{"id":1175,"date":"2016-02-06T09:05:02","date_gmt":"2016-02-06T14:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-discurso-del-papa-francisco-a-los-grupos-de-oracion-del-padre-pio\/"},"modified":"2016-02-06T09:05:02","modified_gmt":"2016-02-06T14:05:02","slug":"texto-completo-discurso-del-papa-francisco-a-los-grupos-de-oracion-del-padre-pio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-discurso-del-papa-francisco-a-los-grupos-de-oracion-del-padre-pio\/","title":{"rendered":"TEXTO COMPLETO: Discurso del Papa Francisco a los grupos de oraci\u00f3n del Padre P\u00edo"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 06 Feb. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco se reuni&oacute; esta ma&ntilde;ana en la Plaza San Pedro con miles de personas de los grupos de oraci&oacute;n del Padre P&iacute;o. Esto se da al d&iacute;a siguiente de que los restos del Santo de Pietrelcina llegar&aacute;n a la Basilica Vaticana.<\/p>\n<p>\n\tA continuaci&oacute;n el texto completo de su discurso, gracias a Radio Vaticana:<\/p>\n<p>\n\tQueridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>\n\tLes doy mi bienvenida &ndash; &iexcl;veo que son muchos! &ndash; y agradezco a Monse&ntilde;or Castoro por las palabras que me ha dirigido. Doy un saludo a todos ustedes que han venido de diferentes pa&iacute;ses y regiones, unidos por el afecto y el agradecimiento a San P&iacute;o de Pietrelcina. Est&aacute;n muy agradecidos, ya que les ayud&oacute; a descubrir el tesoro de la vida, que es el amor de Dios, y a experimentar la belleza del perd&oacute;n y&nbsp; la misericordia del Se&ntilde;or. Y esta es una ciencia que debemos aprender todos los d&iacute;as, porque es la belleza: la belleza del perd&oacute;n y de la misericordia del Se&ntilde;or.<\/p>\n<p>\n\tRealmente podemos decir que el Padre P&iacute;o era un servidor de la misericordia. Lo fue a tiempo completo, la pr&aacute;ctica, a veces hasta el agotamiento, &quot;el ministerio de la escucha&quot;.&nbsp; Se convirti&oacute; a trav&eacute;s de la del ministerio de la confesi&oacute;n, una acaricia viviente de Padre,&nbsp; que cura las heridas del pecado y conforta el coraz&oacute;n con la paz. San Pio no se cans&oacute; jam&aacute;s de recibir&nbsp; a las personas y de escucharlas, de gastar tiempo y fuerzas para difundir el perfume de perd&oacute;n del Se&ntilde;or. Pod&iacute;a hacerlo porque siempre estaba unido a la fuente: se saciaba&nbsp; continuamente de Jes&uacute;s Crucificado, y as&iacute; se convirti&oacute; en un canal de misericordia.<\/p>\n<p>\n\tHa llevado en su coraz&oacute;n a tantas personas y tantos sufrimientos, uniendo todo al amor a Cristo que se don&oacute; &laquo;hasta el fin&raquo; (Jn 13,1). Ha vivido el gran misterio del dolor ofrecido por amor. De este modo, su peque&ntilde;a gota ha llegado a ser un gran r&iacute;o de misericordia, que ha regado tantos corazones desiertos y ha creado oasis de vida en muchas partes del mundo.<\/p>\n<p>\n\tPienso en los grupos de oraci&oacute;n, que San P&iacute;o ha definido &laquo;viveros de fe, hogares de amor&raquo;; no solo centros de encuentro para estar bien con los amigos y consolarse un poco, sino hogares de amor divino. &iexcl;Y estos son los grupos de oraci&oacute;n! La oraci&oacute;n, en efecto, es una verdadera y propia misi&oacute;n, que lleva el fuego del amor a toda la humanidad. El Padre P&iacute;o dijo que la oraci&oacute;n es una &laquo;fuerza que mueve el mundo&raquo;: la oraci&oacute;n es una fuerza que mueve el mundo. Pero, &iquest;nosotros creemos en esto? &iexcl;Es as&iacute;! &iexcl;Hagan la prueba! Esa &ndash; agreg&oacute; &ndash; &laquo;extiende la sonrisa y la bendici&oacute;n de Dios sobre toda languidez y debilidad&raquo; (II Encuentro Internacional de los grupos de oraci&oacute;n, 5 de mayo de 1966).