para someterse a su voluntad. El Se&ntilde;or es Dios de salvaci&oacute;n &ndash; y ella lo cree &ndash;, cualquier forma esa tome. Es salvaci&oacute;n librar de los enemigos y hacer vivir, pero, en sus planes impenetrables, puede ser salvaci&oacute;n tambi&eacute;n entregar a la muerte. Mujer de fe, ella lo sabe. Luego conocemos el final, como termin&oacute; la historia: Dios salva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQueridos hermanos y hermanas, no pongamos jam&aacute;s condiciones a Dios y dejemos en cambio que la esperanza venza nuestros temores. Confiar en Dios quiere decir entrar en sus designios sin ninguna pretensi&oacute;n, tambi&eacute;n aceptando que su salvaci&oacute;n y su ayuda lleguen a nosotros de modos distintos a nuestras expectativas. Nosotros pedimos al Se&ntilde;or vida, salud, afectos, felicidad; y es justo hacerlo, pero con la conciencia que Dios sabe traer vida tambi&eacute;n de la muerte, que se puede experimentar la paz tambi&eacute;n en la enfermedad, y que puede haber serenidad tambi&eacute;n en la soledad y alegr&iacute;a tambi&eacute;n en el llanto. No somos nosotros los que podemos ense&ntilde;ar a Dios aquello que debe hacer, de lo que nosotros tenemos necesidad. &Eacute;l lo sabe mejor que nosotros, y debemos confiar, porque sus v&iacute;as y sus pensamientos son distintos a los nuestros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl camino que Judit nos indica es aquel de la confianza, de la espera en la paz, de la oraci&oacute;n y de la obediencia. Es el camino de la esperanza. Sin f&aacute;ciles resignaciones, haciendo todo lo que est&aacute; en nuestras posibilidades, pero siempre permaneciendo en el surco de la voluntad del Se&ntilde;or, porque &ndash; lo sabemos &ndash; ha orado mucho, ha hablado al pueblo y despu&eacute;s, valerosa, se ha ido, ha buscado el modo para acercarse al jefe del ej&eacute;rcito y ha logrado cortarle la cabeza, decapitarlo. Es valiente en la fe y en las obras. Y busca siempre al Se&ntilde;or. Judit, de hecho, tiene un plan, lo act&uacute;a con suceso y lleva al pueblo a la victoria, pero siempre en la actitud de fe de quien todo acepta de la mano de Dios, segura de su bondad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAs&iacute;, una mujer llena de fe y de valent&iacute;a devuelve la fuerza a su pueblo en peligro mortal y lo conduce sobre la v&iacute;a de la esperanza, indic&aacute;ndolo tambi&eacute;n a nosotros. Y nosotros, si hacemos un poco de memoria, cu&aacute;ntas veces hemos escuchado palabras sabias, valientes, de personas humildes, de mujeres humildes que uno piensa que &ndash; sin despreciarlas &ndash; fueran ignorantes. Pero son palabras de la sabidur&iacute;a de Dios. Las palabras de las abuelas. Cuantas veces las abuelas saben decir la palabra justa, la palabra de esperanza, porque tienen la experiencia de la vida, han sufrido mucho, se han encomendado a Dios y el Se&ntilde;or les da este don de darnos consejos de esperanza. Y, recorriendo esas v&iacute;as, ser&aacute; alegr&iacute;a y luz pascual encomendarse al Se&ntilde;or con las palabras de Jes&uacute;s:&nbsp;&laquo;Padre, si quieres, aleja de m&iacute; este c&aacute;liz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya&raquo; (Lc 22,42). Y esta es la oraci&oacute;n de la sabidur&iacute;a, de la confianza y de la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tPapa Francisco: No somos qui&eacute;nes para decirle a Dios lo que debe hacer https:\/\/t.co\/yNxGD1vbwq<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 25 de enero de 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 25 Ene. 17 (ACI).- En una nueva catequesis sobre la esperanza en la Audiencia General del mi&eacute;rcoles, el Papa Francisco propuso la historia de Judith y explic&oacute; c&oacute;mo su valent&iacute;a ayud&oacute; al pueblo de Israel a confiar en Dios.&nbsp; &quot;No pongamos jam&aacute;s condiciones a Dios y dejemos en cambio que la esperanza venza nuestros &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-del-papa-francisco-sobre-no-poner-condiciones-a-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEXTO: Catequesis del Papa Francisco sobre no poner condiciones a Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11244","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11244"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11244\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}