{"id":12001,"date":"2017-02-18T09:40:04","date_gmt":"2017-02-18T14:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/misericordiando-un-espacio-en-facebook-para-nutrirse-de-las-experiencias-de-dios\/"},"modified":"2017-02-18T09:40:04","modified_gmt":"2017-02-18T14:40:04","slug":"misericordiando-un-espacio-en-facebook-para-nutrirse-de-las-experiencias-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/misericordiando-un-espacio-en-facebook-para-nutrirse-de-las-experiencias-de-dios\/","title":{"rendered":"Misericordiando: un espacio en Facebook para \u00abnutrirse de las experiencias de Dios\u00bb"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2015\/07\/10\/REUTERS890958_Thumbnail.JPG' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9645402\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00570502.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;El peligro es negar al pr&oacute;jimo y as&iacute;, sin darnos cuenta, negar su humanidad, nuestra humanidad, negarnos a nosotros mismos, y negar el m&aacute;s importante de los mandamientos de Jes&uacute;s. Esa es la deshumanizaci&oacute;n. Pero existe una oportunidad: que la luz del amor al pr&oacute;jimo ilumine la Tierra con su brillo deslumbrante como un rel&aacute;mpago en la oscuridad, que nos despierte y la verdadera humanidad brote con esa empecinada y fuerte resistencia de lo aut&eacute;ntico&rdquo;, es el aliento del Papa Francisco en su Mensaje a los participantes en el Encuentro de Movimientos Populares reunidos en la ciudad de Modesto, California, del 16 al 19 de febrero.<\/p>\n<p>En su mensaje, el Santo Padre felicit&oacute; y anim&oacute; a todos aquellos que vienen trabajando en favor de los Movimientos Populares y luchan por las tres T: &ldquo;tierra, techo y trabajo&rdquo;; y por conseguir la justicia social, contagiando esta energ&iacute;a constructiva, que tiende puentes entre los Pueblos y las personas, puentes capaces de atravesar los muros de la exclusi&oacute;n, la indiferencia, el racismo y la intolerancia.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n quisiera destacar, dijo el Pont&iacute;fice, &ldquo;que hace pocos meses, en Roma, hemos hablado de los muros y del miedo; de los puentes y el amor. No quiero repetirme: estos temas desaf&iacute;an nuestros valores m&aacute;s profundos&rdquo;. Sabemos que ninguno de estos males comenz&oacute; ayer. Hace tiempo enfrentamos la crisis del paradigma imperante, se&ntilde;al&oacute; el Papa, enfrentamos un sistema que causa enormes sufrimientos a la familia humana, atacando al mismo tiempo la dignidad de las personas y nuestra Casa Com&uacute;n para sostener la tiran&iacute;a invisible del Dinero que s&oacute;lo garantiza los privilegios de unos pocos. &ldquo;La humanidad vive un giro hist&oacute;rico&rdquo;.<\/p>\n<p>A los cristianos y a todas las personas de buena voluntad &ndash; invit&oacute; el Obispo de Roma &ndash; nos toca vivir y actuar en este momento. Es &ldquo;una responsabilidad grave, ya que algunas realidades del mundo presente, si no son bien resueltas, pueden desencadenar procesos de deshumanizaci&oacute;n dif&iacute;ciles de revertir m&aacute;s adelante&rdquo;. Son los &ldquo;signos de los tiempos&rdquo;, precis&oacute; el Pont&iacute;fice, que debemos reconocer para actuar. Hemos perdido tiempo valioso sin prestarles suficiente atenci&oacute;n, sin resolver estas realidades destructoras. As&iacute; los procesos de deshumanizaci&oacute;n se aceleran. De la participaci&oacute;n protag&oacute;nica de los pueblos y en gran medida de ustedes, los movimientos populares, depende hacia d&oacute;nde se dirige ese giro hist&oacute;rico, c&oacute;mo se resuelve esta crisis que se agudiza.