{"id":12182,"date":"2017-02-24T14:15:02","date_gmt":"2017-02-24T19:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-luis-versiglia-25-de-febrero\/"},"modified":"2017-02-24T14:15:02","modified_gmt":"2017-02-24T19:15:02","slug":"san-luis-versiglia-25-de-febrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-luis-versiglia-25-de-febrero\/","title":{"rendered":"San Luis Versiglia \u2013 25 de febrero"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Este m\u00e1rtir salesiano naci\u00f3 en Oliva Gessi, Pav\u00eda, Italia, el 5 de junio de 1873. Cuando a sus 12 a\u00f1os lleg\u00f3 al Oratorio turin\u00e9s de Valdocco, regido por Don Bosco, para estudiar all\u00ed y cumplir su sue\u00f1o de convertirse en veterinario, era un muchacho educado, sociable, ingenioso y muy sensible. En los dos a\u00f1os y medio que pas\u00f3 al lado del fundador de los salesianos, que fue su director espiritual, cambi\u00f3 de parecer. Simplemente con ver su forma de vida, se trocaron sus previsiones de futuro que no estaban encaminadas a la vida religiosa. Adem\u00e1s, le cupo el honor de pronunciar el discurso de felicitaci\u00f3n el d\u00eda de su onom\u00e1stica, la \u00faltima que Don Bosco celebr\u00f3 en la tierra. \u00c9ste muri\u00f3 el 31 de enero de 1888. Un a\u00f1o antes se dirigi\u00f3 a Lu\u00eds con estas palabras: <i>\u00abVen a verme, tengo algo que decirte\u00bb.<\/i> Pero ya no hubo ocasi\u00f3n de consumar este encuentro.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El 11 de marzo de ese mismo a\u00f1o Lu\u00eds sinti\u00f3 latir en su coraz\u00f3n el ardor misionero cuando en la bas\u00edlica de Mar\u00eda Auxiliadora vio c\u00f3mo se impon\u00eda el crucifijo a siete salesianos que se dispon\u00edan a partir a sus destinos. Y sigui\u00f3 los pasos de su fundador. Definitivamente abandonaba la idea de ser veterinario. Hizo el noviciado en Foglizzo, y profes\u00f3 a los 16 a\u00f1os. Luego estudi\u00f3 con ah\u00ednco en la universidad Gregoriana de Roma y no dej\u00f3 de dar testimonio de su fe a los j\u00f3venes que hallaba al paso en el Oratorio del Sagrado Coraz\u00f3n; ten\u00eda como modelo a Don Bosco. En 1893 obtuvo brillantemente el grado de doctor en filosof\u00eda en una edad espl\u00e9ndida, apenas rebasando la veintena. Mientras impart\u00eda clases a los novicios en Foglizzo Canavese (Tur\u00edn), se empleaba a conciencia en el estudio de las disciplinas que le encaminar\u00edan al sacerdocio, sacramento que recibi\u00f3 en 1895.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Su anhelo era partir a misiones. Y desde luego ir\u00eda, como \u00e9l deseaba, pero no en esos momentos. El padre Miguel R\u00faa, sucesor de Don Bosco, hab\u00eda visto sus cualidades y ya ten\u00eda para \u00e9l otra responsabilidad. Pas\u00f3 por alto su juventud, y lo nombr\u00f3 director y maestro de novicios en Genzano, un centro que \u00e9l acababa de crear. Acert\u00f3 de pleno, porque realmente Lu\u00eds era un gran formador, como demostr\u00f3 en los nueve a\u00f1os que estuvo al frente de la casa. Como su af\u00e1n misionero se mantuvo intacto, aprovech\u00f3 ese tiempo para aprender idiomas, herramienta conveniente para quien se muestra dispuesto a viajar a tierras lejanas para evangelizar, que era su caso. El momento a\u00f1orado lleg\u00f3 en enero de 1906. Su nuevo destino: China. Ten\u00eda entonces la m\u00edtica edad de 33 a\u00f1os, y su coraz\u00f3n rebosaba de j\u00fabilo. Iba al frente de esa primera expedici\u00f3n de salesianos que sal\u00eda rumbo a este pa\u00eds asi\u00e1tico.