{"id":12344,"date":"2017-03-01T14:15:02","date_gmt":"2017-03-01T19:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/santa-angela-de-la-cruz-2-de-marzo\/"},"modified":"2017-03-01T14:15:02","modified_gmt":"2017-03-01T19:15:02","slug":"santa-angela-de-la-cruz-2-de-marzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/santa-angela-de-la-cruz-2-de-marzo\/","title":{"rendered":"Santa \u00c1ngela de la Cruz \u2013\u00a02 de marzo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- \u00c1ngela Guerrero Gonz\u00e1lez naci\u00f3 en la espl\u00e9ndida ciudad de Sevilla, Espa\u00f1a, el 30 de enero de 1846. Su padre era cocinero en el convento de los padres Trinitarios y su esposa trabajaba tambi\u00e9n para los religiosos. En el hogar nacieron catorce hijos, de los cuales sobrevivieron seis. Su madre lleg\u00f3 a conocer su fundaci\u00f3n. Angela era humilde, sencilla, muy alegre, devota y gran trabajadora; ten\u00eda un buen ejemplo en sus progenitores. Uno de los primeros recuerdos de su infancia, bien conocidos, fue su repentina desaparici\u00f3n \u2013cosa de ni\u00f1os\u2013, pero no se debi\u00f3 a una travesura ordinaria, como supuso enseguida Josefa, su madre. As\u00ed que apunt\u00f3 al lugar donde pensaba que hab\u00eda podido ir: la iglesia. Y, efectivamente, all\u00ed estaba: orando, recorriendo los altares. Recordando el hecho, cuando ya era fundadora, dec\u00eda: \u00abYo, todo el tiempo que pod\u00eda, lo pasaba en la iglesia, ech\u00e1ndome bendiciones de altar como hacen las chiquillas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para ayudar a los suyos comenz\u00f3 a trabajar a los 12 a\u00f1os en el taller de una zapater\u00eda. Su formaci\u00f3n fue muy precaria debido a la falta de recursos de su familia. Apenas pudo aprender a leer y escribir, pero su finura espiritual se hizo patente en ese cercano c\u00edrculo. As\u00ed, mostraba rotundo desagrado ante conversaciones poco delicadas, te\u00f1idas por descalificaciones y blasfemias. Y, al menos en su presencia, sus compa\u00f1eros se absten\u00edan de proferir palabras malsonantes e improperios. Es otra caracter\u00edstica de los santos quienes con su autoridad moral trazan caminos de bien comenzando por su entorno. Adem\u00e1s de poner coto a la afilada lengua de los empleados, la santa les convenc\u00eda para que rezasen el rosario. \u00c9stos y otros rasgos de su virtud llegaron a o\u00eddos del padre Torres Padilla, quien le ayud\u00f3 a dilucidar su vocaci\u00f3n y a madurarla, orient\u00e1ndola hacia la vida apost\u00f3lica. Ten\u00eda entonces 16 a\u00f1os. Al salir del trabajo visitaba hogares sumidos en la pobreza, frecuentaba iglesias y rezaba en sus altares. Los menesterosos de su barrio recib\u00edan sus limosnas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando en 1865 Sevilla fue abatida por el c\u00f3lera, diezmando a las familias que viv\u00edan en los \u00abcorrales de vecindad\u00bb, \u00c1ngela, que ya ten\u00eda 19 a\u00f1os, se desvivi\u00f3 para asistir a todos. Entonces abri\u00f3 su coraz\u00f3n al padre Torres dici\u00e9ndole que quer\u00eda hacerse monja. Pero esta mujer audaz ten\u00eda un cuerpo menudo y era de complexi\u00f3n d\u00e9bil, as\u00ed que cuando toc\u00f3 la puerta de las Carmelitas Descalzas del barrio de Santa Cruz no fue admitida. Se temi\u00f3 que no pudiera soportar los rigores de la vida de clausura. M\u00e1s tarde, fue postulante con las Hermanas de la Caridad. Sin embargo, su mala salud la oblig\u00f3 a salir del convento, pese a que las religiosas hicieron todo lo posible para que permaneciera junto a ellas busc\u00e1ndole destino en otros lugares, confiadas en una eventual mejor\u00eda. De modo que, en la calle nuevamente, \u00c1ngela parti\u00f3 con esta convicci\u00f3n: \u00abSer\u00e9 monja en el mundo\u00bb. Y ante los pies del Crucificado hizo privada consagraci\u00f3n de su vida el 1 de noviembre de 1871. Los dos a\u00f1os