<\/p>\n<p>&ldquo;El peligro es negar al pr&oacute;jimo y as&iacute;, sin darnos cuenta, negar su humanidad, nuestra humanidad, negarnos a nosotros mismos, se&ntilde;al&oacute; el Sucesor de Pedro, y negar el m&aacute;s importante de los mandamientos de Jes&uacute;s. Esa es la deshumanizaci&oacute;n&rdquo;. Pero existe una oportunidad &ndash; afirma el Papa &ndash; que la luz del amor al pr&oacute;jimo ilumine la Tierra con su brillo deslumbrante como un rel&aacute;mpago en la oscuridad, que nos despierte y la verdadera humanidad brote con esa empecinada y fuerte resistencia de lo aut&eacute;ntico.<\/p>\n<p>Comentando la par&aacute;bola del buen samaritano, el Papa Francisco se&ntilde;al&oacute; que, &ldquo;las heridas que provoca el sistema econ&oacute;mico que tiene al centro al dios dinero y que en ocasiones act&uacute;a con la brutalidad de los ladrones de la par&aacute;bola, han sido criminalmente desatendidas&rdquo;. En la sociedad globalizada, existe un estilo elegante de mirar para otro lado que se practica recurrentemente: bajo el ropaje de lo pol&iacute;ticamente correcto o las modas ideol&oacute;gicas, se mira al que sufre sin tocarlo, se lo televisa en directo, incluso se adopta un discurso en apariencia tolerante y repleto de eufemismos, pero no se hace nada sistem&aacute;tico para sanar las heridas sociales ni enfrentar las estructuras que dejan a tantos hermanos tirados en el camino. Esta actitud hip&oacute;crita, tan distinta a la del samaritano, manifiesta la ausencia de una verdadera conversi&oacute;n y un verdadero compromiso con la humanidad.<\/p>\n<p>(Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><strong>Texto completo del mensaje del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Queridos Hermanos:<\/p>\n<p>Quisiera, ante todo, felicitarlos por el esfuerzo de reproducir a nivel nacional el trabajo que vienen desarrollando en los Encuentros Mundiales de Movimientos Populares. Quiero, a trav&eacute;s de esta carta, animar y fortalecer a cada uno de ustedes, a sus organizaciones y a todos los que luchan por las tres T: &ldquo;tierra, techo y trabajo&rdquo;. Los felicito por todo lo que hacen.<\/p>\n<p>Quisiera agradecer a la Campa&ntilde;a Cat&oacute;lica para el Desarrollo Humano, a su presidente Mons. David Talley y a los Obispo anfitriones Stephen Blaire, Armando Ochoa y Jaime Soto, por el decidido apoyo que han prestado a este encuentro. Gracias Cardenal Turkson por seguir acompa&ntilde;ando a los movimientos populares desde el nuevo Dicasterio para el Servicio del Desarrollo&nbsp; Humano Integral. &iexcl;Me alegra tanto verlos trabajar juntos por la justicia social! C&oacute;mo quisiera que en todas las di&oacute;cesis se contagie esta energ&iacute;a constructiva, que tiende puentes entre los Pueblos y las personas, puentes capaces de atravesar los muros de la exclusi&oacute;n, la indiferencia, el racismo y la intolerancia.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n quisiera destacar el trabajo de la Red Nacional PICO y las organizaciones promotoras de este encuentro. Supe que PICO significa &ldquo;personas mejorando sus comunidades a trav&eacute;s de la organizaci&oacute;n&rdquo;. Qu&eacute; buena s&iacute;ntesis de la misi&oacute;n de los movimientos populares: trabajar en lo cercano, junto al pr&oacute;jimo, organizados entre ustedes, para sacar adelante nuestras comunidades.