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Al llegar a Macao pronto se convirti\u00f3 en el \u00abpadre de los hu\u00e9rfanos\u00bb: los 55 ni\u00f1os del orfanato que el obispo puso en manos de estos misioneros, centro dirigido espiritualmente por Lu\u00eds, y en el que dej\u00f3 su impronta apost\u00f3lica. Las tensiones pol\u00edtico-sociales se desencadenaron cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, y con ellas el anticlericalismo de origen portugu\u00e9s que tocaba de lleno a los territorios que depend\u00edan del Estado luso. Eso conllev\u00f3 la expulsi\u00f3n de los salesianos que tuvieron que partir a Hong Kong. All\u00ed, y a instancias del prelado, se hicieron cargo de otro orfanato en medio de la desbordante alegr\u00eda de los ciudadanos de Heung Chow. Lamentablemente, un monz\u00f3n arras\u00f3 su casa y desplaz\u00f3 a los religiosos a Shek Ki. Desde 1912 a 1920 Lu\u00eds dirigi\u00f3 sabiamente la misi\u00f3n. Se abrieron nuevas residencias y pudieron atender las fundaciones de Macao y de R\u00edo de Perlas. Creativo y lleno de proyectos para mejorar la vida de la gente, cre\u00f3 una escuela de comercio y diversos talleres, que revertieron en una mayor expansi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En 1920 fue designado obispo de Schiu Chow. El instante no pod\u00eda ser m\u00e1s comprometedor ya que, lejos de disiparse los atentados contra la fe cat\u00f3lica, arreciaban. Nada de ello detuvo al santo. Sigui\u00f3 impulsando escuelas, seminarios, casas de formaci\u00f3n, orfanatos, residencias de ancianos, catequizando a tiempo y a destiempo. Cercano, fraterno, con un marcado esp\u00edritu paternal tutelaba la vida de sus hermanos y no demandaba de ellos esfuerzos que \u00e9l no hubiera realizado antes. La mortificaci\u00f3n entraba dentro de un itinerario espiritual bendecido con numerosos frutos apost\u00f3licos. Mar\u00eda Auxiliadora alumbraba su quehacer. \u00ab<i>Sin Ella <\/i>\u2013hab\u00eda dicho\u2013<i>, los salesianos no somos nada<\/i><i>\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En los diez a\u00f1os siguientes que mediaron hasta su martirio, se hab\u00edan producido grav\u00edsimos altercados contra los misioneros. Manifiestos, amenazas, insultos\u2026, hasta llegar a arrasar iglesias y misiones. El 24 de febrero de 1930 Lu\u00eds part\u00eda hacia Linchow con otro salesiano, el padre Calixto Caravario, y tres alumnas salesianas. Fueron apresados y atados, conduci\u00e9ndoles a un bosque de bamb\u00fa mientras les hac\u00edan objeto de linchamiento f\u00edsico y verbal. Quer\u00edan destruir la iglesia y forzar a las j\u00f3venes. Los dos sacerdotes, decididos a dar su vida, intentaron protegerlas. Pero los violentos terminaron con ellos, fusil\u00e1ndolos all\u00ed mismo. Previamente pudieron orar hincados de rodillas y confesarse entre s\u00ed. Y antes con su valent\u00eda hab\u00edan dejado estupefactos a los captores. Acostumbrados a ver retratado el terror a la muerte en las pupilas de los condenados, detectaron en los misioneros el gozo de la ofrenda suprema a Dios: la de su propia vida. En 1976 Pablo VI declar\u00f3 m\u00e1rtires de la Iglesia a estos misioneros. Fueron beatificados por Juan Pablo II el 15 de mayo de 1983. \u00c9l mismo los canoniz\u00f3 el 1 de octubre de 2000.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; (ZENIT &#8211; Madrid).- Este m\u00e1rtir salesiano naci\u00f3 en Oliva Gessi, Pav\u00eda, Italia, el 5 de junio de 1873. 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