{"id":11850,"date":"2017-02-13T14:15:02","date_gmt":"2017-02-13T19:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-juan-bautista-de-la-concepcion-14-de-febrero\/"},"modified":"2017-02-13T14:15:02","modified_gmt":"2017-02-13T19:15:02","slug":"san-juan-bautista-de-la-concepcion-14-de-febrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-juan-bautista-de-la-concepcion-14-de-febrero\/","title":{"rendered":"San Juan Bautista de la Concepci\u00f3n \u2013 14 de febrero"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- En los siglos que median de aquel instante en el que este santo trinitario subi\u00f3 al cielo en 1613, su figura no ha hecho m\u00e1s que agrandarse. Y todo porque la herida de amor divino que traspas\u00f3 su ser de parte a parte, adem\u00e1s de impregnar a cuantos tuvo a su alrededor, sigue desbord\u00e1ndose para alumbrar a tantos modernos cautivos de s\u00ed mismos, de afanes diversos que asfixian su caminar, y de la opresi\u00f3n de otros. El efecto de esa m\u00edstica llaga, ajena al paso del tiempo, se ha multiplicado y mantiene su frescura primigenia como signo palpable de que la \u00fanica perennidad que en rigor cabe esperar es la que se alcanza con la ofrenda a Dios de la propia vida. Juan Bautista so\u00f1\u00f3 la santidad, hizo de ella coto de sus juegos infantiles, respir\u00f3 aromas de eternidad a los pies del sagrario unido a Maria, y nutri\u00f3 su acontecer con esa exclusiva aspiraci\u00f3n, venciendo sus flaquezas con la gracia de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Naci\u00f3 en Almod\u00f3var del Campo, Ciudad Real, Espa\u00f1a, el 10 de julio de 1561 en el hogar de unos labradores acomodados. Siendo ni\u00f1o mostr\u00f3 un precoz anhelo hacia la perfecci\u00f3n del amor. Tanto es as\u00ed que jugaba a ser santo incluyendo pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas que afectaron seriamente a su salud, al punto de que alguna secuela le acompa\u00f1\u00f3 hasta su muerte. El testimonio y aliento de sus padres contribuyeron a que calasen en \u00e9l definitivamente rasgos de piedad caracter\u00edsticos de su vida: devoci\u00f3n a la Eucarist\u00eda y rezo del Santo Rosario, as\u00ed como la abnegaci\u00f3n y un dilecto amor a los pobres. El conocimiento de haza\u00f1as de j\u00f3venes que hab\u00edan alcanzado la gloria eterna ofreci\u00e9ndose a Dios sin reservas le animaba en su af\u00e1n religioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Santa Teresa de Jes\u00fas, al conocerle de paso en uno de sus viajes apost\u00f3licos hacia 1574 o 1576, identific\u00f3 en \u00e9l al santo que llegar\u00eda a ser, comunicando a sus padres el futuro que preve\u00eda para el adolescente. Ellos, gozosos ante el vaticinio, no pusieron ning\u00fan impedimento para que su hijo siguiera en pos de su vocaci\u00f3n. En este camino que emprend\u00eda, alimentando su aspiraci\u00f3n religiosa, se form\u00f3 con los carmelitas descalzos de su ciudad natal, y prosigui\u00f3 estudios en Baeza y Toledo. Su primer intento fue integrarse en la comunidad, pero no pudo ver cumplido ese sue\u00f1o por designios inexplicables de la divina Providencia. Y en 1580 se convirti\u00f3 en religioso de la orden de trinitarios calzados, donde tom\u00f3 el h\u00e1bito y profes\u00f3 al a\u00f1o siguiente. En el noviciado hab\u00eda coincido con Sim\u00f3n de Rojas, entre otros religiosos que iban a derramar su sangre por Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El camino hacia la santidad acarreaba renuncias que en un primer momento no se sent\u00eda inclinado a realizar. Despu\u00e9s, al convertirse en un