{"id":12779,"date":"2017-03-16T07:40:04","date_gmt":"2017-03-16T12:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/quiero-misericordia-24-horas-para-el-senor-y-liturgia-penitencial\/"},"modified":"2017-03-16T07:40:04","modified_gmt":"2017-03-16T12:40:04","slug":"quiero-misericordia-24-horas-para-el-senor-y-liturgia-penitencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/quiero-misericordia-24-horas-para-el-senor-y-liturgia-penitencial\/","title":{"rendered":"\u201cQuiero misericordia\u201d. 24 horas para el Se\u00f1or y liturgia penitencial"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/03\/16\/1916401_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9896497\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00573944.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).-. Debemos estar atentos a no tomar el camino que del pecado lleva a la corrupci&oacute;n. Es la admonici&oacute;n que hizo el <strong>Santo Padre <\/strong>en su homil&iacute;a de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El <strong>Papa<\/strong> se inspir&oacute; en el Evangelio del d&iacute;a &ndash; de San Lucas &ndash; en el que el Se&ntilde;or relata la par&aacute;bola del rico y el pobre L&aacute;zaro para subrayar que tambi&eacute;n hoy debemos estar atentos para no encerrarnos en nosotros mismos, ignorando a los pobres y a los sin techo de nuestras ciudades.<\/p>\n<p>&ldquo;Escruta, Dios, mi coraz&oacute;n. Mira si recorro el camino de la mentira y gu&iacute;ame por el camino de la vida&rdquo;. El <strong>Papa <\/strong>desarroll&oacute; su homil&iacute;a a partir de las palabras de la Ant&iacute;fona y del Salmo 1, para poner de manifiesto que &ldquo;el &nbsp;hombre que conf&iacute;a en el hombre, se apoya en la carne, es decir, en las cosas que &eacute;l puede gestionar, en la vanidad, &nbsp;en el orgullo, en las riquezas&rdquo;, a partir de lo cual se produce un &ldquo;alejamiento del Se&ntilde;or&rdquo;. <strong>Francisco<\/strong> se refiri&oacute; a &ldquo;la fecundidad del hombre que conf&iacute;a en el Se&ntilde;or, y a la esterilidad del hombre que conf&iacute;a en s&iacute; mismo&rdquo;, en el poder y en las riquezas. &ldquo;Este camino&nbsp; &ndash; dijo &nbsp;&ndash; es un camino peligroso, es un camino resbaladizo, cuando s&oacute;lo me f&iacute;o de mi coraz&oacute;n: porque &eacute;l es traidor, es peligroso&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>El que vive en las riquezas no ve al pobre, el pecado se vuelve corrupci&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p>&ldquo;Cuando una persona vive en un ambiente cerrado &ndash; a&ntilde;adi&oacute; el <strong>Papa<\/strong> &ndash; respira el aire propio de sus bienes, de su satisfacci&oacute;n, de la vanidad, de sentirse seguro, confiando s&oacute;lo en s&iacute; mismo, con lo cual pierde la orientaci&oacute;n, pierde la br&uacute;jula e ignora d&oacute;nde est&aacute;n los l&iacute;mites&rdquo;. Es precisamente lo que sucede al rico del que habla el Evangelio de Lucas, que transcurr&iacute;a su vida haciendo fiestas e ignorando al pobre que estaba en la puerta de su casa:<\/p>\n<p>&ldquo;&Eacute;l sab&iacute;a qui&eacute;n era aquel pobre. Lo sab&iacute;a. Porque despu&eacute;s, cuando habla con el Padre Abraham, dice: &ldquo;Pero, env&iacute;ame a L&aacute;zaro&rdquo;. Incuso &iexcl;sab&iacute;a c&oacute;mo se llamaba! Pero no le importaba. &iquest;Era un hombre pecador? S&iacute;. Pero del pecado se puede ir hacia atr&aacute;s: se pide perd&oacute;n y el Se&ntilde;or perdona. Pero el coraz&oacute;n lo ha llevado por un camino de muerte hasta el punto de que no se puede volver atr&aacute;s. Hay un punto, hay un momento, hay un l&iacute;mite del que dif&iacute;cilmente se vuelve atr&aacute;s: es cuando el pecado se transforma en corrupci&oacute;n. Y &eacute;ste no era un pecador, era un corrupto. Porque sab&iacute;a de las tantas miserias, pero &eacute;l se sent&iacute;a feliz all&iacute; y no le importaba nada&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>&iquest;Qu&eacute; sentimos en el coraz&oacute;n cuando vemos a un sin techo por la calle?