{"id":12339,"date":"2017-03-01T12:40:03","date_gmt":"2017-03-01T17:40:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/para-un-concepto-de-guerra-de-una-filosofia-de-la-paz\/"},"modified":"2017-03-01T12:40:03","modified_gmt":"2017-03-01T17:40:03","slug":"para-un-concepto-de-guerra-de-una-filosofia-de-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/para-un-concepto-de-guerra-de-una-filosofia-de-la-paz\/","title":{"rendered":"Para un concepto de \u00abguerra\u00bb de una filosof\u00eda de la \u00abpaz\u00bb"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/03\/01\/AFP6335336_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9762427\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00572117.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- &laquo;La cuaresma es el camino de la esclavitud a la libertad, del sufrimiento a la alegr&iacute;a, de la muerte a la vida&raquo;, lo dijo el Papa Francisco en su homil&iacute;a de la Misa del Mi&eacute;rcoles de Ceniza, con la cual inicia el tiempo lit&uacute;rgico de la Cuaresma y que presidi&oacute; en la Bas&iacute;lica de Santa Sabina, ubicada en el barrio romano del Aventino, despu&eacute;s del acto penitencial y de la tradicional procesi&oacute;n de fieles que parti&oacute; desde la cercana Iglesia de San Anselmo.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">Profundizando sobre el sentido de la <strong>imposici&oacute;n de las cenizas<\/strong>, el Santo Padre explic&oacute; que se trata de un gesto que nos recuerda nuestra condici&oacute;n original: &laquo;hemos sido tomados de la tierra, somos de barro&#8230;s&iacute;, pero barro en las manos amorosas de Dios, que sopl&oacute; su esp&iacute;ritu de vida sobre cada uno de nosotros y que&nbsp;quiere seguir d&aacute;ndonos ese aliento de vida que nos salva de otro tipo de aliento&raquo;, a&ntilde;adi&oacute; el Pont&iacute;fice, citando nuestros ego&iacute;smos humanos, nuestras mezquinas ambiciones y nuestras silenciosas indiferencias, como algunos ejemplos pr&aacute;cticos de la vida diaria que asfixian y &laquo;ahogan el esp&iacute;ritu cristiano, reduciendo nuestro horizonte y anestesiando el palpitar del coraz&oacute;n&raquo;.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">No obstante, el Sucesor de Pedro propuso un <strong>camino de esperanza<\/strong> mediante el cual podemos liberarnos de esa asfixia: &laquo;el aliento de la vida de Dios que es m&aacute;s fuerte que el aire sofocante de tristeza, p&aacute;nico y aversi&oacute;n al cual el hombre de hoy se ha acostumbrado&raquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">&laquo;Y ese camino comienza con <strong>la Cuaresma<\/strong>&raquo;, insisti&oacute; Francisco, un tiempo de preparaci&oacute;n para la Pascua enfocado desde la perspectiva de tres puntos fundamentales:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">-Cuaresma como un <em>tiempo para decir no<\/em>. No a esa asfixia del esp&iacute;ritu, no a la indiferencia, no a las palabras vac&iacute;as, cr&iacute;ticas burdas; no al rechazo del pr&oacute;jimo.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>-Cuaresma como un <em>tiempo de memoria<\/em>, de pensar y preguntarnos&#8230; &iquest;qu&eacute; ser&iacute;a de nosotros si Dios nos hubiera cerrado las puertas?<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">-Y por &uacute;ltimo Cuaresma como<em> tiempo para volver a respirar. <\/em>Es el tiempo para abrir el coraz&oacute;n al aliento del &uacute;nico capaz de transformar nuestro barro en humanidad. &laquo;Nuestro barro, que por la fuerza del aliento de vida de Dios, se convierte en barro enamorado&raquo;, concluy&oacute; el Papa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">(SL-RV)<\/span><\/p>\n<p><strong>Audio y Texto completo de la Homil&iacute;a del Santo Padre<\/strong><\/p>\n<p><strong><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9762373\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00572112.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">&laquo;Volved a m&iacute; de todo coraz&oacute;n&hellip;volved a m&iacute;&raquo; (Jl 2,12), es el clamor con el que el profeta Joel se dirige al pueblo en nombre del Se&ntilde;or; nadie pod&iacute;a sentirse excluido: llamad a los ancianos, &nbsp;reunid a los peque&ntilde;os y a los ni&ntilde;os de pecho y al reci&eacute;n casado (cf. v. 6). Todo el Pueblo fiel es convocado para ponerse en marcha y adorar a su Dios que es &laquo;compasivo y misericordioso, lento a la c&oacute;lera y rico en piedad&raquo; (v.13).