{"id":12445,"date":"2017-03-04T12:15:03","date_gmt":"2017-03-04T17:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-juan-jose-de-la-cruz-5-de-marzo\/"},"modified":"2017-03-04T12:15:03","modified_gmt":"2017-03-04T17:15:03","slug":"san-juan-jose-de-la-cruz-5-de-marzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-juan-jose-de-la-cruz-5-de-marzo\/","title":{"rendered":"San Juan Jos\u00e9 de la Cruz \u2013 5 de marzo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).-\u00a0Aunque desde la infancia su vida estuvo marcada por signos que revelan una precocidad y profundidad en la experiencia espiritual inusuales en esa etapa, por la \u00e9poca en la que naci\u00f3: siglo XVII, hemos de creer que el relato de su acontecer trazado por los bi\u00f3grafos tiene s\u00f3lidos fundamentos, y no estamos ante una construcci\u00f3n idealizada, fantasiosa, y alejada de la realidad. Que hay elementos para corroborar su itinerario lo prueba el ejemplo de una familia tan religiosa como la suya, forjada con tal mimo por sus padres Jos\u00e9 Calosirto y Laura Gargiulo, que cinco de sus hermanos fueron consagrados. Y \u00e9l alcanz\u00f3 las altas cumbres de la santidad. Algo grande deb\u00eda haber en ese hogar bendecido de ese modo por Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Carlo Gaetano naci\u00f3 el 15 de agosto de 1654 en Ischia, isla situada a la entrada del golfo de N\u00e1poles, Italia. Creci\u00f3 en el seno de esta familia noble y pudiente alimentando su querencia por el silencio y la oraci\u00f3n. Los juegos infantiles no le dec\u00edan mucho. Prefer\u00eda acudir a las iglesias a retirarse a orar. En su tierno coraz\u00f3n ocupaba un lugar especial\u00edsimo la Virgen Mar\u00eda y en su honor hab\u00eda erigido un peque\u00f1o altar en su habitaci\u00f3n; ante \u00e9l recitaba el rosario y las letan\u00edas. Sus gestos eran los de una persona abocada de forma natural a seguir a Dios con signos preclaros de una prematura vocaci\u00f3n expresada palpablemente a todos los niveles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su inclinaci\u00f3n a la penitencia, uno de los rasgos caracter\u00edsticos que le acompa\u00f1aron hasta el fin, se puso de manifiesto en esta etapa. Junto a obras de piedad como dar limosna a los pobres, inclu\u00eda la mortificaci\u00f3n y disciplinas; se flagelaba llevado por su devoci\u00f3n a la Pasi\u00f3n de Cristo. Pero como a pesar de la edad de alg\u00fan modo intu\u00eda que lo esencial es el ayuno de las pasiones, tambi\u00e9n aprovechaba situaciones que se le presentaban para crecer espiritualmente. Cuando uno de sus hermanos le abofete\u00f3, se arrodill\u00f3 ante \u00e9l, le rog\u00f3 su perd\u00f3n y rez\u00f3 un Padrenuestro. Incluso el ornato externo develaba su esp\u00edritu austero y el af\u00e1n de imitar a Cristo que lat\u00eda en lo m\u00e1s profundo de su ser. Hu\u00eda de la ostentaci\u00f3n, aunque la alta posici\u00f3n de su familia le habr\u00eda permitido vestir elegantemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los pasos que fue dando estaban perfectamente medidos por el comp\u00e1s religioso. A los 17 a\u00f1os tuvo claro que habr\u00eda de consagrarse. Y cuando se plante\u00f3 dilucidar en qu\u00e9 Orden deb\u00eda ingresar dedic\u00f3 una novena al Esp\u00edritu Santo. Se sent\u00eda llamado a formar parte de aquellas que tuvieran una regla rigurosa, y tom\u00f3 contacto con Juan de San Bernardo, un franciscano descalzo perteneciente a los reformados que impuls\u00f3 san Pedro de Alc\u00e1ntara. Precisamente Juan proven\u00eda de Espa\u00f1a y hab\u00eda recalado en Ischia con el fin de establecer all\u00ed una nueva rama de la Orden. Para Carlo el encuentro con este religioso fue completamente esclarecedor. \u00c9l, que ya estaba habituado a la vida de entrega en la que se hallaba inmerso, cuando vio las virtudes de las que estaba adornado el franciscano no tuvo duda de que quer\u00eda abrazarse a ese carisma. Se dirigi\u00f3 a N\u00e1poles, al convento de Santa Luc\u00eda del Monte, donde fue admitido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Profes\u00f3 en 1671 tomando el nombre de Juan Jos\u00e9 de la Cruz. En \u00e9l sintetizaba su devoci\u00f3n a