{"id":12084,"date":"2017-02-21T15:15:02","date_gmt":"2017-02-21T20:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/santa-margarita-de-cortona-22-de-febrero\/"},"modified":"2017-02-21T15:15:02","modified_gmt":"2017-02-21T20:15:02","slug":"santa-margarita-de-cortona-22-de-febrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/santa-margarita-de-cortona-22-de-febrero\/","title":{"rendered":"Santa Margarita de Cortona \u2013 22 de febrero"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Hoy festividad de la C\u00e1tedra de san Pedro ap\u00f3stol, celebramos tambi\u00e9n la vida de esta santa. Su humilde procedencia \u2013naci\u00f3 en un hogar pobre\u2013, las conveniencias sociales, las debilidades y la falta de responsabilidad en el compromiso, incluidos otros deslices personales y tambi\u00e9n ajenos, influyeron en gran medida en su conducta juvenil. Nada justifica la vida licenciosa, pero a veces los antecedentes que han concurrido en ella pueden explicarla. Y, sobre todo, cuando la luz divina se abre paso en la enmara\u00f1ada jungla de los sentimientos y se produce un vuelco radical en la existencia, como le sucedi\u00f3 a esta santa, el esplendor de la misericordia y el insondable amor de Dios a\u00fan resultan m\u00e1s conmovedores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Naci\u00f3 en la localidad italiana de Laviano en 1247. Hu\u00e9rfana de madre a los 7 a\u00f1os se encontr\u00f3 de bruces con una madrastra de mal car\u00e1cter que ensombreci\u00f3 su vida. Entonces hab\u00eda cumplido ya los 9 a\u00f1os, una edad delicada en la que ternura y tutela deben aliarse para encaminar convenientemente una vida. Seguro que en sus amargas jornadas se aferrar\u00eda a la oraci\u00f3n que su madre le leg\u00f3: \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas, te ruego por la salvaci\u00f3n de todos aquellos por quienes quieres que se ruegue\u00bb pudiendo afrontarlas con otros arrestos. Disipadas durante un tiempo las f\u00e9rtiles ense\u00f1anzas maternas, tendr\u00eda que disponer su esp\u00edritu para acoger las numerosas bendiciones que le aguardaban. El paso del tiempo mostr\u00f3 cu\u00e1n ben\u00e9vola estaba siendo con ella la naturaleza. La adolescente se convirti\u00f3 en una joven de espl\u00e9ndida belleza, y cay\u00f3 rendida en los brazos de un noble de Montepulciano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Seducida por promesas que \u00e9ste incumpli\u00f3 reiteradamente, cerca de una d\u00e9cada vivi\u00f3 aferrada a esa il\u00edcita relaci\u00f3n de la que naci\u00f3 un hijo. Quiz\u00e1 a la espera de que un d\u00eda se materializaran sus sue\u00f1os de matrimonio, que reclamaba una y otra vez, no tuvo reparos en convivir con su amante en el castillo. Y aunque los ciudadanos de Montepulciano reprobaban su actitud, no se escond\u00eda; a veces incluso se exhib\u00eda por las calles recorri\u00e9ndolas a lomos de un magn\u00edfico caballo. El fin de esta historia lleg\u00f3 con el brutal asesinato del caballero, cuyo cad\u00e1ver encontr\u00f3 ella misma cuando, al ver que demoraba su llegada, sali\u00f3 en su busca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La crudeza del momento trajo consigo su radical conversi\u00f3n. Profundamente consternada y arrepentida, renunci\u00f3 a los bienes que disfrutaba a\u00fan sin tener leg\u00edtimos derechos sobre ellos. Ce\u00f1ida con prendas de penitente, y aferrada a la mano de su hijo, regres\u00f3 a Cortona. Su padre la repudi\u00f3 y le neg\u00f3 su perd\u00f3n. As\u00ed que se vio en la calle sin tener un lugar donde cobijarse, hasta que dos piadosas mujeres la acogieron puntualmente y le pusieron en contacto con los frailes menores, ya que ese fue su deseo; pens\u00f3 en ellos al recordar su bondadoso trato con las personas atrapadas en las redes del pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En ese intervalo el maligno intent\u00f3 disuadirla. La baza de su belleza era un codiciado naipe que \u00e9ste baraj\u00f3. El