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">Tambi&eacute;n nosotros queremos hacernos eco de este llamado; queremos volver al coraz&oacute;n misericordioso del Padre. En este tiempo de gracia que hoy comenzamos, fijamos una vez m&aacute;s nuestra mirada en su misericordia. La cuaresma es un camino: nos conduce a la victoria de la misericordia sobre todo, aquello que busca aplastarnos o rebajarnos a cualquier cosa que no sea digna de un hijo de Dios. La cuaresma es el camino de la esclavitud a la libertad, del sufrimiento a la alegr&iacute;a, de la muerte a la vida. El gesto de las cenizas, con el que nos ponemos en marcha, nos recuerda nuestra condici&oacute;n original: hemos sido tomados de la tierra, somos de barro. S&iacute;, pero barro en las manos amorosas de Dios que sopl&oacute; su esp&iacute;ritu de vida sobre cada uno de nosotros y lo quiere seguir haciendo; quiere seguir d&aacute;ndonos ese aliento de vida que nos salva de otro tipo de aliento: la asfixia sofocante provocada por nuestros ego&iacute;smos; asfixia sofocante generada por mezquinas ambiciones y silenciosas indiferencias, asfixia que ahoga el esp&iacute;ritu, reduce el horizonte y anestesia el palpitar del coraz&oacute;n. El aliento de la vida de Dios nos salva de esta asfixia que apaga nuestra fe, enfr&iacute;a nuestra caridad y cancela nuestra esperanza. Vivir la cuaresma es anhelar ese aliento de vida que nuestro Padre no deja de ofrecernos en el fango de nuestra historia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">El aliento de la vida de Dios nos libera de esa asfixia de la &nbsp;que muchas veces no somos conscientes y que, incluso, nos hemos acostumbrado a &laquo;normalizar&raquo;, aunque sus signos se hacen sentir; y nos parece &laquo;normal&raquo; porque nos hemos acostumbrado a respirar un aire cargado de falta de esperanza, aire de tristeza y de resignaci&oacute;n, aire sofocante de p&aacute;nico y aversi&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">Cuaresma es el tiempo para decir &laquo;no&raquo;. No, a la asfixia del esp&iacute;ritu por la poluci&oacute;n que provoca la indiferencia, la negligencia de pensar que la vida del otro no me pertenece por lo que intento banalizar la vida especialmente la de aquellos que cargan en su carne el peso de tanta superficialidad. La cuaresma quiere decir &laquo;no&raquo; a la poluci&oacute;n intoxicante de las palabras vac&iacute;as y sin sentido, de la cr&iacute;tica burda y r&aacute;pida, de los an&aacute;lisis simplistas que no logran abrazar la complejidad de los problemas humanos, especialmente los problemas de quienes m&aacute;s sufren. La cuaresma es el tiempo de decir &laquo;no&raquo;; no, a la asfixia de una oraci&oacute;n que nos tranquilice la conciencia, de una limosna que nos deje satisfechos, de un ayuno que nos haga sentir que hemos cumplido. Cuaresma es el tiempo de decir no a la asfixia que nace de intimismos excluyentes que quieren llegar a Dios &nbsp;salt&aacute;ndose las llagas de Cristo presentes en las llagas de sus hermanos: esas espiritualidades que reducen la fe a culturas de gueto y exclusi&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">Cuaresma es tiempo de memoria, es el tiempo de pensar y preguntarnos: &iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a de nosotros si Dios nos hubiese cerrado las puertas? &iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a de nosotros sin su misericordia que no se ha cansado de perdonarnos y nos dio siempre una oportunidad para volver a empezar? Cuaresma es el tiempo de preguntarnos: &iquest;D&oacute;nde estar&iacute;amos sin la ayuda de tantos rostros silenciosos que de mil maneras nos tendieron la mano y con acciones muy concretas nos devolvieron la esperanza y nos ayudaron a volver a empezar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.6\">Cuaresma es el tiempo para volver a respirar, es el tiempo para abrir el coraz&oacute;n al aliento del &uacute;nico capaz de transformar nuestro barro en humanidad. No es el tiempo de rasgar las vestiduras ante el mal que nos rodea sino de abrir espacio en nuestra vida para todo el bien que podemos generar, despoj&aacute;ndonos de aquello que nos a&iacute;sla, encierra y paraliza. Cuaresma es el tiempo de la compasi&oacute;n para decir con el salmista: &laquo;Devu&eacute;lvenos Se&ntilde;or la alegr&iacute;a de la salvaci&oacute;n, afi&aacute;nzanos con esp&iacute;ritu generoso para que con nuestra vida proclamemos tu alabanza&raquo;; y nuestro barro &mdash;por la fuerza de tu aliento de vida&mdash; se convierta en &laquo;barro enamorado&raquo;.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &laquo;La cuaresma es el camino de la esclavitud a la libertad, del sufrimiento a la alegr&iacute;a, de la muerte a la vida&raquo;, lo dijo el Papa Francisco en su homil&iacute;a de la Misa del Mi&eacute;rcoles de Ceniza, con la cual inicia el tiempo lit&uacute;rgico de la Cuaresma y que presidi&oacute; en la Bas&iacute;lica de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/para-un-concepto-de-guerra-de-una-filosofia-de-la-paz\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPara un concepto de \u00abguerra\u00bb de una filosof\u00eda de la \u00abpaz\u00bb\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12339","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12339"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12339\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}