{"id":11438,"date":"2017-01-31T06:05:02","date_gmt":"2017-01-31T11:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-francisco-invita-a-experimentar-el-estupor-que-produce-el-encuentro-con-jesus\/"},"modified":"2017-01-31T06:05:02","modified_gmt":"2017-01-31T11:05:02","slug":"papa-francisco-invita-a-experimentar-el-estupor-que-produce-el-encuentro-con-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-francisco-invita-a-experimentar-el-estupor-que-produce-el-encuentro-con-jesus\/","title":{"rendered":"Papa Francisco invita a experimentar el estupor que produce el encuentro con Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 31 Ene. 17 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco invit&oacute; a los cristianos a dejarse sorprender por el encuentro con Jes&uacute;s, a experimentar el estupor que produce en nosotros el ver a Jes&uacute;s con su mirada fija en nuestros problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Santo Padre, durante la homil&iacute;a de la Misa celebrada en la Casa Santa Marta, coment&oacute; el Evangelio de San Marcos de hoy, en el que se recogen dos milagros de Jes&uacute;s. Por un lado, la resurrecci&oacute;n de la hija de Jairo, uno de los jefes de la sinagoga. Por otro lado, la curaci&oacute;n de la hemorro&iacute;sa, la mujer anciana que padec&iacute;a flujo de sangre desde hac&iacute;a doce a&ntilde;os y que se cur&oacute; al tocar el manto de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEstos dos ejemplos, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, ilustran la importancia que el Se&ntilde;or da a nuestros problemas: los grandes y los peque&ntilde;os. &ldquo;La mirada de Jes&uacute;s se dirige tanto a los problemas grandes como a los peque&ntilde;os. As&iacute; mira Jes&uacute;s: nos mira a todos, a cada uno de nosotros. Dirige la mirada hacia nuestros grandes problemas, hacia nuestras grandes alegr&iacute;as, y mira tambi&eacute;n nuestras cosas peque&ntilde;as. Porque es cercano a nosotros. Jes&uacute;s no tiene miedo de las cosas grandes, y tambi&eacute;n tiene en cuenta las peque&ntilde;as. As&iacute; nos mira Jes&uacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFrancisco record&oacute; que Jes&uacute;s &ldquo;estaba siempre en medio de la multitud. No iba con una guardia que le hiciera de escolta con el objetivo de que no le tocasen. No. &Eacute;l se quedaba con la gente y la gente se acercaba a &Eacute;l. Cada vez que Jes&uacute;s sal&iacute;a al encuentro de la gente, la multitud aumentaba. &Eacute;l no buscaba la popularidad. Buscaba otra cosa: buscaba a la gente. La gente se le acercaba: la gente ten&iacute;a los ojos fijos en &Eacute;l, y &Eacute;l ten&iacute;a los ojos fijos en la gente, en cada una de las personas. Esta es la particularidad de la mirada de Jes&uacute;s. Jes&uacute;s no masifica a la gente: Jes&uacute;s mira a cada uno&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Santo Padre anim&oacute; a no tener miedo de cruzar nuestra mirada con la de Jes&uacute;s: &ldquo;Avanzo, camino delante, fijo la mirada en Jes&uacute;s y, &iquest;qu&eacute; es lo que encuentro? &iexcl;Que &Eacute;l ha fijado su mirada en m&iacute;! Y eso me hace sentir un gran estupor. Es el estupor del encuentro con Jes&uacute;s. &iexcl;Pero no tengamos miedo! No tengamos miedo, al igual que no tuvo miedo aquella mujer anciana de tocar su manto. &iexcl;No tengamos miedo! Corramos por ese camino, con la mirada siempre fija en Jes&uacute;s y nos encontraremos con esa bella sorpresa: Nos llenar&aacute; de estupor porque el mismo Jes&uacute;s ha fijado su mirada en m&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEvangelio comentado por el Papa Francisco:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMarcos 5:21-43<br \/>\n\t21 Jes&uacute;s pas&oacute; de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomer&oacute; junto a &eacute;l mucha gente; &eacute;l estaba a la orilla del mar.