<\/p>\n<p>\n\tLa oraci&oacute;n, entonces, no es una buena pr&aacute;ctica para conseguir un poco de paz en el coraz&oacute;n; tampoco un medio devoto para obtener de Dios lo que nos sirve. Si fuera as&iacute;, estar&iacute;a movida por un sutil ego&iacute;smo. Pero, yo rezo para estar bien, como si tomara una aspirina: no, no es as&iacute;. Yo rezo para obtener esto: pero esto es hacer un negocio. No es as&iacute;. La oraci&oacute;n es otra cosa. Es otra cosa. La oraci&oacute;n es, en realidad, una obra de misericordia espiritual, que quiere llevarlo todo al coraz&oacute;n de Dios. Toma t&uacute;, que eres padre: y seria as&iacute;, para hacerlo simple. La oraci&oacute;n es decir: &ldquo;pero, toma t&uacute;, que eres padre, tu eres padre. M&iacute;ranos, t&uacute;, que eres padre&rdquo;. Es esta la relaci&oacute;n con el padre. La oraci&oacute;n es as&iacute;. Es un don de fe y de amor, una intercesi&oacute;n tan necesaria como el pan. En una palabra, significar confiar; es decir, confiar a la Iglesia, confiar a las personas, confiar las situaciones al Padre: &ldquo;yo te encomiendo esto&rdquo;, para que las cuide. Por ello, la oraci&oacute;n, como amaba decir el Padre P&iacute;o, es &laquo;la mejor arma que tenemos, una llave que abre el coraz&oacute;n de Dios&raquo;. Una llave que abre el coraz&oacute;n de Dios: es una llave f&aacute;cil. El coraz&oacute;n de Dios no est&aacute; blindado con tantas medidas de seguridad. T&uacute; puedes abrirlo con una llave com&uacute;n, con la oraci&oacute;n. Porque tiene un coraz&oacute;n de amor, un coraz&oacute;n de padre. Es la fuerza m&aacute;s grande de la Iglesia, que nunca debemos dejar, porque la Iglesia da frutos si hace como la Virgen y los Ap&oacute;stoles, que &laquo;perseveraban unidos en la oraci&oacute;n&raquo; (Hch 1,14), cuando esperaban el Esp&iacute;ritu Santo. Perseverantes y &nbsp;firmes en la oraci&oacute;n. De lo contrario, se corre el riesgo de apoyarse donde sea: en los medios, el dinero, el poder; y luego la evangelizaci&oacute;n desvanece y la alegr&iacute;a se apaga y el coraz&oacute;n se hace aburrido. &iquest;Ustedes quieren tener un coraz&oacute;n aburrido? &iquest;No? &iquest;Quieren tener un coraz&oacute;n gozoso? &iexcl;S&iacute;! Recen: esta es la receta.<\/p>\n<p>\n\tMientras les agradezco su empe&ntilde;o, los animo a fin de que los grupos de oraci&oacute;n sean &ldquo;centrales de misericordia&rdquo;: centrales siempre abiertas y activas, que con el poder humilde de la oraci&oacute;n provean al mundo la luz de Dios y la energ&iacute;a del amor a la Iglesia. El Padre P&iacute;o, que se defin&iacute;a s&oacute;lo &laquo;un pobre fraile que reza&raquo;, escribi&oacute; que la oraci&oacute;n es &laquo;el m&aacute;s alto apostolado que un alma pueda ejercer en la Iglesia de Dios&raquo; (Epistolario II, 70). &iexcl;Sean siempre ap&oacute;stoles gozosos de la oraci&oacute;n! La oraci&oacute;n hace milagros. El Apostolado de la oraci&oacute;n hace milagros.