siguientes madur\u00f3 su anhelo de vivir clavada \u2013y subray\u00f3 esta expresi\u00f3n\u2013 junto a la cruz de Cristo, llam\u00e1ndose \u00c1ngela de la Cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1873 formul\u00f3 los votos perpetuos fuera del claustro, uni\u00e9ndose por voto de obediencia a las indicaciones del padre Torres. En su coraz\u00f3n ya bull\u00eda el anhelo de \u00abhacerse pobre con los pobres\u00bb (los llamaba sus se\u00f1ores), y formar la \u00abCompa\u00f1\u00eda de la Cruz\u00bb. Con toda su confianza puesta en Cristo, en enero de 1875 comenz\u00f3 a dar forma a este sue\u00f1o. Se unieron a ella tres mujeres que se distingu\u00edan por su bondad y sencillez, y compart\u00edan el esp\u00edritu de pobreza. Una aport\u00f3 los medios para alquilar un cuarto con \u00abderecho a cocina\u00bb, como entonces se dec\u00eda. Y ese fue su \u00abprimer convento\u00bb, austero, como los que ir\u00edan surgiendo. Desplegaron una ingente labor asistencial realizada a tiempo completo, de d\u00eda y de noche, que ten\u00eda como objetivo a los necesitados pobres y enfermos; limpiaban sus casas y les daban consuelo. Luego se mudaron a otra calle. Su acci\u00f3n ya hab\u00eda obtenido reconocimiento en estamentos religiosos. Vistieron un h\u00e1bito y a \u00c1ngela pronto empezaron a llamarla \u00abMadre\u00bb. En medio de la labor pastoral realizaba duras penitencias y mortificaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1876 el cardenal Spinola les dio la bendici\u00f3n. Y en 1894 ella mantuvo un encuentro con Le\u00f3n XIII que acept\u00f3 su obra, aprobada despu\u00e9s por P\u00edo X en 1904. Sevilla y toda Andaluc\u00eda acogi\u00f3 con gratitud y cari\u00f1o a esta pobre \u00abzapaterita, negrita, y tontita\u00bb, como ella misma se defin\u00eda, a la que acompa\u00f1aba fama de santidad por sus virtudes y prodigios. Su forma de vida austera y mortificada suscit\u00f3 numerosas vocaciones entre las j\u00f3venes. Abr\u00eda los brazos no solo a los pobres, sino tambi\u00e9n a potentados que solicitaban su atenci\u00f3n, consejo y apoyo. Su amor por los necesitados le inst\u00f3 a realizar un gesto que otros santos tuvieron, como Catalina de Siena: succionar la supuraci\u00f3n de las llagas de una enferma que se hallaba a punto de morir, y que san\u00f3 poco tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue agraciada con visiones. Su itinerario espiritual estuvo marcado por grandes purificaciones que la condujeron a las m\u00e1s altas cimas de la m\u00edstica, coronada por el desposorio espiritual. Fue reelegida cuatro veces madre general hasta sus 82 a\u00f1os. Ces\u00f3 a instancias superiores eclesiales, y acogi\u00f3 con gran alegr\u00eda volver a convertirse en una religiosa sin m\u00e1s responsabilidades. Una trombosis cerebral que se present\u00f3 el 7 de julio de 1931 la dej\u00f3 casi paralizada. Y el 2 de marzo de 1932 vol\u00f3 al cielo. Lo \u00faltimo que se le hab\u00eda o\u00eddo decir antes de perder el habla, fue: \u00abNo ser, no querer ser; pisotear el yo, enterrarlo si posible fuera&#8230;\u00bb. Juan Pablo II la beatific\u00f3 en Sevilla el 5 de noviembre de 1982 entre el delirio de las gentes que no ocultan su devoci\u00f3n por esta \u00abmadre de los pobres\u00bb como es conocida. Y el mismo pont\u00edfice la canoniz\u00f3 en Madrid el 4 de mayo de 2003. Su fiesta lit\u00fargica es el 5 de noviembre, pero en el martirologio, criterio que rige este santoral, su celebraci\u00f3n se fija para el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- \u00c1ngela Guerrero Gonz\u00e1lez naci\u00f3 en la espl\u00e9ndida ciudad de Sevilla, Espa\u00f1a, el 30 de enero de 1846. Su padre era cocinero en el convento de los padres Trinitarios y su esposa trabajaba tambi\u00e9n para los religiosos. En el hogar nacieron catorce hijos, de los cuales sobrevivieron seis. 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