{"id":11896,"date":"2017-02-15T08:05:02","date_gmt":"2017-02-15T13:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-del-papa-francisco-sobre-la-esperanza-cristiana-que-no-defrauda\/"},"modified":"2017-02-15T08:05:02","modified_gmt":"2017-02-15T13:05:02","slug":"texto-catequesis-del-papa-francisco-sobre-la-esperanza-cristiana-que-no-defrauda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-del-papa-francisco-sobre-la-esperanza-cristiana-que-no-defrauda\/","title":{"rendered":"TEXTO: Catequesis del Papa Francisco sobre la esperanza cristiana que no defrauda"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 15 Feb. 17 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco medit&oacute; en su catequesis de hoy sobre la esperanza cristiana que no defrauda porque est&aacute; fundada en Dios mismo que es amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n y gracias a Radio Vaticano, el texto completo de su meditaci&oacute;n de hoy en el Aula Pablo VI<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQueridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDesde peque&ntilde;os nos ense&ntilde;an que no es bueno vanagloriarse. En mi tierra, a quienes presumen los llaman &lsquo;pavos&rsquo;. Y es justo, porque presumir de aquello que se es o de aquello que se tiene, adem&aacute;s de ser soberbia, expresa tambi&eacute;n una falta de respeto en relaci&oacute;n a los dem&aacute;s, especialmente con aquellos que son menos afortunados que nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn este pasaje de la Carta a los Romanos, en cambio, el Ap&oacute;stol Pablo nos sorprende, en cuanto nos exhorta dos veces a vanagloriarnos. Entonces, &iquest;de qu&eacute; cosa es justo vanagloriarse?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPorque si &eacute;l nos exhorta a jactarnos, de algo es justo vanagloriarse. &iquest;Y c&oacute;mo es posible hacer esto, sin ofender a los dem&aacute;s, sin excluir a alguien?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn el primer caso, estamos invitados a vanagloriarnos de la abundancia de la gracia de la cual somos impregnados en Jesucristo, por medio de la fe. &iexcl;Pablo quiere hacernos entender que, si aprendemos a leer cada cosa a la luz del Esp&iacute;ritu Santo, nos damos cuenta que todo es gracia! &iexcl;Todo es don!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDe hecho, si ponemos atenci&oacute;n, al actuar &ndash;en la historia, como en nuestra vida&ndash; no solo somos nosotros, sino es sobre todo Dios. Es &Eacute;l el protagonista absoluto, que crea cada cosa como un don de amor, que teje la trama de su designio de salvaci&oacute;n y que lo lleva a cumplimiento por nosotros, mediante su Hijo Jes&uacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA nosotros se nos pide reconocer todo esto, acogerlo con gratitud y convertirlo en motivo de alabanza, de bendici&oacute;n y de gran alegr&iacute;a. Si hacemos esto, estamos en paz con Dios y tenemos la experiencia de la libertad. Y esta paz se extiende luego a todos los &aacute;mbitos y a todas las relaciones de nuestra vida: estamos en paz con nosotros mismos, estamos en paz en la familia, en nuestra comunidad, en el trabajo y con las personas que encontramos cada d&iacute;a en nuestro camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPablo tambi&eacute;n exhorta a vanagloriarnos en las tribulaciones. Esto no es f&aacute;cil de entender. Esto nos parece m&aacute;s dif&iacute;cil y puede parecer que no tenga nada que ver con la condici&oacute;n de paz apenas descrita. En cambio, constituye el presupuesto m&aacute;s aut&eacute;ntico, m&aacute;s verdadero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDe hecho, la paz que nos ofrece y nos garantiza el Se&ntilde;or no se debe de entender como la ausencia de preocupaciones, de desilusiones, de faltas, de motivos de sufrimiento. Si fuera as&iacute;, en el caso en el cual logr&aacute;ramos estar en paz, ese momento terminar&iacute;a r&aacute;pido y caer&iacute;amos inevitablemente en la desesperaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa paz que surge de la fe es en cambio un don: es la gracia de experimentar que Dios nos ama y que siempre est&aacute; a nuestro lado, no nos deja solos ni siquiera un instante de nuestra vida. Y esto, como afirma el Ap&oacute;stol, genera la paciencia, porque sabemos que, tambi&eacute;n en los momentos m&aacute;s duros y dif&iacute;ciles, la misericordia y la bondad del Se&ntilde;or son m&aacute;s grandes de toda cosa y nada nos separar&aacute; de sus manos y de la comuni&oacute;n con &Eacute;l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEntonces, es por eso qu&eacute; la esperanza cristiana es s&oacute;lida, es por eso qu&eacute; no defrauda. Jam&aacute;s, defrauda. &iexcl;La esperanza no defrauda! No est&aacute; fundada sobre aquello que nosotros podemos hacer o ser, y mucho menos en lo que nosotros podemos creer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSu fundamento, es decir, el fundamento de la esperanza cristiana, es lo que m&aacute;s fiel y seguro pueda existir, es decir, el amor que Dios mismo nutre por cada uno de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs f&aacute;cil decir: Dios nos ama. Todos lo decimos. Pero piensen un poco: cada uno de nosotros es capaz de decir, &iquest;estoy seguro que Dios me ama? No es tan f&aacute;cil decirlo. Pero es verdad. Es un buen ejercicio, esto, decirlo a s&iacute; mismo: Dios me ama. Esta es la ra&iacute;z de nuestra seguridad, la ra&iacute;z de la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY el Se&ntilde;or ha derramado abundantemente en nuestros corazones su Esp&iacute;ritu &ndash;que es el amor de Dios&ndash; como art&iacute;fice, como garante, justamente para que pueda alimentar dentro de nosotros la fe y mantener viva esta esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY esta seguridad: Dios me ama. &ldquo;Pero, &iquest;en este momento dif&iacute;cil? Dios me ama. &iquest;Y a m&iacute;, que he hecho esta cosa fea y malvada? Dios me ama&rdquo;. Esta seguridad no nos la quita nadie. Y debemos repetirlo como oraci&oacute;n: Dios me ama. Estoy seguro que Dios me ama. Estoy seguro que Dios me ama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAhora comprendemos porque el Ap&oacute;stol Pablo nos exhorta a vanagloriarnos siempre de todo esto. Yo me glor&iacute;o del amor de Dios, porque me ama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa esperanza que nos ha sido donada no nos separa de los dem&aacute;s, ni mucho menos nos lleva a desacreditarlos o marginarlos. Se trata en cambio de un don extraordinario del cual estamos llamados a convertirnos en &ldquo;canales&rdquo;, con humildad y simplicidad, para todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY entonces nuestro presumir m&aacute;s grande ser&aacute; aquel de tener como Padre un Dios que no tiene preferencias, que no excluye a ninguno, sino que abre su casa a todos los seres humanos, comenzando por los &uacute;ltimos y alejados, para que como sus hijos aprendamos a consolarnos y a sostenernos los unos a los otros. Y no se olviden: la esperanza no defrauda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tPapa Francisco: La esperanza cristiana no defrauda porque est&aacute; fundada en Dios https:\/\/t.co\/DKmavGDFDj<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 15 de febrero de 2017<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 15 Feb. 17 (ACI).- El Papa Francisco medit&oacute; en su catequesis de hoy sobre la esperanza cristiana que no defrauda porque est&aacute; fundada en Dios mismo que es amor. 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