pasado, ese que Cristo advierte que debe dejarse atr\u00e1s para siempre, era sugestivo. A\u00fan pod\u00eda reconquistar lo perdido; ese era el susurro del diablo que disfraza con pestilente m\u00e1scara la oferta que conduce a la perdici\u00f3n. Pero hac\u00eda tiempo que Margarita intu\u00eda misteriosamente el destino que le reservaba la divina Providencia. De modo que se dispuso a asumir la responsabilidad de sus actos. Hay experiencias que no pasan por la vida sin dejar cicatrices, y durante tres a\u00f1os sufri\u00f3 grandes tentaciones, de las que se sobrepuso con el consejo de dos frailes que la dirigieron acertadamente. \u00abPadre \u2013manifest\u00f3 en un momento dado\u2013, no me pid\u00e1is que pacte con mi cuerpo, porque es imposible. Mi cuerpo y yo estaremos en constante lucha hasta el d\u00eda de mi muerte\u00bb. Todo su af\u00e1n era consumarse en medio de extremadas penitencias, que su confesor, fray Giunta, le instaba a suavizar para evitar otros males a su esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tras un periodo de trabajo dom\u00e9stico lo dej\u00f3 todo y se dedic\u00f3 a asistir a los pobres llevando una vida de mortificaci\u00f3n junto a ellos. A\u00fan ten\u00eda junto a s\u00ed a su hijo y ambos afrontaban cada jornada con las limosnas que recib\u00edan. De las que juzgaba mejores, se desprend\u00eda sin dudarlo. Las pruebas de su conversi\u00f3n y la autenticidad de su vocaci\u00f3n estaban tan claras que los frailes la admitieron en la Tercera Orden. Y cuando su hijo, que ser\u00eda franciscano, comenz\u00f3 su formaci\u00f3n en Arezzo, prosigui\u00f3 un intens\u00edsimo itinerario espiritual que en poco tiempo fue bendecido con \u00e9xtasis y revelaciones. Prudente y cautelosa con tantos favores, \u00fanicamente los confiaba a su confesor cuando \u00e9l lo demandaba. En uno de ellos, Dios le dijo: \u00abT\u00fa eres la tercera lumbrera que he dado a la orden de mi amado Francisco. \u00c9l fue la primera, entre los frailes; Clara fue la segunda, entre las religiosas; t\u00fa ser\u00e1s la tercera para dar ejemplo de penitencia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Llamada a ejercer su caridad con los enfermos y los pobres, con el benepl\u00e1cito del obispo y la generosa ayuda de personas principales de la ciudad, impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de un hospital. Lo asisti\u00f3 junto a otras mujeres ligadas por la orden terciaria franciscana con las que fund\u00f3 una congregaci\u00f3n. Su intens\u00edsima oraci\u00f3n y mortificaciones no ten\u00edan l\u00edmite. Las disciplinas que se aplicaba ten\u00edan como objetivo la reparaci\u00f3n de sus propios pecados y los ajenos. Sufri\u00f3 graves calumnias difundidas con objeto de manchar la limpia relaci\u00f3n entre su confesor y ella. Fue vituperada y despreciada, y se vio obligada a quedarse sin el consejo de fray Giunta. Soport\u00f3 todo por amor a Cristo y un d\u00eda escuch\u00f3: \u00abEs preciso que demuestres que te has convertido realmente&#8230; Las gracias que he derramado sobre ti no son para ti sola\u00bb. Obedeci\u00f3, y los frutos de su entrega y apostolado fueron incontables como tambi\u00e9n sus milagros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un d\u00eda en la iglesia de San Francisco la imagen del Crucificado traspas\u00f3 su ser con infinita ternura: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres, pobre pecadora m\u00eda?\u00bb, le pregunt\u00f3. La respuesta, inequ\u00edvoca, no se hizo esperar: \u00abYo no quiero ni busco sino a Ti\u00bb. Al final, fray Giunta estuvo junto a su lecho de muerte, acaecida el 22 de febrero de 1297, mientras dec\u00eda: \u00abDios m\u00edo, te amo\u00bb. Fue canonizada por Benedicto XIII el 16 de mayo de 1728.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- Hoy festividad de la C\u00e1tedra de san Pedro ap\u00f3stol, celebramos tambi\u00e9n la vida de esta santa. 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