{"id":12671,"date":"2017-03-13T06:40:03","date_gmt":"2017-03-13T11:40:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/jesus-viene-siempre-a-nuestro-encuentro-y-nos-habla-al-corazon-el-papa-visita-una-parroquia-romana\/"},"modified":"2017-03-13T06:40:03","modified_gmt":"2017-03-13T11:40:03","slug":"jesus-viene-siempre-a-nuestro-encuentro-y-nos-habla-al-corazon-el-papa-visita-una-parroquia-romana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/jesus-viene-siempre-a-nuestro-encuentro-y-nos-habla-al-corazon-el-papa-visita-una-parroquia-romana\/","title":{"rendered":"\u201cJes\u00fas viene siempre a nuestro encuentro y nos habla al coraz\u00f3n\u201d. El Papa visita una parroquia romana"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/03\/12\/AFP6377512_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9861330\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00573445.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- Al rezar el &Aacute;ngelus del II Domingo de Cuaresma con los numerosos fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro, el <strong>Papa Francisco <\/strong>se refiri&oacute; a la Transfiguraci&oacute;n de Jes&uacute;s que presenta en esta ocasi&oacute;n el Evangelio. Y dijo que la &ldquo;luminosidad&rdquo; que caracteriza este evento extraordinario, simboliza su finalidad, a saber: &ldquo;iluminar las mentes y los corazones de los disc&iacute;pulos, a fin de que puedan comprender claramente qui&eacute;n es su Maestro&rdquo;.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, el <strong>Obispo de Roma <\/strong>afirm&oacute; que el Se&ntilde;or sabiendo que ser&iacute;a condenado a muerte, deseaba preparar a sus Ap&oacute;stoles ante el esc&aacute;ndalo tan grande para su fe que representaba la crucifixi&oacute;n, as&iacute; como preanunciar su resurrecci&oacute;n, manifest&aacute;ndose como el Mes&iacute;as, el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Y si bien esta revelaci&oacute;n de Dios se produce de un modo diferente a las expectativas humanas, en el sentido de que Jes&uacute;s se presenta como un siervo humilde y desarmado; un hombre pobre que no tiene donde posar la cabeza; el <strong>Papa Bergoglio <\/strong>record&oacute; que, precisamente mediante este signo desconcertante de la cruz, Jes&uacute;s llegar&aacute; a su gloriosa resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n destac&oacute; que con su transfiguraci&oacute;n, el Se&ntilde;or quiso mostrar su gloria, no para evitar a los Ap&oacute;stoles que pasaran tambi&eacute;n ellos a trav&eacute;s de la cruz, sino para indicar hacia d&oacute;nde lleva la cruz. Porque como dijo el <strong>Obispo de Roma<\/strong>, &ldquo;el que muere con Cristo, con Cristo resucitar&aacute;. El que lucha junto a &Eacute;l, con &Eacute;l triunfar&aacute;&rdquo;. Y &eacute;ste &ndash; a&ntilde;adi&oacute; el <strong>Papa<\/strong> &ndash; es el mensaje de esperanza que contiene la cruz del Se&ntilde;or, con la que nos exhorta a la fortaleza en nuestra existencia.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, <strong>Francisco<\/strong>&nbsp; record&oacute; que &ldquo;la Cruz cristiana no es un adorno de la casa ni un ornamento que ponerse, sino una llamada al amor con la que Jes&uacute;s se ha sacrificado para salvar a la humanidad del mal y del pecado&rdquo;. De ah&iacute; que el <strong>Santo Padre<\/strong> haya invitado a contemplar en el tiempo de Cuaresma la imagen del crucificado que es s&iacute;mbolo de la fe cristiana y pidi&oacute; que la Cruz marque las etapas del itinerario cuaresmal para comprender cada vez m&aacute;s la gravedad del pecado y el valor del sacrificio con el cual el Redentor nos ha salvado.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, el <strong>Papa<\/strong> exhort&oacute; a pedir a la Virgen Santa, que supo contemplar la gloria de Jes&uacute;s escondida en su humanidad, que nos ayude a estar con &Eacute;l en la oraci&oacute;n silenciosa, y a dejarnos iluminar por su presencia.<\/p>\n<p>(Mar&iacute;a Fernanda Bernasconi &ndash; RV)<\/p>\n<p><strong>Texto y audio de las palabras del Santo Padre Francisco antes de rezar a la Madre de Dios:<\/strong><\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9861528\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00573449.