{"id":12101,"date":"2017-02-22T06:05:03","date_gmt":"2017-02-22T11:05:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-papa-francisco-sobre-la-esperanza-ante-el-pecado-del-hombre\/"},"modified":"2017-02-22T06:05:03","modified_gmt":"2017-02-22T11:05:03","slug":"texto-catequesis-papa-francisco-sobre-la-esperanza-ante-el-pecado-del-hombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-papa-francisco-sobre-la-esperanza-ante-el-pecado-del-hombre\/","title":{"rendered":"TEXTO: Catequesis Papa Francisco sobre la esperanza ante el pecado del hombre"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 22 Feb. 17 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco ofreci&oacute; una nueva catequesis sobre la esperanza cristiana en la que habl&oacute; de las consecuencias del pecado pero tambi&eacute;n de la Resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDurante la Audiencia General explic&oacute; que ante el pecado del hombre provoca que &ldquo;el hombre pierde su propia belleza originaria y termina por desfigurar alrededor de s&iacute; cada cosa; y donde todo antes hablaba del Padre Creador y de su amor infinito, ahora lleva el signo triste y desolado del orgullo y de la voracidad humana. El orgullo humano explotando la creaci&oacute;n, destruye&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSin embargo, &ldquo;el Se&ntilde;or no nos deja solos y tambi&eacute;n ante este escenario desolador nos ofrece una perspectiva nueva de liberaci&oacute;n, de salvaci&oacute;n universal&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo de la catequesis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQueridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMuchas veces estamos tentados en pensar que la creaci&oacute;n sea nuestra propiedad, una posesi&oacute;n que podemos explotar a nuestro agrado y del cual no debemos dar cuenta a nadie. En el pasaje de la Carta a los Romanos (8,19-27) del cual hemos apenas escuchado una parte, el Ap&oacute;stol Pablo nos recuerda en cambio que la creaci&oacute;n es un don maravilloso que Dios ha puesto en nuestras manos, para que podamos entrar en relaci&oacute;n con &Eacute;l y podamos reconocer la huella de su designio de amor, a cuya realizaci&oacute;n estamos llamados todos a colaborar, d&iacute;a a d&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPero cuando se deja llevar por el ego&iacute;smo, el ser humano termina por destruir incluso las cosas m&aacute;s bellas que le han sido confiadas. Y as&iacute; ha sucedido tambi&eacute;n con la creaci&oacute;n. Pensemos en el agua. El agua es una cosa bell&iacute;sima y muy importante; el agua nos da la vida, nos ayuda en todo. Pero para explotar los minerales se contamina el agua, se ensucia la creaci&oacute;n y se destruye la creaci&oacute;n. Este es s&oacute;lo un ejemplo. Existen otros. Con la experiencia tr&aacute;gica del pecado, rota la comuni&oacute;n con Dios, hemos infringido la originaria comuni&oacute;n con todo aquello que nos rodea y hemos terminado por corromper la creaci&oacute;n, haci&eacute;ndola as&iacute; esclava, sometida a nuestra caducidad. Y lamentablemente la consecuencia de todo esto est&aacute; dram&aacute;ticamente ante nuestros ojos, cada d&iacute;a. Cuando rompe la comuni&oacute;n con Dios, el hombre pierde su propia belleza originaria y termina por desfigurar alrededor de s&iacute; cada cosa; y donde todo antes hablaba del Padre Creador y de su amor infinito, ahora lleva el signo triste y desolado del orgullo y de la voracidad humana. El orgullo humano explotando la creaci&oacute;n, destruye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPero el Se&ntilde;or no nos deja solos y tambi&eacute;n ante este escenario desolador nos ofrece una perspectiva nueva de liberaci&oacute;n, de salvaci&oacute;n universal. Es aquello lo que Pablo pone en evidencia con alegr&iacute;a, invit&aacute;ndonos a poner atenci&oacute;n a los gemidos de la entera creaci&oacute;n. Los gemidos de la entera creaci&oacute;n&hellip; Expresi&oacute;n fuerte. Si ponemos atenci&oacute;n, de hecho, alrededor nuestro todo clama: clama la misma creaci&oacute;n, clamamos nosotros los seres humanos y clama el Esp&iacute;ritu dentro de nosotros, en nuestro coraz&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAhora, estos clamores no son un lamento est&eacute;ril, desconsolado, sino &ndash; como precisa el Ap&oacute;stol &ndash; son los gemidos de una parturiente; son los gemidos de quien sufre, pero sabe que est&aacute; por venir a la luz una nueva vida. Y en nuestro caso es de verdad as&iacute;. Nosotros estamos todav&iacute;a luchando con las consecuencias de nuestro pecado y todo, alrededor nuestro, lleva todav&iacute;a el signo de nuestras debilidades, de nuestras faltas, de nuestras cerrazones. Pero, al mismo tiempo, sabemos de haber sido salvados por el Se&ntilde;or y ya se nos es dado contemplar y pregustar en nosotros y en lo que nos rodea los signos de la Resurrecci&oacute;n, de la Pascua, que opera una nueva creaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEste es el contenido de nuestra esperanza. El cristiano no vive fuera del mundo, sabe reconocer en la propia vida y en lo que lo circunda los signos del mal, del ego&iacute;smo y del pecado. Es solidario con quien sufre, con quien llora, con quien es marginado, con quien se siente desesperado&hellip; Pero, al mismo tiempo, el cristiano ha aprendido a leer todo esto con los ojos de la Pascua, con los ojos del Cristo Resucitado. Y entonces sabe que estamos viviendo el tiempo de la espera, el tiempo de un deseo que va m&aacute;s all&aacute; del presente, el tiempo del cumplimiento. En la esperanza sabemos que el Se&ntilde;or quiere sanar definitivamente con su misericordia los corazones heridos y humillados y todo los que el hombre ha deformado en su impiedad, y que de este modo &Eacute;l regenerar&aacute; un mundo nuevo y una humanidad nueva, finalmente reconciliada en su amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCuantas veces nosotros cristianos estamos tentados por la desilusi&oacute;n, por el pesimismo&hellip; A veces nos dejamos llevar por el lamento in&uacute;til, o quiz&aacute;s nos quedamos sin palabras y no sabemos ni siquiera que cosa pedir, que cosa esperar&hellip; Pero todav&iacute;a una vez m&aacute;s viene en nuestra ayuda el Esp&iacute;ritu Santo, respiro de nuestra esperanza, el cual mantiene vivo el clamor y la espera de nuestro coraz&oacute;n. El Esp&iacute;ritu ve por nosotros m&aacute;s all&aacute; de las apariencias negativas del presente y nos revela ya ahora los cielos nuevos y la tierra nueva que el se&ntilde;or est&aacute; preparando para la humanidad. Gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tPapa Francisco: Ser cristiano es reconocerse pecador y esperar en la Resurrecci&oacute;n https:\/\/t.co\/d3IYEJ5VCP<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 22 de febrero de 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 22 Feb. 17 (ACI).- El Papa Francisco ofreci&oacute; una nueva catequesis sobre la esperanza cristiana en la que habl&oacute; de las consecuencias del pecado pero tambi&eacute;n de la Resurrecci&oacute;n. Durante la Audiencia General explic&oacute; que ante el pecado del hombre provoca que &ldquo;el hombre pierde su propia belleza originaria y termina por desfigurar alrededor &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-papa-francisco-sobre-la-esperanza-ante-el-pecado-del-hombre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEXTO: Catequesis Papa Francisco sobre la esperanza ante el pecado del hombre\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12101","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12101"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12101\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}