{"id":12699,"date":"2017-03-14T03:15:02","date_gmt":"2017-03-14T08:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/tercer-domingo-de-cuaresma\/"},"modified":"2017-03-14T03:15:02","modified_gmt":"2017-03-14T08:15:02","slug":"tercer-domingo-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/tercer-domingo-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"Tercer domingo de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ciclo A &#8211; Textos: \u00c9xodo 17, 3-7; Romanos 5, 1-2.5-8; Juan 4, 5-42<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"es-MX\">P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Idea principal:<\/strong> la Cuaresma es tiempo para tener sed del Dios viviente. Dios nos ofrece agua restauradora y vivificante en el Costado abierto del Salvador. Y en la Pascua quedaremos saciados sin necesidad de ir a otras fuentes del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Resumen del mensaje:<\/strong> el domingo pasado Jes\u00fas nos invitaba a subir al Tabor. Hoy nos ofrece su agua viva, que es \u00c9l. Pero tenemos que ped\u00edrsela, como hizo el pueblo de Israel con Mois\u00e9s (primera lectura) y la samaritana (evangelio). Y pedirla con fe y esperanza (segunda lectura). Su agua, que brotar\u00e1 del Costado abierto en la Pascua, sacia nuestros anhelos de felicidad completa (evangelio).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Puntos de la idea principal:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En primer lugar, el agua es uno de los s\u00edmbolos que con m\u00e1s frecuencia aparece en la Sagrada Escritura, cuyo correlato en el hombre es la sed. S\u00edmbolo algo dif\u00edcil de percibir en toda su fuerza para nosotros, que habitamos un pa\u00eds en el que, por lo general, el agua abunda. No nos cuesta trabajo. Basta abrir el grifo. En Palestina, en cambio, cuando hab\u00eda escasez era uno de los elementos m\u00e1s apreciados, el primero y fundamental para la supervivencia del hombre. El agua es tambi\u00e9n condici\u00f3n de fecundidad de la tierra. Sin ella, tenemos desierto \u00e1rido, zona de hambre y de sed, y la consecuencia, si no hay pozos o cisternas, muerte de hombres, animales y vegetales. Poseer fuentes de agua en Palestina es signo de riqueza y de bendici\u00f3n divina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En segundo lugar, la Biblia recurre con frecuencia a la imagen del agua para expresar el misterio de la relaci\u00f3n entre Dios y el hombre. Dios es la fuente de la vida para el hombre y le da la fuerza de florecer en el amor y la fidelidad. Apartarse de \u00e9l es morir de sed. Preguntemos a la samaritana del evangelio de hoy. Lejos de Dios, el hombre no es sino tierra \u00e1rida, sin agua, destinado a la muerte. El alma siente la nostalgia de Dios porque tiene el c\u00e1ntaro del coraz\u00f3n vac\u00edo (evangelio). Pero si Dios est\u00e1 con el hombre, \u00e9ste se transforma en un huerto, poseyendo en s\u00ed la fuente misma que lo hace vivir. El agua es as\u00ed s\u00edmbolo del Esp\u00edritu de Dios, capaz de transformar un desierto en floreciente vergel y un pueblo infiel en verdadero Israel (primera lectura). Y con esa agua podremos abrevar tambi\u00e9n a nuestra familia y nuestros sue\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente, Jes\u00fas ha venido a traernos sus aguas vivificantes, como a la samaritana. \u00c9l es la roca de donde sale esa agua. Lo que tenemos que hacer nosotros es golpear con la fe y la esperanza esa roca (primera lectura). Esa roca para nosotros es el Costado abierto de Jes\u00fas que destila agua viva y sanadora en los sacramentos. Necesitamos llevar el balde de nuestra vida, aunque est\u00e9 agujereado y seco, y Jes\u00fas lo arreglar\u00e1, como hizo con la samaritana (evangelio). Jes\u00fas, con ternura y tiento, fue elevando poco a poco a esta mujer al nivel de fe, para que pudiera auparse hasta su Costado abierto y beber.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para reflexionar:<\/strong> \u00bfD\u00f3nde encuentro a Jes\u00fas hoy como agua viva? \u00bfTengo el balde preparado ya para recibir esa agua vivificante, santificadora y sanadora? \u00bfD\u00f3nde suelo ir a saciar mi sed: a los pozos contaminados de este mundo o a la fuente de Cristo que la Iglesia conserva intacta y viva en los sacramentos y en la piedad popular?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: arivero@legionaries.org<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Ciclo A &#8211; Textos: \u00c9xodo 17, 3-7; Romanos 5, 1-2.5-8; Juan 4, 5-42 P. 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