<\/p>\n<p>Hace pocos meses, en Roma, hemos hablado de los muros y del miedo; de los puentes y el amor. No quiero repetirme: estos temas desaf&iacute;an nuestros valores m&aacute;s profundos.<\/p>\n<p>Sabemos que ninguno de estos males comenz&oacute; ayer. Hace tiempo enfrentamos la crisis del paradigma imperante, un sistema que causa enormes sufrimientos a la familia humana, atacando al mismo tiempo la dignidad de las personas y nuestra Casa Com&uacute;n para sostener la tiran&iacute;a invisible del Dinero que s&oacute;lo garantiza los privilegios de unos pocos. &ldquo;La humanidad vive un giro hist&oacute;rico&rdquo;.<\/p>\n<p>A los cristianos y a todas las personas de buena voluntad nos toca vivir y actuar en este momento. Es &ldquo;una responsabilidad grave, ya que algunas realidades del mundo presente, si no son bien resueltas, pueden desencadenar procesos de deshumanizaci&oacute;n dif&iacute;ciles de revertir m&aacute;s adelante&rdquo;. Son los &ldquo;signos de los tiempos&rdquo; que debemos reconocer para actuar. Hemos perdido tiempo valioso sin prestarles suficiente atenci&oacute;n, sin resolver estas realidades destructoras. As&iacute; los procesos de deshumanizaci&oacute;n se aceleran. De la participaci&oacute;n protag&oacute;nica de los pueblos y en gran medida de ustedes, los movimientos populares, depende hacia d&oacute;nde se dirige ese giro hist&oacute;rico, c&oacute;mo se resuelve esta crisis que se agudiza.<\/p>\n<p>No debemos quedar paralizados por el miedo pero tampoco quedar aprisionados en el conflicto. Hay que reconocer el peligro pero tambi&eacute;n la oportunidad que cada crisis supone para avanzar hacia una s&iacute;ntesis superadora. En el idioma chino, que expresa la ancestral sabidur&iacute;a de ese gran pueblo, la palabra crisis se compone de dos ideogramas: W\u0113i que representa el peligro y J\u012b que representa la oportunidad.<\/p>\n<p>El peligro es negar al pr&oacute;jimo y as&iacute;, sin darnos cuenta, negar su humanidad, nuestra humanidad, negarnos a nosotros mismos, y negar el m&aacute;s importante de los mandamientos de Jes&uacute;s. Esa es la deshumanizaci&oacute;n. Pero existe una oportunidad: que la luz del amor al pr&oacute;jimo ilumine la Tierra con su brillo deslumbrante como un rel&aacute;mpago en la oscuridad, que nos despierte y la verdadera humanidad brote con esa empecinada y fuerte resistencia de lo aut&eacute;ntico.<\/p>\n<p>Hoy resuena en nuestros o&iacute;dos la pregunta que el abogado le hace a Jes&uacute;s en el Evangelio de Lucas &laquo;&iquest;Y qui&eacute;n es mi pr&oacute;jimo?&raquo;&nbsp; &iquest;Qui&eacute;n es aquel al cual se debe amar como a s&iacute; mismo? Tal vez esperaba una respuesta c&oacute;moda para poder seguir con su vida &ldquo;&iquest;ser&aacute;n mis parientes? &iquest;Mis connacionales? &iquest;Aquellos de mi misma religi&oacute;n?&#8230;&rdquo;. Tal vez quer&iacute;a llevar a Jes&uacute;s a exceptuarnos de la obligaci&oacute;n de amar a los paganos o los extranjeros considerados impuros en aquel tiempo. Este hombre quiere una regla clara que le permita clasificar a los dem&aacute;s en &ldquo;pr&oacute;jimo&rdquo; y &ldquo;no pr&oacute;jimo&rdquo;, en aquellos que pueden convertirse en pr&oacute;jimos y en aquellos que no pueden hacerse pr&oacute;jimos.