la Pasi\u00f3n de Cristo, a san Jos\u00e9 y su amor a san Juan Bautista. Como era previsible, dada su trayectoria, el noviciado estuvo caracterizado por grandes austeridades y mortificaciones. Ten\u00eda como excelsos modelos a san Francisco de As\u00eds y a san Pedro de Alc\u00e1ntara. Extremadamente exigente consigo mismo, ayunaba y se aplicaba cilicios, realizando severas penitencias. El descanso lo ten\u00eda pr\u00e1cticamente postergado. Tan edificante era su vida que en 1674 los superiores lo consideraron m\u00e1s que apto para iniciar una nueva fundaci\u00f3n. Y lo trasladaron a Piedimonte de Afila. La construcci\u00f3n del convento, ardua labor, fue otra v\u00eda para disciplinarse. Acarre\u00f3 tan pesadas piedras y se entreg\u00f3 al trabajo con tal br\u00edo que su organismo se da\u00f1\u00f3 seriamente. Comenz\u00f3 a tener v\u00f3mitos de sangre, pero la protecci\u00f3n de Mar\u00eda que vino en su auxilio le devolvi\u00f3 la salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Era tan humilde que se sent\u00eda indigno de recibir el sacramento del orden, aunque lo acept\u00f3 por obediencia cuando ten\u00eda 23 a\u00f1os. Otro tanto le sucedi\u00f3 al ser designado confesor y maestro de novicios a los 27. Como le ha ocurrido a otros santos el rigor disciplinar lo reservaba para \u00e9l; a los dem\u00e1s los trataba con delicadeza y bondad actuando incluso con cierta flexibilidad. Era guardi\u00e1n del convento de Piedimonte, una misi\u00f3n que desempe\u00f1aba admirablemente, pero de nuevo llevado de su humildad, rog\u00f3 a sus superiores que le relevaran de la misi\u00f3n. Su petici\u00f3n fue escuchada. Sin embargo, en 1684 los componentes del cap\u00edtulo provincial volvieron a encomendarle esa responsabilidad. No fue la \u00fanica. En 1690 le nombraron definidor de la Orden. Silencio y recogimiento eran las divisas de vida que difundi\u00f3 entre sus hermanos extremando el cumplimiento de la regla, que personalmente hab\u00eda acatado siempre con toda fidelidad. Quer\u00eda que la casa excediese en rigor a la fundada en Extremadura, Espa\u00f1a, por san Pedro de Alc\u00e1ntara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su vida asc\u00e9tica estuvo marcada por grandes pruebas. Le asaltaron oscuridad y dudas que sufri\u00f3 pacientemente. Dios le bendijo con numerosos favores. Su primer arrobamiento fue un \u00e9xtasis integral que le mantuvo suspendido en el aire mientras se hallaba en la capilla de Piedimonte celebrando un oficio. A \u00e9ste le sucedieron otros muchos. En algunos se le concedi\u00f3 tomar al Ni\u00f1o Jes\u00fas en sus brazos. De Mar\u00eda recibi\u00f3 distintas locuciones en diversas apariciones suyas. Fue agraciado con los dones de bilocaci\u00f3n, profec\u00eda y milagros. En los \u00faltimos 30 a\u00f1os de su vida no ingiri\u00f3 vino, agua, ni otra bebida. Ni su avanzada edad ni su delicada salud fueron motivo para que moderase sus penitencias, como le sugirieron. Le fue dada a conocer de antemano la fecha de su muerte que se produjo el 5 de marzo de 1734. Tras el deceso se apareci\u00f3 a varias personas. Fue canonizado por Gregorio XVI el 26 de mayo de 1839.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).-\u00a0Aunque desde la infancia su vida estuvo marcada por signos que revelan una precocidad y profundidad en la experiencia espiritual inusuales en esa etapa, por la \u00e9poca en la que naci\u00f3: siglo XVII, hemos de creer que el relato de su acontecer trazado por los bi\u00f3grafos tiene s\u00f3lidos fundamentos, y no estamos ante &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-juan-jose-de-la-cruz-5-de-marzo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSan Juan Jos\u00e9 de la Cruz \u2013 5 de marzo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12445","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12445","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12445"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12445\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12445"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12445"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12445"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}