{"id":11401,"date":"2017-01-30T05:40:04","date_gmt":"2017-01-30T10:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/previsiones-de-la-semana-del-31-de-enero-al-6-de-febrero\/"},"modified":"2017-01-30T05:40:04","modified_gmt":"2017-01-30T10:40:04","slug":"previsiones-de-la-semana-del-31-de-enero-al-6-de-febrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/previsiones-de-la-semana-del-31-de-enero-al-6-de-febrero\/","title":{"rendered":"Previsiones de la semana del 31 de enero al 6 de febrero"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/01\/22\/ANSA1135985_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9473430\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00567811.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;El pobre de esp&iacute;ritu es aquel que ha asumido los sentimientos y las actitudes de los pobres que en su condici&oacute;n no se rebelan, sino saben ser humildes, d&oacute;ciles, disponibles a la gracia de Dios&rdquo;, lo dijo el Papa Francisco a los fieles y peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro para rezar la oraci&oacute;n mariana del &Aacute;ngelus del &uacute;ltimo domingo de enero, IV Domingo del Tiempo Ordinario y Jornada Mundial de oraci&oacute;n por la paz en Tierra Santa.<\/p>\n<p>En sus palabras antes de la oraci&oacute;n dominical, el Santo Padre reflexion&oacute; sobre el llamado &ldquo;Serm&oacute;n de la monta&ntilde;a&rdquo; que la liturgia toma del Evangelio de San Mateo. Este gran discurso, se&ntilde;al&oacute; el Pont&iacute;fice, &ldquo;es la magna charta del Nuevo Testamento. Donde Jes&uacute;s manifiesta la voluntad de Dios de llevar a los hombres a la felicidad&rdquo;.<\/p>\n<p>Justamente, precis&oacute; el Obispo de Roma, la predicaci&oacute;n de Jes&uacute;s sigue un camino particular, &ldquo;comienza con el t&eacute;rmino &lsquo;bienaventurados&rsquo;, es decir, felices; y prosigue con la indicaci&oacute;n de la condici&oacute;n para alcanzar esta felicidad; y concluye haciendo una promesa&rdquo;. El motivo de la bienaventuranza, es decir, de la felicidad, subray&oacute; el Papa Francisco, no est&aacute; en la condici&oacute;n pedida, sino en la sucesiva promesa, de recibirlo con fe como don de Dios. &ldquo;No es un mecanismo autom&aacute;tico, sino un camino de vida de seguimiento del Se&ntilde;or &ndash; precis&oacute; el Papa &ndash; por la cual, la realidad de dificultad y de aflicci&oacute;n es vista en una perspectiva nueva y experimentada seg&uacute;n la conversi&oacute;n que se act&uacute;a&rdquo;. En este sentido para ser bienaventurado, se necesita ante todo convertirse, para as&iacute; estar en grado de apreciar y vivir los dones de Dios.<\/p>\n<p>Meditando sobre primera bienaventuranza: &laquo;Felices los pobres de esp&iacute;ritu, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos&raquo;, el Santo Padre se&ntilde;al&oacute; que, &ldquo;el pobre de esp&iacute;ritu es aquel que ha asumido los sentimientos y las actitudes de los pobres que en su condici&oacute;n no se rebelan, sino saben ser humildes, d&oacute;ciles, disponibles a la gracia de Dios&rdquo;. En este sentido, la felicidad de los pobres de esp&iacute;ritu tiene una doble dimensi&oacute;n: una en relaci&oacute;n a los bienes y otra en relaci&oacute;n a Dios. &ldquo;El pobre de esp&iacute;ritu &ndash; dijo el Pont&iacute;fice &ndash; es el cristiano que no conf&iacute;a en s&iacute; mismo, en sus riquezas materiales, no se obstina en sus propias opiniones, sino escucha con respeto y sigue con gusto las decisiones de los dem&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>Texto y audio completo de las palabras del Papa Francisco en el &Aacute;ngelus<\/strong><\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9474128\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00567816.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>La liturgia de este domingo nos hace meditar sobre las Bienaventuranzas (Cfr. Mt 5,1-12a), que abren el gran discurso llamado el &ldquo;de la monta&ntilde;a&rdquo;, la &ldquo;magna charta&rdquo; del Nuevo Testamento. Jes&uacute;s manifiesta la voluntad de Dios de llevar a los hombres a la felicidad. Este mensaje estaba ya presente en la predicaci&oacute;n de los profetas: Dios est&aacute; cerca de los pobres y de los oprimidos y los libera de cuantos los maltratan. Pero en esta predicaci&oacute;n, Jes&uacute;s sigue un camino particular: comienza con el t&eacute;rmino &ldquo;bienaventurados&rdquo;, es decir, felices; prosigue con la indicaci&oacute;n de la condici&oacute;n para ser ello; y concluye haciendo una promesa. El motivo de la bienaventuranza, es