{"id":11857,"date":"2017-02-14T03:15:01","date_gmt":"2017-02-14T08:15:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/domingo-vii-del-tiempo-ordinario\/"},"modified":"2017-02-14T03:15:01","modified_gmt":"2017-02-14T08:15:01","slug":"domingo-vii-del-tiempo-ordinario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/domingo-vii-del-tiempo-ordinario\/","title":{"rendered":"Domingo VII del Tiempo Ordinario"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><b>Ciclo A<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Textos: Lev\u00edtico 19, 1-2.17-18; 1 Corintios 3, 16-23; Mateo 5, 38-48<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333\"><span lang=\"es-MX\">P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico).<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Idea principal: <\/b>La <i>caridad<\/i> es el distintivo, signo, se\u00f1al y se\u00f1a del seguidor de Cristo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Resumen del mensaje<\/b>: El \u00fanico y nuevo mandamiento que Cristo nos dej\u00f3 fue la <i>caridad<\/i>. En esto nos jugamos la santidad y la perfecci\u00f3n (primera lectura y evangelio). En el Antiguo Testamento el amor al pr\u00f3jimo ten\u00eda una medida: \u201c<i>como a ti mismo<\/i>\u201d. La motivaci\u00f3n profunda de nuestro amor al pr\u00f3jimo es porque el Esp\u00edritu de Dios habita en el hermano (segunda lectura), redimido por Cristo. Para Cristo este mandamiento de la <i>caridad<\/i> va m\u00e1s all\u00e1 de la justicia humana equilibrada o ley del tali\u00f3n, hasta la paradoja de \u201cpresentar la otra mejilla, amar al enemigo y rezar por los que nos persiguen\u201d (evangelio). Cristo es el <i>espejo<\/i> en donde mirarnos para vivir la caridad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Puntos de la idea principal<\/b>:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>En primer lugar<\/b><\/i>, para poder vivir esta <i>caridad<\/i> tenemos que mirar el primer modelo, el Dios lleno de misericordia, encarnado en Cristo, que entreg\u00f3 nada menos que su vida como muestra de su amor. Dios en Cristo am\u00f3 a todos, sin distinci\u00f3n de razas, lengua y color. Dios ya desde el Antiguo Testamento es un Dios paciente y misericordioso con su pueblo infiel a la alianza, id\u00f3latra. Y en el Nuevo Testamento ese Dios se hizo hombre en Cristo, para revestirse de nuestra carne y as\u00ed podamos nosotros \u201ctocar su carne\u201d en la persona del pobre y necesitado, como dice el Papa Francisco. Esa <i>caridad<\/i> fue infundida por Dios el d\u00eda del bautismo, como semilla que debemos regar, abonar y hacer fructificar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>En segundo lugar<\/b><\/i>, viviendo esta <i>caridad<\/i> imitamos en cierto sentido la santidad de Dios (primera lectura). Viviendo la caridad, construimos la comunidad que es un templo de Dios, como nos dice san Pablo en la segunda lectura, unidos en Cristo. Viviendo esta caridad sabremos tambi\u00e9n corregir fraternalmente al hermano cuando quiera ir por malos caminos (primera lectura) y ofrecerle una palabra oportuna, no desde la agresividad, sino desde el amor. Amar no significa cruzarse de brazos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>Finalmente<\/b><\/i>, esa <i>caridad<\/i> comienza por casa, con los m\u00e1s cercanos, que son los que m\u00e1s motivos y ocasiones nos dan de practicarla: en la familia, en el equipo de trabajo, en la comunidad religiosa y en la parroquial. No dar importancia a peque\u00f1eces, sobre las que discutimos a veces perdiendo el humor y la paz. Esa caridad no con palabras bonitas o con teor\u00edas, sino con gestos concretos (evangelio). Tambi\u00e9n caridad con los pobres, los d\u00e9biles, los pecadores, los que est\u00e1n en las periferias, como tantas veces nos dice el Papa Francisco. Y el culmen, caridad para perdonar a los enemigos y a los que nos maltratan, poniendo la otra mejilla. El cristiano saluda a los adversarios, presta gratuitamente, no responde con contraataques, est\u00e1 pronto a la reconciliaci\u00f3n sin albergar sentimientos de represalia y cortando las escaladas del rencor en nuestro trato con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Para reflexionar<\/b>: \u00bfUtop\u00eda? \u00bfAsignatura pendiente en algunos cristianos? \u00bfEntendimos el mensaje dif\u00edcil de Jes\u00fas? \u00bfLo practicamos? En esto nos jugamos nuestro nombre de cristianos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Para rezar<\/b>: Se\u00f1or, dilata mi coraz\u00f3n para que pueda vivir la caridad. Pon en mi pecho tu coraz\u00f3n, de lo contrario jam\u00e1s podr\u00e9 perdonar las ofensas que me han hecho mis hermanos. En mi oraci\u00f3n hazme una di\u00e1lisis de mi sangre espiritual. Consciente de que mis hermanos son tu carne doliente y sagrada, quiero amarte a Ti en ellos. Quiero cuidar tu carne, sanarla, limpiarla, y nunca da\u00f1arla.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciclo A Textos: Lev\u00edtico 19, 1-2.17-18; 1 Corintios 3, 16-23; Mateo 5, 38-48 P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico). 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