<br \/>\n\t22 Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies,<br \/>\n\t23 y le suplica con insistencia diciendo: &laquo;Mi hija est&aacute; a punto de morir; ven, imp&oacute;n tus manos sobre ella, para que se salve y viva.&raquo;<br \/>\n\t24 Y se fue con &eacute;l. Le segu&iacute;a un gran gent&iacute;o que le oprim&iacute;a.<br \/>\n\t25 Entonces, una mujer que padec&iacute;a flujo de sangre desde hac&iacute;a doce a&ntilde;os,<br \/>\n\t26 y que hab&iacute;a sufrido mucho con muchos m&eacute;dicos y hab&iacute;a gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor,<br \/>\n\t27 habiendo o&iacute;do lo que se dec&iacute;a de Jes&uacute;s, se acerc&oacute; por detr&aacute;s entre la gente y toc&oacute; su manto.<br \/>\n\t28 Pues dec&iacute;a: &laquo;Si logro tocar aunque s&oacute;lo sea sus vestidos, me salvar&eacute;.&raquo;<br \/>\n\t29 Inmediatamente se le sec&oacute; la fuente de sangre y sinti&oacute; en su cuerpo que quedaba sana del mal.<br \/>\n\t30 Al instante, Jes&uacute;s, d&aacute;ndose cuenta de la fuerza que hab&iacute;a salido de &eacute;l, se volvi&oacute; entre la gente y dec&iacute;a: &laquo;&iquest;Qui&eacute;n me ha tocado los vestidos?&raquo;<br \/>\n\t31 Sus disc&iacute;pulos le contestaron: &laquo;Est&aacute;s viendo que la gente te oprime y preguntas: &quot;&iquest;Qui&eacute;n me ha tocado?&quot;&raquo;<br \/>\n\t32 Pero &eacute;l miraba a su alrededor para descubrir a la que lo hab&iacute;a hecho.<br \/>\n\t33 Entonces, la mujer, viendo lo que le hab&iacute;a sucedido, se acerc&oacute; atemorizada y temblorosa, se postr&oacute; ante &eacute;l y le cont&oacute; toda la verdad.<br \/>\n\t34 El le dijo: &laquo;Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.&raquo;<br \/>\n\t35 Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos dicendo: &laquo;Tu hija ha muerto; &iquest;a qu&eacute; molestar ya al Maestro?&raquo;<br \/>\n\t36 Jes&uacute;s que oy&oacute; lo que hab&iacute;an dicho, dice al jefe de la sinagoga: &laquo;No temas; solamente ten fe.&raquo;<br \/>\n\t37 Y no permiti&oacute; que nadie le acompa&ntilde;ara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.<br \/>\n\t38 Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos.<br \/>\n\t39 Entra y les dice: &laquo;&iquest;Por qu&eacute; alborot&aacute;is y llor&aacute;is? La ni&ntilde;a no ha muerto; est&aacute; dormida.&raquo;<br \/>\n\t40 Y se burlaban de &eacute;l. Pero &eacute;l despu&eacute;s de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la ni&ntilde;a, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la ni&ntilde;a.<br \/>\n\t41 Y tomando la mano de la ni&ntilde;a, le dice: &laquo; Talit&aacute; kum &raquo;, que quiere decir: &laquo;Muchacha, a ti te digo, lev&aacute;ntate.&raquo;<br \/>\n\t42 La muchacha se levant&oacute; al instante y se puso a andar, pues ten&iacute;a doce a&ntilde;os. Quedaron fuera de s&iacute;, llenos de estupor.<br \/>\n\t43 Y les insisti&oacute; mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tPapa Francisco condena atentado mortal contra mezquita en Canad&aacute; https:\/\/t.co\/tP207Yej8n<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 30 de enero de 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 31 Ene. 17 (ACI).- El Papa Francisco invit&oacute; a los cristianos a dejarse sorprender por el encuentro con Jes&uacute;s, a experimentar el estupor que produce en nosotros el ver a Jes&uacute;s con su mirada fija en nuestros problemas. 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