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas. &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>El Evangelio de este segundo domingo de Cuaresma nos presenta el relato de la Transfiguraci&oacute;n de Jes&uacute;s (Cfr. <em>Mt<\/em> 17, 1-9). Llevados aparte a tres de los Ap&oacute;stoles, Pedro, Santiago y Juan, &Eacute;l subi&oacute; con ellos a un monte elevado, y all&iacute; se produjo este fen&oacute;meno peculiar: el rostro de Jes&uacute;s &ldquo;resplandeci&oacute; como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz&rdquo; (v. 2). De este modo el Se&ntilde;or hizo resplandecer en su misma persona aquella gloria divina que se pod&iacute;a entender con la fe en su predicaci&oacute;n y en sus gestos milagrosos. Y a la transfiguraci&oacute;n se acompa&ntilde;a, en el monte, la aparici&oacute;n de Mois&eacute;s y El&iacute;as, &ldquo;que hablaban con &Eacute;l&rdquo; (v. 3).<\/p>\n<p>La &ldquo;luminosidad&rdquo; que caracteriza este evento extraordinario simboliza su finalidad: iluminar las mentes y los corazones de los disc&iacute;pulos, a fin de que puedan comprender claramente qui&eacute;n es su Maestro. Es un destello de luz que se abre improvisamente sobre el misterio de Jes&uacute;s e ilumina toda su persona y toda su vicisitud.<\/p>\n<p>Ya decididamente encaminado hacia Jerusal&eacute;n, donde deber&aacute; padecer la condena a muerte por crucifixi&oacute;n, Jes&uacute;s quiere preparar a los suyos a este esc&aacute;ndalo &ndash; el esc&aacute;ndalo de la cruz &ndash;&nbsp; a este esc&aacute;ndalo demasiado fuerte para su fe y, al mismo tiempo, preanunciar su resurrecci&oacute;n, manifest&aacute;ndose como el Mes&iacute;as, el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Y Jes&uacute;s los prepara para aquel momento triste y de tanto dolor. En efecto, Jes&uacute;s se estaba demostrando un Mes&iacute;as diverso con respecto a las expectativas, a lo que ellos se imaginaban sobre el Mes&iacute;as, a c&oacute;mo deber&iacute;a ser el Mes&iacute;as, un Mes&iacute;as diferente con respecto a las expectativas: no un rey poderoso y glorioso, sino un siervo humilde y desarmado; no un se&ntilde;or de gran riqueza, signo de bendici&oacute;n, sino un hombre pobre que no tiene donde posar la cabeza; no un patriarca con descendencia numerosa, sino un c&eacute;libe sin casa y sin nido. Es verdaderamente una revelaci&oacute;n de Dios invertida y el signo m&aacute;s desconcertante de este escandaloso cambio es la cruz. Pero precisamente a trav&eacute;s de la cruz Jes&uacute;s llegar&aacute; a la gloriosa resurrecci&oacute;n, que ser&aacute; definitiva, no como esta transfiguraci&oacute;n que dur&oacute; un momento, un instante.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s transfigurado en el monte Tabor ha querido mostrar a sus disc&iacute;pulos su gloria, no para evitarles que pasen a trav&eacute;s de la cruz, sino para indicar hacia d&oacute;nde lleva la cruz. El que muere con Cristo, con Cristo resucitar&aacute;. Y la cruz es la puerta de la resurrecci&oacute;n. El que lucha junto a &Eacute;l, con &Eacute;l triunfar&aacute;. &Eacute;ste es el mensaje de esperanza que contiene la cruz de Jes&uacute;s, exhortando a la fortaleza en nuestra existencia. La Cruz cristiana no es un adorno de la casa o un ornamento que ponerse, sino que la cruz cristiana es&nbsp; una llamada al amor con la que Jes&uacute;s se ha sacrificado para salvar a la humanidad del mal y del pecado.<\/p>\n<p>En este tiempo de Cuaresma, contemplamos con devoci&oacute;n la imagen del crucificado, Jes&uacute;s en la cruz: es el s&iacute;mbolo de la fe cristiana, es el emblema de Jes&uacute;s, muerto y resucitado por nosotros. Hagamos de modo que la Cruz marque las etapas de nuestro itinerario cuaresmal para comprender cada vez m&aacute;s la gravedad del pecado y el valor del sacrificio con el cual el Redentor nos ha salvado, a todos nosotros.<\/p>\n<p>La Virgen Santa ha sabido contemplar la gloria de Jes&uacute;s escondida en su humanidad. Que Ella nos ayude a estar con &Eacute;l en la oraci&oacute;n silenciosa, y a dejarnos iluminar por su presencia, para llevar en el coraz&oacute;n, a trav&eacute;s de las noches m&aacute;s oscuras, un reflejo de su gloria.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- Al rezar el &Aacute;ngelus del II Domingo de Cuaresma con los numerosos fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco se refiri&oacute; a la Transfiguraci&oacute;n de Jes&uacute;s que presenta en esta ocasi&oacute;n el Evangelio. Y dijo que la &ldquo;luminosidad&rdquo; que caracteriza este evento extraordinario, simboliza su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/jesus-viene-siempre-a-nuestro-encuentro-y-nos-habla-al-corazon-el-papa-visita-una-parroquia-romana\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u201cJes\u00fas viene siempre a nuestro encuentro y nos habla al coraz\u00f3n\u201d. El Papa visita una parroquia romana\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12671","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12671"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12671\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}