reformador consumado, reparar\u00eda en esos escollos que surgieron de su interior. Y en una mirada retrospectiva sobre su vida, apuntar\u00eda debilidades como la vanidad y una cierta resistencia a dar respuesta inmediata a lo que entend\u00eda que Dios le ped\u00eda, adem\u00e1s de se\u00f1alar faltas diversas como la impaciencia y poco tacto, entre otras, surgidas de un temperamento col\u00e9rico como el suyo, que le jugaba malas pasadas. En suma, advirti\u00f3 que no hab\u00eda sido riguroso en la exigencia del seguimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La santidad se fragua a trav\u00e9s de fidel\u00edsimos y constantes sacrificios que testifican cada d\u00eda la autenticidad de una decisi\u00f3n. Y Juan conquist\u00f3 la suya. Esa es su grandeza y corona. Durante diecis\u00e9is a\u00f1os se fue forjando en la caridad, viviendo la regla primitiva de la Orden, sobreponi\u00e9ndose a su endeble salud. Llev\u00f3 su gran sabidur\u00eda de excelso predicador por Alcal\u00e1 de Henares y Sevilla. Fue entonces, al salir de esta capital, cuando a trav\u00e9s de una revelaci\u00f3n que surg\u00eda como de una tempestad, vio que deb\u00eda emprender la reforma trinitaria llevando a la Orden hacia un mayor rigor. Hab\u00eda llegado su hora: \u00abSe\u00f1or, me har\u00e9 reformado en Valdepe\u00f1as\u00bb. \u00abPas\u00f3 la tempestad y yo qued\u00e9 recoleto con voto y con obligaci\u00f3n y con deseo y voluntad\u00bb. Con esta convicci\u00f3n lleg\u00f3 a esta localidad en 1596, y de all\u00ed parti\u00f3 a Roma dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, habiendo abandonado a los pies de Cristo el lastre que le ataba a tantas cosas in\u00fatiles; se dijo: \u00abm\u00e1s quiero mi religi\u00f3n y la honra de mi buen Dios que los tesoros del mundo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La misi\u00f3n no fue nada f\u00e1cil. Hubo f\u00e9rreas oposiciones de trinitarios calzados, detenciones, agresiones f\u00edsicas y verbales, traiciones hasta de sus hijos, entre otras, que no le impidieron poner en pie la reforma que se produjo el 20 de agosto de 1599. Dej\u00e1ndose la vida en el empe\u00f1o de dar a conocer a Cristo y asentar las bases de la misma, Juan no desmay\u00f3. Fund\u00f3 19 conventos, uno de ellos para monjas de clausura. Siendo el eje central de su vida la Sant\u00edsima Trinidad, vivi\u00f3 y transmiti\u00f3 la caridad con los cautivos y los necesitados, la humildad, la penitencia y la oraci\u00f3n. \u00ab\u00a1Se\u00f1or, \u00e1mate yo y sea pobre, tan pobre que solo tenga un breviario!\u00bb. Purificado y moldeado por Dios, como se acrisola el oro en el fuego, en momentos de oscuridad suplicaba ardientemente: \u00abT\u00fa, Se\u00f1or, \u00bfno sabes que deseo hacer sola tu santa voluntad, aunque me cuesten mil vidas? Dame, Se\u00f1or, luz; sepa yo tu santa voluntad. Nada se me da de cuantos trabajos hay en el mundo; solo querr\u00eda yo agradarte y no salir un punto de tu querer\u00bb. Estas hondas experiencias rezuman los numerosos tratados asc\u00e9ticos, m\u00edsticos y teol\u00f3gicos que surgieron de su pluma, y en los que se aprecia su amor a la cruz. El tr\u00e1nsito a la vida eterna le sorprendi\u00f3 en C\u00f3rdoba el 14 de febrero de 1613. Fue canonizado el 25 de mayo de 1975 por Pablo VI. Los trinitarios calzados dejaron de existir como Orden en 1897.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- En los siglos que median de aquel instante en el que este santo trinitario subi\u00f3 al cielo en 1613, su figura no ha hecho m\u00e1s que agrandarse. 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