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s responde con una par&aacute;bola que pone en escena a dos figuras de la &eacute;lite de aquel entonces y a un tercer personaje, considerado extranjero, pagano e impuro: el samaritano. En el camino de Jerusal&eacute;n a Jeric&oacute; el sacerdote y el levita se encuentran con un hombre moribundo, que los ladrones han asaltado, robado, apaleado y abandonado. La Ley del Se&ntilde;or en situaciones s&iacute;miles preve&iacute;a la obligaci&oacute;n de socorrerlo, pero ambos pasan de largo sin detenerse. Ten&iacute;an prisa. Pero el samaritano, aquel despreciado, aquel sobre quien nadie habr&iacute;a apostado nada, y que de todos modos tambi&eacute;n &eacute;l ten&iacute;a sus deberes y sus cosas por hacer, cuando vio al hombre herido, no pas&oacute; de largo como los otros dos, que estaban relacionados con el Templo, sino &laquo;lo vio y se conmovi&oacute;&raquo; (v.33). El samaritano se comporta con verdadera misericordia: venda las heridas de aquel hombre, lo lleva a un albergue, lo cuida personalmente, provee a su asistencia. Todo esto nos ense&ntilde;a que la compasi&oacute;n, el amor, no es un sentimiento vago, sino significa cuidar al otro hasta pagar personalmente. Significa comprometerse cumpliendo todos los pasos necesarios para &ldquo;acercarse&rdquo; al otro hasta identificarse con &eacute;l: &laquo;amaras a tu pr&oacute;jimo como a ti mismo&raquo;. Este es el mandamiento del Se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Las heridas que provoca el sistema econ&oacute;mico que tiene al centro al dios dinero y que en ocasiones act&uacute;a con la brutalidad de los ladrones de la par&aacute;bola, han sido criminalmente desatendidas. En la sociedad globalizada, existe un estilo elegante de mirar para otro lado que se practica recurrentemente: bajo el ropaje de lo pol&iacute;ticamente correcto o las modas ideol&oacute;gicas, se mira al que sufre sin tocarlo, se lo televisa en directo, incluso se adopta un discurso en apariencia tolerante y repleto de eufemismos, pero no se hace nada sistem&aacute;tico para sanar las heridas sociales ni enfrentar las estructuras que dejan a tantos hermanos tirados en el camino. Esta actitud hip&oacute;crita, tan distinta a la del samaritano, manifiesta la ausencia de una verdadera conversi&oacute;n y un verdadero compromiso con la humanidad.<\/p>\n<p>Se trata de una estafa moral que, tarde o temprano, queda al descubierto, como un espejismo que se disipa. Los heridos est&aacute;n ah&iacute;, son una realidad. El desempleo es real, la violencia es real, la corrupci&oacute;n es real, la crisis de identidad es real, el vaciamiento de las democracias es real. La gangrena de un sistema no se puede maquillar eternamente porque tarde o temprano el hedor se siente y, cuando ya no puede negarse, surge del mismo poder que ha generado este estado de cosas la manipulaci&oacute;n del miedo, la inseguridad, la bronca, incluso la justa indignaci&oacute;n de la gente, transfiriendo la responsabilidad de todos los males a un &ldquo;no projimo&rdquo;. No estoy hablando de personas en particular, estoy hablando de un proceso social que se desarrolla en muchas partes del mundo y entra&ntilde;a un grave peligro para la humanidad.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s nos ense&ntilde;a otro camino. No clasificar a los dem&aacute;s para ver qui&eacute;n es el pr&oacute;jimo y qui&eacute;n no lo es. T&uacute; puedes hacerte pr&oacute;jimo de quien se encuentra en la necesidad, y lo ser&aacute;s si en tu coraz&oacute;n tienes compasi&oacute;n, es decir, si tienes esa capacidad de sufrir con el otro. Tienes que hacerte samaritano. Y luego, tambi&eacute;n, ser como el hotelero al que el samaritano conf&iacute;a, al final de la par&aacute;bola, a la persona que sufre.