decir, de la felicidad, no est&aacute; en la condici&oacute;n pedida &ndash; &laquo;pobres de esp&iacute;ritu&raquo;, &laquo;afligidos&raquo;, &laquo;los que tienen hambre y sed de justicia&raquo;, &laquo;perseguidos&raquo;&hellip; &ndash; sino en la sucesiva promesa, de recibirlo con fe como don de Dios. Se parte de la condici&oacute;n de dificultad para abrirse al don de Dios y acceder al mundo nuevo, el &laquo;reino&raquo; anunciado por Jes&uacute;s. No es un mecanismo autom&aacute;tico, sino un camino de vida de seguimiento del Se&ntilde;or, por la cual la realidad de dificultad y de aflicci&oacute;n es vista en una perspectiva nueva y experimentada seg&uacute;n la conversi&oacute;n que se act&uacute;a. No se es bienaventurado si no se ha convertido, en grado de apreciar y vivir los dones de Dios.<\/p>\n<p>Me detengo en la primera bienaventuranza: &laquo;Felices los pobres de esp&iacute;ritu, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos&raquo; (v. 4). El pobre de esp&iacute;ritu es aquel que ha asumido los sentimientos y las actitudes de los pobres que en su condici&oacute;n no se rebelan, sino saben ser humildes, d&oacute;ciles, disponibles a la gracia de Dios. La felicidad de los pobres &ndash; de los pobres de esp&iacute;ritu &ndash; tiene una doble dimensi&oacute;n: en relaci&oacute;n a los bienes y en relaci&oacute;n a Dios. En relaci&oacute;n a los bienes, a los bienes materiales, esta pobreza de esp&iacute;ritu es sobriedad: no necesariamente renuncia, sino capacidad de gustar lo esencial, de compartir; capacidad de renovar cada d&iacute;a la maravilla por la bondad de las cosas, sin opacarse en el consumo voraz. M&aacute;s tengo, m&aacute;s quiero; m&aacute;s tengo, m&aacute;s quiero: este es el consumo voraz. Y esto mata el alma. Y el hombre o la mujer que hacen esto, que tienen esta actitud &ldquo;m&aacute;s tengo, m&aacute;s quiero&rdquo;, no son felices y no llegaran a la felicidad. En relaci&oacute;n a Dios es alabanza y reconocimiento que el mundo es bendici&oacute;n y que en su origen est&aacute; el amor creador del Padre. Pero es tambi&eacute;n apertura a &Eacute;l, docilidad a su se&ntilde;or&iacute;a: &iexcl;&Eacute;l es el Se&ntilde;or, es &Eacute;l el grande, yo no soy grande porque tengo muchas cosas! Es &Eacute;l el que ha querido el mundo para todos los hombres y lo ha querido para que los hombres sean felices.<\/p>\n<p>El pobre de esp&iacute;ritu es el cristiano que no conf&iacute;a en s&iacute; mismo, en sus riquezas materiales, no se obstina en sus propias opiniones, sino escucha con respeto y sigue con gusto las decisiones de los dem&aacute;s. &iexcl;Si en nuestras comunidades existieran m&aacute;s pobres de esp&iacute;ritu, existir&iacute;an menos divisiones, contrastes y pol&eacute;micas! La humildad, como la caridad, es una virtud esencial para la convivencia en las comunidades cristianas. Los pobres, en este sentido evang&eacute;lico, se presentan como aquellos que tienen despierta la meta del Reino de los cielos, haciendo entrever que &eacute;ste es anticipado en germen en la comunidad fraterna, que prefiere el compartir al poseer. Esto quisiera subrayarlo: preferir el compartir al poseer. Siempre tener el coraz&oacute;n y las manos as&iacute;, no as&iacute;. Cuando el coraz&oacute;n es as&iacute;, es un coraz&oacute;n cerrado: que ni siquiera sabe c&oacute;mo amar. Cuando el coraz&oacute;n es as&iacute;, va por el camino del amor.<\/p>\n<p>La Virgen Mar&iacute;a, modelo y primicia de los pobres de esp&iacute;ritu porque totalmente d&oacute;cil a la voluntad del Se&ntilde;or, nos ayude a abandonarnos a Dios, rico en misericordia, para que nos colme de sus dones, especialmente de la abundancia de su perd&oacute;n.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;El pobre de esp&iacute;ritu es aquel que ha asumido los sentimientos y las actitudes de los pobres que en su condici&oacute;n no se rebelan, sino saben ser humildes, d&oacute;ciles, disponibles a la gracia de Dios&rdquo;, lo dijo el Papa Francisco a los fieles y peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro para rezar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/previsiones-de-la-semana-del-31-de-enero-al-6-de-febrero\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPrevisiones de la semana del 31 de enero al 6 de febrero\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11401","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11401"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11401\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11401"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}