<\/p>\n<p>\n\tJunto a la obra de misericordia espiritual de los grupos de oraci&oacute;n, San P&iacute;o ha querido una extraordinaria obra de misericordia corporal: la &ldquo;Casa Alivio del Sufrimiento&rdquo;, inaugurada hace&nbsp; sesenta a&ntilde;os. &Eacute;l deseo que no fuera s&oacute;lo un hospital excelente, sino un &laquo;templo de ciencia y de oraci&oacute;n&raquo;. En efecto, &laquo;los seres humanos necesitan siempre algo m&aacute;s que una atenci&oacute;n s&oacute;lo t&eacute;cnicamente correcta. Necesitan humanidad. Necesitan atenci&oacute;n cordial&raquo; (Benedicto XVI, Enc. Deus caritas est, 31). Es tan importante esto: curar la enfermedad pero, sobre todo, cuidar al enfermo. Son dos cosas diferentes, y las dos importantes, &iquest;eh? Curar la enfermedad, pero tambi&eacute;n cuidar al enfermo. Puede suceder que, mientras se medican las heridas del cuerpo, se agraven las heridas del alma, que son m&aacute;s lentas y, con frecuencia, m&aacute;s dif&iacute;ciles de sanar. Tambi&eacute;n los moribundos, a veces aparentemente inconscientes, participan en la oraci&oacute;n hecha con fe cerca de ellos, y se encomiendan a Dios, a su misericordia. Yo recuerdo la muerte de un amigo sacerdote. Era un ap&oacute;stol, un hombre de Dios. Pero, estaba en coma desde hace tiempo, desde hace tiempo. No era razonable, ese coma. Los m&eacute;dicos dec&iacute;an: &ldquo;no se sabe c&oacute;mo hace para respirar&rdquo;. Y entr&oacute; otro amigo sacerdote. Se acerc&oacute; a &eacute;l y le dijo, el escuchaba: &ldquo;d&eacute;jate llevar por el Se&ntilde;or. D&eacute;jate llevar. Ten confianza, conf&iacute;a en el Se&ntilde;or&rdquo;. Y con estas palabras, &eacute;l se fue en paz. Tanta gente tiene necesidad, tantos enfermos que se pelean por palabras de dulzura, que dan fuerza para llevar adelante la enfermedad o ir al encuentro con el Se&ntilde;or: tienen necesidad de ser ayudados en confiar en el Se&ntilde;or. Les estoy muy agradecido, a ustedes y a cuantos sirven a los enfermos con competencia, amor y fe viva. Pidamos la gracia de reconocer la presencia de Cristo en las personas enfermas y en quienes sufren; como repet&iacute;a Padre P&iacute;o: &laquo;el enfermo&nbsp; es Jes&uacute;s&raquo;. El enfermo es Jes&uacute;s. Es la carne de Cristo.<\/p>\n<p>\n\tTambi&eacute;n deseo dirigir un saludo especial a los fieles de la Arquidi&oacute;cesis de Manfredonia-Vieste-San Giovanni Rotondo. San Juan Pablo II dijo que &laquo;quien acud&iacute;a a San Giovanni Rotondo para participar en su misa, para pedirle consejo o confesarse con Padre P&iacute;o, descubr&iacute;a en &eacute;l una imagen viva de Cristo doliente y resucitado. En el rostro del padre P&iacute;o resplandec&iacute;a la luz de la resurrecci&oacute;n &raquo; (Homil&iacute;a de la beatificaci&oacute;n de P. P&iacute;o de Pietrelcina, 2 de mayo 1999: Insegnamenti XXII, 1 [1999], 862). &iexcl;Que quien vaya a su hermosa tierra &ndash; yo quiero ir, &iquest;eh?! &nbsp;&iexcl;Que quien vaya a su hermosa tierra encuentre tambi&eacute;n en ustedes la luz del Cielo! Les agradezco y les pido por favor que no se olviden de rezar por m&iacute;. Gracias.<\/p>\n<p>\n\tTodos juntos rezamos, pero toquemos a la puerta del coraz&oacute;n de Dios que es Padre de misericordia: Padre nuestro&hellip;<\/p>\n<p>\n\tTambi&eacute;n no somos una Iglesia hu&eacute;rfana: tenemos una madre. Oremos a nuestra madre: recemos a nuestra madre. Ave Mar&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p>\n\t\tPapa Francisco: El Padre P&iacute;o fue un r&iacute;o y una caricia de misericordia https:\/\/t.co\/5WgZdUhb8B<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) febrero 6, 2016<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 06 Feb. 16 (ACI).- El Papa Francisco se reuni&oacute; esta ma&ntilde;ana en la Plaza San Pedro con miles de personas de los grupos de oraci&oacute;n del Padre P&iacute;o. Esto se da al d&iacute;a siguiente de que los restos del Santo de Pietrelcina llegar&aacute;n a la Basilica Vaticana. 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