&nbsp; &iquest;Qui&eacute;n es este hotelero? Es la Iglesia, la comunidad cristiana, las personas solidarias, las organizaciones sociales, somos nosotros, son ustedes, a quienes el Se&ntilde;or Jes&uacute;s, cada d&iacute;a, conf&iacute;a a quienes tienen aflicciones, en el cuerpo y en el esp&iacute;ritu, para que podamos seguir derramando sobre ellos, sin medida, toda su misericordia y la salvaci&oacute;n. En eso radica la aut&eacute;ntica humanidad que resiste la deshumanizaci&oacute;n que se nos ofrece bajo la forma de indiferencia, hipocres&iacute;a o intolerancia.<\/p>\n<p>S&eacute; que ustedes han asumido el compromiso de luchar por la justicia social, defender la hermana madre tierra y acompa&ntilde;ar a los migrantes. Quiero reafirmarlos en su opci&oacute;n y compartir dos reflexiones al respecto.<\/p>\n<p>La crisis ecol&oacute;gica es real. &ldquo;Hay un consenso cient&iacute;fico muy consistente que indica que nos encontramos ante un preocupante calentamiento del sistema clim&aacute;tico&rdquo;. La ciencia no es la &uacute;nica forma de conocimiento, es cierto. La ciencia no es necesariamente &ldquo;neutral&rdquo;, tambi&eacute;n es cierto, muchas veces oculta posiciones ideol&oacute;gicas o intereses econ&oacute;micos. Pero tambi&eacute;n sabemos qu&eacute; pasa cuando negamos la ciencia y deso&iacute;mos la voz de la naturaleza. Me hago cargo de lo que nos toca a los cat&oacute;licos. No caigamos en el negacionismo. El tiempo se agota. Actuemos. Les pido, nuevamente, a ustedes, a los pueblos originarios, a los pastores, a los gobernantes, que defendamos la Creaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La otra es una reflexi&oacute;n que ya la hice en nuestro &uacute;ltimo encuentro pero me parece importante repetir: ning&uacute;n pueblo es criminal y ninguna religi&oacute;n es terrorista. No existe el terrorismo cristiano, no existe el terrorismo jud&iacute;o y no existe el terrorismo isl&aacute;mico. No existe. Ning&uacute;n pueblo es criminal o narcotraficante o violento. &ldquo;Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresi&oacute;n y de guerra encontrar&aacute;n un caldo de cultivo que tarde o temprano provocar&aacute; su explosi&oacute;n&rdquo;. Hay personas fundamentalistas y violentas en todos los Pueblos y religiones que, adem&aacute;s, se fortalecen con las generalizaciones intolerantes, se alimentan del odio y la xenofobia. Enfrentando el terror con amor trabajamos por la paz.&nbsp;<\/p>\n<p>Les pido firmeza y mansedumbre para defender estos principios; les pido no intercambiarlos como mercanc&iacute;a barata y, como San Francisco de As&iacute;s, demos todo de nosotros para que: &ldquo;all&iacute; donde haya odio, que yo ponga el amor, all&iacute; donde haya ofensa, que yo ponga el perd&oacute;n; all&iacute; donde haya discordia, que yo ponga la uni&oacute;n; all&iacute; donde haya error, que yo ponga la verdad&rdquo;.&nbsp;<\/p>\n<p>Sepan que rezo por ustedes, que rezo con ustedes y quiero pedirle a nuestro Padre Dios que los acompa&ntilde;e y los bendiga, que los colme de su amor y los proteja. Les pido por favor que recen por m&iacute; y sigan adelante.<\/p>\n<p>Ciudad del Vaticano, 10 de febrero de 2017.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;El peligro es negar al pr&oacute;jimo y as&iacute;, sin darnos cuenta, negar su humanidad, nuestra humanidad, negarnos a nosotros mismos, y negar el m&aacute;s importante de los mandamientos de Jes&uacute;s. Esa es la deshumanizaci&oacute;n. 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