<\/strong><\/p>\n<p>&ldquo;Maldito el hombre que conf&iacute;a en s&iacute; mismo, que conf&iacute;a en su coraz&oacute;n, subray&oacute; el <strong>Pont&iacute;fice<\/strong> aludiendo al Salmo 1. &nbsp;Nada es m&aacute;s peligroso que el coraz&oacute;n, y dif&iacute;cilmente se cura. Cuando t&uacute; conoces aquel camino de enfermedad, dif&iacute;cilmente te curar&aacute;s&rdquo;. Y se pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; sentimos en el coraz&oacute;n cuando vamos por el camino y vemos a un sin techo, veamos a ni&ntilde;os solos que piden limosna? &lsquo;No, pero estos son de aquella etnia que roba&hellip;&rsquo;. &iquest;Sigo adelante, hago as&iacute;? Los sin techo, los pobres, los abandonados, incluso los sin techo bien vestidos, porque no tienen dinero para pagar el alquiler, porque no tienen trabajo&hellip; &iquest;Qu&eacute; cosa siento yo? Esto forma parte del panorama, del paisaje de una ciudad, como una estatua, la parada del autob&uacute;s, la oficina del correo &iquest;Y tambi&eacute;n los sin techo son parte de la ciudad? &iquest;Esto es normal? Est&eacute;n atentos. Estemos atentos. Cuando estas cosas resuenan en nuestro coraz&oacute;n como normales&nbsp; &ndash; &lsquo;pero s&iacute;, la vida es as&iacute;&hellip; y yo como, bebo, y para quitarme un poco de sentido de culpa doy una oferta y voy adelante&rsquo; &ndash; el camino no va bien&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>Si el pecador se arrepiente vuelve para atr&aacute;s, en cambio el corrupto est&aacute; cerrado en s&iacute; mismo<\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Obispo de Roma<\/strong> reafirm&oacute; la necesidad de darnos cuenta, cuando vamos por el camino &ldquo;resbaladizo del pecado a la corrupci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; siento yo &ndash; se pregunt&oacute;&nbsp; &ndash; cuando en el telediario&rdquo; veo que &ldquo;cay&oacute; una bomba all&aacute;, sobre un hospital y murieron tantos ni&ntilde;os&rdquo;? &iquest;Rezo una oraci&oacute;n y despu&eacute;s sigo viviendo como si nada? &ldquo;&iquest;Entra en mi coraz&oacute;n esto&rdquo;, o &ldquo;soy como este rico para el cual el drama de L&aacute;zaro, del que ten&iacute;an m&aacute;s piedad los perros, jam&aacute;s entr&oacute; en mi coraz&oacute;n?&rdquo; Si as&iacute; fuera, estar&iacute;a en un camino que conduce &ldquo;del pecado a la corrupci&oacute;n&rdquo;:<\/p>\n<p>&ldquo;Por esta raz&oacute;n pidamos al Se&ntilde;or: &lsquo;Escruta, oh Se&ntilde;or, mi coraz&oacute;n. Mira si mi camino est&aacute; equivocado, si yo estoy en un camino resbaladizo del pecado a la corrupci&oacute;n, del que no se puede volver atr&aacute;s&rsquo;. Habitualmente, el pecador, si se arrepiente, vuelve hacia atr&aacute;s; el corrupto, dif&iacute;cilmente, porque est&aacute; encerrado en s&iacute; mismo. Que la oraci&oacute;n sea hoy: &lsquo;Escruta, Se&ntilde;or, mi coraz&oacute;n&rsquo;. &lsquo;Y hazme comprender en qu&eacute; camino estoy, por cu&aacute;l camino estoy yendo&rsquo;&rdquo;.<\/p>\n<p>(Mar&iacute;a Fernanda Bernasconi &#8211; RV).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).-. Debemos estar atentos a no tomar el camino que del pecado lleva a la corrupci&oacute;n. Es la admonici&oacute;n que hizo el Santo Padre en su homil&iacute;a de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. 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